La devoción a la Theotokos en la Iglesia Ortodoxa

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Icono ortodoxo ruso de la Theotokos.

Al hablar de la Iglesia Ortodoxa Bizantina (Iglesia Ortodoxa en sí suena muy generalizado, si tomamos en cuenta que la Iglesia Copta, la Iglesia Malankar y la Siro Antioquena se consideran ortodoxas) nos viene a la mente, las cuestiones litúrgicas, teológicas y tradiciones que nos separan con nuestra Iglesia Católica Romana, pero a pesar de no alcanzar la plenitud al no estar en comunión mutua con la Iglesia Latina, su devoción, sacramentos y culto están fuertemente sustentados y son legítimos para el Catolicismo.

En realidad, fuera del asunto del Filioque (la doble procedencia del Espíritu Santo recitada en el credo latino pero rechazada por la Iglesia Griega), la Supremacía del Obispo de Roma (que en realidad nunca se ha cuestionado, pero que a diferencia de nosotros en que tenemos por dogma la infalibilidad papal, ellos rechazan esta cuestión asignando la Primacía de Honor, que al caer el Papa en la “Herejía” según ellos, la Primacía reside en el Patriarca de Constantinopla) y otras cosas que no son la hora de destacar, nunca se ha dudado de la Sucesión Apostólica, ni de la validez de los sacramentos, ya que al estar separados administrativamente y políticamente pero no de manera doctrinal, se asegura la validez misma; aunque para la Iglesia Romana, los ordenados sacerdotes ortodoxos actúan de manera ilícita, ya que al romperse la comunión, los sacramentos aunque válidos, (es decir la Presencia real de Cristo se hace realidad) no pueden formar parte de la Comunión en la Iglesia.

Cosa contraria ocurre con los Cristianos Ortodoxos, que la validez de los sacramentos administrados por la Iglesia Católica y las iglesias protestantes, han suscitado acalorados debates, en que no se tiene un consenso definitivo a esta cuestión. Pero fuera de esta perspectiva, hoy hablaremos de la importancia del culto de la Madre de Dios en las Iglesias de Rito Bizantino, en la cual destaca el desarrollo del arte mariano con distintos tipos de simbolismos catequéticos, que complementan esta devoción. El icono es una manera pedagógica y artística de evangelización que está presente en la Liturgia Bizantina, en la cual destaca la prolongada veneración a la “Theotokos “, en español Madre de Dios; cuya proclamación como tal, constituye uno de los dogmas más importantes del cristianismo.

Icono ortodoxo ruso naturalista de la Theotokos.

Historia del Dogma Mariano
Los debates teológicos en torno a la Maternidad Divina de la Virgen María, surgieron en el siglo IV, juntamente con las controversias en torno a la Divinidad de Cristo; durante el Reinado del Emperador Constantino (San Constantino El Grande para la Iglesia Ortodoxa) la cuestión del arrianismo (nombre con el cual es conocida la doctrina en que se negaba la divinidad del Hijo) fue resuelta tras el Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325, en que esta herejía fue condenada formalmente y por el Concilio Primero de Constantinopla (ya que el arrianismo tomó fuerza gracias al Patriarca Eusebio de Nicomedia) presidido por San Gregorio Nacianceno y San Nectario de Constantinopla en el año 381.

El debate sobre la maternidad divina de la Virgen María nació cuando Apolinar de Laodicea propuso la doctrina en que el Verbo encarnado tomaba el cuerpo pero no el alma humana y estos errores comenzaron a ser enseñados en la Escuela Teológica de Antioquía, esto había pasado desapercibido hasta que Nestorio (quien fue consagrado como Patriarca de Constantinopla en el 428) propuso esta resolución: Dado que María es Madre de la Naturaleza Humana de Cristo entonces sería “correcto” proponer el nombre de Madre de Cristo, mas es incorrecto llamarla Madre de Dios.

Esta resolución causó estupor, sobre todo entre los monjes, en los cuales salieron los defensores de la Maternidad Divina de la Virgen; entre ellos destacan Eusebio de Dorilea y Proclo de Constantinopla. Nestorio recurrió a las autoridades civiles y apeló a la intervención del Papa Celestino I en el 429 para pedirle su opinión sobre la doctrina, entonces el Obispo de Roma puso sus escritos a consideración del Teólogo San Juan Casiano.

La Lucha con el naciente nestorianismo pasó a manos de la Escuela de Alejandría, y estaba acaudillada por San Cirilo, quien ya se había destacado en la polémica contra los semi-arrianos, los judíos y los paganos en su Patriarcado. Quien con sus argumentaciones que demostraban la heterodoxia del patriarca de Constantinopla envió una delegación a Roma, por esas fechas, también San Juan Casiano tomó una resolución desfavorable para las tesis de Nestorio.

Presentación de María en el Templo. Fresco ortodoxo griego.

Se recurrió al emperador Teodosio II, viendo que se afectaba la unidad del Cristianismo en Oriente y éste decidió convocar un Concilio. En Éfeso, puerto marítimo importante del Imperio con el Mediterráneo, se reunieron los delegados y los obispos, y San Cirilo presidió las sesiones. El nestorianismo afirmaba que las naturalezas de Cristo estaban completamente separadas, pero tampoco encontraron ortodoxa la tesis de Cirilo, que proponía la única naturaleza de Cristo, la divina (y que daría lugar al monofisismo tras su muerte); por otro lado se debatió sobre la Maternidad Divina, ya que Nestorio había propuesto llamar a María la Khristotokos o Madre de Cristo y no deba ser considerada Madre de Dios. Aprovechando que Nestorio no había ido a compadecer ante los padres conciliares, los defensores guiados por San Cirilo, aprovecharon la oportunidad de anatemizar a los nestorianos y sus doctrinas. Juan de Antioquía celebró un concilio paralelo en el que acusa a Cirilo de ser arriano y exigiendo su deposición. Pero éste soborna a los guardias imperiales y el emperador obliga a Nestorio a ser recluido en un monasterio y sus ideas se propagaron después hasta la lejana Edesa, donde la Iglesia Asiria se adhiere al nestorianismo, por lo que también llegó a la India y a China la fe cristiana, pero de manera heterodoxa.

Con el triunfo de la doctrina ortodoxa sobre la Maternidad divina, se inicia con mayor énfasis la veneración de la Madre de Dios, llegando a estar presente en la Liturgia. El Padre de la teología mariana, San Juan Damasceno llegó a escribir de ella: Proclamamos a la Santa Virgen propiamente y verdaderamente Madre de Dios (…) ya que la Santa Virgen no ha engendrado un simple hombre, sino al Dios verdadero; no desnudo, sino vestido de carne; no como un cuerpo descendido del cielo y transitado por ella como un canal, sino tomando de ella una carne consubstancial a la nuestra.

Icono ortodoxo americano de la Protección de la Theotokos.

Teología Mariana en la Iglesia Ortodoxa
La teología ortodoxa es muy rica en cuanto a la interpretación de ciertos episodios propiamente dichos y a la meditación sobre el papel importantísimo de la Madre de Dios en nuestra salvación. En relación sobre la infancia de la Virgen María, el Proto-evangelio de Santiago, un escrito apócrifo del Siglo II, fue considerado auténtico por Clemente de Alejandría y por Orígenes, nacida de una pareja de Justos llamados Joaquín y Ana, y a la edad de tres años llevada al Templo (este evento considerado apócrifo también dadas las costumbres judías de la época), la Iglesia Ortodoxa festeja la Presentación de la Madre de Dios en el Templo el 21 de noviembre.

La Iglesia Ortodoxa enseña que María fue escogida por Dios pero no predestinada, debido a que contradice este concepto del Pecado Original heredado de nuestros primeros padres, además coarta con el concepto del Libre Albedrío y sus raíces humanas. Por lo que no forma parte de la doctrina ortodoxa el concepto de la Inmaculada Concepción, dogma proclamado en 1854 por el Papa Pío IX; la ortodoxia considera el simbolismo vivo de la humanidad de María frente a la Divinidad de Dios Padre y Creador. Con el tiempo se descubre en María como poderosa intercesora ante el Creador, y ecónoma de la Salvación. No se puede negar la lucha de María por alcanzar y perfeccionar en la virtud. Tampoco se rechaza la idea de su libertad. Entonces la Voluntad de Dios, ella la acepta con amor y alegría de ser la Madre del Salvador. Con respecto a la herejía en que postula que la Santísima Virgen sólo dio a luz a la naturaleza humana y no a la divina de Jesucristo, la teología ortodoxa opina al respecto de que en Jesucristo está una sola persona, y una sola Voluntad, pero que en él también están las dos naturalezas sin confusión ni división.

