Breves cuestiones sobre iconografía de algunas Santas mártires

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Imagen de Santa Catalina, mártir de Alejandría, que adorna la fachada del Sagrario Metropolitano, México D.F. (México).

Imagen de Santa Catalina, mártir de Alejandría, que adorna la fachada del Sagrario Metropolitano, México D.F. (México).

Santa Catalina mártir
Pregunta: ¿Alguien me podría decir qué escena representa esto? México

Respuesta: Esta escultura representa a Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, conmemorada el 25 de noviembre. Reproduce la iconografía más usual de la Santa:

La rueda de cuchillas: con la que tradicionalmente se dice fue torturada. Aquí apenas se ve, y no lleva cuchillas, pero asoma por la parte inferior de su vestido, en su lado derecho.

La espada: atributo general del martirio, después del tormento, fue decapitada.

La cabeza cortada: es la del César Maximino, que emitió su sentencia de muerte. Representa el triunfo de la mártir sobre el tirano pagano. Naturalmente, ella no volvió de entre los muertos para matarlo, es una alegoría. Y tradicionalmente se le representa como un turco, pero debido a la ignorancia de la época respecto al aspecto de un César romano.

La palma: símbolo de la victoria del martirio. Es curioso cómo la está sujetando por la parte superior y no por la inferior, que es más habitual.

La escultura se halla en la fachada del Sagrario Metropolitano de la Ciudad de México. Gracias amigo, por compartirla con nosotros.

Santas con rueda
Pregunta: ¿Y cómo se puede distinguir a cada una de ellas, si tienen los mismos atributos? México.

Respuesta: Hola, me preguntas por las santas que aparecen con una rueda de cuchillas, un instrumento de tortura conocido ya en la Antigüedad. La más conocida es Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre) y es por eso que la gente tiende a identificarlas a todas con ella. La mayoría de veces acertarán, pero como en todas las cosas, hay excepciones.

Escultura en bronce de Santa Eufemia, mártir de Calcedonia, que motivó la pregunta. Rovinj, Croacia.

Escultura en bronce de Santa Eufemia, mártir de Calcedonia, que motivó la pregunta. Rovinj, Croacia.

Otra santa que aparece con la rueda de cuchillas es Santa Eufemia de Calcedonia (16 de septiembre) porque también fue torturada en una de ellas, según la legendaria passio. Para distinguir una de otra simplemente tienes que tener en cuenta los otros atributos: Eufemia suele llevar un par de leones, o uno solo, con ella, porque fue arrojada a las bestias, cosa que no le sucedió a Catalina –que sepamos, claro-. En el caso concreto que nos ocupaba, es decir, la imagen que preside la panorámica de la ciudad de Rovinj (Croacia) es cierto que aquí no lleva leones, por lo que tendrías que saber que Rovinj es uno de los dos lugares donde más reliquias de la Santa hay, y es patrona de la ciudad. Sabiendo eso da lo mismo que lleve leones o no: es Santa Eufemia. Además, en Rovinj es más frecuente que aparezca llevando una pequeña maqueta de la ciudad, símbolo de su patronazgo sobre ella, lo que también contribuye a distinguirla.

Aún hay otra –que yo conozca- que lleva la rueda de cuchillas: Santa Augusta de Serravalle (22 de agosto), ésta mucho menos conocida. Es una mártir de la zona de Treviso a quien su padre también mandó torturar en una rueda. Se distingue de las otras dos porque suele llevar a su lado una pequeña hoguera –fue colgada de un árbol bajo las llamas- y unas tenazas –su padre también mandó arrancarle los dientes-. Aquí también hay que tener en cuenta de dónde proceden las imágenes porque es más frecuente que una santa local aparezca más representada en cierto ámbito que otras santas más famosas con la misma iconografía. Es decir, que es más probable que una santa con rueda en Treviso o Vittorio Véneto sea Augusta a cualquiera de las otras dos. Es pura lógica.

