124 nuevos beatos mártires coreanos (1791-1888)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo de algunos de los nuevos Beatos.

Lienzo de algunos de los nuevos Beatos.

En el día de hoy, el Santo Padre Francisco, que está de visita apostólica en Corea del Sur, beatifica a ciento veinticuatro mártires, todos ellos seglares, a excepción del sacerdote chino Santiago Chu Mum-mo.

Para entender mejor cómo fue la persecución de los cristianos en Corea, recomiendo que, antes de seguir leyendo este artículo, recordemos el escrito sobre los Santos Mártires de Corea, publicado en este blog el 30 de marzo del 2011. Así, nos ahorraremos repetir en este artículo los sucesos de aquella cruenta persecución. Sin embargo, quiero incidir que fueron los propios coreanos quienes introdujeron el cristianismo en su país, concretamente, algunos académicos nativos que en el siglo XVII conocieron el evangelio en China y que cuando regresaron a su país, extendieron su fe. El cristianismo fue visto como una religión peligrosa por parte de las autoridades coreanas que practicaban el confucionismo.

Los confucianos no aceptaban que los cristianos se autodenominaran “amigos del Señor de los Cielos”, ya que esto implicaba una relación con la Divinidad basada en la igualdad; por eso, trataron de impedir que la fe cristiana se propagara, llegando incluso a prohibir la publicación de libros católicos. La persecución tuvo varios episodios álgidos en el siglo XIX, siendo martirizados más de diez mil coreanos, de los cuales ciento tres están ya canonizados, entre ellos, varios misioneros franceses.

La primera persecución fue en el año 1791, cuando los nobles Pablo Yun Ji-chung y Santiago Kwong Sang-yeon, quemaron sus tablas ancestrales y aceptaron el libro de los evangelios. Ambos fueron decapitados. La segunda persecución fue en el año 1801, cuando cientos de cristianos fueron ejecutados y muchísimos otros tuvieron que huir a China. Como podemos ver en el listado de los mártires, el grupo más numeroso de los beatificados hoy sufrieron el martirio en ese año. Algo parecido ocurrió en los años 1839, 1846 – cuando fue martirizado San Andrés Kim Tae-gom, que es el primer santo coreano – y en el año 1866, año en el cual fueron asesinados más de ocho mil cristianos.

Vidriera contemporánea de los Beatos Pablo Yun y Santiago Gwon.

Vidriera contemporánea de los Beatos Pablo Yun y Santiago Gwon.

La Iglesia Católica coreana es hoy en día, una iglesia en expansión y sin ningún género de dudas, sus cimientos están puestos sobre la sangre de sus mártires: “Sanguis martyrum, semen christianorum” (la sangre de los mártires es la semilla de nuevos cristianos). Quiera Dios que esto mismo ocurra en los países en los cuales hoy en día son sacrificados miles de cristianos, como en Medio Oriente, Asia y África. La propia Iglesia Católica coreana tiene abierto otro proceso de beatificación para otros ciento treinta y tres mártires.

En este artículo es imposible dar algunos detalles concretos sobre cada uno de estos nuevos beatos y por eso, sólo me voy a limitar a dar alguna breve pincelada de dos de ellos, aunque eso no quiere significar absolutamente nada. Digamos algo del beato Pablo – que encabeza la lista – y del beato sacerdote Santiago.

Beato Pablo Yun Ji-chung
Había nacido en el año 1759 en el seno de una familia noble en Janggu-dong. Desde muy niño se dedicó a los estudios, realizando su primer examen de Estado en la primavera del año 1783. Fue en ese tiempo cuando, a través de un hijo de la hermana de su padre, conoció los principios del cristianismo. Empezó a leer libros cristianos y se bautizó en 1787, después de haber estado casi tres años como catecúmeno. El mismo enseñó posteriormente el catecismo a su madre, a un hermano y a otros miembros de su familia. Junto con su pariente Agustín Yu Hang-geom, se dedicó a evangelizar a su pueblo. Y como era un hombre muy inteligente y digno de toda confianza, consiguió buenos frutos.

Fue en el año 1790 cuando Pablo quemó sus tablas ancestrales cumpliendo una orden que había dado el obispo Gouvea de Pekin, quién prohibió a los cristianos compaginar los ritos paganos con los ritos cristianos. Cuando su madre murió en el verano del año siguiente, por expreso deseo de la misma, hizo sus funerales según el rito católico en lugar del rito confuciano. Pronto se corrió la voz sobre ambas cuestiones – quema de las tablas ancestrales y rito funerario católico -, por lo que en la corte real se pusieron furiosos.

Al enterarse Pablo de que habían ordenado su arresto, se refugió en Gwangchoen, pero el magistrado de Jinsan arrestó a un tío suyo. Al enterarse Pablo, salió de su escondite y en octubre de 1971 se entregó al magistrado. Este, en un principio, trató de persuadirlo para que abandonara su fe, pero él – al igual que su primo Santiago Gwon Sang-yeon, se negaron en rotundo, por lo que ambos fueron conducidos ante el gobernador de Jeongu.

