Beato Pedro Kibe Kasui, mártir jesuita japonés

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de una escultura del Beato.

Detalle de una escultura del Beato.

El cristianismo en Japón fue una semilla naciente desde que en 1549 San Francisco Javier, junto con el padre Cosme Torres visitaron el país. Desde entonces la naciente Iglesia vivió desde un principio una época de esplendor, pasando abruptamente por una brutal persecución desarrollada desde los altos mandos de gobierno, que veían la propagación de la fe cristiana como una amenaza a la estructura social del Japón feudal. Miles de fieles japoneses y misioneros extranjeros fueron martirizados por odio a la fe, durante los gobiernos sucesivos de Toyotomi Hideyoshi, y los del clan Tokugawa, quienes ocuparon el título de Shogun y como tal atentaron contra el cristianismo obligándolo a vivir en la clandestinidad. En este contexto vivió nuestro biografiado de hoy, quien encabeza la causa de 188 mártires que fueron beatificados durante el pontificado de Benedicto XVI en 24 de noviembre de 2008.

Contexto histórico
El cristianismo se desarrolló cuando el padre jesuita Francisco Javier desembarca en Kagoshima en el Reino Sur de Japón el día 15 de agosto de 1549. Estaba acompañado por el padre Cosme Torres y Juan Fernández, así como el traductor Anjiro. Evangeliza principalmente en Hirado, luego llega a Yamaguchi, luego a Sakai y finalmente a Meaco.
La religión primordial del país fue diversa, siendo avanzado en varias sectas minoritarias el budismo proveniente de China, aunque la cosmovisión ancestral se veía reflejada en el sintoísmo, una religión politeísta basada en el culto a los dioses creadores y en la veneración de los ancestros. La Compañía de Jesús jugó un papel primordial en esta tarea de evangelización y organización de la naciente Iglesia, contando con la protección de algunos señores locales o daimyo. Patrocinado también por las monarquías de España y Portugal, las órdenes mendicantes como los franciscanos, dominicos y agustinos igualmente tuvieron un papel importante.

En 1579 el misionero jesuita Valignano llega a Japón y funda el seminario de Arima de donde pertenece nuestro mártir, siendo fundamental su participación en la asimilación del cristianismo a la cultura nipona, llegando incluso a asimilar la cultura religiosa, por lo que fue fuertemente criticado por algunos jesuitas, así como los miembros de algunas ordenes mendicantes. Inicialmente los misioneros tuvieron la protección de Oda Nobunaga quien les dio permiso para predicar en el territorio, pero tras su asesinato en 1582, la situación cambió con el ascenso de Toyotomi Hideyoshi al final del Periodo Azuchi-Momoyama.

Beato Pedro Kibe y compañeros, mártires de Japón. Estampa contemporánea.

Beato Pedro Kibe y compañeros, mártires de Japón. Estampa contemporánea.

En 1587, influenciado por los bonzos budistas, se emitió el primer decreto contra el cristianismo, y en 1597 Toyotomi condenó a muerte a los primeros mártires, para ese momento en total había 300 000 cristianos. Los 26 mártires fueron crucificados en Nagasaki en 5 de febrero de ese mismo año, a pesar de lo tremendo de la sentencia durante su mandato fueron pocos martirios registrados cambiando la situación tras la Batalla de Sekigahara y el ascenso al shogunato del clan Tokugawa.

