Santos de nombre Eduardo (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa del Beato Eduardo Klinik.

Estampa del Beato Eduardo Klinik.

Beato Eduardo Klinik (12 junio)
Eduardo Klinik era el segundo de tres hijos. Su padre era mecánico. Terminó el colegio en la casa salesiana de Oswiecim y en Poznan superó el examen de madurez. Durante la ocupación se dedicó a trabajar en una empresa de construcción. Su hermana, sor María, profesa de las Hermanas Ursulinas de Jesús Agonizante, afirma: “Cuando Eduardo fue al Oratorio, su vida religiosa se volvió muy profunda. Empezó a participar en la misa como monaguillo. En esta vida oratoriana involucró también a su hermano menor. Era muy sereno, tímido; se hizo más vivaz a su entrada al Oratorio. Era un estudiante metódico, responsable”.

En el grupo de los cinco se distinguía porque era muy dedicado a su campo de trabajo y daba la impresión de ser el más serio y profundo. Bajo la guía de los maestros salesianos, su vida espiritual giraba en torno al culto eucarístico, una vivísima devoción mariana y el entusiasmo por los ideales de San Juan Bosco. Fue arrestado por los nazis en septiembre de 1940 con otros cuatro jóvenes oratorianos; siendo todos decapitados en Dresde el 24 de agosto de 1942. El papa San Juan Pablo II los beatificó con otros 103 polacos mártires el 13 de junio de 1999.

Beato Eduardo Oldcorne (7 de abril o 21 de febrero, York, Inglaterra, 1561-1606)
El Beato Eduardo Oldcorne es parte del grupo de mártires, eclesiásticos y laicos, que fueron víctimas de las persecuciones anticatólicas en Inglaterra, bajo el reinado de Isabel y de su sucesor Jaime I (1566-1625).

Nació en York en 1560-61, fue educado en la religión católica en una familia cuyo padre era un converso del anglicanismo. El 12 de agosto fue admitido en el Colegio Inglés de Reims y enviado al año siguiente al Colegio Inglés de Roma a proseguir sus estudios. Fue ordenado sacerdote el 23 de agosto de 1587 en la Basílica de San Juan de Letrán, solicitó y obtuvo del general de los jesuitas Claudio Acquaviva el ingresar en la Compañía de Jesús, prometiendo marchar y trabajar en las misiones inglesas.

Estampa del Beato Eduardo Oldcorne, jesuita mártir inglés.

Estampa del Beato Eduardo Oldcorne, jesuita mártir inglés.

Junto a un hermano en 1588 regresó a Inglaterra y poco después de haber recabado brevemente en Londres, se estableció en 1589 en el condado de Worcester, en el castillo de Hindlip, huésped del noble Thomas Abington. Vivió allí durante 17 años con el falso apellido de Hall, trabajando duramente por el bien de las almas, convirtiendo a numerosos protestantes a la fe católica, entre los cuales estuvo la hermana de su anfitrión, Dorotea Abington, que era una feroz anglicana, habiendo vivido durante mucho tiempo en la corte de la cismática reina Isabel y que alimentaba el odio contra los sacerdotes romanos. Mereció por ello el título de “apóstol del condado”.

En 1606 fue traicionado por un renegado que, por otra parte, había recibido sólo el bien de él, y siendo arrestado, fue conducido prisionero a Worcester y de allí a Londres, a las famosas prisiones de la Torre, donde fue torturado. Sufrió un juicio con la acusación infundada de haber participado en “la conspiración de la pólvora” organizada por los católicos ingleses contra el rey Jaime I, que pretendía hacer estallar el Parlamento en la sesión inaugural del 5 de noviembre de 1605, pero al ser descubierta falló y sus organizadores fueron ajusticiados. También Eduardo Oldcorne, en el clima persecutorio que hacía estragos contra los católicos, fue condenado a muerte, siendo ejecutado en Worcester el 7 de abril de 1606. Fue beatificado por Pío XI el 15 de diciembre de 1929.

