Cristo Rey Señor de Tabasco

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Cristo Rey Señor de Tabasco

Cristo Rey Señor de Tabasco

“Corazón santo, hoy mucho más, aquí en Tabasco tu reinarás.”
En el sureste de México se encuentra el estado de Tabasco, el cual siempre fue muy descuidado de la evangelización de la Iglesia siendo está muy esporádica hecha en su mayoría por religiosos itinerantes y por algunos franciscanos y dominicos que por algunos pocos años se dedicaron a la predicación en estas tierras, dependiendo primero eclesiásticamente de la diócesis de Chiapas y ya en este momento fray Bartolomé de las Casas después de una visita pastoral escribe que ve conveniente la erección de una diócesis en Tabasco, sin embargo su petición no es escuchada y posteriormente dependerá de la diócesis de Yucatán y así será hasta el siglo XIX cuando se logra al fin la erección de una diócesis propia.

Manuel Gil y Sáenz en su Historia de Tabasco menciona que en 1767 realiza a la ciudad de San Juan Bautista de Tabasco (capital de la provincia de Tabasco y actual Villahermosa) una visita el obispo de Yucatán don Diego de Peredo y Navarrete quien traía consigo una réplica del Santo Cristo de Esquipulas venerado en Guatemala la cual obsequio al padre Francisco Barrera, quien ya con dicha imagen funda una capilla con algunas familias lo que posteriormente se convertirá en el barrio de Esquipulas y dará nombre a la loma donde el 15 de enero de 1776 se inaugura definitivamente el templo del Señor de Esquipulas cuya fiesta se celebra precisamente el 15 de enero.

Hacia 1831 un viajero anónimo dejo un relato acerca de su paso por la ciudad de san Juan Bautista y su visita al templo de Esquipulas: “En el altar mayor está un crucificado, a quien se celebra bajo la advocación del Señor de Esquipulas… Pregunté a uno de los sacristanes porqué es de este color (negro) aquella imagen, y me respondió que porque así es el primitivo Señor de Esquipulas que se celebra en Centro América… En el costado izquierdo del templo vi otro crucificado que llaman Señor de la Salud; me pareció una imagen muy perfecta, y en esta no había la anomalía del color que nutren la otra. En un altar vi a san Juan Bautista, patrón de esta ciudad, y no era inferior en escultura a los dos crucificados”. Del mismo modo Jean Waldeck nos hace una descripción del Cristo de Esquipulas en su visita a la ciudad en 1833: “Nuestro Señor de Esquipulas es un Cristo de siete pies de largo, negro como carbón, y cubierto de heridas… tiene la cabeza cubierta con una enorme peluca rubia”.

Hacia 1880 se funda la diócesis de Tabasco y se elige por patrón principal a san Juan Bautista y es el primer Obispo el Excmo. Don Agustín de Jesús Torres quien designa al templo del Señor de Esquipulas como primera catedral de Tabasco.

Antigua Catedral del Señor de Esquipulas en Villahermosa, Tabasco. Foto tomada de México en fotos.

Antigua Catedral del Señor de Esquipulas en Villahermosa, Tabasco. Foto tomada de México en fotos.

La imagen tendrá algunas réplicas y hacia 1913 en la catedral de Esquipulas fungirá como párroco san David Uribe Velasco quien fue canonizado en el año 2000 por san Juan Pablo II.

Hacia la segunda década del siglo XX llega a la gubernatura del estado de Tabasco mientras el país se encontraba inmerso en el convulso momento de la guerra cristera, el Lic. Tomás Garrido Canabal fiel seguidor de Plutarco Elías Calles y acérrimo enemigo de la iglesia, desde el momento de su llegada en 1923 se encargó por buscar la manera de hacer huir de Tabasco al obispo Pascual Díaz Barreto, intentando incendiar el teatro Merino donde él y algunas damas católicas de la sociedad tabasqueña se encontraban reunidos.

Garrido dictamino leyes contrarias al catolicismo entre ellas una donde prohibía oficiar el culto a todo aquel que no estuviera casado y no fuera mexicano. Por otro lado en 1924 creo un grupo de jóvenes a manera de las juventudes hitlerianas e inspirados en el batallón rojo de Obregón, “El Club Juvenil Revolucionario” conocidos como los “Camisas Rojas” pues se distinguían por llevar el uniforme con camisa roja y pantalón negro, estos jóvenes tenían un poder excesivo ya que tenían permitido sin necesidad de una orden judicial el poner entrar en la casa de cualquier ciudadano para registrarla y sacar de ahí cuanta imagen religiosa o botellas de alcohol encontraran para quemarlas en las tertulias que Garrido semanalmente organizaba, del mismo modo podían detener a cualquier que les pareciera sospechoso en la calle.

Garrido como ya mencione acostumbrara realizar semanalmente tertulias en las cuales obligaba muchas veces a los tabasqueños a llevar cuanta imagen religiosa tuvieran en sus casas o en los templos para ser incineradas en grandes piras, de esta forma se perdió la gran parte del patrimonio artístico de la colonia en el Estado de Tabasco, también se acostumbraban burlarse de los ritos católicos, disfrazando un burro como el papa o realizando comedias con actores vestidos como sacerdotes o monjas. Garrido además comenzó a expropiar los templos para convertirlos a veces en escuelas racionalistas y otras veces simplemente las destruía, hubo quejas en algunas poblaciones porque los antiguos templos eran usados para burlarse de la religión, así se quejan los habitantes de Macuspana de que un viernes santo en el altar de la iglesia se realizó un fiesta con una cabeza de cerdo en medio del altar.

En el garridismo era común que se reunieran en tertulias para destrozar y quemar imagenes religiosas.

En el garridismo era común que se reunieran en tertulias para destrozar y quemar imagenes religiosas.

Durante este terrible periodo la Catedral por mucho tiempo fue salvaguardada, a pesar de esto en 1928 Garrido en represalia por la muerte de Obregón la convierte en escuela racionalista y en 1932 paso a ser teatro obrero. Fue en 1934 que es destruida vilmente la catedral del Señor de Esquipulas y junto a ella fueron incineradas todas las imágenes religiosas conservadas en el interior incluyendo a santa María de la Victoria la cual por una antigua fotografía se pude apreciar era una pequeña imagen que llevaba en una mano al niño Jesús y en la otra un báculo de peregrina. Hacia 1936 sobre el espacio que ocupo la catedral de Esquipulas se construye una cancha de frontón de nombre “Venustiano Carranza” y posteriormente se decide que en ese lugar se erija el parque Morelos y el parque Hidalgo. Las campanas de la iglesia fueron utilizadas para hacer un busto de Álvaro Obregón. Cabe decir que relatos orales dicen que tanto la imagen del Señor de Esquipulas como la de Santa María la Victoria se salvaron, algunos dicen que la imagen del Cristo negro se conserva aún en las afueras de la ciudad en una población llamada “Parrilla” y sobre Santa María de la Victoria personas dijeron haberla visto en una casa particular en la ciudad de México, pero del Cristo negro no se ha podido comprobar y de la Virgen nada más se ha vuelto a saber que nos pruebe que aún existe.

Ante la pérdida de su catedral y su imagen del Señor de Esquipulas tan venerada, posteriormente a la caída del régimen de Garrido, el pueblo de Tabasco se encontraba prácticamente vacío de iglesias salvo algunas que habían sido conservadas y que poco a poco con algo de dificultad se logró que el gobierno las regresaras a los fieles católicos. Hacia 1938 Salvador Abascal llega a Tabasco con el propósito de realizar la “reconquista espiritual” logrando reconstruir el templo de la Inmaculada Concepción en Villahermosa, Tabasco, sin embargo durante el intento de recuperar pacíficamente el templo de la Inmaculada los católicos fueron atacados por los policías del gobierno, muriendo cuatro hombres como mártires intentando además defender a una mujer agredida por los mismos policías: Camerino Vidal procedente de Ceiba, Chiapas, Gregorio Baeza, Vicente Pérez, ambos de Playas del Rosario, Tabasco y Gregorio Pestaña de Atasta, Tabasco. El 10 de diciembre de ese mismo año llega el séptimo obispo de Tabasco don Vicente María Camacho y Moya quien tenía ocho años de haber sido nombrado Obispo de esta diócesis pero debido a la persecución religiosa no la conocía ni había podido tomar posesión de la misma, este obispo se encargara de realizar la construcción del Santuario de la Virgen de Guadalupe en la ciudad de Villahermosa.

