Beatos Pedro de Zúñiga, Luis Flores y compañeros mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Luneta con la imagen del Beato Luis Flores.

Luneta con la imagen del Beato Luis Flores.

Introducción
Los Beatos Pedro de Zúñiga y Luis Flores están inscritos en el calendario propio de México aunque no son nativos de este país. Esto se debe a que vivieron en la ciudad de México, durante la época del virreinato y por ello se les considera como propios. Luego de la reforma Litúrgica emanada del Concilio Vaticano II su celebración fue omitida lastimosamente hasta finales la década de los ochenta en que fue restituida. Ellos, al igual que otros misioneros fueron a Japón para llevar la Buena nueva y como era de esperarse, sufrieron por ello el martirio. Junto con ellos fueron sacrificados otros trece compañeros.

Beato Luis Flores
Nació en Amberes en 1565 hijo de una familia española que luego emigro por razones desconocidas primero a España y luego a México, donde luego de discernir su vocación, ingreso al convento dominico de San Jacinto en la capital. Profeso y ordenado sacerdote, se ofreció como misionero oriente, a donde fue enviado. En 1602 va a las Islas Filipinas, desarrollando un fecundo trabajo apostólico en la provincia de Nueva Segovia, todavía necesitada de evangelización. Luego de varios años de servicio y tras un retiro espiritual al conocer la noticia de las dificultades de la cristiandad japonesa, del martirio de misioneros y creyentes, se ofreció para ir a Japón; obtenida la licencia, se asocio al Beato Pedro de Zúñiga para ir al Japón.

Beato Pedro de Zúñiga
Nació en Sevilla en 1580, siendo hijo de Álvaro de Zúñiga, Marques de Villamanrique, VI Virrey de la Nueva España y de Teresa de Villa marina. Al ser nombrado su padre a este cargo y marchar a México dejo a su hijo a cargo de los duques de Medina Sidonia. Al parecer estudio en la Universidad de Santa María de Jesús, en Sevilla. A los 23 años, con la oposición de su familia, ingreso a la orden agustina profesando en 1604, luego en una fecha incierta es ordenada sacerdote en Sevilla por tratos con un misionero decide serlo el mismo también combatiendo nuevamente la oposición de su familia.

Llega a Manila en 1610 trabajando con mucho celo en la providencia de Papamga mientras estudiaba el idioma japonés, En 1618 se introduce clandestinamente en Japón con su hermano de hábito, el mexicano y también Beato Bartolomé Gutiérrez, pero fueron localizados. Al conocer el gobernador de Nagasaki que era hijo de un antiguo Virrey de México, lo dejo huir. Y así volvió a Manila de este trance y sabedor de que los fieles de Nagasaki reclamaban su presencia, se puso de acuerdo con el Beato Luis Flores para volver a Japón.

Escultura del Beato Pedro de Zúñiga representando su martirio.

Escultura del Beato Pedro de Zúñiga representando su martirio.

Martirio
Para volver a entrar a Japón, contrataron a un capitán de un barco japonés y cristiano, que a su vez contrato una tripulación también japonesa y cristiana. El capitán no revelo la verdadera identidad de los sacerdotes que iban disfrazados de japoneses, partieron de Manila el 13 de junio de 1620 navegando una ruta llena de dificultades por el clima y la falta de víveres. En Farmosa, luego de proveerse de víveres, fueron detectados por un barco de piratas holandeses los cuales asaltaron la nace sospechando que se trasladaron misioneros. En Firando se hizo el desembarco y los prisioneros fueron entregados a las autoridades locales con la delación de la sospecha de que eran sacerdotes. El gobierno japonés pidió pruebas de ello y los piratas torturaron a los dos misioneros para que revelaran su identidad. Así pasaron por varios tribunales hasta que en uno fue reconocido el Beato Pedro de Zúñiga, que declaro su condición y luego vistió su habito. Luego fue enjuiciado el capitán, que defendió a sus marineros aclarando que ellos no sabían la verdad. El juez decidió perdonarlos a todos ellos si abjuraban del cristianismo pero ellos no aceptaron. El capitán, lleno de pena suplico el perdón a su equipo de trabajo por no haberles dicho con claridad el proyecto, pero ellos, de común acuerdo, le decían que nada tenían que perdonar, pues por esta oportunidad les llegaba la manera de ganar la corona del martirio.

