El Señor de Tepalcingo

Réplica de la imagen aparecida del Señor de Tepalcingo. Fotografía de Alejandro Pérez.

Réplica de la imagen aparecida del Señor de Tepalcingo. Fotografía de Alejandro Pérez.

La palabra Tepalcingo viene del náhuatl Tecpantzinco que significa “en la parte inferior del pedernal”. En esta población conquistada hacia el siglo XV por los aztecas se venera la imagen de Jesús Nazareno tanto cargando la cruz como atado a la columna. Tal parece, como sucedió en muchas otras poblaciones indígenas, el culto fue introducido para acabar con la antigua adoración a los ídolos. En esta población en especial se adoraba a Tecpatl, el dios del cuchillo de pedernal, el cual, según la leyenda, al caer se rompió en 1600 pedazos, de los cuales salieron los 1600 dioses que gobernaban a los nahuas.

La población fue evangelizada por los frailes agustinos, quienes fundaron el primer templo dedicado a la Santa Cruz y, posteriormente, el templo de San Martín. Hacia el siglo XVII, según se narra, apareció una pequeña imagen al pie de una barranca que representaba a Jesús Nazareno atado a la columna. Esto sucedió en un lugar muy cercano al templo agustino de la Santa Cruz, por lo que la imagen fue llevada a este lugar, donde comenzó a cobrar fama por la cantidad de milagros que obraba. Posteriormente, debido a la gran afluencia de peregrinos, se decidió trasladar la imagen al templo de San Martín obispo.

Debido a la gran cantidad de peregrinos que llegaban a visitar al Nazareno, el jefe político del pueblo de Zacualpan solicitó que la imagen fuera llevada a su población. Los pobladores de Tepalcingo se opusieron a quedarse sin el Nazareno, pero posteriormente se decidió que fuera llevado al pueblo de Jonacatepec. Cuando se iba a trasladar la imagen, al llegar al atrio de la iglesia se volvió tan pesada que fue imposible cargarla y al querer regresarla al interior del templo tampoco se la pudo mover, la imagen sólo se volvía liviana cuando era llevada a la Plaza Mayor. De esta forma los pobladores entendieron que era voluntad de Dios que la imagen permaneciera en Tepalcingo y que se le construyera un templo en ese lugar, el cual empezó a ser construido en 26 de febrero de 1759.

Imagen aparecida del Señor de Tepalcingo. Fotografía de Alejandro Pérez.

Imagen aparecida del Señor de Tepalcingo. Fotografía de Alejandro Pérez.

Otra de las leyendas narra que debido a la gran cantidad de peregrinos que llegaban a visitar al Nazareno, el sacerdote decidió mandar a hacer una imagen de mayor tamaño en pasta de caña para reemplazar la pequeña imagen aparecida. El escultor del estado de Puebla al que le fue encargada la imagen fue visitado posteriormente por los pobladores de Tlacualpicán, que querían encargarle también una imagen, pero al ver la del Nazareno de Tepalcingo le ofrecieron pagarle más si les vendía esa que ya estaba lista; a lo que el escultor aceptó. Se cuenta que al querer las personas llevárselo, la imagen se volvió muy pesada a pesar de haber sido ayudados por 20 personas. Poco tiempo después llegaron tres enviados del pueblo de Tepalcingo a llevarse la imagen y entre los tres fácilmente levantaron la imagen y se la llevaron. Hay otra versión de esta leyenda, la cual dice que dos imágenes fueron llevadas al párroco de Tepalcingo para elegir una, que fue la misma que habían seleccionado los habitantes del pueblo de Jonacatepec, pero al querer llevársela éstos, la imagen se volvió muy pesada e imposible de mover.

Una curiosidad es que, actualmente, la imagen más conocida es la réplica de mayor tamaño y que, extrañamente, es un Nazareno cargando la cruz; no un Cristo de la columna, como es la pequeña imagen aparecida.

Los arzobispos de México don Alonso Núñez de Haro y don Antonio de Lizana y Beaumont concedieron ochenta días de indulgencia a quien rece un Credo y Gloria al Padre ante la imagen de Jesús Nazareno de Tepalcingo.

Estas curiosas leyendas, muy repetidas en las imágenes consideradas milagrosas, suelen ser un recurso para enraizar aún más el culto a dicha imagen en esa población, para que así los pobladores se sintieran elegidos por Dios o preferidos por Cristo, al no querer irse de ese sitio la imagen.

Alabanzas al Señor de Tepalcingo, principios del siglo XX. Obra de José Guadalupe Posada.

Alabanzas al Señor de Tepalcingo, principios del siglo XX. Obra de José Guadalupe Posada.

El Santuario del Señor de Tepalcingo es también muy famoso, debido a que es una de los primeros lugares donde se tiene registro en México que se escenificó durante la Semana Santa la representación del Vía Crucis, esto en el siglo XVIII y gracias a la Cofradía de Jesús Nazareno que existía desde el siglo XVI hasta el siglo XIX y que estaba conformada tanto por españoles como por indígenas. La obra que se escenificaba era “La Pasión del Domingo de Ramos, que se dividía en treinta y cinco cuadros basados en los evangelios y en los evangelios apócrifos. Dicha obra se conserva actualmente en la Universidad de Nueva Orleans, Estados Unidos. Muy cerca de Tepalcingo y, tal parece que inspirados por el culto al Nazareno en la población de Axochiapan, en Morelos también se escenificó “La Pasión según San Mateo. La festividad en honor a Jesús Nazareno de Tepalcingo se celebra el tercer y cuarto viernes de Cuaresma.

André Efrén

Una Santa para Hortensia

Vidriera de Santa Hortensia, mártir. Iglesia de San Luis de Vichy (Francia). Fotografía: Nhûan DôDuc.

Vidriera de Santa Hortensia, mártir. Iglesia de San Luis de Vichy (Francia). Fotografía: Nhûan DôDuc.

