Beato Pío IX, papa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo retrato del Beato.

Lienzo retrato del Beato.

Hoy hablaré sobre uno de los papas más importantes del siglo XIX, así como también más polémicos, ya que su causa fue varias veces bloqueada debido a la oposición del Estado Italiano, tras la unificación del país y debido a algunos asuntos controversiales durante su pontificado. En materia doctrinal y social no podemos negar su importancia, ya que fue responsable de la proclamación de dos dogmas que actualmente la Iglesia guarda, acepta y defiende: la Inmaculada Concepción de la Virgen María y la infalibilidad papal, aunque en este último suscitara muchas controversias que desarrollaré en el artículo.

Tuvo el pontificado más largo de toda la historia de la Iglesia (si exceptuamos a San Pedro con una duración difícil de determinar) de 31 años y medio, y no por ello excluimos que sea el más difícil, ya que la Iglesia se enfrentaba al cambio social, y político de su tiempo, surgiendo ideologías materialistas tales como el positivismo y el materialismo histórico (marxismo); manteniendo la Santa Sede una postura conservadora, propia de una institución que defiende su status político y social. En este periodo, el papa perdió el poder temporal, siendo el último Jefe de Estado de los Estados Pontificios, ya que la Ciudad de Roma fue absorbida por las tropas piamontesas que derrotaron a las restantes tropas papales en 1870, la resolución sobre la soberanía del Vaticano no sería resuelta hasta los Pactos de Letrán en 1929, durante el pontificado de Pío XI.

Biografía
Giovanni María Mastai-Ferretti nace en Senigallia, antiguo territorio perteneciente a los Estados Pontificios el 13 de mayo de 1792, siendo hijo del conde Girolamo Mastai Ferretti y de su esposa Caterina Solazzi. Durante su niñez fue educado en un colegio escolapio de Volterra y en Roma. Siendo estudiante de teología en su localidad natal, se encontró con el papa Pío VII, quien había vuelto de su cautiverio por las tropas francesas de Napoleón. En 1815 ingresó en la Guardia Noble papal, siguiendo los deseos de su padre, pero fue despedido debido a que sufría de epilepsia. Entonces con el apoyo del Papa Pío VII y siguiendo los deseos de su madre, continuó sus estudios teológicos en el Seminario de Roma.

Aprovechando de que la enfermedad cesara fue ordenado sacerdote el 10 de abril de 1819, teniendo su primer encargo como rector del Instituto Tata Giovanni en la Ciudad Eterna, pero fue enviado como Auditor en Chile y Perú entre 1823 y 1825 para ayudar a los nuncios apostólicos en estos países con la reorganización de la Iglesia tras las revoluciones de independencia, puesto que el Real Patronato quedó suspendido mientras duraba la invasión napoleónica a España. Tras la restauración absolutista, los conflictos con la Santa Sede en materia administrativa habían suscitado la creación de Vicariatos Apostólicos en los países recién independizados de América del Sur.

Pío IX celebrando la Santa Misa.

Pío IX celebrando la Santa Misa.

A su regreso a Italia el papa León XII lo nombró director del hospital de San Miguel y canónigo de Santa María in Vía Lata. El 21 de mayo de 1827 fue nombrado como Arzobispo de Spoleto a los 35 años de edad y consagrado por el cardenal Francesco Saverio Castiglioni. En 1831 le tocó vivir una fallida revolución que se extendía por Parma y Módena, el arzobispo obtuvo del gobierno un perdón general cuando ésta fue suprimida, ganando así su reputación de Liberal; durante un terremoto que asoló la ciudad, hizo una eficiente organización de ayuda y gran caridad con los damnificados. Al año siguiente fue transferido a la diócesis de Imola aunque manteniendo el cargo de arzobispo. Fue elevado al cardenalato in pectore en 1839 y en 1840 fue nombrado Cardenal de los Santos Marcelino y Pedro. Al igual que en Spoleto, sus prioridades eran la organización para una mejor formación de los sacerdotes a través de una mejor educación y actividades benéficas como visitar a los presos en las cárceles y varios programas para niños en la calle.

