San Sebaldo, protector de Nuremberg

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Grabado del Santo, 1521. Rosenwald Collection. National Gallery of Art in Washington, EEUU.

Grabado del Santo, 1521. Rosenwald Collection. National Gallery of Art in Washington, EEUU.

San Sebaldo fue un ermitaño que vivió la mayor parte de su vida en los bosques que rodean Nuremberg. Por su predicación y por sus milagros es considerado el apóstol de esta ciudad del norte de Baviera.

Una biografía de contradicciones
La primera información escrita que tenemos sobre el ermitaño Sebaldo se encuentra en los “Annales Augustana” del año 1070, que nos cuenta que el santo realizó el primer milagro en Nuremberg. Asimismo, existe un documento del año 1072 escrito por un monje llamado Lamberto, perteneciente al monasterio de Hersfeld, que hace constar el culto que recibía el santo en Nuremberg por parte de muchas personas que recurrían a él y recibían su ayuda. De siglos posteriores existen otras menciones que recopilan numerosos eventos, que a veces presentan distorsiones de orden cronológico, por lo que es particularmente difícil desde el punto de vista histórico, darle a esto una aclaración exacta.

Los acontecimientos de su vida fueron perpetuados durante generaciones entre las historias de la localidad. Las leyendas fueron escritas de diferentes formas, escribiéndose y popularizándose en el siglo XV la recopilación más completa, bajo el nombre de “La Antigua Leyenda de Nuremberg”, que se guardó en dos rollos de pergamino en la iglesia de San Sebaldo y que fueron editadas en el año 1842. Según estas, el santo procedía de la familia real danesa, recibiendo el nombre de Sebaldo, que significa “fuerte/valiente en el mar”, aunque otra variante dice que significa “Victoria atrevida”. Este origen es poco creíble, dado que en el siglo VIII, a Dinamarca aun no había llegado el cristianismo.

Sepulcro del Santo en su iglesia de Nuremberg, Alemania.

Sepulcro del Santo en su iglesia de Nuremberg, Alemania.

Otras leyendas ponen sus orígenes en Inglaterra o Escocia y de acuerdo con una biografía escrita en latín en el año 1340 titulada “Omnia quae gesta sunt”, debió vivir durante el reinado del emperador romano-germánico Enrique III (1017-1056) en Francia, siendo por tanto contemporáneo de San Wilibaldo (+787) y San Wunibaldo (+761), ambos misioneros en la diócesis de Eichstätt, situada al sur de Nuremberg. La biografía “Ea war ain kunek” (érase una vez, un rey), escrita en el año 1380 por Conrado Sauer, comienza con esta declaración: “En los tiempos en los que León y Constantino fueron emperadores del Imperio Romano y Pipino y Carlos gobernaron el reino de Francia…”, sitúa al santo en el siglo VIII. Según esto, el santo sería francés (“de francis genitus”), cuestión que también es confirmada por una canción religiosa medieval de Nuremberg. Pero la región que rodea a Nuremberg se llama “Franconia”, que es un topónimo que complica aun más las cosas, ya que deja la posibilidad de interpretar las palabras “de francis genitus” por “de nación franconia”, lo que dejaría en última instancia a nuestro santo como un asceta local.

Retornando a su biografía, San Sebaldo habría estudiado en Paris y con solo quince años de edad fue obligado por sus padres a contraer matrimonio con una noble aunque huyó la noche de bodas – algo parecido a lo que ya antes había hecho San Alejo -, viviendo como ermitaño durante los siguientes dieciséis años. Pasado este tiempo y acompañado de un discípulo llamado Dionisio, marchó en peregrinación a Roma, donde el Papa Gregorio II (715-731), le confió la misión de predicar el evangelio en Germania. Esta información contradice la afirmación de que Sebaldo hubiera nacido durante el reinado de Pipino o de Carlomagno. Lo que si podría confirmar es que en sus últimos años, hubiera sido contemporáneo suyo.

De vueltas a Germania, el santo predicó en un principio en Lombardía y allí realizó algunos milagros, entre ellos, salvar del hambre y la sed a los santos Wilibaldo y Wunibaldo, utilizando panes que habría recibido de unos ángeles y dándoles a beber de un barril de vino que, milagrosamente, no se vació. Probablemente, después de haber estado con estos dos santos fue cuando decidió establecerse en Franconia. Existe una leyenda italiana que dice que durante un cierto tiempo estuvo en una ermita cercana a Vicenza, adonde acudían los fieles a escuchar sus enseñanzas. Allí tuvo una discusión con un hereje – posiblemente un arriano -, al que combatió y convenció mediante argumentos y un milagro: la tierra se abrió y se tragó al hereje, el cual volvió a salir gracias a la oración del santo.