Pregunta: Tengo una amiga que se llama Hortensia, y me dijo que le gustaría saber algo acerca de la vida de la Santa y cómo la representan. He buscado información en Internet, pero no aparece nada. ¿Podríais ayudarme? Gracias.

Respuesta: Lo cierto es que esto es un asunto complejo de resolver, pues francamente no he encontrado información sobre ninguna Santa que se llame Hortensia. En la Bibliotheca Sanctorum, mi fuente habitual de consulta, no aparece ninguna Hortensia: ni escrito así, ni como Hortencia, Ortencia ni Ortensia. Más combinaciones no se me ocurren.

En Ferrara (Italia) se venera un cuerpo santo -o mártir de las catacumbas- de un San Hortensio (varón). También existe San Hortensio, obispo y mártir en Cesarea en el siglo II, citado por San Jerónimo, conmemorado el 11 de enero, pero del que no se sabe nada más. Si a tu amiga Hortensia no tuviese inconveniente en adoptar un santo patrón masculino, ésta sería una solución; pero a juzgar por lo que dices, ella lo que anda buscando es una patrona.

En realidad, no es del todo cierto que no haya ni rastro de una Santa llamada así, lo que no hay es información. Por ejemplo, existe una vidriera dedicada a una Santa Hortensia mártir en una iglesia francesa (San Luis de Vichy), cuya foto te adjuntamos en este artículo, mas no he podido encontrar nada de esta Santa, salvo lo que la misma vidriera nos muestra: una dama con una palma de martirio. Existe la posibilidad de que la vidriera fuese encargada por una mujer llamada Hortensia y, por eso, crearon una Santa para esta donante. Es muy probable, también, que esta misma vidriera no sea más que un retrato de la dicha donante, pues el rostro, aunque bello, parece reflejar unos rasgos reales y el peinado de bucles que la Santa lleva es propio de las damas francesas en el s. XIX. Pero, ¿por qué mostrarla entonces como mártir? No puedo decirte más en este sentido: tenemos una imagen, mas no una historia. Al menos esta vidriera es una representación de la Santa que busca tu amiga.

También tengo una estampa, regalo de un amigo, que reproduce un antiguo grabado de tres Santas llamadas Claudia, Hortensia y Agatocles -Agatoclia, debería ser, ya que Agatocles es nombre de varón-; pero yo creo que esta imagen en realidad representa a las Santas Dorotea, Crista y Calixta, y el nombre ha sido convenientemente cambiado por quien la hizo imprimir.

Grabado de las Santas Claudia, Hortensia y Agatoclia. Un ángel les ofrenda la palma del martirio.

Grabado de las Santas Claudia, Hortensia y Agatoclia. Un ángel les ofrenda la palma del martirio.

Ahora bien, según he leído en diversos enlaces, en Francia las Hortensias celebran a Santa Flora de Beaulieu como patrona, el 5 de octubre, que es una religiosa de la Orden de Malta. Es posible que, como la hortensia es una flor, las Hortensias celebren a Santa Flora de patrona. De hecho, existen en la red dibujos caseros de una Santa Hortensia que es en realidad Santa Flora, aunque también, siguiendo el modelo de la vidriera de Vichy, aparece como mártir. También esta Flora es patrona de otros nombres de flor que no tienen una Santa concreta o que es muy difícil de identificar, como Violeta, Pervinca o Anémona. Simplemente por si tu amiga prefiere escoger, como las Hortensias francesas, a esta Santa como patrona, vamos a dar algunas pinceladas sobre ella.

Santa Flora de Beaulieu nació en Maurs (Chantal) alrededor del año 1300. Sus padres tuvieron tres hijos y siete hijas, de las cuales cuatro fueron religiosas en Beaulieu. Flora tenía catorce años cuando entró en la congregación religiosa que se ocupaba del hospital de Beaulieu, el cual había sido fundado por Guillermo de Thémines y su esposa, en el año 1240 para atender a los peregrinos, junto al camino que iba desde Figeac a Rocamadour. Desde el año 1298 las religiosas que lo atendían seguían la regla de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, la llamada Orden de Malta.

En el convento anexo al hospital se vio expuesta a grandes pruebas de tipo espiritual. Ella, que había dejado el mundo para hacer penitencia, temía hacerse daño -perjudicarse- porque en aquella casa no le faltaba de nada, pero un religioso la reconfortó, diciéndole que aquella abundancia ella lo podía convertir en mérito, si se abstenía de todo aquello que considerase superfluo para sobrevivir.

Sufrió muchas tentaciones contra la castidad, pues el demonio le recordaba constantemente las palabras de Dios: “Creced y multiplicaos”. Además, ella se sentía turbada porque creía que el resto de las hermanas consideraban que estaba loca, debido a su comportamiento excesivamente riguroso consigo misma. Pero tantas dificultades le fueron recompensadas con algunos favores místicos: durante tres meses, el Señor se le apareció bajo la figura de un ángel que estaba pintado en el claustro del convento y le hizo comprender que los sufrimientos que ella soportaba estaban asociados a su Pasión. Un día 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, mientras se cantaba el himno “Vidi turbam magnam”, tuvo una visión especial de todos los Santos en el Paraíso.

Sello de Malta que representa a Santa Flora de Beaulieu, religiosa hospitalaria.

Sello de Malta que representa a Santa Flora de Beaulieu, religiosa hospitalaria.

Todos los días se confesaba e iba a misa, cosa rara en su tiempo, en que sólo se asistía a misa los domingos y días de fiesta. Meditaba sobre la Pasión de Cristo, ayudándose con el “Oficio de la Pasión del Señor”, compuesto por San Buenaventura. Tenía una particular devoción a la Virgen María en el misterio de la Anunciación, a San Juan Bautista –que era el patrón de su Orden-, a San Pedro y a San Francisco de Asís.