Fue hacia los años cuarenta al fallecer monseñor Camacho y Moya, que es nombrado primero como administrador apostólico y luego como Obispo de la diócesis monseñor José de Jesús del Valle y Navarro. Es a don José de Jesús del Valle quien se le ocurre ante la larga ausencia de una imagen patronal ya que la catedral de Esquipulas fue destruida y a pesar de que el gobernador del Estado le prometió regresarle el predio en el que estaba, el obispo se negó para no destruir la única cancha deportiva que existía en la ciudad, decide hacer traer desde Toluca, Estado de México una escultura de Nuestro Señor Jesucristo “Divino Preso” o Ecce Homo el cual fue nombrado bajo el título de Cristo Rey Señor de Tabasco, esto sorprende a propios y extraños ya que es común que las imágenes de Cristo rey sea de un Cristo glorioso con corona de oro y piedras preciosas o del Sagrado Corazón, no el Cristo sufriente y coronado de espinas, pero esto se debe a que Cristo el rey de la gloria antes de usar una corona de oro prefirió usar una corona de espinas y es porque esta imagen del Señor de Tabasco representa exactamente el momento en que Cristo ante Pilato le revela al pretor su realeza sobre todo, cuando Pilato le pregunta “¿eres rey? Y Jesús le responde “Si, soy Rey yo para esto he nacido… Pero mi reino no es de este mundo”.

Antigua fotografía que muestra como se veía el Señor de Tabasco a su llegada a Villahermosa.

Antigua fotografía que muestra como se veía el Señor de Tabasco a su llegada a Villahermosa.

Monseñor Navarro también explico que era una imagen de Cristo presto porque representaba que así como Cristo estaba amarrado de las manos del mismo modo había estado amarrada la fe en Tabasco durante el garridismo, y así esta imagen simboliza el triunfo de Cristo rey y de la fe en Tabasco. La imagen del Señor de Tabasco llego por el río Grijalva que atraviesa la ciudad de Villahermosa el martes santo día 4 de abril de 1944 por el paso del Macuilis aproximadamente a las tres de la tarde y un grupo de fieles condujo la imagen a la catedral en ese entonces llamada “el jacalito” ya que era un improvisado templo hecho de setos, madera y palma.

Inicialmente se instituyeron dos festividades en honor al Señor de Tabasco la primera se realizaba el II Domingo de Pascua que era la fiesta del Buen Pastor, festividad en la que los sacerdotes de la diócesis unidos reafirmaban su vocación ante la imagen del Señor de Tabasco, esta fiesta fue suprimida después de las disposiciones del II Concilio Vaticano referente a las fiestas repetidas. La segunda fiesta y la más importante que se conserva hasta hoy es la del último domingo del año litúrgico la fiesta de Cristo Rey del Universo.

El Obispo del Valle llevo la imagen peregrinando por toda la diócesis y explicándole a la gente el significado tan grande que tenía el Señor de Tabasco y promovió las peregrinaciones anuales a la Catedral de toda la diócesis en honor a la imagen, del mismo modo el padre José Bárcenas se encargó de componer un himno y un cántico al Señor de Tabasco entonados por todos los fieles hasta el día de hoy.

Sin embargo aunque la imagen despierta furor hasta el día de hoy cabe decir que la devoción de la gente por ella es poca, no se compara a la que tiene la Virgen de Guadalupe, san Judas o el Señor de Tila del vecino estado de Chiapas, por lo mismo los Obispos han intentado muchas veces promover su culto y devoción de diferentes formas. Así el obispo Florencio Olvera en los años 90 pidió a un fotógrafo hacer una sesión fotográfica a la imagen de la cual salió la que es actualmente su estampa más conocida, de la cual el obispo repartió muchas imágenes y regalo a todas las parroquias y órdenes religiosas cuadros de formato grande del Señor de Tabasco, peregrinando el Obispo por la diócesis tratando de promover su culto, sin embargo los cuadros duraron en las parroquias el tiempo que duró el Obispo a los pocos años los cuadros desaparecieron de las iglesias y se convirtieron en un adorno más de las oficinas parroquiales. Sin embargo hasta el día de hoy se conservan las jaculatorias que el Obispo invocará en honor a Cristo rey: “Señor de Tabasco, Señor de la Vida” y “Queremos ver a Jesús: Señor de Tabasco”. Del mismo modo se imprimió una novena la cual se repartió a los fieles.

Estampa de los años 90 con el Señor de Tabasco.

Estampa de los años 90 con el Señor de Tabasco.

Actualmente la catedral del Señor de Tabasco sigue sin poder terminarse de construir pero el actual obispo Gerardo de Jesús Rojas está teniendo gran interés por promover el culto a Cristo Rey de esta manera con motivo del año de la misericordia mandó a hacer 12 réplicas de la imagen peregrina las cuales fueron enviadas a todos los rincones de la diócesis para recorrerla y aumentar la fe en los tabasqueños.

La catedral al día de hoy celebra nuevamente dos festividades en honor al Señor de Tabasco, a pesar de que la fiesta del Buen Pastor nunca se recuperó, ahora en su lugar se festeja el Martes Santo dedicado al Señor de Tabasco en memoria de que en este día de la Semana Santa llego su imagen a Villahermosa, realmente esta fiesta es hecha a nivel parroquia y es muy poco conocida y concurrida y por lo regular corre a cargo de la adoración nocturna. La segunda fiesta y la más popular sigue siendo la de noviembre el domingo de Cristo rey.

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Despliega en suave rictus los labios soberanos
que apacentó de mirra y absintio la maldad,
atadas tiene al pecho las taumaturgas manos
que fueron como un signo de gracia de bondad.

Profundamente tristes, sus ojos sobrehumanos
pregonan: “Soy camino, soy vida, soy verdad
dejad la pesadilla de vuestros sueños vanos,
de vuestra vida triste, Yo soy la Eternidad”.

La sangre de sus llagas tiene fulgor de gema
punzantes las espinas forjaron su diadema
bajo el terrible y santo conjuro del dolor…

Así cruza los siglos… así Tabasco viene
aquel que entre sus manos atarazadas tiene
la clave misteriosa y eterna del amor.

André Efrén

BIBLIOGRAFÍA:
– Abascal, Salvador, “La reconquista espiritual de Tabasco en 1938”, México, Tradición, segunda edición, 1985.
– Cabrera Bernat, Ciprián Aurelio, “Viajeros por Tabasco tomo I”, México, Gobierno del Estado de Tabasco, segunda edición, 2011.
– Camelo Soler, Salvador, “El Tomás Garrido que yo conocí”, México, Gobierno del Estado de Tabasco, primera edición, 2006.
– Criollo Medina, Manuel Jesús, “Celebrando el don de la fe”, en Año de la Fe, No.1, Diócesis de Tabasco, 2012.
– Filigrana Rosique, Jesús Arturo, “El Tabasco de Tomás Garrido”, México, Monte Carmelo, primera edición, 2007.
– Martínez Assad, Carlos, “Historia breve Tabasco”, México, Instituto Estatal de Cultura, cuarta edición, 2015.
– Rico Medina, Samuel, “Los predicamentos de la Fe”, México, Gobierno del Estado de Tabasco, primera edición, 1990.
– Ruíz Abreu, Carlos (Coord.), “Historia política contemporánea de Tabasco 1958-2008”, Tomo 1, México, Gobierno del Estado de Tabasco, primera edición, 2009.
– Torres Vera, Trinidad, “Mujeres y utopía”, México, UJAT, primera edición, 2001.
– S/A, “Señor de Tabasco Señor de la Vida 1995”, México, s/e, 1995.

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Santo Niño Mueve Corazones

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Santo Niño Mueve Corazones.

