Santos de nombre Ambrosio

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Escultura ecuestre de San Ambrosio, mártir de Ferentino.

Introducción:
Andrés, Anita, Kevin, Catalina, Eduardo, Melissa, Gaya y muchos otros, son nombres utilizados por los padres de la archidiócesis de Milán. También es común el nombre de Carlos, pero el de Ambrosio casi no está presente entre los nombres impuestos a los niños en el bautismo. El nombre de Ambrosio deriva del griego Ambròsios y significa “immortal”.
Ciertamente, este nombre nos hace pensar en el gran Doctor de la Iglesia venerado como obispo de la ciudad de Milán, de cuya diócesis y ciudad es patrono, que es llamada también ambrosiana.
El Martirologio Romano conmemora su memoria el día 7 de diciembre: Memoria de San Ambrosio, obispo de Milán y doctor de la Iglesia, que se durmió en el Señor el día 4 de abril, pero que es particularmente venerado en este día, en el cual, siendo catecúmeno, recibió el episcopado de esta célebre sede mientras era prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y verdadero maestro de sus fieles, estuvo lleno de caridad hacia todos, defendió hasta la estenuación la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe contra la herejía arriana e instruyó en la devoción al pueblo con comentarios e himnos para el canto.

Pero el Martyrologium Romanum guarda también el recuerdo de otros santos de nombre Ambrosio:
San Ambrosio abad. Martirologio Romano, 2 de noviembre: En el monasterio dei Saint-Maurice-en-Valais en la actual Suiza, San Ambrosio abad, que primero fue superior del monasterio de Île-Barbe cercano a Lyón y posteriormente marchó de aquella sede por su insigne fama de conducta de vida religiosa y por instituir el uso de la alabanza permanente.

Beato Ambrosio de Benaguasil, sacerdote y mártir. Martirologio Romano, 26 agosto: En Valencia (España), el beato Ambrosio (Lluís) Valls Matamales, sacerdote del la Orden de los Frailes Menores Capuchinos y mártir, que con su sangre derramada durante la persecución, consiguió el mérito de participar en el banquete eterno.

Mano incorrupta de San Ambrosio Barlow, mártir. Abadía de Mount Angel, Inglaterra.

San Ambrosio Eduardo Barlow, sacerdote benedictino y mártir. Martirologio Romano, 10 septiembre: En Londres de Inglaterra, san Ambrosio Eduardo Barlow, sacerdote benedictino y mártir, que durante veinticuatro años consolidó en la fe y en la piedad a los católicos de la región de Lancaster y, arrestado mientras predicaba el día de Pascua, después de sufrir la prisión, fue condenado a muerte por el rey Carlos I por el hecho de ser sacerdote y ahorcado en Tyburn.

Beato Ambrosio Fernández, religioso jesuita mártir. Martirologio Romano, 7 enero: En Suzuta (Japón), el, beato Ambrosio Fernández, mártir:marchó a Oriente con la intención de hacer negocios, pero fue admitido como religioso en la Compañía de Jesús y después de haber padecido muchas privaciones, murió por Cristo en la cárcel.

Beatos Ambrosio Francisco Ferro y compañeros mártires. Martirologio Romano, 3 octubre: En la ribera del río Uruaçu cerca de A Natal en Brasil, los beatos Ambrosio Francisco Ferro, sacerdote y compañeros mártires, victimas de la represención ejercida contra la fe católica.

Beatos Ambrosio León Lorente Vicente y compañeros religiosos mártires. Martirologio Romano, 23 octubre: En la ciudad de Benimaclet siempre en el territorio de Valencia en España, los beatos Ambrosio León (Pedro) Lorente Vicente, Florencio Martín (Alvaro) Ibáñez Lázaro y Honorato (Andrés) Zorraquino Herrero, religiosos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártires, que siempre en la misma persecución, derramaron su sangre por Cristo.

Beatos Ambrosio Maria de Torrente y compañeros mártires. Martirologio Romano, 18 septiembre: En Montserrat en la misma España, los beatos mártires Ambrosio (Salvador) Chuliá Ferrandis y Valentin (Vicente) Jaunzarás Gómez, sacerdotes, y Francisco (Justo) Lerma Martínez, Ricardo (José) López Mora y Modesto (Vicente) Gay Zarzo, religiosos de la Tercera Orden de San Francisco de la Bienaventrada Virgen Dolorosa, que siempre en la misma persecución, recibieron la corona del martirio por su testimonio a Cristo.

Beato Ambrosio Sansedoni, religioso de la Orden Dominica. Martirologio Romano, 20 marzo: En Siena, el beato Ambrosio Sansedoni, sacerdote de la Orden de Predicadores, que fue discípulo de San Alberto Magno y siendo hombre versado en doctrina y en la predicación, al mismo tiempo siempre se mostró humilde con todos los demás.

