Beatos Federico de Berga y veinticinco compañeros capuchinos mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Foto de los beatos Federico de Berga y Modesto de Mieres.

Foto de los beatos Federico de Berga y Modesto de Mieres.

Hoy son beatificados en la catedral de Barcelona y si queremos hablar mínimamente de cada uno de ellos, este artículo ha de ser más largo de lo habitual. Durante el Capítulo Provincial de los capuchinos de Barcelona, celebrado del 13 al 16 de julio de 1936 se habló de la posibilidad de que estallase algún tipo de revuelta, con incendios de iglesias y asesinatos de sacerdotes, como había sucedido ya en otros lugares, así que se buscó el modo de poner a salvo en casa de amigos los vasos litúrgicos, reliquias y los ornamentos sagrados. Cada convento, además, tenía una lista de personas cercanas a los frailes, dispuestas a acogerlos, de manera que, al iniciarse la persecución, inmediatamente después del estallido de la guerra civil, los frailes se dispersaron y fueron acogidos por los familiares y por los amigos. Los lugares donde los frailes encontraron refugio, podían dar seguridad por algunos días o a lo más por alguna semana, ya que así se pensaba que pudiera durar la revuelta y no ciertamente por dos años y medio que era cuanto iba a durar la clandestinidad, la persecución y la caza a quien fuera sacerdote o religioso.

No fueron las autoridades de la República quienes persiguieron a los religiosos. En aquellos primeros meses de guerra, la retaguardia republicana permaneció bajo el poder de los comités revolucionarios anárquicos, que se hicieron dueños de la calle sin que nadie se lo impidiese. Los frailes capuchinos, en general, habían mantenido siempre una actitud dialogante con la República. Además, en Cataluña eran particularmente queridos por su sintonía con “la Renaixença”, el movimiento de redescubrimiento y revalorización de la identidad catalana de finales del siglo. XIX y de principios del XX. Sin embargo, precisamente esto constituyó un agravante para algunos revolucionarios, los cuales consideraban la misma República y el amor a la propia tierra y cultura como características burguesas que debían ser erradicadas como la religión. Pero la persecución no fue simplemente obra de personas no controladas. Había instrucciones bien precisas para buscar y suprimir a los religiosos. Se hicieron pesquisas en muchas casas privadas y algunos de estos mártires tuvieron que huir de una a otra casa, sin poder hallar un refugio seguro. Vamos a describir brevemente la biografía de cada uno de ellos.

Beato Zacarías de Llorenç.

Beato Zacarías de Llorenç.

Beato Federico de Berga (Martín Tarrés Puigpelat)
Nació el 8 de octubre de 1877. Vistió el hábito capuchino el 21 de noviembre de 1986 en el noviciado de Arenys de Mar. Terminados los estudios fue ordenado de sacerdote el 24 de junio de 1901. Ejerció diversos cargos en la Provincia: definidor provincial, superior regular, visitador provincial de Centro América y ministro provincial. Hay que remarcar que durante toda su vida se dedicó a predicar siendo uno de los predicadores más apreciados de su tiempo. La revolución le sorprendió siendo guardián del convento de Arenys de Mar. Fue detenido en Barcelona – en el domicilio que le había dado refugio -, el 16 de febrero de 1937. Preguntado sobre su identidad confesó sin ambages que era sacerdote. Fue asesinado la noche del 16 al 17 de febrero de 1937.

Beato Modesto de Mieres (Juan Bover Teixidor)
Nació en el pueblecito de Mieres en la provincia de Girona, el día 8 de junio de 1876. Curso estudios de humanidades, filosofía y teología en el seminario diocesano de Girona. Interrumpió los estudios poco antes de terminar la carrera. Vistió el hábito capuchino el 20 de junio de 1899, siendo ordenado de sacerdote el 20 de julio de 1902, después de haber hecho dos cursos de moral. Durante el resto de su vida se dedicó a enseñar teología. Escribió gran número de artículos, fruto de su investigación, en la revista Estudios Franciscanos y en otras publicaciones de prestigio Como cargos ejerció de definidor provincial y segundo custodio provincial. Era un religioso de profunda oración, amable, bondadoso y comprensivo con los estudiantes. El 20 de julio de 1936 abandonó forzosamente el convento de Sarrià y se refugió junto con fray Ángel de Ferreries en una casa vecina al convento. Allí fue detenido e interrogado por los patrulleros y confesó su condición de sacerdote, firmando así su sentencia de muerte, ejecutada en las afueras de Sarrià el 28 de julio de 1936.

Beato Remigio del Papiol.

Beato Remigio del Papiol.

Beato Zacarías de Llorenç (Sebastián Sonet Romeu)
Nació el 4 de junio de 1884, entró el noviciado de Arenys de Mar, vistiendo el hábito capuchino el día 25 de junio de 1899, profesando el 26 de julio del año siguiente. Cursados los estudios filosóficos en Olot y tras una breve estancia en el convento de Manresa, pasó al Comisariato de Pasto donde estudió teología. Fue ordenado de presbítero en Bogotá el 31 de marzo de 1907 y al poco tiempo regresó a la Provincia, donde durante unos pocos años fue profesor de patrología y de historia de la iglesia. Estuvo destinado en diversos conventos y se prestó siempre con alegría a las múltiples ocupaciones ministeriales. Como predicador popular incansable buscó el provecho de los oyentes y no el aplauso humano. Sus ideas expuestas con claridad, fruto de su preparación, eran comprendidas por cultos e ignorantes. Dejó varios escritos de carácter piadoso e histórico. La revolución sorprendió al padre Zacarías en el convento barcelonés de l’Ajuda. El 25 de agosto de 1936, el padre Zacarías, pasada la medianoche, fue asesinado por los anarquistas, junto a la pared del hospital Francés, única y exclusivamente por haber rezado en la Plaza de Cataluña y ser religioso.