Murió en el año 1347, y desde el primer momento ocurrieron numerosos milagros en su tumba, hasta el punto de que el abad de Figeac hizo la “elevación” de su cuerpo el día 11 de junio del año 1360, lo que equivalía a la canonización. Un siglo más tarde, un autor anónimo compuso una especie de colección de ciento nueve prodigios o milagros atribuidos a su intercesión. Estos milagros sucedieron en Alverne, Limousin, Rouergue, Périgord, Montpellier, etc; por lo que su culto se iba extendiendo en todas estas localidades o regiones.

En el siglo XVIII se fijó su fiesta el día 5 de octubre y, junto con Santa Bárbara y Santa Clara, es invocada contra los temporales y las tormentas. Su vida fue escrita en latín por su propio confesor. El texto original se ha perdido, pero se conserva una traducción en el dialecto que se habla en Quercy, traducción que se hizo a finales del siglo XV por parte de un autor anónimo.

Esto es todo cuanto puedo decirte sobre ella. Existen otras Santas de nombre Flora que tienen otras fiestas, de dos ya hemos escrito en el blog: una es una mártir mozárabe de Córdoba y otra es una mártir romana. ¿Es posible que, confundiendo a Hortensia con Flora, por eso esta Hortensia de Vichy aparece como mártir, aludiendo en realidad a una mártir de nombre Flora? No puedo decirte nada más, salvo que comuniques a tu amiga lo poco que he podido averiguar y si quiere, que guarde la imagen de su patrona, o escoja a una Flora -ya sea la de Córdoba, la de Roma o la de Beaulieu- como patrona. En realidad, todos somos libres de escoger el Santo patrón que nos guste más, independientemente incluso de nuestro nombre de pila o del día en que hayamos nacido.

Por último, decirte que existe una laica mártir española, la Sierva de Dios Hortensia Serra, valenciana ejecutada cruelmente durante la Guerra Civil Española (1936-1939), aunque su proceso de beatificación todavía está en marcha y a la que prefiero dedicar un artículo aparte.

Meldelen

Bibliografía:
- VVVAA, Bibliotheca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi), ed. Cità Nuova, Roma 1984.

Enlace consultado (17/02/2014):

http://nominis.cef.fr/contenus/prenom/4174/Hortense.html

http://smom-za.org/saints/flora.htm

Contestando a algunas breves preguntas (XV)

Escultura del Venerable Mateo Talbot en Dublín (Irlanda).

Escultura del Venerable Mateo Talbot en Dublín (Irlanda).

Pregunta: Leí hace un tiempo un artículo sobre la vida de un Santo cuyo nombre no recuerdo y me gustaría recordarla y releerla nuevamente. Lo único que se me viene a la memoria era que, por desgracia, bebía mucho y padeció de alcoholismo y que gracias a su fe y oraciones, se curó y llegó a ser un gran Santo. Tengo un amigo con un problema parecido y me gustaría saber de qué Santo se trata para encomendarle su curación y que cambie de vida. Muchas gracias.

Respuesta: Te estás refiriendo al Venerable Mateo Talbot, seglar irlandés que murió en el 1925, que era alcohólico, que llegó a vender los bienes de su madre para conseguir alcohol, pero que cuando tenía 24 años de edad, lo dejó bruscamente y se dedicó a llevar una vida ascética. Murió con 69 años. Un día le dedicaremos un artículo.

Pero también tenemos a San Marcos Ji Tianxiang, un laico chino que fue asesinado en 1900, junto con docenas de otros católicos en su aldea, en la feroz persecución contra los cristianos durante la rebelión de los Boxer. San Marcos no era alcohólico, pero sí era un adicto al opio, por lo que se le prohibió recibir los sacramentos en los últimos 30 años de su vida. No podía recibir la comunión porque su adicción era considerada un pecado, pero él oraba para liberarse de este vicio, aunque no lo conseguía. Sin embargo, seguía siendo un católico creyente. Cuando los boxers lo apresaron, se le dio la oportunidad de renunciar a su fe, pero él se negó y cantando las letanías a la Santísima Virgen fue conducido al martirio. Tenía 66 años de edad.

Pregunta: En la abadía Downside de Inglaterra se veneran a varios santos y beatos mártires ingleses. ¿Me podrían decir cuáles son y darme algunos breves datos de ellos?

Respuesta: Efectivamente, en esa abadía son venerados los siguientes Santos y Beatos mártires benedictinos, de los que brevemente te daré algunas reseñas biográficas, dejando para otro momento el escribir más extensamente sobre ellos:

San Juan Roberts
Monje benedictino galés, que fue ordenado de sacerdote en Santiago de Compostela en el año 1602 y que cuando regresó a su país fue arrestado, encarcelado y desterrado en cuatro ocasiones. Finalmente fue capturado en Londres después de celebrar la Santa Misa y el 10 de diciembre del año 1610 fue llevado a Tyburn, donde fue ahorcado y descuartizado por no haber querido prestar juramento en contra de la autoridad del Papa.

Abadía de Downside, en Inglaterra.

Abadía de Downside, en Inglaterra.

San Ambrosio Barlow
Había nacido en Lancaster, pero estudió en el seminario de Valladolid, en España. Posteriormente marchó a Holanda e ingresó en la comunidad benedictina de Douai, donde fue ordenado de sacerdote en el año 1617. Fue destinado a Inglaterra, donde también fue detenido en cuatro ocasiones por el crimen de ser sacerdote católico. Fue ahorcado y descuartizado en Lancaster el día 10 de septiembre del año 1641.

Beato Jorge Gervase
Era natural de Sussex y con treinta años de edad se hizo católico. Fue ordenado en Douai en el año 1603 y un año más tarde fue enviado a Inglaterra como misionero. Allí fue detenido y devuelto a Holanda, donde ingresó como novicio benedictino en el monasterio de San Gregorio de Douai. Fue destinado nuevamente a Inglaterra y allí, condenado a muerte por su negativa a jurar fidelidad al rey de Inglaterra como cabeza de la Iglesia. El 11 de abril del 1608, con treinta y nueve años de edad, fue martirizado brutalmente.

