Contestando a algunas breves preguntas (XXXI)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Escultura del Beato Gerardo Tenque, fundador de la Orden Sanjuanista, obra de Vicente Tena (Valencia).

Escultura del Beato Gerardo Tenque, fundador de la Orden Sanjuanista, obra de Vicente Tena (Valencia).

Pregunta: Hola amigos. Desde hace tiempo tengo varias preguntas que hacer sobre San Gerardo Tenque. A partir de recibir esta estampa que os envío me surgieron estas dudas: ¿Por qué a este santo se le conoce con varios apellidos como Tum, Tune y Sasso? Esto da pie a muchas confusiones. La Orden Sanjuanista que fundó, ¿es hoy en día la Orden de Malta? ¿Queda en esta orden militar algo de los orígenes con la que él la fundó o con el paso del tiempo, esta derivó en lo que hoy es? Gracias de antemano por vuestra respuesta, queridos amigos. España

Respuesta: En primer lugar tengo que decirte que oficialmente no está canonizado, por lo que en realidad estamos hablando de una persona que recibe el título de beato sin haber sido beatificado y ni siquiera confirmado su culto. Por eso no encontrarás datos sobre él en ningún libro de hagiografía. Solo te puedo dar estos datos sacados más que nada de obras que tratan sobre la Orden de Malta.

Aunque se le conoce como Gerardo Tenque, en realidad se llamaba Gerardo Tum y nació en el año 1040. Aunque se han insinuado algunos lugares de nacimiento como Amalfi en Italia, Martigues en la Provenza francesa e incluso en el Castillo de Avesnes en el condado de Henao, la realidad es que no puede confirmarse con seguridad ningunos de esos sitios, o sea, no se sabe si era francés o si era italiano. Se dice que fue comerciante, soldado y posteriormente monje benedictino y que a finales del siglo XI fue en peregrinación a Jerusalén, encontrando allí un hospicio donde se quedaban los peregrinos y que estaba situado junto a la iglesia de San Juan. El se hizo cargo de dicho edificio, lo convirtió en hospital en una fecha anterior al año 1100 y fue allí donde, para atenderlos, organizó a la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de los Hospitalarios) a la que le dio la Regla de San Agustín y cuyos religiosos hacían los tres votos monásticos. Esta Orden recibió el “placet” del Papa Pascual II mediante la Bula “Gerardo institutori ac praeposito Hierosolimitani Xenodochii”, emitida el 15 de febrero del año 1113 concediéndole el derecho a elegir a sus superiores. Esta Bula fue confirmada por el Papa Calixto II poco antes de la muerte de Gerardo, acaecida el 3 de septiembre del año 1120.

La constitución del Reino de Jerusalén obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos de los territorios ocupados por los cruzados, para lo cual construyeron algunos castillos-hospitales en Palestina. En un primer momento, la mayoría de los miembros de esta Orden eran nobles europeos, pero poco a poco fue recibiendo a otros miembros que no pertenecían a la nobleza. Cuando Saladino tomó Jerusalén en el año 1187, la Orden tuvo que instalarse en Chipre y posteriormente en Rodas. Cuando esta isla griega cayó en manos musulmanas en el año 1523, los miembros de la Orden tuvieron que rendirse o abandonar la isla, quedando desde ese momento sin territorio donde asentarse. Fue siete años más tarde, cuando Carlos V cedió a la Orden la isla de Malta, y desde ese momento comenzó a conocerse como la Orden de Malta. Esta Orden jugó un papel importante en la célebre batalla de Lepanto.

Cráneo del beato venerado en Manosque (Francia).

Cráneo del beato venerado en Manosque (Francia).

La misión original de la Orden era, como he dicho, la asistencia hospitalaria a los peregrinos enfermos, pero con el devenir de los tiempos llegó a convertirse también en una orden militar que combatía contra los musulmanes. El Beato Gerardo decía que “la Orden perduraría mientras hubiese sufrimiento humano que aliviar” y por eso aun hoy en día atienden algunos centros hospitalarios. Algunos miembros de la Orden son frailes que han profesado los tres votos monásticos, pero otros solo hacen la promesa de obediencia, siendo la mayoría de los caballeros y damas simples seglares. El Gran Maestre – que tiene el título de cardenal – se elige entre los profesos. La espiritualidad de la Orden se simboliza en la cruz de ocho puntas que representan las ocho bienaventuranzas. La Orden de Malta recuerda al beato el día 13 de octubre. De esta Orden de San Juan de Jerusalén derivan las Religiosas Sanjuanistas, denominadas oficialmente “Comendadoras de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta)”.