Desde mi propia experiencia, para trabajar con la iconografía lo más útil es acostumbrarse a observar las imágenes de los santos e ir reteniendo los atributos y sus variaciones en la memoria. He leído libros de iconografía que se las daban de expertos pero que al basarse únicamente en “lo más general”, no profundizaban en las variantes y en las excepciones, y se quedaban a medio camino, identificando mal no pocos santos. Al final lo único que vale es observar mucho y no leer tanto lo que otros digan, y si se lee no quedarse con lo primero que se lea, sino profundizar, contrastar y hacer crítica. Porque efectivamente no todas las Santas con una rueda de cuchillas tienen que ser Santa Catalina.

Estampa devocional norteamericana de Santa Águeda, que propició la consulta.

Santa Águeda
Pregunta: ¿Alguien sabe qué Santa podría ser ésta? Alemania

Respuesta: Es Santa Águeda o Ágata, virgen y mártir en Catania (Sicilia) conmemorada el 5 de febrero. Ésta es una estampa muy difundida en ámbito norteamericano pero apenas conocida aquí en Europa. No incluye los atributos iconográficos habituales de esta mártir, y por eso no es tan fácil reconocerla.

Pero puede dilucidarse su identidad por:
1.- El apretado vendaje que cubre su zona pectoral, aludiendo al daño recibido en los senos, uno de los cuales le fue torturado y arrancado; de ahí su patronazgo sobre los males mamarios.

2.- Al fondo, el monte Etna, volcán siempre activo cerca de Catania, patria natal de Santa Águeda. La tradición dice que un año después de su muerte el volcán entró en violenta erupción y la colada de lava amenazaba la ciudad. Los habitantes, temiendo un desastre, corrieron al sepulcro de la mártir, arrancaron su velo –que aún cubría su lápida- y lo tendieron frente al río de lava, que inmediatamente se detuvo y no fluyó más. Dícese que entonces el velo se volvió rojo como la grana y sigue así en la actualidad (en Alí Superiore, Sicilia, se venera este velo tenido como auténtico). Desde entonces ella es la patrona contra erupciones y otros desastres del fuego, de ahí la presencia del volcán.

3.- Al fondo, se ve una tumba hipogeo que alude a la sepultura de la mártir, enterrada en un principio a las afueras de la ciudad y desde muy temprano centro de peregrinaciones y veneración de la comunidad cristiana.

4.- La propia hoja de palmera, que naturalmente, alude al martirio cristiano.

Esta estampa siempre me pareció curiosa y en muchas partes la hacen pasar por otra mártir aprovechando que muchos desconocen esta iconografía. Espero sinceramente que este artículo ayude a clarificar el tema y que nadie pueda ser engañado respecto a quién representa esta estampa.

Busto de Santa no identificado, obra del escultor murciano Francisco Salzillo. La garganta seccionada es un indicador de martirio.

Busto de Santa no identificado, obra del escultor murciano Francisco Salzillo. La garganta seccionada es un indicador de martirio. Fuente: www.salzillo.com

Atributos de los mártires antiguos
Pregunta: Lo que te quería preguntar, es que si podias haceme el favor publicar en el blog, o mandarme un correito, con los atributos básicos de los mártires romanos y su significado. si se te atraviesan algunos que no sean tan básicos me sirven también. DE ANTEMANO, MUCHAS GRACIAS. Colombia

Respuesta: De nada. Pues tras haber aclarado que con “mártires romanos” te refieres a mártires de la Antigüedad en general, aquí viene una lista muy sencilla y básica:

La corona: Es bastante anterior a la palma. Aparece ya en los primeros mosaicos paleocristianos de San Apolinar de Rávena. Es símbolo de victoria y triunfo, ya que era una condecoración y emblema sagrado ya en la religión pagana, que fue adoptado por la cristiana.

La palma: Es el atributo que más ha prevalecido. Su origen se encuentra en las famosas carreras de carros que tenían lugar en los circos. Al equipo vencedor se le entregaba una hoja de palma como símbolo del triunfo. Este símbolo también fue adaptado por el cristianismo para simbolizar la victoria del mártir sobre el Mal.