Cónclave de 1846 y elección
Tras la muerte del papa Gregorio XVI, el futuro cónclave se llevó a cabo en un clima inestable para Italia, las revoluciones en los distintos ducados y reinos habían suscitado tal agitación social que muchos cardenales extranjeros optaran por no asistir. De los 62 cardenales, solo estuvieron presentes 42 en el transcurso del cónclave; además la Iglesia se enfrentaba a un colegio cardenalicio dividido en dos facciones: el ala conservador que apoyaba al cardenal Lambruschini (quien había sido secretario de Gregorio XVI) y el ala liberal quienes apoyaban a dos candidatos; el cardenal Pasquale Tommaso Gizzi, y el propio Mastai Ferretti. El cardenal decano Ludovico Micara era apoyado por el pueblo romano pero nunca por el colegio de Cardenales.

En la primera votación Lambruschini recibió la mayoría de las votaciones, pero no logró completar los dos tercios para ser elegido. El cardenal Gizzi fue favorecido por el gobierno francés, aun así no pudo tener el apoyo de los cardenales. El cónclave terminó como una contienda entre Lambruschini y Ferretti, mientras el cardenal Bernetti había tenido conocimiento de que el Arzobispo de Milán (que se encontraba bajo la dominación austriaca) Karl Von Gaisruck estaba en camino al cónclave de parte del Emperador de Austria para vetar la elección de Mastai Ferretti; entonces trata de convencer a los demás electores de apoyarlo decididamente. El segundo día de votaciones Ferretti fue elegido papa. Como era de noche aparte de la famosa fumata blanca, no se dio el aviso al pueblo romano de los resultados; la gente creyendo que Gizzi había resultado ganador, comenzaron a celebrar en su localidad natal, inclusive siguiendo una antigua tradición, se quemaron sus vestiduras cardenalicias.

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

A la mañana siguiente el cardenal Protodiácono Tommaso Riario Sforza, anunció formalmente la elección de Ferretti, ante el asombro de los fieles, sin embargo al aparecer el nuevo papa en el balcón de la Basílica de San Pedro, la aclamación fue unánime. Tomó el nombre de Pío IX, en honor de Pío VII, el papa que le había alentado su vocación sacerdotal; durante los siguientes días, en toda Italia se escuchó la exclamación ¡Larga vida a Pío IX!, era considerado un hombre piadoso, intelectual y abierto a todo mundo.

Pontificado antes de la Unificación Italiana
Pío IX, a pesar de su amplia experiencia pastoral, causó cierta controversia su poca preparación administrativa en la curia romana, su poca experiencia y su toque poco diplomático. El nuevo pontífice fue coronado el 21 de junio de 1846. Durante su pontificado es notable su política de centralización cada vez más fuerte en la Autoridad del Obispo de Roma, proceso que culminaría con la convocatoria del Concilio Vaticano I, en que fue declarado dogmáticamente. En la vida personal de Pío IX se puede considerar su sencillez y pobreza en los asuntos diarios, pero fue considerado un defensor de los derechos de la Iglesia y del libre ejercicio de los católicos en países como Rusia y el Imperio Otomano. Desde un principio el papa demostró ser un reformador de la administración; introdujo el ferrocarril en los Estados Pontificios así como la instalación del alumbrado público fue su obra más notable. Se mejoró la tecnología agrícola y se fomentó una mayor productividad.Pero causó notable controversia de que antes de la revolución de 1848, Pío IX era considerado un pontífice reformista, pero después de ella sus reformas disminuyeron notablemente.

Abolió los requisitos que los judíos tenían para asistir a los servicios y sermones cristianos; abrió organizaciones benéficas papales para auxiliar a los necesitados, además liberó a los presos políticos de las cárceles pontificias del anterior papado, lo cual horrorizó a las monarquías conservadoras como Austria. En 1848 se promulgó una nueva constitución llamada “Estatuto Fundamental para el gobierno secular de los Estados de la Iglesia” la cual defendía el carácter dual del gobierno papal, espiritual-secular. Fomentó el comercio habilitando puentes, caminos y puertos marinos, sin embargo el sistema judicial fue numeroso objeto de acusaciones debido a la parcialidad de los jueces y la ausencia de un código penal, así como normas legales. Unas 133 personas fueron ejecutadas durante su papado.

Previamente el 19 de abril de 1847 anunció su intención de establecer un consejo de asesores, en su mayoría compuesto por laicos de varias provincias del territorio pontificio. Esta acción fue seguida de la conformación de una guardia civil y un gabinete. Sin embargo a medida que pasaba el tiempo las demandas crecían; una manifestación callejera el 8 de febrero de 1848 obtuvo una promesa forzada del pontífice de un ministerio laico. Sin embargo Pío fue forzado a huir a Gaeta el 24 de noviembre, y los disidentes formaron temporalmente una “república democrática”. El papa apeló a Francia, Austria, España y Nápoles; el 29 de junio de 1849 el general francés Oudinot al mando de las tropas, reprimieron la revuelta y restauraron el orden. El 2 de abril de 1850, el Pontífice regresó a la Ciudad Eterna pero todas sus reformas liberales fueron derogadas. Así mismo restauró el gueto romano para los judíos.