Santo Niño Mueve Corazones.

La infancia de Cristo es una de las devociones más extendidas entre los fieles, pero en el México de la primera mitad del siglo XX se volvió una de las más populares creando advocaciones diferentes, basándose en la necesidades de los devotos, o la espiritualidad de los institutos religiosos. De esta manera, no se hace raro escuchar nombres como el Santo Niño Limosnerito, Niño Doctor, de la Azucena, etc. Una de esas imágenes de Cristo Niño basado en la espiritualidad de un instituto religioso, es el Santo Niño Mueve Corazones que se venera en el Santuario de Nuestra Señora de Loreto, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

En 1909, llega a nuestro país la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María y de la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento del Altar, o Misioneros de Picpus. Al poco tiempo de su llegada a la capital del país, el 15 de junio del mismo año, el Arzobispado de México les entregó el Santuario de Loreto donde desplegarán su apostolado, dado que la zona es de un aspecto popular. Los Padres de los Sagrados Corazones se harán querer por todo el vecindario, además que eran conocidos por ser excelentes guías espirituales; su fama hará que la más alta sociedad de la época se convierta en sus benefactores, que se tradujo en obras votivas que adornaran su Iglesia, siendo una de las más activas y concurridas en la ciudad.

Después de los tormentosos años de la Persecución Cristera, en la cual, el México católico acentuó con mayor interés el culto al Sagrado Corazón de Jesús, los padres misioneros de Loreto idearon poner una imagen de Cristo en su inocencia infantil que reflejara esa piedad sacrocorde tan propia de su familia religiosa, a la veneración pública, invitando a la conversión de los fieles.

Será un sacerdote de la comunidad, el Padre Tamariz, de origen español, que en 1935 contratará a Nicolás Vidargas e hijos, escultores de origen guanajuatense, recién llegados a la ciudad, la hechura de la imagen que tenían en mente. Hay una pía leyenda dice, que el mismo Niño Jesús se le apareció al escultor para que hiciera bien la imagen, prometiéndole, que no podrían hacer réplicas igual de bellas que la original. Y en efecto ninguna réplica es tan bella como Él. Es este relato poético el que le dio fama, pues muchos expertos aseguran que los artistas que han intentado reproducir la imagen no tienen problema alguno al esculpir el cuerpo, pero cuando llega el momento de reproducir su rostro se dan cuenta de que por más que lo intentan no pueden hacerlo.

Lienzo de la Madre Santísima de la Luz, venerado en su basílica de León, Guanajuato (México).

Lienzo de la Madre Santísima de la Luz, venerado en su basílica de León, Guanajuato (México).

Lo cierto es que los Vidargas eran unos excelentes escultores y uno de ellos, que le ofrecieron hacer imágenes para unos hacendados, respondió: “¿Cómo voy a tallar una imagen para que vaya a estar de adorno en la casa de algún rico?, no hago esas cosas, hago imágenes para las iglesias, para que la gente vaya a rezarles”. Tal era su piedad que se tradujo en las magníficas tallas religiosas que salieron de sus manos, motivando la devoción entre la gente.

Para la imagen del Niño Mueve Corazones, es incierto en qué se basaron para modelar la talla según la idea de los religiosos, algunos suponen, dado las características de la escultura, se inspiraron en la imagen del Niño Jesús que tiene la Virgen, en la pintura de Nuestra Señora de la Luz de León, pues los Vidargas eran originarios de esa ciudad. El P. Tamariz al ver la escultura en el taller quedó paralizado y lo único que pudo decir mientras contemplaba la imagen, fue “en efecto, mueve corazones” y así fue llamado en adelante porque se dice, que quien miraba su rostro se enamoraba de él, al punto de dejar sus pecados. La imagen fue entronizada en el Santuario de Loreto en 1936, ubicándose en la antigua Capilla de la Santa Casa, hoy del Señor del Trabajo, y es gracias al Padre Eduardo Lozano que en el año 2004, la imagen es llevada a una capilla lobular a lado del presbiterio del templo, donde recibe constante veneración por parte de los fieles. Actualmente la imagen se ha retirado del altar de madera que lo albergaba, para ser colocado en un nicho en el muro en la misma capilla y que antiguamente estaba cubierto por la pintura de la Virgen del Refugio, lo que la aleja un poco más de sus devotos.

Desde su llegada, a la imagen se le atribuyeron fenómenos milagrosos y extraordinarios, uno de ellos fue el convertir a un pecador empedernido. De ahí que se le invoque como instrumento de conversión. Otro de los milagros más famosos, sin duda alguna, fue el caso de una mujer que no podía tener hijos y deseaba con toda su alma que Dios le concediera la dicha de ser madre, y para esto consultó a una infinidad de especialistas en la materia, sin obtener resultado alguno. Después de agotar todas las alternativas disponibles, acudió al Santo Niño Mueve Corazones invocándolo con mucha fe y devoción que le concediera la bendición de la maternidad, lo que sucedió al poco tiempo quedando encinta, pero como era una mujer madura, su embarazo era de alto riesgo, y para que este llegara a feliz término, le pidió al Niño la cuidara en todo momento y su bebé naciera sano. Pasó el tiempo y la criatura nació, y en agradecimiento de todas bendiciones dadas, la feliz madre acudió al Templo de Loreto, donde se encontraba la milagrosa imagen para que su hijita diera los primeros pasos ante los ojos del Santo Niño Mueve Corazones. El hecho lo hizo protector de embarazos y de los niños, especialmente de niños enfermos de leucemia.

Detalle del rostro.

Detalle del rostro.

Durante el año, los devotos entre los que se encuentran muchos padres de familia, ofrecen a manera de exvotos, infinidad de juguetes y dulces. No falta entre ellos quien también deja fotografías de sus hijos ya sean convalecientes o difuntos. Su fiesta se celebra el día 30 de abril y el domingo siguiente, donde se hace una solemne misa y se reparte a los niños los juguetes que ha recaudado la imagen a lo largo del año.

El culto por esta imagen del Niño Jesús, ha llegado a lugares tan distantes como Jalisco, Hidalgo, Puebla y la Península de Yucatán, gracias a los singulares prodigios obtenidos a los fieles que han acudido a Él. En el Barrio de Tlaxcala de la ciudad de San Luis Potosí, en la Calle Eje Vial, posee un nicho con una fotografía antigua, es venerado con sencillez por los más desfavorecidos (prostitutas, drogadictos, inmigrantes y limosneros). Los devotos del vecino Estado de México, le han erigido un Santuario en la comunidad La Joya, Villa de Guerrero, cuya festividad es una de las más grandes en la zona.

La imagen
El Santo Niño Mueve Corazones, como lo hemos mencionado anteriormente, posiblemente está inspirado en la Imagen de la Madre Santísima de la Luz que se venera en la Ciudad de León Guanajuato, teniendo en cuenta que ambas devociones tiene como objetivo principal, lograr la conversión, usando el mismo símbolo iconográfico del corazón como alegoría del pasaje de la Escritura: Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, para que anden en mis estatutos, guarden mis ordenanzas y los cumplan. Entonces serán mi pueblo y yo seré su Dios (Ezequiel 11,19).

Katia Perdigón Castañeda en su libro “Mi Niño Dios”, nos describe la imagen: …representa a Jesús Infante con rasgos europeos, tez rosada, ojos entreabiertos de color café, cejas marcadas, nariz recta, mejillas regordetas, boca cerrada que muestra una ligera sonrisa. Se encuentra erguido sobre una peana, con una pierna ligeramente adelantada y la rodilla izquierda semiflexionada. Integrada a la talla de la vestimenta, la cual consta de un vestido blanco con diseños en rosa, puños, cuellos y orilla con motivos dorados, la mano derecha muestra un corazón y con la izquierda detiene el vestido y porta un pañuelo azul con cuatro corazones. Sobre la cabeza con cabello ondulado café, tiene una aureola metálica.

Imagen que se venera en el Barrio de Tlaxcala, San Luis Potosí.

Imagen que se venera en el Barrio de Tlaxcala, San Luis Potosí.

