Contestando a algunas breves preguntas (II)

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Fresco ortodoxo americano de Santa Isidora “la Tonta” de Tabenna (Amma Isidora).

Pregunta: ¿Existe alguna santa que se llame Isidora? Ese es mi nombre y celebro mi onomástica el día de San Isidoro de Sevilla, pero si hubiera alguna santa con ese nombre, me lo replantearía. Muchas gracias.

Respuesta: Sí, hay una Santa Isidora “la Tonta”, virgen en Egipto; y también hay un cuerpo santo de las catacumbas, venerado en Alemania, pero no se puede asegurar que ése fuese su nombre real.

Hablemos de Santa Isidora “la Tonta”. En la “Historia Lausiaca” de Palladio, éste cuenta la historia de una virgen que estaba en el monasterio paconiano femenino de Tabennesioti, que se hizo pasar por tonta y por poseída por el demonio.

Ella quería de esa manera adquirir el grado más supremo de humildad que pudiera alcanzarse – los llamados locos por Cristo – sobre los cuales ya hemos escrito más de un artículo. Así consiguió ser despreciada por todas sus compañeras, las cuales le daban los trabajos más viles del monasterio, pero es que además, ella nunca se sentaba y vestía de la manera más andrajosa posible.

Finalmente se descubrió su santidad gracias a la intervención de Abba Pitirum que, por inspiración angélica, había ido a visitar el monasterio. Después de haber hecho desfilar a todas las monjas por delante de él, se acercó a Isidora y postrándose a sus pies la saludó llamándola Amma, revelándole al resto de las monjas cuál era la verdadera santidad de aquella monja tonta. Las compañeras, muertas de vergüenza y no sabiendo que decir, se arrepintieron de su conducta anterior y en adelante le mostraron su más profunda veneración. Pero esto no agradó a Isidora y no pudo soportarlo y así, pasados unos días, se fugó del monasterio y se fue a un lugar solitario donde jamás fue encontrada.

Los sinaxarios bizantinos la conmemoran el día 1 de mayo, luego ese día podría ser tu nueva onomástica.

Mapa de la antigua provincia romana de Mauritania, en el norte de África.

Pregunta: ¿Me podríais facilitar alguna información sobre San Maritano? Gracias.

Respuesta: Ese santo no existe. No aparece en el Martirologio Romano. Los que si aparecen son los “Santos mártires mauritanos”. Según una leyenda, unos cristianos procedentes de Mauritania (antigua provincia romana situada en el extremo occidental de la costa africana del Mar Mediterráneo), se enrolaron en el ejército romano y fueron martirizados.

El martirio es similar al martirio de San Mauricio y demás miembros de la Legión Tebana en Agauno (lo que hoy es Saint-Maurice, en Suiza), aunque ellos fueron martirizados en otro lugar y fecha. De San Mauricio y compañeros mártires ya hemos publicado un artículo en este blog. Este grupo mauritano fue martirizado en Colonia y así se menciona en el Martirologio Jeronimiano el día 15 de octubre y esto ocurrió en la segunda mitad del siglo III aunque su fiesta no fue aceptada hasta el siglo X, según la “Analecta bolandista”, LXXX, página 161, editada en 1962. Como cabecilla del grupo se habla de un tal Gregorio Mauro, seguidos por Segundo, Gelenio y hasta trescientos sesenta compañeros más.

Siguen diciendo los bolandistas que en el año 1075 el arzobispo Annón II difundió su culto en Colonia y en las ciudades del entorno. Se les representa como unos soldados negros entre los que aparece una cruz en forma de estrella. Se les conmemora el día 15 de octubre y no se sabe absolutamente nada más.

Fotografía del archimandrita Nathaniel Diakopanagiotis, en su atuendo de jerarca ortodoxo e incensando.

Pregunta: Se que un egumeno de un monasterio oriental es lo que un abad en un monasterio occidental, pero me gustaría conocer cómo se llaman los otros cargos de un monasterio o de una diócesis.

Respuesta: Efectivamente, un egumeno sería el equivalente a un abad.
Un archimandrita sería un abad que coordina a otros abades o el abad de un monasterio muy grande.
Un hieromonje sería en Occidente, un monje que es sacerdote.
Un hierodiácono, sería un monje que es diácono.
Un metropolita (o metropolitano) sería lo que para nosotros es un arzobispo.
Un corepiscopo sería lo que nosotros denominamos un obispo auxiliar.
Un protosincello, sería el vicario general de una diócesis.

Pregunta: ¿Qué es un proquimeno? ¿Y un idiomelon? Muchísimas gracias.

Respuesta: El proquimeno sería algo parecido a lo que nosotros llamamos salmo responsorial que se canta o se lee en la Misa antes de la segunda lectura.
Un idiomelon es un tipo de himno que se canta en la Liturgia Bizantina al que se le asigna uno de los ocho tonos del canto bizantino.

Pregunta: Quisiera hacerles dos preguntas sobre los franciscanos. Cuántos nudos tienen el cordón o cuerda que llevan y si visten con el mismo color del hábito que llevaba San Francisco. Muchas gracias desde Italia por ese maravilloso blog.

Respuesta: El cordón o cuerda de los franciscanos pueden tener tres o cinco nudos. Los tres nudos significan los votos de pobreza, castidad y obediencia y los cinco nudos significan las cinco llagas de Cristo. Actualmente, los miembros de la Orden Franciscana Secular llevan un escapulario al cuello y una cuerda a la cintura.