Imagen de la Virgen del Sagrado Corazón modificada según las disposiciones del Beato papa Pío IX.

Imagen de la Virgen del Sagrado Corazón modificada según las disposiciones del Beato papa Pío IX.

En relación con otros países, reestableció la jerarquía católica en Inglaterra y en Países Bajos, en México le tocó vivir un proceso de desamortización de los bienes eclesiásticos así como la separación de la Iglesia y el Estado. Con la proclamación de la Constitución de 1857 y la Guerra de Reforma (1858-1860) los intereses de la Iglesia quedaron severamente afectados, sobre todo por el gobierno de Juárez que expropió no solo los terrenos improductivos, sino también cementerios, escuelas y templos.

Con la intervención francesa de 1862, Pío IX tenía la esperanza de que estas medidas anticlericales fueran revocadas. Con la propuesta del partido conservador de restaurar la Monarquía en México, el Papa dio su bendición al archiduque Fernando Maximiliano de Habsburgo y a su esposa Carlota Amalia de Bélgica. Pero la fricción continuó aun con el nuevo gobierno, sobre todo al decretarse la libertad de cultos lo cual le valió a la monarquía la pérdida del apoyo de la Iglesia. Cuando las tropas francesas se retiraban, Carlota I de México buscó desesperadamente el apoyo del Papa a lo cual se negó, pero dado el estado paranoico de la emperatriz le permitió alojarse en el Vaticano. Con Rusia trató de defender las libertades de los católicos romanos en un imperio mayoritariamente ortodoxo. Tras el fracaso del levantamiento polaco en 1863 Pío apoyó a los perseguidos, lo cual enfureció al gobierno zarista que ordenó la eliminación de las diócesis católicas y la deportación del clero. Con Estados Unidos, proclamó el patronato de la Inmaculada Concepción y reconoció la soberanía de los Estados Confederados de América.

Materia doctrinal
Fue importante su pontificado debido a la proclamación de dos dogmas que forman parte de la doctrina católica. El primero es el de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María. En 1848, Pío IX ordenó una comisión de teólogos para analizar el dogma. En las disputas entre los maculistas dominicos y los inmaculistas franciscanos, el papa dio finalmente su fallo a favor de estos últimos. El 8 de diciembre de 1854 se promulgó la constitución apostólica Ineffabilis Deus donde proclama finalmente la definición del dogma de la Inmaculada Concepción. Aprobó también las apariciones de la Virgen en La Salette como estudió las de Lourdes.

Sin embargo, la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, dejó abierto un interrogante: ¿puede el Romano Pontífice tomar estas decisiones sin la aprobación de los obispos? Esto presagiaba la convocatoria del Concilio Vaticano I, para tratar el tema de la infalibilidad del papa. Pero esta decisión le provocó no pocas controversias; el Concilio fue convocado en 1868, asistiendo un total de 744 obispos, aparte se abordaron temas como el liberalismo, el racionalismo y el materialismo. La resistencia contra el dogma de la infalibilidad no se basaba en el hecho en sí; sino que muchos obispos consideraban inoportuno, aunque algunos obispos (el 10%) expresaron su desacuerdo total ya que se había apartado de la estructura de la Iglesia Primitiva; pero el temor mayor fue que dificultaran además los esfuerzos por la unidad de todos los cristianos. Sin embargo igualmente con la oposición de algunos obispos, se aprobó el documento Pastor aeternus en el que quedó definida la doctrina: el Papa tiene plena potestad jurídica sobre toda la Iglesia y define la doctrina cuando habla “ex cathedra”. A pesar de la oposición inicial, todos los obispos obedecieron al Sumo Pontífice, pero un grupo de católicos alemanes inspirados en el sacerdote e historiador Johann Joseph Ignaz von Döllinger se separaron de la Iglesia, creando la llamada Iglesia Católica Antigua también llamada la Iglesia Veterocatólica. En cuanto a las encíclicas, no las utilizaba para explicar la fe, sino para condenar los errores teológicos, tales como el materialismo, el modernismo que empezaba a surgir y el liberalismo, esto debido a la proliferación de movimientos liberales en los Estados circunvecinos y en general en la Europa cambiante de la segunda mitad del siglo XIX.