Beato Remigio del Papiol (Esteban Santacana Armengol)
Nació el 20 de septiembre de 1885. Siendo muy joven sintió la llamada del Señor por lo que estudió humanidades en el seminario diocesano de Barcelona. Conoció a los capuchinos y admirado por su porte austero y espíritu misional pidió la admisión. Vistió el sayal franciscano el día 1 de octubre de 1901, profesando temporalmente al año siguiente y solemnemente el 4 de octubre de 1905. La ordenación sacerdotal la recibió en Arenys de Mar el 5 de junio de 1909. Recién acabada la carrera fue enviado a la misión de Filipinas, después pasó a Bluefields (Nicaragua), y a Costa Rica. En 1921 regresó a la Provincia donde residió una breve temporada y fue elegido maestro de novicios. Su regreso definitivo a la Provincia fue el 15 de octubre de 1927. Con ocasión del capítulo provincial de 1936 fue trasladado al convento de Sarriá donde le cogió la revolución. Su fe y su piedad fueron su mayor fuerza, porque ambas virtudes estaban muy arraigadas en lo profundo de su ser. Era muy devoto de Santa Teresa de Lisieux, de la que fue uno de sus mayores admiradores y propagandistas. Detenido por los anarquistas fue conducido a una checa y de allí salió para el martirio. Fue asesinado el 22 de enero de 1937.

Beato Anselmo de Olot.

Beato Anselmo de Olot.

Beato Anselmo de Olot (Laurentino Basil Matas)
Nació el 28 de diciembre de 1878. Entró en la orden una vez terminada la carrera de derecho. Vistió el hábito franciscano el 18 de octubre de 1903. Al año siguiente emitió la profesión temporal y la solemne el día 20 de octubre de 1907. Se ordenó de sacerdote el 13 de junio de 1908. En 1910 embarcó para la misión del Caquetá (Colombia), y siendo un misionero muy celoso se hizo amar en extremo por los indígenas. Debido a que tenía problemas oculares regresó a la Provincia en 1918 donde residió en diversos conventos. La virtud más sobresaliente del padre Anselmo fue la piedad, toda su vida estuvo animada de un espíritu de fe viva y especialmente por un gran amor a la Eucaristía. La revolución le sorprendió en Tarragona, pero pudo ir a Barcelona donde se refugió en casa de un sobrino que era médico. Allí pasó unos días hasta que mujer de la limpieza sospechó de él y lo denunció. Fue detenido en el piso y maltratado. Al salir dijo a la enfermera: “Rosita, tenga presente que todo cuanto ha hecho por mí se lo agradeceré siempre y en el cielo me acordaré de ustedes“. Fue asesinado el 16 de agosto, siendo reconocido el cadáver por su sobrino, horriblemente desfigurado.

Beato Benigno de Canet de Mar (Miguel Sagré Fornaguera)
Nació el 15 de mayo de 1890. A los 13 años se colocó de montador en una fábrica y empezó a sentir la vocación religiosa. A pesar que no era del agrado de sus padres, vistió el hábito capuchino en la vecina población de Arenys de Mar el día 7 de agosto de 1907, profesando al año siguiente, el día 15 de agosto con asistencia de sus padres. Fue ordenado de presbítero el 17 de junio de 1916. El 1917 embarcó para las misiones del Caquetá y allí permaneció hasta 1934. En la misiones fue secretario de la prefectura, superior regular, pro-prefecto apostólico y vicario delegado general. Regresó a la Provincia por motivos de salud y fue elegido cuarto definidor y director espiritual del colegio de filosofía y teología. Cuando estalló la revolución era el guardián del convento de Sarrià. Él, junto con el hermano portero fray Eloy, también mártir, fueron los últimos en abandonar el convento. El padre Benigno se refugió en una casa de huéspedes y desde allí preparaba su salida al extranjero. Pero los huéspedes se dieron cuenta de que era sacerdote y lo denunciaron, siendo detenido y asesinado el 19 de agosto de 1936.

Beato Benigno de Canet de Mar.

Beato Benigno de Canet de Mar.

Beato José de Calella (Juan Vila Colomé)
Nació el 19 de noviembre de 1880. Deseoso de abrazar la vida capuchina vistió el hábito en el noviciado de Arenys de Mar el 7 de octubre de 1898 y emitió la profesión simple al cabo de un año y un día y el 19 de marzo de marzo de 1904 recibió la ordenación sacerdotal. Terminados los estudios, ejerció su ministerio en diversos conventos. En su último destino, el convento de Nuestra Señora de Pompeya de Barcelona le sorprendió la guerra. Por causa de una denuncia fue detenido en el domicilio que le había acogido. Uno de los milicianos le interpeló sobre si era fraile, a lo que él respondió: “Soy el padre José de Calella”. Fue fusilado el día 9 de septiembre de 1936.

Beato Martín de Barcelona (Jaime Boguñá Casanovas)
Nació el 4 de octubre de 1895. Cursó estudios de humanidades en el seminario de Barcelona. Sintió la vocación capuchina y entró en el noviciado de Arenys de Mar vistiendo el hábito el 15 de octubre de 1910: Emitió la profesión solemne el 18 de abril de 1915 y el presbiterado lo recibió el 5 de mayo de 1918. Pasó a cursar estudios de historia en la universidad de Lovaina, terminando su carrera brillantemente. Regresó a la Provincia y se dedicó a la investigación histórica llegando a ser una personalidad en el campo de la historia medieval. Sus publicaciones y el elogio de expertos corroboran esta bien ganada fama. La guerra civil le sorprendió en el convento de Nuestra Señora de l’Ajuda, el cual abandonó, pero continuó con vivo interés sus temas de investigación y estudio, frecuentando los archivos y bibliotecas que consultara con antelación antes de julio de 1936. Desde el comienzo de la revolución vivió un poco ajeno a los sucesos, creyendo que, vestido de seglar, nadie iba a reconocerle. Los milicianos sabían con detalle sus pasos y domicilios. Le detuvieron, junto al padre Doroteo de Villalba la noche del 19 de diciembre de 1936, siendo conducidos a una checa y después al cementerio de Montcada donde fueron fusilados.

