Beato Benedicto Daswa, mártir sudafricano

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

El viernes día 2 de febrero del año 1990, Benedicto Daswa iba con su hermana enferma y con su hijo a visitar al médico en Thohoyandou; en el camino ayudó a un hombre que iba cargado con un saco de harina camino de Mbahe. Al salir del médico, después de dejar a su hermana en su casa, volvió a fin de ayudar a otro aldeano a llevar otro saco de harina de maíz a otra aldea. De regreso a su domicilio se encontró el camino bloqueado por troncos de árboles. Cuando bajó del coche para despejar el camino, se abalanzó sobre él un grupo de jóvenes que comenzaron a lanzarle grandes piedras. Malherido y sangrando salió corriendo con la esperanza de encontrar a alguien que le ayudara, llegando a un “rondawel” (una choza africana) donde estaban unos hombres bebiendo cerveza, escondiéndose en la cocina. Cuando los jóvenes que le perseguían llegaron al lugar, amenazaron con matar a la mujer que lo escondía si no les decía donde se había ocultado Benedicto. El, a fin de que no maltrataran a la mujer, se entregó y dos muchachos entraron y lo sacaron. Benedicto se abrazó a uno de ellos creyendo que le estaban salvando la vida, ya que el muchacho le dijo que no lo iban a matar, pero un hombre salió de entre la multitud y portando un “knobkerrie” (un palo africano que se utiliza para golpear y matar) hizo que todos rodearan a Benedicto. Al darse cuenta de lo que le iba a pasar, Benedicto empezó a orar en voz alta diciendo: “Señor, recibe en tus manos mi espíritu”.

Todo ocurrió muy rápido y algunos empezaron a decir: “Escuchad, se está muriendo y está llamando a su Dios”. Entonces, el hombre lo golpeó brutalmente en la cabeza con el “knobkerrie” aplastándole el cráneo y haciendo que cayera al suelo, vertiendo al mismo tiempo agua hirviendo sobre él, quemándole la cabeza mientras lo injuriaban. La mujer que estaba en el “rondawel”, salió corriendo buscando a un hermano de Benedicto para contarle lo que estaba sucediendo. Mackson, el hermano de Benedicto, después de llamar a la policía, se quedó toda la noche junto al cuerpo inerte de su hermano. Cuando llegó la policía dispuesta a inspeccionar la escena del crimen, tuvo que quedarse dentro del coche policial debido a la violencia del grupo que había asesinado a Benedicto. A la mañana siguiente llegaron un fotógrafo de la policía y un investigador forense, quienes pusieron en marcha una investigación sobre lo que había ocurrido. Varias personas fueron detenidas acusadas de este brutal asesinato, pero cuando el caso llegó a los tribunales, fue archivado por falta de pruebas. Así fue el asesinato de Benedicto Daswa, pero ¿por qué se le da la consideración de martirio a lo que solo parece un brutal asesinato? ¿Por qué fue asesinado Benedicto? Esta es la cuestión.

Fotografía del Beato junto a su esposa.

Fotografía del Beato junto a su esposa.

El asesinato de Benedicto Daswa fue la culminación de varios años de tensión entre la fe que Benedicto tenía en Jesucristo y ciertas personas de su pueblo y de otros pueblos vecinos que practicaban la brujería. Benedicto era conocido por su postura firme en contra de todo tipo de brujería y porque predicaba el que se acudiera a Dios con confianza cada vez que existiera alguna necesidad, algún problema. Era muy conocido y popular porque era muy propenso a ayudar a los jóvenes de su comunidad y de hecho, en el año 1976, había formado un equipo de fútbol al que denominó “Las once computadoras de Mbahe”. Tras el éxito inicial, el equipo comenzó a perder los partidos y hubo quién propuso consultar a un “sangoma” (una especie de brujo curandero y adivino) a fin de mejorar la actuación del equipo. Estos brujos curanderos son muy venerados y respetados en una sociedad en la que se cree que todas las enfermedades y desgracias están ocasionadas o relacionadas con la brujería.

Benedicto se mostró contrario a esta propuesta, pero él estaba en inferioridad numérica, en minoría. Para él no era posible conciliar el uso de la brujería con la fe cristiana y por eso, optó por dejar el club y formar otro equipo al que llamó “Los rebeldes por la libertad de Mbahe”, siendo apoyado por algunos jugadores. Su decisión fue el comienzo de una campaña de odio y de celos hacia él por parte de algunos vecinos del pueblo, aunque él no le dio importancia y siguió comportándose como un verdadero cristiano tanto a nivel privado y familiar como en la convivencia con sus vecinos. Así actuaba, jamás utilizó prácticas mágicas ni amuletos, algo muy habitual en su entorno.

