Santos gallegos y portugueses llamados Gonzalvo (Gonzalo)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Xilografía del Beato Gonçalo do Amarante, presbítero dominico.

Xilografía del Beato Gonçalo do Amarante, presbítero dominico.

Pregunta: Buenas a todos. Desearía obtener información sobre San Gonzalo de Amaranto, cuya onomástica, si no estoy equivocado, es el 10 de enero. También desearía conocer cual es su iconografía. Gracias de antemano por su información y me tienen a su disposición, por si en algo les puedo ayudar. Un cordial saludo.

Respuesta: Aprovecho la ocasión que nos da tu pregunta y cómo el hablar de San Gonzalo de Amarante no daría para un artículo, hablaremos de los cinco santos y beatos gallegos y portugueses que llevan ese nombre.

Beato Gonzalo de Amarante, dominico
Nació en Tagilde (Portugal), en el año 1187 en el seno de una familia noble, siendo instruido desde pequeño por un sacerdote que destacaba por su piedad. Cuando tuvo la edad apropiada, el arzobispo de Braga lo ordenó de sacerdote asignándole una importante asignación económica a la que él renunció. Durante catorce años estuvo de peregrinación por Tierra Santa, Constantinopla, Roma y otros lugares y de vueltas a Portugal, decidió llevar una vida de ermitaño en Amarante.

Era muy devoto de la Santísima Virgen y después de haber tenido una aparición suya, decidió vestir el hábito de la Orden de Predicadores en Guimaraes. Después de haber ejercido durante algún tiempo el apostolado de la predicación, obtuvo permiso de sus superiores para retirarse nuevamente a Amarante y dedicarse de nuevo a llevar vida de ermitaño y a socorrer a cuantos a él acudían. Se le atribuye la construcción de un puente sobre el río Tamega. Con respecto a la construcción de este puente hay una leyenda que dice que estando el santo buscando dinero para la construcción del mismo, acudió a un rico solicitándole algunas monedas. El rico escribió una nota en un papel y le dijo al santo que se la llevara a su esposa que estaba despachando en una tienda, quién al leerla se echó a reír, ya que la nota decía: “Pon esta nota en un platillo de la balanza y dale tantas monedas como sea necesario para equilibrar la balanza”. Puso el papel en un platillo y empezó a echar monedas en el otro, asombrándose de que el platillo se desbordaba sin que la balanza se equilibrara. Fue el santo el que dijo “basta”, cogió las monedas, las echó en una bolsa y se fue. Otra anécdota que se cuenta es que cuarenta años después de la muerte del santo, ante unas lluvias torrenciales, el agua del río comenzó a subir peligrosamente y un árbol que era arrastrado por la corriente, quedó cogido en el puente estando a punto de romperlo. El santo se apareció, quitó el árbol y las aguas volvieron a su cauce.

Sepulcro del Beato Gonzalo de Amarante. Convento de San Gonzalo, Amarante, Portugal.

Sepulcro del Beato Gonzalo de Amarante. Convento de San Gonzalo, Amarante, Portugal.

Profetizó el día de su muerte, que fue el 10 de enero del 1259 después de habérsele aparecido de nuevo la Santísima Virgen. Desde un primer momento su sepulcro fue muy venerado y el propio rey Juan III, construyó sobre el mismo el actual convento dominico de Amarante. Su culto fue aprobado para Portugal por parte del Papa Julio III. Posteriormente, el Papa Paulo IV, en el 1560, le concedió un oficio litúrgico propio. Esta fiesta del 10 de enero y este oficio, fue extendido a toda la Orden de Santo Domingo por el Papa Clemente X. Sobre su iconografía, solo puedo decirte que se le representa vestido con el hábito de la Orden de Predicadores, con un bastón de peregrino en una mano y con unos peces en la otra.

Beato Gonzalo, abad de Azebeyro
Existe poquísima información sobre este beato. Se dice que vivió en el siglo XV, que ingresó en la Orden del Císter, llegando a ser el abad del monasterio gallego de Azebeyro. Murió en el año 1466 y es conmemorado el día 6 de julio. Según un epitafio del siglo XVI, le fue tributado un cierto culto y los fieles se acercaban a su sepulcro buscando su intercesión. Los bolandistas solo hacen de él una breve referencia cuando el 10 de octubre hablan del beato Gonzalo de Junias. Según ellos, la misma duda que existe sobre uno con respecto a la “praescriptio cultus”, también la hay sobre el otro.

Imagen del Beato Gonzalo de Lagos.

Imagen del Beato Gonzalo de Lagos.

