Contestando a algunas breves preguntas (XXXII)

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Santa Sede de Etchmiadzin (Armenia).

Santa Sede de Etchmiadzin (Armenia).

Pregunta: Se que en este blog, al que sigo diariamente, habéis escrito sobre la Iglesia y el Rito Armenio, sobre algunos de sus santos e incluso sobre la canonización masiva de los Mártires del Genocidio del 1915, pero aunque fuera en líneas generales, ¿me podríais decir alguna otra cosa sobre cómo se encuentra ahora esa antigua Iglesia?

Respuesta: Tú mismo lo has dicho: ya hemos escrito sobre esta Iglesia, pero como nos pides algunos datos actualizados, aunque sea de manera muy breve, vamos a contestarte. Hay que decirte en primer lugar que Armenia es un país relativamente pequeño ya que después de todas las dominaciones a las que se ha visto sometido, apenas le quedan algo más treinta mil kilómetros cuadrados. En el país, la religión predominante es la cristiana, cuya cabeza visible es Su Santidad Karekin II, Catholicós Patriarca Supremo de todos los armenios, que cuenta con unos quince mil templos entre iglesias y pequeños monasterios repartidos por todo su territorio.

Sabemos que Armenia fue el primer Estado que adoptó formalmente el cristianismo como su religión, cosa que hizo en el año 301, o sea, cuando en el Imperio Romano aun era perseguida la nueva religión y que dos años más tarde, en el 303, se erigía en Etchmiadzin lo que hoy llamamos la Santa Sede de la Iglesia Apostólica Armenia, cuyo templo principal data de finales del siglo V. La Sede de Etchmiadzín, situada muy cerca de la capital Yereván, tiene un importante museo donde se conservan reliquias tan importantes como la supuesta lanza de Longinos, una mano de San Gregorio el Iluminador, reliquias de San Judas Tadeo y otras.

Lanza de Longino, llevada por San Judas Tadeo a Echmiadzin, Armenia.

Lanza de Longino, llevada por San Judas Tadeo a Echmiadzin, Armenia.

El principal complejo monástico es el de Mair Dadiar y las iglesias más importantes, las de Santa Hripsima (donde se encuentran los restos de esta mártir del siglo III) y el templo de Santa Gayane. Aunque actualmente se encuentra en suelo turco, Armenia considera como suyo el Monte Ararat, sobre el cual según la tradición, se posó el arca de Noé una vez acabado el Diluvio Universal. De la madera de este arca hay supuestas reliquias en la Santa Sede de Etchmiadzin (!!!!).

Pregunta: ¿Es cierto que un religioso español expulsado de México durante la Cristiada, murió martirizado en la Guerra Civil Española? Muchísimas gracias.

Respuesta: Si que es cierto. Es posible que haya algún otro caso, pero yo conozco el del Operario Diocesano Beato Isidoro Bover Oliver. El era natural de Vinaroz (Castellón) provincia situada en el País Valenciano y como te he dicho pertenecía a este Instituto religioso desde el año 1910. Fue ordenado de sacerdote dos años más tarde y destinado al seminario mexicano de Cuernavaca, desde el cual, posteriormente fue trasladado a Tacubaya. En el mes de octubre del año 1924 fue expulsado de México y una vez en España, fue nombrado prefecto del seminario de Tortosa, en Tarragona y posteriormente, como director espiritual del mismo seminario. Cuando en España se inició la Guerra Civil en 1936, él se marchó a su pueblo natal, siendo detenido el día 22 de julio y encerrado en la cárcel de Castellón. Junto con el beato Francisco Carceller Galindo, fue fusilado en el cementerio de la localidad el día 2 de octubre. Fue uno de los componentes del primer grupo de beatos del Instituto de Sacerdotes Operarios Diocesanos, ya que fue beatificado en el año 1995. Sus restos se encuentran en Tortosa.

El Papa Francisco saludando a la multitud en su audiencia del pasado 27 de marzo.   Fotografía: Christopher Furlong/Getty Images.

El Papa Francisco saludando a la multitud en su audiencia del pasado 27 de marzo. Fotografía: Christopher Furlong/Getty Images.

Pregunta: Estoy entusiasmado con las tranquilas pero profundas reformas que el Papa Francisco está llevando a cabo en la Iglesia. Todos los días rezo por él pero quisiera saber si existe alguna oración especial. Si es así, por favor, indíquenme cual es. Gracias desde Chile.

Respuesta: Pues si que la hay y es esta:

“Oremus pro Pontifice nostro Francisco”:
Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius.

Oremus: Deus, omnium fidelium pastor et rector, famulum tuum Franciscum, quem pastorem Ecclesiae tuae praeesse voluisti, propitius respice: da ei, quaesumus, verbo et exemplo, quibus praeest, proficere: ut ad vitam, una cum grege sibi credito, perveniat sempiternam. Per Christum, Dominum nostrum. Amen.

En castellano:
Oremos por nuestro Pontífice Francisco.
El Señor lo guarde y lo conserve con vida, para que sea dichoso en la tierra y no lo entregue a la saña de sus enemigos.

Oremos: Oh Dios, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu siervo Francisco, a quién has elegido pastor de tu Iglesia; concédele que su palabra y su ejemplo sean provechosos al pueblo que él preside, para que llegue a la vida eterna junto con el rebaño que le ha sido confiado. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

Mártires de Chamical, La Rioja (Argentina).

Mártires de Chamical, La Rioja (Argentina).