Beato Luis Eduardo Cestac (Bayona, 6 de enero 1802 – 27 marzo 1868)
Fue considerado por sus conocidos como un “nuevo Cura de Ars” y el fundador de Obras extraordinarias. Nació en Bayona, ciudad de los Bajos Pirineos, en Francia, el 6 de enero de 1801, de Domingo y Juana Amitessarobe. Hacia los tres años sufrió una neuralgia incurable y un completo mutismo, por lo que la madre lo consagró a la Virgen de San Bernardo. Habiéndose curado, tuvo devoción a la Virgen durante toda su vida. En 1813 su familia se mudó a Puntous, en los Altos Pirineos, en tiempos de la invasión de Francia por parte de España e Inglaterra.

A los 17 años entró en el pequeño seminario de Aire, donde se encontró con Michele Garicoïts, que había conocido en Bayona, siendo también él un gran fundador. Trasladado a San Sulpicio en 1820, recibió al año siguiente, en Navidad de 1821, las órdenes menores. Al año siguiente, a causa de una enfermedad, regresó a Bayona y empezó a frecuentar el pequeño seminario de Larressorre, donde ejerció de ecónomo y profesor de matemáticas y música. Aquí se encontró con su confesor, de ideas jansenitas, que a la larga le negó la absolución, provocándole molestias y sufrimiento espiritual. El jansenismo, ya condenado por el papa Inocencio X, se basaba en el principio de que, debido a la profunda corrupción del hombre después del pecado original, era absolutamente necesario estar en gracia para salvarse, la cual sólo podía ser concedida por algunos por inescrutable designio de Dios.

Grabado del Beato Eduardo Oldcorne, jesuita inglés mártir.

Grabado del Beato Eduardo Oldcorne, jesuita inglés mártir.

Se hizo sacerdote el 17 de diciembre de 1825, siendo también profesor de filosofía, pero fue sospechoso de ser seguido del famoso sacerdote, filósofo, político y escritor Felicité-Robert de Lamennais, coautor del tradicionalismo, que era partidario de la idea de un catolicismo democrático para acercar la Iglesia a la sociedad moderna, filósofo que fue condenado por la Iglesia en 1832. Luis Cestac hubo de defenderse y afirmar su fidelidad a Roma. En 1831 el obispo local, monseñor d’Arbou, dejó a los profesores del seminario y se convirtió en vicario de la catedral hasta 1838.

En aquellos años y los siguiente comenzó la fundación de obras de notable importancia: la Asociación de Hijas de María para las criadas; la Obra de la Perseverancia para las señoritas de la buena sociedad, y el Círculo de estudio para los jóvenes; la Obra de las Huérfanas de María en 1836 que era totalmente gratuita y fue confiada el año siguiente a su hermana Elisa. En 1838 fundó la Obra de los Penitentes de María, que organizó un procedimiento a Chateauneuf en la ciudad de Auglet para poder darle la posibilidad de trabajar, institución que en 1839 tomó el nombre de “Nôtre-Dame du Refuge”, ciertamente la Obra más importante. En 1842 fundó la Congregación de las Religiosas Siervas de María con su hermana Elisa como superiora, que tomó el nombre de sor María Magdalena, cometido que ejerció durante siete años hasta su muerte, el 7 de marzo de 1849. Finalmente, el 15 de agosto de 1846 fundó la Congregación de las “Solitarias de San Bernardo” o “Silenciosas de María”, llamadas también hermanas Bernardinas, dedicadas al silencio perpetuo. También fue nombrado canónigo de la catedral de Bayona, cargo del cual, tras cinco años, en 1885, dimitió por no desatender sus Obras. Su actividad se extendió también a la organización de escuelas parroquiales: con métodos pedagógicos, compuso un Silabario y un Método para mejorar la ortografía, envió en 1854-56 a algunas hermanas a Madrid para dirigir un hospedal y una pensión para señoritas. Ya en 1860 había 900 Siervas de María, 160 Penitentes, en torno a 40 Solitarias y en torno a 60 Huérfanas.

