Santos Bonoso y Maximiano, mártires patrones de Arjona (Jaén)

Óleo moderno de los Santos (s.XX). Particular.

La mayor información sobre estos dos santos mártires la he recabado de la página web de la localidad de Arjona, de la cual son patronos, y de la Analecta Bolandista. Primero relataré la historia que ha llegado a nuestros días, luego lo que dicen los bolandistas y por último los sucesos que los llevaron a ser los patrones de la localidad de Arjona (Jaén).

Se cree que eran soldados del emperador Juliano el Apostata; Maximiano tenia 18 años y Bonoso 20. Encarcelados por pertenecer a la religión cristiana, el emperador, como acto de bondad, les envió pan empaquetado y sellado con lacre en el que figuraba el escudo del Apostata. Sabiendo de donde procedía la comida la rechazaron, lo que les supuso su posterior martirio en el año 363. El lugar de su martirio es lugar de dudas, muchas fuentes lo señalan en Antioquia (Siria). Otras fuentes los convierten en hermanos (es en esta fuente donde cambian el nombre de Maximiliano por Maximiano) y sufriendo el martirio en la antigua Hispania durante la persecución del emperador Diocleciano en el año 308, siendo en esa época prefecto de la península ibérica Publio Daciano.

Según las “Actas” del martirio, admitidas por Ruinart pero puestas en duda por Tillemont, ambos mártires eran oficiales del cuerpo especial de los “Veteranos Hercúleos”, cuerpo que había sido organizado por el emperador Maximiliano Hercúleo durante su estancia en Antioquia. Pero un tío del emperador Julián el Apóstata había hecho quitar el monograma de Constantino en las insignias de la legión lo que provocó la negativa de Bonoso, quién fue arrestado y torturado junto con su compañero Maximiliano. En la cárcel, Bonoso y Maximiliano rechazaban comer el pan que les daban los carceleros porque en dicho pan iban impresos algunos signos idólatras y allí, en la cárcel, recibieron la visita de Ormizda, hermano de Sapor II, rey de Persia, que los reconfortó y se encomendó a sus oraciones. Sometidos a otros numerosos tormentos, finalmente fueron decapitados junto con otros muchos cristianos que también estaban en prisión. Eso ocurrió en Antioquia alrededor del año 362. También se dice que los mártires fueron asistidos en sus últimos momentos por un obispo llamado Melecio.

Para impugnar la autenticidad de estas “Actas”, Tillemont dice que la orden de modificar las insignias de la legión no podía haber salido de la corte imperial, ya que habían transcurrido casi tres años desde la restauración del paganismo, objetando también que en un principio, Julián el Apóstata prefería abstenerse de martirizar a los cristianos. Asimismo, hay que señalar que Bonoso y Maximiliano eran oficiales del ejército, que habían incitado a otros soldados a desobedecer las órdenes del emperador y que no fue el emperador, sino un tío suyo llamado igualmente Julián el que los hizo atormentar y decapitar. (“Historia Eclesiástica”, V, capítulo 7, de Sozomeno). Hay que hacer constar también que esta y otras muchas “Actas” fueron descubiertas por Ruinart en el monasterio de Sauve-Majeure, en la diócesis de Burdeos,  Actas, de cuya autenticidad dudan la mayoría de los hagiógrafos.

Urna con las reliquias de los Santos. Santuario de las Reliquias, Arjona (Jaén, España).

Según Floro y el Martirologio Romano, Bonoso y Maximiliano fueron martirizados el día 21 de agosto (XII Kalendas September), pero otros martirologios dicen que fue el día 20 de septiembre (XII Kalendas Octobris). Además, entre la “passio” y el Martirologio Romano existe la discrepancia sobre si el compañero de Bonoso se llamaba Maximiliano o Maximiano y esto ha ayudado a la confusión creada con los santos de Arjona, que además identifica a estos mártires como vecinos de esa localidad y los data en tiempos de Diocleciano, quien habría enviado ejecutar a todos los habitantes de la ciudad al negarse éstos a ofrecer sacrificios a los dioses paganos.

