San Blas, obispo mártir de Sebaste

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del Santo en una ala del Retablo de la Pasión (Tríptico Greverade) de Hans Memling (1491). Museum für Kunst und Kulturgedichte, Lübeck (Alemania).

Detalle del Santo en una ala del Retablo de la Pasión (Tríptico Greverade) de Hans Memling (1491). Museum für Kunst und Kulturgedichte, Lübeck (Alemania).

Pregunta:He sido operado de la garganta y he salido bien parado. Mi esposa siempre ha tenido junto a mí una estampa de San Blas, porque dice que es el patrono de los enfermos de garganta. ¿podeis decirme el por qué? Mi pregunta es la siguiente: ¿Es verdad que antiguamente la festividad de San Blas se celebraba el 15 de febrero? De ser cierto, ¿a partir de que año se paso al día 3 actual? Gracias de antemano por su colaboración.

Respuesta: Efectivamente, en muchísimos lugares quienes tienen problemas en la garganta recurren a San Blas y tiene su explicación. Voy a intentar dártela.  Según la “passio”, que es tardía y legendaria, se dice que San Blas era médico, pero se desconoce con qué fundamentos se hace esta afirmación. Fue obispo de Sebaste, la actual ciudad turca Sivas, martirizado bajo Diocleciano (según unos), bajo el emperador Licinio (según otros) e incluso hay quienes afirman que en tiempos de Julián el Apóstata. Son diversas tradiciones que no concuerdan entre sí con respecto a la época, aunque la opinión más generalizada es que fue en tiempos de Licinio, o sea, entre los años 307 al 323.

Cuando estalló la persecución de Licinio contra los cristianos, Blas se alejó de su sede en Sebaste y se fue a vivir a una caverna, convirtiendo la caverna en su sede episcopal. En esa caverna curaba a los animales enfermos que estaban por los alrededores, haciéndoles  la señal de la cruz. Descubierto por unos cazadores que buscaban fieras para el circo, fue denunciado, capturado y encarcelado y en la prisión, también recibía a los enfermos y los curaba. Un día se acercó una mujer cuyo hijo estaba a punto de morir porque tenía una espina grande de pescado clavada en la garganta y se ahogaba. La bendición del santo hizo que el niño sanara de inmediato y este es el motivo por el cual se le invoca cuando hay problemas en la garganta. Se cuentan muchos milagros realizados por él en la prisión y hay uno muy peculiar: un lobo había atrapado a un cerdo que era la única propiedad que tenía una mujer viuda. El hace que el lobo devuelva el cerdo a la viuda y esta, agradecida, le lleva de comer a la prisión y le lleva unas velas para que se alumbre. El santo, conmovido le dice que ofrezca todos los años una vela en la iglesia que sería más tarde levantada en su nombre y nunca le faltará nada.

El gobernador ordena que Blas sea ahogado en un estanque y el santo camina sobre las aguas; insisten los paganos en ahogarlos y son ellos los que se ahogan. Un ángel le pide a Blas que regrese a tierra para sufrir el martirio y Blas obedece: es colgado en un poste, rasgan sus carnes con garfios y muere decapitado. Como se puede comprobar esta “passio” tiene mucho de leyenda y pocos o ningún dato histórico, pero hace que su culto se difunda rápidamente tanto en Oriente como en Occidente. En Oriente lo conmemoran el día 11 de febrero y en Occidente, hoy, 3 de febrero y también el día 15 de este mismo mes, o sea, en Occidente es celebrado los dos días. Tiene numerosas iglesias dedicadas en el mundo entero; por ejemplo, en Roma tiene hasta cinco iglesias dedicadas a su nombre, aunque la más importante es la de la vía Julia.

Martirio del Santo. Miniatura del Speculum Historiae (s.XV) por el Maître François. Biblioteca Nacional de París (Francia).

Según la tradición, sus reliquias llegaron a Maratea (Italia) en el año 732 en una nave que se refugió allí a causa de la tempestad. Los habitantes las recogieron y las pusieron en una urna de mármol en la cima de un monte. Aun se encuentran en esa ciudad italiana y el último reconocimiento canónico se hizo el 3 de mayo del año 1941: allí están, parte del cráneo, un brazo, un fémur y el tórax. Pero reliquias existen en otros muchos lugares, especialmente en Dubrovnik (Croacia), donde también se encuentra parte del cráneo, un brazo y una pierna. La tráquea está en la iglesia romana de los santos Carlos y Blas ai Catinari. Desde el año 1617, todos los 3 de febrero se bendice a los fieles con la reliquia.