Detalle del sepulcro del Santo en su iglesia de Nuremberg, Alemania.

Detalle del sepulcro del Santo en su iglesia de Nuremberg, Alemania.

Más tarde, al estar cerca de Ratisbona (Regensburg) y sin posibilidad de cruzar el río Danubio, lo hizo utilizando su manto como si fuera una barca, luego realizó varios milagros en la ciudad y se marchó a un bosque en Nordgäu, localizado en el área de Nuremberg. En esta foresta, que durante mucho tiempo mantuvo el nombre de “Sebaldiwald” (bosque de Sebaldo) y que estaba situado junto al arroyo Pegnitz, llevó una vida de severa ascesis, oración y vigilias. Pero aquí tampoco permaneció mucho tiempo, porque la gente lo visitaba y no lo dejaba en paz. Se cuenta que una vez ayudó a un agricultor a encontrar sus bueyes que se habían perdido en el bosque, pero cuando llegó la oscuridad de la noche, la búsqueda se hizo imposible. Entonces Sebaldo oró a Dios y le dijo al agricultor que se adentrara en el bosque con las manos en alto y de sus dedos salió una luz tan brillante como la luz del día y pudieron proseguir la búsqueda de los animales perdidos.

A veces, el ermitaño se acercaba a la ciudad y se alojaba en una posada propiedad de un carretero, donde predicaba durante algún tiempo. Un invierno le preguntó a su anfitrión si tenía fuego para calentar la casa, pero el carretero le dijo que no tenía madera. El santo le hizo poner carámbanos de hielo en el fuego y estos se quemaron milagrosamente como si fueran de madera y así, pudo calentar la casa. Esta legendaria biografía registra otros milagros como la curación de un hombre que le compró pescado en el mercado desatendiendo unas leyes que lo prohibían. Las autoridades locales ordenaron cegarlo, pero el santo lo curó. Termina diciendo la leyenda que Sebaldo estuvo mucho tiempo predicando y que vaticinó su propia muerte. Conforme a su deseo, después de su muerte, su cuerpo fue colocado en un carro llevado por dos bueyes debiendo ser enterrado donde los bueyes decidieran. Esto sucedió delante de la capilla de San Pedro, en la localidad de Poppenreuth, capilla que había sido consagrada por San Bonifacio de Fulda en el año 746.

Tapiz de San Sebaldo. Detalle del milagro de los bueyes. Germanisches Museum, Alemania.

Tapiz de San Sebaldo. Detalle del milagro de los bueyes. Germanisches Museum, Alemania.

Otra versión de esta historia, mucho más simple, es la escrita por Segismundo Meisterlín, titulada “La leyenda nueva de San Sebaldo”, escrita en alemán y en latín entre los años 1484-1488. En ella se dice que Sebaldo era un príncipe danés que, siendo aun niño, se sintió llamado a servir a Dios. Entonces, abandonó Dinamarca y se unió a los tres hijos del rey de Bretaña: Willibaldo, Wunibaldo y Walpurga. Los cuatro eligieron una vida itinerante y decidieron realizar una peregrinación a Roma. Allí el Papa nombró obispo a Willibaldo y envió al grupo a evangelizar Germania. Sebaldo fue a Ratisbona y luego a los bosques de Franconia, donde vivió en soledad, oración y ayuno hasta su muerte. Cuando los lugareños encontraron su cuerpo lo pusieron en un carro tirado por unos bueyes los cuales lo llevaron a un lugar solitario en el bosque, donde posteriormente se construyó Nuremberg. Esta versión tan simple no es mucho más creíble, ya que fue escrita mucho más tarde que las leyendas anteriormente indicadas, y lo fue a petición de los ciudadanos. En ese momento, la localidad de Bamberg era sede episcopal y sus habitantes se burlaban de los de Nuremberg porque eran unos campesinos y porque incluso su patrón era un simple campesino. Por eso, esta biografía enfatiza el carácter noble del santo.

Culto
Inmediatamente después de su muerte, la gente del pueblo comenzó a venerar su tumba. Cuando la capilla de madera en la que estaba enterrado fue destruida por un rayo, el ataúd con las reliquias fue trasladado durante un tiempo al monasterio de San Gil en la ciudad y posteriormente a la iglesia de San Pedro cercana al Palacio Imperial, la cual fue rebautizada con el nombre de San Sebaldo en el año 1230. Esta iglesia fue reemplazada por la nueva catedral (1361-1372), construida con estilo basilical y con dos coros. Alrededor del año 1250, un autor desconocido compuso un misterio titulado “Os justi” y en 1256, el obispo Enrique von Bilversheim de Bamberg concedió indulgencias a quienes visitaran la tumba tres veces al año.