La condena se ejecuto el 10 de agosto de 1622 en la Colina de Nagasaki. Los dos misioneros y el capitán fueron condenados a la hoguera y el resto de los prisioneros fueron degollados. Para prolongar el martirio de los que iban a morir quemados luego de atarlos en el poste se tuvo cuidado de poner la leña a cierta distancia, para que el calor fuera llegando paulatinamente, luego, cuando el fuego crecía la leña era retirada para reiniciar el tormento, que se prolongo por dos horas. Es creencia que cuando los mártires son atormentados, no sufren. En este caso quiso Dios que ese sufrimiento lo padecieran estos dos sacerdotes, en su ejecución, a tal grado que mutuamente se van manifestando su impotencia.

A los cuatro días del martirio, cuando ya no había guardias, los fieles pudieron hacerse de las reliquias de los quince mártires para darles digna sepultura. El cuerpo del Beato Luis Flores fue sepultado en la casa de una viuda donde solía celebrar misa mientras que el del Beato Pedro de Zúñiga, fue enviado de Macao y sepultado en la Iglesia de la compañía. A continuación se dan los datos de los restantes Beatos mártires.

Escultura del Beato Luis Flores.

Escultura del Beato Luis Flores.

Beato Joaquín Hirayama
Era el capitán del Barco, se convirtió al cristianismo por influencia de otro mártir, el Beato Baltasar Torres S.J. vivió un tiempo en Filipinas donde se caso y adopto el apellido Díaz con el que era conocido. Igual que toda la tripulación que contrato, era cofrade del Santísimo Rosario.

Beato León Sukeyemon
Era piloto o contra maestro de la nave.

Beato Juan Soyemon
Era el secretario del Barco.

Beato Miguel Díaz
Algunas fuentes lo hacen español emigrado a Filipinas donde vive como mercader o marino. Otros opinan que era japonés y que había tomado el apellido español.

Beatos Antonio Yamada o Yamanda, Marcos Takenoshima o Takeyinika, Pablo Sankichi, Juan Yago o Yano, Juan Nagata Matakichi, Bartolome Mohioye o Monfiore, eran todos ellos simples marineros y no se conocen datos precisos de su vida.

Beato Tomas Kanayagi o Coyanghi
Se formo como catequista en el Colegio Jesuita y llego a ejercer este apostolado. Se marcho a vivir a Manila y deseoso de volver a Japón se alisto en la embarcación de Beato Joaquín Hirayama.

Beatos Santiago Matsuo Denshi y Lorenzo Rokuyemon o Bokeyamon
Algunas fuentes no los consideran marineros, sino más bien pasajeros.

Culto
Unido este grupo al conformado por el Beato Alfonso de Navarrete y 204 compañeros fueron beatificados por el Beato Pio IX el 7 de julio de 1867 al celebrarse los 1800 años del martirio de San Pedro y San Pablo. En México el 19 de agosto se celebra la memoria litúrgica, únicamente de los Beatos Luis Flores y Pedro de Zúñiga.

Oración
Señor nuestro Jesucristo que les das fortaleza para conseguir el triunfo a quienes predican fielmente tu nombre, concédenos, por los meritos de los beatos mártires Pedro y Luis, perseverar firmemente en la fe y después de una vida llena de buenas obras, conseguir la gloria eterna. Tú que…

Humberto

Bibliografía:
– TREVIÑO, J.G. M. Sp. S., Clamor de Sangre, Editorial la Cruz, México, D. F, 1986 pp 108-110.
– VVAA, Año Cristiano VIII, agosto, Editorial BAC, Madrid, 2005 pp 703-707.

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