Vestimenta: Generalmente, la vestimenta con que representan a los mártires de esta época es un prototipo –a veces fantástico- de las vestiduras de la élite romana, aunque muy pocas veces estas representaciones tienen auténtico rigor histórico. Por ejemplo, cualquier santa mártir aparecerá vestida como una matrona romana, aunque no lo fuera y tuviera un status que no le permitiera para nada lucir estas vestiduras (esclava, extranjera, pobre). Los varones en cambio rara vez aparecen con el equivalente masculino (vestiduras de senador o de magistrado) sino que es muy frecuente que aparezcan como soldados, por el tema del “miles Christi” o guerrero de Dios, es decir, de luchador por la fe, aunque realmente también se da el caso de que la armadura casi nunca tenga parecido con las auténticas piezas llevadas por un legionario.

Icono ortodoxo ruso de Santa Taciana, mártir romana, que combina el atributo de martirio propio de la iconografía  ortodoxa (cruz) con el de la católica (palma).

Icono ortodoxo ruso de Santa Taciana, mártir romana, que combina el atributo de martirio propio de la iconografía ortodoxa (cruz) con el de la católica (palma).

A partir de cierta época según estilos, se simplifica el tema vistiéndolos simplemente con una túnica bastante atemporal y de los colores más inverosímiles. Se dan también errores de vestidura como representar a varones con túnicas femeninas (es decir, largas hasta los pies) o a las mujeres enseñando los tobillos (lo cual hubiera sido considerado indecente en la época). También confunden constantemente el calzado, poniendo a veces a las mujeres botas militares y a los varones sandalias de señora. Pero no me enrollo con esto…

La cruz: En la iconografía ortodoxa, los mártires se distinguen por estar portando en su mano una cruz, símbolo de su sacrificio en unión con el sacrificio de Cristo. Es su principal diferencia con la palma, más habitual en la iconografía católica. Lo que no significa que una excluya a la otra: recientemente los iconos ortodoxos han empezado a incluir palmas con las cruces y bueno, hemos visto muchos mártires representados con cruces pequeñas también en el catolicismo…

Heridas: Los cortes en el cuello, los golpes en la frente, y heridas o efusión de sangre en general indican el martirio, y lo indican de forma genérica. A veces coincide con el martirio del santo o santa en cuestión (el clavo hendido en la frente de Santa Engracia) pero otras veces no tiene por qué.

Lámpara encendida: más propia de las vírgenes, porque se las asimila a las diez vírgenes prudentes de las que habla la parábola. Las vírgenes mártires suelen aparecer con ellas, y también tenemos esta representación desde muy antiguo, en los mosaicos paleocristianos.

Instrumentos de martirio: aparatos de tortura y armas de todo tipo. Algunos son muy específicos (cruces, potros, ecúleos) y otros son genéricos: una espada o un hacha. Indican muerte violenta.

Celda, grilletes, cadenas: para los que padecen encierro.

Se podría decir mucho más, pero ya he desarrollado muchos otros atributos en la sección de Martyrium. Te recomiendo que le eches un vistazo. Creo que he cumplido con lo básico, pero si algo se me ha pasado, acepta mis disculpas. Un saludo.

Vista de la imagen de Santa Marina virgen que se venera en la ciudad italiana de Miggiano, que motivó la pregunta, y que es un buen ejemplo de sincretismo entre tradición católica y ortodoxa, pues lleva el dragón de una y la maza de la otra.

Vista de la imagen de Santa Marina virgen que se venera en la ciudad italiana de Miggiano, que motivó la pregunta, y que es un buen ejemplo de sincretismo entre tradición católica y ortodoxa, pues lleva el dragón de una y la maza de la otra.

Santa Marina-Margarita y el dragón
Pregunta: Ya que eres experta en mártires, ¿me podrias explicar el porqué del animal que porta Santa Marina en los pies? Aquí sale un dragón pero en otras imágenes he visto otros… ¿o quizás es la misma que Santa Margarita? España

Respuesta: Vayamos por partes, porque es un tema complicado. En primer lugar, Santa Marina y Santa Margarita son la misma Santa. Su culto nació en Oriente y ya era venerada por los primeros cristianos con el nombre de Marina, que es posible que sea el auténtico, pero no hay modo de saberlo. De hecho, hasta hoy día los ortodoxos la siguen venerando como la Gran Mártir Marina de Antioquía. Sin embargo, cuando su culto fue exportado a Occidente, su nombre fue cambiado por el de Margarita. De modo que es la misma Santa, sólo que católicos y ortodoxos la llamamos de modo distinto. Yo soy partidaria de llamarla Marina por ser ése el primer nombre que tuvo, pero realmente no tiene mayor importancia.