También se diferencia la devoción ortodoxa de la Dormición, es decir del paso de la Santísima Virgen de éste mundo a la gloria eterna, y la devoción católica de la Asunción, aunque esta diferencia sea solamente cronológica ya que Melitón de Sardes (siglo II) y San Juan Damasceno (siglo VII) hablan de éste episodio, en el cual sientan las bases para lo que sería la devoción de la Dormición de la Virgen y su tránsito a los cielos en cuerpo y alma. Recordemos que esto no es basado en las Escrituras canónicas propiamente dicho, sino que se basan en tradiciones apócrifas, en las cuales se va heredando de manera oral y escrita.

Detalle de la Dormición de la Virgen en el ábside de la catedral de Sibiu, Rumanía.

Para la tradición ortodoxa, el papel de la Virgen María en la Salvación de la Humanidad es muy importante, la función de la Virgen en la Encarnación es doble; por un lado, ella asegura la continuidad de la raza humana. Su Hijo es Hijo de David, Hijo de Abraham y de todos los padres progenitores. Por otro lado, Él exhibió una nueva fuente de generación. Él fue el nuevo Adán.

La Encarnación está estrechamente ligada con dos conceptos ortodoxos acerca de la Virgen María: a) Su perpetua virginidad; b) Su denominación de Theotokos. El proceso de purificación y de iluminación de la raza judía tan anunciado en el Antiguo Testamento, alcanzó su culmen en la Virgen María; en ella hallaron cumplimiento la fe y el heroísmo de muchas generaciones del Pueblo Elegido. Su nombre es invocado en las oraciones litúrgicas y comunes, porque se ama no sólo como la Madre del Redentor, sino también como Madre de la Humanidad.

La Liturgia Bizantina tiene varios momentos en los que se honra a la Bienaventurada Virgen María, en la Divina Liturgia se le recuerda en las letanías, además de que en el Iconostasio en la puerta que cubre el Altar donde se celebra la Eucaristía, a los laterales se encuentra en el lado Izquierdo el Icono de la Madre de Dios con el Niño Jesús en su regazo, simbolizando el inicio de la Historia de la Salvación con el episodio de la Encarnación, y del lado derecho al Cristo Pantocrátor en el que nos recuerda a su segunda venida al final de los tiempos. Por eso el celebrante siempre muestra gran reverencia a la Madre de Dios y besa el Sagrado Icono.

María, Madre de Dios. Icono ortodoxo griego.

Ejemplos de Himnos Ortodoxos de la Santísima Virgen:
Los himnógrafos le han honrado con sus composiciones, entre los más importantes se encuentran San Nectario de Egina, san Romano el Mélodo, San Juan Damasceno y San José el Himnógrafo. Todos estos himnos de profundidad teológica y espiritual.

Axion Estin
Digno es verdaderamente bendecirte Oh Theotokos
Siempre bienaventurada e inmaculada y Madre de Dios.
Oh más honorable que los querubines, e incomparablemente más gloriosa que los serafines.
Tú que sin corrupción engendraste al Verbo Dios verdaderamente eres la Theotokos.
Te magnificamos.

Agni Parthene
Himno no litúrgico compuesto por San Nectario de Egina cuya traducción del griego es “Oh Virgen Pura”.
(A) Oh pura y virgen Señora, / Oh impecable Virgen: Regocíjense, oh pura novia! Oh Virgen Reina y Madre / Oh vellón más sagrado: / Regocíjate, Oh pura novia!
(B) Oh altura que trasciende por encima de los cielos / Oh haz de luz más radiante: / Regocíjate, Oh pura novia! Oh la alegría de casto y virgen sirvientas / superando todos los ángeles: / Regocíjate, Oh pura novia!
(C) Oh brillante luz de los cielos por encima y más claro y más radiante: / Regocíjate, Oh pura novia! Comandante jefe de los cielos por encima de E / S más sagrado de los santos/ Regocíjate, Oh pura novia!
(A) Oh siempre virgen María / Oh Maestra de creación: / Regocíjate, Oh pura novia! Oh todos-novia impecable y pura / Oh Dama de todos los santos: / Regocíjate, Oh pura novia!
(B) Oh santa María, Esposa y Reina / Oh causa de nuestra alegría / Regocíjate, Oh pura novia! Oh Reina honorable / Oh Madre santísima / Regocíjate, Oh pura novia!
(C) Más preciado que los querubines y más glorioso que los serafines/ Regocíjate, Oh pura novia! Superando principados / dominios, tronos y potestades: / Regocíjate, Oh pura novia!
(A) Regocíjense, canción de los querubines / Regocíjense, himno de los ángeles: / Regocíjate, Oh pura novia! Regocíjense, la oda del serafín / y la alegría de los arcángeles: / Regocíjate, Oh pura novia!
(B) Regocíjense, o la paz; Regocíjense, oh alegría / y refugio de salvación: Regocíjense, oh pura novia! Oh cámara nupcial de la Palabra / fragante flor: / Regocíjate, Oh pura novia!
(C) Regocíjense, las delicias del paraíso / Regocíjense, la vida eterna: / Regocíjate, Oh pura novia! Regocíjense, Oh árbol sagrado de la vida y fuente de la inmortalidad: / Regocíjate, Oh pura novia!

René

Enlaces Consultados (25/06/2017):
– www.acoantioquena.com
– www.ecclesia.com.br
– https://es.wikipedia.org

preguntasantoral_anticopia_articulo20170625

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Jan María Michal Kowalski, arzobispo mariavita mártir

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Emblema simplificado de la Iglesia Mariavita.

Emblema simplificado de la Iglesia Mariavita.

Hoy presentaré un caso muy atípico en nuestro blog, como un intento de comprender la repercusión que tiene la división de la Iglesia de Cristo en la actualidad, y voy a dar a conocer a algunos santos de las Iglesias consideradas como Veterocatólicas o también llamadas Católicas antiguas, es decir las que se separaron de la autoridad del Obispo de Roma al proclamarse el dogma de la Infalibilidad Papal en el Concilio Vaticano I en 1868. De estas iglesias, destaca la denominada Iglesia Católica Antigua Mariavita, de la que daré breves pinceladas antes de pasar a la biografía de nuestro santo, y de la que es notable su división en la cual se derivaron dos congregaciones distintas. Aclaro terminantemente que el enfoque principal no es el relatar sobre todas las iglesias cristianas, ni hacer propaganda sobre determinadas confesiones, sino dar a conocer las vidas de todos los santos en un aporte personal al ecumenismo.

La Iglesia Católica Antigua Mariavita
La Iglesia Católica Mariavita surgió de las revelaciones de la religiosa Sor María Francisca Kozłowska en 1893 (sus correligionarios la consideran santa y dentro de un tiempo hablaré de ella también) y que continuaron hasta 1918. Dentro de ellas se encuentran los dos objetivos principales de esta iglesia: La Propagación de la Adoración al Santísimo Sacramento y de la Ayuda Perpetua de la Santísima Virgen María. En ellas se advierte una renovación contra el mundo decadente, especialmente la decadencia moral del clero polaco.

El movimiento tuvo éxito entre los sacerdotes jóvenes y algunas religiosas, ya que en ese tiempo, Polonia estaba bajo el dominio de la Rusia Zarista, en la cual la población católica estaba sometida a una jurisdicción que imponía a la iglesia ortodoxa rusa como credo realmente admitido. El clero no estaba bien preparado y cometía abusos contra el campesinado. Prácticamente el movimiento Mariavita surgió como respuesta a esta problemática. La palabra Mariavita proviene del latín “Vita Mariae” o “vida de María”, englobando la devoción mariana que promueve la Congregación.

En 1887 Sor María Francisca establece la Orden Mariavita bajo la Regla de Santa Clara y trató de obtener la aprobación de Roma, eligiendo a nuestro biografiado como su representante. El tribunal del Santo Oficio en 1904 tomó la decisión final en la que ordenó la disolución de la naciente comunidad, así como la prohibición de tener contacto la fundadora con los sacerdotes; a pesar de tener dos intentos fallidos, pronto la Orden decidió ignorar las disposiciones de la Santa Sede, provocando que el papa Pío X en diciembre de 1906 excomulgara a Kozlowska y a sus seguidores. Por un tiempo fue miembro de la Confederación de Utrecht de las Iglesias Veterocatólicas, pero por disputas administrativas y doctrinales se separaron en 1924.