La monumental obra de la Bibliotheca Sanctorum contiene otros santos y beatos (también siervos de Dios y venerables, que tienen el nombre de Ambrosio). Entre ellos, yo quisiera hacer hincapié en el que está en alto, en el extremo sur de la catedral de Milán (tercer pilar externo, primer orden de estatuas): el mártir Ambrosio, centurión romano. Es una obra “del escultor Carlos Simonetta: representa a Ambrosio sufriendo en martirio, mientras está atado a un poste”.

Escultura de San Ambrosio, mártir de Ferentino, en la fachada de la catedral de Milán (Italia).

El mártir Ambrosio:
¿Quién es el mártir Ambrosio, centurión romano? Es el santo patrono de Ferentino. Ligurio de nacimiento, mientras estaba en Milán, conoció al presidente Publio Daciano, que lo inscribió en la milicia y lo nombró centurión de la caballería. Junto con su ejército en Ferentino, por orden del emperador Diocleciano, Daciano comenzó una feroz persecución contra la comunidad cristiana de la ciudad; pero el presidente quedó impresionado cuando se enteró de que Ambrosio, también era cristiano. Daciano intentó primero convencerlo para que adjurara, pero viendo la inutilidad de sus tentativas, sometió a Ambrosio a un proceso. Ninguna violencia echó abajo la fe del centurión, que prefirió morir antes de traicionar a Cristo. El martirio ocurrió el día 16 de agosto del año 304 en la localidad de Monticchio.
Los verdugos abandonaron el cuerpo del mártir Ambrosio, pero por la noche, los cristianos de la comunidad ferentina, lo recuperaron y le dieron sepultura. El sepulcro de Ambrosio se mantuvo en secreto hasta que llegó la paz religiosa en el año 313, cuando con el edicto de Milán, Constantino concedió la libertad de culto a los cristianos.

La memoria del martirio de Ambrosio permaneció viva entre los ferentinos y finalmente, pudo celebrarse con plena libertad. El cuerpo del santo fue recuperado y llevado, según dice la tradición, a la iglesia de Santa Águeda, donde permaneció durante algunos siglos hasta que las correrías de los sarracenos pusieron en peligro la seguridad del lugar. Para proteger las reliquias del santo, los ferentinos la llevaron a la iglesia de Santa María la Mayor, donde estuvieron hasta el año 1108, fecha en la que las colocaron en un lugar más digno: la nueva catedral, edificada sobre la acrópolis por el obispo Agustín (1106-1113).
Los venerados restos fueron repuestos en una expléndida capilla dedicada al mártir, situada en la nave derecha. La capilla fue embellecida con frisos cosmatescos y pavimentada con losas de mármol. Una elegante balaustrada de mármol, obra de Paolo, marmorario romano, indicaba con una escritura sinuosa y uncial el carácter sagrado del lugar:

MARTIR MIRIFICUS IACET HIC AMBROSIUS INTUS
(aquí dentro yace el admirable mártir Ambrosio)

La inscripción proporciona otras informaciones. El pontífice bajo el cual se realizó el traslado de los huesos del San Ambrosio fue Pascual II (1099-1118), siendo obispo (pastor pius) de la iglesia ferentina, Agustín; la primera “inventio” (descubrimiento) de los huesos del mártir había tenido lugar en tiempos de Pascual I (817-824). Como lo testimoniaba la “autentica” conservada en la urna funeraria, que esta en el altar celosamente cerrado.
El cuidado de la capilla de San Ambrosio fue confiado, seguramente en el siglo XIII, a la más antigua Confraternidad feretina: la del Espíritu Santo.
La comunidad cristiana de Ferentino “ab immemorabili” reconoce en San Ambrosio a su protector. La tradición nos dice que en el año 829, San Ambrosio salvó la ciudad contra los ataques de los sarracenos con un curioso prodigio (miles de caracoles se convirtieron en un ejército armado); intervino para impedir la destrucción de Ferentino en tiempos de Enrique VI de Svevia (XII sec.), hijo de Federico Barbarroja; sostuvo la resistencia que los ferentinos opusieron a los hermanos Giovanni y Vello Caetani, condes de Fondi, que tenían la intención de apoderarse de la ciudad en el siglo XIV; asimismo, Ferentino escapó del peligro de los terremotos que en el siglo XVIII ocurrieron en aquel territorio.

Urna con los huesos de San Ambrosio, mártir de Ferentino. Catedral de Ferentino, Italia.

La devoción a San Ambrosio está testificada no sólo por la construcción de una capilla a él dedicada en la catedral, sino también por la dedicación de un altar al mártir en la iglesia de Santa Lucía, una de las iglesias más antiguas de Ferentino (XI sec.). Esta última capilla está pintada con la imagen del titular rodeado de otros santos.
En el territorio de Ferentino, en el castrum de Selvamolle, en el año 1328 está documentada la existencia de una iglesia erigida en su honor, cuyo beneficiario era don Andrea, abad de San Juan Evangelista.
La devoción al santo Patrono estaba tan arraigada entre los ferentinos que estuvo también sujeto a un corpus estatutario comunal. Entre las fiestas que había de respetarse por parte del municipio estaba aquella de San Ambrosio, recordando su martirio el día 16 de agosto (año 303 o 304 d.C.)
En el 1397 Bonifacio IX quiso premiar la devoción al santo, concediendo indulgencia plenaria a los que hiciesen visita al sepulcro del mártir los días 15 y 16 de agosto de todos los años.

