San Jan María Michal Kowalski, arzobispo mariavita mártir

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Emblema simplificado de la Iglesia Mariavita.

Emblema simplificado de la Iglesia Mariavita.

Hoy presentaré un caso muy atípico en nuestro blog, como un intento de comprender la repercusión que tiene la división de la Iglesia de Cristo en la actualidad, y voy a dar a conocer a algunos santos de las Iglesias consideradas como Veterocatólicas o también llamadas Católicas antiguas, es decir las que se separaron de la autoridad del Obispo de Roma al proclamarse el dogma de la Infalibilidad Papal en el Concilio Vaticano I en 1868. De estas iglesias, destaca la denominada Iglesia Católica Antigua Mariavita, de la que daré breves pinceladas antes de pasar a la biografía de nuestro santo, y de la que es notable su división en la cual se derivaron dos congregaciones distintas. Aclaro terminantemente que el enfoque principal no es el relatar sobre todas las iglesias cristianas, ni hacer propaganda sobre determinadas confesiones, sino dar a conocer las vidas de todos los santos en un aporte personal al ecumenismo.

La Iglesia Católica Antigua Mariavita
La Iglesia Católica Mariavita surgió de las revelaciones de la religiosa Sor María Francisca Kozłowska en 1893 (sus correligionarios la consideran santa y dentro de un tiempo hablaré de ella también) y que continuaron hasta 1918. Dentro de ellas se encuentran los dos objetivos principales de esta iglesia: La Propagación de la Adoración al Santísimo Sacramento y de la Ayuda Perpetua de la Santísima Virgen María. En ellas se advierte una renovación contra el mundo decadente, especialmente la decadencia moral del clero polaco.

El movimiento tuvo éxito entre los sacerdotes jóvenes y algunas religiosas, ya que en ese tiempo, Polonia estaba bajo el dominio de la Rusia Zarista, en la cual la población católica estaba sometida a una jurisdicción que imponía a la iglesia ortodoxa rusa como credo realmente admitido. El clero no estaba bien preparado y cometía abusos contra el campesinado. Prácticamente el movimiento Mariavita surgió como respuesta a esta problemática. La palabra Mariavita proviene del latín “Vita Mariae” o “vida de María”, englobando la devoción mariana que promueve la Congregación.

En 1887 Sor María Francisca establece la Orden Mariavita bajo la Regla de Santa Clara y trató de obtener la aprobación de Roma, eligiendo a nuestro biografiado como su representante. El tribunal del Santo Oficio en 1904 tomó la decisión final en la que ordenó la disolución de la naciente comunidad, así como la prohibición de tener contacto la fundadora con los sacerdotes; a pesar de tener dos intentos fallidos, pronto la Orden decidió ignorar las disposiciones de la Santa Sede, provocando que el papa Pío X en diciembre de 1906 excomulgara a Kozlowska y a sus seguidores. Por un tiempo fue miembro de la Confederación de Utrecht de las Iglesias Veterocatólicas, pero por disputas administrativas y doctrinales se separaron en 1924.

Para no extenderme mucho sobre la descripción de esta confesión cristiana, su culto se centra en la adoración del Santísimo Sacramento, y la Santa Misa, en una versión modificada posteriormente, en ellos se observa la comunión por las dos especies, y dentro de esta confesión hay dos ramas más, la Iglesia Católica Antigua Mariavita (quienes se opusieron a las “reformas” del Arzobispo Kowalski) y la Iglesia Católica Mariavita (que admiten el sacerdocio femenino, y tienen una concepción trinitaria que más adelante explicaré). Sufrieron acoso por parte de los católicos polacos, debido al reconocimiento por parte del imperio ruso y un cisma que los dividió en congregaciones separadas. Precisamente en ese clima de recelos y malos entendidos, durante la ocupación militar germana a Polonia, se desató una feroz persecución religiosa con tal de destruir la identidad polaca y acabar con su nacionalidad.

Fotografía del Santo.

Fotografía del Santo.

Biografía. Primeros años y adhesión al movimiento
Su nombre verdadero era John Smith y nació el 25 de diciembre de 1871 en Latowicz, siendo hijo de John Smith y Catherine Sitek, campesinos de la localidad de Minsk Mazowiecki. En los años 1889 y 1897 fue alumno del Seminario de Varsovia, que estaba administrado jurídicamente por la Academia Teológica de San Petersburgo (recordemos que Polonia en ese tiempo estaba anexada al imperio ruso, que restringía la libertad de culto de la Iglesia Católica).

El 24 de abril de 1897 fue ordenado sacerdote de la Iglesia Católica Romana de manos de Monseñor Francis Symon, obispo auxiliar de Mogilev; se desempeñó como párroco de Lodz, de Varsovia, de Niesułków y Sobotka. En 1900, siendo capellán de la Iglesia de los Capuchinos en la capital, entró en contacto con el Movimiento Mariavita gracias a su colega de Seminario el Rev. Padre John Kaczynski. En septiembre de ese mismo año después de conocer al superior de la Congregación, realizó sus votos de vivir bajo la regla de San Francisco de Asís y el noviciado tomando el nombre de María Michal.

A principios de 1903 fue elegido provincial de Plock y también viajó como comisionado de la Orden para que fuera reconocida como congregación católica a Roma. Entre 1904 y 1906, llevó los esfuerzos para este fin, no solo en la Santa Sede, sino también en el reino de Polonia, así como la aprobación de las revelaciones de la madre Francisca Kozłowska. En 1904 el tribunal del Santo Oficio prohibió continuar con sus actividades a los mariavitas y ordenó su disolución. A la superiora se le prohibió tener contacto con sus sacerdotes, y a diferencia de la desobediencia de ellos a la Santa Sede, Francisca aceptó. Por su parte Kowalski fue suspendido por el Arzobispado de Varsovia y el 5 de diciembre de 1906, tanto él como la vidente fueron excomulgados personalmente por el papa San Pío X, acusados de insubordinación.

Obispo Veterocatólico
Tras la prohibición del movimiento, el padre Kowalski fue removido de su cargo de rector en la parroquia católica de Stara Sobotka y comenzó a organizar la parroquia Mariavita de Nueva Sobotka; pero se trasladó a Plock para cuidar los asuntos de la Unión Mariavita. En ese plan estaba en que la Comunidad fuera reconocida como Iglesia tolerada por el Imperio Ruso, así como organizar la jerarquía clerical. El 10 de octubre de 1907 fue elegido Ministro General y en 1909 se unió a la Comunión de Utrecht de las Iglesias Católicas Antiguas. El 5 de octubre del mismo año, fue consagrado obispo Veterocatólico por el Arzobispo de Utrecht Gerard Gul, acompañado de más obispos; en su ministerio episcopal en 1910, se legalizó la Iglesia Mariavita, por parte del Imperio Ruso, y después de la muerte de la madre fundadora, Kowalski se autoproclamó arzobispo y líder de la minoritaria congregación en 1921.

Fotografía del Santo en su atuendo episcopal.

Fotografía del Santo en su atuendo episcopal.

Reformas radicales y expulsión de la Unión de Utrecht
Entre los años 1921 y 1925 introdujo la traducción de la Biblia Vulgata a la lengua polaca, y en 1922 publicó las revelaciones de Sor María Franciszka Kozłowska en un libro titulado “El trabajo de la Gran Misericordia”; así mismo entre 1922 y 1935 llevó a cabo una reforma radical a gran escala: introdujo la Comunión bajo las dos especies, el pan y el vino, la comunión de los niños inmediatamente después del bautismo, la abolición del celibato sacerdotal, la traducción de la Liturgia a la lengua nacional, la abolición de los sacramentales, la abolición de la confesión privada y otros puntos más polémicos; la reinterpretación del dogma de la Santísima Trinidad, el sacerdocio femenino, las uniones místicas de sacerdotes y monjas consagradas, el reconocimiento del matrimonio civil y la inmaculada concepción de los niños nacidos de sacerdotes y sacerdotisas mariavitas.

En 1922 se casó con la Superiora de las Hermanas Mariavitas, Antonia María Isabel Wiłucka y trasladó la Sede a Plock, el 28 de marzo de 1929 consagró a su cónyuge como obispa, y ese mismo día confirió el sacerdocio a otras once religiosas.

La reinterpretación del dogma de la Santísima Trinidad hecha por Kowalski era la asociación de las tres figuras del dogma, en la que por “revelación” el Padre está encarnado en la figura de María, el Hijo en Jesucristo y el Espíritu Santo en la Madre Franciszka Kozłowska. El triteísmo del dogma no fue aceptado por la mayoría de los obispos mariavitas y en 1924 la Unión de Utrecht expulsó a los mariavitas. En numerosas ocasiones el Estado de Polonia y el clero católico acosaban a la Iglesia; y numerosas veces fue falsamente acusado de inmoralidad sexual. También intentó unirse a la comunión con iglesias orientales, pero fracasó el intento al no ceder ni un ápice de la doctrina.

