Beato Pedro Jorge Frassati

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Fotografía y firma del Beato con su lema de vida: "Hacia lo alto".

Fotografía y firma del Beato con su lema de vida: “Hacia lo alto”.

Perteneciente a la orden seglar de los Predicadores, Pier Giorgio Frassati era hijo de una familia acomodada de Turín (Italia), formada por Alfredo Frassati, de mente liberadora, político, empresario y de otros oficios; y Doña Adelaida Ametis, de afición a la pintura. Ella era mujer religiosa, lo contrario a su esposo, que era religiosamente agnóstico. De este matrimonio nació Luciana, mayor que nuestro Beato Pedro Jorge, nacido el 6 de abril de 1901. Es la propia madre de Jorge quien le enseña la caridad hacia los pobres y la piedad religiosa a sus hijos.

Desde los 13 años estaba inscrito en la Asociación del Santísimo Sacramento y en el Apostolado de la Oración, posteriormente estaría en la Liga Eucarística. Comulgaba todos los días y perteneció a la Cofradía del Rosario. Era un hombre de contemplación y de acción, comprometido con su tiempo, recordando a Santa Catalina de Siena, que llegó a expresar “Las flores para Dios (hablando de las oraciones) y los frutos para el hombre (refiriéndose al trabajo apostólico activo)”; en eso me atrevo a resumir la vida de Jorge como un hombre contemplativo-activo.

Estudió en el Liceo Massimo d´Azaglio y posteriormente estudiaría en el Istituto Sociale atendido por la Compañía de Jesús, en cuya institución desarrollaría una formación humana cristiana. No se caracterizó por ser de mente brillante, sino ser un hombre religioso y deportista; sobre todo el ciclismo y el fútbol, también practicó la equitación y el alpinismo, sencillo para con todos y un joven de caridad.

Con la edad de 18 años ingresó a la orden de los predicadores como seglar; lo hizo por el amor a la verdad, a la verdad del Evangelio y al Evangelio de la verdad. El padre dominico Filippo Robotti sería quien lo alentaría a seguir el carisma dominico, además ingresó al Politécnico en Ingeniería de Minas para continuar sus estudios. El ideal de sus estudios no eran las minas, sino un ideal apostólico seglar, según él mismo confesó: «Yo seré ingeniero de minas para poder consagrarme a Cristo entre los mineros. Como sacerdote, no podría hacerlo, pero como laico, que da buen ejemplo, verdaderamente católico, podré lograrlo… Como ingeniero puedo, dando buen ejemplo, actuar de modo eficaz… Yo quiero ayudar de todas las maneras posibles a mi gente, y esto podré hacerlo mejor como laico, que como sacerdote». En mayo de 1923 hizo su profesión en la Fraternidad Dominicana.

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

Se introdujo en las ideas de la doctrina social de la Iglesia desde que recientemente le había dado auge a ello el Papa León XIII, estuvo afiliado en el Partido Popular Italiano, fue opositor de las ideologías fascistas y comunistas, a las que consideraba en contra de la doctrina de la Iglesia. Desde que ingresó a la carrera de Ingeniería, ingresaría también en la Federación Universitaria Católica Italiana.

Su manera típica de acercarse al necesitado lo hizo de una forma tan evangélica que tuvo presente la Sagrada Escritura “Cuando das limosna, no debe saber la mano izquierda lo que hace la derecha” (Mt 6,3). Daba de lo que tenía de lo que le daban de comer, cuanto regalo recibía, lo daba al pobre; iba a las manos de los pobres que le salían al paso: “En verdad les digo que cuando lo hicieron con alguno de estos mis hermanos más pequeños, lo hicieron conmigo” (Mt 25,40). Visitaba a enfermos y familias necesitadas, llevándoles medicinas o alimentos, que no podían comprar. A los que habían empeñado algún objeto en el Monte de Piedad, les pedía los recibos y Pedro Jorge los pagaba con su dinero. Todo esto hacia sin antes vivir la Eucaristía porque era el centro de su vida, y su acción era reflejo de este amor que vivía.

Un amigo íntimo de Pedro Jorge nos brinda una radiografía o perfil de su personalidad: «¿Quién era Pedro Jorge Frassati? Era un hombre, un hombre maduro, que llevaba la recia coraza de la fe y no temía a los enemigos. Un hombre que no había sentido la contaminación de los tiempos. Un hombre ingenuo… que siempre estaba al lado de la verdad. Un hombre recto, todo de una pieza, de los que la sociedad estima desagradables, o quizá maleducados, verdaderamente extraño a su tiempo, porque nunca cambio el cáliz de la Hostia consagrada por la copa del placer. (…) Su diplomacia tenía una sola credencial: la verdad. Por lo tanto era irritante. Era un hombre irritante para toda aquella masa gelatinosa de cristianos perfumados, que piensan que, al fin y al cabo, el diablo, decentemente vestido, puede entrar en la sociedad. Este hombre, Pedro Jorge, no había tenido nunca ninguna línea de comunicación entre la luz y las tinieblas. Y todo esto lo había aprendido del Evangelio».