La misma autora nos sugiere el significado de sus elementos iconográficos: Es probable que se trate de una alegoría cercana al Sagrado Corazón de Jesús… y que los cinco corazones representan las cinco llagas que obtuvo Jesucristo en manos pies y costado, mientras que el pañuelo azul posiblemente se relaciona con la bondad y el agua del bautismo. Desde el punto de vista técnico es una escultura bien lograda, a pesar de su pequeñez. La naturalidad de su expresión ha hecho pensar a los devotos “que está vivo y solo le falta hablar”. Como imagen religiosa es bellísima, además que desde el primer momento a la vista, invita a la oración y a la ternura, pues tiene muy bien ganado su nombre: Mueve corazones. Además es la imagen de mayor culto después de la Santa Patrona, la Virgen de Loreto.

El templo
Localizado frente a la plaza del mismo nombre en la zona oriente del Centro Histórico, el Templo de Loreto nos recibe con una fachada austera bastante inclinada con respecto al nivel de la banqueta. La historia de este templo es antigua, sus primeros orígenes datan de finales del siglo XVII, cuando funcionaba como bautisterio del contiguo Templo de San Pedro y San Pablo, albergando desde entonces la imagen de Nuestra Señora de Loreto traída desde Italia por el padre jesuita Juan B. Zappa. Después es trasladada al Templo del Colegio de San Gregorio para indígenas, donde se le había hecho una capilla, (hoy del Señor del Trabajo).

Tras la expulsión de la Compañía de Jesús y después de haber sufrido varias reformas, Manuel Tolsá, el más destacado de los arquitectos del periodo virreinal, recibió el encargo para proyectar un nuevo templo en el sitio que ocupaba la vieja iglesia del Colegio. Tolsá propuso una gran cúpula esférica que remataría una planta en forma de cruz griega que recuerda los bocetos que Miguel Ángel tenía para la realización de su “templo ideal”. Después de algunos problemas con el conde Antonio de Bassoco, quien financiaría parte de la obra, Manuel Tolsá cedió la obra a su aprendiz Agustín Paz quien siguiendo el plan original de su maestro realizó algunas modificaciones como la ampliación de la nave central y algunos cambios en la fachada, empezando la construcción de este nuevo templo en 1809 a manos de él y del arquitecto Ignacio Castera concluyendo las obras el 22 de agosto de 1816. Desde entonces la obra ha enfrentado problemas de hundimientos que incluso motivaron al cierre del templo en 1832, autorizándose una nueva apertura 18 años después en 1850.

Santuario de Loreto, Centro Histórico de la Ciudad de México.

Santuario de Loreto, Centro Histórico de la Ciudad de México.

La puerta del Templo de Loreto es una sombra, una oscuridad que apenas deja ver al fondo los rayos de luz que bajan desde la cúpula. Al entrar una nave con bóveda de cañón austeramente ornamentada nos conduce al transepto, ahí sucede el choque, la conmoción interior, al entrar bajo esa cúpula el espacio adquiere dimensiones colosales, cinco capillas atraen nuestra atención como si se tratase de grandes minas que hubieran sido excavadas de una cantera, y que muestran rítmicamente contrastes de luces y sombras que dan gran dramatismo a este interior clásico de espíritu barroco que nos hace mirar hacia arriba y asombrarnos con la majestuosidad de un domo que es más bien una entrada al cielo.

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Entre sus numerosas obras de arte resalta las magníficas esculturas del Ecce Homo o Señor de la Humildad del siglo XVIII, la de la Santa Patrona con su trono en plata también del mismo siglo. El templo es una verdadera pinacoteca que tiene conservas pinturas de los siglos XVII, XVIII, XIX, y XX. Entre ellas se encuentra un San Pablo en la Sacristía firmado por Juan Correa, El Milagro de San Luis Gonzaga a Nicolás Celestini firmada por Miguel Cabrera. De este artista, también pintó la Bendición de la Mesa de la Sagrada Familia en la Capilla del Señor del Trabajo y en el resto del templo hay bastante atribuibles. También está la Virgen del Refugio que anteriormente mencioné, de José Salomé Pina y que el mismo artista volvió hacer para el Templo de la Profesa. En la Capilla del Santo Niño Mueve Corazones que tiene comunicación con la Sacristía, hay una talla del Patriarca San José, y en los muros se encuentra una pintura del Nacimiento de Cristo de autor anónimo, y a los lados San Ignacio de Loyola y San Ciro Mártir de la escuela de Miguel Cabrera.

Agradezco enormemente la colaboración de Luis Herrera, Leobardo Olguín, Ana Cecilia López y André Efrén Ordoñez, y especialmente a Enrique Lopéz-Tamayo Biosca por las fotografías.

Tacho de Santa María

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El Cristo Vivo de San Juan Aquiahuac

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Cristo Vivo, en la Parroquia de San Andrés en la Misas Rogativas.

Cristo Vivo, en la Parroquia de San Andrés en la Misas Rogativas.

La Cholula novohispana era famosa por su iglesias y la gran devoción que tenían los fieles, la piedad desbordada en las fiestas religiosas es parte de la identificación cultural en sus habitantes. Las imágenes portentosas en cada región como muestra de predilección y favores divinos hacia los habitantes de alguna comunidad se cuentan por millares. En artículos anteriores he hablado de este tipo de fenómenos devocionales en la milenaria ciudad de Cholula, toca en esta ocasión hablar de una imagen de Cristo en su agonía en la Santa Cruz que se venera en el Barrio de San Juan Aquiahuac de la Parroquia de San Andrés Cholula.

La Imagen
La Hacienda de “El Cristo”, (hoy famoso balneario que conserva el mismo nombre), poseía a finales del siglo XVII, una bella escultura de su Santo Patrón, adquirido posiblemente en un taller de la cercana ciudad de Puebla, con el objeto de ser venerado en el Oratorio o Capilla de la Hacienda. La imagen del Santo Cristo, de gran tamaño, representaba al Redentor en agonía, colgado sobre el madero de la Cruz con el cuerpo lleno de heridas y sangre. El rostro mirando al cielo como si tuviera coloquio con su Eterno Padre, de ahí se le conozca como “Cristo Vivo”.

Cuentan las crónicas orales que tan gran Señor, era objeto de tierna devoción por parte de los hacendados y sus trabajadores, y el Domingo de Pascua era trasladado solemnemente a la Iglesia de Barrio de San Juan Aquiahuac, pues la Hacienda pertenecía a los límites de ese barrio. Una vez llegada la Sacra Imagen, se le hacia una misa en medio de cohetes y una vez acabada ésta, el Cristo era devuelto a la Hacienda con la misma solemnidad. No se sabe los motivos de los hacendados para desprenderse de su preciada imagen y lo dejaran definitivamente en la Iglesia de San Juan una vez terminada la misa anual que le celebraban, quizás debido al fervor por parte los vecinos. Lo cierto es que el culto al Santo Cristo fue en aumento al grado que el titular del templo quedo en segundo plano, hasta la fecha y solo queda como referencial pues desde esa tiempo la Imagen del Cristo presidió el Altar Mayor.

Exvoto de Juana María Iztmoyotl.

Exvoto de Juana María Iztmoyotl.

Ya a finales del siglo XVIII, le fueron regalados por parte del Cura de San Andrés los clavos, potencias y corona de espinas en plata debido a su ya tan arraigado culto entre los parroquianos, pues era invocada para pedir lluvia sobre los campos, además de que era considerada una imagen taumaturga. Uno de los milagros más sonados fue el ocurrido el 20 de noviembre de 1891, ocurrido a una gran devota de la imagen: María Juana Iztmoyotl que a causa de una inflación en la garganta, le dificultaba para respirar, los médicos la daban por muerta debido a las crisis respiratorias, en la última de ellas, la mujer desahuciada invocó a Cristo Vivo junto a la Choluteca Virgen de los Remedios y a la Virgen del Rosario de Puebla. Aquí entra la leyenda la cual cuenta que la invocación fue hecha ya muerta y que Cristo en su prodigiosa imagen hizo resucitarla. Lo cierto es que la mujer recuperó de un momento a otro, la plena salud con asombro de todo el vecindario, y agradecida donó 100 pesos para el nuevo ciprés estilo neoclásico que alberga hoy en día al Divino Señor, y para patentizar el milagro ocurrido mando hacer un exvoto al óleo que por mucho tiempo estuvo colgado en los muros de la iglesia y ahora se encuentra resguardada en la Sacristía. En el año de 2007, la imagen ya presentaba signos de deterioro, por los cual los síndigos [1] del barrio la mandaron a restaurar, lo que provocó que la imagen perdiera mucho de su policromía original, dada la poco acertada intervención.