En el seno de la Congregación surgían divisiones internas, y algunos miembros del alto clero Mariavita se rebelaban contra las reformas. Incluso en 1931, el vicario del Arzobispo, monseñor Feldman estaba involucrado en una conspiración para revocar la adoración de la Madre. Los partidarios del obispo disidente tomaron la mayoría de las parroquias y se conformaron en la Iglesia Católica Antigua Mariavita. Los partidarios de Kowalski fueron desalojados y el prelado trasladó la sede a Felicjanów. El grupo tomó el antiguo nombre con que se había constituido, Iglesia Católica Mariavita.

Santa Antonia María Isabel Wiłucka, obispa de la Iglesia Mariavita.

Santa Antonia María Isabel Wiłucka, obispa de la Iglesia Mariavita.

Comienzo de la II Guerra Mundial y martirio
Tras la invasión de Polonia por parte del ejército alemán en 1939, comienza la gran pesadilla humana hasta ahora jamás vivida como la Segunda Guerra Mundial, y los nazis, para anexar el territorio y acabar con la identidad polaca, desataron un proceso de exterminio contra los católicos y judíos. El Arzobispo Kowalski envió una carta al dictador Adolf Hitler oponiéndose a aquella pretensión e invitándolo a convertirse al catolicismo Mariavita. Obviamente fue visto como una amenaza para los planes políticos del Tercer Reich.

El 25 de enero de 1940 la Gestapo detuvo al arzobispo y lo desterró a la cárcel de Plock, entonces su esposa se hizo cargo de la Iglesia con el título de sacerdotisa hasta su fallecimiento en 1946. En 1942 fue trasladado al campo de concentración de Dachau como el prisionero número 24542; como era clérigo, fue destinado al bloque donde eran concentrados los sacerdotes y pastores de distintas confesiones cristianas (católicos, ortodoxos y protestantes). En ese mismo lugar estaba prisionero junto con 28 sacerdotes católicos, entre ellos el Beato Michael Kozal, obispo auxiliar de Wloclawek que sin éxito trató de convencer al Prelado Mariavita de entrar en comunión con la Iglesia de Roma. El 18 de mayo de 1942 ya enfermo y anciano, Michal Kowalski fue deportado del campo al centro de eutanasia del castillo de Linz, ahí fue asesinado junto con otros prisioneros en las cámaras de gas del complejo, la noche del 26 de mayo del mismo año. Su cadáver, como muchos fue incinerado en los crematorios, y en el templo mariavita de la Misericordia y del Amor de Plock fue colocada una tumba simbólica o cenotafio.

Es comparado con el arcángel Miguel y es considerado como un Doctor de la Iglesia por los mariavitas, él junto con su esposa son venerados como mártires y santos por sus correligionarios y conmemoran muchos pasajes de su vida.

Actualmente esta confesión cristiana en sus dos divisiones aproximadamente tiene 30 000 creyentes de la sede de Plock y la sede de Felicjanów 2000 miembros, con su clero mayoritariamente femenino. En el año 2000 la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Católica Antigua Mariavita firmaron una declaración de reconocimiento mutuo de sus sacramentos, pero quedó excluida la segunda rama de los mariavitas por problemas de entendimiento doctrinal, sobre todo con el dogma interpretado de la Trinidad.

René

Webs consultadas (25/09/16)
https://pl.wikipedia.org/wiki/Maria_Michał_Kowalski
http://www.mariawita.waw.pl/mariavitism.php
http://mariawityzm.dbv.pl/viewpage.php?page_id=29
http://www.mariawita.pl/english.php

preguntasantoral_anticopia_articulo20161008

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Beato Pío IX, papa

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Lienzo retrato del Beato.

Lienzo retrato del Beato.

Hoy hablaré sobre uno de los papas más importantes del siglo XIX, así como también más polémicos, ya que su causa fue varias veces bloqueada debido a la oposición del Estado Italiano, tras la unificación del país y debido a algunos asuntos controversiales durante su pontificado. En materia doctrinal y social no podemos negar su importancia, ya que fue responsable de la proclamación de dos dogmas que actualmente la Iglesia guarda, acepta y defiende: la Inmaculada Concepción de la Virgen María y la infalibilidad papal, aunque en este último suscitara muchas controversias que desarrollaré en el artículo.

Tuvo el pontificado más largo de toda la historia de la Iglesia (si exceptuamos a San Pedro con una duración difícil de determinar) de 31 años y medio, y no por ello excluimos que sea el más difícil, ya que la Iglesia se enfrentaba al cambio social, y político de su tiempo, surgiendo ideologías materialistas tales como el positivismo y el materialismo histórico (marxismo); manteniendo la Santa Sede una postura conservadora, propia de una institución que defiende su status político y social. En este periodo, el papa perdió el poder temporal, siendo el último Jefe de Estado de los Estados Pontificios, ya que la Ciudad de Roma fue absorbida por las tropas piamontesas que derrotaron a las restantes tropas papales en 1870, la resolución sobre la soberanía del Vaticano no sería resuelta hasta los Pactos de Letrán en 1929, durante el pontificado de Pío XI.

Biografía
Giovanni María Mastai-Ferretti nace en Senigallia, antiguo territorio perteneciente a los Estados Pontificios el 13 de mayo de 1792, siendo hijo del conde Girolamo Mastai Ferretti y de su esposa Caterina Solazzi. Durante su niñez fue educado en un colegio escolapio de Volterra y en Roma. Siendo estudiante de teología en su localidad natal, se encontró con el papa Pío VII, quien había vuelto de su cautiverio por las tropas francesas de Napoleón. En 1815 ingresó en la Guardia Noble papal, siguiendo los deseos de su padre, pero fue despedido debido a que sufría de epilepsia. Entonces con el apoyo del Papa Pío VII y siguiendo los deseos de su madre, continuó sus estudios teológicos en el Seminario de Roma.

Aprovechando de que la enfermedad cesara fue ordenado sacerdote el 10 de abril de 1819, teniendo su primer encargo como rector del Instituto Tata Giovanni en la Ciudad Eterna, pero fue enviado como Auditor en Chile y Perú entre 1823 y 1825 para ayudar a los nuncios apostólicos en estos países con la reorganización de la Iglesia tras las revoluciones de independencia, puesto que el Real Patronato quedó suspendido mientras duraba la invasión napoleónica a España. Tras la restauración absolutista, los conflictos con la Santa Sede en materia administrativa habían suscitado la creación de Vicariatos Apostólicos en los países recién independizados de América del Sur.

Pío IX celebrando la Santa Misa.

Pío IX celebrando la Santa Misa.

A su regreso a Italia el papa León XII lo nombró director del hospital de San Miguel y canónigo de Santa María in Vía Lata. El 21 de mayo de 1827 fue nombrado como Arzobispo de Spoleto a los 35 años de edad y consagrado por el cardenal Francesco Saverio Castiglioni. En 1831 le tocó vivir una fallida revolución que se extendía por Parma y Módena, el arzobispo obtuvo del gobierno un perdón general cuando ésta fue suprimida, ganando así su reputación de Liberal; durante un terremoto que asoló la ciudad, hizo una eficiente organización de ayuda y gran caridad con los damnificados. Al año siguiente fue transferido a la diócesis de Imola aunque manteniendo el cargo de arzobispo. Fue elevado al cardenalato in pectore en 1839 y en 1840 fue nombrado Cardenal de los Santos Marcelino y Pedro. Al igual que en Spoleto, sus prioridades eran la organización para una mejor formación de los sacerdotes a través de una mejor educación y actividades benéficas como visitar a los presos en las cárceles y varios programas para niños en la calle.

Cónclave de 1846 y elección
Tras la muerte del papa Gregorio XVI, el futuro cónclave se llevó a cabo en un clima inestable para Italia, las revoluciones en los distintos ducados y reinos habían suscitado tal agitación social que muchos cardenales extranjeros optaran por no asistir. De los 62 cardenales, solo estuvieron presentes 42 en el transcurso del cónclave; además la Iglesia se enfrentaba a un colegio cardenalicio dividido en dos facciones: el ala conservador que apoyaba al cardenal Lambruschini (quien había sido secretario de Gregorio XVI) y el ala liberal quienes apoyaban a dos candidatos; el cardenal Pasquale Tommaso Gizzi, y el propio Mastai Ferretti. El cardenal decano Ludovico Micara era apoyado por el pueblo romano pero nunca por el colegio de Cardenales.