Son muy abundantes las representaciones de este santo y de su martirio, probablemente porque algunas leyendas acercaron el culto a la sensibilidad del pueblo. Sus atributos más comunes son las insignias episcopales, los peines de hierro para escardar (martirio) y dos cirios cruzados, en recuerdo del milagro de la espina de pescado. La representación más antigua es un fresco del siglo XI que se encuentra en la iglesia de San Clemente, en Roma y una corona-relicario, también del siglo XI, que está en la catedral de la ciudad italiana de Ragusa. Hay dos representaciones del siglo XIV: el relicario del tesoro de los Guelfi, que está en el Museo de Cleveland y una escultura de esmalte que se encuentra en la catedral de Namur, en Francia. A partir del siglo XIV se difundieron las leyendas sobre el santo por toda la cristiandad y esto hizo que se multiplicase su iconografía. Siempre aparece vestido como obispo, incluso en las escenas del martirio.

La obra más cualificada es un retablo que representa su pasión, atribuido a Memling y que se encuentra en la catedral de Lublic. También un cuadro que se conserva en la iglesia de Nuestra Señora de los Milagros en Ágreda, un anónimo catalán del siglo XV que está en el Museo de Lérida y otros. En todos se destacan los peines de hierro, a veces como si fuera un rastrillo, como uno de los instrumentos del martirio. Siempre se representa como anciano, a veces sentado en un trono revestido con los ornamentos litúrgicos y casi siempre, con las manos en actitud de bendecir.

Existe una leyenda de finales del siglo XIV que surge sobre la base de una antigua composición poética española hecha para ser cantada al son de la música, según la cual, Blas tenía el don de acercarse y amansar a las fieras. Esto se difunde rápidamente por toda Europa y numerosos artistas lo representan sentado a la entrada de una cueva en actitud de dar de comer a las fieras salvajes (Domenico Morone en la Pinacoteca de Vicenza y anónimo español del siglo XV en la Galería Pardo de Paris). Otras veces, su figura está relacionada con el milagro de la espina (cuadro del siglo XV de la iglesia de Villalonguejar en Burgos o una obra de Francisco Salzillo en Lorca, Murcia).

Relicarios del Santo en la Capilla de Reliquias. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Dubrovnik (Croacia).

La “Leyenda Aurea” habla del milagro del lobo que devuelve al cerdo robado a la viuda y así por ejemplo, aparece en un fresco del siglo XII en una capilla cluniancense en Berzé le Ville, en un bajorrelieve del siglo XII en la iglesia de Santo Tomás de Estrasburgo, en un panel del siglo XIV de Allegretto Nuza que está en Bérgamo y en un cuadro del siglo XV de Sano di Pietro en la Pinacoteca de Siena. Y decir también que el martirio ha inspirado numerosas obras de arte desde el siglo XI, como por ejemplo, la Pintura de Girolano Dei Libri, de 1518, que está en la iglesia de San Nazario de Verona, el de Lorenzo de Niccolò que se encuentra en el Museo de Rennes o la vidriera del XVI de la Colegiata de San Martín de Montmorency, entre otras.

Su culto, asociado con el folklore, se presenta bajo dos aspectos: uno eminentemente relacionado con la agricultura y otro inspirado en su vida y martirio. Con respecto a la agricultura, al caer su fiesta a primeros de febrero, algunos autores lo relacionan con la supervivencia cristiana de una antigua manifestación agraria pagana. Este carácter es particularmente claro en Macedonia, Rumania, Grecia, países eslavos e Italia. En su fiesta se bendicen las semillas de cereales que se utilizarán en la próxima siembra. Y por poner solo un ejemplo de la segunda manifestación, la costumbre en algunos lugares de bendecir a los fieles con la imposición de dos velas cruzadas, aunque hay quienes afirman que esto tiene alguna relación con su proximidad a la Fiesta de la Candelaria; esto se hace especialmente en Alemania.

En algunos lugares, el día de su fiesta se distribuyen panecillos entre los fieles, o se come una tajada de pan guardada desde el día de Navidad (lo hacen en Milán), o se le invoca contra las enfermedades de la vejiga y esto ¿por qué? Porque en alemán “vejiga” se dice blase. Por el milagro del lobo y el cerdo es considerado protector de los animales y así, en los países bizantinos hacen algo similar a lo que se realiza en Occidente el día de San Antonio abad: se bendicen a los animales.