Beato Felipe Powell
Galés, que estudió en Londres y que ingresó como novicio en el monasterio benedictino de Douai, donde fue ordenado de sacerdote. Regresó a Inglaterra, siendo el capellán de la familia Poyntz en Somerset. Fue arrestado y llevado a Londres donde reconoció que era monje benedictino y sacerdote. El 30 de junio del año 1646, fue ahorcado en Tyburn y luego descuartizado.

Reliquias de los Santos mártires Ambrosio Barlow y Juan Roberts en la abadía de Downside; Inglaterra.

Reliquias de los Santos mártires Ambrosio Barlow y Juan Roberts en la abadía de Downside; Inglaterra.

Beato Mauro Scott
Sus padres eran protestantes, pero él conoció a San Juan Roberts y se hizo católico, entrando en un monasterio benedictino español, donde se ordenó de sacerdote en el año 1610. Luego, pasando por Douai, marchó a Inglaterra, donde llegó a tiempo de presenciar el martirio de quien le había iniciado en el catolicismo. Allí fue arrestado y encarcelado durante un año antes de ser desterrado a Francia. Al cabo de varios meses, volvió a Inglaterra, siendo detenido. El 25 de mayo de 1612 fue juzgado por el Old Bailey y condenado a muerte por ser sacerdote católico. Lo llevaron a Tyburn donde fue ahorcado.

Beato Tomás Pickering
Con cuarenta y un años de edad entró como hermano lego en el monasterio benedictino de San Gregorio en Douai. Cinco años más tarde, en 1665 fue enviado a Londres para ser el prioste de los monjes benedictinos que eran capellanes de la esposa católica del rey Carlos II. Fue arrestado en el 1678 bajo la acusación de intentar matar al rey, pero como se demostró que la acusación era falsa, el rey lo indultó. Quienes lo acusaron falsamente siguieron insistiendo ante el rey, por lo que el 9 de mayo del 1679 fue llevado a Tyburn, donde fue ahorcado y descuartizado.

Asimismo, en esta abadía benedictina están parte de las reliquias de San Oliverio Plunkett, arzobispo mártir de Armagh, a quién le dedicaremos un artículo en exclusiva.

Foto del Beato Marcel Callo.

Foto del Beato Marcel Callo.

Pregunta: Me gustaría que me hablaseis del Beato francés Marcel Callo, que murió en un campo de concentración nazi y cuya fiesta se celebra el 19 de marzo.

Respuesta: Pues sí, hoy se celebra la fiesta de este joven mártir francés. Era el más joven de una familia de nueve hermanos y se crió en un ambiente profundamente cristiano. Con doce años de edad era aprendiz de tipografía en Rennes y, mientras uno de sus hermanos ingresó en el seminario, él se unió a la Cruzada Eucarística. Posteriormente entró en la Juventudes Obreras Católicas, donde se planteó santificarse en el mundo del trabajo, llegando a ser presidente de una de las secciones de las JOC. Sin embargo, era de fuerte carácter, algo terco y pretendiendo llevar siempre la razón. En las JOC se hizo novio de una de las muchachas afiliadas a ese movimiento.

Cuando los alemanes invadieron Francia, las JOC se vieron obligadas a entrar en la clandestinidad, ya que sus actividades fueron oficialmente prohibidas. Tras el bombardeo de Rennes el día 8 de marzo de 1943, donde murió una de sus hermanas, se vio obligado a realizar trabajos forzados en el campo alemán de Zelha-Melhis, bajo la amenaza de que si se negaba tomarían represalias contra su familia. Sin embargo, como buen jocista manifestó: “Yo no voy como trabajador, sino como misionero entre mis compañeros”. Allí, aunque pasó momentos de angustia y de desaliento, hizo realidad lo que había dicho de trabajar como misionero y por eso, el 19 de abril del 1944 lo arrestaron bajo la acusación de ser “demasiado católico”, enviándolo a la prisión de Gotha, donde permaneció durante cinco meses. El 4 de octubre de 1944 fue internado en el campo de concentración de Mauthausen.

Allí, tanto él como los demás detenidos, sufrieron de manera terrible hambre y sed, torturas y frío, pero él siguió con su labor evangelizadora, instruyendo a los prisioneros y encabezando las oraciones de los mismos. Fue obligado a realizar trabajos forzados y finalmente sólo les daban patatas podridas para comer y agua sucia para beber, por lo que los últimos seis meses de su vida su estado de salud era tan débil que dejaron que se quedara en la cama, acompañado de los cadáveres de los compañeros que iban muriendo. Padeciendo de fortísimos dolores de estómago, con algo más de veintitrés años de edad, murió de agotamiento y de disentería el 19 de marzo del año 1945. Uno de los carceleros, el coronel Tibod, que había presenciado la muerte de miles de prisioneros, llegó a decir emocionado que “Marcel, al morir, tenía el aspecto de un Santo”. Fue beatificado por el Papa San Juan Pablo II, el día 4 de octubre del 1987.

Antonio Barrero

Santa Gertrudis de Nivelles

Vidriera de la Santa en la catedral de Limburg, Bélgica. Fotografía: G. Freihalter.

Vidriera de la Santa en la catedral de Limburg, Bélgica. Fotografía: G. Freihalter.

Iconografía
La iconografía es una asignatura que va muy unida a la hagiografía, pues su estudio se dedica a investigar la representación de un santo conforme a su vida, sus atributos o su patronato. La imaginación artística y la piedad muchas veces dicen más de lo que pudiera una biografía; la pintura o escultura de un santo o una santa continúa todavía con su finalidad pedagógica dentro de la Iglesia, pues anima a los fieles a recordar e imitar a quien se tiene la seguridad de que está en la presencia de Dios.