En la primera votación Lambruschini recibió la mayoría de las votaciones, pero no logró completar los dos tercios para ser elegido. El cardenal Gizzi fue favorecido por el gobierno francés, aun así no pudo tener el apoyo de los cardenales. El cónclave terminó como una contienda entre Lambruschini y Ferretti, mientras el cardenal Bernetti había tenido conocimiento de que el Arzobispo de Milán (que se encontraba bajo la dominación austriaca) Karl Von Gaisruck estaba en camino al cónclave de parte del Emperador de Austria para vetar la elección de Mastai Ferretti; entonces trata de convencer a los demás electores de apoyarlo decididamente. El segundo día de votaciones Ferretti fue elegido papa. Como era de noche aparte de la famosa fumata blanca, no se dio el aviso al pueblo romano de los resultados; la gente creyendo que Gizzi había resultado ganador, comenzaron a celebrar en su localidad natal, inclusive siguiendo una antigua tradición, se quemaron sus vestiduras cardenalicias.

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

A la mañana siguiente el cardenal Protodiácono Tommaso Riario Sforza, anunció formalmente la elección de Ferretti, ante el asombro de los fieles, sin embargo al aparecer el nuevo papa en el balcón de la Basílica de San Pedro, la aclamación fue unánime. Tomó el nombre de Pío IX, en honor de Pío VII, el papa que le había alentado su vocación sacerdotal; durante los siguientes días, en toda Italia se escuchó la exclamación ¡Larga vida a Pío IX!, era considerado un hombre piadoso, intelectual y abierto a todo mundo.

Pontificado antes de la Unificación Italiana
Pío IX, a pesar de su amplia experiencia pastoral, causó cierta controversia su poca preparación administrativa en la curia romana, su poca experiencia y su toque poco diplomático. El nuevo pontífice fue coronado el 21 de junio de 1846. Durante su pontificado es notable su política de centralización cada vez más fuerte en la Autoridad del Obispo de Roma, proceso que culminaría con la convocatoria del Concilio Vaticano I, en que fue declarado dogmáticamente. En la vida personal de Pío IX se puede considerar su sencillez y pobreza en los asuntos diarios, pero fue considerado un defensor de los derechos de la Iglesia y del libre ejercicio de los católicos en países como Rusia y el Imperio Otomano. Desde un principio el papa demostró ser un reformador de la administración; introdujo el ferrocarril en los Estados Pontificios así como la instalación del alumbrado público fue su obra más notable. Se mejoró la tecnología agrícola y se fomentó una mayor productividad.Pero causó notable controversia de que antes de la revolución de 1848, Pío IX era considerado un pontífice reformista, pero después de ella sus reformas disminuyeron notablemente.

Abolió los requisitos que los judíos tenían para asistir a los servicios y sermones cristianos; abrió organizaciones benéficas papales para auxiliar a los necesitados, además liberó a los presos políticos de las cárceles pontificias del anterior papado, lo cual horrorizó a las monarquías conservadoras como Austria. En 1848 se promulgó una nueva constitución llamada “Estatuto Fundamental para el gobierno secular de los Estados de la Iglesia” la cual defendía el carácter dual del gobierno papal, espiritual-secular. Fomentó el comercio habilitando puentes, caminos y puertos marinos, sin embargo el sistema judicial fue numeroso objeto de acusaciones debido a la parcialidad de los jueces y la ausencia de un código penal, así como normas legales. Unas 133 personas fueron ejecutadas durante su papado.

Previamente el 19 de abril de 1847 anunció su intención de establecer un consejo de asesores, en su mayoría compuesto por laicos de varias provincias del territorio pontificio. Esta acción fue seguida de la conformación de una guardia civil y un gabinete. Sin embargo a medida que pasaba el tiempo las demandas crecían; una manifestación callejera el 8 de febrero de 1848 obtuvo una promesa forzada del pontífice de un ministerio laico. Sin embargo Pío fue forzado a huir a Gaeta el 24 de noviembre, y los disidentes formaron temporalmente una “república democrática”. El papa apeló a Francia, Austria, España y Nápoles; el 29 de junio de 1849 el general francés Oudinot al mando de las tropas, reprimieron la revuelta y restauraron el orden. El 2 de abril de 1850, el Pontífice regresó a la Ciudad Eterna pero todas sus reformas liberales fueron derogadas. Así mismo restauró el gueto romano para los judíos.

Imagen de la Virgen del Sagrado Corazón modificada según las disposiciones del Beato papa Pío IX.

Imagen de la Virgen del Sagrado Corazón modificada según las disposiciones del Beato papa Pío IX.

En relación con otros países, reestableció la jerarquía católica en Inglaterra y en Países Bajos, en México le tocó vivir un proceso de desamortización de los bienes eclesiásticos así como la separación de la Iglesia y el Estado. Con la proclamación de la Constitución de 1857 y la Guerra de Reforma (1858-1860) los intereses de la Iglesia quedaron severamente afectados, sobre todo por el gobierno de Juárez que expropió no solo los terrenos improductivos, sino también cementerios, escuelas y templos.

Con la intervención francesa de 1862, Pío IX tenía la esperanza de que estas medidas anticlericales fueran revocadas. Con la propuesta del partido conservador de restaurar la Monarquía en México, el Papa dio su bendición al archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo y a su esposa Carlota Amalia de Bélgica. Pero la fricción continuó aun con el nuevo gobierno, sobre todo al decretarse la libertad de cultos lo cual le valió a la monarquía la pérdida del apoyo de la Iglesia. Cuando las tropas francesas se retiraban, Carlota I de México buscó desesperadamente el apoyo del Papa a lo cual se negó, pero dado el estado paranoico de la emperatriz le permitió alojarse en el Vaticano. Con Rusia trató de defender las libertades de los católicos romanos en un imperio mayoritariamente ortodoxo. Tras el fracaso del levantamiento polaco en 1863 Pío apoyó a los perseguidos, lo cual enfureció al gobierno zarista que ordenó la eliminación de las diócesis católicas y la deportación del clero. Con Estados Unidos, proclamó el patronato de la Inmaculada Concepción y reconoció la soberanía de los Estados Confederados de América.

Materia doctrinal
Fue importante su pontificado debido a la proclamación de dos dogmas que forman parte de la doctrina católica. El primero es el de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María. En 1848, Pío IX ordenó una comisión de teólogos para analizar el dogma. En las disputas entre los maculistas dominicos y los inmaculistas franciscanos, el papa dio finalmente su fallo a favor de estos últimos. El 8 de diciembre de 1854 se promulgó la constitución apostólica Ineffabilis Deus donde proclama finalmente la definición del dogma de la Inmaculada Concepción. Aprobó también las apariciones de la Virgen en La Salette como estudió las de Lourdes.

Sin embargo, la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, dejó abierto un interrogante: ¿puede el Romano Pontífice tomar estas decisiones sin la aprobación de los obispos? Esto presagiaba la convocatoria del Concilio Vaticano I, para tratar el tema de la infalibilidad del papa. Pero esta decisión le provocó no pocas controversias; el Concilio fue convocado en 1868, asistiendo un total de 744 obispos, aparte se abordaron temas como el liberalismo, el racionalismo y el materialismo. La resistencia contra el dogma de la infalibilidad no se basaba en el hecho en sí; sino que muchos obispos consideraban inoportuno, aunque algunos obispos (el 10%) expresaron su desacuerdo total ya que se había apartado de la estructura de la Iglesia Primitiva; pero el temor mayor fue que dificultaran además los esfuerzos por la unidad de todos los cristianos. Sin embargo igualmente con la oposición de algunos obispos, se aprobó el documento Pastor aeternus en el que quedó definida la doctrina: el Papa tiene plena potestad jurídica sobre toda la Iglesia y define la doctrina cuando habla “ex cathedra”. A pesar de la oposición inicial, todos los obispos obedecieron al Sumo Pontífice, pero un grupo de católicos alemanes inspirados en el sacerdote e historiador Johann Joseph Ignaz von Döllinger se separaron de la Iglesia, creando la llamada Iglesia Católica Antigua también llamada la Iglesia Veterocatólica. En cuanto a las encíclicas, no las utilizaba para explicar la fe, sino para condenar los errores teológicos, tales como el materialismo, el modernismo que empezaba a surgir y el liberalismo, esto debido a la proliferación de movimientos liberales en los Estados circunvecinos y en general en la Europa cambiante de la segunda mitad del siglo XIX.

La Inmaculada Concepción. Lienzo de Juan de Juanes (1562). Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (La Compañía), Valencia, España. Fotografía: Ana Mª Ribes.

La Inmaculada Concepción. Lienzo de Juan de Juanes (1562). Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (La Compañía), Valencia, España. Fotografía: Ana Mª Ribes.