El emperador de Francia Napoleón III, el 4 de octubre de 1865, le concedió la Légion d’honneur, el máximo galardón francés. Propagó la Medalla Milagrosa de la Virgen, celebró con solemnidad el dogma de la Inmaculada Concepción, siguió con azoramiento los eventos que acontecieron al papa Pío IX. Escribió las Notas íntimas con detalles de sus fundaciones y notas biográficas. Su santidad fue cumplimiento de sus deberes y el amor al prójimo con inmensa generosidad. Murió el 27 de marzo de 1868. La causa de su beatificación fue introducida el 7 de abril de 1908 y los procesos apostólicos referentes al mismo fueron llevados a Roma el 15 de marzo de 1916.

Fotografía del Beato Eduardo Juan María Poppe.

Fotografía del Beato Eduardo Juan María Poppe.

Beato Eduardo Juan María Poppe
Nació en Bélgica en 1890 y murió el 10 de junio en 1924. Es famosa su iniciativa de la “Cruzada eucarística”. En 1916, durante la Primera Guerra Mundial, Eduardo Poppe era vicepárroco de Gand, en una parroquia llena de comunistas. No esperó a las exhortaciones del Concilio para dar comienzo al diálogo con ellos, que no se basaba en argumentos políticos, sino en temas exquisitamente espirituales, así como eucarísticos. La pobreza material era la condición más evidente de los descuidados parroquianos de Gand, y era un azote que el vicepárroco trató de reparar mediante la caridad. Él se daba cuenta, sin embargo, de que la mayor miseria era de carácter espiritual, y que el hambre más devoradora se podía satisfacer simplemente con la Eucaristía.

Inició a los niños de familias ateas o indiferentes, que preparó para la Primera Comunión. Débil de salud, no escatimaba esfuerzos en la obra pastoral. “Amar a Cristo sin sufrir, escribía en su diario, es amarlo en broma”. Exhausto de fuerzas, fue trasladado a Moersette, donde se dedicó a la “Cruzada eucarística” lanzada por los Norbertinos de Averbote, y de la cual publicó opúsculos y artículos. En 1922 fue nombrado director espiritual del Centro de instrucción de los brancardiers, es decir, de los enfermeros de Bélgica, para los cuales escribió tratados y manuales.

A uno que una vez le pidió una fotografía como recuerdo, le dijo que no tenía. Luego, señalando un crucifijo, le dijo: “Quise parecerme a Él, luego ése es mi retrato”. Se exigía demasiado a sí mismo y pronto fue consumido por su ansia apostólica y su trabajo espiritual. No tenía más que 34 años cuando cayó en el lecho, y a las hermanas que le asistían, quienes quizás le reprochaban visiblemente su excesivo trabajo, les dijo, como leyéndoles el pensamiento: “Pensáis que es culpa mía, y que me he matado con demasiado trabajo. Tal vez, pero no me arrepiento, ni me apesadumbran mis excesos en el trabajo. Si me curo, todavía trabajaré más. Él me ha enseñado a morir por amar a los demás”. Y seguía señalando al Crucifijo, al qual quería parecerse en la muerte como se había parecido en la vida. Eduardo Poppe fue beatificado por Juan Pablo II el 3 de octubre de 1999.

Estampa del Beato Eduardo José Rosaz.

Estampa del Beato Eduardo José Rosaz.

Beato Eduardo José Rosaz (1830-1903)
El Beato Eduardo José Rosaz nació en Susa el 15 de febrero de 1830. En 1840 su familia se trasladó de Susa a Turín. A la edad de 21 años, cuando aún era seminarista, deseó entrar en la Congregación de los Oblatos de María Virgen. Su obispo, monseñor Odone, conocía bien a los oblatos y los llamó muchas veces a predicar en la diócesis segusina y también cerca del seminario. Los Oblatos de la Consolata gozaban de mucha fama por las misiones en Birmania y en la India, que eran polo de atracción para muchos jóvenes. Rosaz fue trasladado al seminario de Nizza Marittima por motivos de salud. Aquí entró en contacto con los Oblatos. Se inscribió en la Archiconfraternidad reparadora de blasfemias de los Oblatos de Nizza.