En el caso particular de Santa Gertrudis de Nivelles, las pinturas, esculturas y estampas la representan en actitud de orar ensimismada y distraída de lo que sucede alrededor. Junto a ella aparece su báculo de abadesa por el cual se desliza un ratón. ¿Esto significa que es una santa que no se distrae con nada o que tiene una especial misión contra los roedores, que en la Edad Media eran agentes de enfermedades y muerte?

Su celebración se conmemora el 17 de marzo, día de su nacimiento al cielo, y que ocurre unos días anteriores al equinoccio de primavera, cuando la vida emerge de nuevo luego del invierno y la vida del campo y su ecosistema renuevan la cadena alimenticia. Tal vez por esta razón se le invoca contra la infestación de roedores y como en la cadena alimenticia son los gatos quienes ordinariamente son los depredadores de los ratones, es sobre estos felinos que recae su protección y patronazgo.

Biografía
La vida de esta Santa no ofrece muchos datos históricos y los pocos que tiene deben revisarse con cuidado para separar lo cierto de la fantasía, lo histórico de lo legendario.

Nació hacia los años 626-627 en Landen, actual Limburgo belga; fue la segunda hija de Pipino I el Viejo, mayordomo de Austrasia, y de Santa Iduberga. Con ello tiene la categoría de santa noble, típicamente merovigia (los merovingios fueron una dinastía noble cuyo fundador fue Meroveo y que gobernaron muchas casas reales en Europa durante la Edad Media).Fueron sus hermanos Santa Bega, que contrajo matrimonio con Ansegiso, hijo de San Arnulfo; y Grimoaldo, que sucedió a su padre cuando éste murió.

Imagen de la Santa en su colegiata de Nivelles, Bélgica. Fotografía: Lala.

Imagen de la Santa en su colegiata de Nivelles, Bélgica. Fotografía: Lala.

Si hemos de aceptar lo que su biografía dice, a la edad de 10 años rechazó un matrimonio propuesto por el Rey Dagoberto I, porque ella quería como esposo a Jesucristo. Aconsejada por su madre, tomó el velo de las vírgenes consagradas en un monasterio auspiciado por ella a instancias de San Amando, en la aldea de Nivelles, en Brabante, siendo este el monasterio más antiguo fundado en los Países Bajos. Este monasterio, de carácter familiar, tuvo oposición para fundarse por el plano político, porque la nobleza austrásica quería evitar el dominio de la Iglesia en lugares estratégicos y también porque no quería que el prestigio de los Pipinos creciera con esta fundación. Para evitar que Gertrudis fuera raptada y casada a la fuerza, Santa Iduberga cortó la cabellera de su hija, para mostrar la decisión de la misma renunciar al matrimonio y entrar en vida religiosa.

Sin embargo, Santa Gertrudis, al ser nombrada abadesa del lugar, se distinguió por su sabiduría, religiosidad, pobreza, amor a los necesitados y atención a los peregrinos. Dotó al monasterio de enseres litúrgicos, valiosas reliquias y códices provenientes de Roma y de Irlanda, donde estableció relaciones con los misioneros irlandeses. Así el prestigio religioso y cultural de Nivelles ascendió. Bajo su protección, los Santos Filán y Ultano, hermanos de San Furseo, establecieron un monasterio luego de haber sido echados del suyo por el rey de Mercia.

En el año 652 murió su madre, que ya había ingresado al monasterio y se había sujetado bajo su autoridad. Entonces tomó una determinación: para el gobierno del monasterio, en los asuntos externos, se haría aconsejar por los monjes; y para atender las cuestiones internas, se auxiliaría de las hermanas. Así tendría mayor tiempo para dedicarlo al estudio de las Sagradas Escrituras, de las que tenía una sed insaciable, a la contemplación y la penitencia. Con 30 años cumplidos, consumida por las prácticas ascéticas, Gertudis confío la dirección del monasterio a su sobrina Santa Wulfretudis y vivió tres años como simple monja, dedicada a la oración y el sacrificio. Murió el 17 de marzo del año 659.

Antiguo relicario de la Santa, que fue destruido.

Antiguo relicario de la Santa, que fue destruido.

Culto
Fue sepultada en la iglesia abacial de San Pedro, donde se narra que pronto comenzó a obrar milagros, haciendo curaciones para los enfermos, resucitando un niño ahogado y apagando un incendio en esta iglesia ya mencionada. Por esta razón el nombre de la iglesia se cambió por el de Santa Gertrudis. Su fama fue muy difundida en la Edad Media, y los Martirologios de Usuardo y de San Beda el Venerable ya la incluyen en su elenco. Al ser considerada antepasada de los nobles carolingios, gozó de gran fama en las familias que presumían de contarla entre sus antepasados.

Se le tuvo como patrona de los que viajan por el mar, de los peregrinos y de los enfermos hospitalizados. Hacia el año 1350 se le invoca para obtener una buena muerte. En el s.XVI se comienza a invocarla contra las ratas, ratones y roedores, debido a la cercanía de su fiesta con el comienzo de las actividades agrícolas. Se la representa como abadesa, a veces con hábitos erales y una corona, con gatos y con un ratón cercano, casi siempre en su báculo.

La urna que contenía sus restos, una belleza artística, fue destruida en 1940 durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial. Existen réplicas de la misma gracias a fotografías tomadas.

Relicario actual que contiene las reliquias de la Santa. Colegiata de la Santa en Nivelles, Bélgica. Fotografía: Jean-Paul Grandmont.

Relicario actual que contiene las reliquias de la Santa. Colegiata de la Santa en Nivelles, Bélgica. Fotografía: Jean-Paul Grandmont.

Conclusiones
¿Cuál es el mensaje de esta Santa para nosotros, que vivimos en la segunda década de s.XXI? Sin duda son varias las pautas que podemos seguir:

- Su amor a Jesucristo, que la hizo renunciar a comodidades y riquezas para seguir fiel a su vocación consagrada. Como abadesa nos enseña a ser responsable de nuestras obligaciones, buscando el decoro de la casa de Dios sin olvidarse de los hombres, sobre todo los pobres, porque en ellos también se encuentra el Señor. Su gusto por conocer, leer y estudiar la Biblia, la Palabra de Dios, se hizo presente siempre en su vida.