Para no extenderme mucho sobre la descripción de esta confesión cristiana, su culto se centra en la adoración del Santísimo Sacramento, y la Santa Misa, en una versión modificada posteriormente, en ellos se observa la comunión por las dos especies, y dentro de esta confesión hay dos ramas más, la Iglesia Católica Antigua Mariavita (quienes se opusieron a las “reformas” del Arzobispo Kowalski) y la Iglesia Católica Mariavita (que admiten el sacerdocio femenino, y tienen una concepción trinitaria que más adelante explicaré). Sufrieron acoso por parte de los católicos polacos, debido al reconocimiento por parte del imperio ruso y un cisma que los dividió en congregaciones separadas. Precisamente en ese clima de recelos y malos entendidos, durante la ocupación militar germana a Polonia, se desató una feroz persecución religiosa con tal de destruir la identidad polaca y acabar con su nacionalidad.

Fotografía del Santo.

Fotografía del Santo.

Biografía. Primeros años y adhesión al movimiento
Su nombre verdadero era John Smith y nació el 25 de diciembre de 1871 en Latowicz, siendo hijo de John Smith y Catherine Sitek, campesinos de la localidad de Minsk Mazowiecki. En los años 1889 y 1897 fue alumno del Seminario de Varsovia, que estaba administrado jurídicamente por la Academia Teológica de San Petersburgo (recordemos que Polonia en ese tiempo estaba anexada al imperio ruso, que restringía la libertad de culto de la Iglesia Católica).

El 24 de abril de 1897 fue ordenado sacerdote de la Iglesia Católica Romana de manos de Monseñor Francis Symon, obispo auxiliar de Mogilev; se desempeñó como párroco de Lodz, de Varsovia, de Niesułków y Sobotka. En 1900, siendo capellán de la Iglesia de los Capuchinos en la capital, entró en contacto con el Movimiento Mariavita gracias a su colega de Seminario el Rev. Padre John Kaczynski. En septiembre de ese mismo año después de conocer al superior de la Congregación, realizó sus votos de vivir bajo la regla de San Francisco de Asís y el noviciado tomando el nombre de María Michal.

A principios de 1903 fue elegido provincial de Plock y también viajó como comisionado de la Orden para que fuera reconocida como congregación católica a Roma. Entre 1904 y 1906, llevó los esfuerzos para este fin, no solo en la Santa Sede, sino también en el reino de Polonia, así como la aprobación de las revelaciones de la madre Francisca Kozłowska. En 1904 el tribunal del Santo Oficio prohibió continuar con sus actividades a los mariavitas y ordenó su disolución. A la superiora se le prohibió tener contacto con sus sacerdotes, y a diferencia de la desobediencia de ellos a la Santa Sede, Francisca aceptó. Por su parte Kowalski fue suspendido por el Arzobispado de Varsovia y el 5 de diciembre de 1906, tanto él como la vidente fueron excomulgados personalmente por el papa San Pío X, acusados de insubordinación.

Obispo Veterocatólico
Tras la prohibición del movimiento, el padre Kowalski fue removido de su cargo de rector en la parroquia católica de Stara Sobotka y comenzó a organizar la parroquia Mariavita de Nueva Sobotka; pero se trasladó a Plock para cuidar los asuntos de la Unión Mariavita. En ese plan estaba en que la Comunidad fuera reconocida como Iglesia tolerada por el Imperio Ruso, así como organizar la jerarquía clerical. El 10 de octubre de 1907 fue elegido Ministro General y en 1909 se unió a la Comunión de Utrecht de las Iglesias Católicas Antiguas. El 5 de octubre del mismo año, fue consagrado obispo Veterocatólico por el Arzobispo de Utrecht Gerard Gul, acompañado de más obispos; en su ministerio episcopal en 1910, se legalizó la Iglesia Mariavita, por parte del Imperio Ruso, y después de la muerte de la madre fundadora, Kowalski se autoproclamó arzobispo y líder de la minoritaria congregación en 1921.

Fotografía del Santo en su atuendo episcopal.

Fotografía del Santo en su atuendo episcopal.

Reformas radicales y expulsión de la Unión de Utrecht
Entre los años 1921 y 1925 introdujo la traducción de la Biblia Vulgata a la lengua polaca, y en 1922 publicó las revelaciones de Sor María Franciszka Kozłowska en un libro titulado “El trabajo de la Gran Misericordia”; así mismo entre 1922 y 1935 llevó a cabo una reforma radical a gran escala: introdujo la Comunión bajo las dos especies, el pan y el vino, la comunión de los niños inmediatamente después del bautismo, la abolición del celibato sacerdotal, la traducción de la Liturgia a la lengua nacional, la abolición de los sacramentales, la abolición de la confesión privada y otros puntos más polémicos; la reinterpretación del dogma de la Santísima Trinidad, el sacerdocio femenino, las uniones místicas de sacerdotes y monjas consagradas, el reconocimiento del matrimonio civil y la inmaculada concepción de los niños nacidos de sacerdotes y sacerdotisas mariavitas.

En 1922 se casó con la Superiora de las Hermanas Mariavitas, Antonia María Isabel Wiłucka y trasladó la Sede a Plock, el 28 de marzo de 1929 consagró a su cónyuge como obispa, y ese mismo día confirió el sacerdocio a otras once religiosas.

La reinterpretación del dogma de la Santísima Trinidad hecha por Kowalski era la asociación de las tres figuras del dogma, en la que por “revelación” el Padre está encarnado en la figura de María, el Hijo en Jesucristo y el Espíritu Santo en la Madre Franciszka Kozłowska. El triteísmo del dogma no fue aceptado por la mayoría de los obispos mariavitas y en 1924 la Unión de Utrecht expulsó a los mariavitas. En numerosas ocasiones el Estado de Polonia y el clero católico acosaban a la Iglesia; y numerosas veces fue falsamente acusado de inmoralidad sexual. También intentó unirse a la comunión con iglesias orientales, pero fracasó el intento al no ceder ni un ápice de la doctrina.

En el seno de la Congregación surgían divisiones internas, y algunos miembros del alto clero Mariavita se rebelaban contra las reformas. Incluso en 1931, el vicario del Arzobispo, monseñor Feldman estaba involucrado en una conspiración para revocar la adoración de la Madre. Los partidarios del obispo disidente tomaron la mayoría de las parroquias y se conformaron en la Iglesia Católica Antigua Mariavita. Los partidarios de Kowalski fueron desalojados y el prelado trasladó la sede a Felicjanów. El grupo tomó el antiguo nombre con que se había constituido, Iglesia Católica Mariavita.

Santa Antonia María Isabel Wiłucka, obispa de la Iglesia Mariavita.

Santa Antonia María Isabel Wiłucka, obispa de la Iglesia Mariavita.

Comienzo de la II Guerra Mundial y martirio
Tras la invasión de Polonia por parte del ejército alemán en 1939, comienza la gran pesadilla humana hasta ahora jamás vivida como la Segunda Guerra Mundial, y los nazis, para anexar el territorio y acabar con la identidad polaca, desataron un proceso de exterminio contra los católicos y judíos. El Arzobispo Kowalski envió una carta al dictador Adolf Hitler oponiéndose a aquella pretensión e invitándolo a convertirse al catolicismo Mariavita. Obviamente fue visto como una amenaza para los planes políticos del Tercer Reich.

El 25 de enero de 1940 la Gestapo detuvo al arzobispo y lo desterró a la cárcel de Plock, entonces su esposa se hizo cargo de la Iglesia con el título de sacerdotisa hasta su fallecimiento en 1946. En 1942 fue trasladado al campo de concentración de Dachau como el prisionero número 24542; como era clérigo, fue destinado al bloque donde eran concentrados los sacerdotes y pastores de distintas confesiones cristianas (católicos, ortodoxos y protestantes). En ese mismo lugar estaba prisionero junto con 28 sacerdotes católicos, entre ellos el Beato Michael Kozal, obispo auxiliar de Wloclawek que sin éxito trató de convencer al Prelado Mariavita de entrar en comunión con la Iglesia de Roma. El 18 de mayo de 1942 ya enfermo y anciano, Michal Kowalski fue deportado del campo al centro de eutanasia del castillo de Linz, ahí fue asesinado junto con otros prisioneros en las cámaras de gas del complejo, la noche del 26 de mayo del mismo año. Su cadáver, como muchos fue incinerado en los crematorios, y en el templo mariavita de la Misericordia y del Amor de Plock fue colocada una tumba simbólica o cenotafio.