Tapiz de San Sebaldo. Germanisches Museum, Alemania.

Tapiz de San Sebaldo. Germanisches Museum, Alemania.

Su fiesta se celebra desde hace mucho tiempo con grandes festejos, el día 19 de agosto, probable día de su fallecimiento. Ese día, ante la urna relicario se pronuncian oraciones muy concretas. Existen testimonios que confirman que desde el siglo XI vienen muchos peregrinos desde Francia para orar ante la urna demandando la curación de diversas enfermedades. El culto al santo tomó nuevo impulso tras la publicación de varias obras relacionadas con su vida, la más importante de ellas, ya mencionada antes: “Es wara in kunek”, de Conrado Sauer, la “Vita” compuesta en latín y publicada en Venecia entre el 1400 y 1410 y la “Layenda Nuova de San Sebaldo”, de Meisterlin (1484-1488). Desde el año 1401 se celebra una procesión con sus restos alrededor de la iglesia.

A petición de los residentes en Nuremberg, el Papa Martín V confirmó su veneración el día 26 de marzo del año 1425, incluyendo su nombre en el catálogo de los santos de la Iglesia Católica. Esta proclamación fue celebrada en Nuremberg durante ocho días. Fue entonces cuando los habitantes de la ciudad decidieron la construcción de un gran monumento para contener el relicario de plata, que costó 78.645 ducados y fue realizada por el artista Peter Vischer y sus cinco hijos, los cuales trabajaron en la realización del mismo durante once años, desde el 1508 al 1519. El monumento es de hierro forjado y representa figuras muy simbólicas (la Nueva Jerusalén, los doce apóstoles, los profetas del Antiguo Testamento y las virtudes). En la base de la urna se reproducen los eventos más importantes de la vida del santo. La inscripción del monumento, escrita en alemán antiguo, dice: “Para la alabanza del único Dios Todopoderoso y de San Sebaldo, en honor del Príncipe de los cielos, pagado con la ayuda de los fieles” (Allein Got dem Allmächtigen zu Lob vnd St. Sebald, dem Himmelsfürsten zu Eren mit hilff frumer Leut an den allmussen bezalt). En relicario de plata, que fue realizado a principios del año 1397, contiene en su interior dos cajas más pequeñas, con 18 y 91 fragmentos de huesos del santo, incluido el cráneo.

Vista de la nave central de la iglesia de San Sebaldo en Nuremberg (Alemania), con el sepulcro del Santo en el centro.

Vista de la nave central de la iglesia de San Sebaldo en Nuremberg (Alemania), con el sepulcro del Santo en el centro.

La veneración al santo aumentó considerablemente cuando se donaron pequeñas porciones de sus huesos a otros lugares. En el siglo XIV, durante el reinado del emperador Carlos IV, se ofrecieron pequeñas reliquias a los monasterios de Andechs y Kitzingen y a una iglesia de Praga. Como consecuencia de la Reforma, que prohibió su culto en el año 1525, la veneración del santo asceta decayó, aunque no se abandonó por completo y aunque la iglesia de San Sebaldo pasó al culto protestante, la urna de las reliquias se mantuvo siempre intacta debido a los numerosos milagros que seguían sucediendo ante ella. El santo es venerado de manera particular en los casos de problemas en los embarazos de las mujeres, como protector de los caminantes y peregrinos y también se le invoca en contra del viento. A menudo, el relicario que contiene el cráneo del santo, es llevado a los lugares donde se encuentran mujeres embarazadas en peligro. Aun a pesar del paso de los tiempos, se ha conservado una oración especial, que se pronuncia delante de su tumba: “Dios Todopoderoso y Eterno, tu que hiciste la vida de San Sebaldo digna de alabanza en su tiempo, por su intercesión te rogamos ahora que defiendas a tu pueblo y lo conduzcas al reino celestial tras el paso de esta vida temporal”. En Nuremberg y sus alrededores hay erigidos varios santuarios a San Sebaldo, esculturas de altar, iconos, una pared de alfombras (1425), una moneda local (1429) y su nombre sigue siendo muy utilizado. La mitad de la ciudad vieja, al norte del río Pegnitz, sigue llevando el nombre de “Sebald”.

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En la iconografía, a San Sebaldo se le representa a menudo recluido en una celda no lejos de Nuremberg, ciudad que se ve al fondo, predicando en el bosque junto a la gente del pueblo que escucha sus palabras, tanto los soldados como los campesinos. Lleva una vara en la mano y, a veces, va flanqueado por dos bueyes.

Vista aérea de la iglesia de San Sebaldo en Nuremberg, Alemania.

