Nuestra Señora de la Soledad de Acapulco

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del busto de la Virgen de la Soledad venerada en Acapulco, México.

Detalle del busto de la Virgen de la Soledad venerada en Acapulco, México.

El Puerto de Acapulco es uno de los lugares más concurridos por el turismo, y en la época del Virreinato era la conexión con las fabulosas tierras del Oriente. Hoy en día es unos de los puertos más importantes del país y tristemente una de las más violentas. Es sede de la Provincia Eclesiástica cuya patrona es la Virgen de la Soledad.

Acapulco significa en lengua náhuatl “donde abundan los carrizos gigantes”, el lugar fue primeramente habitado por indígenas yopes, y una vez consumada la Conquista del territorio, Acapulco es anexada a la Corona Española el día 25 de abril de 1528, por orden del Rey Carlos V, bautizándola con el nombre de “Ciudad de los Reyes”. Pero es hasta 1550 que el Virrey Don Antonio de Mendoza funda el primer ayuntamiento del lugar, nombrando a su primer alcalde, Don Fernando de Santa Ana, y su parroquia en 1555, (aunque la construcción tardaría centurias en ser terminada), es hasta 1599 que se le dio el rango de Ciudad por el Rey Carlos II.

Poco después, por encargo de la Realeza Española, Fray Andrés de Urdaneta cruzó el Océano Pacífico desde el archipiélago de las Filipinas con la finalidad de encontrar la mejor ruta, que por más de 250 años comunicaría a las colonias asiáticas españolas con la Península Ibérica. De ahí surge la famosa y equivocadamente nombrada “Nao de China”, que en realidad era un barco tipo Galeón y que partía desde Acapulco y hacía el tornaviaje desde Filipinas. Fray Andrés de Urdaneta describe a Acapulco como un puerto “grande, seguro, muy saludable y dotado de buena agua”. De 1571 a 1815, Acapulco se convertía una vez al año y durante casi dos meses, en el punto de comercio más activo y dinámico de la Nueva España, superando incluso al puerto de Veracruz. En 1697, La población del puerto se triplicaba durante los días que llegaban los galeones cargados de bellas novedades de oriente, como: China, Japón, Ceylán, Damasco.

Sobre la imagen de la Virgen son pocos los datos que se tienen. Ciertos relatos la hacen regalo del emperador Felipe II, al Puerto que iba creciendo su actividad comercial de manera impresionante y que tantos beneficios aportaban a la corona hispana. La escultura era en una copia de la Virgen de la Guía aparecida milagrosa en la Isla de La Gran Canaria, aunque sin la imagen del Niño Dios. Y en el siglo XVII fue tomada como patrona de la ciudad, erigiéndole una modesta capilla para su veneración aunque aún conservaba su advocación original. Es hasta el año de 1742 que al ser restaurada cambia al nombre de la Soledad manteniendo aun el patronazgo sobre el Puerto, este caso no es aislado en el país, como ejemplo similar tenemos a la Imagen de la Virgen de Cosamaloapan en Veracruz. Es posible que el cambio de advocación se deba a los marinos, dada la creciente devoción a la Virgen Solitaria que tenían estos hacia efigies de ella que se tenía en Oaxaca, o la de Puebla y su relación con hechos milagrosos ocurridos en el mar.

Foto de la Virgen antes de la Coronación Pontificia.

Foto de la Virgen antes de la Coronación Pontificia.

En 1809 Don Juan José Villanisán aparece como Párroco de Acapulco dentro de la Arquidiócesis de México. Tocará a este Ilustre Bachiller, como Cura y Juez Eclesiástico, solicitar al Soberano Fernando VII, licencia para construir y trasladar nueva Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, el 28 de Junio de 1809. Explica en la solicitud, que la Virgen de la Soledad se venera especialmente por los navegantes, quienes han entregado limosnas importantes para este fin, pero sobre todo, porque la Capilla actual, de modestas dimensiones, se encuentra en lugar indecente, junto a una pulpería. Firman con el Señor Cura, los principales del Puerto: Manuel de Orozón, Joaquín Aguiñiga, Francisco de Yrure, Simón de Adrián, Joaquín Doria, Juan Puyol, Nicolás Molina y Chico, Pedro de Jesús Piza, Francisco Suárez, Blas Pablo de Vidal, José María Vergara, Mariano Miguel de la Parra, y José Dimayuga. El Arzobispo de México Don Francisco Javier de Lizana, concede licencias eclesiásticas para el establecimiento de la Cofradía y el 16 de Julio del mismo año el Virrey Gobernador Don Pedro Garibay, junto con el Arzobispo de México, concede licencia para construir la Capilla.