Pregunta: ¿Me podríais facilitar alguna información acerca de cómo va la Causa de beatificación de los siervos de Dios Carlos Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, que fueron martirizados en el mes de julio del año 1976? Os quedo muy agradecido desde Argentina

Respuesta: Lo que sabemos sobre los llamados mártires riojanos es lo que recientemente ha publicado la diócesis de La Rioja acerca de lo que en la misma se está haciendo para que Roma reconozca el martirio de estos tres siervos de Dios. El obispo Marcelo Daniel Colombo clausuró el pasado 15 de mayo la instrucción diocesana de esta Causa que investiga la muerte del franciscano conventual Carlos de Dios Murias, del sacerdote Gabriel Longueville y del padre de familia Wenceslao Pedernera. Una vez concluida esta instrucción, todas las actuaciones serán presentadas en la Congregación para las Causas de los Santos.

Como tu bien sabes, los dos sacerdotes fueron secuestrados y asesinados en Chamical el día 18 de julio de 1976 mientras que el seglar Wenceslao fue asesinado en Sañogasta, delante de su propia familia, el día 25 de julio de ese mismo año. En ese acto, el obispo riojano recordó lo que el propio Papa Francisco había dicho el día 4 de agosto del año 2006, cuando era cardenal arzobispo de Buenos Aires: “Una iglesia que fue perseguida, una iglesia que se fue haciendo sangre, que se llamó Wenceslao, Gabriel y Carlos, testigos de la fe que predicaban y que dieron su sangre por la Iglesia, por el pueblo de Dios, por la predicación del Evangelio y, finalmente, se hace sangre en su pastor. (Se estaba refiriendo al obispo mártir Angelelli). Pienso que ese día alguno se puso contento, creyó que era su triunfo, pero la verdad es que fue el día de la derrota de los adversarios. Los primeros cristianos tenían una frase muy linda: “la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos”, luego la sangre de estos hombres que dieron sus vidas por la predicación del Evangelio es un triunfo verdadero y hoy clama por la vida, por la vida de esta iglesia riojana que hoy es depositaria”.

Lugar del martirio del siervo de Dios Carlos de Dios Murias.

Lugar del martirio del siervo de Dios Carlos de Dios Murias.

Estas palabras del entonces arzobispo Bergoglio (hoy Papa Francisco), nos puede dar una idea de cuales son sus intenciones. Estoy seguro de que, sin saltarse los procedimientos ordinarios, el Papa imprimirá celeridad a este proceso que finalizará con el reconocimiento del martirio de estos tres Siervos de Dios.

Pregunta: ¿Qué significa la palabra Homoousios? Gracias.

Respuesta: Esta es una pregunta más teológica que hagiográfica, lo que quiere decir que un teólogo podría explicártelo infinitamente mejor, pero aunque sea de forma breve te diré que esta palabra viene del griego “ομοούσιος”, que significa “misma esencia” o “misma sustancia”. Esta palabra es utilizada en el Credo Niceno cuando decimos que el Hijo es de la misma naturaleza que el Padre. Cierto es que este término no aparece en las Escrituras, pero en el Concilio de Nicea se decidió que era la mejor forma lingüística de expresar las relaciones entre las Tres Divinas Personas.

 Sepulcro del siervo de Dios Wenceslao Pedernera en Sañogasta, La Rioja (Argentina).

Sepulcro del siervo de Dios Wenceslao Pedernera en Sañogasta, La Rioja (Argentina).

Esta palabra, en dicho Concilio, entró en competencia con otra muy parecida: Homoiousios, que significa “esencia similar” o “sustancia similar”, que fue la defendida por los llamados arrianos moderados o semi-arrianos, pero que podríamos decir que tenía trampa, ya que de alguna forma daba a entender que la naturaleza no era exactamente la misma entre las Divinas Personas. El Concilio lo zanjó. Como te he dicho más arriba, un teólogo te lo habría explicado muchísimo mejor.

Antonio Barrero

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Beato Ignacio Maloyan, arzobispo católico armenio mártir

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Fotografía del Beato Choukrallah (Ignacio) Maloyan.

Fotografía del Beato Choukrallah (Ignacio) Maloyan.

Shoukrallah Maloyan (en armenio Իգնատիոս Մալոյան) nació en Mardin (Turquía) el día 8 de abril del año 1869, en el seno de una familia católica armenia, llamándose sus padres Melkon y Farides Maloyan. Desde adolescente mostró al párroco de la localidad sus deseos de hacerse monje, por lo que fue enviado al monasterio libanés de Nuestra Señora de Bzommar, de la localidad del mismo nombre situada al norte de Beirut, donde se encuentra la sede patriarcal de la Iglesia Católica Armenia y que está regida por la Congregación Patriarcal de Bzommar, fundada en el año 1750. Cuando fue tonsurado como monje de la Orden Patriarcal de Bzommar, adoptó el nombre de Ignacio en honor de San Ignacio de Antioquía.

Terminó sus estudios de teología en el mes de agosto del año 1896, siendo ordenado de sacerdote en la iglesia del mismo convento en la festividad de la Transfiguración. Al año siguiente y hasta el 1910, o sea, durante trece años fue párroco de la comunidad armenia católica de Alejandría y de El Cairo, ganándose el cariño de sus feligreses y el respeto de los musulmanes egipcios.

El Patriarca Armenio, Su Beatitud Boghos Bedros XII Sebbaghian lo nombró secretario patriarcal en el año 1904, pero por un problema que le afectó a los ojos y a su capacidad respiratoria, su estancia en la sede patriarcal fue solo de meses, teniendo que regresar a su feligresía en Egipto adonde, como he dicho, se quedó hasta el año 1910. Fue entonces cuando el Patriarca lo envió a la diócesis de Mardin, a fin de poner orden entre un clero que actuaba con total anarquía.

