Contestando a algunas breves preguntas (XXII)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Símbolo del Crismón, presente en el tapiz de los 233 Beatos Mártires Valencianos.

Símbolo del Crismón, presente en el tapiz de los 233 Beatos Mártires Valencianos.

Pregunta: Hola de nuevo. Veo su página a diario y estoy seguro que aquí podré encontrar la respuesta a mi pregunta. Me gustaría saber qué significa la imagen del tapiz de la beatificación de los 233 mártires españoles. Agradeceré su respuesta.

Respuesta: En el museo San Pío V de la Ciudad de Valencia se conserva un sepulcro en el que, según la tradición, fue colocado el cuerpo del diácono San Vicente, quien murió martirizado en Valencia en torno al año 304. Este sarcófago de mármol, probablemente del siglo IV, sólo ofrece labrado uno de los frentes. La sección más interesante es el relieve rectangular que se encuentra en la zona central. El motivo inferior es una cruz latina con piedras preciosas figuradas y debajo de sus brazos hay un cordero, a la derecha y un ciervo, a la izquierda. Sobre la cruz, coronándola, se encuentra el crismón constantiniano, formado por las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego. El crismón, también decorado con gemas, está encerrado dentro de una rica láurea o corona de hojas de laurel, enlazadas con cintas. En los brazos de la cruz descansan dos palomas, que picotean los frutos de la corona de laurel.

Este relieve central es símbolo de la muerte y la resurrección de Cristo, significadas, respectivamente, por la cruz y el crismón coronado. Las palomas representan las almas de los justos, quienes, seguros en el árbol de la cruz, saborean los beneficios espirituales de la resurrección del Señor. Pregustando los bienes celestiales, confían alcanzar la corona de la inmortalidad. Ésta es la esperanza que les permite enfrentarse incluso al martirio, con la seguridad de que la victoria final pertenece a Cristo.

Este relieve central, de gran calidad y bella composición, es el reproducido en el tapiz que durante el acto solemne de la beatificación estuvo colgado en la fachada de la Basílica de San Pedro. Con él quiere representarse a los 233 mártires que son beatificados. Siguiendo los pasos de San Vicente Mártir, ellos dieron sus vidas por Cristo, con la mirada puesta en su muerte y resurrección, seguros de alcanzar la corana de gloria del martirio.

Vidriera prerrafaelita del arcángel San Uriel.

Vidriera prerrafaelita del arcángel San Uriel.

Pregunta: Se dice que son cuatro los arcángeles y entre estos está supuestamente Uriel. ¿Por qué no es reconocido Uriel por la Iglesia Católica? Muchas gracias.

Respuesta: Al arcángel Uriel sólo lo celebran las Iglesias Coptas y Etiópicas y lo hacen el 15 de julio y el 22 de enero. La Iglesia Católica no lo tiene recogido en el santoral porque este arcángel no aparece nombrado en ningún libro canónico de la Biblia, Los otros tres reconocidos – Gabriel, Rafael y Miguel -, sí que aparecen en las Escrituras.

A Uriel se le menciona en el Libro de Enoc, al igual que se mencionan a Raguel, Sariel y Remiel, pero tú sabes que este libro es considerado apócrifo por todas las iglesias cristianas, excepto por la Etíope. El Libro de Enoc lo menciona en el capítulo 28, versículo 8. También aparece en el IV libro de Esdras, 4, 1, que también es apócrifo y en las Epístolas de los Apóstoles, otro apócrifo de mediados del siglo II. Sólo los coptos y etíopes reconocen como canónicos a estos Libros. Estos cuatro arcángeles apócrifos fueron rechazados por la Iglesia y en realidad sólo ha “sobrevivido” Uriel en esas dos Iglesias orientales.

Pregunta: He oído hablar del Siervo de Dios Benedicto Daswa, seglar sudafricano asesinado por un brujo y que la Iglesia Sudafricana quiere que sea considerado como mártir. ¿Me podéis decir algo sobre él? Muchísimas gracias de antemano.

Respuesta: Algo podremos decirte. Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa nació en el año 1946 en el pueblo de Mbahe, en la provincia de Limpopo, en Sudáfrica. Pertenecía a la tribu Lemba, los llamados “judíos negros”, porque siguen las normas judías sobre la circuncisión, los alimentos puros e impuros, etc. En el año 1963 se convirtió al catolicismo y lo hizo tan de veras que se convirtió en un referente seglar para su comunidad.