En Agosto de 1810 un fuerte huracán hizo levantar el mar hasta bañar con sus olas las paredes del Templo. Inmediatamente se comienza la construcción, que quedará interrumpida por la Guerra de Independencia. Parecía una premonición, pues ese mismo año la Feria de la Nao de China fue suspendida, en el horizonte se avistaban ya los nubarrones de la guerra de Independencia.

En ese mismo año el 20 de octubre, el Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla, ordena al Padre José Morelos y Pavón, apoderarse del Puerto de Acapulco dada su actividad comercial y así debilitar una de las fuerzas que sostenían al gobierno virreinal. Morelos llega con su tropa a las afueras de la ciudad el 11 de noviembre y a los dos días tienen el primer enfrentamiento con las tropas realistas que protegían el puerto. La campaña militar que el Generalísimo Morelos lanzó contra el Puerto y el Fuerte de San Diego durante un poco más de dos años, provoca grande incertidumbre en los habitantes de Acapulco, así como también las tropas que la guarnecían. Las autoridades y vecinos elevaron plegarias para que volviera la paz en la Nueva España y puestos de acuerdo, celebraron con toda solemnidad funciones religiosas en honor a Nuestra Señora de la Soledad, el 8 de Diciembre de 1812 se juró en el Fuerte de San Diego donde era resguardada, por Generala de las Tropas Realistas de Acapulco y Patrona de la Ciudad, en presencia de la oficialidad y el vecindario. En señal de tan devoto acto, el Gobernador interino de la Plaza D. Pedro Vélez, le puso a la Santísima Imagen la Banda de General y un bastón en las manos con puño de oro.

Hay la anécdota que los realistas en un acto de ofensa a los insurgentes, después de nombrar a la Virgen de la Soledad como generala, fusilaron una imagen de la Guadalupana. Morelos castigaría este insulto a la Madre de Dios, fusilando a aquellos sacrílegos de su imagen bendita, y al mismo tiempo ratificando el generalato de la Virgen Solitaria.

La Virgen de la Soledad y Jesus Nazareno en la Procesión del Vía Crucis.

La Virgen de la Soledad y Jesus Nazareno en la Procesión del Vía Crucis.

Así también queda establecida la fiesta y cultos a la Virgen, en las Constituciones proyectadas el 13 de enero de 1816 que había hecho su Cofradía; celebrándola el Viernes de Dolores, reza así la cláusula 16 de dichas Constituciones: “Celebrará cada año esta devota Cofradía la fiesta de Dolores de Nuestra Señora en su día, en que se deberá celebrar de cuenta de ella, en la Iglesia Parroquial de este Puerto, mientras no se concluya la Capilla que se está fabricando a la Santísima Virgen, el número de las Misas Rezadas que se pueda por la intención de los Cofrades vivos, y almas de los ya difuntos, también deberá costear los Viernes Santo por la noche el Pésame a Nuestra Señora de cuyos gastos llevará exacta cuenta el Mayordomo Tesorero…”

Después de la Guerra de Independencia, la imagen sufrirán cambios de tal manera que se le manda hacer una cabeza nueva a finales del año de 1840, tallada en la Ciudad de México con un costo de 30 pesos, a solicitud del Párroco de Acapulco Dn. José María Gómez Daza, costeada por damas devotas y su mayordomía, siendo bendecida por el Arzobispo de México Don Manuel Posada y Garduño. La Imagen fue devuelta a la veneración pública el día 17 de Marzo de 1841, estrenado un vestido de seda que fue costeado en 160 pesos y colectados por las devotas del lugar.