- Supo trabajar en equipo, colaborando con ella monjes y monjas, no se cerró a su opinión personal, hizo vida en comunidad. Reconociendo sus límites, supo ceder la autoridad a quien podría dirigir mejor que ella, no se aferró al poder.

Colegiata de Santa Gertrudis en Nivelles, Bélgica.

Colegiata de Santa Gertrudis en Nivelles, Bélgica.

- Sin duda lo que mejor podemos aprender de ella es su atención al orar. Como su iconografía la representa, un ratoncillo la podía distraer de su diálogo con Dios, pero ella no le puso atención y puso mayor dedicación a la meditación. A veces nos cuesta orar por tanto ruido interno y externo. Las distracciones son comunes y nuestra oración se vuelve intermitente. Que, como ella, sepamos silenciar todo aquello que pretende callar la voz de Dios que nos habla al corazón.

Humberto

Bibliografía:
- LEONARDI C., RICCARDI A., ZARRI G. Diccionario de los Santos, Volumen I, Centro Iberoamericano de Editores Paulinos. España, 2000, pp. 647-649.

San Patricio, apóstol de Irlanda

Vidriera del Santo. Catedral del Cristo de la Luz, Oakland, California (EEUU).

Vidriera del Santo. Catedral del Cristo de la Luz, Oakland, California (EEUU).

Hoy celebra la Iglesia la festividad de San Patricio, patrón de Irlanda. Intentar escribir sobre este Santo es cosa harto difícil, porque es mucho lo publicado sobre él y hacerlo en un solo artículo raya el atrevimiento, pero por falta de espacio, tendrá que ser sólo uno, aunque quizás algo más largo de lo habitual en mí.

San Patricio nació en la Britania romana, posiblemente en Kilpatrich, en lo que hoy es Escocia, en el año 385, siendo sus padres unos cristianos que pertenecían a la sociedad romanizada de aquella provincia, donde aún abundaban otras muchas tribus y otros muchos cultos. Su padre se llamaba Calpurnio y era hijo del diácono Potito, siendo decurio –oficial del ejército- en una localidad llamada Bannavem Tabernie. El mismo San Patricio nos dice que su padre fue ordenado como sacerdote en su vejez. Su madre se llamaba Conchessa y, según la tradición, era familia de San Martín de Tours. Patricio se crió muy bien, despreocupándose de sus estudios y de las prácticas religiosas y, como él mismo dice, “ignorando al Dios vivo”.

Con dieciséis años de edad cayó en las manos de unos piratas irlandeses y, junto con otros muchos, fue vendido como esclavo a un cacique llamado Milchu, que a su vez era sacerdote druida. Milchu lo dedicó al cuidado de su ganado y así, en la soledad de los bosques y de los montes, encontró a Dios y se dedicó a llevar una vida austera y de oración. En los seis años que estuvo de esclavo aprendió la lengua céltica y las costumbres druidas y, una vez transcurridos esos años, una noche en sueños, una voz le anunciaba su liberación y le comunicaba el camino a seguir para coger un barco que lo devolvería a su patria. Así que abandonó a su dueño y, recorriendo unas doscientas millas, en Wesport cogió una barcaza y se embarcó. La travesía duró tres días y al final desembarcaron en un lugar que le era desconocido, probablemente en las Galias. Junto con sus compañeros de viaje caminó durante veintiocho días, durante los cuales consumieron los pocos víveres que llevaban y Patricio, empujado por sus compañeros, que eran paganos, imploró la ayuda divina y encontraron una manada de cerdos.

No se sabe ni cómo ni cuándo abandonó a sus compañeros, pero regresó a su casa, reuniéndose con su familia. Una noche soñó que los irlandeses lo reclamaban e interpretó este sueño como una vocación al apostolado en Irlanda, un país que era totalmente pagano, por lo que decidió hacerse sacerdote y convertirse en misionero en Irlanda. Según algunos hagiógrafos irlandeses del siglo VII, Patricio se fue a las Galias y estudió bajo la dirección de San Germán de Auxerre, quien lo ordenó de diácono. Aunque él seguía con su empeño de marchar a Irlanda, sus superiores dudaban de su capacidad.

Vidriera del Santo. Iglesia de Nuestra Señora Stella Maris y San Patricio, Goleen, County Cork, Irlanda.

Vidriera del Santo. Iglesia de Nuestra Señora Stella Maris y San Patricio, Goleen, County Cork, Irlanda.

En el año 431, el diácono Paladio fue consagrado por San Celestino I como obispo de Irlanda y le encargó organizar una diócesis con una pequeña comunidad cristiana existente en el sureste de la isla. Patricio fue propuesto como candidato, pero su candidatura fue rechazada, ya que un amigo suyo reveló un antiguo pecado de juventud que él, en confianza, le había contado. A la noche siguiente de haber recibido esta negativa, tuvo una visión que reavivó en él la fidelidad a su vocación. El obispo Paladio se encontró una fiera oposición por parte de un cacique de Wicklow y, aterrorizado, abandonó su ministerio; por lo que San Germán de Auxerre recomendó a Patricio al Papa, y finalmente fue consagrado como obispo de Irlanda, sucesor del obispo Paladio. En los anales irlandeses se dice que su misión se inició en el año 432, pero realmente la fecha exacta no se sabe. Sin embargo, y valga como paréntesis, hay que decir que Paladio no fue el primer obispo que llegó a Irlanda, porque hay un santo de origen irlandés, San Ciaran Saighir el Viejo (352-402) que fue el primer obispo de Ossory.

