Las Beatas terciarias mínimas de Milazzo: ¿cuatro o tres?

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Antigua estampa de Santa Cándida, mártir de las catacumbas venerada en el Santuario de San Francisco de Paula, Milazzo (Italia).

Antigua estampa de Santa Cándida, mártir de las catacumbas venerada en el Santuario de San Francisco de Paula, Milazzo (Italia).

Santa Cándida, mártir romana, venerada en Milazzo. Tras solucionar el dilema de la verdad en torno a las reliquias de la santa mártir venerada en el Santuario de San Francisco de Paula en Milazzo, siempre he tenido la impresión de que la susodicha Beata Cándida nunca ha existido, y que el nombre sea un error inferido erróneamente de la historia para dar un nombre a una de las discípulas del Santo de Paula.

Esta deducción se apoya en el hecho de que en 1927, en un libro escrito por la Postulación General de la Orden de los Mínimos, en el cual se recogían y describían todos los testimonios de santidad de la Orden, no se citaba en absoluto a la susodicha Beata Cándida, sino tan sólo a las hermanas Leonti de Milazzo, sin ningún tipo de título, sino tan sólo como ejemplo de santidad paulina en Milazzo. ¡Todo esto es interesante!

Si “una antiquísima e ininterrumpida tradición milazzese consigna la figura de Cándida, popularmente venerada con el título de Beata, cuyo cuerpo se conserva en el Santuario de San Francisco de Paula, donde fue llevado en 1770”, ¿dónde está ahora ese cuerpo? Creo que esta afirmación es meramente diplomática para mantener la piadosa mentira de la piedad popular, que se puede explicar por el hecho de que el cuerpo atribuido a la Beata es en realidad el de una mártir romana, como atestigua su auténtica de 1784 y una conferencia sobre el tema dada después de mi precedente artículo. De hecho, sólo los historiadores del siglo XX atestiguan la historicidad de la Beata Cándida, basándose únicamente en un elemento, la urna, que hoy sabemos que no es la de Cándida de Milazzo. He aquí algunas citas:

Cartel de la conferencia dada en Milazzo sobre la mártir de las catacumbas.

Cartel de la conferencia dada en Milazzo sobre la mártir de las catacumbas.

1. “En la entrada, frente a la sacristía, está el cuerpo de la Beata Cándida, honrada por el culto popular” (Ryolo). Aquí ya se aprecia el error en torno a la atribución de las reliquias.

2. “Cuerpo de la Beata Cándida Leonte, virgen milazzesa, discípula de San Francisco de Paula, muerta con fama de santidad a finales del siglo XV” (Micale). Hágase notar este dato: Micale cita como apellido uno muy similar a las susodichas hermana Leonti, ¿por qué? ¿Es un error, o quería incluirla entre las hermanas Angélica, Pelagia y Blasa? Una curiosidad: Angélica Leonti es la única Beata milazzesa representada en el claustro de San Francisco de Paula de Grottaglie.

3. “En una antigua y artística urna de madera y cristal, está expuesto el cuerpo embalsamado de la Beata Cándida, virgen milazzesa discípula de San Francisco de Paula, muerta en fama de santidad en 1470 y de la cual la Santa Prefectura Apostólica oficializó la veneración de las sagradas reliquias con acta datada en Roma, 14 de junio de 1784. Pertenecía a la familia patricia de los Leonte y el escudo gentilicio está reproducido en mármol sobre el pavimento de la capilla”. (Micale-Petrungaro). Aquí comete el mismo error: con el apellido, con la fecha de la auténtica de las reliquias de Santa Cándida mártir y con las mismas reliquias. Todo elementos que no prueban que haya una Cándida de Milazzo, sino más bien al contrario: una figura inventada.

4. “Protegida por un cristal, está expuesta la Beata Cándida: se trata de un personaje ligado a la estancia milazzesa del Santo, cuyos restos fueron descubiertos en las labores de transformación del templo y ofrecidos al culto público. Los restos mortales del personaje están escondidos en el interior de un muñeco con partes anatómicas visibles de cera y revestido con un vestido blanco ricamente decorado según el gusto del tardío Settecento, sistemación claramente anacrónica pero de gran efecto. Una piedra sepulcral en el suelo de la capilla reproduce el escudo de los Leonti. Un antiguo crucifijo completa el altar”. (P. Felice Margarita O.M.) Aquí se vuelven a repetir los errores del apellido y de las reliquias.

