San Antonino de Apamea, mártir

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Imagen del Santo en la iglesia de Nuestra Señora de Lekeitio, Vizcaya (España).

Imagen del Santo en la iglesia de Nuestra Señora de Lekeitio, Vizcaya (España).

Pregunta: Quería felicitaros por este magnífico blog que sigo con frecuencia y me resuelve muchas dudas. Una de ellas se refiere a la advocación de la iglesia parroquial de la Font d´Encarrós, pueblo de la provincia de Valencia, que está dedicada a un tal San Antonino Mártir, como reza el azulejo de su fachada. He preguntado en el pueblo y, aparte de ser un santo desconocido, los pocos que saben algo de él me dan datos muy confusos y contradictorios. En lo que sí concuerdan es que es patrón de Palencia. Gracias. España.

Respuesta: Pues vamos a ver si somos capaces de aclarar quién es este santo, del que hay mucho escrito, pero mal escrito y me estoy refiriendo a San Antonino de Apamea. En el códice Wissenburgense del Martirologio Jeronimiano se le recuerda el día 3 de septiembre con estas palabras: “In Siria Seconda provincia in regione Apamiae, Antonini pueri annorum XX vico Aprocavictu sub Constantio imperatore”. La “passio” primitiva se perdió pero con lo que de ella permanece en los sinaxarios es suficiente para reconstruir en parte su vida.

Antonino nació en Aribazos, en Siria y era cantero de profesión. Un día, pasando por Kapronaguidos, localidad vecina a Apamea reprendió violenta pero inútilmente a los paganos que estaban adorando a sus ídolos. El códice Cryptoferratense recuerda que, a partir de ahí, Antonino se retiró durante dos años junto a un anacoreta llamado Teotimo, pero que gracias a las oraciones de éste retornó a Kapronaguidos. Entonces con un celo, quizás excesivo, penetró en el templo pagano y rompió los ídolos, lo que enfureció a los paganos que lo abatieron. A petición del obispo de Apamea, lo dejaron libre para que allí regresara y se dedicó a ayudar a construir una iglesia dedicada a la Santísima Trinidad, pero una noche fue asaltado por unos paganos que, cuando solo tenía veinte años de edad, lo asesinaron.

Esto que te acabo de relatar corresponde a unas notas anexas al Martirologio Jeronimiano, pero de hecho, existen datos que hacen pensar que lo más probable es que Antonino fuera martirizado después de haber cesado las persecuciones contra los cristianos, pero en unos momentos de intolerancia mutua que, como es normal, persistieron después de las persecuciones.

Vista de las ruinas romanas de Apamea (Siria), patria natal de San Antonino, mártir.

Vista de las ruinas romanas de Apamea (Siria), patria natal de San Antonino, mártir.

En cuerpo de Antonino fue descuartizado y, según el Sinaxario Armenio, fue sepultado en una caverna cercana a Apamea, sobre la cual el obispo de la ciudad mandó construir una basílica que le fue dedicada, pero que fue destruida por Cosroes en el siglo VII. Esta basílica es mencionada en el año 518 en las Actas de un concilio (ó sínodo) celebrado en Siria y en el 536 en una especie de memorando que presentaron los obispos sirios en el Concilio Ecuménico de Constantinopla.

Teodoreto nos certifica que en Apamea se celebraba solemnemente la festividad del santo y el Sinaxario Constantinopolitano lo recuerda por su nombre los días 7, 9 y 10 de noviembre, mientras que, como dije antes, el Martirologio Jeronimiano lo recuerda el 3 de septiembre. Los calendarios mozárabes, lo mencionan el 2 de septiembre, que es la fecha en la que se celebra a San Antolín en Palencia.

En el Martirologio Romano, la figura de este santo, aunque en el mismo día 2 de septiembre, se transporta a las Galias, pero lo es por una errata de interpretación del Martirologio Jeronimiano. Quién cometió ese error de decir que Antonino era de las Galias, fue el cardenal Baronio que creyó necesario incluir algunos datos sobre su culto en Francia y en España y “le dio la nacionalidad francesa quitándole la nacionalidad siria”.