Dicho esto, centrémonos en el dragón. El dragón es un animal mítico que en la cultura cristiana simboliza el pecado, o más a menudo Satanás. Las representaciones más antiguas de la mártir (en iconos coptos y bizantinos) la representan agarrando al demonio y propinándole golpes de maza en la cabeza, lo cual probablemente sería una alusión a cómo ella, con su martirio, venció el pecado. Esta iconografía la comparte enteramente con otra mártir, Santa Juliana de Nicomedia. Pero cuando su culto se trasladó a Occidente, el diablo fue sustituido por un dragón y apareció una alusión en su legendaria passio, según la cual el diablo en forma de este fabuloso reptil la habría atacado y ella le habría rechazado con la señal de la cruz (¡este pasaje no aparece en el relato ortodoxo!). En realidad, dragón o diablillo no importa demasiado, son formas diferentes de representar a Satanás.

Con el tiempo y debido a los estudios hagiográficos de los bolandistas, empezaron a conocerse las diferentes tradiciones de culto a esta Santa y empezó a mezclarse la iconografía. Es por eso que Marina-Margarita a veces aparece portando una maza en contexto católico, cuando en origen era algo propio de la iconografía ortodoxa, o sometiendo a un diablillo en lugar de un dragón, con lo que resulta fácil confundirla con Juliana de Nicomedia. Y no es el único problema que ha planteado esta Santa, sino que, debido a la gran extensión de su culto por toda Europa, se la ha confundido con otras mártires de similar nombre, a saber, Santa Marina virgen (Marino, el monje) y Santa Marina de Orense, quien al no tener iconografía propia, copió la de la mártir de Antioquía, aumentando la confusión. Pero eso ya merecería un artículo aparte.

Santa Eulalia torturada en el ecúleo. Detalle del relieve de su sarcófago. Cripta de la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona (España).

Santa Eulalia torturada en el ecúleo. Detalle del relieve de su sarcófago. Cripta de la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona (España).

Santa Eulalia y el ecúleo
Pregunta: Explícame si después de la tortura en el ecúleo Santa Eulalia fue crucificada. Verdad que la posición de su cuerpo es casi la misma en los dos casos. Brasil

Respuesta: No parece claro, por lo que se deduce del texto literal de su passio, si después del tormento en el ecúleo fue crucificada. Lo que se da a entender es que la niña fue extendida en este caballete en forma de X para ser azotada, desgarrada y quemada; y que, habiendo muerto en el tormento, su cuerpo fue dejado allí a la vista de todos como escarmiento público, porque había osado injuriar al pretor. La iconografía, desde luego, rarísima vez presenta a Santa Eulalia crucificada, y cuando lo hace, se trata de obras por parte de autores extranjeros que hicieron una interpretación muy diferente del texto, según la cual, tras el tormento, la habrían crucificado a la vista del pueblo. Yo, por mi parte, creo que tendemos a confundir el ecúleo con la cruz, apareciendo ese extraño elemento llamado “cruz en aspa” o “cruz de San Andrés”, que, personalmente, creo que no existe, sino que sería el propio ecúleo. Es decir, que San Andrés sería atormentado en este dispositivo y moriría en él. Ciertamente es extraño que una cruz en aspa se sostenga de pie, porque no hay modo de hincarla bien en el suelo, en cambio, el ecúleo tenía todo un armazón de soporte. Yo prefiero acogerme a la interpretación “purista” del texto: Eulalia murió en el ecúleo, y si la dejaron allí colgando o la clavaron en una cruz para mostrar el cadáver, ya no lo sé; aunque me parece absurdo tomarse semejante trabajo (es decir, crucificar) con un cuerpo que ya está muerto. Era mucho lo que se desperdiciaba, madera, clavos, y trabajo de clavar y desclavar, todo en vano. La cruz no aparece en ninguna representación hispana de Santa Eulalia, como digo, el instrumento que siempre, siempre lleva con ella, es el ecúleo. Y dado que ya se ha averiguado, gracias a recientes excavaciones arqueológicas en Israel, cómo era una verdadera crucifixión, parece que la cruz en aspa es sólo una malinterpretación del propio ecúleo, que, según el P. Rivadeneira, también tendría funciones de potro, al poder ser los cuatro brazos del mismo extensibles mecánicamente.