Rosaz mostró haber asimilado del obispo de Susa el espíritu ignaciano del padre Diessbach y del padre Lanteri. La base de su espiritualidad siempre fue el estudio cotidiano de las Sagradas Escrituras mediante el método ignaciano.

Beato Eduardo Kazmierski (12 de junio)
Eduardo Kazmierski, nacido en Poznan, provenía de una familia pobre. Su padre era zapatero. Apenas terminada la escuela elemental, se vio forzado a trabajar en un negocio y después en una empresa de mecánica. Entró pronto en el Oratorio salesiano y en este ambiente pudo desarrollar insólitas dotes musicales. De él se dice que la viva religiosidad que le venía de familia lo llevó bien pronto, bajo la guía de los salesianos, a la madurez cristiana. Pasaba el tiempo libre después del trabajo en el ambiente del Oratorio y crecía en la devoción eucarística y mariana.

A los 15 años participó en la peregrinación a Czestokowa, recorriendo a pie una distancia de unos 500 km. Fue presidente del círculo San Juan Bosco y se entusiasmó por los ideales salesianos. Vivaz, constante en sus decisiones, coherente, amaba cantar en la iglesia, en el coro, o como solista. A los quince años escribió algunas composiciones musicales. Se caracterizaba por su sobriedad, su prudencia y su benevolencia. Ayudaba como voluntario a los más ancianos y fue totalmente libre de cualquier sentimiento de odio hacia sus perseguidores.

Estampa del Beato Eduardo Kazmierski.

Estampa del Beato Eduardo Kazmierski.

Fue arrestado por los nazis en septiembre de 1940 con otros cuatro jóvenes oratorianos, todos fueron decapitados en Dresde el 24 de agosto de 1942. El papa Juan Pablo II lo beatificó con otros 103 mártires polacos el 13 de junio de 1999.

San Eduardo en las parroquias de Italia
– S. Eduardo en Busto Arsizio (VA), Via Sondrio, 11, 21052 Busto Arsizio (VA)
– S. Eduardo Rey en Nichelino (TO), Via Buonarroti, 16, 10042 Nichelino (TO)
– S. Eduardo en Sestriere (TO), Via Fraiteve, 1, 10058 Sestriere (TO)

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II-III appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2014
* sito web di newsaints.faithweb.com
* sito web di wikipedia.org

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beatos Ceslao Joswiak y compañeros, mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Estampa devocional polaca del Beato Ceslao Joswiak, mártir en 1942.

Estampa devocional polaca del Beato Ceslao Joswiak, mártir en 1942.

San Juan Bosco fundó la Congregación de San Francisco de Sales para asistir a la juventud. Su método educativo, llamado “Sistema Preventivo”, que es utilizado por los miembros del instituto por él fundado, se puede describir brevemente como una manera de educar evitando que el joven cometa errores que puedan dañar su vida y su futuro. A través del deporte, el estudio, los talleres, la formación espiritual y el acompañamiento y el seguimiento de un proceso formativo, el muchacho puede ser, en palabras del Padre y Maestro de la juventud, “un buen cristiano y honesto ciudadano”, objetivo principal de Oratorio, donde los jóvenes encuentran un patio, una escuela un templo, una casa.

Cuando Don Bosco inició su obra educadora, propuso como ejemplo y modelo para sus chicos al santo jesuita San Luis Gonzaga. Cuando los tiempos fueron maduros, su sistema tuvo como culmen a un alumno de casi quince años, Santo Domingo Savio, adolescente excepcional y ejemplar, que fue canonizado en 1954. Desde entonces, este muchacho es el modelo a seguir para todos los jóvenes que asisten al Oratorio en cualquier parte del mundo. Sin embargo, antes de ser canonizado, la Familia Salesiana ha visto florecer en su jardín cinco flores, rojas como las Llagas de Jesucristo, cinco oratorianos que en el esplendor de la juventud y por estar comprometidos con su fe, viviendo alegremente el Evangelio, padecieron hasta la muerte el compromiso que Domingo Savio había hecho como un plan de vida: “Antes morir que pecar”.