La Pérdida de los Estados Pontificios y pontificado posterior
A la proximidad de las tropas piamontesas comandadas por Giuseppe Garibaldi en 1862, Pío IX tenía la posibilidad de trasladarse a otro lugar, pero el intento fue fallido.
En medio desarrollo del concilio, con el nacimiento del Reino de Italia, el nuevo monarca Víctor Manuel II de Saboya y el general Raffaele Cadorna al mando del ejército italiano se dirigió en 1870 a Roma con tal de completar el proceso de Unificación, sabiendo que Francia la principal aliada de los Estados pontificios estaba en la guerra Franco-prusiana. La defensa del Lazio, el único territorio papal estaba bajo la diezmada Guardia Suiza, el rey Víctor Manuel le trató de ofrecer al Papa una negociación pacífica, con la condición de que el ejército entrara en Roma, podía conservar la jurisdicción de la Ciudad Leonina, y que el nuevo gobierno le garantizara comunicación con todo el mundo católico. La negociación fue un fracaso, y el ejército papal compuesto por algo más de 13 157 hombres debía enfrentarse a unos 50 000 italianos. El concilio fue suspendido y jamás volvieron a reunirse los obispos para reanudarlo.

Pero Pío IX sabía que era inevitable la rendición, finalmente decidió presentar una resistencia “simbólica” para demostrar que no se sometían libremente y el 20 de septiembre ocurrió el combate en los exteriores de la Muralla de Aureliano, en la llamada Puerta Pía y al día siguiente los italianos entraron en la ciudad. Pío IX huyó del palacio Quirinal a los aposentos vaticanos donde se declaró Prisionero del Vaticano. La caída de Roma representó el final del poder temporal del papado. El papa declaró excomulgado al Rey y prohibió a los católicos italianos participar en las actividades políticas del nuevo Estado, bajo amenaza de excomunión.

Muerte y proceso de Beatificación
El papa Pío IX vivió el tiempo suficiente para ser testigo de la muerte de Víctor Manuel II, al cual le levantó la excomunión cuando estaba moribundo, sin embargo él antes de morir se negó a ser absuelto. Desde años anteriores tuvo que sufrir la erisipela y los médicos lo sometieron a tratamientos dolorosos que sufría con extraordinaria paciencia. El 8 de diciembre de 1877 fiesta de la Inmaculada Concepción, su salud mejoró aparentemente, que podía caminar solo. Pero el 4 de febrero de 1878 su salud decayó. El día siete, mientras rezaba el Santo Rosario, descansó en el Señor. Su cuerpo fue trasladado a la Basílica de San Lorenzo Extramuros en 1881, pero el cortejo fúnebre fue abordado por unos nacionalistas italianos, evidentemente anticlericales, cuya intención era arrojar el féretro al río Tíber, pero gracias a la policía, no pudieron ultimar el cadáver.

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Su proceso de beatificación fue iniciado el 11 de febrero de 1907, pero desde el principio el gobierno italiano se opuso a su elevación a los altares; tuvo que ser suspendido, Pío XII también trató de reanudar el proceso sin éxito. Su proceso encontró oponentes no solo entre el Estado sino también entre grupos judíos que ven en él otro caso de antisemitismo por el caso Mortara, de un niño bautizado informalmente, la cual fue arrebatado por el estado para criarse como cristiano, inclusive se ordenó sacerdote, pero las apelaciones de su madre fueron inútiles.

Tumba del Beato en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Tumba del Beato en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Finalmente el papa Juan Pablo II lo declaró Venerable el 6 de julio de 1985 y fue beatificado el 3 de septiembre del año 2000.

René

Webs consultadas (04/08/16):
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_IX
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Beato_Pío_IX
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_IX

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Venerable Pío XII, papa (II)

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Fotografía del papa Pío XII tras su coronación.

Fotografía del papa Pío XII tras su coronación.

En la primera parte hemos tratado la vida del papa Pío XII antes de su elección como sucesor de San Pedro el 2 de marzo de 1939, ahora trataremos sobre su labor como Pontífice en los años turbulentos de la Segunda Guerra Mundial y posteriores a ésta. Dada la extensión de datos importantes y la cantidad de información sobre su pontificado he decidido fraccionarlo en dos partes, esperando en mi humilde y pobre trabajo la satisfacción de dar a conocer a este fascinante y controvertido personaje cuya actuación generará un gran debate entre nuestros amables lectores.

La actuación pontifical de Pío XII en este periodo está en comunión con el contexto político, social y económico que se desarrolló en su entorno y que nos sirve como medio de análisis crítico de su trabajo. La postura oficial pasiva del Vaticano ante la amenaza de las potencias del Eje y la reacción del clero católico ante los crímenes de guerra y programas de exterminio de los alemanes, sigue siendo hoy un tema de debate, y una crítica a su causa de beatificación por parte de ciertos sectores de la sociedad actualmente.

Pontificado durante la Segunda Guerra Mundial
Diez días después de haber sido elegido Papa, Pío XII fue solemnemente entronizado y coronado como tal por el cardenal Protodiácono de Santa María in Dominica Camilo Caccia-Dominioni. Una de sus primeras actuaciones fue ordenar numerosas excavaciones en la antigua necrópolis vaticana para estudiar y confirmar que la Basílica de San Pedro había sido construida sobre la auténtica tumba del Apóstol. Antes de su coronación, de manera preventiva, ordenó a su secretario redactar una carta de renuncia en caso de que los nazis lo tomaran prisionero (para no volver a repetir el hecho ocurrido con Pío VII y Napoleón Bonaparte).

En la dictadura que gobernaba Italia, al mando de Benito Mussolini como Primer Ministro de la Monarquía, se quería llevar a la nación a una guerra de expansión, y tal y como había ocurrido en Etiopía y otras colonias italianas. En Alemania, Hitler comenzaba una guerra de expansión territorial que anexarían varios países vecinos. Le tocó enfrentarse la invasión alemana a Polonia, en la cual la Alianza germana- soviética (una alianza aparente) comenzó una persecución contra los católicos polacos. En abril de 1940, el Vaticano aconsejó a Estados Unidos enviar ayuda a las zonas afectadas por la ocupación de las tropas del Eje.

Pío XII, Pastor Angelicus.

Pío XII, Pastor Angelicus.

Pío XII advirtió a los Aliados de la invasión a los Países Bajos y cuando esto ocurrió, envió sus simpatías por la Reina de Países Bajos, el Rey de Bélgica y la Gran Duquesa de Luxemburgo. Al enterarse de esto Mussolini envió una protesta formal a la Santa Sede. El asunto se tornó más delicado cuando en esas zonas comenzaron las deportaciones a los judíos, y los obispos holandeses enviaron una formal protesta en la que condenaban estos actos y declararon la incompatibilidad del nazismo con el catolicismo. La Carta Pastoral, fue leída en todas las parroquias del país ocupado y provocó la inmediata reacción del alto mando alemán, deportando a 3000 judíos convertidos al catolicismo. Entonces y a pesar del apoyo del Pontífice a la Iglesia Católica en Holanda, no emitió una Protesta o un Comunicado formal.

Cuando la Luftwaffe (la fuerza aérea alemana) comenzó el bombardeo de Londres, en noviembre de ese mismo año, el Papa celebró una misa en la Basílica de San Pedro por las víctimas de la Guerra. Sin éxito, persuadió a Benito Mussolini de no aliarse con el Tercer Reich y en 1941 concedió una audiencia privada con Ante Pavelic, líder del Estado de Croacia; en la entrevista no se abordó el tema de las conversiones forzadas de los serbios ortodoxos, ni de los crímenes que la Ustacha (una organización nacionalista croata) estaba cometiendo. A pesar de que en un comunicado enviado a la legislación yugoslava condenaban estos actos, el gobierno de Croacia contó con el apoyo y hasta la participación de algunos miembros del clero católico. El más notable apoyo al régimen fue la del Arzobispo de Zagreb Aloysius Stepinac (beatificado como “mártir” por el papa Juan Pablo II) quien a pesar de hacer una tímida defensa de las minorías religiosas (cristianas y no cristianas) se negó a condenar al dictador. El motivo del silencio del Pontífice fue el temor de que una condena formal a la actuación croata derivara un cisma en la Iglesia de esa zona, tal como ocurrió con la Iglesia Ortodoxa Serbia, creándose una Iglesia cismática bajo el satélite del Estado.

En marzo de 1942, el Vaticano estableció relaciones diplomáticas con el Imperio Japonés; así mismo en junio de ese mismo año se establecieron relaciones con el inestable gobierno nacionalista de China. El papa empleó la nueva tecnología de la radio para predicar contra “el nacionalismo egoísta y la guerra”, en Navidad de 1942 expresó su preocupación por las múltiples violaciones a los Derechos humanos y a los crímenes originados por motivos raciales. Los nazis respondieron a su discurso alegando un ataque al pueblo alemán. Durante la Segunda Guerra Mundial, Roma estuvo ocupada por las fuerzas del Eje y la minoría judía siempre estuvo sujeta a la segregación por parte de las tropas germanas.