La madre de Benedicto con dos de sus hijas. La de la izquierda es su hija póstuma.

La madre de Benedicto con dos de sus hijas. La de la izquierda es su hija póstuma.

En el mes de noviembre del año 1989, su región se vio afectada por unas lluvias torrenciales acompañadas de fuerte aparato eléctrico (rayos). Esto no era normal en aquella zona y los vecinos no lo consideraron un fenómeno natural, llegando incluso algunos de ellos a hacerle a él responsable por el hecho de ser cristiano. En las primeras semanas de enero de 1990 cayeron tremendos aguaceros y el jueves 25 de enero, hubo varios impactos de rayos en el pueblo. El jefe de la comunidad se reunió con su consejo para discutir sobre este problema y decidieron consultar con un “sangoma” a fin de identificar al responsable de aquellas desgracias. Benedicto llegó a la reunión después de que la decisión había sido ya tomada y aunque les explicó que los rayos eran fenómenos naturales, sus explicaciones fueron recibidas con escepticismo. El se empeñó en argumentar que la caída de los rayos no era una cuestión de brujería, pero la decisión estaba tomada y habían decidido pedir a cada vecino una contribución individual de cinco rands para pagarle al “sangoma”. Benedicto se negó a contribuir económicamente, sosteniendo que su fe católica le impedía tomar parte en todo lo que estuviera relacionado con la brujería. Algunos tomaron su posición como un menosprecio a las creencias tradicionales y comenzaron a conspirar contra él ya que deshaciéndose de su presencia, eliminaban un obstáculo. Y esta fue la causa de su muerte una semana más tarde. Lo mataron por defender su fe, cuando solo tenía cuarenta y cuatro años de edad.

Pero parece que en este artículo “hemos empezado la casa por el tejado” ya que normalmente, cuando escribimos sobre un santo o un beato empezamos por su nacimiento y terminamos por su muerte y su culto y en este caso lo hemos hecho deliberadamente al revés a fin de demostrar que su muerte fue por odio a la fe. Pero como queremos dar a conocer a este primer santo sudafricano cuya beatificación se realiza en el día de hoy en Tshitanini, vamos a seguir hablando sobre su vida.

Vista de la iglesia de Nweli, Sudáfrica.

Vista de la iglesia de Nweli, Sudáfrica.

Tshimangadzo Samuel Daswa (ése era su nombre), nació el 16 de junio de 1946 en Mbahe, un pueblo situado a unos treinta kilómetros de Thohoyandou, que es la ciudad principal de la antigua patria Venda, en la provincia sudafricana de Limpopo, que actualmente pertenece a la diócesis de Tzaneen. Era el hijo primogénito de Tshililo Petrus Daswa (Bakali) y de Thidziambi Ida Daswa (Gundula), muy trabajadores, emprendedores y famosos tanto por su hospitalidad como por su generosidad. Su familia pertenecía a la tribu africana de los Lemba (también llamados judíos negros), luego en su clan se seguían algunas costumbres semitas como por ejemplo, la circuncisión o la abstención de comer algunos alimentos considerados impuros según la ley de Moisés. Estas creencias y estas prácticas les fueron inculcadas desde niño y no solo a él, sino también a sus tres hermanos menores y a su hermana.

Se crió como un niño normal, que creció entre animales y en el campo. Su educación primaria comenzó en la escuela de Vondwe en el año 1957 y más tarde estuvo de la de Mbahe, en la de Tshikonelo y en la “Salvation Army School Eddie William” en Tshidimbini, completando sus estudios en la escuela secundaria de Mphaphuli. Tras la muerte de su padre en un accidente, Samuel tuvo que asumir la responsabilidad de cuidar de sus cuatro hermanos menores. Con su trabajo, pagó la educación de sus hermanos a los que siempre animó para que estudiaran. En unas vacaciones escolares marcharon a casa de un tío suyo que vivía en Johannesburgo donde se hizo amigo de un joven blanco que era católico y que fue el que por primera vez le habló de Cristo. Cuando regresaron a Mbahe, Samuel se unió a un grupo de católicos que se juntaban semanalmente debajo de una higuera para instruirse en la fe. El catequista se llamaba Benedicto Risimati que era quién ayudaba al sacerdote que cada domingo se acercaba al pueblo para celebrar la santa Misa. Este catequista, que se ordenó de sacerdote después de la muerte de su esposa, tuvo una especial influencia sobre Samuel.