Beato José de Calella

Beato José de Calella

Beato Rafael María de Mataró (Francisco de Padre Soteras Culla)
Nació el 12 de abril de 1902. De muy jovencito sintió la llamada al sacerdocio. Conoció a un capuchino, el padre Pío de Igualada y pidió ser admitido en el seminario seráfico, ingresando a los 10 años y de allí pasó al noviciado de Manresa donde tomó el hábito el 5 de agosto de 1917. Terminados los estudios, fue ordenado de sacerdote el 1 de febrero de 1925. Fue profesor de filosofía y director del colegio de filosofía. En el capítulo de 1933 fue nombrado secretario provincial y archivero. El perfil espiritual del padre Rafael es el de una persona de gran pureza de espíritu y rectitud de intención, acompañadas de un profundo sentido sobrenatural. Hombre obediente siempre estuvo a disposición de lo que mandaran sus superiores. Identificado como religioso en la estación del tren de Sarrià fue detenido y asesinado el 1 de agosto de 1936.

Beato Agustín de Montclar (José Alsina Casas)
Nació el 8 de diciembre de 1907. Vistió el hábito capuchino en Manresa el 13 de julio de 1924, emitiendo la profesión temporal el día 14 de julio del año siguiente, y la solemne el 9 de diciembre de 1928. Recibió la ordenación presbiteral el día 20 de febrero de 1932 de manos del también mártir Dr. Manuel Irurita Almándoz, obispo de Barcelona. Apenas acabada la carrera actuó de secretario provincial. El padre Agustín, aparte de sus dotes y sensibilidad literaria, fue un religioso marcadamente piadoso. Al estallar la guerra, fue acogido en un domicilio particular; logrando pasar desapercibido aun después de varios registros e interrogatorios. Pero por motivo de una denuncia, se presentaron otra vez los milicianos buscando “al fraile”. El se presentó declarando con toda entereza que él era el religioso a quién buscaban. Eran las tres de la tarde del 12 de agosto. Antes de ser fusilado pidió a los verdugos que le dejasen preparar para morir y se lo permitieron. Impaciente uno de los milicianos ante su prolongada oración, disparó su arma contra él, cayendo desplomado.

Beato Martín de Barcelona.

Beato Martín de Barcelona.

Beato Doroteo de Vilalalba dels Arcs (Jorge Sampé Tarragó)
Nació el 14 de enero de 1908. Entró en el seminario seráfico a los 13 años, vistiendo el hábito capuchino el 13 de julio de 1924. Terminados los estudios de filosofía pasó a Roma donde se doctoró en teología dogmática. En Roma profesó solemnemente el 27 de enero de 1929 y en la misma ciudad recibió el sacerdocio el 26 de marzo de 1932. Vuelto a la Provincia su primer destino fue el de vice director de estudiantes y profesor de teología. Después ocupó otros cargos relacionados con los estudiantes, como el de director de los filósofos. Religioso piadoso, nunca murmuraba de nadie y en cuestiones sociales, siempre se inclinaba con preferencia a los pobres. Cuando fue detenido en el domicilio que le había acogido, estaba leyendo tranquilamente el Evangelio. Era la noche del 19 de diciembre de 1936 y de aquel domicilio salió para el martirio.

Beato Alejandro de Barcelona (Jaime Nájera Gherna)
Vino al mundo el 25 de julio de 1910. El día 1 de agosto de 1925 vistió el hábito capuchino, profesando solemnemente el 27 de julio de 1931. Fue ordenado de sacerdote el 11 de marzo de 1933. Su presencia como predicador era reclamada por todas partes. Además de éste ministerio se dedicó a la catequización de los niños y también demostró una especial sensibilidad hacia los más pobres. Abandonado el convento, se refugió en diversos domicilios, siendo el último una pensión, pero el 23 de noviembre de 1936, probablemente a consecuencia de una denuncia de la sirvienta de la pensión, se presentaron unos milicianos a hacer un registro. El padre Alejandro fue detenido junto con otro sacerdote, no oponiendo ninguna resistencia. Pasó a una checa y de allí salió para ser fusilado el mismo día de su detención.

Beato Rafael María de Mataró

Beato Rafael María de Mataró

Beato Miguel de Bianya (Pelayo Ayats Vergés)
Nació el 23 de agosto de 1915. Entró en el seminario seráfico el 12 de septiembre de 1924, vistiendo el hábito en el noviciado de Manresa el 24 de agosto de 1930. Profesó temporalmente al cabo de un año y un día. Cursó la filosofía en Olot, y de allí pasó a Sarrià a cursar teología y en este convento le sorprendió la guerra civil. Tenía plena conciencia de su vocación religiosa y esperaba con ilusión llegar al sacerdocio. Intentó, junto con su tío fray Eloy y con fray Jorge de Santa Pau dirigirse a su pueblo. Identificado como religioso, fue fusilado el 28 de julio de 1936.

Beato Jorge de Santa Pau (Manuel Collellmir Senties)
Nació el 7 de junio de 1917 e ingresó en el seminario seráfico de Igualada el año 1930. Vistió el hábito capuchino el 26 de agosto de 1934, profesando el 29 de agosto del año siguiente y pasando a estudiar filosofía en el convento de Sarriá. Allí le sorprendió la revolución al terminar el primer curso. Era callado y de profundas convicciones religiosas. La noche del 19 al 20 de julio de 1936, pernoctó, junto con otros religiosos, en una casa cercana al convento. Llegado el momento manifestó a la familia que le había acogido, su decisión de marchar a Olot con fray Eloy y fray Miguel. Reconocido como religioso, juntamente con fray Cipriano de Tarrasa fue detenido y asesinado el 28 de julio de 1936.

