San Daniel de Perejaslavl’ monje

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Detalle del Santo en un fresco ortodoxo ruso en el monasterio Troickij-Danilov, Rusia.

Pregunta: Mirando algunos iconos de santos rusos con mi nombre en internet encontré a San Daniel de Peresyaslav (1460-1540) pero luego no encontré otros datos. Tengo dudas si se trata de San Daniel de Moscú porque no pude ubicar más información (aunque difieren las fechas de nacimiento y muerte). Les transcribo lo único que tengo: San Daniel nació en 1460. Tenía un gran amor por el ascetismo y así se convirtió en un monje en un monasterio en Borovsk. Se preocupaba mucho por los muertos. Cada vez que oía de una persona fallecida siendo descuidados o demasiado pobre para un entierro, se apresuraba a darles un entierro decente oraciones y la oferta en su nombre. Él construyó una iglesia al lado de su cementerio. Él descansaba en paz en 1540 y sus reliquias permanecen intactas. Este icono de la mano de Pablo Drozdowski del Monte. Les agradecería me quitaran la duda y dónde puedo obtener más datos del primero. Muchísimas gracias.

Respuesta: En Rusia se veneran varios santos de nombre Daniel, entre ellos: San Daniel Grechozaruckij, San Daniel de Kostroma, San Daniel el iconógrafo, San Daniel Aleksandrovic de Moscú, San Daniel de Perejaslavl, San Daniel Suzgorskij y otros más.
O sea, San Daniel de Perejaslavl es uno y San Daniel Aleksandrovic de Moscú es otro. El primero era monje y vivió en el siglo XVI y el segundo, era príncipe y vivió en el siglo XIII. Como nos pides que te demos alguna información sobre el de Perejaslavl, lo hacemos y ya más adelante escribiremos sobre San Daniel de Moscú.

Las noticias biográficas que nos han llegado sobre él provienen de una “Vita” escrita posiblemente por un discípulo suyo, unos veinte años después de su muerte. Hay historiadores que se atreven a afirmar que el autor de esta “Vita” fue el protopope Andrés, que cuando se hizo monje tomó el nombre de Anastasio y que posteriormente fue metropolita de Moscú entre los años 1564 al 1566 y confesor del Zar Iván IV.
Esta “Vita” nos ha llegado en cuatro redacciones que están inscritas en algunos manuscritos no anteriores al siglo XVII. La primera de ellas es, por supuesto, la versión original.

San Daniel nació en el año 1459 en Perejaslavl’-Zalesskij, siendo hijo de Constantino y de Teodosia, la cual profesó como monja cambiando su nombre por el de Tecla. Desde muy joven fue educado muy austeramente en la vida ascética por un pariente suyo llamado Juan, que era egumeno del monasterio Nikitskij en Perejaslavl’. Quedó fascinado por aquella forma de vida y decidió hacerse monje, pero temiendo que algunos parientes se opusieran, cuando tenía unos veintidós años de edad, huyó en secreto con su hermano Gerasimo al monasterio de San Pafnucio Borovskij. En Borovsk recibió la tonsura monástica bajo la guía del starec San Leucio de Volokolamsk, viviendo allí diez años, impregnándose del espíritu austero y de la observancia monástica que allí habían heredado de su santo fundador Pafnucio, que había fallecido en el año 1477.

Sepulcro del Santo en su monasterio de Perejaslavl', Rusia.

En el año 1491, deseando vivir en una soledad aun mayor, se retiró durante dos años con San Leucio a un eremitorio cercano al río Ruza. A los dos años volvió a Perejaslavl’ ingresando primero en el monasterio Nikitskij y posteriormente, en el monasterio Gorickij, el que estaba como archimandrita un pariente suyo llamado Antonio.
Ordenado sacerdote, fue nombrado padre espiritual de los monjes, acudiendo asimismo numerosos seglares al monasterio, que deseaban también ser dirigidos espiritualmente por él y recibir sus consejos. Desde que entró en el monasterio Gorickij mostró un trato exquisito con los peregrinos y con los pobres, llegando incluso a desarrollar una penosa obra de misericordia como era sepultar a todos los muertos que eran abandonados por ser pobres, por no tener casa ni parientes. En cuanto se enteraba que había un cadáver insepulto, salía de noche del monasterio, recogía el cadáver y lo sepultaba celebrándole un oficio fúnebre. Sepultado el cadáver según el rito de la Iglesia, después hacía mención expresa de él al celebrar la Divina Liturgia.