Con respecto al hábito, tengo que decirte que actualmente ninguna de las Órdenes Franciscanas (Observantes, Conventuales y Capuchinos) lleva el hábito que llevaba San Francisco; San Francisco vestía sencillamente como vestían los pobres de su tiempo. Su túnica tenía forma de cruz.
En cuanto al color, sabemos que el beato Tomás de Celano decía que era un “paño ceniciento” y Roger de Wendover, que murió en 1236, dice que la túnica era gris, o sea, color ceniza y, como bien sabes, dentro del gris hay diversas tonalidades. Sin embargo, unos veinte años más tarde empezaron también a usar indistintamente el color rosáceo o rojizo suave como puede comprobarse en las pinturas de Giotto en la Basílica de Asís.

Vista de la diferencia de hábitos entre las diferentes familias de la Orden de los Frailes Menores: conventuales (izqda.) franciscanos (centro) y capuchinos (dcha.)

A partir de 1517 se impone el gris para toda la Orden y eso duró hasta mediados del siglo XVIII. En esa época, tanto los Observantes como los Capuchinos dieron normas para que sus provincias fabricaran telas uniformes para todos sus miembros, pero seguían siendo de color gris, pero sin tonalidades, o sea, uniformidad. Los Conventuales empezaron a utilizar el negro por esas mismas fechas aunque ahora empiezan a recuperar también el color gris.

Los Observantes, a mediados del siglo XIX, cuando León XIII reunificó a todas las familias reformadas, pasaron del gris al marrón castaño y los Capuchinos hicieron lo mismo.
Los miembros con hábito de la Tercera Orden, siguieron más o menos la misma tendencia que los de la Primera y Segunda Orden. En la actualidad, otras congregaciones de la gran familia franciscana, han tomado otros hábitos diferentes.

Pregunta: ¿Es verdad que el Vaticano ha intentado beatificar por error a un republicano?

Respuesta: Según publicó la agencia EFE en el mes de julio de este año, una señora (o señorita) llamada Pepita Pla había recibido tres meses antes una llamada del Vaticano en la que se le informaba que su padre iba a ser beatificado. Eso le extrañó mucho porque su padre había sido republicano y estuvo encarcelado en Zaragoza y Madrid por las fuerzas nacionales.

Efectivamente, el beato que buscaba el Vaticano no era el padre de Pepita Pla, sino un sacerdote que se llamaba igual que él, Josep Pla Arasa, al que se conocía como “mosén Flores”. Pepita y su hermano han tenido que demostrar con documentos que su padre no era la persona que la Santa Sede creía. Le llevaron las partidas de nacimiento y defunción al cura del pueblo, que actuó como intermediario y firmó la veracidad de la documentación, y acabaron con el lío después de tres meses de conversaciones con la Santa Sede. Ella, en tono de broma pero sin faltar al respeto, decía: “Por suerte lo hemos podido solucionar, pero hemos tenido que demostrar que mi padre tuvo familia, que no tenía nada que ver con la Iglesia y que nosotros nacimos pasada la guerra. Aunque mi padre era republicano, no era fanático, era un buen hombre y aunque lo encarcelaron, después de la guerra volvió a casa y murió de muerte natural. Yo, cuando era chica y pasaba por delante de la iglesia de mi pueblo veía una lápida con el listado de los nacionales que mataron en la guerra y había uno que se llamaba igual que ni padre, pero mi padre decía que ese no era él”.

Causa de beatificación del Siervo de Dios Josep Pla Arasa y compañeros.

Esa noticia de EFE parece cierta, pero con eso se demuestra que la Santa Sede, antes de iniciar una Causa de beatificación, en los preliminares, intenta identificar a las personas una por una. Luego a lo largo de la instrucción de la Causa, se profundiza en la vida, escritos y martirio de cada uno de ellos.

Pregunta: He oído hablar de la Cruz de San Bartolomé y no tengo ni idea de lo que es porque, que yo sepa, este santo no murió crucificado. Por favor, decidme de qué se trata.

Respuesta: La llamada Cruz de San Bartolomé no es un símbolo cristiano. Se la menciona en el libro “Tesoro del hechicero” atribuido a San Cipriano el Mago, del que hablamos en su día. Se trata de un talismán con presuntos poderes sobre los encantamientos y puede aparecer en forma de “tatuaje” formado por las líneas de la mano derecha de algunas personas.

Se cuenta que San Cipriano, cuando era pagano, quiso hechizar a Santa Justina por un encargo que le hizo Aglaide; San Cipriano no lo consiguió y le preguntó al demonio por qué no podía hechizarla. El demonio le dijo que el motivo era que Justina tenía en su mano grabada la cruz de San Bartolomé lo que la hacía inmune a cualquier hechizo. Entonces, San Cipriano se convirtió.
No es fácil encontrar este dibujo y es parecido a una cruz patriarcal en el que los dos travesaños están invertidos, o sea, el travesaño mayor está arriba y el menor está abajo.

Hay un hechizo que consiste en poner una cruz de madera hecha de esta forma dentro de un plato con romero y cubriéndola con agua bendita. Se deja así tres días y al tercer día se “recita”: Cruz de San Bartolomé, que la virtud del agua en que estuviste y de la planta y madera de la que te han hecho, me liben de las tentaciones del espíritu del mal y haga caer sobre mi la gracia de la que gozan los santos, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen. Dicen que repetir “esta oración” cuatro veces y meter la cruz en una bolsa de seda negra que se cuelga al cuello o se pone en un lugar a resguardo.

Como comprenderás, todo esto es un cuento de brujería, no es nada serio y hemos estado a punto de no publicar esta contestación que en su día te dimos, pero cómo tampoco queremos pasarnos con las censuras, ahí va, aunque hay que decir que todo es un cuento chino, pero malo de verdad.

Antonio Barrero

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