El 26 de Enero 1864 el Beato Pio IX crea la Diócesis de Chilapa, y el puerto de Acapulco forma parte del nuevo Obispado como sede de la Foranía. Durante los siguientes años se incrementaran los fieles y la devoción por la Virgen, que ni la Guerra de Reforma en el siglo XIX y la Revolución Mexicana en el XX, la opacarán. Llegamos al año de 1958, mediante la Bula “Quo Aptiore” del 18 de Marzo que el Papa Pio XII crea la Diócesis de Acapulco, pero toca a San Juan XXIII nombrar el primer obispo, siendo el Siervo de Dios José Pilar Quezada Valdéz. No pasó mucho tiempo y el pastor pidió la coronación pontificia para la patrona de su rebaño, enviando las preces y la documentación pedida para estos casos la Santa Sede, en respuesta se envía la aprobación el día 6 de diciembre de 1962, rezando así:

JUAN PP. XXIII. PARA PERPETUA MEMORIA
Se atestigua que por una singular fuerza sobrenatural la Imagen de la Bienaventurada Virgen de la Soledad se conserva piadosamente en la ciudad episcopal de la Diócesis de Acapulco, recientemente erigida, y que atrae amorosamente los corazones de los fieles cristianos.
En verdad, hace 150 años, con beneplácito de todo el pueblo, las autoridades religiosas, civiles y militares, ante aquella Venerable Imagen consagraron la ciudad de Acapulco a esta misma Madre Dolorosa.
Desde entonces este culto mariano ha venido aumentando felizmente y el día de la festividad de esa advocación de la Madre de Dios suele celebrase con especial solemnidad.
Y la Augusta Madre de Dios, invocada con devotos ruegos, como propicia protectora y medianera ha derramado y sigue derramando un cúmulo de gracias sobre los habitantes de Acapulco.
Manifestando los ardientes deseos del clero y del pueblo, puestos bajo su cuidado, del Venerable Hermano José Pilar Quezada Valdés Obispo de Acapulco, nos pidió que concediésemos la gracia de que dicha Imagen sea coronada con áurea diadema en nombre y autoridad nuestra.
Presentadas estas súplicas por el Venerable Hermano Angelo Dell Acqua, Arzobispo titular de Calcedonia y Sustituto en los negocios públicos de la Iglesia, decidimos conceder dicha gracia con mucho gusto.
Así pues, por fuerza de estas letras y en virtud de nuestra autoridad Apostólica, encomendamos al mismo Ordinario de Acapulco que el día que él elija, después de la Misa Solemne y conforme al rito y a las fórmulas prescritas, en nuestro nombre y con nuestra autoridad, imponga ÁUREA CORONA a la IMAGEN DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD tan venerada en la ciudad de Acapulco.
Nos no dudamos en nada, que estas solemnidades sagradas, redundaran en bien de la Religión y en provecho espiritual del pueblo.
Igualmente confiamos que los fieles cristianos de la ciudad y también de toda la Diócesis de Acapulco, se esforzaran cada día más y más en amar y venerar a la Madre de Dios.
No obstante cualquier cosa en contrario.
Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el día 6 del mes de Diciembre de 1962, quinto de Nuestro Pontificado.
JUAN PP. XXIII. H. J. Cardenal Cicognani Encargado de los negocios públicos de la Iglesia
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Altar Mayor donde alberga el Nicho de la Virgen.

Altar Mayor donde alberga el Nicho de la Virgen.

Monseñor José Pilar Quezada envía una circular a todo el obispado, explicando los motivos que animaron a pedir la Coronación Pontificia de la Santa Patrona del Puerto y en una líneas expresa lo siguiente:  “… hemos podido advertir que muchos, tal vez desconocen lo que se refiere a la Imagen de Nuestra Señora de la Soledad, venerada en Acapulco desde tiempo inmemorial, y por lo mismo no le profesan la devoción que todo acapulquense ha de tenerle, puesto que es un tesoro que enriquece a nuestra Diócesis y un medio muy eficaz para fomentar en ella la devoción a la Madre de Dios que es también Madre nuestra”.

