San Cristóbal, mártir en Lycia

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Icono ortodoxo griego del Santo.

San Cristóbal es un santo mártir importante en la memoria cristiana, tanto en Occidente como en Oriente; su nombre define en sí mismo su hermosa vida cristiana: “Christo-phoros”, que en griego significa “portador de Cristo” y debido a esto, a menudo es representado con el Niño Jesús sobre sus hombros, aunque en algunas ocasiones, los cristianos vemos iconos suyos donde el santo aparece con la cabeza de un perro. Estas representaciones son raras en la Cristiandad y pueden estar asociadas con la iconografía antigua egipcia del dios Anubis, que es representado con una cara de chacal, pero con cuerpo de cadáver humano. Este antiguo dios era el protector de las almas que pasan de esta vida a la eterna, por lo que es muy interesante el hecho de que San Cristóbal sea también el protector de los viajeros y de los pasajeros.

El Kinokephaloi – el hombre con cabeza de perro:
Curiosamente, la probable existencia de hombres con cabezas de perro, no solo se menciona en la historia de San Cristóbal. El historiador antiguo Ctesías, que vivió en el siglo V antes de Cristo, habla en su libro “Indica” de la tribu india de los “kinokephaloi”. Esta afirmación, posteriormente, es tomada por algunos Padres de la Iglesia, como el patriarca Focio. Además, en las historias sobre los viajes de Alejandro Magno a la India, los hombres con cabezas de perro vivían en el desierto de Gedrosian, en el actual Pakistán.

Más tarde, el historiador bizantino Tzetzes, en el siglo XII, habla de todo un pueblo de kinokephaloi que vivían en algún lugar de las lejanas tierras indias. Incluso Marco Polo habla de este tipo de seres humanos que habitaban algunos lugares de las islas indias. Marco Polo dice que estas personas se modelaban el rostro desde muy pequeños, por lo que se puede entender que la cara de perro no era real, sino que estaba impuesta por algunas costumbres bárbaras: probablemente un ritual de auto-mutilación. En la versión griega de la vida de San Cristóbal, se dice que él vino al Imperio Romano procedente de las tierras de los persas, por lo que se podía creer que procedía de la India, tal vez de esta tribu de la que hemos hablado.

Icono bizantino en el que el Santo aparece representado con cabeza de perro (cinocéfalo).

¿Quién fue San Cristóbal?
Desde el siglo IV, San Cristóbal aparece en los iconos de dos formas: una, atravesando un río portando a Cristo sobre sus hombros y llevando en la mano derecha un bastón que, milagrosamente, tiene hojas. Y la segunda, iconos en los que se le representa con la cabeza de un perro o de un cordero. La primera representación se produce más frecuentemente en Occidente y la segunda, en las Iglesias Orientales. Hay una tercera representación, frecuentes en los monasterios del norte de Rumania, donde aparece San Cristóbal como un ser humano normal, pero llevando un plato con una cabeza de perro (el mismo tipo de representación como la de San Juan Bautista o la de otros mártires muertos por decapitación, que aparecen con su cabeza en sus manos; recordad por ejemplo la primera foto del artículo del día 24 de junio).

Dos historias:
En el Sinaxario oriental y en la Leyenda Aurea se dice que San Cristóbal vivió en tiempos del emperador Decio, alrededor del año 250, pero hay otras versiones en las que se le coloca más tarde, durante el reinado de Maximino Daia, alrededor del año 300. La leyenda latina lo menciona como canaita, pero sin embargo, el Sinaxario dice que vino de tierras del Este, más allá de Persia. Ambas historias hacen mención a este gigante soldado del Imperio Romano, que tenía buen corazón y que trataba de ayudar a los cristianos cautivos.

Su nombre latino es “Reprobus”, un nombre que nos indica la comprensión hacia su fealdad; que era feo, pero sin embargo, la otra versión, la oriental, nos dice que Cristóbal era un hombre muy hermoso que rogaba al Señor para que su belleza no provocara escándalo entre las mujeres. Dios escucha sus oraciones y hace que su rostro se convierta en el rostro de un perro.

El martirio de San Cristóbal:
Digamos que la historia de un hombre hermoso termina aquí,  porque en realidad es una leyenda para resaltar la modestia y para repudiar los malos deseos. Pero sin embargo, la “Vita” Bizantina es aun más larga: es la vida de un mártir.

El Santo carga sobre sus espaldas al Niño Jesús. Talla gótica en el interior de la catedral de Colonia (Alemania).