El sacrificio de estos jóvenes se enmarca durante el periodo más triste que ha vivido la humanidad en el siglo XX, que es la Segunda Guerra Mundial. Entonces, un Estado totalitarista y con un sistema político que degradó la dignidad humana, trató de imponer por la fuerza su ideología, atentando no sólo contra los principios básicos de la fe cristiana (causa muy secundaria y periférica) sino perpetrando crímenes contra la humanidad, con el pretexto de proponer al mundo una raza perfecta, donde no cabía la posibilidad de existir el menor defecto físico, intelectual e ideológico y para lograrlo se abusó del poder para destruir a las personas que no encuadraban en ese proyecto. El Partido Nacional Socialista, cuando llegó al poder pretendió establecer bajo su bandera un Tercer Régimen como lo fue primero el Imperio Romano y luego el Sacro Imperio Romano Germánico, esto provocó en Europa y fuera de sus fronteras, una guerra cuyas consecuencias tardaron décadas en desaparecer y que tal vez, aún quedan latentes en modernas ideologías muy en boga en estos días.

Estampa del Beato Eduardo Kazmierski.

Estampa del Beato Eduardo Kazmierski.

Polonia padeció enormemente el desarrollo de esta conflagración al ser invadida y aniquilada como nación el 1 de septiembre de 1939, suceso que desencadenó esta lucha mortal, miles de sus ciudadanos, sin importar la raza o la religión, terminaron sus vidas en algunos centros de concentración que los nazis construyeron en su territorio y fuera de allí, con el propósito de borrar e la faz de la tierra a quienes consideraban inferiores, contrarios u obstáculos en su plan de conquista.

En este país y en un Oratorio de Poznam, vivieron como luces en medio de las tinieblas Ceslao Joswiak, Eduardo Kazmierski, Francisco Kesi, Eduardo Klinik y Jarowniew Wojciechowski, todos ellos con una edad entre los veinte y los veintidós años de edad. Su testimonio de fortaleza espiritual, de valentía sin demora ni repliegues, con una generosidad extraordinaria, nos presenta un cristianismo sin condiciones, de probada fortaleza hasta la muerte.

Los cinco son jóvenes universitarios, uno de ellos, Eduardo Kesi, era postulante salesiano y son recordados como los cinco tipos alegres, unidos desde su adolescencia como una familia en el Oratorio, que nunca se desanimaron ante la adversidad y que hasta el último momento tuvieron la esperanza de escapar de la pesadilla que los condujo a Dresde, en Alemania, proyectando y manteniendo planes hacia el futuro, peo con la mirada puesta en la vida eterna, la cual tuvieron que asumir como su destino definitivo con un corazón alegre y generoso.

Los cinco oratorianos se comprometieron con el crecimiento humano y cristiano personal y también comunitario, ligados por proyector personales y sociales de talente religioso y misionero, implicados en la animación de sus compañeros, pudieron mantener la amistas forjada en el Oratorio hasta la cárcel. Los cinco murieron unidos el mismo día, en el mismo lugar y de la misma manera. No temieron la muerte ni quisieron abandonar la Cruz, como las doradas espigas a punta de hoz, así, su juvenil cuello fue segado por la guillotina. Juntos en el Oratorio, en la cárcel y el martirio; sus vidas nos ofrecen hoy a los jóvenes y para todos los adultos cristianos, la manera de vivir en la Iglesia, siguiendo a Cristo, con el carisma de Don Bosco.

Estampa del Beato Jarowniew Wojciechowski.

Estampa del Beato Jarowniew Wojciechowski.

Estos testigos de Cristo provienen de familias cristianas, nidos fecundos que sirven para transmitir la fe al grupo al que pertenecieron y del que fueron cabeza, por lo que les mereció el sobrenombre de “grupo de los cinco”, ligados por vínculos de amistad y de elevados ideales cristianos. La experiencia juvenil oratoriana produjo en ellos una solidaridad que se manifestó en un sincero compartir. Su afecto los llevó a continuar sus encuentros pese a que el Oratorio estaba ocupad por la fuerzas invasoras. El Oratorio se transformó entonces en los jardines citadinos, los prados a la vera del rio y en el sosiego de los bosques vecinos. No en vano fueron acusados por ellos de asociación clandestina y subversiva.