Fiestas a Cristo Vivo
Desde que la Venerable Imagen llego al Templo de Aquiahuac, prácticamente se volvió el nuevo patrón del barrio, dejando a San Juan Bautista como un patrono secundario y referencial, aunque en los últimos años se le ha devuelto su importancia patronal sobre la iglesia, sin que ello descienda el culto por Cristo Vivo. Es la imagen en San Andrés Cholula que tiene más mayordomos, dada sus múltiples fiestas que se realizan en su honor.

La primera festividad a que se realiza a Cristo Vivo es el Miércoles de Ceniza. La imagen es bajada un día antes, es limpiada y con los algodones que se utilizaron en ella, serán repartidos entre los fieles como reliquia, la iglesia es arreglada con adornos de palma trigo germinado, pequeñas banderas de papel metálico y adornos en morado y blanco. Al medio día del siguiente se hace la Misa con imposición de ceniza, y es puesta a la veneración la imagen del Cristo milagroso, rodeado con algunas frutas, el Mayordomo del Miércoles de Ceniza lleva a la gente a comer “la Vigilia” que consiste en caldo de habas, chiles rellenos con una salsa de jitomate llamada especie, mole de camarón seco, pescado frito y terminar con ayocotes, (frijol de gran tamaño), acompañado de sardinas. La Iglesia queda abierta a los fieles hasta muy entrada la noche, y en sus afueras se hacen una verdadera verbena, por mucho tiempo fue de gran tradición en San Andrés Cholula este día, pues después de la parroquia era el único templo donde se imponía ceniza en todo el pueblo, hoy en día la mayoría de los templos se celebra este día, pero en Aquiahuac sigue teniendo gran afluencia de fieles por la devoción al Cristo Milagroso.

Cristo Vivo, (detalle).

Cristo Vivo, (detalle).

El jueves posterior la imagen es puesta de nuevo en el Altar Mayor. Los siguientes Viernes de Cuaresma habrá misa solemne con cohetes y cantores, y terminada las funciones religiosas, de nuevo los fieles son invitados a ir a comer “la vigilia”, con el mayordomo del primer viernes, del segundo, etc., según sea el caso. El Jueves Santo es de nuevo bajado del Altar Mayor para que reciba la veneración pública en el recorrido de las Siete Casas.

La gran fiesta en torno a esta imagen, es el Domingo de la Pascua de Resurrección, empezando con la Solemne Vigilia Pascual en la noche del día anterior, en que la iglesia se llena de adornos florales a cargo de una Comisión de Señoritas del barrio y tocará a ellas hacer la Misa de “mañanitas”, a las 6 de la mañana. Al medio día, la Misa Mayor con procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del Barrio, terminando dicha procesión se hace el cambio de Mayordomía. El Mayordomo saliente invita a comer a todos los presentes a su casa donde se dará sopa aguada, arroz, mole o mixiote. Por la noche habrá quema de castillos de pirotecnia, y baile a cargo de los jóvenes del barrio y los algunos pequeños empresarios del barrio. No faltando los puestos de antojitos y juegos mecánicos. De nuevo en la Octava de la Pascua, el mayordomo de esa festividad es el encargado de hacer una misa solemne y después la comida en su hogar.

Grande es la devoción de todo el pueblo dedicado a la agricultura hacia Cristo Vivo, que en la época de calor es invocado para pedir la lluvia. En la noche del 30 de abril, su imagen es bajada del Altar Mayor y llevada por el Mayordomo encargado y sus ayudantes a la Parroquia de San Andrés Cholula quedando expuesta a la veneración de los devotos durante los siguientes dos días en el que le realizaran las llamadas “Misas Rogativas”. Antiguamente la imagen del Apóstol San Andrés era bajada de su Altar, para cederlo a su “Divino Maestro”, y antes de empezar el Santo Sacrificio, el oficiante revestido con ornamentos morados se tendía sobre el suelo frente la Sacra Imagen y el pueblo de rodillas entonaban la Letanías de los Santos. Esta práctica se ha perdido quizás por las nuevas disposiciones postconciliares y el poco interés de los sacerdotes sobre las tradiciones de sus fieles. Hoy en día solo se realiza una misa con cantores y cohetes. El día en México se celebra la Exaltación de la Santa Cruz, o sea, el 3 de mayo la imagen de Cristo Vivo es sacada de la Parroquia en procesión acompañado por la imagen de San Andrés y llevados a una capilla en la afueras del Pueblo, sobre el antiguo Camino a la Colonia Zapata, actualmente llamada Carretera Radial, en medio de los campos del cultivo para hacer la “Misa del Campo” en el lugar denominado Capilla de la Loma, (esta misa, mucho tiempo antes se realizaba sobre el mismo camino pero mucho más adelante en el lugar llamado el Cerro del Tezozómoc, hoy Senda Jerónima que es la Casa de descanso de la Madres Jerónimas de Puebla). Una vez terminada la misa se come lo que el mayordomo ofrece a los asistentes y la imagen es devuelta a su Templo.

Hacienda El Cristo.

Hacienda El Cristo.

La última fiesta a esta imagen se realiza el 6 de Agosto, día de la Transfiguración del Señor o de San Salvador, se realiza con anterioridad un novenario de misas y en la misa Mayor se hace el cambio de síndigo que estará a cargo del templo. Terminando la misa la comida será con el síndigo entrante.

El Templo
Don Francisco de la Maza en su libro “La Ciudad de Cholula y sus Iglesias”, nos habla del edificio que alberga a Cristo Vivo: Esta iglesia detrás de la gran pirámide pertenece al curato de San Andrés Cholula. Su fachada muy sencilla, es de tipo popular. La puerta es un sobrio arco de medio punto, enmarcada por pilastras adosadas, cuyo capitel es más bien una moldura con pequeños adornos. En este primer cuerpo, y a regular distancia de las pilastras, hay dos nichos, cosa poco usual, pues siempre los nichos siguen los ejes verticales de las fachadas. Tan independientes son que el de la derecha quedó medio hundido en el cuerpo de la torre. En el friso, como reminiscencia, lleva triglifos. En el segundo cuerpo va la ventana del coro, con un triángulo de nichos muy curiosos; los de los lados muy pequeñitos, con una orla rizada a modo de marco, están dos apóstoles de miniatura; el de arriba, de mayor tamaño, lleva a San Juan Apóstol, con un marco más ornamentado, tanto, que dos ángeles detenían los follajes en la parte superior. Las cabezas y uno de los brazos se han caído y solo permanece un brazo, que brota del vacío sosteniendo del ornato. La balaustrada del remate es muy elaborada, con balaustres de tres cuerpos moldurados. La torre, de dos cuerpos de sección cuadrada, es posterior con pilastras de recuerdo jónico en el primero, el segundo esta inacabado en su ornamentación. La cúpula con cuatro lucarnas es de ladrillo visible. El atrio-cementerio conserva viejas lápidas con apellidos como Toxqui, Cuautli y Huiztlacatl. Su origen etimológico es “en la entrada del agua” de atl agua y quiohuatl puerta o entrada.

Templo de San Juan Aquiahuac, San Andrés Cholula, Puebla (México).

Templo de San Juan Aquiahuac, San Andrés Cholula, Puebla (México).

Interesantes descripción solo que corrigiendo lo que nos dice el autor, las imágenes que están en los nichos de fachada son al centro San Juan Bautista y a los lados los padres del santo, San Zacarías y Santa Isabel.

