Beato Carino Pedro de Balsamo

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Imagen yacente que contiene las reliquias del Beato Carino.

Imagen yacente que contiene las reliquias del Beato Carino.

Pedro de Balsamo, también conocido con el nombre de “Carino”, es descrito como un intelectual rural, grosero y codicioso, contratado en el 1252 por veinticinco milaneses – monedas acuñadas por la Señoría y el Ducado de Milán – por Giacomo Leclusa, un hereje convicto, con la tarea de asesinar a San Pedro de Verona, nombrado Inquisidor de Lombardia por el Papa Gregorio IX, en el año 1232. Sabemos que la Inquisición fue una institución fundada por la Iglesia católica para investigar y sancionar, a través de un tribunal especial, a los defensores de las teorías que eran consideradas contrarias a la ortodoxia católica.

Teniendo como cómplice a un tal Albertino, fue con él a la ciudad de Como, haciéndose recibir por los frailes del convento en el que estaba como prior Pedro de Verona. Habiéndose enterado de que en la mañana del 6 de abril Pedro se iba a Milán, organizaron una emboscada, que se llevaría a cabo en el bosque cercano a Seveso.

Pedro de Verona, que iba junto con tres hermanos legos, llegó a Meda alrededor del mediodía: dos de ellos fueron a descansar junto a una familia amiga, mientras que Pedro, en compañía de Fray Domenico, después de realizar una visita al monasterio de San Víctor, reanudó su viaje hacia Milán, justo por delante de sus otros dos compañeros.

Adentrándose en el bosque (Farga cerca de Barlassina) surgió la emboscada. Albertino sin embargo, preso de terror, huyó al encuentro de los otros dos hermanos que venían retardados, refiriéndoles lo que estaba sucediendo.

Carino, por lo tanto, se encontró solo para llevar a cabo el asesinato, y acercándose a Pedro, le hundió el cráneo con un golpe de falcastro (una herramienta agrícola que consiste en una hoja de metal curvado en forma de un signo de interrogación, agudizada por el lado cóncavo y equipado con un mango de madera); más tarde hizo lo mismo contra Fray Domenico que gritaba pidiendo socorro. Este último también murió seis días más tarde, en Meda, donde había sido transportado.

Pedro de Balsamo asesina a San Pedro de Verona. Tabla gótica de Gentile da Fabriano, Políptico de Valle Romita.

Pedro de Balsamo asesina a San Pedro de Verona. Tabla gótica de Gentile da Fabriano, Políptico de Valle Romita.

Particularmente interesante: antes de morir, San Pedro de Verona mojó su dedo en la sangre que brotaba de su cabeza y con los ojos fijos en su asesino, escribió en la tierra “CREDO”, en acróstico: “Carinus Religiosus Erit Domenicani Ordinis”. De este modo, predijo el futuro de Carino como religioso de la Orden de los dominicos.

Desarmado y arrestado, fue llevado a Milán, donde la población se había levantado contra la secta hereje responsable de aquel evento. El podestà de Milán, Oldrado de Tresseno estaba personalmente involucrado en estos trágicos acontecimientos, por lo que en unos diez dias fue cómplice de la fuga de Carino de la cárcel, quien escapó, por lo cual, durante el proceso, Oldrado fue acusado directamente y destituido como podestà.

Carino, mientras tanto, marchó a Roma con la intención de solicitar la absolución de su culpa. Pero habiendo llegado a Forlì, enfermó gravemente: fue admitido en el Hospicio de San Sebastián, donde confesó ante el prior de los frailes domunicos pidiendo la absolución. Éstos, habiendo constatado el arrepentimiento y viendo en él la “gracia de Dios”, le hicieron prometer que si se curaba, sería redimido y entraría en la Orden como hermano lego. Una vez curado, Carino entró en el convento de Santiago, donde pasó los siguientes cuarenta años de su vida, viviendo penitente y humildemente hasta su muerte. Después de cuarenta años de vida religiosa, murió en Forlì en el año 1293.

Según su deseo, su cuerpo fue puesto en la plaza de Santo Domingo, donde eran sepultados los ajusticiados. Rápidamente fue sepultado debido a la gran afluencia de fieles que dijeron haber recibido ciertas gracias por su intercesión. Diez años más tarde, los restos de Carino fueron trasladados a la iglesia de los dominicos, que posteriormente sería clausurada. En el año 1879 las reliquias fueron trasladadas a la catedral de la ciudad.

El sincero arrepentimiento de Carino y su radical conversión, hicieron que en el año 1822 fuera reconocido como beato. Su memoria litúrgica se celebra el día 28 de abril, fecha del traslado del cráneo de Carino y de otras reliquias en el año 1934, desde la catedral de Forlì a Cinisello Balsamo, concretamente a la iglesia de San Martín debido al interés mostrado por el entonces párroco, don Emilio Griffini.

Vista de la urna con huesos del Beato y el "falcastro" que empleó para asesinar a San Pedro de Verona.

Vista de la urna con huesos del Beato y el “falcastro” que empleó para asesinar a San Pedro de Verona.

El cuerpo de Carino continuó custodiado en la catedral de Forlì hasta el 4 de noviembre de 1964, cuando interesado don Pedro Carcano, párroco de Balsamo, fue puesto en una urna junto con el cráneo y las otras reliquias y colocado bajo el altar de la cripta de la nueva iglesia parroquial de San Martín en Balsamo, que aquel año sustituyó a la anterior iglesia, en la cual, durante los treinta años precedentes se habían conservado las reliquias del beato.

Damiano Grenci

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