Es comparado con el arcángel Miguel y es considerado como un Doctor de la Iglesia por los mariavitas, él junto con su esposa son venerados como mártires y santos por sus correligionarios y conmemoran muchos pasajes de su vida.

Actualmente esta confesión cristiana en sus dos divisiones aproximadamente tiene 30 000 creyentes de la sede de Plock y la sede de Felicjanów 2000 miembros, con su clero mayoritariamente femenino. En el año 2000 la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Católica Antigua Mariavita firmaron una declaración de reconocimiento mutuo de sus sacramentos, pero quedó excluida la segunda rama de los mariavitas por problemas de entendimiento doctrinal, sobre todo con el dogma interpretado de la Trinidad.

René

Webs consultadas (25/09/16)
https://pl.wikipedia.org/wiki/Maria_Michał_Kowalski
http://www.mariawita.waw.pl/mariavitism.php
http://mariawityzm.dbv.pl/viewpage.php?page_id=29
http://www.mariawita.pl/english.php

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La tradición de la Candelaria en México (II)

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Nuestra Señora de Candelaria, Tlacotalpan, Veracruz.

Nuestra Señora de Candelaria, Tlacotalpan, Veracruz.

Orígenes, costumbres y creencias alrededor de la fiesta de la Presentación del Señor
La festividad del “Día de la Candelaria” que oficialmente su nombre es “La presentación del Señor en el templo y la purificación de la Virgen María”, se celebra 40 días después de la navidad que coincide con el 2 de febrero y con esta misma celebración concluyen las celebraciones navideñas [1], en esta festividad se recuerda como José y María, cumpliendo con la ley mosaica, llevaron a los cuarenta días después del parto a presentar a su hijo al templo, llevando dos tórtolas como ofrenda para que también María fuera purificada, pues la ley decía que la mujer que daba a luz era impura durante cuarenta días.

Los investigadores coinciden que la fiesta de la presentación del Señor se comenzó a celebrar en Jerusalén a partir del siglo IV, pero celebrada originalmente en la tradición oriental su fecha era el 14 de febrero pues para Oriente el nacimiento de Cristo fue el 6 de enero. Originalmente el nombre de esta festividad en griego era Hypapante que significa “Encuentro” por el encuentro de Jesús y María con Simeón y Ana los profetas del templo y se solía celebrar con una procesión por las calles portando velas y antorchas en las manos hasta llegar a la Basílica de la Resurrección en Jerusalén. Fue hasta el siglo V que el Papa Gelasio instituyó la fiesta de la Purificación de la Virgen en occidente.

El nombre de día de la “Candelaria” se basa en primer lugar a la procesión que se hacía desde antiguo y que aún se hace con las velas durante esta festividad pero simbólicamente se debe a que en esta fecha se celebra la manifestación de Cristo a los profetas del templo y la profecía de estos revelando a Cristo como “luz del mundo que ilumina las naciones”, debido a esto la advocación mariana de Nuestra Señora de la Candelaria es en recuerdo de que María es la que cargó en su vientre y nos dio la candela, la luz que es Cristo.

Virgen de la Candelaria del templo de la Asunción de María, Ayapa, Jalpa de Méndez, Tabasco.

Virgen de la Candelaria del templo de la Asunción de María, Ayapa, Jalpa de Méndez, Tabasco.

Actualmente la bendición de las velas de la candelaria es una tradición muy difundida entre los católicos, estas velas tienen concedida por la Iglesia una indulgencia para los agonizantes, también hay quienes dicen que si alguien tarda en agonía debe encender la vela de la candelaria y eso le ayudara a bien morir, otros consideran que cuando hay tormentas se debe encender la vela de la Candelaria para evitar los rayos, así como también para evitar temblores de tierra, algunos creen que cuando alguien muere ahogado y su cuerpo no se puede encontrar en las aguas se debe poner la vela de la candelaria encendida en una tabla y dejarla navegar en el sitio, mientras alguien hace la oración correspondiente a la Virgen de la Candelaria y en el lugar donde se detenga y gire sobre su eje ahí debe estar el cadáver, especialmente en el municipio de Nacajuca, Tabasco se sigue esta tradición aunque la conseja popular es muy conocida en gran parte del territorio. Hay familias mexicanas que para el 2 de febrero acostumbran bendecir velas de diversos colores esto debido a que cada color tiene un significado y petición particular:

Blanca: protección para los niños.
Amarilla: protección para los adultos.
Rojo: amor, fe y paz.
Verde: para el bienestar en los negocios prosperidad.
Azul: trabajo y suerte.
Celeste: dinero, felicidad, viajes y estudios.
Rosa: salud y esperanza.
Morado: contra los vicios y malos pensamientos.
Negro: contra enemigos y envidias.

El culto y devoción a Nuestra Señora de la Candelaria llegó a América y particularmente a la Nueva España traída de Europa, puesto que en las Islas Canarias se venera una imagen de Nuestra Señora de la Candelaria desde el siglo XIV donde se dice se apareció a dos pastores. La Virgen de la Candelaria es venerada como patrona de Tenerife y de Bolivia, así como patrona de marineros y pescadores, y abogada de los moribundos y ahogados. Particularmente es venerada en toda América Latina, siendo en México la Candelaria de los Patos en la ciudad de México una de los más antiguos templos dedicados a esta advocación y en Tlacotalpan, Veracruz es venerada la Candelaria más famosa de México, sin embargo en casi todo el país existen imágenes de la Candelaria célebres, como el caso de la Virgen de Santa Anita en Jalisco.

El tamal es el alimento tradicional del día de la Candelaria en México.

El tamal es el alimento tradicional del día de la Candelaria en México.

Tradiciones del día de la Candelaria
Entre otras tradiciones que se efectúan el día de la Candelaria hay uno muy famoso y de estrecha relación con el día de Reyes nos referimos a la tamalada, no se sabe en qué momento estas dos festividades se unieron por una sola causa, pero cada año el 6 de enero aquel que en la rosca de Reyes tiene la gracia de verse premiado con el muñequito de la rosca que no es otra cosa que un Niño Dios escondido recordando la huida a Egipto por Herodes, y todo aquel al que le sale el muñequito se verá en la obligación del día de la candelaria ofrecer una tamaliza, muchos dicen que el que te salga el muñequito de la rosca es símbolo de bienaventuranza en todo el año, anteriormente a quien le salía el niño Dios de la rosca se le llamaba “el rey de la faba”, del mismo modo antiguamente aparte de ser quien debía ofrecer los tamales el día 2 de febrero se convertía en padrino del niño Dios y debía llevarle a presentar al templo en ese día. Los tamales desde la época prehispánica han sido un alimento imprescindible en las festividades, tal parece que el día de la candelaria coincide con las festividades a los tlaloques del agua y que era celebrado con tamales, cabe decir que cronistas como fray Bernardino de Sahagún y fray Diego de Landa mencionan como los tamales eran de los alimentos preferidos por los indígenas y eran hechos de rana, de pescado o de pavo.

Recientemente algunos investigadores del tema del día de la candelaria coinciden en que no se tiene registros precisos de que la relación Candelaria-tamal sea muy antiguo, puesto que en periódicos del siglo XIX se mencionaba que el alimento predilecto en la capital mexicana para celebrar la candelaria era el pato, lo que hace pensar que posiblemente la tradición de la tamaliza del 2 de febrero sea más reciente de lo que pensamos. Por otra parte la fiesta del 2 de febrero se introdujo con la llegada de los españoles y el cristianismo aunque nunca tuvo mucho éxito durante la época colonial puesto que muchas de las tradiciones que hoy conocemos en relación al 2 de febrero eran celebrados el 25 de diciembre, aunque si existen referencias en el Archivo General de la Nación de petición de permisos en el siglo XVIII para celebrar el nacimiento de Cristo entre el 2 y 4 de febrero.

Levantar el nacimiento el 2 de febrero es tradicional en el sureste mexicano.

Levantar el nacimiento el 2 de febrero es tradicional en el sureste mexicano.

Aunque en el centro de la república otra de las tradiciones más difundidas en relación al 2 de febrero es el vestir al Niño Jesús, en el sureste mexicano forma parte de las tradiciones decembrinas puesto que en su mayoría suelen vestir y sentar al niño Jesús el 31 de diciembre para que “espere la llegada de los Reyes Magos en otros lugares el 25 y algunos más el mismo 6 de enero. Sin embargo esto no quiere decir que las tradiciones del día de la candelaria en el sureste mexicano no sea el niño Jesús el centro de estas, aunque en mucho menor grado que en el centro del país es también costumbre en este día que muchas personas lleven sus imágenes del Niño Jesús ya con sus vestidos nuevos a bendecir en la misa de la Candelaria, algunas veces acompañados de dulces que la conseja dice sirven para la salud cuando los comes y algunos los acompañan como semillas para bendecir la cosecha y también posteriormente servirán para el altar de dolores.