Pregunta: ¿Es cierto que en la localidad salmantina de Ledesma se conservan las reliquias de tres de los pastores que adoraron a Jesús en Belén la noche de su nacimiento? Muchísimas gracias desde Galicia, España.

Relicario de los santos pastores de Belén venerado en Ledesma (Salamanca).

Relicario de los santos pastores de Belén venerado en Ledesma (Salamanca).

Respuesta: ¡Ay, qué pregunta me haces! En la iglesia de San Pedro y San Fernando de esa localidad existe un cofre con unos huesos que, según la tradición, son de tres pastores que adoraron al Niño Jesús en Belén. Estos restos procedían de una iglesia anterior dedicada a San Pedro, diciendo la tradición que pertenecen a los pastores Jacobo, Isacio y Josefo, cuyos restos llegaron a Ledesma por medio de un caballero medieval, natural del pueblo, que los trajo desde Tierra Santa en el siglo XI. Desde entonces se han conservado en una arqueta de madera.

El Beato Papa Inocencio XI (1676-1689) concedió indulgencia plenaria a la “cofradía bajo la advocación de los Santos Jacobo, Isacio y Josefo, canónicamente erigida y fundada en la iglesia parroquial de San Pedro de la villa de Ledesma, en la diócesis de Salamanca”. Esta arqueta estuvo oculta en unos muros durante varios siglos, siendo descubierta en el año 1965. Esto es lo que dice la historia y la leyenda, pero que sean unas reliquias auténticas ya “es harina de otro costal”.

Pregunta: ¿Vais a seguir comunicándonos algunas otras coincidencias entre la Sábana Santa (Síndone) de Turín y el Sudario de Oviedo? Gracias

Respuesta: En el artículo que publicamos el día 7 de abril ya hablamos sobre este tema, pero te prometimos que continuaríamos con él y eso es lo que voy a hacer. El profesor Alfonso Sánchez Hermosilla, director del Equipo de Investigación del Centro Español de Sindonología, en el Congreso anual del Centro Internacional de Sindonología ha dicho textualmente lo siguiente: “Desde el punto de vista de la antropología forense y de la medicina forense, toda la información puesta al descubierto por la investigación científica es compatible con la hipótesis de que la Síndone y el Sudario cubrieron el cadáver de la misma persona. En el Sudario de Oviedo, la similitud en la morfología de las manchas y el tamaño de las mismas con la Síndone de Turín confirman esta hipótesis”.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Desde el punto de vista textil, ambas reliquias tienen igual composición, idéntico grosor de fibra, están hilados a mano y con torcedura en “Z”, aunque han sido tejidos de diferente manera: sarga en espiga en el caso de la Síndone y trama octogonal o tafetán, en el caso del Sudario. En el Sudario no hay ninguna imagen misteriosa como en la Síndone; solo hay huellas de sangre del grupo AB y de otros fluidos corporales procedentes de un cadáver humano. El estudio morfológico de las manchas presentes en los dos lienzos manifiesta un evidente parecido entre ellas, lo que quiere decir según el profesor Sánchez Hermosilla, que el cadáver fue tratado con mucho cuidado. Y sigue diciendo: “Debe tenerse en cuenta que este parecido morfológico entre las manchas de sangre no tendría por qué darse obligatoriamente: cabezas distintas pueden dar manchas muy parecidas y la misma cabeza puede dar manchas muy distintas. Sin embargo, ambas formaciones se corresponden perfectamente, tanto en posición relativa como en tamaño superficial, a lo que habría que añadir la concordancia de las distancias entre las lesiones maculantes que originaron las manchas si comparamos ambas reliquias. Desde el punto de vista de la medicina forense, podemos decir que el Sudario pudo cubrir el rostro del cadáver antes de que fuera envuelto en la Sábana.