Jorge fue un joven laico que siempre tuvo presente su futuro, su porvenir, decidió quedarse de laico, creyendo que era la forma más útil hacia sus hermanos. De su vida íntima la cuentan quienes lo rodearon: amigos, hermana, miembros de la OP, los necesitados y pobres con los que convivía mas. Lo conocieron mejor los pobres y amigos que sus propios familiares, quienes no tenían idea de muchas cosas que él mismo hacía. Llegó a pensar en su mujer ideal, aquella que lo acompañaría como una sola carne, en los hijos que tendría y así en un futuro que quiso escribir y no se realizó. Al parecer estuvo enamorado de Laura Hidalgo, con quien al parecer nunca tuvo noviazgo alguno, quizá por el rechazo de sus padres hacia Laura. Pero quizá poseía las cualidades de la compañera que quería para si, pues describía a su mujer ideal como una mujer de fe práctica, además de la belleza natural del cuerpo, un alma limpia y transparente, sencilla y dialogal, capaz de darse a sí misma con delicadeza y sonrisa permanente, con aspiraciones a lo sublime y, por supuesto, una compañera apasionada por la montaña, por las flores y por todo lo bello.

Teca con reliquia procedente del arca sepulcral del Beato.

Teca con reliquia procedente del arca sepulcral del Beato.

Y refiriéndose a los hijos: «A mis hijos, no les dejaré dinero, porque estoy persuadido de que las riquezas, lejos de favorecer la posición social, con sobrada frecuencia no sirven sino para fomentar las pasiones. Me preocuparé de darles una instrucción completa y una educación cristiana, de manera que, si quieren, puedan por sí mismos hacerse una posición social digna y decorosa. Pero, cumplido esto, si tengo dinero, lo emplearé en obras de caridad». Jorge era de la idea de «Podría casarme con ella contra la voluntad de mis padres, pero destruir un hogar para crear otro nuevo sería absurdo, en lo que ni siquiera hay lugar a pensar. Seré yo el sacrificado; si Dios lo quiere así, hágase su voluntad». Cosa que, aunque admiro al beato, no estoy de acuerdo con su idea.

Pronto el Señor lo llamaría a su presencia ya que en la mañana del 1 julio de 1925 amaneció con mucha fiebre, esto era signo de la enfermedad que lo llevaría a la muerte. Por ese entonces la abuela se encontraba en agonía y toda la familia se centraba en la enfermedad y últimos días de ella. Todo esto ocasionó que no se le diera importancia a Jorge considerando una simple enfermedad de verano. Mas sin embargo, con sus síntomas asistió a dar sepultura a su abuela el viernes 3 de julio donde en pleno acto se agravó y se le dio aviso al médico, pero el diagnóstico no lo esperaban: una forma aguda de poliomielitis galopante de origen infeccioso. Con serenidad se preparó para recibir los últimos sacramentos muriendo el sábado 4 de julio de 1925 en los brazos de su madre. Su entierro fue la primera revelación para su familia sobre la grandeza que ocultaba su hijo, pues a su funeral asistió una avalancha de personas desconocidas y pobres que se congregaron para rendir homenaje a este joven. Este acontecimiento fue el hecho de que se iniciara el proceso de canonización de Pedro Jorge. Así murió de veinticuatro años el joven estudiante de ingeniería que, siendo un amante de la Eucaristía y de los pobres, se enfermó al atender a los que son los preferidos por el Señor.

Sepulcro del Beato. Sus restos están en la urna sobre el altar.

Sepulcro del Beato. Sus restos están en la urna sobre el altar.

Lo que hizo su causa todavía más intrigante eran los rumores que comenzaron a circular después de su muerte, divulgados principalmente por fascitas hostiles a la reputación antifascista de la familia Frassati. Algunos afirmaban que Pedro Jorge había mantenido relaciones ilícitas con una mujer; otros decían que fue enterrado vivo. Las habladurías eran tan persistentes que la causa quedó suspendida durante varias décadas. Pero cuando se realizó finalmente la autopsia en 1981 – casi seis décadas después de su fallecimiento – desenterraron su cuerpo como parte de la proceso de canonización. Tuvieron una sorpresa. Cuando abrieron su ataúd, descubrieron que su cuerpo estaba incorrupto por motivos médicos, se dijo – su rostro, asombrosamente bien conservado, apareció en perfecta serenidad. Incluso los ojos estaban, según los observadores, intactos, claros y luminosos. Poco después, la causa se reactivó y fue finalmente beatificado por el Papa San Juan Pablo II el 20 de mayo de 1990.

Emmanuel

Bibliografía:
– MARTÍNEZ PUCHE, José A. (Coord.), MONTIU DE NUIX, José María (Coord.), Jóvenes Testigos de Cristo. Ejemplos de vida y fe en nuestro tiempo, Col. “Santos. Amigos de Dios”, vol. 10. Ed- Edibesa, Madrid 2010.

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