Fotografía del Siervo de Dios Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa.

Fotografía del Siervo de Dios Tshimangadzo Samuel Benedicto Daswa.

A principios del mes de febrero del año 1990 hubo una serie de lluvias torrenciales que asolaron su pueblo y la población local pensó que estos fenómenos atmosféricos estaban relacionados con actos de brujería. Así, el consejo de ancianos del pueblo decidió consultar a un curandero y pidió a los aldeanos una pequeña contribución económica – cinco rands – para pagarle al curandero. Benedicto defendió que los truenos y relámpagos eran fenómenos naturales y que su fe le impedía hacer esa contribución por pequeña que fuese. Esto despertó las iras de todos algunos de sus vecinos. El día 2 de febrero, el coche en el que viajaba Benedicto fue bloqueado por una emboscada organizada por algunos de sus vecinos. El consiguió escapar y se escondió en una casa, pero ante la amenaza de que si no se entregaba matarían a la mujer que le dio cobijo, Benedicto se entregó, siendo asesinado a puñaladas y cubriendo su cuerpo con agua hirviendo.

El obispo de Tzaneen – que es la diócesis a la que él pertenecía -, ha pedido a sus feligreses que recen por el éxito de la reunión que celebraron el pasado 9 de octubre los asesores teológicos de la Congregación para las Causas de los Santos, en la que se iba a evaluar si Benedicto podría ser considerado un mártir, ya que fue asesinado por negarse a colaborar en la contratación de los servicios de un hechicero que iba a realizar un ritual de brujería. Si el asesinato de Benedicto se reconoce como martirio por odio a la fe, este sería el primer mártir oficial de la Iglesia Sudafricana.

Pregunta: Hace unos días, cuando leí el artículo del Beato Jorge Popieluzsko, vi que en él se decía que recientemente se ha iniciado el estudio de un supuesto milagro que podría servir para su canonización. ¿Sabéis algunos detalles de ese milagro?

Respuesta: Sí, algo podemos decirte. Se trata de la curación repentina de un hombre desahuciado y a punto de morir por un cáncer en el hospital francés Albert-Chenevier. Los médicos habían decidido suspenderle el tratamiento y habían avisado a su esposa diciéndole que la muerte era inminente. De hecho, su propia familia había comenzado a preparar el funeral. Pero una religiosa polaca perteneciente a la capellanía del hospital se enteró y la convenció para que buscara a un sacerdote en concreto, al padre Bernard Brien que había nacido el mismo día en que fue martirizado el beato Jorge Popieluzsko. Este sacerdote le administró la Unción de los Enfermos y sacando una imagen del Beato le dijo a esta: “Hoy es nuestro cumpleaños, así que tienes que hacer algo porque es la hora de intervenir”. Inmediatamente, el moribundo abrió los ojos.

Fotografía del Beato Jorge Popieluzsko celebrando misa.

Fotografía del Beato Jorge Popieluzsko celebrando misa.

A la mañana siguiente, cuando la religiosa polaca fue a visitarlo, vio que la cama estaba vacía y creyó que había fallecido, pero al rato lo vio paseando por los pasillos del hospital. Los médicos estaban perplejos porque, ante tan repentina mejoría, le habían realizado todo tipo de análisis y no aparecía ninguna traza de células cancerígenas. La religiosa polaca se puso tan contenta que inmediatamente llamó a Polonia para comunicarle la noticia al cardenal arzobispo de Varsovia, quién a su vez informó a la Congregación para las Causas de los Santos.

El obispo de Créteil (Francia), el día 20 de septiembre pasado, comunicó oficialmente que se abría una investigación para que se estudiase el presunto milagro. Si este fuese oficialmente reconocido, serviría para decretar su canonización. Como ya sabes, para su beatificación no necesitó ningún milagro ya que fue reconocido oficialmente su martirio, pero para la canonización, sí que es necesario.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beato Jorge Alejandro Popieluszko, sacerdote mártir

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Fotografía del Beato en su hábito sacerdotal.

Fotografía del Beato en su hábito sacerdotal.