Fotografía coloreada del papa Pío XII siendo llevado en la sedia gestatoria.

Fotografía coloreada del papa Pío XII siendo llevado en la sedia gestatoria.

Cuando los alemanes comenzaron en el territorio ocupado a la Unión Soviética las ejecuciones en masa de judíos, Pío XII emplea la diplomacia para ayudar a las víctimas del Holocausto y se dirige a la Iglesia para poder ayudar de manera discreta a los hebreos. Reiteró su condena a la persecución racial y el antisemitismo en la Encíclica Summi Pontificatus así como trató de bloquear las deportaciones. Pero controversialmente evitó hacer una pública condena de las acciones perpetradas por las fuerzas de ocupación y moderó su lenguaje al referirse al genocidio o la Shoá. El comentarista John Cornwell en su libro “El papa de Hitler” sostiene que era un papa débil y vacilante en relación con la condena del nazismo, argumentando que hizo poco por desafiar el Holocausto por miedo a una invasión de los nazis al Vaticano.

El biógrafo de Adolf Hitler, John Toland señala que mientras que en sus comentarios era mordaz, Pío XII y la Iglesia ayudaron más a rescatar de las deportaciones a los judíos que las demás iglesias, organizaciones religiosas y organizaciones de rescate combinado, entre ellas la de los Aliados. Mientras que su aparente silencio se convirtió en motivo de crítica por parte de ciertos autores actuales y de algunos miembros de las fuerzas aliadas, los nazis lo veían como simpatizante de los aliados que había deshonrado su política de neutralidad. Es de hecho notable cuando los alemanes ocuparon la Ciudad Eterna en 1943, Pío XII se esforzó en salvar a la población semita de las políticas de exterminio, escondiendo incluso en iglesias y conventos de clausura, en el propio Vaticano escondieron a 447 familias. Pero evitó hacer una condena formal por las matanzas realizadas en Polonia en la que la mayoría de las víctimas eran católicas inclusive varios miembros del clero. En 1944, a través del nuncio apostólico en Budapest, instó al gobierno de Hungría a moderar su tratamiento con los judíos e invitó al clero local a esconderlos en sótanos, casas e instituciones eclesiásticas.

Fotografía del papa Pío XII de pie sobre la sedia gestatoria.

Fotografía del papa Pío XII de pie sobre la sedia gestatoria.

Aparentemente neutral, el Papa mantuvo vínculos con la resistencia alemana contra Hitler, llegando al grado de ofrecer apoyo en caso de golpe de Estado contra el Führer, como ocurrió con la famosa Operación Valkiria. Apoyó la resistencia católica de Josef Müller contra el nazismo y al obispo August Von Galen en su oposición al programa de eutanasia del régimen nazi. Finalmente abogó por una política indulgente de los Aliados cuando la victoria sobre el Eje se acercaba en 1945.

Pontificado en los años posteriores a la Guerra
Tras la caída del Eje en 1945, el Papa centró su atención en la reconstrucción de Europa, devastada por la guerra, así como la internacionalización de la Iglesia en el mundo. Pío XII reclama el reconocimiento de las culturas locales como totalmente iguales a la cultura europea, aunque conservó viejas concepciones en su lenguaje. Elevó a eminentes clérigos partícipes de la resistencia contra el nazismo al cardenalato, por ejemplo al obispo de Münster Von Galen y al diplomático papal Angelo Roncalli (futuro papa Juan XXIII) así como a Thomas Tien de China y a Valerian Gracias de la India.

Sin embargo comenzó a preocuparse por la influencia del comunismo en la Europa Oriental, y en los gobiernos democráticos surgidos tras el fin del conflicto. Durante las elecciones para la Alcaldía de Roma, Pío XII amenazó con excomulgar a cualquier católico que diera apoyo a algún partido comunista, pero sintió desconfianza de la naciente Democracia Cristiana y de su presidente Alcide de Gasperi, cuando éste se negó a realizar una colación con los ex fascistas. Reconoció al gobierno surgido en España tras el Alzamiento Militar de Franco y en 1953 firmó un concordato con el gobierno franquista basado en el ideal de nacionalcatolicismo defendido. En Yugoslavia, tras la ascensión del poder de Tito, los colaboradores de la Ustacha fueron llevados a juicio acusados de crímenes de guerra. El arzobispo de Zagreb Stepinac fue declarado culpable, lo que provocó que Pío XII excomulgara a los miembros del tribunal calificando el juicio como “lamentable suceso”.

Fue durante su pontificado un ferviente mariano, atribuyéndole la Liberación de Roma a Nuestra Señora del Divino Amor. En media guerra en 1942 en relación a lo expresado por la Virgen en Fátima, consagró al mundo (incluyendo a Rusia) al Inmaculado Corazón de María. En materia dogmática, proclamó el 1 de noviembre de 1950 el dogma de que María “después de concluida su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”. La proclamación del dogma de la Asunción de María fue precedida con la encíclica Deiparae Virginis Mariae. E inauguró el año mariano en 1954 con motivo del centenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.

Canonizó a su antecesor Pío X, a Santa María Goretti, a Santa María Eufrasia Pelletier y a Santa Gema Galgani. Sus reformas litúrgicas se basaron principalmente en permitir las misas vespertinas de forma provisional, la reducción de las horas de ayuno eucarístico a tres de alimentos sólidos y una en líquidos, en 1948 erigió una Comisión para la Reforma de la Liturgia en la cual, a pesar de que en la Liturgia Eucarística insiste en el uso del latín como lengua, en cambio aprueba el uso de las lenguas vernáculas en otros oficios fuera de la misa, sin embargo condena el abuso de esta permisiva. A pesar de la fría recepción del cardenal Siri y del cardenal Spellman, revisó y reintrodujo en la Vigilia Pascual, que incluso influyó en la celebración de la Pascua en otras denominaciones cristianas.

El Papa Pío XII, ya fallecido, de cuerpo presente en su residencia de Castel Gandolfo, Italia. Año 1958.

El Papa Pío XII, ya fallecido, de cuerpo presente en su residencia de Castel Gandolfo, Italia. Año 1958.

Muerte
Para mediados de los años 50, el Papa Pío XII estaba tan agotado que a menudo evitaba las grandes ceremonias, los consistorios y las canonizaciones. Tenía la costumbre de nombrar a sacerdotes jóvenes como obispos, así nombró al orden episcopal a Julius Döpfner y a Karol Wojtyla (futuro papa Juan Pablo II) como los últimos de su pontificado. Fue ferviente opositor a nuevos experimentos pastorales tales como los “sacerdotes obreros” y continuó defendiendo como Tradición teológica del tomismo.

A pesar de estar enfermo, continuó dirigiendo a la Iglesia pero falleció el 9 de octubre de 1958 a causa de una insuficiencia cardiaca en Castel Gandolfo, la residencia papal de verano. Los médicos trataron fallidamente de embalsamarlo sin la necesidad de extraer órganos en su cuerpo, pero fue impedido debido al calor en los apartamentos papales. Rodeado de la Guardia Suiza y del conglomerado de fieles católicos el día 11 de octubre se realizó el funeral, asistiendo una inmensa muchedumbre para darle el último adiós al Papa de la Segunda Guerra Mundial. Finalmente fue enterrado el día 13 en las grutas vaticanas.

Aquí reproduzco su testamento que fue dado a conocer públicamente poco tiempo después de su muerte:
Miserere mei, Deus, secundum (magnam) misericordiam tuam
Estas palabras, que, consciente de mi indignidad e insuficiencia, pronuncié en aquel momento, en el que con temor acepté la elección como Papa, repito ahora con justificación aún mayor, porque soy más consciente de mi indignidad e insuficiencia después de las deficiencias y errores durante un pontificado tan largo y una época tan grave. Pido humildemente perdón a todos aquellos a los que he herido, lastimado o incomodado con la palabra o el hecho.
Pido a aquellos a quienes el asunto compete, no preocuparse de monumentos a mi memoria. Es suficiente que mis pobres restos sean sepultados en un lugar sagrado, cuanto más escondido mejor. No es necesario pedir oraciones por mi alma. Sé cuántas oraciones son la costumbre de la Sede Apostólica, y de la piedad de los fieles, por cada Papa que muere.
Tampoco es necesario que deje un “testamento espiritual”, como tantos prelados celosos de manera loable solían hacer. Los numerosos escritos y discursos que he publicado o emitido durante el ejercicio de mi oficina, bastan, para quien guste conocer mis pensamientos sobre diferentes cuestiones de la religión y la ética.
Dicho esto, nombro como mi heredero universal a la Santa Sede Apostólica, de la que he recibido tanto como de una madre amorosa.
15 de mayo de 1956.