Sepulcro de la Beata Águeda Yun Jeom-hye, seglar mártir, 1801.

Sepulcro de la Beata Águeda Yun Jeom-hye, seglar mártir, 1801.

Pablo y Santiago fueron interrogados y torturados para que delataran a otros cristianos, pero ellos permanecieron mudos, defendiendo su fe con determinación y con la intención de no hacer ningún daño a la Iglesia. Pablo se dedicó a rebatir la irracionalidad de los ritos confucianos y a explicar la doctrina de la Iglesia, cosa que enfureció aun más al gobernador, que redobló los castigos: “Servimos a Dios como nuestro gran Padre y no podríamos adorarlo si desobedeciéramos sus mandamientos”, decían.

El gobernador los envió a la corte real donde fueron condenados, tanto él como su primo Santiago, a morir decapitados. Ambos fueron llevados fuera de la Puerta Sur de Jeonju, siendo decapitados mientras rezaban, el 8 de diciembre de 1791 (13 de noviembre por el calendario lunar).

Beato Santiago Chu Mum-mo
El padre Santiago nació en el año 1752 en la localidad de Su-Tcheou, provincia de Jiang Nan, en China. Sus padres murieron cuando él era un niño, siendo criado por su abuela. Como era cristiano, entró en el seminario de Pekín donde fue ordenado de sacerdote.

Como el obispo Gouvea de Pekín tenía el deseo de enviar sacerdotes a Corea para atender a la naciente comunidad cristiana y el padre Santiago tenía muchas afinidades con los coreanos, fue enviado gustoso a evangelizar Corea. Así que se fue de Pekín en el año 1794, reuniéndose con dos enviados secretos que habían enviado desde Corea: Sabas Ji Hwang y Juan Pak. Esperó que el río Amrok se congelara a fin de poder cruzarlo, pero mientras tanto se dedicó a evangelizar el distrito de Liao-dong. En la fecha prevista, se reunió con los enviados secretos en un pueblo fronterizo, entrando disfrazado en Corea el día 24 de diciembre de 1794.

Marchó a Seoul y se hospedó en la casa de Matías Choe In-gil, donde estudió el idioma coreano. Celebró su primera misa con los católicos coreanos el día de Pascua de 1795. Poco tiempo después fue descubierto por lo que tuvo que esconderse en casa de Columba Kang Wan-suk, aunque sus enviados secretos fueron capturados y martirizados. Escribió el catecismo en coreano.

Tumba del Beato Agustín Jeong Yak-jong, mártir, en Majae (Corea).

Tumba del Beato Agustín Jeong Yak-jong, mártir, en Majae (Corea).

Estuvo seis años como misionero en Corea aumentando el ese tiempo el número de cristianos, de cuatro mil a diez mil. Pero cuando en el año 1801 se desató oficialmente la persecución y fueron apresados y torturados muchos católicos coreanos para que delataran el lugar donde se escondía el sacerdote, el padre Santiago, pensando que los cristianos estaban siendo perseguidos por su culpa, decidió volver a China, aunque cambió de opinión y se entregó: “Tengo que compartir el destino de mi rebaño y mitigar su persecución y el martirio”.

El 11 de marzo se presentó y fue inmediatamente interrogado. A pesar de que lo torturaron cruelmente, supo mantener su firmeza, respondiendo con sabiduría y prudencia: “La única razón por la que vine a Corea era porque me encanta el pueblo coreano. Las enseñanzas de Jesús no son el mal. Hacer daño a las personas o a la nación está prohibido por los Diez Mandamientos y por lo tanto, no puedo delatar a las personas que pertenecen a la Iglesia”. Fue condenado a muerte según la ley militar. La ejecución tuvo lugar en Saenamteo, cerca del río Han, el 31 de mayo de 1801 (19 de abril por el calendario lunar). Su cabeza fue colgada en lo alto de la Puerta del Campo.

Se dice que en el momento de la decapitación: “El cielo claro se oscureció de repente y una violenta tormenta sopló sobre las rocas, siendo la visibilidad de solo una pulgada, como si fuera una ducha de pesada agua. En el momento de la ejecución, las nubes se dispersaron y un arco iris brillante apareció en el cielo. Luego desapareció por el noreste”.

Tumba del Beato Antonio Jeong Chan-mun en Jinju, Gyeongsang del Sur.

Tumba del Beato Antonio Jeong Chan-mun en Jinju, Gyeongsang del Sur.

Listado de los nuevos beatos mártires coreanos

Año 1791.- Beatos Pablo Yun Ji-chung y Santiago Gwon Sang-yeon.

Año 1793.- Beato Pedro Won Si-jang.

Año 1795.- Beatos Pablo Yun Yu-il, Mateo Choe In-gil y Sabas Ji Hwang.

Año 1798.- Beato Pablo Yi Do-gi.

Año 1799.- Beatos Francisco Bang, Lorenzo Pak Chwi-deuk, Santiago Won Si-bo y Pedro Jeong San-pil.

Año 1800.- Beatos Francisco Bae Gwan-gyeom, Martín In Eon-min y Francisco Yi Bo-Hyeon.