El hallazgo de las reliquias en Arjona es bastante extenso, tratare de resumirlo lo mejor posible. Entre el año 1612 y 1616 empezaron a manifestarse sucesos sobrenaturales en la localidad de Arjona; luces, ruidos, apariciones, cruces luminiscentes etc, hicieron acto de presencia. Uno de los sucesos tuvo como protagonistas a Juan Muñoz, vecino de la localidad de Andujar que se encontraba en Arjona, y al prior de San Martín de Arjona. Así se relata el suceso:

“En 1616 encontrándose en Arjona Juan Muñoz, a eso de las once de la noche, entre la torre Mocha y la torre del Reloj oyó tres golpes de esquila, le parecieron los sones de la campanilla que anuncia el Santo Viático. Divisó una luz y se descubrió la cabeza para esperar el paso del Santísimo, pero allí nadie se acercaba. Lo tuvo como cosas de duendes (cosa inexplicable, extraña o sobrenatural) y al día siguiente fue a confesarse al prior de San Martín.

Detalle de las reliquias de los Santos. Santuario de las Reliquias, Arjona, Jaén (España).

El prior prometió acompañarlo al día siguiente al lugar de los fenómenos. Así fue como a las once de la noche, en el mismo lugar y entre las dos torres se oyó un tañido de campanilla apareciéndose un niño de unos doce años con hábito de fraile. El prior asustado, sacó su espada y dijo: “Si eres cosa del otro mundo di lo que vienes a buscar de nosotros”, a lo que el niño respondió “No es tiempo”, desvaneciéndose acto seguido.

Tras los numerosos fenómenos que se sucedieron emprendieron al fin la búsqueda de los restos mortales de los santos que el Cabildo dijo que fueron martirizados en tiempos de los romanos. Tras una serie de excavaciones se sacaron a la luz restos humanos que el pueblo da por hecho que son los de los santos Bonoso y Maximiano. No cesaron las excavaciones y aparecieron pruebas de una antigua matanza; instrumentos de tortura, cráneos claveteados,  huesos taladrados…

El hallazgo de una moneda en las riberas del Guadalquivir con la inscripción SUPERTITIONE CHRISTIAN DELETA/MUNICIPIO ALBENSE URGAVONENSE (“la superstición cristiana fue destruida en el municipio de Alba urgabonense”) no dejaba lugar a muchas dudas. Este antiguo municipio romano se corresponde según el criterio de la mayor parte de historiadores con la actual Arjona.

Vista de las imágenes procesionales y reliquias de los Santos expuestas a veneración en Arjona, Jaén (España).

Reliquias de estos mártires fueron distribuidas por algunos pueblos andaluces, pero la inmensa mayoría quedó en Arjona. En el mes de julio del año 1936 los milicianos republicanos profanaron el templo, pero no tocaron los huesos ordenando que fuesen trasladados al cementerio, cosa que no se hizo, por lo cual las reliquias se salvaron. Terminada la guerra, se arregló la iglesia, que no había sido destruida,  los huesos se pusieron en unas vitrinas y las supuestas cabezas de los dos santos, en una urna. Así permanecen en la actualidad.

Comento a continuación los días mas importantes en las semanas de fiestas que les dedica la localidad de Arjona durante el mes de agosto. Esta fiesta se conoce con el nombre de “Fiestasantos”.
Día 11 de agosto: “La Campanica Turrón”. Repique de la campana del santuario de los santos que anuncia el inicio de las fiestas. Todos los días durante las fiestas se repite a la misma hora y congrega a los más pequeños que recogen los caramelos que se lanzan desde el campanario.
Día 19: “La Luminaria”. Procesión en la que los niños portan farolillos vegetales conmemorando las misteriosas luces que se vieron en la población antes del descubrimiento de los restos de los mártires. Tras la procesión se realiza la quema de Daciano (un muñeco que representa al gobernador romano que en el año 308 ordeno el martirio de los santos).
Día 21: Procesión de los Santos.
Día 22: Traslado de las reliquias al Santuario.

Abel