Beata Angélica Leonti de Milazzo. Fresco del claustro de los Mínimos en Grottaglie, Italia.

Beata Angélica Leonti de Milazzo. Fresco del claustro de los Mínimos en Grottaglie, Italia.

5. “Cuerpo encerado de una monja local, contemporáneo de San Francisco y conocida por él, de nombre Cándida; el obispo del templo le concedió el culto de “Venerable”; fue una piadosa sierva del Señor. La piadosa Sierva de Dios pidió a San Francisco un recuerdo antes de que volviera a Calabria; el Santo, al día siguiente, la hizo encontrar su rostro pintado en la puerta de su casa; el cuadro sobre el cual el Santo dejó su propio rostro, permaneció expuesto en el altar hasta que se quemó en el incendio de 1908; ampolla de sangre de la piadosa venerada Cándida”. (P. Felice Margarita O.M.). Una vez más, errores: en la atribución de las reliquias y el nombre, que parece que sea el de las reliquias y no el de una “monja local”. En fin, otro elemento común en los historiadores del siglo XX es la mención del episodio de la efigie milagrosamente dejada por el Santo sobre la puerta de la casa de Cándida. Creo que este elemento no confirma la historicidad del personaje, y mucho menos su nombre.

El historiador y autor de “Melazzo Sagra”, padre Francesco Perdichizzi, afirma: “La capilla de San Francisco de Paula con un cuadro que mueve a devoción, de pintura sobre tabla, y a cepillo por lo que parece extraño, por lo cual muchos señores vicerrectores han querido una copia, fue datada en el año 1549 por la familia antigua de Rifarca, venida de Messina, donde era propiedad de los ciudadanos”. Este texto no sostiene la tradición reportada en muchos textos de historiadores del siglo XX sobre Cándida de Milazzo, que “al partir el Santo, le había pedido un recuerdo, y el Taumaturgo Paulino le había concedido su petición, imprimiendo prodigiosamente su imagen en la puerta de la casa de Cándida”. Es la susodicha Sagrada Tabla, cuya copia está en San Pier Niceto (ME), cuyo original milazzese fue destruido en un incendio en 1908.

Dicho esto, creo que la verdadera prueba de la existencia histórica de una Beata llamada Cándida sea el texto de la Orden de los Mínimos que, citando los ejemplos de santidad de la Orden que vivieron en la provincia de Messina, no da fe de ninguna Cándida. ¡Esta prueba habla por sí misma!

Pintura de la Beata Angélica Leonti de Milazzo. Octubre 2013.

Pintura de la Beata Angélica Leonti de Milazzo. Octubre 2013.

Concluyo citando la noticia, extraída del susodicho libro -de forma muy similar aparece en el libro sobre el Claustro de San Francisco de Paula en Grottaglie- sobre las tres hermanas Leonti:

Angélica, Pelagia y Blasa Leonti
Del III Ord. (1559 – 1591)

Hermanas de Milazzo, las tres fueron ornamento de este Instituo. El ayuno era su alimento; la oración su recreación; la asistencia a los pobres enfermos su mayor ocupación. Gozaron siempre de la visión del Ángel Custodio, que era su Maestro y su Guía. Su muerte fue preciosa a ojos del Señor y de los hombre. Angélica murió en 1559, Pelagia en 1591.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Chillemi F. – Milazzo città d’arte – Edizioni GBM by GEM s.r.l. – Messina, 1999, pag. 133
* Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2014
* Margarita Felice – Guida per la visita al Santuario S. Francesco di Paola in Milazzo – Tipografia Lombardo – Milazzo, 1995, pag. 31
* Micale A. – Milazzo guida turistico artistica – Arti Grafiche S.T.E.S. s.r.l., 1974, pag. 19
* Micale A. e Petrungaro G. – Milazzo ritratto di una città – Edizioni “La nuova provincia” – Milazzo, 1996, pag. 104
* Postulazione Generale (a cura) – L’Ordine dei Minimi nella luce dei Santi – Roma, 1927
* Ryolo D. – Guida storico turistica di Milazzo – Sicilia nuova Editrice – Milazzo, 1974, pag. 17
* Sito web di cartantica.it (Santa Candida martire a Roma, venerata a Milazzo)
* Sito web di oggimilazzo.it (S. Francesco di Paola: «La Beata Candida è un ”falso”»)
* Sito web di preguntasantoral.es (Santa Càndida, màrtir venerada en Milazzo)
* Sito web di santibeati.it (Beata Candida da Milazzo)
* Sito web di webalice.it (La Beata Candida di Milazzo)
* sito web di wikipedia.org (Santa Candida)

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Santas de nombre Angélica

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Beata Angélica Leonti de Milazzo. Fresco del claustro de los Mínimos en Grottaglie, Italia.