Entre las evidencias más importantes están las manchas de sangre atribuidas a las espinas de la corona que “aparecen en ambas reliquias con una gran similitud en la distancia que las separa entre sí. La superficie ocupada por la nariz en ambos lienzos es muy similar: en el Sudario de Oviedo ocupa un área de dos mil doscientos ochenta milímetros cuadrados y en la Síndone es de dos mil. Asimismo, hacia la mitad de la región derecha de la nariz aparece una zona inflamada con una superficie de cien milímetros cuadrados en el Sudario y noventa en la Síndone”.

Manchas de sangre y otros fluidos en el Sudario de Oviedo.

Manchas de sangre y otros fluidos en el Sudario de Oviedo.

Además, una de las manchas del Sudario de Oviedo “parece compatible con algunas de las heridas ocasionadas por Flagrum Taxilatum en la zona derecha del cuello y resulta ser compatible con algunas de las improntas de la Síndone de Turín atribuidas a esta misma causa. En la región occipital aparecen manchas de sangre vital, es decir, que se vertió cuando el condenado estaba aún con vida, que son muy similares en ambos lienzos y parecen relacionarse con lesiones punzantes en el cuero cabelludo; además resultan ser concordantes con las que produciría un casquete de espinas”.

Pero este profesor sigue aportando más datos para confirmar su tesis: “A la altura de la séptima vértebra cervical, o “vertebra prominens”, en el Sudario de Oviedo aparece una mancha que adopta la forma de una mariposa y que se pudo originar como consecuencia de coser cuidadosamente el lienzo al cabello del cadáver embadurnado con sangre aún fresca. Esta forma de coser el lienzo a la cabellera ocasionó que esta adoptase la forma que puede apreciarse en la imagen de la Síndone y que algunos autores creyeron identificar con una especie de coleta, o incluso trenza, constituyendo otra prueba más de la influencia que el uso previo del Sudario pudo tener sobre la Síndone. A ambos lados de esta mancha, aparecen otras ocasionadas por fluidos cadavéricos y que resultan similares tanto en una como en la otra reliquia”.

Cripta de la catedral de Oviedo donde se conserva el Santo Sudario y otras reliquias.

Cripta de la catedral de Oviedo donde se conserva el Santo Sudario y otras reliquias.

Sánchez Hermosilla también afirmó que en el Sudario de Oviedo hay una mancha que se encuentra precisamente en la esquina inferior izquierda del reverso de la tela, “que podría haberse producido como consecuencia del orificio de salida de la lesión ocasionada por la lanzada; dicha mancha tiene su equivalencia en la Síndone de Turín, y podría haber pasado desapercibida hasta la fecha por su similitud morfológica con las manchas atribuidas a la flagelación. Además de esta mancha, aparecen signos indirectos de la lanzada, tales como los abundantes coágulos de fibrina que aparecen en las denominadas mancha difusa y mancha en acordeón”.

Las reconstrucciones tridimensionales del rostro del hombre de la Síndone de Turín corresponden con las manchas que se encuentran en el Sudario de Oviedo. “Tras conocer las proporciones craneométricas que aparecen en ambas reliquias, y una vez realizada su comparación, se comprueba que son concordantes, lo que ha permitido al escultor D. Juan Manuel Miñarro López realizar una reconstrucción del rostro del Hombre de la Síndone. Dicha reconstrucción es absolutamente compatible con el rostro del Hombre del Sudario, no sólo en sus proporciones antropométricas, sino también en las lesiones traumáticas que ambos presentan”.

El Hombre de la Sábana Santa (Síndone de Turín).

El Hombre de la Sábana Santa (Síndone de Turín).

Para concluir, incrustado en un coágulo de sangre que proviene del Sudario de Oviedo, “se ha descubierto un grano de polen que ha sido identificado morfológicamente por la bióloga Doña Marzia Boi, como perteneciente al género botánico “Helicrisum” y es compatible con otros pólenes análogos encontrados por otros investigadores sobre la Síndone de Turín. Este hallazgo, además de suponer una nueva concordancia entre ambas reliquias, podría corroborar la hipótesis de Doña Marzia Boi de que parte de los pólenes podrían haber llegado a los lienzos procedentes de los ungüentos con que fue amortajado el cadáver”.

Perdona si al contestar a tu nueva pregunta me he referido constantemente a esta conferencia. Me ha parecido lo más oportuno y he utilizado para ello la información que ha proporcionado el propio Vaticano sobre este Congreso.

Antonio Barrero

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