Entre las obras que conserva este edificio está la figura pequeña del Santo patrón en madera y que posiblemente estuvo en un retablo novohispano y ahora ubicado en un altar a lado del presbiterio, una imagen moderna y de gran tamaño de San Juan Bautista. También hay 2 imágenes de Cristo Crucificado uno con una cruz sarmentosa que está en la capilla del Sagrario y otro que podría ser copia del Sr. de la Misericordias. Existe una imagen de la Virgen de la Soledad y dos esculturas de ángeles pasionarios, uno vestido como el Apóstol San Juan, también hay un Padre Jesús de muy buena factura. Entre las pinturas hay una Guadalupana, un retrato de Jesús Nazareno de San José de Puebla, ambas de factura popular. Le siguen una Santa Rita de Casia y la Predicación de San Juan Bautista de mediana calidad, todas estas pinturas son del siglo XVIII. En la Sacristía, como lo comente anteriormente, se conserva el exvoto de Juana María Izmoyotl. Entre sus curiosidades, también se conserva una lavadera de talavera del siglo XVIII y que ahora sirve de pila de agua bendita en la entrada del templo, en el fondo está representado el Bautismo de Cristo, basado en la pintura Vicente Pérez, artista del siglo XVIII, para el Bautisterio de la Parroquia de San Andrés.

Agradezco el apoyo facilitado por el Presidente Municipal de San Andrés Cholula, el C. Leoncio Paisano Arias y la Dirección de Turismo del Municipio a cargo de la Lic. Verónica Nava Saavedra, Alejandra Santamaría Llerandi y Ana Esperanza Elías Cocolotl.

Tacho de Santa María

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[1] Síndigo: En San Andrés Cholula es uno de los sistemas de cargo de gran arraigo cultural en la población, es el encargado del Templo y es el primero de sus mayordomos. Siendo el administrador y custodios de todos los bienes del recinto así como el organizador de sus festividades.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

El Señor de la Penitencia de Mexicaltzingo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vista de la imagen completa. Fotografía: Peregrino Zapopano.

Vista de la imagen completa. Fotografía: Peregrino Zapopano.

Introducción
Hasta hace unos años, la semana laboral en Guadalajara era compaginada con devociones que los tapatíos dedicaban a un día especial. En efecto, el lunes se visitaba, en la Catedral Metropolitana, la Capilla del Señor de las Aguas, para honrar a Dios Padre, por lo que dicha capilla también se le conoce como del Padre Eterno. El martes, San Antonio de Padua era visitado en su parroquia de la Colonia Moderna. El miércoles estaba dedicado a Santa Edwiges, en la parroquia de San Juan de Dios o de la Santa Cruz. El jueves estaba dedicado a Santa Filomena, recibiendo culto en la parroquia de San Pío X en la Colonia Morelos: el fervor era tan grande que este templo se conoció popularmente como Santa Filomena; vestigio de este fervor es la estación del tren eléctrico que pasa por afuera de este templo y que se conoce oficialmente como Santa Filomena. Concluía este peregrinar de templos los viernes, con la visita al templo parroquial de San Juan Bautista de Mexicaltzingo, para venerar un crucifijo, llamado “El Señor de la Penitencia” y suplicarle su ayuda y protección. Si bien la devociones antes mencionada continúan con sus días establecidos, la afluencia ha mermado, pero el cariño de los devotos continúa y permanece de frente ante el paso del tiempo, la secularización y la indiferencia religiosa; con menor cantidad de personas pero con un compromiso por vivir la fe con mayor calidad.

Mexicaltzingo
La Ciudad de Guadalajara se fundó el 14 de febrero de 1542, luego de un itinerario que sus moradores hicieron para buscar el lugar más apropiado y fue en el valle de Atemajac donde finalmente se asentó la población. El fundador de la ciudad fue Cristóbal de Oñate, quien puso el nombre a la ciudad en honor a la ciudad donde nació Nuño Beltrán de Guzmán, principal colonizador de estas tierras del occidente de México. Entre los días 14 y 16 del mismo mes y año, se fundó el barrio de Mexicaltzingo, creado por el Virrey Antonio de Mendoza para que lo habitaran los indígenas que el mismo trajo para sofocar la rebelión de los indígenas caxcanes en el cerro del Mixtón, la que puso en peligro la conquista de México. Luego de este episodio, ellos se quedaron a vivir en ese lugar y por ello recibió el nombre de Mexicaltzingo, que significa “donde están las casitas de los mexicanos”.

Detalle del rostro de la imagen. Archivo de Peregrino Zapopano, órgano de difusión de la guardia de honor de Nuestra Señora de Zapopan.

Detalle del rostro de la imagen. Archivo de Peregrino Zapopano, órgano de difusión de la guardia de honor de Nuestra Señora de Zapopan.

La ciudad entonces fundada tenía como eje el río de San Juan de Dios, que dividía al poniente este barrio y al oriente el barrio de Analco, creado para ser habitado por los españoles. Como 1.5 km. Al norte estaba el centro de la incipiente ciudad y más al norte se ubicaba el barrio de Mezquitán. Al comienzo del S. XVII, Mexicaltzingo era atendido espiritualmente en una capilla de adobe dedicada a San Juan Bautista, la cual era dirigida por los frailes franciscanos, quienes habitaban el convento de San Francisco de Guadalajara. En este lugar tiene su origen la historia del Santo Cristo sobre quien trata ese artículo.

El Señor de la Penitencia
Como todas las imágenes famosas y antiguas, la historia del Señor de la Penitencia tiene parte de leyenda y parte de historia. Se cuenta que hacia finales del S. XVI, en el referido convento de San Francisco, moraba un religioso que tenía muchas ganas de tener un Crucifijo; en una ocasión el portero atendió a unas personas que llegaron buscando a tal hermano para venderle un crucifijo de tamaño natural que representaba a nuestro Señor muerto en la cruz. El portero avisó al superior, quien atendió a los visitantes diciéndoles que un fraile, por su voto de pobreza, no podía tener una imagen propia, por lo que era imposible que el hermano que buscaban comprara la imagen pues estaba limitado por su voto. Más los personajes no se desanimaron, insistiendo en dejar allí la imagen de Cristo y que luego de un tiempo, regresarían por el pago del mismo. El religioso que deseaba la imagen entonces rogó tanto al superior que aceptara, que éste finalmente accedió y la imagen se quedó en el convento.

Detalle del busto de la imagen. Fotografía: Peregrino Zapopano.

Detalle del busto de la imagen. Fotografía: Peregrino Zapopano.

El M.I. Sr. Cango. Don Luis Enrique Orozco Contreras, en su magnífica obra de varios tomos “Los Cristos de caña de maíz y otras venerables imágenes de Nuestro Señor Jesucristo”, refiere al respecto que es muy probable que la imagen date de 1585 y que lo más seguro es que fuera elaborada en los talleres de Matías y Luis de la Cerda en Pátzcuaro, donde los misioneros se surtían de imágenes del Señor y de la Santísima Virgen para llevarlas en sus correrías apostólicas. Se tiene casi por seguro que fue Fray Lorenzo de Zúñiga quien consiguió esta imagen con otra muy semejante para traerlas a Guadalajara. La segunda de ellas permaneció en la iglesia del convento desde fines del S. XVI hasta la madrugada del 14 de abril de 1936, en que un incendio destruyó gran parte del templo, quemando totalmente esta imagen conocida como Señor de los Desamparados.

La otra imagen, la que nos concierne, estuvo colocada en el ángulo noroeste del convento, al pie de una escalera del antecoro del claustro y es de este lugar donde obtiene su nombre, pues cuando los estudiantes coristas no sabían dar la lección a sus maestros o cometían alguna falta, eran enviados a rezar su penitencia en lugar ante este Cristo, por esta causa se le quedó el nombre del Señor de la Penitencia. Este Cristo fue luego trasladado a una capilla llamada De Profundis, que era donde se velaba a los difuntos.

