Los santos y la medicina (II)

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Conjunto escultórico de San Juan de Dios. Hospicio Fatebenesorelle, Milán (Italia).

Beato Antonio de la Torre, nacido en Milán en el año 1424. Después de realizar estudios de Humanidades que era lo que quería su familia, también pudo estudiar medicina, consiguiendo ser uno de los médicos más importantes de su tiempo. Pero las gratificaciones profesionales no le llenaban plenamente por lo que decidió hacerse fraile agustino. Fue elegido prior de la Abadía de Padua, pero su popularidad como médico hizo que la población milanesa acudiera en su ayuda. Por eso, continuó ejerciendo la medicina, aunque de forma gratuita, también en Foligno y en L’Aquila. Realizó numerosos milagros y cuando murió fue puesto bajo el altar de Santa Catalina, donde aun continúa.

San Juan de Dios (Juan Ciudad de Dios). Nació en el año 1495 y es el patrono de la ciudad de Granada. Con solo ocho años de edad, se fugó de su casa y siendo adolescente vivió como pastor a sueldo. Aprendió a leer y a escribir y con veintisiete años, se enroló en el ejército donde fue condenado injustamente a muerte por un robo que no había cometido. Fue perdonado y abandonó el ejército, pero al poco tiempo volvió y en una misión fue herido de muerte, apareciéndosele María con una granada. Volvió a su ciudad pero la gente lo tomó por loco por lo que fue recluido en un manicomio; cuando salió de aquella horrible experiencia, decidió hacer el bien a los hermanos que también padecían esa enfermedad y fundó un hospital donde los enfermos fueran asistidos de manera más humana. Este fue el primero de una larga lista de hospitales y, para gestionarlos, fundó la Orden de los Hermanos Hospitalarios. Murió en el año 1550.

San Camilo de Lelis, nacido en el año 1550 y después de una infancia y adolescencia difíciles, preocupado, intentó entrar en el convento franciscano de Manfredonia, pero a causa de una úlcera purulenta en el tobillo izquierdo, se le negó el ingreso. Lo intentó en los capuchinos y en los dominicos, pero nada. Para curarse, ingresó en el hospital de Santiago de los Incurables y allí mismo, comenzó a atender a quienes estaban hospitalizados. Vistas las condiciones sanitarias escandalosas de los hospitales de la época y la falta de asistencia a los enfermos, fundó la Orden de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos, llamados actualmente Camilos.

Escultura de San Camilo de Lelis. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

San Juan Grande, nació en Sevilla el día 6 de marzo del año 1546 y desde muy pequeño se interesó por la vida religiosa llegando a ser un joven ermitaño. Pero él sentía que debía hacer el bien a los demás y decidió formar parte de la naciente Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. Fue nombrado director de dos hospitales. La peste golpeó a España en el siglo XVI y él se dedicó a cuidar y curar a los moribundos esperando que la “hermana muerte” llegase también a llevárselo, cosa que ocurrió el 26 de mayo del año 1600.

San Antonio Maria Zaccaria, uno de los médicos más conocidos de Milán en el siglo XVI. Nació en el año 1502 en Cremona, y siendo muy devoto desde pequeño, estudió medicina. Pero él quería ordenarse de sacerdote a fin de que la imagen del sacerdote, en aquella época algo deteriorada, adquiriera el debido prestigio. Pero la atracción por la medicina siempre volvía por lo que nunca se ordenó de sacerdote aunque fundó una Orden nueva, los Barnabitas, llamados así porque se asentaron en unos locales anexos a la iglesia de San Bernabé, en Milán, donde hoy reposan los restos del santo.

Antonio Maria Zaccaría murió con solo treinta y seis años de edad, el día 5 de julio del año 1539. Es famoso un curioso milagro: una imagen suya, expuesta siempre en la iglesia de San Bernabé de Milán y visitada por cientos de fieles, siempre aparece luminosa y en la figura del santo, pintada en un cuadro se pasó un lirio que tenía en su mano derecha, a la izquierda a fin de poder bendecir a los fieles. Aun hoy, el lirio está en la mano izquierda mientras que el pintor siempre afirmó que se lo había pintado en la mano derecha.

Beato Juan Juvenal de Ancina, nacido en Fossano, en el Piemonte, en el año 1545, se marchó a Montpellier en Francia, a Mondovì y a Padua para estudiar medicina. Frecuentaba el trato con personas como San Roberto Belarmino, San Felipe Neri, San Camilo de Lelis y otros. Además de Medicina, estudió Filosofía, Letras y Teología, por lo que se hizo muy popular. Estuvo a punto de entrar en algunas Órdenes, pero no lo hizo por humildad y el Papa Clemente VIII lo nombró obispo de Mondovi. Fue envenenado por un empleado al que había reprendido.

Lienzo de San Antonio Maria Zaccaria, obra de Mattia Traverso. Iglesia de San Sebastián, Livorno (Italia).

San Francisco el Japonés, nacido en Miako (Japón), estudió medicina aun perteneciendo a una familia muy pobre. Fue contratado como médico militar y mientras socorría a los soldados, conoció la religión cristiana. Se hizo franciscano y siguió prestando servicio gratuito como médico y consiguiendo crear una biblioteca. El emperador Taikosama lo hizo prisionero junto a otros compañeros y con algunos misioneros, fue martirizado el día 5 de febrero de 1598, muriendo crucificado.