Vista del sepulcro de Pío XII en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Vista del sepulcro de Pío XII en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Controvertida causa de beatificación
El papa Pablo VI inició en 1965 la causa de beatificación, siendo declarado en 1990 Siervo de Dios por el Papa Juan Pablo II, y elevado a Venerable por el papa Benedicto XVI en 2009 junto con Juan Pablo II (hoy ya santo). Sin embargo su actuación en relación con los crímenes de guerra de las potencias del Eje sigue siendo motivo de controversia en diversos sectores de la opinión pública; el Congreso Judío Mundial, calificó la causa como inoportuna e inmadura, si bien no niegan la ayuda brindada por el clero romano durante la Shoá, el apoyo que recibieron del Pontífice Romano era muy limitado, pudiendo hacer más. El Nacido Estado de Israel expresó su oposición hasta que se abran los archivos del Vaticano referentes a su pontificado, pero varios historiadores judíos dieron su apoyo a la causa, algunos pidiendo sea declarado Justo entre las Naciones, pero en ciertos bloques liberales ha encontrado oposición.

Cuando subió al papado el Papa Francisco, algunos medios señalados que se encontraba interesado por la causa de Pío XII, que tras la oposición de varios grupos y organizaciones se hallaba estancado y en 2014 abrió a los investigadores los archivos con la esperanza de hacer justicia a su predecesor. Incluso en los medios se ha dicho que el papa Francisco ha pensado su canonización sin reconocimiento previamente de un milagro, solo el tiempo dirá si este acto ocurriese o siguiera estancado.

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René

Webs consultadas (02/08/16)
– http://w2.vatican.va/content/pius-xi/de/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge.html
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Pío_XII
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_XII
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_XII

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Venerable Pío XII, papa (I)

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Lienzo-retrato del Papa Pío XII.

Lienzo-retrato del Papa Pío XII.

Por sorprendente que pueda parecer, es el Papa Pío XII la figura más emblemática y más polémica de la Iglesia Católica del siglo XX, pues le tocó vivir un pontificado lleno de dificultades por los albores de la Segunda Guerra Mundial; un periodo donde las democracias capitalistas se enfrentaban a las ideologías nacionalistas en Europa.
Pío XII, cuya causa fue abierta durante el pontificado de Pablo VI el 18 de noviembre de 1965, dirigió la Barca de Pedro durante el tiempo de la guerra, siendo controvertida su actuación frente a los crímenes de guerra de los nazis contra los judíos. Algunos han calificado de pasiva la actuación del Sumo Pontífice, y se ha abierto una leyenda negra en torno a su figura; así también representa nuestro biografiado una figura en medio de la transición entre la antigua tradición pre-conciliar y el Concilio Vaticano II convocado por su sucesor Juan XXIII. No se pretende hacer con este artículo ninguna crítica ni apología a Pío XII, sino que pretende dar a conocer algunos datos biográficos de él, exponer los hechos tal cual son y cada quien sacar sus propias conclusiones, confiando mi humilde trabajo al juicio crítico de ustedes.

Biografía
Eugenio María Giuseppe Giovanni Pacelli, futuro papa Pío XII, nace el 2 de marzo de 1876 en Roma, Italia; siendo el tercer hijo de Filipo Pacelli y de su esposa Virginia Graziosi. Ambos pertenecían a una familia aristocrática cuya historia los unía por muchos años con el papado, siendo miembros de la llamada nobleza negra; es decir la nobleza que permaneció fiel a la sede de Roma cuando las tropas del rey Víctor Manuel II entraron a la ciudad eterna en 1870, poniendo fin a la independencia de los Estados Pontificios.

Su abuelo paterno Marcantonio Pacelli fue secretario segundo del ministerio de finanzas de los Estados Pontificios y luego Secretario del Interior bajo el pontificado del papa Pío IX (a quien acompañó a su exilio en Gaeta). Su primo Ernesto Pacelli fue uno de los más importantes consultores financieros durante el pontificado de León XIII, y su hermano Francesco Pacelli fue un prestigioso abogado especializado en el Derecho Canónigo, conocido por participar en las negociaciones del Pacto de Letrán en 1929 en que se pone en fin la Cuestión Romana que se venía tratando desde la Unificación Italiana.

Fotografía de Eugenio Pacelli en 1882.

Fotografía de Eugenio Pacelli en 1882.

A la edad de doce años tomó la decisión de ingresar al Seminario en lugar de estudiar para ser abogado, haciendo sus primeros estudios en una Escuela Católica Privada, para después ingresar en el Liceo Ennio Quirino Visconti, un colegio con tendencias anticlericales. En 1894, teniendo el joven Pacelli dieciocho años de edad ingresó en el Seminario de Capranica, siendo un estudiante dedicado y disciplinado caracterizado por sus ideales de nobleza y de servicio, debido en parte a su educación como hijo de nobles. Sin embargo no soportó el internado y lo abandonó para matricularse al año siguiente en el Seminario de San Apolinario. Recibió una dispensa para vivir en casa debido a problemas de salud. Desde 1895 a 1899 estudió filosofía en la Universidad de La Sapienza de Roma. Ese mismo año se doctoró en teología y en el derecho civil y canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana.

Vida Sacerdotal
El 2 de abril de 1899 fue ordenado sacerdote de manos del obispo Francesco Paolo Cassetta, vice-regente de Roma y amigo de la familia y recibió su primera asignación en la Chiesa Nuova donde había servido de acólito. Ha gozado en su etapa estudiantil de la protección del cardenal Vincenzo Vannutelli que era amigo de su padre, siendo su participación fundamental para que el padre Pacelli fuera introducido en la Curia Romana. En 1901 ingresó en la Congregación de Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, una sub oficina de la Secretaría de Estado del Vaticano, y en 1904 se convirtió en Chambelán.

El año siguiente fue nombrado Prelado doméstico de Su Santidad y el papa Pío X lo nombró para una comisión junto con el cardenal Piero Gasparri para la codificación del derecho canónico. En 1908 representó al Vaticano en el Congreso Internacional Eucarístico de Londres donde conoció al futuro Primer Ministro Winston Churchill; en 1911 asistió a la coronación de Jorge V como rey de Inglaterra. Pudo también desempeñarse como profesor de Diplomacia Eclesiástica en la Academia Pontificia pero rechazó ser profesor en la Universidad Católica de América y en La Sapienza. En el mismo ministerio fue nombrado en 1911 sub-secretario, en 1912 secretario adjunto y en 1914 Secretario del Departamento de Asuntos Eclesiásticos al ser promovido el cardenal Gasparri a la Secretaría de Estado.

Como secretario Pacelli concluyó un Concordato con Serbia precisamente antes del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo, y durante el desarrollo de la Gran Guerra (la Primera Guerra Mundial) llevó el registro a la Santa Sede sobre los prisioneros de guerra. En 1915 viajó a Viena para asistir a Monseñor Scapinelli, nuncio apostólico en Viena en sus negociaciones con Francisco José I sobre Italia.

Fotografía del nuncio Pacelli.

Fotografía del nuncio Pacelli.

Nunciatura en Baviera y en la República de Weimar
Durante el pontificado de Benedicto XV, Pacelli fue designado como nuncio apostólico de Baviera el 23 de abril de 1917, así también fue consagrado obispo titular de Sardes, e inmediatamente fue elevado al arzobispado en la Capilla Sixtina el 13 de mayo del mismo año. Inmediatamente partió a Baviera donde se reuniría con el rey Luis III y con el káiser Guillermo II.

La nunciatura fue extendida a todo el Imperio Alemán por motivos prácticos, y a la creación de la República de Weimar la nunciatura fue establecida formalmente en 1920. Durante este periodo conocerá la dificultad para la Iglesia en Alemania debido a la inestabilidad política en el decadente gobierno, a veces no exento de incidentes. Un ejemplo es cuando la llamada Liga Espartaquista formada en su gran mayoría por comunistas alemanes, promueven una revolución y asaltan el edificio de la nunciatura siendo la puerta forcejeada, Pacelli se salvó gracias a la intervención de la que será su secretaria y ama de llaves Sor Pascalina Lehnert.

Secretario de Estado
El 19 de diciembre de 1929, el papa Pío XI lo nombra Cardenal Presbítero de los Santos Juan y Pablo y el 7 de febrero de 1930 es nombrado Secretario de Estado. Durante esta etapa, negoció importantes Concordatos con el Ducado de Baden (1932), la nacida República de Austria (1933), y el Reino de Yugoslavia (1935). Es importante la negociación del Concordato Imperial entre la Santa Sede y la Alemania Nacionalsocialista. Sin embargo en el fondo, ya se avecinaban tiempos de tormenta con el ascenso del partido nazi al mando de Adolf Hitler al poder, como resultado del descontento del pueblo alemán a la Crisis Económica de 1929 y las condiciones impuestas por los vencedores en la Primera Guerra Mundial tras el Tratado de Versalles en 1918.