Otra cosa curiosa que destaco, y no tiene que ver directamente con la pregunta, es que el tema del ecúleo es una interesante distinción entre Santa Eulalia de Barcelona y Santa Eulalia de Mérida, cuyo desdoblamiento no es un asunto resuelto todavía: en la passio de la niña mártir de Mérida, el ecúleo no es mencionado en ningún momento, ni tampoco ninguna crucifixión.

Icono ortodoxo ruso de Santa Anastasia, mártir de Sirmio, con la botella que le da el atributo de "Pharmakolytria" (liberadora de venenos).

Icono ortodoxo ruso de Santa Anastasia, mártir de Sirmio, con la botella que le da el atributo de “Pharmakolytria” (liberadora de venenos).

Santa Anastasia “Pharmakolytria”
Pregunta: ¿Cuál es la conexión entre Santa Anastasia y la botella que lleva? ¿La forzaron a tragar un líquido ardiente? Alemania

Respuesta: La iconografía de Santa Anastasia de Sirmio, mártir (25 de diciembre) portando una botellita es exclusiva del mundo ortodoxo, donde se cuenta entre sus principales santos con el título de Gran Mártir, y que celebran el día 22 de diciembre. La razón de la botella es que ella es conocida por los ortodoxos como la “Pharmakolytria”, y se había dicho que en griego viene a significar “la que dispensa pociones”, en el sentido de medicinas. La tradición dice que ella puso su patrimonio al servicio de los cristianos encarcelados y acudía en persona a llevarles alimentos, bebidas y medicinas para socorrerlos. De este modo, la botella contiene medicina o bebida.

Yo había creído esta versión pero no es auténtica, se ha traducido mal la palabra. En realidad, aunque sí acudía a prisión a llevarles víveres, lo que lleva en la botella es un antídoto o calmante de estómago, porque con él salvaría la vida de aquellos que habían sido obligados a ingerir veneno o alguna sustancia dañina como castigo. De este modo, Pharmakolytria significa “la que libera de los venenos” –y ello es irrefutable, porque pharmakon es “veneno” en griego-.

Las actividades caritativas de Anastasia para con los presos cristianos le costaron la vida. La delataron los guardias de la prisión que la veían entrar en ella cada día, por lo que fue juzgada, encerrada largo tiempo en prisión, y finalmente desterrada a una isla junto con algunos cristianos condenados, donde la quemaron viva. Sus reliquias se conservan en su iglesia de Roma.

Santa Inés y el cordero
Hace tiempo, publiqué en cierto grupo de Flickr un breve articulillo hablando sobre el atributo más común para identificar a Santa Inés, virgen y mártir de Roma (21 de enero), que es un cordero. Esperaba que suscitara cierto interés y que diera pie a hablar de más atributos de animales en los Santos, pero la verdad es que hace ya unos seis meses de ello y no ha recibido atención alguna. De ahí que se me haya ocurrido colocarlo en el blog, aumentado y corregido, donde al menos sí espero que sea leído.