La historia de cómo fue su misión irlandesa no se puede contar con exactitud, pues es el propio Patricio el que, en su “Confessio”, lo narra de manera muy genérica, y esos anales irlandeses del siglo VII –mencionados antes– aunque conservan algunos datos muy bien documentados, pintan a su héroe de la manera tradicional en la que lo hacen los hagiógrafos literarios, mezclando historia y leyenda. O sea, reflejan las tendencias de las políticas eclesiásticas y seculares de la época, en la que las aspiraciones de los obispos de Armagh reclamaban para sí la sede principal de Irlanda, en base a que había sido fundada por San Patricio. Por otro lado, la dinastía de los Ui Néill -compuesta por un conjunto de familias irlandesas originarias de la provincia de Connacht, que dominó la política irlandesa entre los siglos VI y XVI- quería tener un apóstol a nivel nacional que sirviera para la unificación política de todo el país.

Patricio conocía muy bien la estructura social y política de la isla, que estaba dividida en un gran número de tribus que formaban pequeños estados soberanos. Así que, en sus viajes misioneros por la isla, recurría diplomáticamente a esos reyes, a los que les hacía pequeños regalos personales, para que le autorizaran a predicar el cristianismo en su territorio, garantizándose además una cierta protección personal. El dinero para conseguir esos regalos le era proporcionado por aquellos fieles donde la Iglesia estaba ya más consolidada, o sea, que la propia Iglesia irlandesa se autofinanciaba su extensión. Él también nos dice en su “Confessio” que se proveía con el dinero conseguido mediante la venta de los bienes que había heredado de sus padres. Se sabe que rechazó más de un donativo de algunos fieles que lo que pretendían era comprar prebendas eclesiásticas, o sea, la práctica de la simonía.

Mosaico contemporáneo del Santo, obra de Boris Anrep. Catedral de Cristo Rey, Mullingar (Irlanda).

Mosaico contemporáneo del Santo, obra de Boris Anrep. Catedral de Cristo Rey, Mullingar (Irlanda).

Al llegar a un nuevo lugar, procuraba en primer lugar convertir a los reyes y a los nobles, pues así era más fácil la conversión de sus súbditos. Introdujo en Irlanda el monacato occidental, pues en sus escritos hace alardes del gran número de monjes y vírgenes consagradas –tanto nobles como siervos- que iba consiguiendo entre quienes se convertían al cristianismo. Parece que los jóvenes eran más propensos a convertirse que los ancianos y que, en algunas ocasiones, algunos padres se opusieron al bautismo de sus hijos. Él seguía con su labor, porque a donde iba llegando nunca había estado ningún misionero cristiano. A veces encontraba resistencia a su labor misionera entre los druidas, los cuales llegaron incluso a atacarle, y es él mismo quien nos cuenta cómo frecuentemente era perseguido y difamado por ellos, organizando emboscadas y atentados contra él. Llegaron incluso a apresarle, tanto a él como a sus acompañantes.

En la organización de la Iglesia irlandesa, San Patricio siguió el esquema tradicional de Occidente, aunque adaptándolo a aquellas condiciones. Estableció diócesis territoriales, al frente de las cuales ponía a obispos con plena jurisdicción sobre ellas. Probablemente, el territorio de una diócesis era el territorio de una tribu. Como en Irlanda no había ciudades, siguiendo el modelo de San Agustín o de San Germán, alrededor del obispo y su sede creaba monasterios que eran los centros pastorales de aquel distrito. Era un sistema basado en el modo de funcionar de la primitiva Iglesia. Sobre qué tipo de liturgia utilizaba no se sabe nada, aunque lo más probable es que siguiera el rito galicano.

Al principio de su misión se trajo el clero desde las Galias y desde Britania, aunque inmediatamente se esforzó en crear un clero irlandés. Él mismo nos cuenta cómo ordenaba a numerosos sacerdotes indígenas, aunque no menciona nada sobre la consagración de obispos. Son los mencionados hagiógrafos del siglo VII quienes nos dicen que, de entre sus discípulos irlandeses, fueron escogidos los primeros obispos: San Fiacc, como obispo de Sletty, San Loman en Trim, San Guasch en Granard, San Mel en Ardagh, San Mac Carthem, obispo de Clogher; y así hasta más de doscientos obispos consagrados por él mismo. Él seguía viajando, predicando durante algunos años, sin tener una sede fija. Fue más tarde, en el año 444, cuando fundó su sede en Armagh, en el condado que actualmente sigue llevando el mismo nombre.

Estatua del Santo en su iglesia de Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam.

Estatua del Santo en su iglesia de Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam.

En el año 439 llegaron a Irlanda tres santos obispos del continente, llamados Secundino, Auxilio e Isernino. No se sabe si esos obispos fueron a ayudarle o si lo hicieron desconociendo la labor de Patricio en la isla; fuera de una forma o de otra, lo cierto es que San Patricio evangelizó el norte y noroeste de Irlanda, San Secundino y San Auxilio pusieron sus sedes en la provincia de Meath y San Isernino se quedó en la provincia de Leinster. Cuando completó su labor en la Irlanda septentrional, San Patricio comenzó a extender su actividad por las regiones centrales y meridionales de la isla, se asociaba con los misioneros que se iba encontrando en aquellos lugares y posteriormente, con Auxilio e Isernino, promulgó los famosos treinta y cuatro cánones del llamado “Sínodo de San Patricio”.

San Patricio siempre se sintió romano aunque viviese “por la caridad de Cristo” en un exilio voluntario en Irlanda. Anhelaba ver su patria natal –Britania– y su patria espiritual –las Galias-, pero su vocación o, cómo el mismo lo llama, “su espíritu” no le permitía abandonar la Iglesia de Dios que con su trabajo había fundado en “las tierras de su esclavitud”. San Patricio murió en Irlanda y, aunque la fecha exacta es incierta, los anales dicen que fue en Sabhall (Downpatrick), el 17 de marzo del año 493, habiendo recibido previamente los últimos sacramentos de manos de San Tassach. Sus restos fueron envueltos en un sudario tejido por Santa Brígida de Kildare y, según unas antiguas crónicas, “durante varios días no se puso el sol para que su luz iluminase el lugar de su descanso”. Fue sepultado a dos millas de Sabhall, en el lugar donde más tarde se construiría la catedral de Down.

