Santos de nombre Romeo

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Pintura en la sacristia del Santuario de Arenzano, Italia.

Pintura en la sacristia del Santuario de Arenzano, Italia.

Este nombre deriva del nombre latino tardío Romaeus, que viene del griego
Ρωμαίος (Rhomaios), que significaba literalmente en la antigüedad “romano”, “natural de Roma”, un término que designaba a cualquier persona ciudadana del Imperio Romano.

Sin embargo, su difusión como nombre propio está ligada sobretodo a la cultura católica de la Edad Media, cuando el término “romeo” (romero en castellano) había asumido el significado de “peregrino que viaja a Roma”: en este sentido, los romeos eran aquellos peregrinos que emprendían el viaje a la ciudad de Roma, corazón de la cristiandad católica. En esa misma época medieval también estuvo en uso el nombre Borromeo, o, Buen Romeo, que cómo fácilmente podemos intuir, significa literalmente “buen peregrino (en tierra romana)”. Pero, desde el punto de vista semántico, Romeo es similar a nombres como Palmiro y Peregrino, que también se refieren a los peregrinos cristianos.

En épocas más modernas, el nombre de Romeo debe su fama sobretodo a la obra de William Shakespeare, especialmente al personaje de Romeo Montecchi, protagonista de la celebérrima tragedia de Romeo y Julieta.

Santos de nombre “Romeo”
Después de lo que hemos dicho en la introducción, buscando entre la inmensidad de los testigos del Evangelio, están en la Bibliotheca sanctorum volumen XI, pp. 345-346, dos discípulos de Cristo, venerados por su santidad, llamados Romeo:
San Romeo de Llívia (siglo XIII)
Beato Romeo de Lucca (época incierta; posiblemente siglo XIV)

Ilustración del Santo para unos gozos catalanes. Fuente: http://algunsgoigs.blogspot.com.es/

Ilustración del Santo para unos gozos catalanes. Fuente: http://algunsgoigs.blogspot.com.es/

Antes de contar las hazañas de estos dos testigos de la llamada del Evangelio, definamos con el texto del Concilio Vaticano II qué es ser santo:
“Todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad y esta santidad suscita un nivel de vida más humano incluso en la sociedad terrena. En el logro de esta perfección empeñen los fieles las fuerzas recibidas según la medida de la donación de Cristo, a fin de que, siguiendo sus huellas y hechos conforme a su imagen, obedeciendo en todo a la voluntad del Padre, se entreguen con toda su alma a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Así, la santidad del Pueblo de Dios producirá abundantes frutos, como brillantemente lo demuestra la historia de la Iglesia con la vida de tantos santos”. (Lumen Gentium, 40)

San Romeo de Llívia
Romeo nació en Llívia, cerca de Puigcerdà, provincia de Girona (España), aunque no se sabe en qué fecha. Murió en Carcassonne en el año 1261, después de haber sido prior de los conventos dominicos de Lyon y de Burdeos y provincial de Toulouse. Fue excelso en la observancia de la vida religiosa, en la devoción a la Virgen y en el celo apostólico. Su memoria litúrgica se celebra el día 21 de noviembre.

Beato Romeo de Lucca
Romea se llamaba la carretera que, desde el norte, llevaba a Roma pasando por Lucca y que, durante muchos siglos constituyó la “autopista del sol” de los peregrinos que se dirigían a la ciudad de los apóstoles San Pedro y San Pablo a fin de beneficiarse de las indulgencias. Dante, en la Divina Comedia, recuerda la muchedumbre de los romeos (romeros) que recorrían en los dos sentidos el Puente Sant’Angelo en Roma, en el primer año santo, proclamado en el 1300 por el Papa Bonifacio VIII. También el Beato Romeo vivió en el siglo XIV, o sea, en la época de Dante y de las contiendas entre los Montecchi y Capuletos, en medio de la cual, floreció en Verona el amor entre Romeo y Julieta.

Ilustración contemporánea de San Avertano, en su hábito de carmelita y portando el bastón de peregrino.

Ilustración contemporánea de San Avertano, en su hábito de carmelita y portando el bastón de peregrino.

El Beato es un personaje cuya vida terrenal es poco conocida, incluso para los estudiosos, menos conocedores de todo aquello que no sea la historia del malogrado y desafortunado Romeo de Verona. Tal vez, el Beato Romeo era italiano de origen y pertenecía a la antiquísima Orden religiosa de los Carmelitas, que eran muy devotos de la Virgen y que en aquel siglo, conocieron en las ciudades italianas, un nuevo florecimiento de vocaciones y de fundaciones.

La historia del Beato Romeo se confunde con la de San Avertano, que era francés de la diócesis de Limoges y también carmelita. De hecho, juntos, los dos hermanos de religión realizaron un largo peregrinaje, primero a Tierra Santa y posteriormente a Roma. Fue así que, Romeo de nombre, de hecho se convirtió en “romeo”, o sea, peregrino a Roma, y uno puede preguntarse si no es que realmente le gustara ese nombre como atributo, a fin de recordar precisamente ese devoto viaje que realizó en compañia de San Avertano.

Según algunos estudiosos, de hecho, el Beato Romeo de Lucca es tal vez el Beato Enrique peregrino, un carmelita que está enterrado en Lucca y a cuya intercesión se le atribuyen numerosos milagros. Esta información es tratada en el “Catalogus Sanctorum” de los Carmelitas en el que se habla de las reliquias conservadas en Lucca, de un cierto Beato Enrique, carmelita y peregrino (un romeo). Así, Enrique y Romeo, ¿son la misma persona? ¡Quizás! Esta teoría hace que las noticias hagiográficas sobre San Avertano se confundan con las del Beato Romeo, su compañero de peregrinación.Así, quizás los dos (Avertano y Romeo) estén sepultados juntos en Lucca. De hecho, al retorno de Roma, Avertano murió en Lucca el 25 de febrero del año 1380 y nueve días después, su compañero de viaje, lo siguió a la gloria eterna, o sea, el 4 de marzo del mismo año.

Ilustración contemporánea del Beato Romeo de Lucca, en su atuendo de carmelita y báculo de peregrino.

Ilustración contemporánea del Beato Romeo de Lucca, en su atuendo de carmelita y báculo de peregrino.

Es interesante anotar que la archidiócesis de Lucca venera en su calendario diocesano a dos santos “romeos”: Ricardo el Peregrino (7 de febrero) y Dativo el Peregrino (el 3 de junio). Pero volviendo al Beato Romeo, ahora en Lucca se celebra su fiesta el día 25 de febrero mientras que los Carmelitas la celebran el 4 de marzo.

En el año 1513, el cuerpo del Beato fue trasladado desde la iglesia de san Pedro, que estaba extra muros, a la catedral. En el año 1646 fue llevado a su primitiva iglesia mientras era reconstruída la ciudad. En el 1807 se realizó un nuevo traslado y finalmente, desde 1826 reposa junto con San Avertano en la iglesia de los santos Paulino y Donato.

En el 1842, el superior general de los Carmelitas, con la confirmación de la Congregación de Ritos, emitió el decreto que confirma el culto “ab immemorabilis”.

Damiano Grenci

BIBLIOGRAFIA Y SITIOS
* AA. VV. – Bibliotheca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 y I-II appendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Grenci Damiano Marco – Archivo privado iconográfico hagiográfico: 1977 – 2012
* Saggi Ludovico – Santi del Carmelo – Ed. Istitutum Carmelitanum Roma, 1972
* Sito web di wikipedia.org

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