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Lápida de la tumba comprada con la pensión de su madre.

Lápida de la tumba comprada con la pensión de su madre.

Después de dos años de catequesis, cuando tenía diecisiete años de edad, el 21 de abril de 1963 fue bautizado por el padre Agustín O’Brien, misionero del Sagrado Corazón, en la parroquia Sibasa. En el bautismo, inspirándose en el lema “Ora et labora” de San Benito, cambió su nombre judío de Samuel por el de Benedicto. Tres meses más tarde fue confirmado por el obispo benedictino Clemens van Hoek en la misma parroquia donde había sido bautizado. Después se inscribió en el Instituto de Formación de Vendaland donde se graduó como profesor de enseñanza primaria. Su primer trabajo como maestro fue en la escuela primaria de Ha-Dumasi y por correspondencia, continuó con sus estudios. Quiso involucrarse en la vida de la Iglesia y se hizo catequista, mostrando especial interés en el trabajo con los jóvenes, ya fueran chicos o chicas, a quienes los fines de semana, les enseñaba las habilidades manuales tradicionales.

En el año 1980 contrajo matrimonio con Shadi Eveline Monyai, una mujer luterana que se había convertido al catolicismo y se implicó en la construcción de la iglesia de la Asunción de María en Nweli. Era un hombre de Dios, un buen esposo y un verdadero líder en su comunidad. En el año 1977 fue nombrado director de la escuela primaria de Nweli, cargo que desempeñó hasta el día de su muerte. Podríamos decir que era una persona influyente, pues vivía en una casa de ladrillo, tenía televisión, teléfono y coche y estos signos de “prosperidad” le granjearon una cierta envidia sana por parte de uno de sus compañeros de trabajo en la escuela.

En su matrimonio con Shadi tuvo ocho hijos, la última de las cuales nació cuatro meses después del asesinato de su padre. Como esposo y como padre era ejemplar pues consideraba que una de las principales tareas que había adquirido con su compromiso matrimonial era la educación de los hijos y el compartir las tareas del hogar con su esposa. Todas las noches rezaban en familia antes de acostarse y todos los domingos iban juntos a Misa. Trabajaba con los jóvenes, suplía al sacerdote cuando este faltaba, siempre estaba disponible para ayudar a todos y llevaba a cabo numerosas obras de misericordia. Era un hombre de oración, compartía su fe con los demás, como he dicho antes, uno de sus proyectos más querido fue la construcción de la iglesia de Nweli, trabajaba incansablemente animando a los demás a hacer lo mismo, tenía una pequeña huerta donde cultivaba verduras y legumbres que distribuía entre las familias más necesitadas, utilizaba su coche para atender a quién tuviera necesidad de transporte, estaba siempre disponible, era un hombre honesto, veraz e íntegro y, por eso, era muy querido y respetado. El bienestar de los estudiantes era su principal preocupación y cuando un niño no podía ir a clase, él lo visitaba en su casa para ponerlo al día; a los estudiantes que no podían abonar sus cuotas escolares, él se las abonaba de su bolsillo. Siempre decía lo que pensaba y por eso se manifestaba en contra de la brujería y por eso fue martirizado el 2 de febrero del 1990.

Tumba del beato en el cementerio de  Mhabe.

Tumba del beato en el cementerio de Mhabe.

Su funeral se celebró el sábado 10 de febrero, siendo un funeral multitudinario concelebrado por varios sacerdotes. Su cadáver fue llevado en procesión hasta la iglesia. Como los vecinos estaban convencidos de que Benedicto murió por su fe, todos los asistentes al funeral iban vestidos de rojo y todos finalmente lo acompañaron hasta el cementerio de Mbahe donde recibió cristiana sepultura. La lápida de la tumba se compró con la pensión de su madre, que también se había convertido al catolicismo antes de la muerte de su hijo.

Desde el inicio de su Causa de beatificación, la comunidad católica del distrito de Nweli lo recordaba cada 2 de febrero como a un mártir. El proceso diocesano concluyó el 2 de julio del año 2009 y toda la documentación fue enviada por la diócesis a la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos. Mediante decreto del 5 de noviembre del 2010 se validaba todo el proceso. El decreto de martirio fue promulgado por el Papa Francisco el día 22 de enero de este año y, como he dicho anteriormente, hoy será beatificado.