Beata Angélica Leonti de Milazzo. Fresco del claustro de los Mínimos en Grottaglie, Italia.

Angélica, entre los testigos de Jesús: el significado del nombre
Deriva del griego ànghelos, “mensajero”, como Ángela, su variante más común, y refleja la devoción y el culto a los ángeles. Algunas obras literarias, como el Orlando Furioso de L. Ariosto, han contribuido a su difusión. La onomástica se festeja el 27 de enero para Santa Ángela Mérici o para los Santos Arcángeles (29 de septiembre, “la corte angélica”) porque no existe ninguna Santa o Beata de nombre “Angélica” conmemorada en el Martirologio Romano.

Angélica de Milazzo, dicha “Beata” (6 de diciembre, s. XVI)
La rama de la Orden de los Mínimos fundada en 1500 por San Francisco de Paula tuvo su propia Tercera Orden, abierta a laicos, hombres y mujeres. A la Tercera Orden de San Francisco de Paula pertenece la “Beata” Angélica, fallecida en 1559. Era oriunda de Milazzo, bellísima de aspecto, sensible y virtuosa. La joven de Milazzo debió, según los deseos de su familia, haber seguido el destino de tantas de sus contemporáneas, eligiendo un esposo o mejor dicho, aceptando el que sus padres le destinaran, para formar una familia terrenal. Pero Angélica se resistió con terca obstinación, más fuerte que las lisonjas y las amenazas, que no le faltaron al menos durante un cierto período de su vida. En el momento de tensión más grave, recurría al Crucificado, implorándole ayuda. Fue auxiliada por la Cruz con una cruz, esto es, con una gravísima enfermedad, que puso en peligro su propia vida. Fue entonces cuando, por promesa, tomó el hábito de la Tercera Orden de San Francisco de Paula. En ese hábito, a modo de coraza mística, se sintió segura de poder quedarse para siempre con el estado deseado.

Superada su enfermedad, volvieron las insistencias y presiones. Pero, posteriormente devorada por un tumor maligno, su belleza se trocó en repulsión, mientras el sufrimiento punzante le afinaba el espíritu, consumiendo su cuerpo como un fuego hasta la muerte.

Fotografía de la Sierva de Dios Angélica Mastrioti.

Fotografía de la Sierva de Dios Angélica Mastrioti.

María Angélica Mastroti de Papasidero, dicha “Beata” (26 de mayo 1851, Castelluccio Superiore 1896)
Vivió en olor de santidad. A los seis años enfermó de tuberculosis, quedándose paralítica durante 13 años. Cuando todos estaban a la espera de su inminente final, fue curada milagrosamente en 1870. Sin embargo, sus sufrimientos no cesaron: un cálculo en la vesícula le procuró sufrimientos indecibles hasta 1873, cuando una segunda intervención sobrenatural la liberó de su mal; pero su deseo de expiación la condujo a mortificar su cuerpo haciendo uso de cilicios, ropa de cama con espinas y sometiéndose a largos ayunos. Su vida ascética le procuró frecuentes éxtasis durante los cuales hablaba con la Virgen y el Hijo que tenía entre sus brazos.

Esta implicación espiritual tuvo consecuencias físicas. Una herida de la cual manaba sangre espesa se abrió espontáneamente en su costado y ya no se cerró. En 1890, para estar junto con su sobrino Nicolás que se había hecho sacerdote, se trasladó a Castelluccio Superiore (PZ) donde continuaron verificándose hechos prodigiosos vinculados a su persona, tanto que su fama se extendió por las comarcas vecinas. En Castellucció falleció el 26 de mayo de 1896. Su tumba es todavía meta de peregrinaciones de numerosos fieles.