La “Vita” que hemos mencionado narra un hecho milagroso, casi una respuesta divina a la piedad de San Daniel: una noche fue vista una luz y unas llamas de fuego sobre el lugar donde sepultaba a los muertos, llamas que no quemaban y que estaban acompañadas de cantos y sonidos de campanas. Este signo, suscitó en Daniel la idea de construir una iglesia en aquel lugar a fin de que en ella se pudiera rezar por todos los difuntos anónimos que habían sido abandonados.

Otro prodigio que también se cuenta en la “Vita”, marcaría el inicio de su fundación monástica: tres “starcy” (monjes ancianos) llegaron como peregrinos al monasterio Gorickij y fueron acogidos por San Daniel como si fueran invitados por el Señor (algo parecido al episodio de la hospitalidad de Abrahán a los tres ángeles, mencionado en Génesis, 18, 1-2), le aconsejaron que renunciase a su deseo de construir esa iglesia y que se confiase plenamente al Señor, que le revelaría su voluntad. Y así, dos famosos boyardos llamados Juan y Basilio Celjadnini, que habían caído en desgracia ante el príncipe y que fueron liberados gracias a las súplicas de Daniel, presentaron a éste ante Basilio IV Ioannovic que le ofreció al santo en propiedad el lugar donde él acostumbraba a sepultar a los muertos, se construyó la iglesia sobre el lugar ya comprado, iglesia que fue consagrada por el metropolita Simón de Moscú.

Un sacerdote ortodoxo venera las reliquias del Santo. Monasterio de San Daniel de Perejaslavl', Rusia.

Tres importantes donaciones hicieron posible la construcción de la mencionada iglesia, construcción que se inició en el año 1508. La iglesia fue dedicada a Todos los Santos y entorno a ella, los monjes construyeron algunas celdas, iniciándose así un nuevo monasterio. El mismo San Daniel dejó el monasterio Gorickij y se fue a este pequeño convento que él había fundado y se dedicó a enseñar a los nuevos monjes la observancia de la regla monástica, impregnándolos de su propia vida de asceta y a conseguir cada cual su comida y su ropa mediante el trabajo de sus propias manos “porque ahora no poseemos terrenos, sino que por amor a Dios, sobrellevamos la pobreza y las restricciones”. Las dificultades que le causaron las intrigas de los poderosos del lugar y la extrema pobreza, fueron las que marcaron los inicios de aquella comunidad monástica, pero aun así, inmediatamente aumentó el número de monjes.

En el 1524 San Daniel aceptó suceder al archimandrita Isaías, retirándose al monasterio de San Pafnucio Borovskij y allí, introdujo una regla monástica aun más rígida, dando él mismo ejemplo de observancia, trabajando manualmente con los monjes y llevando el hábito que llevaban los novicios. Un año más tarde, por voluntad del gran príncipe Basilio IV, fue trasladado como superior al monasterio que él mismo había fundado con “la orden de introducir en él la vida cenobítica”. El príncipe se comprometió a darles todo lo que necesitaran. El aquel momento la comunidad la formaban ya setenta monjes entre los cuales estaba San Gerasimo Boldinskij, que fue discípulo suyo. San Daniel gozaba de gran autoridad ante el príncipe, a cuya familia estuvo estrechamente ligado.

Fue famoso por el don de la clarividencia y gracias a ello, encontró las reliquias de San Andrés, príncipe de Smolensk en el siglo XIV. Predijo el futuro del metropolita Josafat de Moscú y del archimandrita Jonás del monasterio Cudov. Siendo ya anciano renunció a la dirección del monasterio y, como lo atestigua una carta de Iván IV, fechada el 17 de junio de 1539, por su voluntad fue nombrado egumeno el monje Hilarión. Sintiendo que le llegaba la hora de la muerte, recibió el gran “skima” y dio a sus monjes sus últimos consejos. Murió el 7 de abril de 1540, con ochenta y un años de edad.