Tabla gótica de Santa Inés, mártir romana, procedente de la Cartuja de Portacoeli. Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

Tabla gótica de Santa Inés, mártir romana, procedente de la Cartuja de Portacoeli. Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

Se ha hablado en diversos santorales y páginas web acerca de qué significa el cordero, y por qué Santa Inés lo lleva. Hay muchas versiones y teorías, algunas realmente disparatadas, de las cuales aquí vienen algunas:
– Inés tenía un corderito como mascota (es verdad, esto estaba en cierto libro infantil que no citaré).
– Inés era tan pura y casta que el animal con que se identifica es el cordero.
– Inés era tan inocente como un cordero.
– Inés murió degollada, por lo que su atributo debe ser un animal que ritualmente muere degollado, es decir, el cordero.
– Inés, como virgen cristiana, era esposa de Cristo, Cordero de Dios, con lo cual ella es la “Cordera de Dios”, y por eso lleva un cordero, que representa a Cristo (sí, esto también lo he visto por ahí).
– Cuando Inés fue arrojada a la hoguera, tiraron a un cordero con ella (lo siento, no puedo evitar reírme: algunos interpretan demasiado literalmente los cuadros de martirios en el arte sacro).
– Cuando Inés subió al cielo glorificada, Cristo le regaló un cordero (para que se entretuviera, la pobrecita).
– Cuando Inés se apareció a sus padres después de muerta, llevaba un cordero en brazos.

Todas estas cosas –y algunas más- se han dicho acerca de por qué Santa Inés lleva un cordero. La verdad es que la mayoría no merecen mucha atención, más allá de la anécdota. En realidad, el hecho de que Santa Inés lleve un cordero, se podría resumir simplemente en esto:

Desconocemos el auténtico nombre de esta niña mártir de los primeros siglos del cristianismo, aun cuando legendariamente se nos ha transmitido que nació en la gran gens romana Clodia (en cuyo caso, su nombre propio podría haber sido Clodia, ya que era costumbre poner a las mujeres de una gens el patronímico familliar, pero en este caso particular es indemostrable). No conociendo su nombre verdadero, empezó a atribuírsele el de Agnus, que en latín significa cordero, hasta modificarse y feminizarse en Agnes, esto es, Inés. ¿Por qué? Probabemente como alegoría propia de una víctima degollada. Las primeras representaciones de esta mártir no la distinguen de las otras. A partir del siglo X empieza a aparecer con el cordero en brazos, ¿por qué? Pues para indicar su nombre a las masas de cristianos analfabetos que no podían leer su nombre (SANCTA AGNES), pero que sí veía el cordero, y recordando que es Agnus, la identificaban enseguida como Agnes, Inés. Con el tiempo, hasta el letrero dejó de aparecer, y se quedó únicamente el cordero.

A partir de ahí, las piadosas y bellas alegorías de la cordera degollada, la inocente víctima inmolada y demás símiles que se pueden hacer con el cordero, son posteriores a la generalización de la representación de esta Santa con el cordero, que tienen sin duda origen en la primera elección del nombre. Y aún posteriores a esto son esos detalles legendarios de la larga cabellera dorada, el ángel que la defendía en el burdel, la hoguera que no la consumía, etc. Incluso se ha llegado a obviar la auténtica edad de la mártir (13 años) haciéndola pasar por una joven muchacha o, incluso, por una mujer adulta, en la mayoría de sus representaciones artísticas.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Anastasia, mártir de Sirmio

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La Gran Mártir Anastasia. Mosaico ortodoxo de Frólov. Catedral de San Petersburgo (Rusia)

La Gran Mártir Anastasia. Mosaico ortodoxo de Frólov. Catedral de San Petersburgo (Rusia)

Mañana, día 25, se conmemoraba, hasta la reforma del calendario romano en los años 60, a una antigua mártir “romana” que está contada entre las mártires más veneradas entre los católicos y entre los Grandes Mártires de los ortodoxos. Pero, primero ensombrecida por la Solemnidad de la Natividad del Señor, y después retirada del elenco “oficial” de Santos por considerarse “legendaria”, ha acabado por ser bastante olvidada, en el mundo católico, por supuesto, ya que su culto nunca ha decaído entre los ortodoxos. Se la menciona nada menos que en tres passio distintas: la de San Crisógono, la de las Santas Ágape, Quione e Irene, y la de Santa Teódota y sus tres hijos. La suya propia, por tanto, sería un breve recopilatorio de las tres.

