Beato Flaviano Miguel Melki, obispo siro-católico mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

El pasado día 8, o sea, hace solo veintiún días, el Santo Padre promulgaba el decreto por el que se reconoce el martirio del obispo siro-católico Flaviano Miguel Melki (su nombre de pila era Jacobo), perteneciente a la comunidad de San Efrén y obispo de la diócesis de Djezireh de los sirios. Este obispo fue asesinado por odio a la fe, durante el llamado “Genocidio Armenio”, en Djezireh (perteneciente hoy a Turquía) el día 29 de agosto del año 1915. Por eso, el Papa Francisco ha querido que la beatificación se celebre el mismo día en el que se cumple un siglo de su martirio.

preguntasantoral_anticopia_articulo20150829

El crimen fue cometido durante el genocidio llevado a cabo contra los armenios y otras minorías cristianas asentadas en el Imperio Otomano. En el año 2010, el Patriarca Católico de Rito Sirio inició el proceso de beatificación, proceso que llegó a Roma en el año 2012 que es cuando el obispo mártir fue declarado Siervo de Dios. El Santo Padre ha mostrado un especial interés por esta Causa, especialmente en estos momentos en los que los cristianos están especialmente perseguidos y masacrados en el Medio Oriente.

Jacobo Melki (o Malki) nació cerca de Mardín en el sudeste de Turquía. Se ordenó de sacerdote por la Iglesia Siro-Católica, viviendo como tal en Tur Abdin. En 1895 comenzó a vivir una experiencia dramática pues los cristianos de Cilicia y de otras zonas del Imperio Otomano comenzaron a ser perseguidos y torturados. Ese mismo año, la violencia otomana saqueó y destruyó su iglesia coincidiendo con la desgracia de la pérdida de su madre.

Más tarde fue nombrado obispo de Mardin y Gazarta, distinguiéndose por la práctica de las virtudes cristianas y por ser un hombre de profunda fe y oración. Esa persecución iniciada en el año en el que incendiaron su parroquia, tuvo su culminación el 24 de abril del 1915, cuando los turcos lanzaron la gran operación contra los cristianos armenios, sirios, asirios y griegos, o sea, contra todas las minorías cristianas.

Fotografía del Beato revestido con sus ornamentos episcopales.

Fotografía del Beato revestido con sus ornamentos episcopales.

En el verano de ese año (1915), monseñor Melki se encontraba en Azakh, pero al tener noticias de lo que estaba sucediendo en su diócesis, regresó a Gazarta para estar junto a sus fieles, a pesar de los consejos que le dieron algunos amigos musulmanes que le insinuaron que huyera. Allí fue detenido junto con cuatro sacerdotes de su diócesis y con el obispo caldeo Jacques Abraham y sus sacerdotes. Dos meses más tarde, fueron encadenados en un lugar llamado Chamme Suss, en las afueras de la ciudad. Conforme atestiguaron algunos musulmanes locales que estuvieron presentes, les prometieron que se les respetaría sus vidas si se convertían al Islam, pero ellos se negaron. El obispo Abrahán fue fusilado y al obispo Melki lo golpearon hasta que perdió el conocimiento, siendo posteriormente decapitado.

En ese mismo período de tiempo fue detenido y martirizado Ignacio Maloyan, obispo católico armenio que fue beatificado por San Juan Pablo II en el año 2001 y del que ya hemos escrito en este blog. La beatificación del obispo Flaviano Miguel Melki, martirizado en aquel mismo contexto histórico, vuelvo a decir que es un acto voluntario del Papa Francisco que reconoce el sufrimiento que están padeciendo en estos momentos nuestros hermanos de Oriente.

Recordemos que el gobierno turco sigue negando el “Genocidio Armenio”, solo reconocido por veinte países a nivel mundial (entre los cuales no se encuentra España) y que fue el primer genocidio del pasado siglo XX. Aunque esta beatificación es un acto exclusivamente religioso, sin embargo, la Iglesia Católica quiere dar el mensaje de que Melki fue una víctima más de ese Genocidio. El Papa quiere darnos un toque de atención y de solidaridad con las comunidades cristianas que sufren en Siria, Iraq y en el llamado Califato. Ellos están sufriendo a manos de las milicias islamistas, lo mismo que sufrieron sus antepasados.

Cuadro del Beato junto a su mitra de obispo. Fuente: www.syr-cath.org

Cuadro del Beato junto a su mitra de obispo. Fuente: www.syr-cath.org

La ceremonia de beatificación será presidida en el día de hoy por el Patriarca Siro Católico Ignatius Youssef III, con el que concelebrarán otros patriarcas y obispos de distintos ritos orientales y latino. El decreto de beatificación será leído al inicio del Divino Qurbana (Divina Liturgia en Rito Sirio) por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Esta ceremonia se realizará en el convento patriarcal de Nuestra Señora de la Liberación, en Charfet, Harissa (Líbano).

Para realizar este artículo hemos utilizado la información facilitada por las webs de la Santa Sede y del Patriarcado Siro-Católico de Antioquia.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es