Beato Agustín de Montclar

Beato Agustín de Montclar

Beato Eloy de Bianya (Juan Ayats Plantalech)
Nació el 4 de junio de 1875. Vistió el hábito capuchino el 22 de junio de 1900, aunque antes de entrar en la Orden ejerció el oficio de albañil en el cual era muy hábil y experimentado. A fray Eloy todos los que le conocían le llamaban el “santo portero”, oficio que ejerció en el convento de Sarrià, aunque también había ejercido otros oficios. Fray Eloy estaba continuamente en la presencia de Dios y el trabajo era para él un medio para comunicarse con la divinidad. Desde la portería atendía con ecuanimidad a todos los que llamaban, auxiliando diariamente a gran cantidad de pobres, llegando a privarse de la comida e incluso a pedir trabajo para ellos. El día 20 de julio, como portero, esperó a que saliera el último religioso. El 28 de julio se reunió con fray Jorge de Santa Pau y su sobrino fray Miguel de Bianya, para partir hacia su pueblo. En la estación del Norte se hicieron sospechosos. Ninguno de ellos llevaba documentación. Les registraron y encontrando el breviario de fray Miguel, rosarios y libros piadosos, ellos confesaron sin ambages que eran religiosos. Fueron maniatados y conducidos a un desván de la estación e interrogados largamente. Antes de tres hora ya habían sido asesinados y Fray Eloy cruelmente atormentado sin ofrecer resistencia. Era el 28 de julio.

Beato Buenaventura de Arroyo Cerezo (Tomás Díaz Díaz)
Vino al mundo el 7 de marzo de 1913. Vistió el hábito capuchino en Manresa, el 21 de septiembre de 1930 y profesó temporalmente al año siguiente, el día 26 de septiembre en Arenys de Mar. En mayo de 1936 emitió la profesión solemne y recibió las órdenes menores. La guerra le sorprendió terminado el segundo curso de teología. Fue detenido en la casa donde se había refugiado. No negó su condición de religioso y dijo a los milicianos: “Por la cruz he entrado en la Orden y por la cruz quiero morir”. Y así sucedió la noche de 25 de agosto de 1936, muriendo acribillado mientras gritaba “¡Viva Cristo Rey!”.

Beato Doroteo de Vilalalba dels Arcs.

Beato Doroteo de Vilalalba dels Arcs.

Beato Marcial de Villafranca del Penedés (Carlos Canyes Santacana)
Nació el 16 de abril de 1917. Ingresó en el seminario seráfico y, alcanzada la edad para entrar en el noviciado, vistió el hábito en Manresa el 24 de julio de 1932, profesando el 25 de julio del año siguiente. La revolución le sorprendió terminado el tercer curso de filosofía. Se refugió en casa de sus padres, pero tuvieron que cambiar de domicilio ya que además de conocidos por el vecindario eran cuatro hermanos capuchinos y tres eran ya sacerdotes. En el nuevo domicilio, fray Marcial fue detenido, aunque según parece buscaban a otro hermano. Al llevarse al joven religioso la madre se puso a llorar y él la animo diciendo: “Mamá, quédate tranquila por lo que pueda sucederme. Mi conciencia está en paz con Dios”. Entrada ya la noche del 20 de agosto fue fusilado en Pedralbes. Tenía 19 años.

Beato Eudaldo de Igualada (Luís Estruch Vives)
Vino al mundo el 6 de abril de 1918. Ingresó en el seminario seráfico de su población, y, cuando llegó a la edad canónica, vistió el hábito en Manresa el 3 de septiembre de 1933, profesando el día 9 del mismo mes del año siguiente. La guerra se sorprendió cuando estudiaba el segundo curso de filosofía. Abandonó el convento el 20 de julio y, después de permanecer escondido unos días, y al funcionar de nuevo los trenes, decidió ir a vivir con sus padres en Igualada. Estuvo en el domicilio familiar y provisto de un carnet sindical se puso a trabajar en una fábrica de cartucheras, ayudando así a su familia. Algunos compañeros de trabajo le atacaban pues conocían su condición de religioso. La noche del 31 de octubre de 1936 llamaron a su domicilio tres hombres armados con un fusil, preguntando por Luis para llevarlo a declarar al comité y regresar enseguida. Al día siguiente algunos viajeros vieron el cadáver del joven religioso cerca del cementerio de una población vecina a Igualada. Tenía 18 años, siendo el benjamín de los mártires que hoy son beatificados.

Beato Marcial de Villafranca del Penedés

Beato Marcial de Villafranca del Penedés

Beato Paciano María de Barcelona (Francisco María Colomer Presas)
Nació en Barcelona el 29 de abril de 1916. Terminados brillantemente los estudios de perito mercantil, entró en la orden vistiendo el hábito el 21 de marzo de 1935 y, emitiendo los votos simples el 25 de marzo de 1935, pasó al convento de Sarrià para prepararse para los estudios de filosofía. En este convento le sorprendió la guerra. Estuvo refugiado en diversos domicilios y para más seguridad y no comprometer a los que le acogían, se refugió en una pensión de Barcelona; allí, precisamente, fue detenido junto con otro estudiante el 21 de enero de 1937. Conducidos a una checa permanecieron en ella hasta el día 24 en que fueron sacados y ejecutados clandestinamente en el cementerio de la población de Cerdanyola.

Beato Vicente de Besalú (Julián Gibrat Marcé)
Nació el 24 de marzo de 1897. Vistió el hábito capuchino en el noviciado de Arenys de Mar el 12 de septiembre de 1912. Profesó temporalmente el día 14 del mismo mes del año siguiente y la profesión solemne el 8 de septiembre de 1899. Terminados sus estudios de filosofía y teología, fue ordenado de sacerdote en Sarrià el 28 de marzo de 1903. Era devoto y entregado a una vida eucarística y mariana. La guerra le sorprendió en Olot, y, como los demás religiosos, buscó refugio. Es difícil describir las peripecias que pasó: llegó a colocarse de mozo y guardando bueyes, llegando incluso a vestirse de pordiosero para pasar desapercibido. Mientras pedía limosna fue detenido por los milicianos y llevado al Comité, que de momento no le identificaron como religioso sino como pordiosero. Fue él mismo el que se identificó como sacerdote y enseguida se pusieron a maltratarle y a insultarle. Después de un breve interrogatorio lo llevaron al lugar del martirio. Quiso que le dispararan mirando a sus verdugos. Era el 22 de agosto.