A principios del siglo IX, en un monasterio existente en Saint-Antonin-du-Rouergue, cerca de Noble-Val, se dice que se veneraban la cabeza y parte del cuerpo del santo. Para explicar el por qué estaban allí dichas reliquias, se recurre a la milagrosa navegación de una barca, guiada por los ángeles, que desde Pamiers la llevó a Saint-Antonin pasando por Ariège, el Garona, el Tarn y el Aveyron.

Cripta de San Antolín, en Palencia (España).

Cripta de San Antolín, en Palencia (España).

Rodrigo Ximénez de Toledo en el capítulo VI de su obra “De rebus Hispaniae”, nos cuenta como el rey Sancho III el Grande (1000-1035), un día, cazando en una ciudad abandonada llamada Palencia descubrió una cripta en ruina dedicada a San Antonino en la cual se encontraban un brazo y la clavícula del santo. El rey restauró la cripta e hizo construir sobre ella una iglesia, ordenando repoblar dicha ciudad de Palencia a la cual le concedió la dignidad episcopal; asimismo, la tradición palentina reconocía que aquellas reliquias pertenecían a San Antonino de Pamiers. Todo este relato del rey Sancho, de los traslados de reliquias, etc. son legendarios por mucho que los recogiese Rodrigo Ximénez de Toledo en su obra y siempre aparecen en el centro de ellos la localidad de Pamiers. Allí existía un monasterio en torno al cual se había configurado un pueblo a principios del siglo XII, pueblo que tomó el nombre de Apamia, que cambió posteriormente a Pamia y después a Pamiers, siendo imposible acertar adonde llegaron antes las reliquias, si a Noble-Val, o a Pamiers o a Palencia.

Los bolandistas dicen que antes de la destrucción de Apamea por parte del rey persa Cosroes, a principios del siglo VII, “es muy probable” que las reliquias fueran llevadas a Noble-Val por un tal Festo, que era príncipe de los rutenos, que habitaban en lo que actualmente es Tarn en Francia y que desde Noble-Val, algunas reliquias “pudieron” pasar a Fredelas (la actual Pamiers) y que desde allí, un brazo y una clavícula fueron llevadas a Palencia; que ese sería el orden lógico. Con el tiempo, se perdió la memoria del traslado desde Apamea de Siria y los habitantes de Pamia (Pamiers) convirtieron a San Antonino en un santo local, haciéndolo descendiente de un rey godo, que habiéndose ordenado de sacerdote evangelizó Toulouse, Pamiers y otras localidades galas.

Imagen del Santo venerada en su cripta de Palencia, España.

Imagen del Santo venerada en su cripta de Palencia, España.

El error del cardenal Baronio al incluirlo en el Martirologio Romano está directamente relacionado con esta tradición errónea. Pero Baronio, no contento con esto, comete otro error al tomar unos datos del Martirologio de Usuardo e inventarse el 3 de septiembre: “Capuae sanctorum Aristaei episcopi et Antonini pueri”, o sea, se inventa un Antonino mártir en Capua porque confunde un texto que aparece en el códice Bernense, que es de finales del siglo VIII, en el que se dice: “in partibus Campaniae” y el lo cambia por “in partibus Apamiae”. ¡Buen trabajo el del cardenal Baronio!

Resumiendo: ¿qué hay de verdad en todo esto?
– Que es un santo sirio y no galo.
– Que debió ser algo exaltado pues fue asesinado porque se metió en “berenjenales” cuando ya las persecuciones habían acabado.
– Que posiblemente, ese ímpetu fue debido a su juventud (veinte años).
– Que no era diácono ni evangelizó las Galias y que las reliquias llegaron a las Galias no por arte de magia: transportadas por los ángeles, sino trasladadas por un ruteno a fin de salvarlas de la profanación de Cosroes.

Salvador

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