El cardenal Pacelli como Secretario de Estado de la Santa Sede ayudó a escribir la famosa encíclica Mit brennender Sorge, la cual fue promulgada en 1937 como una dura advertencia para el Régimen Nazi, condenando el incumplimiento del Concordato, así también el neo-paganismo como parte de la ideología nazi, el proyecto sobre la eutanasia y la persecución de las minorías, instando a los católicos alemanes a permanecer fieles a Roma y a la Santa Sede.

Pío XII celebrando la Santa Misa.

Pío XII celebrando la Santa Misa.

A continuación transcribiré algunos puntos de la famosa Encíclica:

Venerables hermanos, la Bendición Apostólica.
– Con ardiente preocupación y creciente consternación observamos durante algún tiempo el sufrimiento de la iglesia, la creciente dificultad de su lealtad duradera en la mente y la defensa de confesores y profesores en el interior del centro del país y de la gente, que St. Bonifacio una vez que predicó la luz y la buena nueva de Cristo y ha traído el reino de Dios.
– Nuestro interés no ha disminuido por lo que el nosotros en nuestra cama de enfermo visitando representantes de Reverendo Episcopado con veracidad y han informado cumplidamente… Después de escuchar sus explicaciones, se nos permitió hablar en agradecimiento a Dios íntima con el apóstol del amor: “Yo no tengo una alegría mayor que cuando escucho a mis hijos andan en la verdad”
– Como Nosotros, Venerables Hermanos, grabaciones en el verano de 1933, los Estados Unidos por el gobierno en relación con algunos años del borrador anterior, pueden transmitirse negociaciones del Concordato y podría concluir a su toda su satisfacción por un acuerdo solemne, nos llevó la preocupación consciente de sus deberes por la libertad de la misión de salvación de la Iglesia en Alemania y por la salvación de sus almas confiadas – al mismo tiempo también el deseo sincero de desarrollo pacífico y el bienestar del pueblo alemán para hacer un servicio significativo.
– A pesar de algunas preocupaciones serias que han arrebatado, pues, a continuación, la decisión de no retener nuestro consentimiento. Queríamos que nuestros hijos e hijas de los hombres leales en Alemania como parte humanamente de las posibles tensiones y sufrimientos a evitar, que de otro modo se hubiera esperado en las condiciones imperantes con certeza. Queríamos demostrar a todo el mundo por el hecho de que, sólo Cristo y la búsqueda de lo que es Cristo, alguien se negó la mano de la paz a la iglesia madre, que ni siquiera se repele.
– La fe en Cristo no obtendrá pura y sin adulterar, si no se admite y valora en la fe en la Iglesia, “columna y fundamento de la verdad”. Cristo, Dios bendito por los siglos, tiene este pilar de la fe erigida…
– Está Cristo en el corazón y en las evaluaciones de los labios de Nosotros, como una promesa de ayuda divina, como asesor en sus resoluciones serias y responsables, como el fortalecimiento de la lucha, como un consuelo en el sufrimiento que, los pastores episcopales de tus fieles, los sacerdotes y religiosos, los apóstoles laicos de la acción Católica y todo, todos sus diocesanos, entre los enfermos y los presos, en paternal afecto la bendición apostólica.

Dado en el Vaticano, el Domingo de Pasión, 14 de marzo de 1937.

Coronación de Pío XII.

Coronación de Pío XII.

En 1937 consagra en Francia la Basílica de Liseux, ya que Pío XI era devoto de Santa Teresita del Niño Jesús. En 1938, en la capilla de la Orden de Malta, Eugenio Pacelli bautiza al futuro Juan Carlos I, rey de España. Además viajó a Estados Unidos, Argentina, Hungría y Francia dándole un prestigio internacional; acumuló cargos aparte de la Secretaría de Estado (cargo que no renunció aun siendo Papa) como arcipreste de la Patriarcal Basílica Vaticana, gran canciller del Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana y de Camarlengo de la Santa Iglesia Romana.

Cónclave de 1939
En este último puesto estaba cuando murió el papa Pío XI en 1939, entonces la organización del periodo de Sede Vacante le correspondía a él. Los cardenales necesitaban a un pontífice diplomático de voz suave para dirigir a la Iglesia en una Europa al borde de la guerra. Pacelli no tenía experiencia pastoral, ya que no había sido designado para alguna parroquia o diócesis, a cambio tenía un amplio conocimiento de la Administración vaticana y en su actuación como Secretario de Estado demostró su capacidad organizativa y diplomática con varios Jefes de Estado y el Colegio Cardenalicio. Para la mayoría de los votantes era el candidato favorito.

El 1 de marzo de 1939 se convocó al cónclave. Entre los otros candidatos estaban el Siervo de Dios Elia Dalla Costa, Arzobispo de Florencia, Jean-Marie-Rodrigue Villeneuve, arzobispo de Quebec y Luigi Maglione. En el segundo día de votación, en la que Pacelli celebraba su 63° cumpleaños recibió dos tercios exactos de votaciones, sin embargo según rumores, pidió una tercera votación para confirmar la validez de la elección. Fue elegido con 61 votos de 62 votantes. En la capilla Sixtina, comenzó a emanarse el humo blanco a las 5:30 de la tarde, pero hubo una confusión entre los fieles reunidos en la plaza de San Pedro cuando se volvió negro. El secretario del cónclave envió una nota a “Radio Vaticana” aclarando el malentendido y confirmando la elección de Pacelli. Entonces sale el Cardenal Protodiácono Camilo Caccia-Dominioni a anunciar el “Habemus Papam” al pueblo romano desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.

El elegido tomó el nombre de su antecesor convirtiéndose en el papa Pío XII, Sucesor 260° del Apóstol San Pedro; comenzaba para la Iglesia Católica el pontificado más difícil y controvertido de toda la historia contemporánea; en Europa los vientos de la guerra amenazaban con desestabilizar el Orden Mundial, y las minorías religiosas y étnicas como los judíos se verán amenazados por la política xenófoba y nacionalista del gobierno nazi.

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René

Webs consultadas (02/08/16)
– http://w2.vatican.va/content/pius-xi/de/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_14031937_mit-brennender-sorge.html
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Pío_XII
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_XII
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_XII

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Gregorio Nacianceno, Obispo y Doctor de la Iglesia (III)

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Detalle del Santo, obra de Domenichino, en la capilla de San Nilo, Grottaferrata, Italia.

Detalle del Santo, obra de Domenichino, en la capilla de San Nilo, Grottaferrata, Italia.

Maestro de la fe
En el recogimiento de su soledad, pudo dedicarse a una ingente obra por escrito, saliendo de su pluma mucha correspondencia, en la que sabe orientar hacia Dios a sus corresponsales, a quienes se entrega con ternura y delicadeza. Por la fe ortodoxa demuestra que la cultura cristiana no es inferior a la pagana: de la primera hace una fina presentación literaria frente a la vieja propaganda de los herejes, que usaban la poesía para contaminar con sus errores al pueblo, la misma que ahora era usada por él como medio pedagógico para demostrar que entre los cristianos también había poetas, lo que negaban los paganos. Sin ser un poeta de gran relieve, supo manejar el poema didáctico, el himno, la elegía y el epigrama. Se conservan cerca de cuatrocientas poesías suyas, en las que se mueve con facilidad y con dominio del estilo griego. En toda esta parte de su obra, incluso cuando se reduce a una prosa versificada, se entrevé su ternura de espíritu y su sensibilidad casi enfermiza y plenamente enamorada de Dios, entregada a su servicio. El más largo de sus poemas es el que trata sobre su propia vida, que alcanza los 1949 versos.

