Beato Orlando de Vallombrosa

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El Beato Orlando de Vallombrosa, imagen contemporánea.

El Beato Orlando de Vallombrosa, imagen contemporánea.

Son varios los santos que llevan el nombre de Orlando, uno de ellos es mártir de la Iglesia primitiva del que poco se conoce, salvo que padeció por Cristo en tiempo de Diocleciano, siendo encarcelado y torturado hasta expirar. El nombre Orlando, y sus variantes Orly y Rolando, significan “Honor, gloria u ornato de la tierra” y es de origen germánico.

Pero el personaje del que aquí se hará mención es un monje benedictino de la congregación de Vallombrosa, al que en algunas listas se le presenta como santo, aunque solo se encuentre beatificado y su culto sea propio de la Orden de San Benito, y principalmente en la rama fundada por San Juan Gualberto en Vallombrosa, cuya aprobación data del año 1070, bajo el Papa Alejandro II. San Juan Gualberto dio a su fundación la regla de San Benito en la cual se inspiró para la vivencia que le apasionaba: soledad y silencio.

Del beato realmente poco se sabe, incluso no hay una fecha exacta de su nacimiento, solo se conoce que ya se encontraba en la Abadía de Vallombrosa en tiempo del Abad Benigno (muerto en 1236). Fue un hermano converso claustral, es decir un monje no sacerdote que vivía dentro del monasterio y cuyas responsabilidades en la clausura generalmente consistían en trabajos manuales.

Se dice que llevó una vida edificante, fiel a la Santa Regla de San Benito, se destacó principalmente por su obediencia y su espíritu de oración. Entre los benedictinos es reconocido especialmente por su ejemplaridad en la pureza y su intercesión para expulsar a los demonios.

San Juan Gualberto entronizado, rodeado por Santos y Beatos vallombrosinos. Entre ellos se encuentran los beatos Jerónimo y Orlando. Fresco en el claustro de San Pancracio en Florencia, obra de Neri di Bacci.

San Juan Gualberto entronizado, rodeado por Santos y Beatos vallombrosinos. Entre ellos se encuentran los beatos Jerónimo y Orlando. Fresco en el claustro de San Pancracio en Florencia, obra de Neri di Bacci.

El hermano era dado completamente al servicio de Dios y desempeñaba sus obligaciones con heroica humildad y entereza haciendo voluntariamente todo aquello que le era encomendado, además de entregarse continuamente a la oración. Su unión con Dios era llevada tan altamente, en especial contemplación de la vida eterna, que llegó incluso a permanecer hasta tres días sin probar alimento corporal por estar totalmente sumido en la meditación. A pesar de estas gracias extraordinarias su sencillez y fidelidad a la Regla en la vida comunitaria no fueron interrumpidas y continuó en el cenobio con la simplicidad de vida que le caracterizaba.

Los benedictinos le conmemoran como ermitaño de la orden, juntamente con el Beato Jerónimo, debido a que entre los monjes de Vallombrosa se ponía énfasis especial en el aspecto de soledad y silencio marcado por la Santa Regla.

Murió el hermano Orlando en la paz del Señor en el año 1242 y pronto alrededor de su cuerpo sucedieron milagros y gracias especiales. Durante los servicios funerales del hermano Orlando, al ser conducido a la sepultura, fue llevado al monasterio un hombre energúmeno, un poseído por el demonio, a fin de exorcizarlo delante del sepulcro del padre fundador San Juan Gualberto. El poseso daba alaridos al estar delante del cuerpo del hermano gritando las grandezas del santo monje y la humillación en que se verían de los demonios al ser expulsados no por el maestro, o sea san Juan Gualberto, sino por su humilde discípulo.

La gloria de San Juan Gualberto, Sacristía de la abadía de Ripoli, entre los santos de abajo aparece el beato Orlando. Esta pintura y el fresco de Neri di Bacci son las únicas representaciones del santo conocidas fuera de la orden.

La gloria de San Juan Gualberto, Sacristía de la abadía de Ripoli, entre los santos de abajo aparece el beato Orlando. Esta pintura y el fresco de Neri di Bacci son las únicas representaciones del santo conocidas fuera de la orden.

Con lagrimas y revolcándose en el suelo el hombre pidió la liberación y por la intercesión del Hermano Orlando fue liberado. La comunidad y los fieles reunidos comprobaron así la santidad del difunto y desde entonces bastaba llevar a los posesos delante del sepulcro del beato para que fuesen liberados y aun es costumbre entre los monjes invocarlo para la liberación de los posesos. Fue sepultado cerca del campanario de la iglesia abacial de Vallombrosa donde brilló por sus milagros.

En mayo de 1600 las reliquias del beato fueron colocadas con las de los otros beatos de la Orden de Vallombrosa y expuestas al culto público por el Obispo Alejandro de Medici. Para 1604 fue construida una capilla para honrar a los beatos, misma que fue ampliada en 1757. Los 10 beatos de Vallombrosa, en los que se incluye al hermano Orlando, son honrados colectivamente el 1º de agosto. En el martirologio de los benedictinos la conmemoración de los beatos Jerónimo y Orlando es el 20 de mayo.

Poncho

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