Cristo del Carmen de Xàtiva

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del rostro del Cristo del Carmen. Colegiata de Xàtiva, Valencia (España).

Detalle del rostro del Cristo del Carmen, tras su restauración en 2006. Colegiata de Xàtiva, Valencia (España).

La imagen del Santísimo Cristo del Carmen de Xàtiva es una talla de madera policromada del siglo XV que se venera en la Capilla de la Comunión de su magnífica Colegiata. Desde el año 1838 su imagen se encuentra allí entronizada ya que, a raíz de la desamortización, quedó destruido el convento carmelita donde se veneraba anteriormente. La imagen sufrió posteriormente, en los sucesos del año 1936, la pérdida de la cabeza y la rotura de piernas y brazos; y fue por entonces restaurada, pero de forma superficial.

Ya en el año 2006, con motivo de la exposición “La Llum de les Imatges”, el Cristo fue nuevamente restaurado en el taller de Bétera y se pudo recuperar el color original, que permanecía oculto por una capa de suciedad y de repintes posteriores. Esta obra religiosa, que goza de gran devoción en Xàtiva e incluso se la considera milagrosa, representa a Jesús muerto y asido al madero por tres clavos, con la cabeza reclinada sobre el hombro derecho.

A la historia del Cristo del Carmen se le unen elementos de la tradición que ofrecen un curioso relato sobre el origen de esta preciada imagen. En una novena muy antigua que guarda el Archivo de la Colegiata se puede leer: “Vivía a mediados del siglo XVI en Xàtiva un caballero de noble familia llamado don Antonio Sanz, quien hizo voto de visitar personalmente a la Virgen de Montserrat en Cataluña. Al pasar por Barcelona para cumplirlo, vio en casa de un escultor la imagen del Santísimo Cristo, cuya compra convino, dejando la escultura pagada en su poder para recuperarla a su regreso de Montserrat. Mientras tanto duraba la ausencia del comprador, el artista decidió hacer otra imagen igual para sustituírsela al Sr. Sanz en vez de la que tenía comprada. Puso aquélla en el escaparate de nuevo y allí la vio otro caballero castellano que oyó decir al Crucifijo: “Judas me vendió una vez. Tú has querido venderme dos. Tu codicia y el dinero serán tu perdición”.

Vista completa del Cristo del Carmen, antes de su restauración en 2006. Capilla de la Comunión, Colegiata de Xàtiva, Valencia (España).

Vista completa del Cristo del Carmen, antes de su restauración en 2006. Capilla de la Comunión, Colegiata de Xàtiva, Valencia (España).

Corrió entonces por Barcelona la noticia del hecho milagroso y el Obispo mandó colocar la imagen del Cristo en la iglesia Catedral de Barcelona para su pública veneración. Cuando regresó el caballero Sanz de su viaje a Montserrat y se enteró del portento, reclamó su joya, cosa que le fue regateada primero y concedida al fin por tener así derecho, con la consiguiente decepción de la ciudad. Cuando regresó a Xàtiva Antonio Sanz y llegó al Hospital de San Julián (antiguo Convento del Carmen), le ocurrió el nuevo portento de no poder pasar el carruaje que conducía el Crucifijo y allí hubo de dejarlo, venerándose desde entonces en el altar mayor.

Ésta es la tradición piadosa de dicha imagen, leída en un antiguo manuscrito original del año 1757 y atribuido al Prior P. Carlos Castañeda, hermano de San Jacinto Castañeda, del que ya realizamos un artículo, procedente del destruido Convento del Carmen.

De aquella fundación tenemos un lienzo de grandes dimensiones en el que aparece San Julián y que siempre ha estado vinculado a la imagen del Cristo. Éste estaba incrustado en el retablo de la Capilla de la Comunión de la Colegiata como recuerdo de aquel antiguo hospital. En éste se hospedaban sobre todo los peregrinos que iban a los santos lugares de Roma y Tierra Santa. Aquí eran acogidos, descansaban, recuperaban fuerzas y seguían su peregrinación.

Lo que fue el Hospital de San Julián sirvió luego para construir el Convento del Carmen y, como la imagen del Cristo se quedó allí, es por ello que recibe de éste el nombre. Además se produjo en el pasado mes de febrero un hecho histórico, ya que esta imagen no salía en procesión desde el año 1838, y ha sido ahora bajada de su hornacina 175 años después, para ser llevada a hombros hasta el altar mayor, donde tuvo lugar una misa concelebrada por el cabildo colegial y sacada en procesión a hombros de los feligreses por la plaza de la Seo.

Salvador Raga Navarro

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