El Sínodo Patriarcal Católico Armenio, reunido en el Vaticano el 22 de octubre de 1911, lo nombró arzobispo de Mardin y, con la aquiescencia de la Santa Sede, fue consagrado como tal. De esta manera, volvió a su localidad natal como obispo, haciéndose cargo de su desvastada diócesis, poniendo orden en el clero, restaurando la práctica sacramental y fomentando la devoción al Corazón de Jesús y a la Santísima Virgen.

Monumento en honor al Beato.

Monumento en honor al Beato.

Como ya comentábamos en el artículo de ayer y en el de San Gregorio de Narek, en el verano del 1915 comenzó el genocidio armenio; el gobernador turco Resit Bey lo inició en la división administrativa de Diyabakir Vilayet, creada en el año 1867, persiguiendo y masacrando a los cristianos armenios (monofisitas) y asirios (nestorianos), lo que le valió el apelativo de “el carnicero de Diyarbakir”. El día 3 de junio de 1915, Mahmdouh Bey, jefe de la policía de Mardin, registró la sede del arzobispo Ignacio, acusándolo de tener armas y, siendo infructuosos los registros, detuvo al arzobispo y otras personalidades católicas armenias.

Sometido a interrogatorio para que se declarara culpable de guardar armas y se convirtiera al Islam, como el arzobispo se negó, Mahmdouh Bey le golpeó con la culata de su pistola y lo envió a la cárcel. Fue encadenado, le propinaron una terrible paliza y con unas tenazas le arrancaron las uñas de los pies. Mientras lo maltrataban, le obispo susurraba: “Señor, ten misericordia de mí y dame fuerzas”, y solicitó la absolución a los sacerdotes que estaban presentes durante la paliza.

Seis días más tarde su madre lo visitó en la cárcel y en vez de animar a su hijo, tuvo ella que ser animada por el obispo mártir. Asimismo animó a sus sacerdotes y fieles para que aceptasen el martirio si esta era la voluntad de Dios. Todos se absolvieron mutuamente y el arzobispo, con un poco de pan y vino que le llevó su madre, celebró clandestinamente la Eucaristía y la repartió entre los sacerdotes y los fieles.

Al día siguiente se ordenó la deportación forzosa al desierto del arzobispo, clero y fieles de la archieparquía, atándolos con cadenas, cuyo destino final era la localidad kurda de Aderchek, donde en unas cuevas cercanas a la ciudad asesinaron a más de cien personas ante los ojos del obispo. La caravana de deportados la conformaban unas cuatrocientas víctimas, entre las cuales iba el arzobispo y catorce sacerdotes.

Lienzo del Beato a partir de su fotografía.

Lienzo del Beato a partir de su fotografía.

Mahmdouh Bey le ofreció nuevamente al arzobispo Ignacio el salvar su vida si se convertía el Islam. El arzobispo hizo profesión de obediencia al gobierno turco, pero se negó a renegar de su fe cristiana: “Te he dicho antes y te digo ahora que viviré y moriré por mi fe y por la Iglesia Católica. Me enorgullezco de la cruz de mi Dios y Señor Jesucristo”. Enfurecido el jefe de policía, ordenó que se llevaran a los deportados a un valle distante, a unas cuatro horas de camino y allí, entre los días 10 y 11 de junio, asesinó a unas doscientas víctimas, y al arzobispo lo mató de un tiro en el castillo de Zerzevan. Tenía cuarenta y seis años de edad. Desnudaron los cadáveres, se repartieron sus ropas, los rociaron con gasolina y los quemaron.

Incoada la Causa del arzobispo Ignacio Maloyan, San Juan Pablo II aprobó el decreto de martirio el día 24 de abril del año 2001, beatificándolo en la Basílica de San Pedro el día 7 de octubre del mismo año. El Patriarcado Católico Armenio tiene también incoada la Causa de beatificación de cuarenta y tres de estos mártires y el Patriarcado Caldeo tiene incoada la Causa a otros catorce mártires.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– Nazlean, J., “Los acontecimientos religiosos y políticos en Oriente Medio entre 1914-1928”, Beirut, 1960.
– Teodik, C., “El calvario del clero armenio”, New York, 1985.
– Ternon, Y., “Mardin dans la guerre mondiale”, Mazda Publishers, 2006.

Enlaces consultados (31/03/2015):
– www.azg.am/wap/?nl=AM&id=2001101815&Base_PUB=0
– www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20011007_beat-maloyan_en.html
– en.wikipedia.org/wiki/Patriarchal_Congregation_of_Bzommar

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Canonización de los mártires del Genocidio Armenio

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Cadáveres de refugiados armenios víctimas de la epidemia de tifus en el bosque lindero a la Santa Sede de Echmiadzín.

Cadáveres de refugiados armenios víctimas de la epidemia de tifus en el bosque lindero a la Santa Sede de Echmiadzín.

La canonización que hoy realiza la Iglesia Apostólica Armenia en la Santa Sede de Etchmiadzin, es sin lugar a dudas, la canonización más masiva de la historia de la Iglesia, pues se canoniza al más del millón y medio de víctimas inocentes masacradas por los turcos en el Asia Menor entre los años 1915-1923, en lo que se ha venido en denominar el “Genocidio Armenio”.