Grande fue el júbilo del prelado y el pueblo que se abarrotó en la Catedral para la Solemne Misa concelebrada por la mayoría del clero acapulqueño y coronar la Sacra Imagen de María, el 8 de Diciciembre de 1867, el mismo día que hacía más 150 años atrás, el pueblo fiel la había jurado por patrona.

En 1983 es elevada a Arquidiócesis por San Juan Pablo II quedando como sufragáneas las Diócesis de Chilapa-Chilpancingo, Ciudad Altamirano y Tlapa. Por tanto la Virgen Solitaria queda como Patrona Arquidiocesana, pero será Monseñor Felipe Aguirre Franco que proclamara el patronato el 15 de septiembre de 2009.

La Casa de la Virgen
La Catedral de Acapulco, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, es la iglesia principal del puerto de Acapulco, ubicada en el centro de la ciudad, frente a la plaza Álvarez. Es la sede episcopal de sus pastores desde 1958. Combina arquitectónicamente estilos que se amalgamaron durante y después de la construcción, ya que se pueden admirar detalles tanto de la arquitectura neocolonial, como del estilo morisco y bizantino, este último en la cúpula y las torres. El interior de la iglesia se encuentra decorado con azulejos y mosaicos dorados. El espacio que ocupa el edificio ha estado destinado al culto público desde la creación de la Parroquia en 1555. A mediados de los años 1900, se emprendió una nueva construcción con base en un proyecto de Adamo Boari en 1904. En 1909, aún en construcción, los terremotos de julio provocaron daños fatales en el edificio, por lo que se habilitó una cubierta con armadura de madera, misma que permaneció hasta 1938, año en que el paso de un huracán la destruyó. A partir de 1940, se le encargó al arquitecto Federico Mariscal el diseño y reconstrucción de la parroquia, proceso que se vio concluido hasta ya entrada la década de los años 1950, transformándose la arquitectura del edificio de neocolonial con detalles románicos a una nueva con marcada influencia bizantina y morisco.

Vista de la fachada de la catedral de Acapulco, México.

Vista de la fachada de la catedral de Acapulco, México.

El Culto
La Imagen de la Virgen de la Soledad, se resguarda en el Altar principal de la Catedral, donde se ve con su corona y aureola, vestido y manto negro primorosamente bordado en hilos dorados y con perlas. Lleva en su pecho la banda y en su manos el basto de mando como Generala. Sus conmemoraciones principales son el Viernes de Dolores y el 15 de Septiembre, donde los habitantes se postran ante su soberana patrona en la catedral. El Viernes Santo es sacada para la procesión del Viacrucis y siendo protagonista del Rosario del Pésame y la procesión del Silencio.

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Agradezco la colaboración del Profesor Alejandro García Lugo.

Tacho

Bibliografía:
-FARES DEL RÍO, Ramón (2011). «La leyenda y la historia». Acapulco: arquitectura y ciudad (primera edición). Acapulco, Guerrero: Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Acapulco, Pretextos Comunicación, S. A. de C. V.
-Revista “Catedral”, Chilapa, Gro. 20 de Septiembre de 1953

Sitios consultados:
– http://capulhuachistoriaytradicion.blogspot.mx/2014/03/virgen-de-la-soledad-del-puerto-de.html
– http://ephemeridesacapulcanae.blogspot.mx/

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12 pensamientos en “Nuestra Señora de la Soledad de Acapulco

  1. Gracias Tacho, por escribir sobre Nuestra Señora de la Soledad, venerada en Acapulco, si veo bien la imagen, para mi está bien vestida, aunque dado a la influencia del barroco, todo ese enjoyado para mi gusto me parece excesivo. Conocía ese episodio que tu refieres de la guerra de Independencia, se dice que los insurgentes tampoco cantaban mal las rancheras, cuando se trata de fusilar imágenes. Si los realistas fusilaron varias imágenes de la Virgen de Guadalupe, los insurgentes fusilaron a varias imágenes de la Virgen de los Remedios. O eso he escuchado, puede que me equivoque. Eso que en medio de una guerra a las imágenes de la Virgen y los santos, se proclamaran como protectores de ejércitos, viene acorde a la mentalidad de la época, pero actualmente es inadmisible utilizar la religión y todos sus símbolos para incitar al odio y a la división