A comienzos del S. XVII, la imagen se hallaba en mal estado y desgastada por los efectos del tiempo, estaba desfigurada y apolillada. Esto hizo que los frailes la retiraran del culto público en el convento y encargaran a un indio vecino de Mexicaltzingo, responsable de estos menesteres, que se deshiciera de misma y la incinerara, para obtener cenizas y usarlas en el Miércoles de Ceniza. Este hombre quedó tan prendado del Crucifijo, que rogó a los frailes que mejor se la regalaran como finalmente sucedió. Le llevó entonces a su domicilio y viéndola tan picada, determinó llevarla al Convento de Jesús María, para que las monjas la restauraran, le hicieran una cabellera y la dotaran de un cendal. (Cabe recordar que en ese convento, atendido por las madres dominicas, es donde se venera a Nuestra Señora del Rayo, de quien ya se ha escrito un artículo.)

La imagen colocada en su altar. Fotografía: Parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo.

La imagen colocada en su altar. Fotografía: Parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo.

En este lugar la imagen del Crucificado se renovó a si sola, quedando como recién hecha, ante la admiración de todos. Allí el Señor de la Penitencia curó a una monja paralítica y se dice que otra monja se desposó con este Cristo, de cuya imagen se desprendió la mano derecha de la cruz, presentándole el dedo anular para colocar el anillo de sus desposorios eternos. La religiosa tomó entonces el nombre de Sor María de Jesús de la Penitencia. (No hay una fecha precisa del suceso que se puede ubicar no antes de 1722 en que se fundó el convento de Jesús María y no después de 1762, en que el párroco del Sagrario Metropolitano, de donde dependía entonces la ermita de Mexicaltzingo, daba cuenta a la curia de lo abrumado que se sentía por el gran número de devotos que visitaban a ese milagrosa imagen. La tradición refiere el año de 1760).

El indígena llevó luego la imagen a su casa, donde ésta recibía muchas visitas y peregrinaciones, pues muchísimos llegaron atraídos por la noticia de la restauración milagrosa; entonces la Sagrada Mitra determinó que fuera colocada en la pequeña capilla de San Juan Bautista de Mexicaltzingo para ser allí venerada. Esta capilla fue ampliada por disposición del Siervo de Dios Don Fray Antonio Alcalde, Obispo de Guadalajara quien luego la erigió en parroquia el 29 de julio 1782. Este mitrado, aparte de tener un gran amor a Nuestra Señora de Guadalupe, tuvo un particular afecto al Señor de la Penitencia a quien visitaba con cierta frecuencia, al grado que a su muerte, dejó estipulado en su testamento, que era su voluntad que su carroza fuera donada a esta parroquia para ser “estufa” del Santísimo Sacramento. Además de su bolsillo hizo una donación para la edificación del curato de la parroquia, cuyo edificio tuvo una construcción que resultó defectuosa, por lo que se han tenido que hacer más restauraciones: en 1844, 1858, 1880 y 1912. Durante la gestión del Señor Cura, el M.I. Sr. Cango y Mons. Don Hermión Aranda (1994-2003) se continuó con la construcción de las torres inconclusas de la iglesia, terminándose hasta la fecha únicamente la torre oriente tras muchos desacuerdos.

Mas la historia de esta imagen todavía incluye otra renovación: el 11 de octubre de 1872. Ya el párroco de esta iglesia había constatado en la tradicional bajada del Santo Cristo en el Martes de Carnaval que la pintura de la imagen sufría un grave deterioro y pasó que en la fecha referida, siendo ya muy noche y estando el templo cerrado, unos vecinos se percataron de que las ventanas de la iglesia despedían mucha luz; temiendo un incendio, avisaron entonces al sacristán y éste al párroco, quienes con unos vecinos ingresaron al recinto y constataron que del templete donde estaba la imagen brotaba un resplandor notabilísimo pero no de fuego. Esperando que llegara el día para despejar el enigma, se dieron cuenta que la imagen no solo estaba intacta sino inexplicablemente restaurada. Se levantó una relación canónica de lo sucedido pero lamentablemente se ha perdido.

Otro detalle del busto de la imagen. Fotografía: Peregrino Zapopano.

Otro detalle del busto de la imagen. Fotografía: Peregrino Zapopano.

Descripción de la imagen
La imagen del Señor de la Penitencia es de tamaño natural y está elaborada en Tzatzengui, pasta de caña de maíz. La obra en sí es realista y expresiva, lo que le ha causado la devoción de quienes lo veneran. Representa a Nuestro Señor Jesucristo muerto en la cruz, está sangrante pero no causa desagrado. Representa con crudeza los tormentos que el Señor padeció al ser sacrificado por nosotros, resaltando de manera particular las huellas de la flagelación. El tono de su piel es blanco, tiene la particularidad de pender en forma “Y” de la cruz. La delgadez de su cuerpo acusa origen patzcuareño y por la forma piramidal del abdomen, lo marcado de las costillas, la herida del costado muy abierta y la abundante sangre renegrida, se acentúa su estilo tarasco. La sangre de las heridas es profusa en todo el cuerpo y está bañado lastimosamente en ella desde el cuello.

Su semblante tiene una mezcla de dolor y angustia que despiertan veneración y respeto, su gesto es una mezcla de virilidad, ternura y compasión. Un fino bigote está sobre los labios y se pierde en una barba partida a la mitad, la cual está tallada. Sobre su cabeza se coloca una peluca postiza y se le sobrepone una corona de plata dorada con las tradicionales tres potencias. Su cintura aparece cubierta por cendales de diferentes colores, bordados y adornados con primor artístico. La cruz es de madera pintada de negro y de forma rolliza, de palos delgados; tanto la cabeza de la cruz como los brazos rematan en cantoneras de plata; el asta lleva en la parte superior el letrero tradicional de INRI.

Culto
En un principio, la imagen del Señor de la Penitencia se cubría con un velo, el cual se descorría los viernes para ser venerada, costumbre que se mantuvo hasta muy entrado el S. XIX; esto tuvo como resultado que el día dedicado a su culto fuera el viernes. El día de su fiesta desde antiguo es el Jueves de Ascensión, fiesta que ha sido trasladada a domingo con la reforma del calendario litúrgico. Fray Luis del Refugio Palacio refiere en sus apuntes que en el S. XIX, cada viernes del año era innumerable la afluencia de peregrinos al templo desde el amanecer hasta que era cerrado y que el día de la fiesta, la iglesia no daba cabida a todos los devotos que iban a visitarlo.

Otra vista de la imagen colocada en su altar.  Archivo de Peregrino Zapopano, órgano de difusión de la guardia de honor de Nuestra Señora de Zapopan.

Otra vista de la imagen colocada en su altar. Archivo de Peregrino Zapopano, órgano de difusión de la guardia de honor de Nuestra Señora de Zapopan.

En 1971 se creó la guardia de Honor del Señor de la Penitencia; en 1972 se celebró con esplendor el primer centenario de la segunda renovación, fecha en que se ciño su cabeza con una corona de oro elaborada por el afamado orfebre Manuel Peregrina. Esta ceremonia la presidió el entonces Arzobispo Primado de México, Cardenal Ernesto Corripio Ahumada. Actualmente la imagen del Señor de la Penitencia preside el retablo del altar mayor, ubicado en la hornacina superior. Cada año, como es tradicional, el Martes de Carnaval, la imagen, que está a la intemperie, es bajada y se limpia con bolitas algodón, las que son luego distribuidas como reliquias entre sus devotos.

En octubre de 2007, con motivo de las bodas de oro sacerdotales del ahora Arzobispo Emérito de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, se reunieron luego de una procesión, varias imágenes célebres del Señor Crucificado hechas de pasta de caña de maíz en la Catedral de Guadalajara. De esta manera, el Señor de la Penitencia volvió a la Iglesia Madre de la Diócesis una vez más luego de mucho tiempo, pues en otras ocasiones ya había sido llevado para pedirle su protección durante el temporal de lluvias. En 1809 se le hizo en esa misma iglesia un novenario para pedirle por la independencia de España, que estaba entonces bajo el dominio de los franceses.

Vista completa del altar mayor, con el Cristo coronándolo. Fotografía: Parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo.

Vista completa del altar mayor, con el Cristo coronándolo. Fotografía: Parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo.