La Iglesia Armenia no tiene un método o norma establecido para realizar una canonización en el sentido en el que, aunque distintos, los tienen las Iglesias Católica y Ortodoxa. Durante los últimos quinientos años, esta Iglesia no ha realizado canonización alguna, ya que el último santo reconocido oficialmente fue San Gregorio de Datev, monje y teólogo armenio que vivió a caballo entre los siglos XIV-XV y esto ha sido debido, en gran medida, a las divisiones internas existentes en esta Iglesia que ha hecho que el Santo Sínodo haya llevado siglos sin ni siquiera reunirse al completo. Dada la complejidad de esta canonización que tiene muchas implicaciones políticas, los patriarcados de Etchmiadzin y Antelias llevan muchos años trabajando en ella, concretamente, desde el 1989, o sea, desde el setenta y cinco aniversario de la masacre.

Armenios ejecutados en Constantinopla, junio de 1915.

Armenios ejecutados en Constantinopla, junio de 1915.

En el mes de septiembre de dicho año se reunieron todos los obispos pertenecientes a los Patriarcados armenios de Etchmiadzin, Cilicia (Antelías), Jerusalén y Constantinopla, así como todos los obispos de la diáspora tomando la decisión de canonizar a todas las víctimas del genocidio. Tras largas deliberaciones decidieron canonizarlos colectivamente, como anteriormente ya se había hecho con los mil treinta y seis mártires de la batalla de Vartanants o como la propia Iglesia Católica lo ha hecho con los mártires de Otranto.

¿Pero qué fue el genocidio armenio? Fue la masacre de aproximadamente un millón y medio de armenios que, en varias fases, se inició cuando desapareció el llamado imperio otomano. Primero fue con el sultán Abdul Hamid II, luego con el régimen nacionalista de los llamados “Jóvenes Turcos” y finalmente con el mismísimo Kemal Ataturk, el llamado padre de la actual Turquía. Es cierto que desde 1894, en el período de declive del sultanato turco, se inició esta persecución contra los armenios, pero los hechos prosiguieron con muchísima más intensidad y crueldad una vez entrado el imperio otomano en la primera Guerra Mundial, especialmente a partir de la batalla de Sarikamis en enero del año 1915.

Niño armenios, víctimas de la masacre de Erzerum.

Niño armenios, víctimas de la masacre de Erzerum.

Desde entonces, los turcos acuciados por esta derrota ante los rusos y por la presión británica en el Cáucaso, iniciaron a partir del mes de abril una serie de actuaciones para acabar con el cristianismo en Anatolia. Es cierto que había comunidades armenias en otras partes del imperio, incluso en Estambul, pero allí la situación no fue tan dramática. Aunque a partir de agosto del 1915 se empezaron a conocer estos crímenes gracias a la denuncia del obispo armenio de Salónica y del Patriarca de Constantinopla, la comunidad internacional no consiguió detenerlos incluso presionando a Turquía. Aunque al finalizar la Guerra se firmaron unos tratados de paz, Turquía los incumplió sistemáticamente y los armenios siguieron sufriendo todo tipo de vejaciones y exterminaciones hasta desaparecer prácticamente en toda la Anatolia turca. Eso a pesar de que los británicos (que fueron quienes más se preocuparon de estas deportaciones y masacres) amenazaran al gobierno turco con juzgarles como genocidas al finalizar la guerra, cosa que al final, por diversas y complejas razones políticas tampoco se hizo.

Los armenios eran cristianos, culturalmente muy bien preparados, con cierta presencia en las actividades públicas y en su mayor parte, pertenecientes a una clase media que estaba repartida por todo el imperio otomano, pero especialmente en la parte asiática del mismo, o sea, la península de Anatolia. En el año 1915, las autoridades turcas cerraron sus escuelas y sus organizaciones sociales, profanaron sus iglesias, destruyeron sus monasterios, profanaron las tumbas de los santos, dispersaron su patrimonio e iniciaron contra los armenios una persecución sin precedentes, tanto por el hecho de ser armenios como por el hecho de ser cristianos. Primero fueron episodios de violencia y humillaciones aisladas en determinadas localidades; más adelante siguieron las deportaciones masivas al desierto cuyo principal objetivo no era trasladar a esta población sino destruirla, trenes repletos de deportados, masacres y sepulturas en inmensas fosas comunes. Muchísimos miles de personas murieron de hambre durante las interminables caminatas a través del desierto, cuyo último destino era Der-el-Zor, en Siria.

Mujer armenia llorando a su hijo, muerto de hambre.

Mujer armenia llorando a su hijo, muerto de hambre.

Es cierto que parte de la población turca se opuso a estos planes y que incluso los kurdos se esforzaron en algunos lugares para salvar a los armenios, pero el aparato del estado turco fue mucho más resolutivo que quienes se oponían. Los supervivientes, unos quinientos mil, fueron los armenios que lograron escapar y asentarse en Siria, el Líbano y en lo que era la Armenia independiente, luego anexionada por la URSS, quién siguió también persiguiendo a los armenios tanto por motivos religiosos como étnicos.

Como se desconoce no solo el número exacto de víctimas (hombres, mujeres, niños, y ancianos de todo tipo de profesiones) y como se desconocen la inmensa mayoría de los nombres, la canonización no podrá ser nominal. Además, la ausencia en la Iglesia Armenia de una metodología concreta para las canonizaciones y la abrumadora tarea de documentar la vida de cada una de las víctimas hace que sea prácticamente imposible el declararlos santos en el sentido propio del término. Se canonizan como pueblo que muere por su fe, no como persona una a una; repito: algo parecido a lo de los mártires de Otranto que fueron masacrados por ser cristianos.