Vista aérea de la iglesia de San Sebaldo en Nuremberg, Alemania.

Himno del santo (propuesta de Troparion)
“Dios Todopoderoso y Eterno, tu que hiciste la vida de San Sebaldo digna de alabanza en su tiempo, por su intercesión te rogamos ahora que defiendas a tu pueblo y lo conduzcas al reino celestial tras el paso de esta vida temporal”.

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
Sebaldus von Nürnberg. en: E. Stadler, Franz Joseph Heim, Johann N. Ginal (eds.): Vollständiges Heiligen-Lexikon, Band 5. Augsburg 1882, p. 225-228
– Hubertus, Seibert, “Sebald” en: Neue Deutsche Biographie 24 (2010), p. 105-106, online.
– Arno Borst: Die Sebalduslegenden in der mittelalterlichen Geschichte Nürnbergs, en: Jahrbuch für fränkische Landesforschung 26, 1966, S. 19-178
– Wilhelm Störmer, Art. “Sebald”, in: Lexikon für Theologie und Kirche, 3. Aufl., Bd. 9, Sp. 358
The monument of St. Sebald, con detalles de imágenes y explicaciones (enlace en alemán).
– Butler‘s, Lives of the Saints (eds. Herbert J. Thurston, S.J. & Donald Attwater, 2d ed.), Burnes and Oates, London, 1956, p. 350 sq.
– David J. Collins, Reforming Saints: Saints’ Lives and Their Authors in Germany 1470-1530, Oxford Univ. Press, 2008, pp. 56-64 (2008).

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

6 pensamientos en “San Sebaldo, protector de Nuremberg

  1. Pues de pronto pensé que el artículo lo había elaborado Antonio y no tú estimado Mitrut.
    San Sebaldo es un santo local, en realidad poco conocido pero que supongo sus devotos le tendrán un fervor especial en su tierra.
    Me parece realmente extraordinario que existan sus reliquias, no sé si en Alemanania sucedió lo mismo con las tumbas y reliquias de santos como en Inglaterra y Francia durante las guerras de religión.
    Hoy ha sido un tema muy ecuménico: un santo típicamente católico cuyo sepulcro está en una iglesia luterana y escrito por un ortodoxo. El Espíritu SantonSopna donde quiere..,

    • Humberto, San Sebaldo no es un Santo ni católico ni ortodoxo, es un Santo compartido por ambas iglesias. Mira la cronología de su vida y muerte: es anterior al Gran Cisma. Por eso nuestro compañero Mitrut ha escrito sin ambages sobre él, bueno, por eso y porque él reside en Nuremberg.

      Gracias Mitrut, por este artículo de un Santo que desconocía totalmente y sobre todo por las bellísimas fotos de la iglesia. Un lugar que vale la pena visitar.

      • Ana, claro que entiendo que así es, al referirme al típicamente lo hice porque sucede en este caso lo mismo que con otros santos que son más venerados y conocidos entre los ortodoxos que entre los católicos.

        • La fecha de la vida del santo no está muy ajustada. Se calcula que vivió entre finales del siglo VIII y principios del siglo XI, luego estamos hablando de un período relativamente largo. Si murió a principios del siglo XI, es una fecha muy ajustada a la fecha del Cisma, pero desde luego es venerado por las Iglesias Católica, Ortodoxa y Luterana.

          Muchísimas gracias, Juan.

  2. Hace algún tiempo encontre un antiguo grabado en internet de esta santo y la verdad que no tenia idea de quien era y ahora ya todo se ve más claro, por lo que te agradezco Mitrut es sorprende ver como aun en el ambito protestante han tenido que respetar a santos de tal importancia como a san Sebaldo, al grado de que su culto continue entre los luteranos, me llama mucho la atención que a pesar de esto la iglesia católica no haya podido recuperar la iglesia, ni el culto.

  3. Thank you all for comments and please excuse for my rare interventions. It is due the job and not because any other reason.
    Indeed living in Nuremberg I believed for a long time that Sebalduskirche is a catholic church, because of the relics. In this spring I noticed it is protestant. Only that the citizens of Nuremberg switched to protestantism not because they belief, but because of economical reasons in the Middle Ages. Also, because of the many miracles happened at the relics of the saint, nobody dared to take them away.
    Concerning the date when he lived, the most of the documents note that he lived in the 8th century. The hypothesis he lived shortly after the Schism is because the first document attesting his cult is in 1072. From this lack of information, we can conclude everything. In any case, we celebrate in the Orthodox calendar of the Romanian Church in Germany as the protector of the city and he is inscribed, as in the Catholic Church too, on 19 August. I was happy to find a hymn to be easily used in our liturgical service as „troparion”

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