Rufino de Aquilea refiere de su enseñanza lo siguiente: “Prueba manifiesta de error en la fe, es no estar de acuerdo con la fe de Gregorio”. De este Santo hay que reconocer su plena ortodoxia que da respaldo moral a su doctrina como una regla de la verdadera fe, motivo por el que varios concilios lo citan en muchas ocasiones. San Gregorio Nacianceno influyó significativamente en a teología trinitaria, es recordado como el “Teólogo Trinitario”, él explica el hecho trinitario, hace la distinción de las Tres Divinas Personas o hipóstasis en la Santísima Trinidad; es el primero en precisar las propiedades distintivas de las Tres Divinas Personas con las respectivas características de su naturaleza y persona; sus relaciones internas son expuestas así: “ingénitus-genitus-procedens”: “El Padre no tiene su ser de ningún otro, el Hijo es engendrado por el Padre, el Espíritu Santo es procedente del Padre”. Suyas son estas palabras también: “El Espíritu Santo es verdaderamente Espíritu, viniendo en verdad del Padre pero no de la misma manera que el Hijo, pues no es por generación, sino por procesión, puesto que debo acuñar un apalabra en beneficio de la claridad”. Aunque no desarrolla el concepto plenamente, su idea quedará como semilla que germinará y dará fruto en la teología sobre el Espíritu Santo que habrá después. Conviene recordar que San Gregorio Nacianceno expresa, afirma y defiende la divinidad del Espíritu Santo, quien es el que nos santifica cuando estamos unidos a Cristo, en una “deificacion que consiste en acceder por el Hijo y el Espíritu Santo, al Padre, fuente misma de la divinidad”.

Reliquias del Santo en el Patriarcado Ecuménico, El Fanar, Estambul (Turquía).

Reliquias del Santo en el Patriarcado Ecuménico, El Fanar, Estambul (Turquía).

En cuanto a la Redención es suya la sentencia cristológica antiapolinarista que dice: “no es sanado lo que no es asumido”, pues esa secta negaba que Cristo tuviera alma. También enseña que Cristo tiene dos naturalezas: humana y divina, que Él posee un cuerpo humano con su respectiva alma, no habiendo por esto dos Hijos ni dos Dioses. Ambos elementos constituyen al Salvador, pero el Salvador no es uno y lo otro.

Sobre el Bautismo enseña que es necesario bautizar a los niños, particularmente si están en peligro de muerte; el martirio puede, por asimilación, suplir este sacramento. Respecto a la Eucaristía afirma la real presencia de Jesucristo en ella, por la que el Señor se hace presente entre nosotros y actualiza su inmolación en el Calvario.

Con la escatología, enseña sobre las postrimerías del alma y que la respuesta del hombre ante el hecho la muerte debe ser física y ascética. Con ella, él puede ser admitido a la visión de Dios, luego, los cuerpos de los difuntos podrán participar de ella hasta después de la resurrección. Como la muerte lleva aparejada la corrupción, se debe buscar la incorrupción, por eso la muerte ascética es un medio para lograrlo y la garantía de ello es la humanidad de Cristo resucitado. Respecto de los réprobos, dice que las penas que éstos sufren en el infierno, son más de orden moral que físicas.

La profundidad de su magisterio bien le ha merecido el sobrenombre de “El Téologo” por antonomasia. Su pneumatología y cristología fueron decisivas para el posterior desarrollo teológico y dogmático. Su experiencia personal hace binomio con la enseñanza de la Iglesia, profundizando el conocimiento de Dios en provecho suyo y en bien de quienes se siente responsable. Su influjo fue decisivo en el pensamiento oriental, hay rastros de su enseñanza en la Regla Monástica de San Basilio y en los escritos de Evagrio Póntico, el Pseudo Dionisio, Diódoro de Fótica, San Máximo el Confesor, San Doroteo de Gaza, Rufino de Aquilea, San Gregorio I el Magno y San Jerónimo, quien da una referencia suya: “Grandísimo orador fue mi maestro, y escuchándolo interpretar la Escrituras, conseguí interpretarlas”.

Su obra se pueden clasificar en discursos, que son 43 y no 44 como se creía, pues uno que se consideraba suyo se rechazó por espurio. Se pueden mencionar entre ellos el ya referido Sobre la Fuga, Invectivas contra Juliano, y Los Discursos Teológicos sobre la Trinidad. Se conservan como 244 cartas, dedicados San Basilio, sus familiares y amigos. Su composición poética se divide en Carmina dogmática (38 poemas), Carmina Moralia (40 poemas), sobre su vida (99 poemas), amigos (8 poemas) epitafios (129 poemas) y Epigrammata (94 poemas). Existe un poema sobre la Pasión de Cristo que muchos consideran apócrifo, pero autores como Francisco Trisoglio o André Tuilie sostienen que sí es obra suya.

Altar-sepulcro del Santo. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Altar-sepulcro del Santo. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Muerte y culto
Es probable que San Gregorio Nacianceno muriese en Arianzo en el año 390, en una fecha indeterminada, aunque algunos consideran que fue el 9 de mayo, día en que se venía celebrando hasta la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. Otra línea propone como el día de su muerte el 25 de enero. Actualmente en la Iglesia Católica se celebra junto con San Basilio Magno el 2 de enero con el grado de memoria obligatoria. Los sinaxarios lo celebran junto con este mismo santo y con San Juan Crisóstomo en la fiesta de los Tres Jerarcas, el 30 de enero y a él sólo el día 25 del mismo mes.

Las reliquias
Las reliquias de San Gregorio Nacianceno actualmente son lazo de unión entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa como se podrá conocer a continuación. Tiempo después de su muerte, sus restos fueron llevados de Capadocia a Constantinopla y luego a Roma. Éste último traslado está vinculado al Monasterio de monjas benedictinas en el Campo Marte, a donde las habrían llevado algunas monjas bizantinas de Santa Anastasia en Constantinopla para evitar su profanación en tiempos de las persecuciones iconoclastas de los emperadores León III y Constantino V “Coprónimo”, en el siglo VIII. Fueron colocadas en la Iglesia de Santa María en el Campo Marte, muy probablemente en tiempos del Papa San León III (795-816), siendo veneradas en un oratorio cercano denominado “San Gregorio” en su honor; aquí recibieron culto durante la Edad Media.

El Papa Gregorio XIII (1572-1585), cuando vio que se había concluido la primera capilla de la nueva Basílica de San Pedro en el Vaticano y que se podía abrir al culto público, la inauguró el 12 de febrero de 1578, un I Domingo de Cuaresma. En el altar colocó la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y queriendo enriquecer y honrar el mayor templo de la cristiandad con reliquias de santos insignes, solicitó a las monjas de Santa María en el Campo Marte la autorización de trasladar los valiosos restos de San Gregorio Nacianceno, a quien él tenía profunda admiración y devoción, a la nueva Basílica de San Pedro. Aceptada la petición, quedó en el convento la reliquia de un hueso de su brazo para su veneración en el mencionado oratorio. Este traslado se hizo el 11 de junio de 1580 con una memorable ceremonia. Así, San Gregorio Nacianceno fue el primer santo que se colocó y que se veneró junto al Apóstol San Pedro en este iglesia, siendo guardadas sus reliquias dentro de una urna de bronce en un altar de la Capilla Gregoriana.

Icono ortodoxo griego del Santo.

Icono ortodoxo griego del Santo.

El 10 de agosto de 2004, por voluntad de San Juan Pablo II y a petición del Patriarca Ecuménico de Constantinopla, su Santidad Bartolomé I, se retiró del arca una gran parte de las reliquias de nuestro Santo para ser llevadas a la Catedral de San Jorge en el Fanar (Estambul). En una celebración ecuménica presidida por el referido Pontífice y en compañía del mismo Patriarca, el 27 de noviembre del mismo año se hizo la formal entrega de estas preciosas reliquias junto con las de San Juan Crisóstomo. Conviene referir aquí sobre estas reliquias que algunas fuentes consultadas opinan que son consideradas como dudosas, pero con este episodio se viene a derribar esta negativa, pues es bien conocido que la Iglesia Ortodoxa tiene un conocimiento preciso sobre las reliquias de santos muy antiguos, y si no hubiera considerado a éstas como verdaderas, no hubiera solicitado con tanto afán la devolución de las mismas.

Apolitikon
Tu teología es mejor que la flauta de un pastor y tu retórica superó al sonido de las trompetas. Tu pensamiento tiene la profundidad y la belleza del espíritu. Eres el confesor de Cristo. Padre Gregorio, salva a nuestras almas.

Oración
Dios nuestro, que has querido iluminar a tu Iglesia con la vida y la enseñanza de los santos obispos Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, concédenos la gracia de conocer humildemente tu verdad y de vivirla fielmente en la caridad. Por…

Humberto

Bibliografía:
– Lodi, E, “Los Santos del Calendario Romano, orar con los santos en la liturgia”. Ediciones Paulinas, Madrid, pp 37-40.
– Sineaux, R. “Los Doctores de la Iglesia”, Editorial Tradición, México, D.F., 1980, pp 69-76.
– VV.AA, “Nuevo Año Cristiano, enero”, editorial EDIBESA, Madrid, 2001, pp 75-88.
– VV.AA, “Año Cristiano enero”, Editorial BAC, Madrid, 2002, pp 49-54. 
– VV.AA, “Diccionario de los Santos, Volumen I”, Ediciones San Pablo, Madrid, pp 998-1003.

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Enlaces consultados:
– www.vatican.va
– www.wikipedia.org

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