Nació el 14 de septiembre de 1947 en Suchowola, siendo el tercer hijo de Wladyslaw y Mariana, quienes tuvieron cinco en su matrimonio y que vivían junto con sus abuelos. En su casa era recordado constantemente su tío Alfonso Gniedziejce, el cual con solo veintiún años de edad había sido asesinado por los soviéticos. Fue bautizado dos días más tarde en la parroquia de su pueblo, imponiéndosele el nombre de Alfonso, no sólo en memoria de su tío, sino porque su familia era muy devota de San Alfonso María de Ligorio.

El 14 de septiembre de 1954 ingresó en la escuela primaria de Suchowola. Era un niño solitario, que mostraba una profunda piedad y que muy pronto empezó a colaborar con la parroquia como monaguillo. El 3 de junio de 1956 hizo su Primera Comunión y catorce días más tarde fue confirmado por el obispo Wladyslaw Suszynskiego. En esa escuela primaria permaneció hasta 1961, ingresando inmediatamente en la secundaria, donde realizó sus exámenes finales el 1 de junio de 1965. Era un estudiante normal.

Aunque los estudios comenzaron en septiembre, el día 24 del mismo mes de junio ingresó en el Seminario Metropolitano de Varsovia. Terminado el primer año de seminario, tuvo que incorporarse al servicio militar obligatorio, donde estuvo hasta el 1968 en la unidad administrativa de la prisión de alta seguridad de Bartoszyce. En abril de 1970, estando ya de vueltas en el seminario, tuvo que ser operado de tiroides, operación que puso en riesgo su vida, que lo debilitó para siempre y que mantuvo en un vilo a todos sus compañeros seminaristas. El 13 de mayo de 1971 cambió su nombre de Alfonso por el de Jorge Alejandro y un año más tarde, el 28 de mayo, fue ordenado de sacerdote en la catedral de Varsovia por el Siervo de Dios cardenal Stefan Wyszynski, Primado de la Iglesia polaca, celebrando su primera misa días más tarde en Dzialoszyn.

El Beato durante una celebración.

El Beato durante una celebración.

Posteriormente estuvo tres años destinado en la parroquia de Zabkach, otros tres en la de Anin y, finalmente, el 1978 fue enviado definitivamente a Varsovia, pasando por tres de las parroquias de la capital y siendo nombrado capellán de la comunidad médica de la ciudad, el día 19 de febrero de 1979. Entre 1974 y 1976 compaginó sus trabajos pastorales con los estudios de Teología Pastoral en la Universidad Católica de Lublin y desde el 8 al 29 de junio de 1980 visitó a su tía María Kalinowska en los Estados Unidos.

De vueltas a Polonia se asoció activamente con la clase trabajadora a través del Sindicato Solidaridad (Solidarność), al que apoyó de manera muy activa. El 31 de agosto de 1980 celebró la Santa Misa por la Patria en la iglesia de San Estanislao de Kostka, con los trabajadores siderúrgicos de Huta Warszawa, que estaban en huelga. En ella, sabiendo que la huelga no solo era reivindicativa, sino también política contra el régimen comunista del general Jaruzelski, basándose en la Carta de San Pablo a los Romanos, dijo a los trabajadores que no se dejasen vencer por el mal y que vencieran al mal con el bien. Siempre denunció la violencia, no solo la física, sino también la política ejercita por el régimen contra el pueblo polaco, lo que le llevaba a identificar el mal con el comunismo y por eso, con firmeza y coraje se dispuso a combatir la ley marcial impuesta en Polonia, apoyado por los trabajadores y por los sindicalistas de Solidarność.

Como sus sermones eran difundidos por Radio Free Europe, su postura intransigente contre el régimen fue conocida en toda Polonia y así, fue consiguiendo tanto apoyo público y tanta popularidad en Varsovia y otras ciudades, que se convirtió en un referente de la oposición al régimen comunista polaco, pero al mismo tiempo, en un blanco a batir. A finales de 1981 apoyó a los estudiantes de la Escuela de oficiales de Bomberos, que estaban en huelga, el 18 de febrero de 1982 ofició otra Misa por la Patria en la iglesia de San Estanislao de Kostka de Zoliborz, el 19 de mayo de 1983 ofició el multitudinario funeral de Gregorio Przemyk (joven poeta polaco asesinado a golpes por la policia de Varsovia) y en septiembre de ese mismo año organizó una peregrinación de trabajadores y clases populares al Santuario de Jasna Gora donde se venera a la Virgen de Czestochowa. Realizó otros muchos actos sociales y religiosos, pero a fin de no alargar el artículo, hago omisión de ellos.