Eduardo Kazimierski fue aprehendido el 22 de septiembre de 1940 en su trabajo; no tuvo la oportunidad de despedirse de los suyos. Al día siguiente, lunes, fueron apresados frente a sus familiares los otros cuatro muchachos, todos se volvieron a encontrar en la VII Fortaleza de Poznam, de donde fueron conducidos a Berlín, luego a Zwikau y finalmente a Dresde. Cuando fueron detenidos, se les despojó de todas sus pertenencias personales, la corona del rosario fue arrojada a un cesto, pero luego, aprovechando un descuido de los guardias, pudieron rescatarla, iba a servirles de preciosa compañía en las horas más difíciles. Padecieron tremendos interrogatorios, torturas, vejaciones y trabajos forzados. Finalmente, el 1 de agosto de 1942, se les dictó sentencia condenatoria, que escucharon de pie: condena a muerte por traición al Estado. Tras un largo silencio, uno de ellos lo rompió exclamando: “Hágase tu voluntad”. La sentencia se cumplió el 24 de agosto en el pario de la cárcel donde se preparó la guillotina. En la Familia Salesiana esa fecha es significativa, pues es la conmemoración mensual de María Auxiliadora. Quedan algunos mensajes que se les permitió escribir a sus familiares antes de ser ejecutados, de los cuales sobresalen frases como estas: “Sólo Dios sabe cuánto sufrimos, nuestra única ayuda en el abismo de la noches y de los días fue la oración”. “Dios nos ha dado la cruz, nos está dando también la fuerza para llevarla”. A continuación se ofrecen los rasgos biográficos de cada uno.

Ceslao Jozwiac
Nació el 7 de septiembre de 1919. Ligado al Oratorio de Poznam desde que tenía diez años. Su papá era policía judicial, estudiaba el bachillerato a la vez que era animador en el círculo juvenil del Oratorio. Al iniciar la guerra, trabajó en una tienda de cosméticos ante la imposibilidad de seguir estudiando. Su carácter era algo violento, era espontáneo y lleno de energía. Dueño de sí mismo, constante, coherente y pronto al sacrificio. Su caminar espiritual tendía a la perfección de su vida cristiana. Tenía mucho ascendiente y gozaba de autoridad entre los más jóvenes. Un compañero de cárcel lo recuerda como a un joven amable, con alma de cristal, libe de malicia. A él le confió una preocupación: jamás verse manchado de cualquier tipo de impureza. Al morir tenía 22 años.

Eduardo Kazmierski
Nació el 1 de octubre de 1919. Su familia era pobre y su padre tenía el oficio de zapatero. Trabajó en un taller mecánico al concluir la escuela elemental. Al ingresar al Oratorio, desarrolló unas poco comunes dotes musicales. Gracias a su familia, tuvo una buena formación cristiana. El tiempo libre fuera del trabajo, lo vivía en el Oratorio, donde aquilató su devoción eucarística y su cariño a la Virgen María. Le gustaba cantar solo, en el coro y en la iglesia, con quince años compuso algunas piezas musicales. Sobrio, prudente, amable, muy atento con los ancianos. Tenía 23 años cuando fue martirizado.

Estampa del Beato Eduardo Klinik.

Estampa del Beato Eduardo Klinik.

Eduardo Klinik
Nació el 21 de junio de 1919. Segundo de tres hijos. Su padre era mecánico. Estudio el bachillerato en Oswiecim. Al momento de la ocupación de Polonia, trabajó en una empresa de construcción. Su hermana María, luego religiosa, lo recuerda así: En el Oratorio, su vida religiosa mejoró mucho. Le gustaba servir como monaguillo en misa; tranquilo y tímido, su personalidad se desenvolvió en el grupo juvenil. Estudiante metódico y responsable. En el grupo de los cinco se distinguía por su compromiso en las actividades; bajo la guía de sus maestros salesianos, su vida espiritual se consolidó. El centro de su vida era la Eucaristía, fortalecido por una entrañable devoción mariana. Tenía un gran entusiasmo por San Juan Bosco y sus ideales. Tenía 23 años cuando fue sacrificado.