Mujer armenia con quemaduras y lesiones en el cuerpo, fruto de la tortura.

Mujer armenia con quemaduras y lesiones en el cuerpo, fruto de la tortura.

Desde el punto de vista teológico, desde el momento de la canonización, ya no podremos hablar de víctimas, sino de mártires, ya no se rezará por ellos, sino que se les rezará a ellos. Cierto es que con esta canonización se hace también justicia, pero esta justicia debería extenderse a que toda la comunidad internacional reconociera aquel genocidio, al igual que se ha reconocido el genocidio nazi contra los judíos. En la Conferencia de París del año 1920 se reconoció este Genocidio, pero en la actualidad no llegan a una treintena de países los que han firmado este reconocimiento. España, por ejemplo, no lo ha hecho.

Como ha dado a conocer el prefecto de los archivos vaticanos, la Santa Sede, en honor de la Iglesia Apostólica Armenia, publicará en un libro una serie de documentos y testimonios procedentes de sus propios archivos, en los que se expone la enorme masacre de cristianos armenios llevada a cabo por los turcos. En la rueda de prensa dada por monseñor Sergio Pagano, explicó que en algunos de esos documentos se relatan actos de tal barbarie perpetrados por los soldados turcos contra las mujeres armenias embarazadas, que le hicieron sentir vergüenza como hombre, como por ejemplo, que los soldados turcos jugaban a los dados para adivinar el sexo del niño antes de matar al feto con una bayoneta, una vez extraído del vientre de la madre.

Quiero terminar este artículo con algunas frases extraídas de la Carta Encíclica de Su Santidad Karekin II, Patriarca y Katholicós de la Iglesia Armenia sobre el centenario del genocidio y la proclamación de sus mártires como santos.

Cabezas cortadas de armenios masacrados.

Cabezas cortadas de armenios masacrados.

“Cada día del año 2015 será un día de recuerdo y devoción para nuestro pueblo, un recuerdo a la memoria de nuestros mártires, delante de los cuales, con humildad nos arrodillaremos en oración, ofreciendo incienso por las almas de nuestras víctimas inocentes que yacen en tumbas sin nombres, pues aceptaron morir en vez de repudiar su fe y su nación. Por eso, realmente, “el sendero de los justos es como la luz del alba, que va en aumento hasta que es pleno día” (Proverbios, 4, 18)

(…)Hemos continuado viviendo aunque algunos nos querían muertos, porque Tú, ¡oh Señor! has querido que nuestra gente – condenada a muerte por un plan genocida – lograra vivir y resurgir, de tal modo que te podemos presentar esta justa conciencia de humanidad y de derecho de gentes, para liberar al mundo de la callosa indiferencia de Pilato…… Como Pontífice de los armenios, quiero anunciar a nuestra gente que el 23 de abril de 2015, durante la celebración de la Divina Liturgia, nuestra Santa Iglesia ofrecerá un servicio especial para canonizar a sus hijos e hijas que han aceptado el martirio como santos “por la fe y por la patria” y proclamará anualmente el 24 de abril como Jornada de recuerdo de los Santos Mártires del Genocidio…

Collage con distintas fotos mostrando detalles del genocidio.

Collage con distintas fotos mostrando detalles del genocidio.

¡Oh pueblo armenio, embellecido desde lo alto como una nación mártir, pero como una nación resurgida; vive con coraje, avanza con seguridad, con tu mirada dirigida hacia el monte Ararat que contiene el Arca y con el corazón inquebrantable ten alta tu esperanza. El aliento y el mensaje del Señor están dirigidos a ti: “Aunque no seas fuerte, fuiste fiel a mi palabra y no has traicionado mi nombre… retén lo que tienes para que nadie te quite la corona de la victoria” (Apocalipsis, 3, 8-11)

(…) Desde el santo altar de Etchmisdzin roguemos a Dios por la paz, la seguridad y el bienestar de nuestra patria, de nuestro amado pueblo en todo el mundo y sobre todo, por la luz eterna y la paz para las almas inocentes de los Santos Mártires del Genocidio. Puedan el amor y la hermandad, la justicia y la verdad reinar sobre toda la humanidad y puedan los caminos de los justos irradiar, orientar y difundir la luz hasta el alba de un día nuevo, que traiga la paz y la felicidad al mundo entero…”

Santos mártires armenios del Genocidio, rogad por nosotros.

Este artículo lo he realizado utilizando diversas informaciones publicadas en diversos medios de comunicación durante varios meses.

Ravished Armenia” (1919): Película sobre el genocidio

Vídeo de la canonización:

Antonio Barrero

Enlace consultado (22/04/2015):
– http://armeniangenocide100.org/es/

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San Gregorio de Narek, monje armenio y Doctor de la Iglesia

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Miniatura del 1173 representando al santo.

Miniatura del 1173 representando al santo.

San Gregorio de Narek (Գրիգոր Նարեկացի, en armenio) fue un monje del monasterio de Narek, muy conocido no solo por su santidad, sino porque otro santo – San Nerses Lambronac’i -, hablando de él, lo denominó como un “ángel con cuerpo”. Es también muy conocido por su libro de oraciones que él mismo llamaba “Libro de Elegías” (al que el pueblo armenio denomina simplemente como “Narek” y que es un compendio de noventa y cinco oraciones), que es el texto más venerado y más difundido entre los armenios después de la Sagrada Biblia. También se le conoce como el sabio de Vaspurakán, ya que fue un monje que contribuyó grandemente en el florecimiento de la espiritualidad y de la cultura armenias.