Beato Tarsicio de Miralcamp

Beato Tarsicio de Miralcamp

Beato Tarsicio de Miralcamp (José Vilalta Saumell)
Vino al mundo el 11 de junio de 1912. A los once años comenzó humanidades en el seminario menor diocesano de Solsona, pero al año siguiente entró en el seminario menor capuchino. El 4 de agosto de 1927 vistió el hábito profesando temporalmente el año siguiente el día 5 de agosto. Al comenzar la teología, tuvo que hacer el servicio militar. Emitió la profesión solemne el 14 de marzo de 1935 y el sacerdocio lo recibió el 20 de abril de 1935. Fue destinado como profesor al seminario menor, dedicándose más a la enseñanza y al estudio de la música que a la predicación. La guerra civil le sorprendió en la residencia de Borges Blanques, donde se encontraba supliendo. Se refugió en una casa amiga unos días. Al ser movilizada su quinta y al ver las seguridades que el gobierno daba a los soldados del reemplazo determinó presentarse, acompañándole el mismo alcalde. Quedó colocado en las oficinas, pero fue reconocido como religioso y, encarcelado el 5 de agosto, fue destinado a la “capilla”. La noche del 19 al 20 de agosto entraron en la capilla los milicianos y sacaron a setenta y dos víctimas, entre ellas el padre Tarsicio. Todos fueron asesinados delante del cementerio.

Beato Timoteo de Palafrugell (Jesús Miguel Girbau)
Nació el 24 de marzo de 1897. Inició el noviciado en Arenys de Mar el 12 de septiembre de 1912, emitiendo la profesión temporal al año siguiente y la solemne en septiembre de 1916. Fue ordenado de sacerdote en Vic el 20 de diciembre de 1919. La guerra civil le sorprendió en el convento de Sarrià, aunque el capítulo provincial le había destinado a otro convento. Pudo salir de Barcelona y trasladarse a Olot donde se estableció, pero a primeros de septiembre, en un registro lo encontraron, siendo conducido a la cárcel y de allí salió para el martirio, junto con otros once presos siendo sacrificados en las afueras de Olot el 31 de octubre de 1936.

Beato Ángel de Ferreries

Beato Ángel de Ferreries

Beato Ángel de Ferreries (José Martí Coll)
Nació el 11 de febrero de 1905. Entró en la orden capuchina y vistió el hábito en el noviciado de Manresa el 8 de noviembre de 1923, profesando temporalmente al cabo de un año y un día. La profesión solemne la emitió en Manresa, al cumplirse los tres años de la simple. Ejerció los oficios de limosnero de la ciudad de Manresa y de sacristán. Estaba dotado de gran habilidad para los trabajos mecánicos. Como religioso era muy piadoso y mortificado. Desde 1934 residía en Sarrià donde le sorprendió la guerra. Se refugió en el mismo domicilio que el padre Modesto, al cual no quiso abandonar. Detenido junto con el padre Modesto confesó su condición de religioso. Ambos fueron asesinados en las afueras de Sarrià el 28 de julio de 1936.

Beato Prudencio de Pomar de Cinca (Gregorio Chárlez Ribera)
Nació el 17 de noviembre de 1875. Después de superadas algunas dificultades, por causa de su salud, pudo vestir el hábito capuchino el 4 de febrero de 1905, profesando temporalmente al año siguiente y emitiendo la profesión la solemne el 6 de febrero de 1905. Ejerció los oficios de hortelano, limosnero, zapatero, portero, refitolero y cocinero. Era muy piadoso y amante de la oración y el recogimiento. Al estallar la guerra, abandonó el convento de Arenys de Mar y se refugió en casa de una familia. El buen religioso era casi ciego y el 28 de julio fue detenido junto con otros dos sacerdotes. A poca distancia del lugar del suplicio comenzaron a maltratar a las víctimas, especialmente a fray Prudencio, dándole culatazos. Finalmente cayó acribillado a balazos. Era el 28 de julio de 1936.

Beato Cipriano de Tarrasa

Beato Cipriano de Tarrasa

Beato Cipriano de Tarrasa (Ramón Gros Ballbé)
Nació el 23 de enero de 1871. Después de los estudios entro a trabajar en un comercio de Barcelona. Vistió el hábito capuchino el 7 de septiembre de 1893 y después de profesar temporalmente pasó un año en Pamplona. Volvió a Arenys de Mar y de allí a Igualada, donde profesó solemnemente el 13 de octubre de 1898. Estuvo destinado en Filipinas, Centro América y de nuevo a la provincia. Ejerció los oficios de limosnero, portero, sacristán y sastre. Por su jovialidad, llegó a ser el prototipo de la alegría franciscana, pero era también un religioso discreto y humilde. Detenido y maltratado por los milicianos en el mismo hogar donde fue acogido salió hacia el martirio. Fue fusilado el 28 de julio de 1936.

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Beato Félix de Tortosa (Juan Bonavida Dellà)
Nació el 2 de abril de 1894. Vistió el hábito seráfico el 22 de enero de 1894, profesando temporalmente al cabo de un año y un día. Emitió la profesión solemne en Igualada el 23 de enero de 1926. Después de ejercer el oficio de hortelano y limosnero de Olot, pasó al convento de Sarrià como limosnero, dependiendo del padre Provincial. La guerra les sorprendió recogiendo limosnas en Tordera. Una vez restablecidas las comunicaciones, decidió llegar hasta Arenys de Mar. Se despidió del domicilio que le había acogido y en la estación, quizás por su comportamiento y forma de vestir, fue reconocido como religioso, por lo que los milicianos le detuvieron, no oponiendo resistencia. Subió al coche y, poco después, caía fusilado junto con el párroco de la población. Era el 1 de agosto de 1936.