Una de las tradiciones de más importancia en relación con la Candelaria es la “Levantada del niño Dios” o “Levantada del nacimiento”. Esta tradición que es muy representativa del sureste del país consiste en el rezo del rosario acompañado de diversos villancicos y con el ruido de sonajas y panderos que se reparten a los asistentes, con los cuales se da el cierre a las festividades navideñas y ya se puede quitar el nacimiento, posteriormente la imagen del niño Jesús es arrullado por todos los asistentes como si fuera un niño de verdad, y se reparten dulces y juguetes a los niños asistentes al rosario, algunos acostumbran invitar familias con niños para que sean estos los principales asistentes al rosario. Existe un canto en particular que se usa para el arrullo del niño Jesús que es conocido como “el rorro”.

El arrullo del niño Dios es parte fundamental al momento de levantar el nacimiento.

El arrullo del niño Dios es parte fundamental al momento de levantar el nacimiento.

La tradición de “levantar el nacimiento” originalmente se reservaba para el 2 de febrero, debido a que la liturgia católica tradicional marcaba que el tiempo litúrgico de la Navidad duraba desde el 25 de diciembre hasta el 2 de febrero o fiesta de la Purificación, por lo que en los templos el nacimiento se quitaba hasta este día, pero a partir de la reforma del calendario litúrgico en los años sesenta el periodo de la Navidad dura únicamente desde el 25 de diciembre hasta la fiesta del Bautismo del Señor la cual se celebra el domingo posterior a la fiesta de la Epifanía o día de Reyes, o el 10 de enero, por lo que la liturgia actual aconseja retirar el nacimiento a partir del día de reyes, lo que ha propiciado que en muchas partes de México la tradición de “levantar el nacimiento” ya no sea exclusiva del día de la candelaria sino que abarque desde el 6 de enero hasta el 2 de febrero y muchas veces todo el mes de febrero, a pesar de esto, el pueblo llano celoso de sus costumbres sigue considerando al día de la candelaria el momento por excelencia para realizar la “levanta del Niño Dios”.

Los ritos celebrados en la “levanta del Nacimiento” tienen sus orígenes en la España del siglo XVIII, ya que en este momento es cuando se populariza la tradición del Nacimiento o Belén en España por gusto de Carlos III quien manda a elaborar uno como regalo para su hijo y los demás nobles comienzan a hacer lo mismo por imitación; la tradición se populariza, pero en este momento el nacimiento era más simbólico, siendo que particularmente similar a la tradición que aún se tiene en México, muchas veces se buscaba que el niño Jesús fuera de mayor tamaño para representar que Cristo es lo más importante del nacimiento y las demás figuras se ponían de diferentes tamaños según su importancia, y el Belén o nacimiento se dividía en el plano terrestre y el celestial, tratando de dar un simbolismo sobre la redención lo que propiciaba que alrededor del pesebre durante la noche de Navidad y también al momento de retirarle se realizaran oraciones, danzas, cantos y ofrendas. Curiosamente en las tradiciones actuales de España estas costumbres han desaparecido mientras que en el pueblo mexicano han perdurado y se siguen realizando retratadas año con año en la “levantada del Niño Dios”.

Diversos modelos de ropa para el niño Dios usados el 2 de febrero en la bendición de imágenes.

Diversos modelos de ropa para el niño Dios usados el 2 de febrero en la bendición de imágenes.

La “entrega del niño Jesús” y “robo” de este mismo forma parte de otra más de las tradiciones que en Tabasco tiene gran relación con la festividad de la Candelaria pues el 2 de febrero es uno de las fechas predilectas para “entregar” al Niño Dios que fue robado en diciembre. En algunos estados del sureste de la república mexicana se acostumbra en época decembrina una peculiar tradición que es conocida como “robarse al Niño Dios”, esta tradición consiste en que el día de Nochebuena o navidad o en el transcurso de las fechas navideñas alguien ajeno a la casa donde está puesto el nacimiento sustrae la imagen del Niño Jesús del nacimiento, por lo general lo hacen por alguna promesa o a veces por el simple hecho de hacer un festejo, cuando se hace por una promesa a veces la imagen se regresa a sus dueños hasta que la petición sea cumplida o hasta el tiempo que se haya acordado al hacerle la promesa al Niño Jesús, pero por lo general se debe devolver el 6 de enero o el 2 de febrero o en el transcurso del mes de enero, posteriormente de que la imagen fue robada a los ocho días de dicho suceso quien lo sustrajo debe enviar una carta al dueño diciéndole que su niño está bien y que pronto volverá a casa o marcándole la fecha en que lo hará.

Esta tradición es basada en el pasaje bíblico del niño Jesús perdido y hallado en el templo, sustrayendo la imagen del niño Jesús y no encontrándolo se toma como el tiempo que el Niño Jesús se le perdió a José y María y al entregarlo simbolizaría cuando le encontraron en el templo por lo cual tanto en la casa de quien lo sustrajo como en la casa de los dueños se le hace un rosario antes y después de ser entregado y el que lo robo que se convierte en su padrino debe vestirlo para la ocasión y hacer un gran festejo en la casa de los dueños para celebrar que el niño Jesús ha vuelto con José y María , al salir el padrino con la imagen del Niño Jesús de su casa lo debe llevar en procesión mientras van quemando cohetes y se buscan personas que se vistan de José, María, ángeles, pastores y reyes magos para que reciban la imagen del Niño de regreso recordando como José y María lo buscaron y los encontraron en el templo muchas veces esta entrega se hace en la iglesia y de ahí es llevado a la casa del dueño para hacerle el rosario, en otras ocasiones en la misma casa se visten de ángeles o de José y María y ahí lo reciben. Es tradicional también que quien lleva cargando la imagen del niño Jesús lleve tras de sí un largo palo del que salen varias cintas de colores que lo cubre señalando donde va el niño Jesús.

Bendición de velas, semillas e imágenes del niño Dios el día de la Candelaria.

Bendición de velas, semillas e imágenes del niño Dios el día de la Candelaria.

Esta tradición en las ciudades se ha ido perdiendo debido al gasto que implica pero sobre todo porque hay muchos listos que se robaban al niño Jesús y ahí sí, sin intención de devolverlo, por lo que muchos han optado por no seguir la tradición. Del mismo modo como sucede con la levantada existe un canto que se entona al momento de entregar la imagen y de llevarlo en procesión a la casa de sus dueños:

Vámonos madrinas
vámonos toditas
busquemos al niño
que salió de Egipto.

Hace varios días
me puse en camino
a ver si lo encontramos
en casa del vecino.

Yo llegue primero
a este lugar
me di con el niño
y corrí a avisar.

Perdónanos niño
el atrevimiento
ya te llevaremos
para tu aposento.

Y su santa madre
como ha padecido
porque no ha encontrado
su niño perdido.

El padre se aflige
porque no ha llegado
vámonos hermanas
vamos a entregarlo.

Todas las madrinas
vienen temerosas
pero la culpable
es la señora
(o señor aquí se pone el nombre de quien lo robo).

Oiga Señor (el nombre de a quien le robaron el niño)
No tenga cuidado
aquí está su niño
que tenía extraviado.

Aquí está su niño
mírelo usted
hoy vuelve a su casa
donde lo robe.

Este niño vino
entre la azucena
y lo entregaremos
en la Nochebuena.

preguntasantoral_anticopia_articulo20160202

André Efrén

Bibliografía:
– Avellaneda, Villulfo Gaspar, “La Virgen de San Lucas”, México, Garabato, primera edición, 2003.
– Candia Pacheco, Ricardo, “El tamal”, en “Relatos e historias en México”, México, Raíces, año VI, número 65, revista de publicación mensual, enero 2014.
– Fernández, José Luis, “La navidad en México”, México, Paulinas, sexta reimpresión, 1992.
– Foster, George, “Cultura y conquista la herencia española de América”, México, Universidad Veracruzana, segunda edición, 1985.
– Iglesias y Cabrera, Sonia, “Las fiestas tradicionales de México”, México, Selector, primera edición, 2009.
– Iglesias y Cabrera, Sonia, “Navidades mexicanas”, México, CONACULTA, primera edición, 2003.
– Parra Sánchez, Tomás, “Diccionario de los santos”, México, San Pablo, cuarta edición, 2002.
– Perdigón Castañeda, Katia, “La candelaria”, en “Relatos e historias en México”, México, Raíces, año IV, número 42, revista de publicación mensual, febrero de 2012.
– Perdigón Castañeda, Katia, “Epifanía a la mexicana”, en “Relatos e historias en México”, México, Raíces, año V, número 53, revista de publicación mensual, enero de 2013.
– Soriano, Joan, “Nuestra Señora de la Candelaria”, España, Sol, primera edición, 2010.