En la Leyenda Aurea, Reprobus, sirviendo en primer lugar a un rey cananeo, se vio a si mismo cuando se hablaba de combatir al demonio y por eso entendió que la cruz le podría ayudar contra el mal. Por lo tanto, cómo él quería servir a Cristo y no sabía cómo hacerlo, un ermitaño le dijo que, al ser tan alto, podía ayudar a la gente a cruzar un río y esa sería su misión en este mundo. Una vez había un niño que, curiosamente, era tan pesado que le costó mucho trabajo cruzar el río con él. El Niño le dijo que era Jesús y que buscaba que él lo sirviera y este es el motivo por el cual, en las representaciones occidentales aparece con Jesús sobre sus hombros atravesando un río.

Posteriormente, Reprobus marchó a la ciudad de Licia para alistarse como soldado en el ejército romano. El Sinaxario bizantino menciona también que él tenía problemas de habla, por lo que no podía dar ánimos verbalmente a los cristianos que estaban cautivos. Después de orar a Cristo para que se le solucionase este problema, “Cristo le abrió la boca” por lo que él, en nombre de todos los cristianos, fue capaz de hablar contra un perseguidor local llamado Baco. Por este motivo, fue condenado y enviado a Roma, junto con doscientos soldados que le sirvieron de guardia. En el camino hacia Roma, fue bautizado por el obispo de Antioquia, que se llamaba Babylo y que le cambió su nombre de Reprobus por el de Cristóbal.

Casi con toda seguridad, Cristóbal nunca llegó a Roma ya que la tradición nos dice que su martirio tuvo lugar en Licia, que en realidad es una región que está en el Asia Menor, por lo que probablemente, murió en la capital: Myra. Se dice que el emperador se asustó a ver su cara y su alta estatura. De acuerdo con la Leyenda Aurea, su estatura era de cinco codos (2,3 metros de altura) y su rostro era temible.

En un principio, el emperador intentó convencerlo para que renunciara a su fe y más tarde le envió a dos mujeres muy hermosas para que lo hicieran caer en el pecado, pero no lo consiguió; no tuvo éxito. Y tanto los doscientos soldados como las dos mujeres, se convirtieron al cristianismo por lo que todos ellos fueron condenados a muerte por el propio emperador. Finalmente, el santo fue torturado: lo sentaron en una silla de cobre incandescente, pero él tuvo una visión de Cristo que se le presentó como una luz más brillante que el sol. Finalmente murió como un mártir de Cristo, siendo decapitado.

Su celebración:
La Iglesia Ortodoxa venera a San Cristóbal el día 9 de mayo. El Calendario Tridentino permitió una conmemoración de San Cristóbal el día 25 de julio, pero solo en las misas privadas. Esta restricción fue levantada más tarde (ver el Calendario Romano de 1954). Aunque la Iglesia Católica aun aprueba su culto estando incluido en el Martirologio Romano el día 25 de julio, el Papa Beato Pablo VI, quitó esta festividad en el calendario católico de los santos con el motu proprio “Mysterii Paschalis” de 1969. En ese momento, la Iglesia Católica declaró que esta conmemoración no era de tradición cristiana en vista a que era relativamente tardía (de alrededor de 1550) y que era una conmemoración limitada cuando fue aceptada en el Calendario romano; su fiesta aun se celebra a nivel local.
En muchas iglesias de Grecia, el icono de San Cristóbal se coloca en la entrada para que la gente pueda verlo al entrar y al salir del edificio. Existe un pequeño poema griego que dice que “cuando ves a Cristóbal, puedes caminar con seguridad”. Esto hace creer a la gente que todo el que mira el icono de San Cristóbal no tendrá una muerte súbita ni accidental.

Cráneo del Santo venerado en la isla de Rab (Croacia).

Sus reliquias:
Las reliquias de San Cristóbal en un principio se encontraban en una iglesia en Licia, pero posteriormente fueron trasladadas a Toledo y finalmente a la abadía de Saint Denis en Francia. La iglesia de San Justino en la isla de Rab, en Croacia, tiene en su museo un relicario dorado con el probable cráneo de San Cristóbal. Esa reliquia llegó a dicha ciudad en el siglo XI, como un premio especial por la veneración que sentían hacia el santo. La leyenda dice que cuando fue colocada en los muros de la ciudad, destruyó al ejército árabe que la sitiaba.

San Cristóbal es el santo patrón de muchas regiones y ciudades, tales como: las antiguas tierras de Baden, Brunswick y Mecklenburg, en Alemania, la isla de San Cristóbal en las islas del Caribe, la ciudad de Barga en la Toscaza italiana, la isla de Rab en Croacia, Roermond en Holanda, Gerona en Cataluña, Mondim de Basto en Portugal, Agrinio en Grecia, Vilnius en Lituania, Riga en Letonia, La Habana en Cuba y Paete en las Islas Filipinas.

Tropario (himno) de San Cristóbal:
¡Oh Cristóbal!, que vestido con la púrpura del martirio te presentaste ante el Señor de los cielos y que con los coros angélicos cantas el himno del tres veces Santo; intercede por la salvación de aquellos que te honran.

Mitrut Popoiu

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