Podría seguir diciendo muchas curiosidades sobre su culto, pero sería muy pesado el artículo y prefiero dejarlo para quién esté especialmente interesado.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santos Médicos

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Pregunta: hola me podrian informar sobre el santo patrono de los doctores..se los agradeceria mucho felicidades por la pagina…:D

Respuesta: Gracias por las felicitaciones. Pues resulta que no hay un santo patrón de los doctores, sino varios. Aquí tienes los principales:

San Pantaleón mártir,  S.IV (27 de julio): Fue un rico médico “pagano” de Nicodemia. Ejercía el oficio con gran dedicación. Años después se convirtió al cristianismo y seguía ejerciendo su oficio. Sanaba invocando el nombre de Jesús.
Los médicos “paganos”, envidiosos de sus curaciones ‘’maravillosas’’, le denunciaron delante del emperador Maximiano, el cual lo martirizó en el año 305. Se le invoca como patrono de los enfermos, médicos, víctimas de torturas y como protector delante de enfermedades, en especial de la tuberculosis.

San Lucas evangelista, S. I  (18 de octubre): De familia ‘’pagana’’, fue medico de profesión. Se convirtió a la fe cristiana y siguió a San Pablo en su segundo viaje apostólico. Escribió el evangelio con su nombre “de san Lucas’’ y también parte de los Hechos de los Apóstoles hasta la prisión de Pablo en Roma. Se le venera principalmente como patrono de los médicos y pintores.

Santos Cosme y Damian, mártires S. IV (26 de septiembre): Según la tradición fueron hermanos gemelos, médicos y mártires. Ejercieron la profesión en Siria. Nunca pidieron dinero ni recompensa a cambio de los servicios prestados y por eso eran respetados y reverenciados por todo el pueblo.
Fueron torturados por orden de Lisias el gobernador de Cilicia. Se les venera como patrones de los médicos, farmacéuticos, cirujanos etc.

Santa Hermíone, virgen y mártir S. I (4 de septiembre): Según la tradición era hija del apóstol Felipe. Ejerció la medicina en Éfeso dedicándose a los pobres y sin cobrarles. Además, aprovechaba para predicarles el Evangelio mientras les atendía.
Fue denunciada por los otros médicos que veían marcharse su clientela en pos de ella. La detuvieron y torturaron primero bajo Trajano, pero luego la soltaron cuando se verificó que había sido objeto de envidias y calumnias. Finalmente, en tiempos de Adriano y siendo ya anciana, fue detenida de nuevo, torturada, y finalmente decapitada. Se la considera la primera mujer cristiana que ejerció la medicina.

Santas Filonela y Zenaida, vírgenes y mártires  S. I (11 de octubre): Nacidas en Tarso de Cilicia, se dice que eran primas de San Pablo. Aprendieron medicina en su juventud y al completar sus estudios partieron a Tesalia, donde ejercieron su oficio sin cobrar nada a cambio. Filonela se especializó en ginecología para atender a las mujeres y Zenaida se interesó por la pediatría, consagrándose a los niños. Se instalaron en una cueva a las afueras de la ciudad y allí atendían a los pacientes, que pronto fueron muchísimos.
Celosos los otros médicos, las denunciaron aludiendo que recurrían a la brujería cristiana para curar. Y la población, agitada contra ellas, las atacó en su misma consulta y las apedreó hasta la muerte.
Junto con Santa Hermíone, son consideradas las primeras cristianas que ejercieron la medicina. A las tres las llaman “las médico altruistas”, porque no cobraban por su ejercicio, así también Cosme y Damián.

San Blas, obispo y mártir S IV (3 de febrero): Fue obispo de Sebaste (Armenia) y tenía el don de la curación milagrosa. Desde la cueva en que se retiró atendía a las personas que le llegaban. El gobernador Agrícola lo hizo detener, torturar y ejecutar.
Se le invoca especialmente contra los males de garganta porque salvó a un niño de morir asfixiado por una espina que tenía atravesada en la garganta.

Otros santos a los que se invoca por su profesión de médico son: San Ursicino, San Alejandro, San Cenubio, San Diómedes, San Antíoco de Sulcis, San Rasifo, San Cesáreo, San Juvenal, San Leoncio, San Oreste, San Dionisio diácono, San Cirio de Alejandría, San Codratos y sus compañeros.

Finalmente, decir que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (27 de junio), debido al nombre de su advocación, es también patrona de los médicos españoles.

Harold Toledo Baeza

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es