Fuentes orales:
– Araceli Medina, (31 de agosto de 2015).
– Martha Edith García, (7 de septiembre de 2015).

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Esteban y el nacimiento del diaconado

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo ruso de San Esteban, diácono protomártir.

Icono ortodoxo ruso de San Esteban, diácono protomártir.

Hoy, día 26 de diciembre, festividad de San Esteban, protomártir, miraremos a este gran santo desde otra perspectiva diferente a la ya abordada hace unos años por nuestro compañero Antonio Barrero en esta misma web. En esta ocasión contemplaremos el otro apelativo que aparece a veces junto al nombre de este gran santo: el de protodiácono. En efecto, a veces se olvida que la Tradición de la Iglesia considera que san Esteban, junto a otros seis compañeros, fue el primer miembro de todo un orden eclesial, el de los diáconos (en griego, servidores). Por tanto, hoy dedicaremos este sencillo artículo a hablar de los comienzos de este ministerio ordenado, tan antiguo en la Iglesia, más incluso que el de los presbíteros.

La diakonía-servicio de Cristo
Aunque el conocido pasaje de Hch 6, 1-6 ha sido tomado como el momento fundacional del orden de los diáconos, realmente el mandato a la diakonía (en griego, servicio) está en la predicación del propio Jesús. Todo ministerio de la Iglesia tiene su origen en el mandato de Cristo de servir a los hermanos: Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros. En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo, ni el enviado más que el que le envía (Jn 13, 14-16). Por el deseo de acoger este precepto del mismo Jesús (diakonía Christi), en las nacientes comunidades cristianas surgen diferentes formas de solucionar las necesidades tanto puntuales como permanentes del servicio eclesial.

Desde el mismo origen de estos ministerios hay una identidad entre el hacer y el ser [1]. No era suficiente servir como Jesús, había que ser otro Cristo siervo. El ministro no quería sólo actuar como Jesús, sino que ordenaba todo su ser con Él. Todo ello hizo guías del servicio a estas primeras comunidades y modelo para la Iglesia en los siglos posteriores.

Ordenación diaconal.

Ordenación diaconal.

Todo bautizado, por el hecho de ser discípulo de Cristo Sacerdote, Rey y Profeta no puede dejar nunca a un lado su vocación bautismal al servicio de los demás: dicho bautismo le demanda cumplir con sus promesas. Pero cada uno debe definir esa llamada de servicio en un ministerio concreto, que no es más que un modo de entrega a la edificación de la Iglesia. Por tanto hemos de distinguir la llamada universal que todos los bautizados tienen al servicio, y el ministerio ordenado de los servidores-diáconos, llamados a ser signo de Cristo servidor en el mundo, ministerio que brota de los Apóstoles.

En el caso del ministerio que nace del de los Apóstoles, éstos, desde el principio, eligieron a colaboradores y sucesores para que continuasen la difusión del Evangelio y el cuidado del Pueblo de Dios [2]. La Iglesia entendió desde siempre el carácter privativo de esta misión, revestida con la gracia sacramental: es el llamado sacramento del Orden. Esta manera de resolver ministerialmente las necesidades eclesiales convertirán estos especiales ministerios en patrimonio de toda la Iglesia. Si acudimos al primer número del Catecismo que aborda este sacramento encontramos: El Orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y el diaconado [3] . Es pues un sacramento que confiere un sacerdocio diferente al sacerdocio común que todos los fieles reciben por el bautismo, pues está profundamente relacionado con el ministerio de los Apóstoles: en él se fundamenta, en él se mira, de él bebe.

Es cierto que los diversos ministerios que auxiliaron a los Apóstoles, han tenido una evolución a lo largo de los siglos y un cambio en su concepción, funciones y una mayor profundidad teológica, pero no puede negarse que los tres grados del Orden que la Iglesia acepta, se fundamentan directamente en la institución de Cristo, la Sagrada Escritura y la Tradición eclesial. El ministerio jerárquico, cuyo paulatino desarrollo refieren los escritos neotestamentarios, quedó fijado de manera definitiva como estructura fundamental de la jerarquía eclesial que peregrina en un conjunto integrado por los Obispos y sus colaboradores los presbíteros y los diáconos [4].

Ordenación diaconal.

Ordenación diaconal.

Yendo más concretamente al diaconado, su sacramentalidad está fundamentada en el mismo Jesús, en su diakonía, en su servicio, que según algunos autores tiene incluso una impronta salvífica que no hay que menospreciar teológicamente si interpretamos bien, unidas, las dos partes de la siguiente sentencia de Jesús: El Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y dar la vida en rescate por muchos (Mc 10, 45). Él viene para servir y dar la vida, no viene sólo para servir a modo de un esclavo de la época, sino que lo pone todo en juego, su vida entera y el rescate de todos. Vemos que el servicio de Jesús está profundamente relacionado con la donación de su vida, con su entrega redentora [5]. Es un pasaje que expresa el sentido esencial de la diakonía de Jesús, y no lo limita a un servicio meramente asistencial, benéfico, o incluso evangelizador. Se trata de algo hondo, vivencial, que engloba la totalidad de su existencia, su misión, su presencia en el mundo. El que además en la Última Cena ejerciera de servidor-diácono en el lavatorio de pies (cfr. Jn 13, 5-16) y sus mismas palabras en el cenáculo, Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve (Lc 22, 27), denota que este servicio no era ni algo accesorio en el ministerio y vida de Jesús ni algo que no tuviera que ver con la ofrenda-oblación de su mismo Cuerpo y Sangre. Por eso el servidor al modo de Jesús no lo es sólo cuando colabora con las tareas que le son encomendadas, sino que es servidor-diácono siempre, de día y de noche.

El Texto de Hch 6, 1-6
Por aquellos días, al multiplicarse los discípulos, hubo quejas de los helenistas contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana. Los Doce convocaron la asamblea de los discípulos y dijeron: «No parece bien que nosotros abandonemos la Palabra de Dios por servir a las mesas. Por tanto, hermanos, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de sabiduría, y los pondremos al frente de este cargo; mientras que nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra.» Pareció bien la propuesta a toda la asamblea y escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; los presentaron a los apóstoles y, habiendo hecho oración, les impusieron las manos.

Icono ortodoxo americano del Santo. Iglesia de la Santa Dormición de Cumberland (EEUU).

Icono ortodoxo americano del Santo. Iglesia de la Santa Dormición de Cumberland (EEUU).

Si este texto no inaugura la diaconía de Jesús, y la sacramentalidad del diaconado no se basa en él, ¿qué nos narra entonces? Vemos que el ministerio diaconal ordenado surge por las quejas de los helenistas contra los hebreos porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana. Parece que estaba a flor de piel la tensión entre los cristianos provenientes del judaísmo y los provenientes de la gentilidad, y que las viudas de estos últimos eran discriminadas en la atención caritativa cotidiana. Los nombres de los varones elegidos para suplir esa carencia denotan que todos eran de origen helenista. Pero, una tarea a primera vista tan sencilla, ¿requiere la ordenación, imposición de manos, para realizarla?

Parece que el servicio a las mesas (caridad) no era sólo lo que realizan estos primeros diáconos, pues vemos, por la acción de Esteban y Felipe, más funciones en los capítulos posteriores del mismo libro de Hechos: predicación y evangelización (Hch 8, 5.12; 27, 8-9), bautismo (8, 38) y exorcismo y sanación (8, 7). Curiosamente del servicio a las mesas no se nos vuelve a hablar. Es lógico pensar que, los Siete tenían un campo ministerial más amplio del que se desprende de Hch 6, 1-6, por lo que quizá fueran elegidos para ser líderes o guías de las comunidades helenistas [6], en donde los Apóstoles, por el problema del idioma y la cultura, se desenvolverían de un manera no tan eficaz. El tener auxiliares para dichas comunidades sería de gran ayuda. Posteriormente, en los primeros siglos vemos cómo a los diáconos se le suman a estas funciones otras, las cuales han permanecido bastante estables a lo largo de los siglos.