De su vida, poco sabemos; solo aquello que nos ha llegado a través de sus propios escritos. Sobrino de Ananías Narekac’i, un insigne escritor y archimandrita del monasterio de Narek, fue educado en el propio monasterio junto con su hermano Juan, que era mayor que él. Fue monje y con unos veinticinco años de edad se ordenó de sacerdote en el mismo monasterio, convirtiéndose posteriormente en maestro de novicios y en abad. En aquella época el monasterio, situado en las orillas del lago Van en Vaspurakán (hoy Turquía) era muy floreciente tanto por sus numerosas vocaciones como por su vida espiritual. Hoy, está deshabitado.

Algunos historiadores afirman que era hijo de Khosrov Anjevac’i, quién al morir su esposa ingresó como monje y se convirtió en un piadoso obispo, al que se le atribuye el comentario más antiguo sobre la Divina Liturgia en Rito Armenio, pero un estudio llevado a cabo por el historiador armenio Kibarian, distingue a dos personas con el mismo nombre de Gregorio, contemporáneos y quizás, incluso, paisanos. Uno sería el hijo del obispo Khosrov – que es el autor de la obra “Comentario al Cantar de los Cantares” -, y el otro sería nuestro santo, que obviamente, no debemos considerarlo como el hijo del obispo Khosrov.

Iluminación armenia del Santo escribiendo su obra.

Iluminación armenia del Santo escribiendo su obra.

Según este estudio, la fecha de su nacimiento podemos encuadrarla entre los años 950-955, posiblemente en Andzevatsik (entonces Armenia, pero hoy Turquia) habiendo muerto “relativamente” joven en Narek conforme lo afirma N. Lambronac’i en su “Vita”. En ella dice que debió tener unos cincuenta años cuando compuso en el año 1003, su obra maestra, o sea, el “Libro de las sagradas Elegías”. Poco tiempo después se fija la fecha de su muerte, siendo sepultado en el monasterio de Narek, cercano a la iglesia de San Sanduxt. Inmediatamente, su tumba se convirtió en meta de peregrinación para los fieles pertenecientes a la Iglesia Apostólica Armenia hasta que los turcos causaron la gran masacre del pueblo armenio en el año 1915, lo que se la venido en llamar “el genocidio armenio”. El Sinaxario armenio, el día 27 de febrero, informa sobre una “Vita” del santo, aunque en la actualidad es conmemorado junto con los “santos traductores”, en la tercera semana después de la Asunción.

Estando aun vivo ya era considerado un santo por todos sus contemporáneos (el mismo lo cuenta en su oración número 71), aunque no le faltaron algunos enemigos que lo acusaron de herejía delante de algunos obispos (también lo narra en su oración 83, en la que implora el perdón de todos). En la “Vita” narrada por el Sinaxario se menciona un hecho muy significativo: habiendo sido acusado de herejía, reunidos en un Sínodo los obispos y los príncipes, enviaron a dos delegados para que lo trajeran y someterlo a juicio. Recibidos por Gregorio, los delegados fueron invitados a comer; era viernes y les pusieron dos palomas asadas, por lo que los delegados, escandalizados, lo arrestaron de inmediato. Gregorio se puso a orar, excusándose pues la idea no había sido suya y ordenó a las palomas que se fueran volando, cosa que ocurrió. Ante este milagro, los delegados se marcharon y se lo contaron a los obispos, los cuales reconocieron la inocencia y santidad de Gregorio.

Foto del monasterio de Narek en el año 1900.

Foto del monasterio de Narek en el año 1900.

Aunque esta narración tiene todas las pintas de ser una leyenda, lo que si está claro es que fue acusado de herejía, algo explicable considerando que en aquel tiempo, la Iglesia Armenia atravesaba un período difícil por la presencia de unos herejes llamados “Thontrakec’i”, que fueron precursores de los albigenses. Esta Iglesia era muy antigua. En el año 451, junto con el Patriarcado de Alejandría y la Iglesia Jacobita, considerando que la ortodoxia había roto con lo acordado por el Concilio de Éfeso y se producía una recaída en el nestorianismo, rompieron formalmente su comunión con Roma y con los demás patriarcas, siendo escindidos y considerados como monofisitas. Por lo tanto, hay que decir que San Gregorio de Narek vivió en una época en la que la Iglesia Armenia no se encontraba formalmente en comunión ni con Roma ni con Constantinopla. Pero también hay que decir que en aquellos tiempos, finales del primer milenio de la cristiandad, estaba todo tan enmarañado que no es fácil hablar de cisma o de herejía cuando se trataba de las divisiones o discrepancias teológicas o eclesiales entre unos y otros.

Hay quienes afirman que San Gregorio pertenecía a esa secta debido a su estrecha amistad con el archimandrita del monasterio de Kc’va, quien de hecho, sí pertenecía a ella, pero esto no es asumible ya que existe una carta del propio Gregorio haciéndole ver los errores de dicha secta. Su propio tío, Ananías, había sido acusado de pertenecer a ella, por lo que tuvo que firmar una profesión de fe anatematizando a los herejes. Esto explica el por qué San Gregorio incluyó en su libro de oraciones una profesión de fe, dirigida de manera especial contra los herejes, a los cuales él llamaba paulicianos o maniqueos.

Relieve del santo en la fachada de la catedral moscovita de la Santa Cruz.

Relieve del santo en la fachada de la catedral moscovita de la Santa Cruz.