Esta passio nos dice que Anastasia era hija de los patricios Pretextato y Justina, y sobrina de San Crisógono. Su madre y su tío la educaron en la fe cristiana, pero al llegar a la edad núbil la casaron con Publio, hombre pagano, pero además brutal y vicioso, aficionado al juego, a la bebida y a los prostíbulos. Anastasia le tenía tanto asco que se fingía siempre enferma para no compartir el lecho con él (!!). Entretanto, vestida de mendiga, salía de casa y se dedicaba a asistir a los cristianos encarcelados por la persecución, procurándoles alimentos, bebida y medicinas, y atendiéndolos personalmente. Cuando su marido descubrió esto, le prohibió seguir haciéndolo bajo amenaza de muerte, y como ella le ignorara, le dio una severa paliza y mandó encerrarla en su propia casa, sin darle alimento. En su encierro ella se escribía con Crisógono y lograba enviarle sus cartas. Este encierro duró tres años y sólo se vio libre a la muerte de su marido, que habiendo partido a Persia en una delegación imperial, enfermó gravemente y falleció sin haber regresado a casa.

Ya viuda y dueña de sus bienes, Anastasia volvió a dedicarse a los cristianos con total libertad, incluyendo la atención a su tío Crisógono, que estaba encarcelado por orden de Diocleciano. En aquellos días, éste fue trasladado, junto con la corte imperial, a la ciudad de Aquileya, y ella le acompañó, después de haber vendido todos sus bienes. Presenció allí el interrogatorio, tortura y decapitación de su tío. El cuerpo del mártir fue tirado al mar, pero devuelto posteriormente a la playa: un sacerdote, Zoilo, y tres hermanas, Ágape, Quione e Irene, lo recuperaron y le dieron sepultura, por lo que fueron arrestados junto a la propia Anastasia, que les había ayudado. Después de esto Diocleciano partió a Macedonia y se llevó otra vez a los prisioneros tras él. Dentro del grupo, aunque prisionera, Anastasia gozaba de cierta libertad de movimiento (seguramente por su condición de patricia) y seguía atendiendo a todos en la medida de sus posiblidades. En el nuevo destino se les unió la matrona Teódota y sus tres hijos, huidos de Nicea de Bitinia. A todos los socorrió Anastasia, los animó en sus suplicios y se encargó de sepultarlos con honra al culminar su martirio.

Martirio de la Santa. Fresco en el techo de la Basílica de Santa Anastasia en Roma (Italia).

Martirio de la Santa. Fresco en el techo de la Basílica de Santa Anastasia en Roma (Italia).

Esta actitud de Anastasia de atender a los mártires, acabó por convertirse una auténtica provocación pese a su digno estatus, por lo que Diocleciano la entregó a Probo, prefecto de la provincia Ilírica, para que le hiciese cumplir el edicto. Como se negase a sacrificar, la amarró a un cepo durante un mes, pero vista la fortaleza de la mujer, que no cejaba en su empeño, la sentenció a muerte. Embarcada con otros tantos condenados a muerte y malhechores, navegaron a Palmaria, donde aún se le ofreció la oportunidad de ser liberada si renunciaba a su fe. Fue inútil. Toda la compañía de prisioneros fue masacrada y a ella la quemaron viva, atada de brazos y piernas a cuatro postes, con la hoguera encendida debajo. Una piadosa mujer, Apolonia, recogió algunos restos de cenizas y huesos calcinados, que enterró en el jardín de su casa.

Hasta aquí la passio, que, hay que decirlo ya, no merece tampoco crédito ni rigor histórico. En primer lugar porque fue escrita muy tardíamente, aunque se desconoce la fecha exacta de redacción. En segundo lugar, porque se juntan en ella muchos mártires que se ha demostrado que no son contemporáneos, sino que vivieron en diferentes épocas y por tanto, no pudieron coincidir ni conocerse. Por no hablar del “rocambolesco” viaje de Roma a Aquileya, de Aquileya a Macedonia, de Macedonia a Palmaria…  en resumen: es la fusión de tres passio en una sola, como adelantaba al principio, tres piezas de un puzzle hechas encajar a la fuerza, sin ningún rigor.

