Santos Ciríaco y Paula, hermanos mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Óleo de los Santos ubicado en la ermita de Guadalupe, San Cristóbal de las Casas, Chiapas (México). Fotografía: Montserrat Báez.

De los santos patronos de Málaga (España), los hermanos Ciríaco y Paula, se sabe realmente muy poco. En Martirologio Romano dice el día 18 de junio: “En Málaga de España, los santos mártires Ciríaco y Paula virgen, que fueron apedreados y entre las piedras dieron sus almas al cielo”. Sin embargo, la ubicación del martirio, aunque generalmente aceptada en la susodicha ciudad, no está exenta de debate: parece que el cardenal Baronio, al redactar este elogio, escogió por sí mismo Málaga como lugar del martirio, prefiriéndola a otras ciudades mencionadas en otros Martirologios: Cartagena, o África de modo genérico. La tesis de Cartagena (Carthago Nova) plantea la posibilidad de que los hermanos fueran apresados en Málaga y llevados posteriormente a la mencionada ciudad para sufrir el martirio. Ambas teorías, la malagueña y la cartaginesa, los hacen hispanos de nacimiento o al menos, sitúan en España su martirio. Queda sin embargo, la versión africana.

Más allá de este debate sobre la ubicación geográfica del martirio, lo cierto es que nadie duda de la existencia histórica de estos mártires. Sin embargo, no existen actas que relaten el martirio de estos Santos. Se ignora totalmente cuál puede ser el valor histórico de las actas que se pueden leer en el Legendario Asturiense. Por lo tanto, se desconoce hasta el más mínimo detalle sobre la vida de estos Santos, a excepción de la mención del Martirologio Romano, y la del Martirologio de Usuardo, muy similar, que aquí reproduzco:
“En España, en la ciudad de Málaga, murieron en este día los señores mártires Ciriaco y Paula, virgen, los cuales de haber padecido muchos tormentos fueron apedreados y dieron sus almas cielo entre las mismas piedras”.

Se entiende por tradición que los mártires, ubicados cronológicamente en la Hispania romana, eran hermanos y murieron apedreados en el lecho del río Guadalmedina. La iconografía los representa como dos adultos atados a sendos troncos de árbol y recibiendo las pedradas de la multitud. Otras versiones, sin embargo, insinúan que serían casi niños en el momento del martirio, pero lo cierto es que esta representación infantil de los Santos no ha prosperado en absoluto.
Por un error iconográfico, se ha llegado a representar a San Ciríaco como un diácono, copiando la iconografía del San Ciríaco diácono que se conmemora el día 8 de agosto y que, para más inri, tampoco era diácono aunque su leyenda así lo afirme (!!!).

Grabado "Aleluya" donde se ve a los patronos de Málaga inmovilizados para su lapidación.

Así, con la intención de sacar algo de donde poco había, se ha alentado una leyenda piadosa sobre ambos Santos, diciendo que pertenecían a la cristiandad floreciente de Málaga presidida por el obispo San Patricio. Apresados durante la décima persecución, la de Diocleciano y Maximino (s.IV) fueron sometidos a terribles tormentos con tal de forzarles a cumplir el edicto de adoración a las divinidades paganas, y como no lograran doblegarlos, ambos hermanos fueron inmovilizados en dos troncos de árbol y lapidados hasta la muerte, el 18 de junio de 303, en el mencionado lecho del Guadalmedina, de donde se cree que se extrajeron las piedras que serían su último tormento.
Cuando los verdugos se disponían a incinerar los cadáveres, cayó un fuerte aguacero y tuvieron que renunciar a su propósito, dejando los cuerpos abandonados. En ese momento la comunidad cristiana aprovecharía para darles digna sepultura.

Sin embargo, la realidad es que los cuerpos de los mártires no han sido localizados y se ignora dónde pudieran estar. Existen diversas teorías, la primera de las cuales alude al llamado Paseo de los Martiricos, cercano al lugar del martirio; otra menciona el vecino Arroyo de los Ángeles, aunque las excavaciones llevadas a cabo allí no han dado resultado.

Sea como fuere, el culto a estos hermanos mártires, aunque prácticamente reducido al ámbito malagueño, ha seguido de forma muy intensa y constante hasta hoy. Cuando Málaga fue conquistada a los musulmanes por los Reyes Católicos, el papa Inocencio VIII la puso bajo el patrocinio de los Santos, haciendo hincapié en que padecieron el mismo martirio que San Esteban, el Protomártir.

En resumen: Santos históricos, pero de los que se desconoce con certeza el origen geográfico y la ubicación del martirio; y de cuya vida también carecemos de detalles específicos más allá de la hipotética muerte por lapidación.

Detalle de la imagen procesional de los Santos en Málaga, España.


Mi agradecimiento a http://www.patronosdemalaga.com/ por la información aportada. Quienes deseen saber más detalles acerca del culto y fiesta a estos mártires en su ciudad protegida, que no duden en acceder a este útil enlace.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es