San Joaquín el Japonés, nacido en Facate (Japón) en la segunda mitad del siglo XV. Ejerció la profesión de médico, reuniéndose frecuentemente con los jesuitas atendiendo a los moribundos y conociendo así a la Compañía de Jesús. Descubierto como cristiano, fue hecho prisionero y torturado dejándolo tres días sin comer ni beber. Posteriormente fue hecho pedazos y arrojado a los perros para que se lo comieran. Era el año 1613.

San Martín de Porres, después de adquirir algunos conocimientos de medicina, entró como fraile lego en la Orden de Santo Domingo, dedicándose a atender a los enfermos y a los indigentes. Su verdadero nombre era Martinico y por ser mulato, su padre no quiso reconocerlo, por lo que fue considerado hijo de padre desconocido. Apenas se hizo dominico se empeñó en la evangelización, apoyando sobre todo a los colonos e indigentes.

Beato Nicolás Stenon (Niels Stensen), el papa San Juan Pablo II al beatificarlo, lo definió como “un encuentro perfecto entre la ciencia y la fe”. Niels nació en Copenhague (Dinamarca) el día 1 de enero del año 1638. Fue una lumbrera y un descubridor de la anatomía (descubrió el “conducto de Stensen”, la existencia de los folículos linfáticos en el intestino, la producción de los óvulos en los ovarios…). En el año 1667 se convirtió del luteranismo al catolicismo y en Florencia recibió las órdenes sagradas. Dos años después, fue consagrado obispo y estuvo evangelizando Escandinavia. Su cuerpo reposa en la iglesia de San Lorenzo en Florencia.

San José Moscati, "el médico santo". Lienzo contemporáneo.

San José Moscati, nació el día 25 de julio del año 1880 en Nápoles. Después de los años de estudio se convirtió en un médico muy apreciado y en un docente universitario. Era considerado un verdadero benefactor por parte de todos los napolitanos, porque pagaba las medicinas, hacia visitas gratuitas hasta tal punto de que era llamado “el médico santo”. Murió el día 12 de abril del año 1927. Él ya lo sabía y fue la primera cosa que hizo reflexionar a los fieles que acudían a su tumba. Fue declarado beato en el año 1975 y canonizado en el año 1975. Su cuerpo reposa en la iglesia del Gesù Nuovo de Nápoles.

Beato Santiago Desiderato Laval, francés y médico brillante hasta los treinta y dos años, cuando decidió convertirse en sacerdote. Hasta entonces, sus pasiones eran los caballos, los juegos de azar y las mujeres bonitas. Después de los estudios en el seminario de San Sulpicio en París, fue párroco en un pueblecito de Normandia en el año 1833. En 1841 decidió seguir el plan de unos amigos seminaristas: fundar una Congregación para evangelizar las islas Seychelles. Allí participó asidua y fructuosamente en la evangelización, pero se confirmó también como un médico valiente durante una epidemia de cólera. Murió con sesenta y un años de edad después de cambiar gran parte de los usos y costumbres de las poblaciones de las islas.

San Ricardo Pampuri. Su nombre era Herminio Felipe y lo cambió por Ricardo cuando entró en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y lo hizo, en señal de gratitud hacia su padre espiritual Ricardo Beretta. Nació en el año 1897 en Trivolzio (PV) y con solo veinte años de edad y siendo estudiante de medicina, fue enrolado en el ejército en la Primera Guerra Mundial. En la derrota de Caporetto, desobedeció la orden de abandonar el campo de batalla para recuperar los medicamentos que se utilizaban para curar a los heridos y así, salvarlos; por este hecho, le dieron la medalla al valor. Terminada la guerra pudo finalizar sus estudios y se convirtió en el médico de Moromondo, el pueblo de sus tíos. En el año 1927 entró en la Orden Hospitalaria, vocación que él sentía desde muy pequeño y allí realizó un gran servicio. Murió el día 1 de mayo de 1939, después de estar durante varios meses trabajando aun a pesar de una enfermedad que había cogido. Su cuerpo reposa en Trivolzio, en la iglesia donde fue bautizado.

Beatos mártires hospitalarios, conocidos como Braulio Maria Corres, Federico Rubio y 69 compañeros mártires hospitalarios. Murieron en 1936 en la guerra civil española. Todos pertenecían a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y todos fueron fusilados.

Beato Enrique Rebuschini, religioso camilo nacido en Gravedona (Como) el día 28 de abril de 1860 y aunque estaba licenciado en Matemáticas, entró en la Orden de los Camilianos, después de haber prestado servicio en los hospitales como voluntario. Se ordenó de sacerdote en el año 1889 y murió el día 10 de mayo del año 1899.

Gloria de San Roque. Iglesia del Santo en Cascinagrossa, Italia.

San Benedicto Menni, nacido el día 11 de marzo del año 1841 en Milán. En el año 1869 entró en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y en ella se hizo médico y sacerdote. Fue enviado a España para reorganizar a la Orden que hacía algún tiempo estaba descuidada. Murió el día 24 de abril del año 1914. Tuvo especial cuidado con los pacientes psíquicos.

San Roque de la Croix, nacido en Montpellier (Francia) y así definido en el Martirologio Romano: “adquirió fama de santidad en su pío peregrinar por Italia curando a los enfermos de peste”. El Concilio de Constanza en el 1414 lo invocó como santo para la liberación de la epidemia de peste que se propagó durante los trabajos conciliares. Está entre los santos más invocados en todos los casos de grandes epidemias ocurridos en los siglos posteriores y actualmente, junto con San Luís Scrosoppi es patrono de los enfermos de sida.

Damiano Grenci

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