Entre los Estatutos medievales, cuyo códice más antiguo que poseemos es de la mitad del siglo XV no se hace mención de la fiesta del 1 de mayo en honor de San Ambrosio. En las kalendas de mayo se jugaba ad candiculas. La “cristianización” de la todavía fiesta pagana del 1 de mayo y su referencia exclusiva a San Ambrosio, se debe al obispo Ennio Filonardi (1612-1644), como consecuencia de la invención (descubrimiento) de las reliquias el dia 27 de abril del año 1639.
Poseemos el acta notarial, redactada por el notario Juan Bautista Pietroconte, que fue llamado a presenciar el trabajo de investigación en el altar de la capilla de San Ambrosio en la Catedral.
Por tradición se creía que allí estaban guardadas las reliquias del mártir y el miércoles 27 de abril de 1639, se pudo conocer su existencia real. Retirada la mesa, vieron que el altar estaba hueco por dentro y que en su interior estaban tres urnas. La primera, de cristal, contenía huesos y un folio de papel: la auténtica. Una segunda urna era de porcelana y contenía las insignias militares de Ambrosio. La tercera teca, de plomo, contenía otros huesos del mártir.
Digulgada la noticia, se presentó todo el pueblo en la catedral, precedido por las autoridades comunales. El obispo Filonardi, se acercó a la capilla, entonó el Te Deun laudamus y convocó a una solemne procesión de acción de gracias para el domingo siguiente, el día 1 de mayo.

Su cuerpo, encontrado en la iglesia de Santa Águeda durante el pontificado de Pascual I (817-24), fue trasladado a la iglesia de Santa Maria la Mayor, dentro de la ciudad. Actualmente son conservados los restos del santo mártir patrono de la ciudad, bajo el altar central de la catedral de Ferentino, en una urna de cristal del siglo XVII.

Una estatua de plata representa al Santo con su vestimenta de centurión romano. Las celebraciones religiosas son el día 16 agosto mientras que el 1 de mayo se celebran las fiestas civiles, relacionadas con el encuentro del cuerpo del santo, ocurrido en el año 1639. En 1641 fueron demandados siete días de fiesta: del 1 al 7 de mayo de todos los años. También pensaron en construir una escultura, ideada como relicario para contener los sagrados huesos del santo y en realidad, esta escultura se ha realizado.
Fue encargada al valiente platero romano Fantino Taglietti, en el año 1640 y al año siguiente, la administración civil pudo entregarla a los canónigos de la catedral, siendo bendecida por el obispo Monseñor Ennio Filonardi el 30 de abril de 1641.

Los ferentinos querían que la escultura representara a San Ambrosio como estaba pintado en un cuadro atribuído al Caballero de Arpino, cuadro que estaba en su capilla. Es por eso que lo vemos montado a caballo, haciendo el signo del triunfo, de la victoria sobre la muerte y de su ingreso en la gloria; algo parecido a como los líderes romanos regresaban a Roma mostrándose victorosos. Asimismo, con el uniforme de soldado romano y para mostrar mejor su fortaleza en la fe como un soldado de Cristo, la palma en la mano, símbolo de la victoria lograda sufriendo el martirio. En la otra mano sostiene un pergamino con el emblema de la ciudad de Ferentino, mostrando su dignidad de patrono de la ciudad. Normalmente, los pergaminos son como cintas o láminas en las manos de las esculturas y se presentan como expresiones características de su personalidad.

La estatua de San Ambrosio que está situada en la catedral de Milán, muestra al santo con la típica actitud de un mártir que está sufriendo su pasión. El sufrimiento del soldado está asociado con un intenso realismo, esbozado por la contorsión del tronco y de las extremidades.
Sin embargo, no se sabe nada sobre una estatuilla del santo hecha con metales preciosos, con inscripciones y dedicatorias, obra del artista Filippo Borgognoni, que la comunidad local donó al Papa Gregorio XVI, cuando visitó Ferentino el día 3 de mayo del año 1843.

Damiano Grenci

BIBLIOGRAFIA Y SITIOS:

o AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II appendice – Ed. Città Nuova
o AA. VV. (Sofia Boesh Gajano, Letizia Ermini Pani e Gioacchino Giammara) – I Santi Patroni del Lazio (Latina-Frosinone-Rieti-Viterbo) – Società Romana di Storia Patria, 2003-2007
o C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
o Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2011
o Sito Web di cattedraleferentino.org
o Sito Web di comune.ferentino.fr.it
o Sito web di ferentino.org
o Sito Web di menteantica.it

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es