Tokugawa Ieyasu, influido por los comerciantes holandeses, decide cerrar el país al mundo exterior así como imponer severamente la prohibición del cristianismo, recrudeciéndose cuando Tokugawa Hidetada sucedió a su padre en 1605 destacándose en 1622 el llamado “Gran Martirio de Omura” y el “Gran Martirio de Kyoto”. Su sucesor Tokugawa Iemitsu ordena aislar a Japón del resto del mundo, entonces en 1633 promulga un edicto en que se prohíbe totalmente el cristianismo. Obligó a los japoneses conversos al cristianismo a registrarse en los templos budistas; este clima de opresión combinado con la hambruna y los altos impuestos condujo en 1637 a la rebelión de Shimabara, encabezada por el caudillo cristiano Amakusa Shiro (a pesar de no tener proceso de beatificación, los cristianos japoneses lo consideran santo y de quien escribiré en otra ocasión), una rebelión campesina brutalmente aplastada en el castillo de Hara a principios de 1638. Esta sublevación provocó sospechas del Shogun en los demás cristianos, obligando a los mismos a pasar en la clandestinidad, siendo conocidos como Kakure Kirishitan. Esta clandestinidad duró hasta mediados del siglo XIX.

Biografía
Pasando a la biografía de nuestro mártir, Pedro Kibe nació en 1587 en la provincia de Bungo, de la isla de Kyushu. Era de una familia de samuráis cristianos ya convertidos. Siendo educado en la fe en el Seminario de Arima dirigido por la Compañía de Jesús, al completar el programa de seis años Kibe pidió ser admitido en la orden jesuita, petición que fue denegada. En 1606 aspirando la aceptación de los superiores comenzó a decir su nombre como Kasui, en los registros jesuitas aparece su firma como Pedro Kibe Kasui. En los ocho años siguientes de su graduación, sirvió a la Iglesia como “dojuku”, es decir, como jesuita voluntario ayudando a los sacerdotes, en la predicación y en la impartición del catecismo. Lo admirable de Kibe era su determinación muy fuerte para ser sacerdote y jesuita, y con los años su vocación seguía creciendo. En el año 1614, los misioneros jesuitas fueron exiliados del país, refugiándose en Macao donde esperaba completar sus estudios y ordenarse; para su decepción los superiores se negaron a aceptarlo en el sacerdocio.

Beatificación de Pedro Kibe y compañeros en Nagasaki, Japón.

Beatificación de Pedro Kibe y compañeros en Nagasaki, Japón.

Entonces decide embarcarse a la India para ir hacia Roma, de Goa pasó por Persia (Bagdad y Ormuz) así como por Palestina; se le considera el primer peregrino japonés en visitar Tierra Santa y estar en Jerusalén. De ahí se embarcó hacia Roma, llegando a la Ciudad Eterna en mayo de 1620.

Ahí finalmente los superiores lo examinan rigurosamente y descubren que posee suficiente conocimiento entonces lo admiten al noviciado. Completó sus estudios de teología y asistió a la canonización de San Francisco Javier. El 15 de noviembre de 1620 fue ordenado sacerdote en la Basílica de San Juan de Letrán a la edad de 32 años. Durante dos años estuvo en una escuela de formación jesuita en Roma y tomó sus votos en Lisboa. En 1623 partió a la India acompañado de 20 jesuitas. El siguiente año llegó a Goa por la ruta del Cabo de Buena Esperanza. Sin embargo estaba en una difícil decisión sobre volver a su patria, con el riesgo de ser martirizado y por la prohibición emitida para evitar el ingreso de sacerdotes en Japón. Finalmente viaja por el sudeste de Asia, para llegar a Manila, Filipinas; embarcándose a Japón en 1630. El barco naufragó pero logró llegar a Kagoshima en el Sur de Japón, 16 años después de su partida, por fin regresaba a la nación nipona.

La situación de los cristianos vivía su peor momento, se recrudecieron las persecuciones y Kibe tuvo que desarrollar su ministerio a escondidas. Vivió algunos años animando a los cristianos a perseverar en la fe. Pero en 1639 fue arrestado mientras estaba escondido en casa de un cristiano y enviado a Edo donde conoció al apóstata Cristóbal Ferreira, a quien intentó regresarlo a la fe, cosa que no consiguió. El padre Kibe fue torturado terriblemente para lograr que apostatara, cosa que nunca consiguieron, entonces junto con dos creyentes fue colgado boca abajo en el famoso tsurushi u horca y fosa como medio de tortura para hacerlo renunciar a su fe. Incluso desde ahí animó a los cristianos prisioneros, haciendo enfurecer a los guardias quienes lo descolgaron y lo alancearon, matándolo el día 4 de julio de 1639.