La espiritualidad de San Daniel fue continuación de la de San Pafnucio Borovskij y de la de San Leucio de Volokolamsk. San Daniel fue formado en aquel ambiente monástico que se caracterizaba por una acentuada piedad exterior y por una rígida observancia de las costumbres de la regla cenobítica. Cuando él fue elegido egumeno del monasterio Gorickij llegó incluso a prohibir la salida de los monjes del monasterio si no tenían una expresa autorización del superior, visitar casas de particulares, asistir a invitaciones o a pernoctar fuera del monasterio. Las celdas tenían que ser pequeñas, los monjes tenían que trabajar manualmente y llevar una vida tan rigurosa, que prácticamente eran ascetas. El ascetismo de San Daniel nos recuerda el primitivo ascetismo sirio.

Vista actual del sepulcro del Santo en su monasterio de Perejavslav', Rusia.

Otras características de su espiritualidad fue su actitud misericordiosa con los pobres, el dar su propia persona en servicio de los demás, el honrar y rezar por los difuntos abandonados, el acoger a los peregrinos, a los enfermos, a los pobres y a los hambrientos, el transformar su monasterio en un hospicio donde se atendía a los inválidos y enfermos… en fin, en practicar todas las obras de misericordia. En tiempos de carestía, cuando en el monasterio solo había existencia de algunos panes, él se los daba a los pobres, viudas y niños antes que a los monjes.

Igualmente, San Daniel mostraba una especial compasión al ejercer la paternidad espiritual: era condescendiente con las debilidades humanas al estilo en que lo fue San Pafnucio Borovskij o San José de Volokolamsk y por eso, acudían a él muchos nobles y príncipes, sacerdotes, monjes y laicos. Entre sus hijos espirituales podemos nombrar al príncipe Demetrio Ivanovic, a Zilka, hijo de Iván III, al propio Andrés (Anastasio) que fue metropolita de Moscú, etc. En la “Vita” que ya hemos mencionado, se dice de él que “con palabras llenas de misericordia curaba las pasiones pecaminosas del hombre y las heridas del alma… porque era un experto y sabio médico; acompañaba las hierbas medicinales con los consejos divinos y persuadía a todos para que no permaneciesen en el pecado y con penitencia, se acercasen a la misericordia de Dios”.

Las relaciones con el príncipe fueron muy buenas: Basilio III visitaba frecuentemente el monasterio y en el año 1532 hizo construir la iglesia de piedra dedicada a la Santísima Trinidad. Junto con San Casiano Bosoj, San Daniel fue padrino en el bautismo de Iván IV y junto con el egumeno Josafat, lo fue también de Jorge Vasilievic, el segundo hijo del gran príncipe.
Existen testimonios de culto tributado a San Daniel en el monasterio que él había fundado, anteriores a la aprobación oficial. En la segunda mitad del siglo XVI comenzaron a pintarse iconos en su honor y en el siglo XVII se le compuso un “troparion”. Después de exhumarse su cuerpo recibió oficialmente culto litúrgico. Sus reliquias fueron encontradas en el año 1652, cuando como consecuencia de un sueño, los monjes del monasterio Troickij-Danilov, con el permiso del patriarca Nicón, abrieron el sepulcro y encontraron el cadáver incorrupto. El reconocimiento canónico se hizo delante del metropolita Jonás Sysoevic de Rostov y del egumeno del propio monasterio.

En el año 1653 el patriarca estableció su fiesta litúrgica a nivel local. En el 1782 se hizo un nuevo reconocimiento canónico de las reliquias y a principios del siglo XX las reliquias fueron llevadas a la iglesia de la Trinidad; allí fueron puestas en una urna de plata bajo un baldaquino. La urna fue profanada por los bolcheviques el día 20 de febrero del 1919, pero no se destruyeron las reliquias. La Iglesia Ortodoxa Rusa lo conmemora el día 7 de abril (fecha de su muerte) y el día 30 de diciembre (fecha del descubrimiento de las reliquias).

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es