Este jubileo dio pie para dar una revisión profunda a la escultura, la que se encontró deteriorada nuevamente. La comunidad parroquial no contaba con fondos para hacer una restauración adecuada, pero hizo un gran esfuerzo para recabar fondos con que pagar los gastos de la misma, la que finalmente pudo hacerse con un resultado exitoso. Esta vez, sin necesidad de sucesos sobrenaturales, el Señor de la Penitencia luce como nuevo en su sede. Esta restauración la hizo Felipe Flores con el método tradicional con que fue elaborada; se descubrió entonces al revisarse la espalda, que la imagen era hueca, sostenida por una penca de maguey, la que se llenó de haces de caña de maíz y con ello se vino abajo la conseja que aseguraba que al renovarse, se había transformado en una materia sólida y pesada.

En el año 2008, el referido Arzobispo Cardenal Juan Sandoval, elevó al grado de Santuario Diocesano del Señor de la Penitencia a la Parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo; no es posible dejar de referir que en el interior de esta Iglesia se conserva la pila bautismal donde recibió el primer sacramento San José Jenaro Sánchez Delgadillo, uno de los Santos Mártires mexicanos. También conviene destacar que la Beata María Vicenta de Santa Dorotea Chávez Orozco vivió en este barrio y por influencia del Hospital sostenido por las Damas de las Conferencias de San Vicente de Paul, nació su carisma fundacional de la Congregación de la Siervas de la Santísima Trinidad y de los Pobres.

Un signo característico de esta devoción tiene su origen el 27 de abril de 1896, cuando un robo sacrílego despojó a la imagen de una corona de espinas de oro, los clavos y algunas sortijas puestas en sus dedos. El mortificado párroco aunó el disgusto de los tapatíos por este crimen y para desagraviar a Dios por este suceso, implementó un acto de desagravio que causó la práctica piadosa de imponer cada viernes la Corona del Señor de la Penitencia a los peregrinos que la visitaban. El Arzobispo de Guadalajara, Don José de Jesús Ortiz, además de aprobar este acto de piedad, concedió 100 días de indulgencia a los que la practicaran. Al ser impuesta la corona se dice: “Veneramos Señor tu corona, adoramos tu gloriosa Pasión, concédenos la gracia de la conversión”.

Fachada de la parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo, México, donde se venera la imagen.

Fachada de la parroquia de San Juan Bautista de Mexicaltzingo, México, donde se venera la imagen.

Cada viernes se celebran en esta iglesia cuatro misas debido a la gran afluencia de devotos: 8.00. 12.00, 19.00 y 20.00. Quienes visitan al Señor de la Penitencia en este día, se les coloca su corona lo invocan con esta plegaria:

“¡Oh Dios de suma bondad
pues eres toda clemencia,
de nosotros ten piedad,
Señor de la Penitencia!”

Humberto

Bibliografía:
– HÍJAR ORNELAS, Tomás de, Bicentenario del Templo Parroquial de Mexicaltzingo. Fe, Historia y Arte, Guadalajara, Jalisco, 2008.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

El Santo Cristo Olvidado

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Fotografía del rostro del Cristo de la Expiración que hizo famosa a la imagen del Cristo Olvidado.

Fotografía del rostro del Cristo de la Expiración que hizo famosa a la imagen del Cristo Olvidado.

Pregunta: Muy buen día, soy de la Diócesis de Huajuapan, de León, y me gustaría que investigaran a un Cristo que recibe el nombre del Cristo Olvidado y cuál es su historia, por su atención, gracias. México

Respuesta: En la población de San Felipe Ixtapa, Oaxaca, es venerada una imagen de Cristo crucificado que es conocido como “El Santo Cristo Olvidado”, y esto se debe a los diversos avatares que a esta imagen le han tocado vivir a través de su historia.

Se cuenta que en el siglo XVI un grupo de arrieros procedentes de Guatemala que llevaban diversos objetos, cargando entre ellos la imagen de un Cristo crucificado, decidieron pasar la noche en la población de San Felipe Ixtapa para descansar de su largo viaje, para emprender de nuevo su camino al día siguiente. Dice la leyenda que a la mañana siguiente los cargueros no pudieron seguir cargando con la imagen del Cristo, hecho de pasta, y decidieron dejarla encargada en la capilla de San Felipe apóstol, prometiendo volver pronto a buscarle.

Después de estos acontecimientos pasaron varios días, semanas y meses, y dichos arrieros nunca volvieron a reclamar la imagen del Cristo, y los pobladores decidieron comenzar a venerar al Cristo entre sus devociones bajo el título de “Señor de la Expiración”. Durante muchos años el Señor de la Expiración fue celebrado multitudinariamente cada cuarto viernes de Cuaresma, hasta que en los años 30 del siglo XX, la devoción fue decayendo debido a la precariedad económica de la zona, lo que obligó a muchos pobladores de San Felipe Ixtapa a emigrar a otras poblaciones y regiones del país. Esto propició que en 1977, cuando el señor Jacinto Oliva, antiguo habitante de San Felipe Ixtapa y que vivía en la ciudad de México, al acercarse a esta población a agradecerle al Cristo por un milagro recibido, pudiera percatarse de que las festividades en honor al Señor de la Expiración se reducían al rezo del rosario, realizado por una docena de fieles.

A partir de este momento, la leyenda del Cristo de la Expiración se convierte en realidad histórica gracias a los esfuerzos de uno de sus fieles devotos. A partir de que el señor Jacinto Oliva vio la situación, decidió reunir dinero suficiente para el siguiente año solicitar la mayordomía del Señor de la Expiración y organizar sus festejos como antaño se realizaban. Hacia 1985 el señor Oliva logró que la devoción por el Cristo de la Expiración tomara otro nivel, con misas solemnes y procesiones, entonces se le ocurrió pedirle a su amigo, el periodista Alberto Catani de la revista “Impacto” que tomara una fotografía del rostro del Cristo, para lo cual lo invitó al pueblo de San Felipe Ixtapa, es en ese momento en que a Jacinto Oliva se le ocurre llamarle “El Cristo Olvidado”, por el olvido de los arrieros que lo dejaron en el poblado, y por el olvido que en ese momento sufría la imagen por los pobladores, que habían descuidado sus festividades. En la parte de atrás de la fotografía que Catani tomara deciden agregarle una oración con la nueva advocación: “¡Oh, misericordioso Cristo Olvidado!, cuyo corazón, es el mismo Hijo de Dios; recibe en tu corazón aquellas almas, que veneran y alaban especialmente la grandeza de tu divina misericordia, y que atormentados, por los pecados de la humildad, tratan de repararlos y hacen todo lo posible por publicar por todo el mundo, tu infinita bondad y misericordia!”

El Cristo Olvidado siendo sacado en procesión en su festividad del IV Viernes de Cuaresma.

El Cristo Olvidado siendo sacado en procesión en su festividad del IV Viernes de Cuaresma.

La revista Impacto, para la que Catani trabajaba, publica la fotografía del rostro del Cristo en su portada y con ésta un artículo sobre la leyenda y culto de la imagen, y haciendo una petición a todos aquellos católicos del mundo para que enviaran una carta o telegrama a San Felipe Ixtapa con la frase: “Señor, yo no te he olvidado”. A partir de ese año, 1986, los correos llegaron a San Felipe Ixtapa desde todo México, Centroamérica, Estados Unidos y Europa. Desde entonces las peregrinaciones y visitas de devotos al Cristo Olvidado se incrementaron en la localidad de San Felipe Ixtapa, Oaxaca.

Del mismo modo el señor Oliva y el señor Catani se encargaron de difundir el culto en San Juan del Río, Querétaro, ya que obsequiaron una imagen del Cristo Olvidado, la cual fue entregada por un grupo de pobladores de San Felipe Ixtapa, con lo que hermanaron a ambos poblados. En el Barrio de la Cruz en San Juan del Río se realiza una mayordomía en honor al Cristo Olvidado, y año con año, del mismo modo, realizan una peregrinación hacia San Felipe Ixtapa.

André Efrén

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