La diócesis de Tzaneen ha publicado todo tipo de material concerniente a la Causa de este nuevo beato: biografías, fotos, novenas, tarjetas de oración, DVD en varios formatos de comunicación y archivos, etc. y en este material nos hemos basado para realizar el presente artículo.

Antonio Barrero

Enlaces consultados (12/09/2015):
– http://benedictdaswa.org.za
– www.daswabeatification.org.za
– http://dioceseoftzaneen.mariannhillmedia.org/blessed-servantof-god-benedict-daswa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Contestando a algunas breves preguntas (XXII)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Símbolo del Crismón, presente en el tapiz de los 233 Beatos Mártires Valencianos.

Símbolo del Crismón, presente en el tapiz de los 233 Beatos Mártires Valencianos.

Pregunta: Hola de nuevo. Veo su página a diario y estoy seguro que aquí podré encontrar la respuesta a mi pregunta. Me gustaría saber qué significa la imagen del tapiz de la beatificación de los 233 mártires españoles. Agradeceré su respuesta.

Respuesta: En el museo San Pío V de la Ciudad de Valencia se conserva un sepulcro en el que, según la tradición, fue colocado el cuerpo del diácono San Vicente, quien murió martirizado en Valencia en torno al año 304. Este sarcófago de mármol, probablemente del siglo IV, sólo ofrece labrado uno de los frentes. La sección más interesante es el relieve rectangular que se encuentra en la zona central. El motivo inferior es una cruz latina con piedras preciosas figuradas y debajo de sus brazos hay un cordero, a la derecha y un ciervo, a la izquierda. Sobre la cruz, coronándola, se encuentra el crismón constantiniano, formado por las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego. El crismón, también decorado con gemas, está encerrado dentro de una rica láurea o corona de hojas de laurel, enlazadas con cintas. En los brazos de la cruz descansan dos palomas, que picotean los frutos de la corona de laurel.

Este relieve central es símbolo de la muerte y la resurrección de Cristo, significadas, respectivamente, por la cruz y el crismón coronado. Las palomas representan las almas de los justos, quienes, seguros en el árbol de la cruz, saborean los beneficios espirituales de la resurrección del Señor. Pregustando los bienes celestiales, confían alcanzar la corona de la inmortalidad. Ésta es la esperanza que les permite enfrentarse incluso al martirio, con la seguridad de que la victoria final pertenece a Cristo.

Este relieve central, de gran calidad y bella composición, es el reproducido en el tapiz que durante el acto solemne de la beatificación estuvo colgado en la fachada de la Basílica de San Pedro. Con él quiere representarse a los 233 mártires que son beatificados. Siguiendo los pasos de San Vicente Mártir, ellos dieron sus vidas por Cristo, con la mirada puesta en su muerte y resurrección, seguros de alcanzar la corana de gloria del martirio.

Vidriera prerrafaelita del arcángel San Uriel.

Vidriera prerrafaelita del arcángel San Uriel.

Pregunta: Se dice que son cuatro los arcángeles y entre estos está supuestamente Uriel. ¿Por qué no es reconocido Uriel por la Iglesia Católica? Muchas gracias.

Respuesta: Al arcángel Uriel sólo lo celebran las Iglesias Coptas y Etiópicas y lo hacen el 15 de julio y el 22 de enero. La Iglesia Católica no lo tiene recogido en el santoral porque este arcángel no aparece nombrado en ningún libro canónico de la Biblia, Los otros tres reconocidos – Gabriel, Rafael y Miguel -, sí que aparecen en las Escrituras.

A Uriel se le menciona en el Libro de Enoc, al igual que se mencionan a Raguel, Sariel y Remiel, pero tú sabes que este libro es considerado apócrifo por todas las iglesias cristianas, excepto por la Etíope. El Libro de Enoc lo menciona en el capítulo 28, versículo 8. También aparece en el IV libro de Esdras, 4, 1, que también es apócrifo y en las Epístolas de los Apóstoles, otro apócrifo de mediados del siglo II. Sólo los coptos y etíopes reconocen como canónicos a estos Libros. Estos cuatro arcángeles apócrifos fueron rechazados por la Iglesia y en realidad sólo ha “sobrevivido” Uriel en esas dos Iglesias orientales.

