El “Cant de la Sibil.la”: Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de una Sibila en un fresco de Domenico Ghirlandaio (1485). Capilla Sassetti, iglesia de la Santísima Trinidad de Florencia, Italia.

En esta Nochebuena, durante la Misa del Gallo, se cantará como viene siendo tradición el Cant de la Sibil.la en las iglesias de Mallorca, y en el pueblo sardo de l’Alguer, además de muchas otras zonas en Cataluña y Valencia, por extensión. Pero, ¿qué es el Cant de la Sibil.la? Llamamos así a un drama litúrgico, de melodía gregoriana; que se entona de manera tradicional la noche del 24 en la Misa del Gallo, y que especialmente en Mallorca y en l’Alguer ha constituido una tradición que procede de la Baja Edad Media y que ha perdurado hasta nuestros días. Pero antes de entrar a conocer esta bellísima expresión de nuestra cultura medieval, hay algunos aspectos que cabe considerar.

¿Qué es una Sibila?

Una Sibila es, básicamente, una profetisa, es decir, una mujer por cuya boca habla la divinidad. En el mundo antiguo tuvieron gran relevancia al considerarse vehículos de comunicación entre los mortales y los dioses. Especialmente, en la cultura grecorromana fueron mujeres que en estado de trance o inspiración divina, eran “poseídas” por el dios y hablaban por su boca, vaticinando sucesos, dando consejo o respondiendo a cuestiones planteadas, siempre con gran enigma y ambigüedad. Famosa fue la profetisa del Oráculo de Delfos (la Pitia, mal llamada Sibila Délfica) que era consultada por todos los que acudían a este santuario griego y por cuya boca hablaba el dios Apolo. Existieron muchas otras mujeres dedicadas a esta función religiosa (la tradición ha documentado otras en Cumas, Libia, Persia…); mujeres vírgenes que se consagraban a la divinidad y se convertían en sus mensajeras. El puesto era heredado por otra a la muerte de su antecesora y parece ser que si primero fueron mujeres jóvenes, con el tiempo fueron siendo sustituidas por ancianas; pero en cualquier caso se trataba de ejercer de vehículo para la divinidad. Las palabras gritadas o susurradas en trance por la profetisa, como digo, casi siempre enigmáticas o ambiguas, eran consideradas las palabras del dios y a continuación eran interpretadas por los sacerdotes del santuario. Si el vaticinio no era correctamente interpretado siempre se echaba la culpa a la incomprensión de los mortales, jamás a la inexactitud del dios, que, como dios que era, ni podía equivocarse, ni tenía por qué rebajarse a explicarse de otro modo.

No quiero extenderme en esto, baste decir que esto era una Sibila para el mundo antiguo. Sorprendentemente, ésta es la única figura puramente pagana que ha sido heredada, sin cristianizarse, por la cultura iconográfica y musical cristiana. ¿Cómo es ello posible? A partir de una tradición entre tardoantigua y altomedieval que afirma que una de las Sibilas profetizó el nacimiento de Cristo. Así, desde el momento en que se dice que una Sibila anuncia la era cristiana, ésta pasa a ser considerada parte del elenco cultural cristiano y sobrevive como alegoría profética más allá de la desaparición de las Sibilas reales, al morir el mundo antiguo y extenderse como única religión admitida la cristiana. La Sibila o Sibilas pasarán entonces a formar parte de la decoración de las iglesias como figura pagana que anuncia la llegada del nuevo Dios, y también formará parte del elenco musical, especialmente de esta forma en particular que vamos a ver.

"Sibila Europaea". Iluminación medieval del manuscrito cod. icon. 414, "Sibyllae et prophetae de Christo Salvatore vaticinantes". Finales del s.XV.

El “Cant de la Sibil.la”: anuncio del Juicio Final

Como decía, la pieza musical que nos ocupa es un drama litúrgico gregoriano cuyo contenido anuncia el Juicio Final. La Sibila expande su mensaje terrorífico y vaticina los horrores del Día del Juicio, el castigo de los malvados y el premio de los justos. Finalmente, invoca a la Virgen, quien acaba de dar a luz a su Hijo, para que interceda por todos nosotros. De ahí que este Canto se enmarque en la Misa del Gallo y se interprete mayoritariamente en esta noche de Navidad.
La antigüedad del Cant de la Sibil.la es difícil de precisar. Tenemos noticias de cantos de Sibilias desde el Imperio Carolingio, en un manuscrito de Limoges (Francia). En España el documento más antiguo que nos habla de estos cantos es un manuscrito visigodo de 960, propio de la liturgia mozárabe. En territorio catalanoaragonés, el manuscrito de Ripoll (s.XI) contiene el texto latino más antiguo. Se trata, pues, de una tradición musical cristiana medieval, que se fue extendiendo mediante la conquista cristiana por Cataluña, Valencia y Mallorca, cuya versión es la que nos ocupa y tenemos documentada desde los años 1360-63. En el siglo XV es incorporado a los Maitines de Navidad, de ahí la vinculación.

La versión mallorquina se adapta en el siglo XV para ser cantada por un niño –cuando en principio, lógicamente, sería entonada por los presbíteros-; esto es, una voz blanca, que aseguraría el tono cristalino y angelical que se espera de un mensaje profético. Con el tiempo, sin embargo, ha sido interpretada también por niñas y mujeres, puesto que al fin y al cabo, el personaje que entona este drama litúrgico es la mencionada profetisa de la Antigüedad. Actualmente es una soprano la que interpreta el canto en la mayoría de iglesias en Cataluña, C. Valenciana y Mallorca.