Detalle de la mano del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

Detalle de la mano del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

Durante la ley marcial impuesta desde el 13 de diciembre de 1981 hasta el 22 de julio de 1983, durante la cual la policía del régimen asesinó a decenas de polacos, fue vigilado estrechamente por el Servicio de Seguridad, quién trató de silenciarlo e intimidarlo por participar en actividades religioso-reivindicativas con los trabajadores de Solidarność. Cuatro policías secretas lo vigilaban constantemente y así, el 30 de agosto de 1983 cuando iba a pronunciar un sermón en Gdynia, fue apresado por la policía y retenido durante ocho horas en Lomianski. Como estas tácticas policiales no lo intimidaron, se dedicaron a inventar calumnias contra él por lo que el 2 de diciembre del mismo año recibió una citación para ser interrogado, presentándose voluntariamente diez días más tarde ante el Fiscal de Varsovia. Fue acusado de realizar actos sancionados por los artículos 58 y 194 del Código Penal, por celebrar servicios religiosos en los que abusando de la libertad, difamaba las políticas llevadas a cabo por las autoridades públicas, falseando hipócritamente la realidad, destruyendo la dignidad humana y privando a la sociedad de la libertad de pensamiento y de acción. Era acusado también de utilizar su condición sacerdotal para atentar contra los intereses del Estado desde el púlpito. Fue también acusado de utilizar el signo de la victoria (la V) utilizado por el Sindicato Solidaridad. Registraron su casa y fue detenido, aunque gracias a la intervención del arzobispo Bronislaw Dabrowski, fue puesto en libertad al día siguiente.

A partir de entonces fue objeto de numerosos ataques realizados por los medios de comunicación adictos al régimen comunista. Pero él, seguía con su trabajo y en septiembre de 1984, preparó una segunda peregrinación a Jasna Gora, junto con el líder sindicalista Lech Walesa y el sacerdote Enrique Jankowski; por eso el día 12, se inició un nuevo ataque propagandistico contra él incluso por el diario soviético Izvestia, que afirmaba que había transformado su vivienda en una despensa de literatura ilegal y que trabajaba en estrecha colaboración con feroces contrarevolucionarios. El general Jaruzelski dio órdenes expresas de que había que quitarlo de enmedio y comenzó enviando una durísima carta a los obispos polacos para que hicieran callar tanto a él como a otros sacerdotes polacos que habían seguido su ejemplo.

Vista del cadáver del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

Vista del cadáver del Beato, con las señales de la tortura sufrida.

El 13 de octubre intentaron matarlo, provocando un accidente mediante el lanzamiento de una piedra contra el parabrisas del automóvil que lo llevaba hasta Gdansk; gracias a la pericia del conductor que supo controlar el vehículo, logró salvarse y escapar. Los autores del atentado fueron los agentes del Ministerio del Interior, Grzegorz Piotrowski, Leszek Pekala y Waldemar Chmielewski.

Como la salud del padre Popieluszko era débil y el acoso policial era continuo, el Primado José Glemp, le propuso el 16 de octubre de ese año (1984) que se fuese a Roma a estudiar; era una invitación, no una imposición. Tres días más tarde, o sea, el 19 de octubre, cuando regresaba a Varsovia después de haber predicado en Torun, cerca del pueblo de Górsk, fue secuestrado, junto con su chófer, por miembros de la policia secreta. El chófer logró escapar pero al padre Popieluszko lo introdujeron en el maletero del coche. Días más tarde, con las manos atadas y con una soga al cuello unida a una bolsa llena de piedras, fue arrojado a un embalse del río Vístula. El cadáver fue recuperado el día 30 de octubre y al día siguiente, el Departamento de Medicina Forense de la Universidad de Bialystok pudo constatar que había sido terriblemente torturado antes de ser asesinado. Estos médicos forenses recogieron parte de la sangre del mártir, un fragmento del hígado, el bazo y los riñones y los depositaron en varios frascos que fueron guardados en la iglesia de la Resurrección de Bialystok. Posteriormente, estas reliquias fueron colocadas en una caja de roble y puestas en la pared de la capilla del Santuario de la Beata Boleslawa Lament en Bialystok.