¿Cuáles fueron las intenciones del autor al redactar este disparate? Es probable que buscara ensalzar a los santos titulares de una iglesia de Roma (Crisógono y Anastasia), y como en aquel entonces las reliquias no estaban en Roma, se inventó todos esos viajes para tratar de justificar la ausencia de reliquias con que ella no había sido martirizada en Roma. La extraña combinación de la historia, centrada en una esposa maltratada, luego liberada, caritativa con los cristianos, prisionera pero con “permisos” para moverse, su destierro como noble y la ausencia de torturas por su estatus, pero luego la incoherencia de su muerte siendo quemada viva, muerte atroz indigna de un patricio, muestra que el autor no tenía ni idea de en qué circunstancias reales había tenido lugar el martirio de la Santa.

La passio no tiene ningún valor, pero, ¿existe la mártir? La respuesta, gracias a Dios, es que sí. Existe una mártir llamada Anastasia, que fue martirizada en Sirmio, y de aquí su culto fue rápidamente propagado a Constantinopla y a Roma. Aparte de su rápida difusión como mártir venerada por la comunidad cristiana, tenemos otros datos que hablan a favor de su existencia histórica.

El Martirologio Jeronimiano la recuerda el día 25 de diciembre con la breve referencia “Sirmi, Anastasiae”, pero también los días 5, 6, 8 de enero, y el 7 de septiembre (de aquí la passio tomó el dato de que sería quemada el octavo día anterior a los idus de septiembre).

Sepulcro de la Santa, en la rejilla tras la figura yacente. Basílica de Santa Anastasia, Roma (Italia).

Las reliquias de la mártir se veneraron en su misma ciudad de Sirmio hasta el año 460, cuando el patriarca San Genadio se las llevó a Constantinopla un 22 de diciembre y la puso en la iglesia de la Anástasis (Resurrección), que cambió su nombre a iglesia de Santa Anastasia (y es que Anastasia, en griego, significa “resurrección”). Sin embargo, el poderoso influjo de Bizancio, ya anterior a este primer traslado de las reliquias, hizo que el culto de la mártir saltara a Roma donde hay constancia de que ya existía una iglesia dedicada a ella en el siglo IV, por tanto un siglo anterior al traslado, y en cualquier caso una época muy antigua, que habla muy a favor de la fama de esta mártir. En esta iglesia de Roma se reunían los comerciantes, los funcionarios y hasta los herejes monofisitas, contra los cuales, en esa misma iglesia, se pronunciaría el papa San León Magno. A principios del siglo V, concretamente en el año 403, el prefecto Longiniano mandó construir un baptisterio en ella. Y tres sacerdotes procedentes de esta iglesia participaron en el Concilio romano celebrado en 499, a representación de sus feligreses. Es en esta época cuando el nombre de la mártir es incluido en el Canon de la Misa, ocupando el último puesto de la segunda lista.  Roma también celebraba a la Santa el día 25 de diciembre. En tiempos de San Gregorio Magno, era en su iglesia donde se celebraban las tres Misas de Navidad, a la segunda de las cuales, la propia Misa de la Navidad, el papa siempre hacía mención de la mártir, costumbre que actualmente se ha perdido.

En cuanto a sus reliquias, están diseminadas por muchos lugares: Zadar (Croacia), Roma (Italia), Santa Maria in Silvis (Pordenone, Italia),  Benediktbeuren (Alemania), Thessaloniki (Grecia), Moscú (Rusia), Aquileia (Udine, Italia), Brielles (Francia), Limassol (Chipre), Monasterio Vrdnik (Serbia), Salerno (Italia), Isla de Andros (Grecia), etc. Como decía al principio, sigue constando como Gran Mártir para los cristianos ortodoxos y aún es ampliamente venerada por ellos; pero ha empezado a ser más bien olvidada por los católicos, más que por la coincidencia con la Navidad, por la reforma del calendario en los años 60, que la “sacó” injustamente.

Relicarios con el cráneo y el pie de la Santa. Tesalónica (Grecia).

En resumen: es una santa mártir, histórica, real, que merece ser “rehabilitada” en el calendario oficial. Fue martirizada en Sirmio, pero por obra y gracia del “romacentrismo” (dícese, irónicamente, de que Roma necesita ser el centro de todo) se le inventó una passio y se la hizo romana de nacimiento.

Meldelen

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