La representación, al menos en Mallorca, consiste en la aparición de la Sibila vestida con atuendo medieval y portando en sus manos una espada, que sostendrá el frente mientras efectúa el canto. Al final, trazará solemnemente una cruz con la espada ante todos los presentes y se retirará. En algunos lugares es típico que luego se utilice esta espada para partir los dulces propios de Nochebuena.

El “Cant de la Sibil.la”: último eco del pasado medieval

Representación del Cant de la Sibil.la en la catedral de Mallorca, España. Nótese el sorprendente parecido entre la Sibila mallorquina y la Sibila Europaea del manuscrito medieval.

El Concilio de Trento (1545-1563) prohibió la mayoría de manifestaciones religiosas locales en lengua vulgar, dentro del espíritu de la Reforma católica, que pretendía uniformizar el culto católico bajo la liturgia latina y así, tan sólo el Cant de la Sibil.la y el también famoso y reconocido Misteri d’Elx han sobrevivido a la prohibición y han perdurado hasta nuestros días. Estas dos manifestaciones culturales de la religiosidad cristiana medieval han llegado a nosotros trayéndonos los ecos terribles del milenarismo medieval, de ahí el carácter apocalíptico y terrorífico del canto; que se nos antoja hoy extraño en el marco de unas fiestas que para todos los cristianos son de alegría y esperanza. Pero así era la espiritualidad de los antepasados y así fue la concepción de Cristo en la Edad Media, hasta que el mundo empezó a cambiar y brillaron las primeras luces que anunciaran el Renacimiento humanístico.

Podría estar hablando mucho tiempo de las diferentes versiones del canto, las diferentes letras y partituras musicales que existen, las tradicionales formas de interpretarlo en cada lugar y las variadísimas teorías sobre su origen y naturaleza, pero no haría más que aburriros y lo que quiero es que paséis a conocer esta maravilla. Así pues, os dejo el vídeo del Cant de la Sibil.la, interpretado por la soprano Cristina Van Roy en el año 2007, catedral de Mallorca, España. También os dejo el texto de la versión mallorquina y su traducción al castellano para que podáis seguirlo y comprender el texto. Esta versión viene armonizada con música y coro, pero lo que es el Cant de la Sibil.la propiamente dicho, es la recitación de la soprano. Disfrutadlo.[1]

Texto en mallorquínTraducción al español
Lo jorn del Judici
parrà qui haurà fet servici.

Jesucrist, Rei universal,
home i ver Déu eternal,
del cel vindrà per a jutjar
i a cada u lo just darà.

Gran foc del cel davallarà;
mars, fonts i rius, tot cremarà.
Daran los peixos horribles crits
perdent los seus naturals delits.

Ans del Judici l'Anticrist vindrà
i a tot lo món turment darà,
i se farà com Déu servir,
i qui no el crega farà morir.

Lo seu regnat serà molt breu;
en aquell temps sots poder seu
moriran màrtirs tots a un lloc
aquells dos sants, Elies i Enoc.

Lo sol perdrà sa claredat
mostrant-se fosc i entelat,
la lluna no darà claror
i tot lo món serà tristor.

Als mals dirà molt agrament:
—Anau, maleits, en el turment!
anau-vos-ne en el foc etern
amb vòstron príncep de l'infern!

Als bons dirà:—Fills meus, veniu!
benaventurats posseïu
el regne que us he aparellat
des que lo món va esser creat!

Oh humil Verge! Vós qui heu parit
Jesús Infant aquesta nit,
a vòstron Fill vullau pregar
que de l'infern vulla'ns lliurar!

Lo jorn del Judici
parrà qui haurà fet servici.
El día del Juicio
perecerá quien haya hecho servicio.

Jesucristo, Rey universal,
hombre y verdadero Dios eterno
del cielo vendrá para juzgar
y cada uno lo justo dará.

Gran fuego del cielo bajará;
mares, fuentes y ríos, todo lo quemará.
Darán los peces horribles gritos
perdiendo sus naturales regocijos.

Antes del Juicio el Anticristo vendrá
y a todos tormento dará,
y servir como Dios se hará
y a quien no le obedezca morir hará.

Su reinado será muy breve;
en aquel tiempo bajo su poder
morirán mártires todos a la vez
aquellos dos santos, Elías y Enoc.

El sol perderá su claridad
mostrándose oscuro y entelado
la luna no iluminará
y todo el mundo será oscuridad.

A los malvados dirá amargamente:
-¡Fuera, malditos, al tormento!
¡Idos al fuego eterno
con vuestro príncipe del infierno!

A los justos dirá:-¡Hijos míos, venid!
¡Bienaventurados, poseed
el reino que os he preparado
desde que el mundo fue creado!

¡Oh humilde Virgen! Vos que habéis parido
Jesús Niño esta noche,
¡a vuestro Hijo quered rogar
para que del infierno nos quiera librar!

El día del Juicio
perecerá quien haya hecho servicio.

La singularidad y relevancia del Cant de la Sibil.la, una de las escasísimas muestras del folklore medieval que han perdurado hasta el siglo XXI y representante de la idiosincrasia mediterránea de la cristiandad de cultura y lengua mallorquinas; le han valido el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, concedido por la UNESCO el 16 de noviembre de 2010.

Oh humilde Virgen, tú que has parido a Jesús Niño esta noche, ruégale a tu Hijo que del infierno nos quiera librar. Amén.

Meldelen


[1] Es importante hacer notar que la soprano no canta todas las estrofas. Empieza por “Lo jorn del Judici…” y sigue hasta “… i a cada u lo just darà”. Luego salta directamente hacia la estrofa “Als mals dirà molt agrament..” hasta el final. Esto probablemente se hará por no alargar en exceso el Cant y por no agotar a la soprano, suprimiendo oportunamente las estrofas más terribles del mismo.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es