Beata Angélica de Caicle, ermitaña del monte Guardia en Bolonia (s.XII)
Angélica, hija de Caicle y de Bolonia, aparece en la escena de nuestros documentos el 30 de julio de 1192: en el documento así fechado, Angélica (que tiene una edad presumible entre los 20 y los 28 años) declara querer dedicarse completamente al servicio de Dios en la soledad, de modo que llevará una vida eremítica (una opción religiosa muy difundida en el contexto del gran movimiento de renovación espiritual y reforma en la Iglesia de los ss.XI-XII). Elige como lugar de retiro un terreno de su propiedad en el monte de la Guardia y manifiesta la intención de construir un eremitorio, una casa para ella y para las otras ermitañas que quisieran unirse a ella y, si el Señor lo quiere, una iglesia. Como la comunidad religiosa necesitará asistencia sacerdotal (para la administración de sacramentos y celebraciones litúrgicas, si hay una iglesia), Angélica cede su propiedad a los Canónigos de Santa María de Reno y San Salvador a cambio de asistencia sacerdotal. Asimismo, se reserva el usufructo y el rendimiento de los bienes cedidos y de otros que pueda heredar o recibir en donación para el crecimiento de su fundación religiosa.

Fotografía coloreada de la Sierva de Dios María Angélica Álvarez Icaza.

Fotografía coloreada de la Sierva de Dios María Angélica Álvarez Icaza.

Sierva de Dios María Angélica Álvarez Icaza (1887-1977)
Con María Angélica Álvarez Icaza (1887-1977), religiosa contemplativa de la Orden de la Visitación de Santa María, el continente latinoamericano da un paso gigante en los caminos del espíritu, alineándose con la tradición secular europea, llena de célebres figuras de místicos. El México de los primeros decenios del siglo XX exalta su turbulenta existencia en un claustro, donde vivió en íntimo martirio de amor el sangriento devenir de su patria. En ella confluyó límpido el carisma de la Orden de la Visitación, inspirado en la doctrina del fundador, San Francisco de Sales, Doctor del Divino Amor, que añade al monte Calvario la morada de sus Hijas. También transparentó el reclamo de la experiencia de Santa Margarita María Alacoque, de modo que María Angélica Álvarez Icaza se unió a las discípulas predilectas del Sagrado Corazón del Verbo Encarnado.

Venerable Angélica Durà
La Venerable fue terciaria mercedaria en Valencia. Murió en olor de santidad después de que la Virgen María le revelase el día de su muerte. La Orden Mercedaria la recuerda el 22 de abril.

Sierva de Dios María Angélica Pérez (1897-1932)
La Sierva de Dios María Crescencia, argentina, fue religiosa profesa de la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora del Huerto (1897-1932). Es una Hermana Gianellina.

Sierva de Dios Madre María Luisa Angélica Clarac (Auch 1817 – Moncallieri 1887)
La Madre María Luisa Angélica Clarac, Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl, nació en Auch (Francia) el 17 de abril de 1817 y regresó al Señor en Moncallieri (To) el 21 de junio de 1887. Nuestro punto de partida es el 3 de mayo de 1871, día en el cual, por un providencial y misterioso designio de Dios, la Madre Clarac abandonaba su Congregación y, sufriendo por el desapego, dio origen a una nueva familia religiosa. El lugar de nacimiento del instituto es la ciudad de Turín, en la calle S. Pío V, donde, junto a la capilla dedicada a la Virgen venerada con el título “Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús”, reposan los restos mortales de la fundadora, cuya causa de canonización está en curso.

Estampa de la Venerable Angélica Juana María de Jesús.

Estampa de la Venerable Angélica Juana María de Jesús.

Venerable Angélica Juana María de Jesús (1861–1935)
La Madre Angélica Juana de Jesús, en el siglo Flora Bracaval, nació en Mouscron (Bélgica) el 3 de mayo de 1861. Entró en las Angélicas de San Pablo, fundadas por San Antonio Maria Zaccaria, y pronto fue reconocida como digna de los más altos cargos del instituto Angélico. De 1919 a 1931 fue la superiora general y difundió la Congregación en Italia, Brasil y Bélgica. Murió con fama de santidad en Arienzo (CE) el 26 de enero de 1935.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II-III appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2014
* sitio web newsaints.faithweb.com
* sitio web wikipedia.org
* sitio web santi beati.it

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