Beato Gonzalo de Lagos
Nació en la localidad portuguesa de Lagos alrededor del año 1360. Entró en el convento de los frailes agustinos de Lisboa, llegando a destacar por su sabiduría y, al mismo tiempo, por su humildad, por lo que rechazó ser nombrado profesor de teología. Era un buen predicador aunque le satisfacía especialmente la catequesis de los niños y la atención a los pobres.

Destacó también por su piedad y por su vida de mortificación. Fue nombrado prior de varios conventos de la Orden y en todos ellos mostró un celo especial en la observancia de la Regla Agustiniana. Murió en Torresvedras el 15 de octubre del año 1422.

En vida, fue venerado como santo, cosa que siguió ocurriendo después de muerto, especialmente en el sur de Portugal, donde es considerado como el protector de los marineros. Su culto fue aprobado “ab immemorabili”, por el Papa Pío VI, el 23 de mayo del año 1778, siendo conmemorado por la Orden Agustina el día 21 de octubre.

Beato Gonzalo, abad de las Junias
Siendo un monje de la Abadía gallega de Osera, en el año 1135, fue nombrado abad de la nueva fundación de Las Junias, en la diócesis portuguesa de Braga. Habiéndosele sido revelados el día y la hora de su muerte, se escondió en el hueco de un acantilado cercano al monasterio, donde permaneció en oración hasta su muerte. Dice la leyenda que sus monjes fueron advertidos en el mismo momento de la muerte porque las campanas del monasterio se pusieron solas a repicar.

Los menologios cistercienses lo conmemoran el 10 de octubre, basando su culto apelando a la “antiqua monumenta domus” y a un antiguo oficio en su honor. Los bolandistas lo ponen en entredicho dudando que su culto estuviese ya desarrollado – como dice algún escritor español -, en el 1534, defendiendo que este culto se fundamenta más en las prescripciones de los decretos del año 1634 del Papa Urbano VIII.

Arca antigua del Beato Gonzalo de Lagos. Torres Vedras, Portugal.

Arca antigua del Beato Gonzalo de Lagos. Torres Vedras, Portugal.

San Gonzalo Arias, obispo de Mondoñedo
Este santo es venerado en Mondoñedo desde tiempo inmemorial. Parece ser que fue un monje benedictino antes de ser nombrado obispo. La leyenda nos cuenta que con sus oraciones destruyó la armada de un ejército enemigo que atacaba las costas gallegas, que algunos atribuyen a los musulmanes mientras que otros lo hacen a los normandos. Esto último parece lo más probable.

Fue obispo de Mondoñedo (Lugo) en el siglo IX, pero en el elenco de los obispos de esa diócesis no aparece ningún obispo del siglo IX con ese nombre, sino que el que aparece con ese nombre, estuvo al frente de la diócesis desde el año 1071 al 1112. Sin embargo hay que decir también que en el mencionado elenco episcopal hay una laguna entre los años 942 al 969, por lo que pudiera ser que fuera un obispo de esa época, aunque ya no sería de siglo IX, sino del X. Su muerte se sitúa el día 1 de noviembre.

La primera noticia documentada que nos han llegado sobre su culto es una carta del 1611, escrita por el obispo Diego González al rey Felipe III, en la que le habla de una antiquísima iglesia construida sobre el lugar en el cual el santo había realizado dicho milagro. San Gonzalo Arias está sepultado en la iglesia de San Martín de Mondoñedo en un rústico sarcófago de piedra, que es usado como altar donde se celebra la Santa Misa. Este sarcófago está cerrado con tres llaves, que están guardadas por el obispo, el cabildo de la catedral y el prior de la iglesia de San Martín.

Sepulcro de San Gonzalo de Mondoñedo.

Sepulcro de San Gonzalo de Mondoñedo.

En el año 1648, el obispo Francisco de Torres hizo el reconocimiento canónico de los restos, encontrando un esqueleto completo, un pastoral dorado y un cíngulo de seda bordado en oro. Otro reconocimiento se hizo en el año 1704. Es venerado el lunes de Pentecostés.

Aunque existen algunos beatos mártires españoles del siglo XX que también llevan este nombre, escribiremos sobre ellos en otra ocasión.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– FLORES DE LEMUS, I., “Año Cristiano Ibero-Americano”, Barcelona, 1950.
– MAYÁN FERNÁNDEZ, F., “Gonzalo, el obispo santo”, Mondoñedo, 1955.
– VV.AA., “Bibliotheca sanctórum, tomo VII”, Città Nuova Editrice, Roma, 1988.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es