Como hemos visto, algunos de los nuevos mártires fueron misioneros. De estos veintiséis mártires que hoy son beatificados, diecisiete murieron entre julio y agosto. Luego la persecución comenzó a perder intensidad. El último en morir fue Fray Federico de Berga el 16 de febrero de 1937. En mayo de 1937 el gobierno de la República tomó el control de la situación de Barcelona y prácticamente cesaron los asesinatos. No obstante, la Iglesia continuó viviendo en la clandestinidad hasta el fin de la guerra en 1939.

Solo se conservan los restos de nueve de estos mártires, sepultados en diferentes cementerios catalanes, los cuales han sido exhumados previamente a la beatificación y que serán colocados en una urna. Los restos de los otros mártires no han podido ser localizados.

Antonio Barrero

Bibliografía:
Carta circular del Ministro General de los Frailes Menores Capuchinos, Roma, 4 de octubre del 2015
– Fr. Isidoro de Villapadierna, “Bibliotheca sanctórum, apéndice I”, Città Nuova Editrice, Roma, 1987
– Fr. Martín de Tarragona, “Beatificationis seu declarationis martyrii servorum Dei Friderici a Berga et sociorum ex O.F.M. Cap., in odium fidei, uti fertur, interemptorum”, Barcelona, 1957.

Enlaces consultados (06/11/2015):
– www.ofmcap.org/
– www.geocities.ws/roquegl43/vene20.pdf
– http://newsaints.faithweb.com/martyrs/MSPC44.htm

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

25 pensamientos en “Beatos Federico de Berga y veinticinco compañeros capuchinos mártires

  1. Antonio a mi me parece bien que hayas relatado brevemente sobre cada uno de los 26 capuchinos martires,no se me ha hecho largo el articulo,en absoluto.
    ¿Podrias facilitarme foto del conjunto de martires o individuales si dispones de ellas?
    Tambien preguntarte por los nombres de los nueve martires a los que han podido localizar sus restos.

    • Abel,
      Si quería describir la biografía de cada mártir, siendo tantos, no había más remedio que hacerla corta, ya que si no, el artículo hubiera sido larguísimo y tedioso de leer.
      Por e-mail te envío las fotos de ellos y los nombres de los mártires cuyas reliquias han podido recuperarse.

  2. Gracias por escribir sobre estos mártires hoy beatificados, sin negar que en la retaguardia republicana fueron asesinados varios sacerdotes, religiosos y laicos por el delito de serlo, más he de ver que fue una persecución porque la Iglesia Católica era considerada y con mucha razón una institución burguesa, y más el anticlericalismo de la mayoría de las autoridades republicanas, siento que no es imposible que estuvieran comprometidas con este intento de erradicación, además no creo que haya sido culpa de unos milicianos incontrolados, como se ha afirmado siempre, sino fue un acto premeritado hablando de las grandes matanzas en Paracuellos, Montcada, Picadero de Paterna, Málaga y prácticamente cada una de las carreteras o cementerios de España, y sumo la Carta Colectiva de los Obispos Españoles que justificaba la “cruzada” de Franco y se veía a la Iglesia como una inocente bajo el odio de corrientes anarco marxistas. En ese contexto fue el que le tocó vivir a los mártires y a muchos más a ellos les vinieron momentos de angustia pero sufrieeon por la fe. Ya pasada la guerra se abrió el proceso de muchos de los mártires asesinados pero ahí vino la controversia que hasta la fecha sigue

    • René,
      Los antecedentes y el desarrollo de la guerra civil española de 1936 fueron aun más complejos y cierto es que tanto las autoridades civiles como eclesiásticas tenían mucho por donde callar. Yo no voy a entrar en este tema porque ya hemos hablado muchas veces de eso en este blog, pero si te das cuenta al leer el artículo de hoy, hago una especie de preámbulo para contextualizar los martirios de estos nuevos beatos.
      Lo importante es que murieron por ser simples frailes, no metidos en política y dedicados única y exclusivamente a llevar una vida según la espiritualidad franciscana. Para mi, eso es lo único importante: que hubo verdadero martirio y que gozan de la presencia de Dios.

      • Hola si no es mucho pedir, me gustaría tener esa misma información, si es posible me lo mande a mi también, gracias y saludos.

  3. Gracias, Antonio, por este completo artículo y, sobre todo, por clarificar quiénes fueron los responsables de la muerte de estos frailes. Este tema ya lo hemos tocado muchas veces en el blog, como bien dices, pero ocurre que hasta hoy en día se siguen diciendo muchos bulos sobre la Guerra Civil porque conviene a cierto sector ideológico nacional. Parece que fue una simple guerra entre hermanos, y fue más que eso. No puede estudiarse de forma descafeinada ni tampoco simplemente ignorar el tema, por eso hay que decir las cosas como son, mal que les pese a muchos.

    • Pero fíjate, Ana María, que ya es parte de la jerarquia de la iglesia la que empieza a poner las cosas en su sitio y me estoy refiriendo al Padre General de los Capuchinos. Ese preámbulo es un pequeño resumen de uno mucho más amplio que hace él en su carta circular a toda la Orden con motivo de la beatificación de los frailes de Cataluña.
      Si bien la mayor parte de la jerarquia española sigue “erre que erre”, ya hay ciertos sectores eclesiales que empiezan a querer decir la verdad sin distorsión alguna y a mi me parece que eso es querer empezar a enderezar las cosas y a llamarlas a cada una por su nombre. Claro que hubo abusos y absolutamente ninguno está justificado, pero ni fue tan manso el cordero como lo pintan, ni el león tan fiero.