De los Siete de Hch 6, sólo conocemos la actividad de dos: Esteban y Felipe. De Esteban ya conocemos su historia sobradamente. Su catequesis a las autoridades judías, repasando la historia de la salvación queda como uno de los discursos más logrados de la Sagrada Escritura. Su martirio, el primero de los seguidores de Cristo resucitado, es recordado en el día de hoy, y plasmado infinidad de veces en numerosas obras de arte que han servido de inspiración y consuelo a los cristianos perseguidos de todos los tiempos. Estos hechos gloriosos recordados por el autor de Hechos, san Lucas, seguramente propiciarían el ser nombrado en primer lugar en la lista de los Siete.

Martirio del Santo. Mural románico catalán en la iglesia de Sant Joan de Boi, Lleida (España).

Martirio del Santo. Mural románico catalán en la iglesia de Sant Joan de Boi, Lleida (España).

Un texto del Nuevo Testamento discutido, que algunos autores [7] atribuyen al santo que nos ocupa, es el de 1Cor 16, 15-16: Un último ruego, hermanos: Sabéis que la casa de Esteban (o Estéfanos, según traducciones) es primicia de Acaya y que se pusieron al servicio de los santos. Someteos también vosotros a gente como esta y a cualquiera que coopere en sus esfuerzos. De tratarse de Esteban, san Pablo, como sabemos presente en el martirio del mártir y diácono, nos hablaría aquí de una casa de acogida y descanso para los cristianos que fueran de paso por la ciudad de Acaya, modelo de la casa de cualquier seguidor de Cristo. La misión diaconal del padre de familia, Esteban, ya fallecido, seguía viva en esa casa. Sus habitantes eran una auténtica familia diaconal al servicio de la Iglesia. Este texto es de gran valía para la reflexión y oración personal de las familias de los actuales diáconos permanentes.

¿Cómo se desarrolló este ministerio diaconal a lo largo de la historia? Pues sería muy largo explicar sus avatares a lo largo de los siglos. Baste decir que en el catálogo de los santos hay numerosos diáconos, algunos muy importantes en la historia eclesial: san Lorenzo, san Vicente, san Efrén doctor de la Iglesia, san Antolín, san Eulogio, san Francisco de Asís… El diaconado tuvo gran auge en los primeros siglos de la Iglesia, siendo un ministerio de gran prestigio y poder. Pero precisamente por ese poder, y por la codicia humana (administraban los bienes), a partir del siglo VI cae en declive. El presbiterado, posterior en el tiempo al diaconado, gana terreno y se convierte en el prototipo y modelo de clérigo. Quedó el diaconado sólo con sus funciones litúrgicas y, en todo caso, como un paso transitorio de los aspirantes al presbiterado (también lo es hoy día), desapareciendo como ministerio permanente. Aunque el concilio de Trento quiso restaurarlo, no fue hasta el Vaticano II cuando se rescató para la Iglesia católica de rito latino (en algunos de los ritos católicos orientales aún se mantenía). El deseo de volver a sus orígenes tal y como se desarrolló en los primeros siglos fue tal, que se dio la opción de poder ordenar a varones célibes o casados. Estos últimos podían ejercer un papel muy importante como puente entre la jerarquía y el laicado. En Lumen Gentium 29 se concreta esta restauración [8].

Tabla gótica del Santo, obra de Giotto di Bondone (s.XIV).

Tabla gótica del Santo, obra de Giotto di Bondone (s.XIV).

En lo personal, como diácono permanente, san Esteban ha sido mi gran modelo diaconal. Curiosamente, él es titular de la parroquia donde he prestado servicio pastoral en los últimos años: la parroquia de san Esteban protomártir, del barrio burgalés de Villafría. He mirado muchas veces a su imagen en el retablo pidiendo ser un buen servidor-diácono y un buen testigo de Cristo. Que la intercesión de este santo tan importante para la Iglesia, el primero que derramó su sangre por el Salvador, y el primero del orden de los servidores-diáconos, nos ayude a todos a soportar las contrariedades de la vida, ser constantes en la fe y manifestar sin miedo al mundo que Cristo ha venido para salvarnos.

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David Jiménez, diácono


[1] Cfr. J. RODILLA MARTÍNEZ, El diaconado permanente en los albores del tercer milenio, Valencia 2006, 54.
[2] Cfr. LG, 20.
[3] CEC, 1536.
[4] Cfr. LG, 20.
[5] Cfr. J. N. COLLINS, Los diáconos y la Iglesia. Conexiones entre lo antiguo y lo nuevo, Madrid 2004, 46.
[6] Cfr. COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL, El diaconado: evolución y perspectivas, Madrid 2003, 29.
[7] Cfr. J. RODILLA MARTÍNEZ, El diaconado permanente en los albores del tercer milenio, Valencia 2006, 57.
[8] LG, 29: En el grado inferior de la jerarquía están los diáconos, que reciben la imposición de manos no en orden al sacerdocio, sino en orden al ministerio. Así confortados con la gracia sacramental en comunión con el Obispo y su presbiterio, sirven al Pueblo de Dios en el ministerio de la liturgia, de la palabra y de la caridad. Es oficio propio del diácono, según la autoridad competente se lo indicare, la administración solemne del bautismo, el conservar y distribuir la Eucaristía, el asistir en nombre de la Iglesia y bendecir los matrimonios, llevar el viático a los moribundos, leer la Sagrada Escritura a los fieles, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y oración de los fieles, administrar los sacramentales, presidir los ritos de funerales y sepelios. Dedicados a los oficios de caridad y administración, recuerden los diáconos el aviso de San Policarpo “Misericordiosos, diligentes, procedan en su conducta conforme a la verdad del Señor, que se hizo servidor de todos”.
Teniendo en cuenta que, según la disciplina actualmente vigente en la Iglesia latina, en muchas regiones no hay quien fácilmente desempeñe estas funciones tan necesarias para la vida de la Iglesia, se podrá restablecer en adelante el diaconado como grado propio y permanente en la jerarquía. Tocará a las distintas conferencias episcopales el decidir, oportuno para la atención de los fieles, y en dónde, el establecer estos diáconos. Con el consentimiento del Romano Pontífice, este diaconado se podrá conferir a hombres de edad madura, aunque estén casados, o también a jóvenes idóneos; pero para éstos debe mantenerse firme la ley del celibato.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XXXVI)

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Santos padres de Santa Teresita y la niña del milagro  llevando sus reliquias.

Santos padres de Santa Teresita y la niña del milagro llevando sus reliquias.

Pregunta: ¿Me podríais decir cual ha sido el milagro que ha llevado a la canonización de los padres de Santa Teresa de Lisieux? Muchísimas gracias desde Chile.

Respuesta: Pues claro que te lo vamos a relatar aunque sea de manera muy sucinta. Una niña llamada Carmen, que nació el día de Santa Teresa de Jesús en el año 2008, durante varias semanas estuvo a punto de morir a causa de una hemorragia cerebral. La madre tuvo un embarazo muy complicado y la niña nació con solo seis meses de gestación, por lo que sus órganos vitales aun no estaban definitivamente formados, o sea, que eran inmaduros. Como es lógico, pronto comenzaron las complicaciones: hemorragia cerebral, doble septicemia y trombopenia. Los padres estaban tremendamente angustiados porque veían que la niña se les iba y que los médicos no podían hacer casi nada ni les daban esperanza alguna. Cada día que pasaba, la niña empeoraba más. Como es lógico, el bebé estaba aislado y durante treinta y cinco días sus padres ni siquiera pudieron acercarse a ella. Los médicos, al ver la angustia de los padres y sabiendo que la niña se moría, permitieron que pudieran acercarse a ella y tocarla.

Los padres solo creían en un milagro y como la niña había nacido el día de Santa Teresa, se acercaron al monasterio carmelita de la localidad valenciana de Serra. Llegaron de noche y como el monasterio estaba cerrado, por el telefonillo le contaron a una monja lo que les estaba ocurriendo y les pidieron que rezaran por la niña. Como el hospital no estaba muy lejos del monasterio, los padres acudieron allí en varias ocasiones para rezar por la niña y fue allí donde conocieron a los padres de Santa Teresita, los cuales habían sido beatificados cuatro días antes de nacer la niña. En el monasterio les dieron unas estampas de los nuevos beatos con una pequeña biografía y una oración. Las monjas les insistieron para que ellos recurrieran a los nuevos beatos, prometiéndoles que ellas también lo harían. Aquella misma noche empezaron a hacerlo y a la mañana siguiente comenzaron una serie de cambios en el estado de salud del bebé.