La Inmaculada Concepción. Lienzo de Juan de Juanes (1562). Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (La Compañía), Valencia, España. Fotografía: Ana Mª Ribes.

La Inmaculada Concepción. Lienzo de Juan de Juanes (1562). Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (La Compañía), Valencia, España. Fotografía: Ana Mª Ribes.

La Pérdida de los Estados Pontificios y pontificado posterior
A la proximidad de las tropas piamontesas comandadas por Giuseppe Garibaldi en 1862, Pío IX tenía la posibilidad de trasladarse a otro lugar, pero el intento fue fallido.
En medio desarrollo del concilio, con el nacimiento del Reino de Italia, el nuevo monarca Víctor Manuel II de Saboya y el general Raffaele Cadorna al mando del ejército italiano se dirigió en 1870 a Roma con tal de completar el proceso de Unificación, sabiendo que Francia la principal aliada de los Estados pontificios estaba en la guerra Franco-prusiana. La defensa del Lazio, el único territorio papal estaba bajo la diezmada Guardia Suiza, el rey Víctor Manuel le trató de ofrecer al Papa una negociación pacífica, con la condición de que el ejército entrara en Roma, podía conservar la jurisdicción de la Ciudad Leonina, y que el nuevo gobierno le garantizara comunicación con todo el mundo católico. La negociación fue un fracaso, y el ejército papal compuesto por algo más de 13 157 hombres debía enfrentarse a unos 50 000 italianos. El concilio fue suspendido y jamás volvieron a reunirse los obispos para reanudarlo.

Pero Pío IX sabía que era inevitable la rendición, finalmente decidió presentar una resistencia “simbólica” para demostrar que no se sometían libremente y el 20 de septiembre ocurrió el combate en los exteriores de la Muralla de Aureliano, en la llamada Puerta Pía y al día siguiente los italianos entraron en la ciudad. Pío IX huyó del palacio Quirinal a los aposentos vaticanos donde se declaró Prisionero del Vaticano. La caída de Roma representó el final del poder temporal del papado. El papa declaró excomulgado al Rey y prohibió a los católicos italianos participar en las actividades políticas del nuevo Estado, bajo amenaza de excomunión.

Muerte y proceso de Beatificación
El papa Pío IX vivió el tiempo suficiente para ser testigo de la muerte de Víctor Manuel II, al cual le levantó la excomunión cuando estaba moribundo, sin embargo él antes de morir se negó a ser absuelto. Desde años anteriores tuvo que sufrir la erisipela y los médicos lo sometieron a tratamientos dolorosos que sufría con extraordinaria paciencia. El 8 de diciembre de 1877 fiesta de la Inmaculada Concepción, su salud mejoró aparentemente, que podía caminar solo. Pero el 4 de febrero de 1878 su salud decayó. El día siete, mientras rezaba el Santo Rosario, descansó en el Señor. Su cuerpo fue trasladado a la Basílica de San Lorenzo Extramuros en 1881, pero el cortejo fúnebre fue abordado por unos nacionalistas italianos, evidentemente anticlericales, cuya intención era arrojar el féretro al río Tíber, pero gracias a la policía, no pudieron ultimar el cadáver.

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Su proceso de beatificación fue iniciado el 11 de febrero de 1907, pero desde el principio el gobierno italiano se opuso a su elevación a los altares; tuvo que ser suspendido, Pío XII también trató de reanudar el proceso sin éxito. Su proceso encontró oponentes no solo entre el Estado sino también entre grupos judíos que ven en él otro caso de antisemitismo por el caso Mortara, de un niño bautizado informalmente, la cual fue arrebatado por el estado para criarse como cristiano, inclusive se ordenó sacerdote, pero las apelaciones de su madre fueron inútiles.

Tumba del Beato en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Tumba del Beato en las Grutas Vaticanas, Roma (Italia).

Finalmente el papa Juan Pablo II lo declaró Venerable el 6 de julio de 1985 y fue beatificado el 3 de septiembre del año 2000.

René

Webs consultadas (04/08/16):
– https://en.wikipedia.org/wiki/Pope_Pius_IX
– ec.aciprensa.com/wiki/Papa_Beato_Pío_IX
– https://es.wikipedia.org/wiki/Pío_IX

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