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Fue beatificado encabezando la causa de 188 mártires el 24 de noviembre de 2008 en el Estadio de Nagasaki por el prefecto de la congregación para las causas de los santos José Saraiva Martins, durante el pontificado de Benedicto XVI.

René

Webs consultadas (15/04/16):
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Kasui_Kibe
– sjweb.info/saintsBio.cfm?SaintID=483
– www.nwjesuits.info › Home › News
– https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_catolicismo_en_Japón

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

5 pensamientos en “Beato Pedro Kibe Kasui, mártir jesuita japonés

  1. Me ha dado mucho gusto que escribieras sobre este Beato Mártir que encabeza este grupo mártires, como bien conoces, hay muchos nombres anteriores a los de este grupo que están inscritos en el santoral, realmente en Japón, Corea y Vietnam tenes mucha aportación y no sería nada raro que pronto se añadieran más integrantes.
    He de agradecerte las noticias que aportas sobre el Beato Pedro Kibe, del que solo sabía su pertenencia ala Compañía de Jesús y que era sacerdote. Tengo la lista de los integrantes de este grupo, hay otro Beato Juan Hara y una Beata llamada Tecla con historias muy conmovedoras.
    ¿Sabías que pronto habrá otro Beato Mártir Japonés? Justo Takayama Ukon, un auténtico samuri.
    Saludos.

    • Sobre los dos beatos que hablas es el beato Juan Hara Mondo, que era paje de la corte y terciario franciscano, y la Beata Tecla Hashimoto, junto con sus hijos y su esposo fueron quemados vivos en Kyoto durante el mandato de Tokugawa Hidetada, espero aunque sea brevemente tratar de ellos más adelante. De este grupo todos son japoneses, cuatro son sacerdotes, algunos terciarios, familias de samuráis, hombres de pueblo, así como madres de familia, y niños. Espero hablar prontamente de otro jesuita mártir Julián Nakaura, y de los demás, y si, voy a escribir extensamente sobre el Siervo de Dios Justo Takayama Ukon, pero el contexto en el que vivieron ya lo traté aquí

  2. Gracias René, cuando habláis de los mártires asiáticos en el blog me alegra mucho, los leo con mucha atención ya que conozco poco a estos numerosos grupos de valientes sacerdotes, religiosos/as, laicos etc.
    El mismo Bto Pedro Kibe, compañeros y mártires japoneses en general, tienen en común una Fe recia y ardiente a prueba de todo tipo de suplicios como hemos visto. Hay que destacar el persistente deseo del beato en ser sacerdote, no tiró la toalla a la primera y como hemos visto recorrió viajando muchos países hasta llegar a Roma para prepararse y ordenarse.
    Me ha llamado mucho la atención que se hiciese un jesuita voluntario y que hiciese las veces de sacerdote o catequista sin serlo.
    Me queda una duda, ¿ se sabe donde descansan estos beatos o de lo contrario no se tiene constancia como la mayoría de estos grupos?.

    • No entendí tu ultima pregunta, aunque supongo que te referiras donde estan sus reliquias, lamentablemente no puedo obtener constancia de ello?, sabemos que algunas reliquias que se recuperaron fueron transladadas a Macao, pero muchas otras se perdieron, fueron incinerados y las cenizas echadas al mar de unos, otros los enterraron en secreto, para esta causa se basaron en pocos registros y documentos de misioneros europeos

  3. Muchas gracia sRené por hablarnos de un Beato japonés ya que la santidad de oriente nos es tan extraña y lejana a occidente en especial por lo dificil que es encontrar información en español respecto a ellos, nunca habia escuchado hablar de este Beato y es muy interesante como es el primero japonés en peregrinar a tierra santa y lo mucho que se empeño en ser sacerdote, también esperare ansioso el articulo sobre Justo Takayama un gran siervo de Dios.

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