Lugar desde donde el Beato fue arrojado al río Vístula.

Lugar desde donde el Beato fue arrojado al río Vístula.

Según pudo investigar posteriormente el fiscal Andrés Witkowski, utilizando la documentación de la Comisión para el Enjuiciamiento de los delitos contra la Nación Polaca, el padre Jorge Alejandro Popiełuszko no fue asesinado el 19 de octubre cuando regresaba en su coche a Varsovia, sino el día 25, después de sufrir durante todos esos días una serie de torturas en un bunker en Bor Kazunskim.

El asesinato del padre Popieluszko conmocionó e indignó a toda la sociedad polaca. Su entierro el día 3 de noviembre se convirtió en una multitudinaria manifestación, la misa funeral fue oficiada por el Primado de Polonia, seis obispos y más de mil sacerdotes y fue sepultado en la parroquia de San Estanislao de Kostka de Varsovia. La tumba del padre Jorge Popieluszco fue visitada por San Juan Pablo II el día 14 de junio del año 1987.

Fue tan grande la indignación popular que el gobierno polaco se vio obligado a abrir una falsa investigación siendo indagados tres oficiales de la RSU, quienes fueron declarados culpables y condenados por el secuestro, tortura y asesinado del padre. Aunque el fiscal, para congraciarse con el pueblo, solicitó la pena de muerte para los tres acusados, sólo fueron condenados a penas de entre 25 y 14 años de cárcel. Posteriormente, conforme los ánimos se fueron aplacando, las penas fueron reduciéndose y finalmente, fueron amnistiados.

San Juan Pablo II rezando ante el sepulcro del Beato el 4 de junio de 1987.

San Juan Pablo II rezando ante el sepulcro del Beato el 4 de junio de 1987.

Aunque el padre Popieluszko recibió culto privado inmediatamente después de su asesinato, el proceso de beatificación no se inició hasta el mes de febrero de 1997. La Iglesia polaca esperó algún tiempo no sólo por razones de prudencia pastoral, sino también por las fuertes presiones que recibió por parte del régimen del general Jaruzelski. La Causa diocesana duró cuatro años, durante la cual fueron estudiados todos sus escritos e interrogados más de cuarenta testigos. El 3 de mayo del año 2001 fue elevada a la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, la cual un año más tarde emitió un decreto validando todos los actos del proceso.

A principios del año 2009, los obispos polacos solicitaron a Roma que se acelerara el proceso, por lo que el 19 de diciembre, el Papa Benedicto XVI firmó el decreto de reconocimiento del martirio, siendo beatificado en Varsovia el 6 de junio del año 2010, en presencia de su madre, Marianna Popiełuszka, que había cumplido 100 años de edad unos pocos días antes. Se decretó que su festividad fuera el día 19 de octubre, o sea, hoy. Previamente, sus restos habían sido exhumados y reconocidos canónicamente el día 7 de abril del mismo año.

Reliquias del Beato llevadas en procesión al templo de la Divina Providencia de Varsovia (Polonia).

Reliquias del Beato llevadas en procesión al templo de la Divina Providencia de Varsovia (Polonia).

El pasado 20 de septiembre, o sea, hace solo un mes, Monseñor Michel Santier, obispo de Créteil en Francia, anunció oficialmente durante la celebración de una misa en el monasterio de la Anunciación de Thiais, que se iniciaba la investigación de un posible milagro que abriría el camino a su canonización. Se trata de la repentina curación de un hombre a punto de morir en un hospital francés a causa de un cáncer.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– BARTOSZEWSKI, G., ”Bibliotheca sanctorum, apendice II”, Città Nuova Editrice, Roma, 1999.
– HARWORD, R., ”La muerte deliberada de un sacerdote polaco”, Oxford, 1985.
– MOODY, J., ”El sacerdote que debía morir; la tragedia del padre Jerzy Popieluszko”, Paris, 1987.

Enlace consultado (04/10/2014):
– www.pl.wikipedia.org/wiki/Jerzy_Popiełuszko

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es