    • Estoy totalmente de acuerdo, aunque me es interesante utilizar una imagen sagrada en un conflicto bélico ya los griegos lo usaban y cuantas imágenes no están asociadas a batallas, asi que esto noes nada nuevo, ya lo decia la Mtra. Denisse Fallena Montaño es la socia belli…

  2. Me alegra mucho leer este artículo tuyo, porque sé cuanta devoción le tienes a nuestra Señora de la Soledad, una advocación que se encarnó en la identidad religiosa nacional, al grado de multiplicarse e a lo largo de nuestra patria sus imágenes, altares y templos. Esta imagen, con el nombramiento de Generala, ha sido una novedad que tal título le viniera por parte de los realistas, tengo la idea que nombramientos similares fueron promovidos por los insurgentes. Por otro lado, me ha dado mucho gusto que mencionarás a mi paisano jaliscience el Siervo de Dios José Pilar Quezada, hijo espiritual de San Cristóbal Magallanes, un digno obispo y un excelente proyecto de santo. ¿Ya escribiste sobre la Soledad de Jerez, Zacatecas?
    Saludos.

    • don Humberto disculpe mi intromisión, pero la Virgen de los Remedios y la Virgen del Pueblito también fueron proclamadas generales por los realistas, no por los insurgentes.

  3. Sabéis que no soy nada fan de las imágenes recargadas, pero esta es muy bella y no le quitaría ni le añadiría nada. Este tipo de figuras están hechas para ser exhibidas así, al contrario que las de estilos anteriores (renacentistas, medievales, de bulto redondo en general) a las que todo añadido en joyas, telas o pelucas son una afrenta artística e histórica. De hecho es tan bella que el entorno del templo que la acoge la desmerece. No acaban de cuadrar los estilos.

    Sobre lo de nombrar a la Virgen Generala o fusilar otras imágenes para honrar a ésta, mejor no digo nada, que ya lo he dicho otras veces. Pero eso de fusilar a unas personas porque han fusilado a una estatua… es peor todavía. Está mal hacer daño al patrimonio religioso e insultar a la Virgen María es una falta de respeto, aparte de una blasfemia, pero sigue siendo una figura, una imagen de Ella, no Ella misma. Matar a gente porque han afrentado a una estatua me parece una barbaridad, y creo que Ella misma sería la primera en reprobarlo, si es que yo sé algo de lo que Ella piensa, lo que no es el caso.

  4. Muy interesante el articulo de la virgen de la soledad de la arquidiocesis de Acapulco Gro. nos diste resumida y detalladamente sobre su historia y la advocacion mariana que la tienen como patrona de la diocesis, enhorabuena, no queda nada mas que decir

  5. La verdad es que el templo casi parece una nave espacial…. y el interior sin duda nada tiene que ver con la antiguedad de su patrona, desgraciadamente… Sin embargo la Virgen de la Soledad es muy bella y su interior es muy interesante, no sabia lo de su cambio de advocacion ni de cabeza, ¿que habra sucedido con la cabeza original?, te agradezco mucho Tacho. Por cierto comentarte que Acapulco durante la Colonia fue el puerto más rico de Nueva España, decían que si querian podian construir un puente de plata desde Acapulco a Filipinas de tanto dinero que tenían, las cosas de la vida son que hace 3 años el alcalde de Acapulco declaro al municipio en banca rota, los giros de la historia sin inesperados.

    • No creo que ese puente hubiese sido posible, André, entre otras cosas porque los españoles nos robamos toda la plata americana para malgastarla en las guerras de religión y aumentar nuestra propia bancarrota, jajajaja.

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