Como queda demostrado en su oración número 80, San Gregorio mostraba una veneración muy especial hacia la Santísima Virgen, de la que se afirma que se le apareció en una ocasión. Existe también un panegírico mariano escrito por el santo del que hablaremos posteriormente. En estos dos textos se puede escudriñar lo que podríamos llamar toda una teología mariana. Fue un escritor prolífico y en base a sus escritos es por lo que el Papa lo declara hoy Doctor de la Iglesia Universal, aunque ya la Iglesia Armenia lo tiene considerado como tal.

Sus obras las podríamos dividir en los siguientes grupos:
“Himnos y odas”, que es una veintena de poesías religiosas que conforman una obra poética escrita en su juventud.
“La Historia y el panegírico de la Cruz de Aparak’” y “El panegírico de la Virgen María”, compuesto en el año 984 a petición del obispo Esteban Mokac’i y que está inspirado en el himno “Akathistos”, profundizando en la doctrina de la Encarnación y, partiendo de ella, exaltando la dignidad, ternura y belleza de la Santísima Virgen. En la historia-panegírico de la cruz, describe el traslado de una reliquia de la Santa Cruz desde Constantinopla hasta Armenia. La reliquia fue recibida por los fieles con gran veneración, siendo expuesta en la iglesia de la Virgen, ocasión que San Gregorio aprovechó para escribir los dos panegíricos sobre la Cruz y sobre la Virgen. Estos dos escritos no solo tienen un enorme valor literario, sino que son dos preciosos documentos sobre la doctrina teológica de la Iglesia Armena.
– Tres discursos escritos bajo la forma de oración, conocidos como “Ganj” (tesoro), uno sobre el Espíritu Santo, un segundo sobre la Iglesia y el tercero sobre la cruz.
– Un panegírico escrito sobre los apóstoles y los discípulos de Cristo y otro sobre San Jacobo de Nisibe, un santo muy venerado por los armenios.
– Una carta dirigida al archimandrita del monasterio de Kc’av, condenando las doctrinas de los herejes llamados “Thontrakec’i”.
– El libro de oraciones, o “Libro de las sagradas Elegías”, del que hemos hablado antes y que fue escrito en el año 1003.

Entre los escritos de San Gregorio de Narek se tenía como auténtico el “Comentario sobre el Cantar de los Cantares”, escrito en el año 977, pero que como hemos dicho anteriormente, no se considera que sea una obra suya, aunque en muchas páginas de Internet se la siguen atribuyendo. Por todas estas obras, de San Gregorio de Narek se ha dicho que es el San Agustín de los armenios, no por su cantidad, sino por su contenido y por la influencia que ha tenido en esta Iglesia que, como también he dicho más arriba, ya lo veneraba como Santo Doctor.

Iglesia Patriarcal de Etchmiadzim.

Iglesia Patriarcal de Etchmiadzim.

Finalmente, quiero reproducir literalmente una oración escrita por el santo a la Santísima Virgen María. Dice así: “Me vuelvo hacia ti, Santa Madre de Dios, Tú que has sido fortificada y protegida por el Padre altísimo, preparada y consagrada por el Espíritu que reposó sobre Ti y embellecida por el Hijo, que en Ti habitó. Ayúdame con tus oraciones a fin de que socorrido siempre y colmado con tus beneficios, habiendo hallado luz y refugio junto a tu santa maternidad, viva yo para Cristo, tu Hijo y Señor. Sé mi abogada, demanda y súplica, pues como creo en tu inefable pureza, así también creo en la buena acogida que tu Hijo hace a tu palabra. Glorifica en mí a tu Hijo: que Él se digne obrar divinamente en mí el milagro del perdón y de la misericordia. ¡Oh servidora y Madre de Dios!, que por mí, tu honor sea exaltado y que por Ti, se manifieste mi salvación. Seguro que así ocurrirá, ¡oh Santa Madre de Dios!”.

Esta oración tiene una hondísima profundidad, muestra una confianza y un amor sublime a la Theotokos y nos da una prueba de la santidad de Gregorio, que desde luego, merece ser declarado Doctor de la Iglesia Universal, aunque en aquel tiempo, su Iglesia e incluso él mismo, no estuviesen en comunión con Roma. Esta declaración de Doctor Universal de la Iglesia, coincidente con el centenario del “genocidio armenio”, es equivalente a una canonización formal por parte de la Iglesia Católica. Todo se ha hecho siguiendo las normas marcadas por la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos.

Divina Liturgia en Rito Armenio:


Antonio Barrero

Bibliografía:
– Kechichian, S., “Grégoire de Narek: le livre de Prières”, París, 1961.
– Mécérian, J., “La Virgen María en la literatura medieval de Armenia; Gregorio de Narek”, Beirouth, 1954.
– Padres Mechiratistas, “Panegírico a la beata Virgen de Tiroyan”, Venecia, 1904.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo VII”, Città Nuova Editrice, Roma, 1988.

Enlaces consultados (22/03/2015):
– www.adelantelafe.com/roratecaeli-un-nuevo-doctor-de-la-iglesia
– www.diarioarmenia.org.ar/san-gregorio-de-narek-el-proximo-doctor-de-la-iglesia-catolica

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Siervo de Dios Bèdros Mekhitar

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Lienzo del Siervo de Dios junto a la Virgen y dos Santas mártires.

Lienzo del Siervo de Dios junto a la Virgen y dos Santas mártires.

El Siervo de Dios Bèdros Mekhitar (o Mechitar o Manukyan) es un monje armenio, fundador de la Orden Mekhitarista. La causa de canonización fue introducida por la diócesis de Sebaste (la actual Sivas) el 25 de noviembre de 1903: han transcurrido ya 110 años, pero todavía sin éxito.