Fotomontaje con los retratos de los esposos, realizado para su beatificación.

Fotomontaje con los retratos de los esposos, realizado para su beatificación.

La niña comenzó a respirar por sí sola, las infecciones comenzaron a remitir y al tercer día, salió de la UCI, aunque los médicos les dijeron que había que esperar unos años para saber si la hemorragia cerebral le había dejado secuelas. A principios de enero, el mismo día en el que se conmemoraba el nacimiento de Santa Teresita, a la niña le dieron el alta hospitalaria y como dos semanas más tarde las reliquias de los dos beatos fueron traídas a Lérida, ellos se animaron a ir y allí le contaron al postulador de la Causa lo que les había pasado. Pasados unos meses, concretamente en noviembre, los padres recibieron una llamada desde Roma diciéndoles que querían hablar con ellos, conocer a la niña – que ya tenía un añito -, y comprobar su estado de salud ya que veían en la inexplicable curación completa de la niña la posibilidad de que se hubiese producido un milagro.

Los padres fueron a Roma, allí vieron a la niña y recibieron todos los informes médicos que acreditaban la inesperada e inexplicable recuperación de Carmen. Pasados cinco años y medio, el 18 de marzo, en plenas fiestas de las Fallas de Valencia de este año, los padres de Carmen recibieron la confirmación de que la curación de la niña era considerada como un hecho sobrenatural que servía para canonizar a los padres de Santa Teresita. Ellos estaban precisamente en el acto de la ofrenda floral a la Virgen de los Desamparados, sonó el teléfono móvil y les dieron la gran noticia. Podemos imaginarnos la alegría que les invadió y ni que decir tiene, el que ellos y la niña estuvieron en la ceremonia de canonización que, como sabemos, se celebró el día 18 del mes pasado.

Icono ortodoxo griego de San Autónomo.

Icono ortodoxo griego de San Autónomo.

Pregunta: Soy sastre y trabajo como autónomo. He oído decir que existe San Autónomo y la verdad es que me gustaría saber algo sobre este santo. ¿Me podéis ayudar? Gracias.

Respuesta: Pues si que “existe”, aunque tengo que decirte que es un santo mártir totalmente desconocido en los martirologios anteriores al siglo VI. Sus “Actas”, que fueron redactadas en tiempos del emperador Justino (518-527) la verdad es que no merecen mucho crédito. Según estas “Actas”, San Autónomo habría nacido en Italia donde fue consagrado como obispo. Durante la persecución de Diocleciano se refugió en Bitinia, eligiendo como centro de su actividad apostólica una localidad llamada Sorea – localidad que los arqueólogos no han localizado -, y desde ella, mediante continuos viajes, desarrolló una intensa labor por toda el Asia Menor.

De vueltas a Sorea en uno de esos viajes, sufrió allí el martirio, siendo víctima de un grupo de paganos que estaban enfurecidos porque los cristianos habían destruidos a sus ídolos. Se dice que fue asesinado mientras celebraba la Eucaristía, un 12 de septiembre de un año no determinado. En tiempos del emperador Constantino, un cristiano llamado Severiano, construyó una capilla sobre el sepulcro del mártir, capilla que fue derruida, aunque de nuevo reconstruida en tiempos del emperador Justino. El autor de esta “passio” llega a decir que él personalmente había visitado esta capilla y había venerado sus reliquias.

Pregunta: Me perdonáis de nuevo, pero ¿podéis darme alguna información sobre San Libertino, si es cierto que este santo existe? Vaya nombrecito, ¿eh? Gracias.

Respuesta: Pues si que es cierto y, aunque su nombre no deja de ser “rarito” y la verdad es que las noticias históricas que tenemos sobre él habría que ponerlas en entredicho, estamos hablando de un santo obispo de Agrigento. Los datos más antiguos provienen del “Martyrium Sanctorum Peregrini et Libertini”, que es un relato escrito entre los siglos VI-VII solo sobre San Peregrino. En él se dice sin embargo que durante la persecución del emperador Valeriano, un tal Silvano enviado a Agrigento por orden del prefecto Quinciano, informó que “Libertinum episcopum corripi iubet. Non doli, non minae, nihil omissum quo revocaretur a Christo simulacra veneraretur. At Libertinus in aede Sancti Stephani protomartyris per aras Deum laudans oransque spiritum caelo reddidit, nec sine luctu in foro agrigentinorum sepultus”, que traducido, dice: “Mandó arrestar al Obispo Libertino. Engaños, amenazas, nada se omitió para que renegara de Cristo y venerara las imágenes de los dioses. Pero Libertino, en el templo de San Esteban protomártir, alabando a Dios y orando, entregó su alma al cielo y, no sin llanto, fue sepultado en el foro de los agrigentinos”. De este texto podemos deducir que el autor de esta obra sabía que Libertino había muerto en tiempos de Valeriano y que era venerado en la iglesia de San Esteban.

Lienzo de San Libertino de Agrigento ante San Pedro apóstol.

Lienzo de San Libertino de Agrigento ante San Pedro apóstol.

Esta misma noticia aparece en otro escrito del siglo VIII, que es un “encomio” (ya hemos dicho en otra ocasión que un encomio es un escrito de alabanza) en honor de San Marciano de Siracusa. En este escrito, que desde el punto de vista narrativo, depende del “Martyrium sanctórum Peregrini et Libertini” mencionado más arriba, dando un paso más, se llega a afirmar que San Peregrino sufrió el martirio junto con el obispo San Libertino durante la persecución de Valeriano. Pero a pesar de la precisión cronológica de estas dos fuentes, los escritores locales de Agrigento llegan a decir que San Libertino fue un discípulo de San Pedro, o sea, que fue un mártir del siglo I y no del siglo III y así, para hacernos creer la verdad de esta afirmación llegan al absurdo de fabricarse una “bula” firmada por el propio San Pedro nombrando obispo de Agrigento a San Libertino. ¡El colmo del despropósito!

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Concluyendo todo esto, podemos decir que San Libertino quizás pudo ser el primer obispo de Agrigento, pero que no vivió en el siglo I, sino en el III y que su cuerpo era venerado a finales del siglo VI en la iglesia dedicada al protomártir San Esteban – iglesia que sabemos que existía porque así nos lo confirma San Gregorio Magno -, pero del que con toda seguridad, no podemos afirmar nada más. En el año 1624 se construyó una maravillosa iglesia en el lugar en el que, según la tradición, fue martirizado.

Si quieres tener una información más amplia, pero sabiendo que todo hay que ponerlo en “entredicho”, puedes consultar este enlace. Dicho todo esto y, rogándote me perdones la broma, no se te ocurra ponerle este nombrecito a ningún hijo o nieto tuyo, porque el nombre se las trae, jaja.

La Sagrada Eucaristía.

La Sagrada Eucaristía.

Pregunta: ¿Está permitido que un laico en el momento de comulgar, reciba la Hostia Santa y él la introduzca en la Sangre de Cristo y comulgue? No quisiera ser desobediente a mi párroco, pero ya llevamos bastantes discusiones y quisiera tener una confirmación autorizada sobre este tema. Quisiera saber lo que está permitido o no para comulgar correctamente. Agradezco su respuesta y aclaración sobre este tema, que por aquí se está tomando como una costumbre en cada parroquia. Saludos.

Respuesta: La respuesta está clara: NO. La Eucaristía es un don que se recibe, no es algo que uno toma. De hecho los diáconos, en las celebraciones en las que hay algún sacerdote u obispo, también reciben la comunión. Un diácono solo puede tocar la Eucaristía si da la comunión al pueblo o en un acto que sea presidido por él, como por ejemplo, una celebración de la Palabra. Lo mismo un seglar, que puede cogerla directamente si es ministro extraordinario de la comunión y solo en las funciones que le competen, pero nunca, puede darse la comunión a sí mismo. Y además, la Eucaristía en el rito latino, solo puede tomarse bajo las dos Especies en determinadas circunstancias, como por ejemplo, en las bodas.

En las Iglesias Orientales, en las celebraciones presididas por un obispo, incluso los sacerdotes reciben la Eucaristía de manos del obispo. En el blog hemos publicado dos artículos sobre este y otros temas relacionados con la Eucaristía.

Antonio Barrero

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