San Patricio nos ha dejado dos escritos: la “Confessio” y una “Epístola” (Carta a los soldados de Caroticus). Él mismo nos dice que la “Confessio” la compuso siendo ya anciano, mientras que la fecha de la “Epístola” es incierta, aunque probablemente fue escrita antes que su otra obra. La “Confessio” la escribió en respuesta a ciertos críticos que desde Britania, las Galias e incluso en Irlanda defendían que Patricio no tenía las cualidades intelectuales y morales de un misionero, ya que era un hombre rústico, que no había recibido una educación literaria y retórica profunda. En esa obra, aunque reconoce los pecados de su juventud (vivía “ignorando al Dios Vivo”), insiste en la gracia de su conversión y en su vocación apostólica como respuesta a las sugerencias recibidas del Espíritu Santo. En esta obra da muchos datos autobiográficos, pero realmente, como lo dije anteriormente, lo hace de forma muy genérica, por lo que no es una autobiografía propiamente dicha. Su “Epístola”, es una carta contra un tal Caróticus, que era un regente romanizado de Britania cuyos soldados, en el curso de una expedición armada contra Irlanda, había matado a un numeroso grupo de neófitos que Patricio estaba preparando para recibir el bautismo y a otros los había esclavizado.

El punto más alto de Croagh Patrick (764 metros) está en el fondo. Lugar de peregrinación en Irlanda.

El punto más alto de Croagh Patrick (764 metros) está en el fondo. Lugar de peregrinación en Irlanda.

Según una leyenda, posiblemente errónea, el obispo Paladio –predecesor de San Patricio– tenía como segundo nombre Patricio; y sobre la base de esta leyenda, algunos estudiosos modernos afirman que la antigua Irlanda había tenido dos evangelizadores llamados Patricio: Paladio Patricio y Patricio de Britania, que con el tiempo, la distinción entre ambos se fue desvaneciendo en el pueblo irlandés, atribuyéndole a una sola persona los actos realizados por los dos. Esta hipótesis, aparentemente, parece plausible; ya que la cronología de San Patricio es algo problemática y es lo que se ha denominado como la “Teoría de los dos Patricios”. Los antiguos hagiógrafos irlandeses defienden que la misión de San Patricio en Irlanda comenzó en el año 432 y que el Santo murió en el 493 “teniendo la edad de Moisés, o sea ciento veinte años, luego eso quiere decir que San Patricio tenía sesenta años de edad cuando llegó a Irlanda y allí vivió otros sesenta. Esto no parece muy razonable; y da la impresión de que la intención de estos hagiógrafos es hacer una comparación entre San Patricio y Moisés. Éste es un tema sobre el que se podría escribir bastante, pero a fin de no alargar el artículo, vamos a dejarlo como “una anécdota curiosa”, aunque en realidad, la identidad y la cronología de San Patricio es algo que sigue estudiándose más a fondo.

No se conocen a ciencia cierta los inicios del culto a San Patricio, aunque la diócesis de Armagh se encargó de que fuera reconocido como el apóstol de Irlanda y el fundador de la diócesis, imponiendo en el siglo VIII la llamada “Lex Patricii”, por la cual, todas las demás tenían que pagarle los diezmos, cosa que generalmente fue aceptada. En la “Vita” de Santa Gertrudis de Nivelles (siglo VII), se menciona por primera vez su festividad el 17 de marzo, fiesta que en ese mismo siglo ya era celebrada en toda Irlanda en dicha fecha. A San Secundino, el obispo contemporáneo de San Patricio, se le atribuye un himno en su honor escrito en latín, y existe también otro himno escrito en gaélico que es atribuido a San Fiacc, también contemporáneo suyo. La conmemoración de San Patricio aparece en los códices más antiguos del Martirologio Jeronimiano y en el Martirologio de Beda; y desde éstos, pasaron a los otros martirologios y al Martirologio Romano en el mismo día 17 de marzo.

Supuesta tumba del Santo en la catedral de Downpatrick, Irlanda del Norte.

Supuesta tumba del Santo en la catedral de Downpatrick, Irlanda del Norte.

En el año 650 se llevaron algunas reliquias del Santo a Peronne (Francia) y desde allí se extendió su culto por otros muchos lugares de Europa. El Oficio Litúrgico más antiguo aparece en un misal de Novara del siglo XIII. En el año 1186 las reliquias de San Patricio, Santa Brígida de Kildare y San Columba fueron solemnemente transferidas a la catedral de Down (Downpatrick) en el Ulster, aunque sus reliquias nunca se han encontrado. Actualmente, en Irlanda, se realizan anualmente dos peregrinaciones en honor al santo: una a Croagh Patrick el último domingo de julio, conmemorando una tradición según la cual San Patricio pasó toda una Cuaresma en la cima de este monte; y otra peregrinación a Lough Derg en el condado de Donegal. San Patricio es venerado también por la Iglesia Anglicana, por la Episcopaliana de Estados Unidos y por la Iglesia Ortodoxa, especialmente en el Reino Unido e Irlanda.

Antonio Barrero

Bibliografía:
- BIELER, L., “Bibliotheca sanctorum, Tomo X”, Città N. Editrice, Roma, 1990
- BURY, J.B., “The life of Saint Patrick”, Londres, 1905
- HANSON, R.P.C., “Saint Patrick: a British Missionary Bishop”, Nottingham, 1965.

Enlaces consultados (23/02/2014):
- http://en.wikipedia.org/wiki/Saint_Patrick
- http://www.mercaba.org/FICHAS/Enciclopedia/P/san_patricio_patrono_de_irlanda.htm