  4. No creo que sea coincidencia que este sábado, víspera de la fiesta de Cristo Rey, hayan sido beatificados estos testigos suyos, hijos del Pobrecillo de Asís; este grupo se une a las listas de las víctimas de la Guerra Civil de España que ya han sido elevadas al honor de los altares, quiera Dios y esa Sangre derramada ayude a la Iglesia de Cataluña a vivir con más empeño su fe, a testimoniarla y a transmitirla.
    Algunos de estos Beatos trabajaron en el continente americano, Dios permita que su trabajo aquí, unido a su sacrificio, sirva también para crecer en esa fe que derramaron.
    Me sorprende en lo particular que la mayor parte de ellos hayan sido sacerdotes, su que también hay beatos únicamente religiosos, siempre he pensado que son más los simples frailes que los sacerdotes, en este caso, las estadísticas no cuadran.
    Toño, explícame por favor que significado tiene la barba para los capuchinos, para mi es más fácil identificarlos por ella que por la capucha que les da el nombre.
    Sobre monseñor Irurita, a quien le das el rango de mártir en este artículo, me gustaría que me explicaras porque se duda en algunos medios que haya muerto martirizado e incluso que haya sobrevivido, por lo que de los obispos españoles asesinados en este periodo es el que tiene su causa más retrasada. ¿Ya han sido beatificados todos los obispos mártires o aparte de él falta alguno más?
    Te pido por favor que me digas como a Abel los nombres de los beatos cuyas reliquias se conservan y si alguna vez tienes fotos de las mismas, me las compartas por favor.
    Concluyo invocando el grito de los mártires de México y España en este día tan especial y que ya estamos en sus vísperas: ¡Viva Cristo Rey!

    • Falta Eustaquio Nieto Marín, obispo de Sigüenza, Juan de Dios Ponce y Pozo, administrador apostólico de Orichuela y Miguel Serra Sucarrats, obispo de Segorbe, esos son los que faltan de ser beatificados, y yo si estoy seguro que el obispo de Barcelona fue asesinado en Montcada el día 3 de diciembre de 1936, por leer testimonios de quienes estuvieron con el en la espeluznante checa de San Elías, y como tu ya que estamos en vísperas de la Fiesta de Cristo Rey, también grito a todo pulmón ¡Viva Cristo Rey del Universo!

      • Gracias, René, por haberte adelantado contestando a parte de lo que preguntaba Humberto. Yo ayer por la tarde, no pude conectarme al blog.

    • Humberto,
      Tu sabes que los capuchinos surgieron en el año 1525 del tronco de los Hermanos Menores Observantes. Después de muchas dificultades y vicisitudes, obtuvieron del Papa Clemente VII, mediante la bula “Religionis zelus”, el nacimiento como una nueva familia franciscana y como signo de pobreza, sencillez y austeridad les concedió que llevasen el capucho piramidal y la barba. O sea, no solo se distinguen del resto de los frailes franciscanos por la barba, sino también por la forma de la capucha.

      El obispo de Barcelona, Manuel Irurita Almándoz murió como mártir. Aunque cuando se iniciaron los tumultos en Barcelona, él logró esconderse, fue localizado el 1 de diciembre de 1936. Lo apresaron y se lo llevaron al Comité de San Adrián, después al comité central y finalmente a la checa de San Elías. Todo eso pasó en un plazo de unas cuarenta y ocho horas, porque el 3 de diciembre, a las doce de la noche, fue fusilado en Moncada. Uno de los miembros del pelotón de fusilamiento, una vez terminada la guerra civil, confesó que el obispo, antes de ser fusilado, les dijo: “Os bendigo a todos los que estáis en mi presencia, así como también bendigo a las balas que me ocasionarán la muerte, ya que serán las llaves que me abrirán las puertas del cielo”.

      Y en cuanto a cuantos obispos mártires quedan por beatificar, ya te lo ha contestado nuestro amigo René. De los trece obispos mártires, solo quedan por beatificar los de Sigüenza, Segorbe, Barcelona y el de Orihuela-Alicante

      Te envío las fotos y los nombres de los mártires cuyas reliquias han sido recuperadas.

      • Antonio, también tenemos el testimonio de un superviviente a aquella saca, obviamente sobrevivió cuando el que estaba adelante (recordemos que fusilaban no por persona individual sino por grupos) recibió la descarga y junto con el se tiró al suelo. El aseguraba que el obispo de Barcelona estaba con ellos esa noche y pudo oír las palabras que el obispo dijo a los verdugos. No se porqué se duda de que el obispo fue asesinado en aquella saca, incluso llegaron a decir que cuando las tropas franquistas tomaron la ciudad el palacio episcopal (que era el comité de la Generalitat) mientras se oficiaba en la plaza una solemne misa él caminaba por la calle, o incluso llegaron a decir que si fue fusilado pero no aquella noche sino que fue asesinado en Montjuic en 1937, sin embargo los dos testimonios apuntan a que fue asesinado esa noche del 3 de diciembre de 1936 en el cementerio de Montcada

        • René,
          Yo tengo que decirte que son tantísimos los mártires de la guerra civil española que no conozco al detalle las circunstancias del martirio de cada uno de ellos, pero es que además, es la primera vez que oigo que el obispo Irurita no había sido martirizado. Esa duda, ni se me ha planteado ni me la he planteado.

          • Antonio, en Cataluña es un constante debate, al parecer hay algunos sectores que se oponen a su beatificación, y esas opiniones vienen principalmente del nacionalismo catalán, por lo que veo no fue un obispo cómodo que digamos, y solo le quise responder a Humberto en cuestión de que se duda de que el obispo Irurita haya sido asesinado, hasta llegan a decir que quien está enterrado en la Capilla del Cristo de Lepanto, no es él sino su familiar (en el sentido de que era su secretario), se sabe que cuando comenzaron los tumultos el se refugió en la casa de los Tort, el día 1 de diciembre de1936 el obispo, junto a su secretario y a Antonio y Francisco Tort fueron detenidos, y los cuatro acabaron siendo fusilados en Montcada el día 3

          • Si te agradezco de veras la información que nos aportas, pero como decimos por aquí: “este tema me coge en ayunas”, no conocía este debate.

  5. A Dios gracias por esta conjunta beatificación de hoy de nuestros hermanos capuchinos, valientes testigos de la fe, la esperanza, la caridad y el perdón. ¡Beatos Capuchinos interceder por nosotros!