Pregunta: He oído hablar del Siervo de Dios Benedicto Daswa, seglar sudafricano asesinado por un brujo y que la Iglesia Sudafricana quiere que sea considerado como mártir. ¿Me podéis decir algo sobre él? Muchísimas gracias de antemano.

Respuesta: Algo podremos decirte. Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa nació en el año 1946 en el pueblo de Mbahe, en la provincia de Limpopo, en Sudáfrica. Pertenecía a la tribu Lemba, los llamados “judíos negros”, porque siguen las normas judías sobre la circuncisión, los alimentos puros e impuros, etc. En el año 1963 se convirtió al catolicismo y lo hizo tan de veras que se convirtió en un referente seglar para su comunidad.

Fotografía del Siervo de Dios Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa.

Fotografía del Siervo de Dios Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa.

A principios del mes de febrero del año 1990 hubo una serie de lluvias torrenciales que asolaron su pueblo y la población local pensó que estos fenómenos atmosféricos estaban relacionados con actos de brujería. Así, el consejo de ancianos del pueblo decidió consultar a un curandero y pidió a los aldeanos una pequeña contribución económica – cinco rands – para pagarle al curandero. Benedicto defendió que los truenos y relámpagos eran fenómenos naturales y que su fe le impedía hacer esa contribución por pequeña que fuese. Esto despertó las iras de todos algunos de sus vecinos. El día 2 de febrero, el coche en el que viajaba Benedicto fue bloqueado por una emboscada organizada por algunos de sus vecinos. El consiguió escapar y se escondió en una casa, pero ante la amenaza de que si no se entregaba matarían a la mujer que le dio cobijo, Benedicto se entregó, siendo asesinado a puñaladas y cubriendo su cuerpo con agua hirviendo.

El obispo de Tzaneen – que es la diócesis a la que él pertenecía -, ha pedido a sus feligreses que recen por el éxito de la reunión que celebraron el pasado 9 de octubre los asesores teológicos de la Congregación para las Causas de los Santos, en la que se iba a evaluar si Benedicto podría ser considerado un mártir, ya que fue asesinado por negarse a colaborar en la contratación de los servicios de un hechicero que iba a realizar un ritual de brujería. Si el asesinato de Benedicto se reconoce como martirio por odio a la fe, este sería el primer mártir oficial de la Iglesia Sudafricana.

Pregunta: Hace unos días, cuando leí el artículo del Beato Jorge Popieluzsko, vi que en él se decía que recientemente se ha iniciado el estudio de un supuesto milagro que podría servir para su canonización. ¿Sabéis algunos detalles de ese milagro?

Respuesta: Sí, algo podemos decirte. Se trata de la curación repentina de un hombre desahuciado y a punto de morir por un cáncer en el hospital francés Albert-Chenevier. Los médicos habían decidido suspenderle el tratamiento y habían avisado a su esposa diciéndole que la muerte era inminente. De hecho, su propia familia había comenzado a preparar el funeral. Pero una religiosa polaca perteneciente a la capellanía del hospital se enteró y la convenció para que buscara a un sacerdote en concreto, al padre Bernard Brien que había nacido el mismo día en que fue martirizado el beato Jorge Popieluzsko. Este sacerdote le administró la Unción de los Enfermos y sacando una imagen del Beato le dijo a esta: “Hoy es nuestro cumpleaños, así que tienes que hacer algo porque es la hora de intervenir”. Inmediatamente, el moribundo abrió los ojos.

Fotografía del Beato Jorge Popieluzsko celebrando misa.

Fotografía del Beato Jorge Popieluzsko celebrando misa.

A la mañana siguiente, cuando la religiosa polaca fue a visitarlo, vio que la cama estaba vacía y creyó que había fallecido, pero al rato lo vio paseando por los pasillos del hospital. Los médicos estaban perplejos porque, ante tan repentina mejoría, le habían realizado todo tipo de análisis y no aparecía ninguna traza de células cancerígenas. La religiosa polaca se puso tan contenta que inmediatamente llamó a Polonia para comunicarle la noticia al cardenal arzobispo de Varsovia, quién a su vez informó a la Congregación para las Causas de los Santos.

El obispo de Créteil (Francia), el día 20 de septiembre pasado, comunicó oficialmente que se abría una investigación para que se estudiase el presunto milagro. Si este fuese oficialmente reconocido, serviría para decretar su canonización. Como ya sabes, para su beatificación no necesitó ningún milagro ya que fue reconocido oficialmente su martirio, pero para la canonización, sí que es necesario.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es