Jarowniew Wojciechowski
Nació el 5 de noviembre de 1922. Su familia sufrió la desintegración a consecuencia de un padre alcohólico que la abandonó. Por esta razón quedó bajo la tutela de una hermana mayor. En estas circunstancias, su asistencia al Oratorio le ayudó a salir a flote. Ayudaba como monaguillo en las misas. Era entusiasta en las excursiones, sabía tocar el piano y comulgaba diariamente. Tenía muy buen humor, lleno de fraternidad y comprometido en las actividades. Era muy reflexivo y un buen dirigente de grupo. En su última carta dirigida a sus familiares dice a su hermana: “Me voy unido con Jesucristo por la Comunión, me voy y te espero con nuestra queridísima mamá”. Tenía 20 años cuando fue guillotinado.

Francisco Kesy
Nació en Berlín el 13 de noviembre de 1920. Por motivos de trabajo de su padre, que era carpintero, junto con su familia emigró a Poznam. Era el tercero de cinco hermanos. Trabajó en una central eléctrica; durante la ocupación, al no poder estudiar, trabajó como obrero. Quería ingresar al noviciado salesiano. Fue un buen animador juvenil en el Oratorio. Sensible y frágil, a menudo se enfermaba. Era alegre, tranquilo, simpático y muy amante de los animales. Siempre colaboraba donde era útil su ayuda. Comulgaba casi diariamente y por las tardes siempre rezaba el rosario. En un fragmento de la carta dirigida a su familia como despedida, se lee: “¡Queridísimos padres y hermanos! Ha llegado el momento del adiós a vosotros y justo hoy 24 de agosto, día de María Auxiliadora. Qué alegría para mí que estoy dejando este mundo como debería morir cada uno. Me he confesado hace poco y dentro de poco me reforzaré con el Santísimo Sacramento. Dios bueno me llevará con él. No me arrepiento de abandonar este mundo tan joven”. Tenía 22 años al momento de ser ajusticiado.

Estampa del Beato Francisco Kesi.

Estampa del Beato Francisco Kesi.

La profusa literatura sobre el Holocausto da la sensación de que sólo el pueblo hebreo fue víctima del régimen hitleriano. Desafortunadamente sus atrocidades alcanzaron otros pueblos, otras razas, enfermos mentales, discapacitados, homosexuales, etc., porque Hitler quería imponer sobre todos la raza aria. En la misma Polonia, la víctima más castigada, la Iglesia Católica conoció en carne propia el ataque, la Iglesia con la Cruz de Cristo y su mensaje fue vista como rival por los adeptos de la cruz gamada. Era claro que había que atacarla para aniquilar a Polonia como entidad política, entre la población polaca, fueron victimados más de cinco millones de personas. De entre ellas, el 13 de junio de 1999, el Beato Juan Pablo II beatificó a 108 mártires entre obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosos religiosas y laicos (nueve de ellos, entre los cuales están los cinco). El escarmiento de este grupo de jóvenes mediante la guillotina era un claro mensaje, pues hacía tiempo que estaba en desuso y su condena y muerte debía de servir, entre los planes del nazismo, como una lección al pueblo polaco.

La familia salesiana celebraba litúrgicamente el 12 de junio, unida su memoria a la de un sacerdote salesiano también mártir: José Kowalsky, víctima de los horrores de este sistema. Sin embargo, para resaltar por separado al sacerdote y al grupo, se ha fijado la celebración para el salesiano el 29 de mayo y a los jóvenes se les ha dejado la fecha original, encabezando el grupo Francisco Kesy, que quería ser salesiano.

Humberto

Bibliografía
– VVAA, “Año Cristiano VIII Agosto” Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 2005, pp 868-877.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es