Año 1801.- Beatos Pedro Jo Yong-sam, Bárbara Sim A-gi, Juan Choe Chang-hyeong, Agustín Jeong Yak-jong, Francisco Javier Hong –Gyo-man, Tomás Choe Pil-gong, Lucas Hong Nak-min, Marcelino Choe Chang-ju, Martín Yi Jung-bae, Juan Won Gyeong-do, Santiago Yun Yu-o, Bernabé Gim I-u, Pedro Choe Pil-je, Lucía Yun Un-hye, Cándida Geong Bok-hye, Tadeo Jeong In-hieok, Carlos Geong Cheol-sang, Santiago Chu Mun-mo, Pablo Yi Guk-seung, Columba Gang Wan-suk, Susana Gang Gyeong-bok, Mateo Gim Hyeon-u, Bibiana Mun Yeong-in, Juliana Gim Yeon-i, Antonio Yi Hyeon, Ignacio Choe In-cheol, Águeda Han Sin-ae, Bárbara Jeong Sun-mae, Águeda Yun Jeom-hye, Andrés Gim Gwang-ok, Pedro Gim Jeong-duk, Estanislao Han Jeong-heum, Matías Choe Yeo-gyeom, Andrés Gim Cheon-ae, Francisco Gim Jong-gyo, Felipe Hong Pil-ju, Agustín Yu Hang-geom, Francisco Yun Ji-heon, Juan Yu Jung-cheol, Juan Yu Mun-seok y Pablo Hyeon Gye-heum.

Tumba del Beato Tadeo  Ku Han-seon en Haman-gun, Corea.

Tumba del Beato Tadeo Ku Han-seon en Haman-gun, Corea.

Año 1802.-Beatos Francisco Gim Sa-jip, Gervasio Son Gyeong-yu, Carlos Yi Gyeong-do, Simón Gim Gye-man, Bernabé Jeong Gwang-su, Antonio Hong Ik-man, Tomás Han Deok-un, Simón Hwang Il-gwang, León Hong In, Sebastián Kwon Sang-mun, Lutgarda Yi Sun-i y Mateo Yu Jung-seong.

Año 1814.-Beato Pío Gim Jin-hu.

Año 1815.-Beatos Alejo Gim Si-u, Águeda Magdalena Gim Yun-deok, Francisco Choe Bong-han, Simón Gim Gang-i y Andrés Seo Seok-bong.

Año 1816.-Beatos Francisco Gim Hui-seong, Bárbara Ku Seong-yeol, Ana Yi Sim-i, Pedro Ko Seong-dae, José Ko Seong-un, Andrés Gim Jong-han y Santiago Gim Hwa-chun.

Año 1819.-Beatos Pedro Jo Suk y Teresa Kwon.

Año 1827.-Beatos Pablo Yi Gyeong-eon y Pablo Pak Gyeong-hwa.

Año 1828.-Beato Ambrosio Gim Se-bak.

Año 1835.- Beato Ricardo An Gun-sim.

Tumba del Beato Matias Pak Sang-geun, seglar mártir en 1867. Diócesis de Masan, Corea.

Tumba del Beato Matias Pak Sang-geun, seglar mártir en 1867. Diócesis de Masan, Corea.

Año 1839.- Beatos Andrés Yi Jae-haeng, Andrés Pak Sa-ui, Andrés Gim Sa-geon, Job Yi Il-eon, Pedro Sin Tae-bo, Pedro Yi Tae-gwon, Pablo Jeong Tae-bong, Pedro Gim Dae-gwon, Juan Cho Hae-song, Anastasia Gim Jo-i, Bárbara Sim Jo-i, Anastasia Yi Bong-geum y Brígida Coe.

Año 1840.- Beatos Protasio Hong Jae-yeong, Bárbara Choe Jo-i, Magdalena Yi Jo-i, Santiago Oh Jong-rye y Maria Yi Seong-rye.

Año 1866.- Beatos Tomás Jang, Tadeo Ku Han-seon, Pablo Oh Ban-ji, Marcos Sin Seok-bok y Esteban Gim Won-jung.

Año 1867.- Beatos Benito Song, Pedro Song, Ana Yi, Félix Pedro Gim Gi-ryang, Matias Pak Sang-geun y Antonio Jeong Chan-mun.

Tumba de los Beatos Pedro Yi, Lucas Gim y Jacobo Heo en Daegu, Corea.

Tumba de los Beatos Pedro Yi, Lucas Gim y Jacobo Heo en Daegu, Corea.

Año 1868.- Beatos Juan Yi Jeong-sik, Martín Yang Jae-hyeon, Pedro Yi Yang-deung, Lucas Gim Jong-ryun, Santiago Heo In-baek, Francisco Pak, Margarita Oh y Victorino Pak Dae-sik

Año 1888.-Beato José Pedro Yun Bong-mun.

Antonio Barrero

Enlaces consultados (02/08/2014):
http://newsaints.faithweb.com/martyrs/Korea2.htm
http://www.koreanmartyrs.or.kr/index.php

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es