Mekhitar nació en Sebaste el 7 de febrero de 1676, la actual Sivas, en la Pequeña Armenia. A la edad de quince años entra en el convento de Surb Nshan (literalmente, Santo Signo), regentado por los monjes armenios de San Antonio Abad. La actividad monacal en aquel período en Armenia estaba muy anclada al pasado y el joven Mekhitar soportaba mal esta situación. Su inquietud lo lleva a desplazarse de Sebaste a Erzerum y después a Echmiadzin. En 1691, el encuentro con la cristiandad occidental a través de un misionero jesuita, quizás Jacques Villote, impresiona mucho al joven.

La Iglesia Armenia está separada de Roma por ser formalmente monofisita, aunque esta división obedece más a razones históricas que a una división real por conceptos teológicos. Esta división era mal soportada por Mekhitar, que durante toda su vida tratará, por todos los medios posibles, la reincorporación a la comunión católica de los creyentes de la Iglesia Apostólica Armenia.

En 1696 marcha a Roma para profundizar en sus estudios, pero una grave enfermedad lo hará regresar a su patria. En este mismo año fue ordenado sacerdote y durante cuatro años trabajó al servicio de la iglesia local. En 1700 fue a Constantinopla y, con una decena de discípulos, inicia una vida comunitaria orientada hacia la predicación y hacia la publicación de escritos. El 8 de septiembre de 1701, fiesta de la Natividad de María, la comunidad se consagra al Señor bajo la protección de la Virgen. Debido a su elección, entraron en conflicto con la Iglesia Apostólica Armenia, y como cristianos fueron mal vistos por la mayoría musulmana, viéndose obligados a trasladarse a Modone, en la península de Morea, que en ese tiempo estaba bajo control de La Serenísima.

En 1705, la comunidad presenta al papa Clemente XI la petición de aprobación de la Orden con estas palabras: “El propósito de nuestras Constituciones es el siguiente: en primer lugar, preservar la forma de vida monástica que hemos tomado de los armenios, así como la preservan los monjes armenios, pero no sin los tres votos, que son esenciales para el estado religioso”. A estos tres votos (castidad, pobreza y obediencia) Mekhitar quiso añadir un cuarto: el apostolado hasta el derramamiento de sangre. El énfasis de los votos se debe al hecho de que en la tradición monástica de Armenia no se pronuncian explícitamente. Esta declaración no explícita ha dado lugar a una relajación de la aplicación de los mismos en la vida monástica armenia del tiempo. Con el nombre de Congregación Reformada de los monjes armenios de San Antonio Abad, fue aceptada por la Iglesia Católica ad experimentum en 1711.

El Siervo de Dios presenta a sus discípulos a la Virgen, patrona de la Orden Mekhitarista.

El Siervo de Dios presenta a sus discípulos a la Virgen, patrona de la Orden Mekhitarista.

Otra característica peculiar de la orden es la obligación de los miembros de ser armenios al menos por parte de uno de los progenitores. La solicitud fue aceptada, como se ha mencionado, pero Roma exigió la adhesión de la Congregación a una regla aceptada por la Iglesia Católica: las opciones eran la regla de San Basilio o la de San Benito (ya que la regla de San Antonio Abad no tenía forma escrita), MeKhitar eligió la regla de San Benito, que se asemejaba más a su comprensión de la vida monástica.

La permanencia de Mekhitar en la península le permitió conocer importantes políticos venecianos como el futuro dogo, en aquel momento almirante, Alvise Sebastiano Mocenigo y a Angelo Emo, que era gobernador de Morea. Los avatares de la guerra que cayó sobre la península hicieron migrar la Orden a Venecia en 1715. Temporalmente fueron acogidos cerca de la iglesia de San Martín, a la espera de un alojamiento definitivo que tendrá lugar en 1717 con la asignación, por parte de La Serenísima, de la isla de San Lázaro, donde todavía tienen su sede.

Mekhitar murió el 17 de abril de 1749, dejando una sólida realidad religiosa en manos de su joven sucesor Esteban Melkonian, que la rigió hasta 1800. Siguiendo el ejemplo del fundador, los monjes continuaron su labor de redescubrimiento, de estudio, de traducción y de impresión de antiguos escritos armenios y de la traducción al armenio de importantes obras clásicas de la cristiandad. El trabajo de profundización y de estudio de esta antigua lengua ha permitido redescubrir y dar a conocer una rica e importante literatura.

La comunidad, sin embargo, fue sacudida por tensiones que resultaron en una división en 1772. Un grupo de monjes se mantuvo en Venecia, mientras que otros abandonaron San Lázaro para dirigirse primero a Trieste, donde fueron bien recibidos por el Imperio Austríaco, después se asentaron definitivamente en Viena, donde mantuvieron su actividad.

Escultura en honor al Siervo de Dios en la isla de San Lázaro, Venecia (Italia).

Escultura en honor al Siervo de Dios en la isla de San Lázaro, Venecia (Italia).

Las dos ramas mekhitaristas realizaron tareas similares, pero se puede decir que la rama vienesa fue menos atenta con las posiciones teológico-canónicas de la Iglesia Católica que la de Venecia. La Orden, de conformidad con sus principios, ha hecho una contribución muy importante al desarrollo cultural del pueblo armenio.

En el año 2000 se reunieron las dos ramas, recobrando la unidad original de la Orden, y en 2002, la Orden contaba con 10 conventos y 35 religiosos, 28 de los cuales eran sacerdotes.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2013
* sitio web de newsaints.faithweb.com
* sitio web de wikipedia.org

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