    Como ya estamos acostumbrados a ver en estos artículos de mártires, los nuevos beatos eran hombres de bien que seguían la espiritualidad de su carisma dedicados por completo a la almas, cada uno de ellos con una particularidad diferente como las misiones, la enseñanza, la predicación etc. Muchos de ellos tenían una larga y prometedora vida que les fue arrebatada por culpa del odio y la sinrazón. A pesar de que solo Dios sabe lo que habría sido de cada uno, seguramente muchos habrían llegado a ser santos de no haber sido martirizados.
    También estamos acostumbrados a ver como los verdugos sacan violentamente de las casas donde se alojan a los que después serán mártires y a la vez estos con total aceptación y confianza se despiden de los suyos tranquilizando a estos cuando debería ser al contrario. Otra cosa ya es lo que le sucedió al Beato Agustín de Montclar, que ni tan siquiera le permitieron terminar su oración; tenían prisa por matarlo.
    Lastima que no queden de algunos de ellos ni sus restos mortales para venerarlos en el día de hoy y para la posteridad. Pero nos quedamos con su testimonio que es lo que importa.

    Antonio, tenía una pregunta desde hace tiempo y hoy aprovecho para hacértela, ¿ tiene algún tipo de tradición u obligación un capuchino en ponerse detrás del nombre que acepta en religión el nombre de su lugar de nacimiento?. Tenia la duda desde que prepare el artículo del Beato Leopoldo de Alpandeire,¿ invitan a caso a San Francisco de Asís?

    • David,
      Suscribo tus manifestaciones con respecto a estos beatos; fueron fieles hijos de san Francisco. Fíjate que incluso uno de ellos, cuando salió del convento, vivió deliberadamente como un mendigo, como un pordiosero y que otro, llegó incluso a animar a su madre diciéndole que no se preocupara por su destino porque él estaba en paz con Dios. Eran realmente santos, llevaban una vida santa y, aunque quizás no reconocidos oficialmente como lo están ahora, hubieran sido santos aun sin sufrir el martirio.

      Y en cuanto al por qué los capuchinos detrás del nombre que toman en su profesión, llevan el nombre de su localidad natal, se que es una norma universal en ellos, pero no se si está prescrito por sus Constituciones, o es una simple tradición que aun se conserva. Se cambian el nombre al emitir los votos – algo que también se hace en otras órdenes -, pero el por qué conservar el nombre de su localidad natal, no se si es por tradición o por norma establecida.

  6. Antonio, per que interesante este articulo sobre los nuevos bestos mártires capuchinos!!!

    Me gustaria resaltar de manera especial tres puntos que me llamaron la atención:

    – Tres de los nuevos beatos pasaron algunos años en misiones aqui en mi pais, dos de ellos en Caquetá, el Beato Anselmo de Olot y el Beato Benigno de Canet de Mar, e incluso uno de ellos llego a estar haciendo apostolado en mi ciudad, Bogotá, el Beato Zacarias de Llorenç, Yo, en nombre de mi tierra, doy gracias a Dios por el servicio de estos benditos religiosos y les ruego que se acuerden de nosotros en el cielo!

    – Me gusto el que hayas mencionado al fraile, amigo y hermano de mi querida Teresita, el Beato Remigio de Papiol. Seguro ella lo fue a recibir a su llegada al cielo.

    -Me impresiona un poco ver que hubo algunos mártires muy jovenes, incluso uno de mi misma edad y otro un año mas joven que yo.

    Muchas Gracias Antonio por este bello articulo. Y GLORIA A LOS MÁRTIRES DE CRISTO REY!

    • Gracias, por tu comentario, Jhonatan.
      San Francisco ordenó a todos sus hijos que se dedicasen a la predicación incluso en misiones y de hecho, en vida del mismo Serafín de Asís, ya tenemos a los primeros mártires misioneros franciscanos, luego que los frailes franciscanos en general se dediquen a las misiones, es algo que es absolutamente normal. El mes que viene, en la localidad peruana de Chimbote, van a ser beatificados tres nuevos mártires y dos de ellos eran misioneros franciscanos conventuales. Franciscanismo y misiones es un binomio íntimamente ligado.

      Y en el tema de la edad, hay multitud de mártires españoles muy jóvenes; recuerda, por ejemplo, a los claretianos de Barbastro, a los pasionistas de Daimiel y a muchos otros, beatificados y aun por beatificar.

  7. Hola, enhorabuena por el blog y las interesantes explicaciones.
    Desde nuestra Cofradía de Semana Santa, vinculada a la parroquia del Rosario de Tortosa, estamos impulsando un nuevo relicario, que presidirá, como guardapaso, el Misterio de la Flagelación que procesionamos. Hemos previsto dotarlo de 6 reliquias y nos gustaría que una de ellas fuera la del Beato Félix de Tortosa, para honrar así la memoria de las antiquísimas raíces franciscanas que tiene nuestro templo y nuestra ciudad. Desconocemos si uno de los cuerpos recuperados de los beatos es el de nuestro Félix. Le agradeceremos muchísimo que pueda aclarárnoslo. ¡Gracias anticipadas!

    • Vicente José,
      Por lo que yo se, los cuerpos exhumados a día de hoy son los de los beatos Timoteo de Palafrugell, Vicente de Besalú, Alejandro de Barcelona, Martín de Barcelona, Doroteo de Vilalba dels Arcs, Remigio del Papiol y Paciano María de Barcelona. O sea, que los restos del beato Félix de Tortosa sepultado en el panteón conventual del cementerio de Arenys de Mar, aun no han sido exhumados.
      Más información podrán darte en el convento Ntra. Sra. de Pompeya de Sarría, cuyo teléfono es 934.161.812. Pregunte por el Padre Pedro Cardona.
      Esperamos haberte ayudado.

  8. Muchísimas gracias, Hermano Antonio.
    Nuestros mejores deseos para usted y toda su Comunidad.
    Quedamos muy agradecidos.

    Pax et bonum

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