Los Siete Durmientes de Efeso

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

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Icono bizantino griego del s.X que representa a los Siete Durmientes.

Este será también un trabajo basado únicamente en leyendas. Se trata de Siete Santos, que según una leyenda murieron en Efeso durante la persecución del emperador romano Decio en el siglo III.  Se dice que el emperador, estando de viaje por Oriente, se detuvo en Éfeso y llevó ante su tribunal a varios cristianos entre los cuales estaban siete jóvenes, quienes después de ser interrogados se escondieron en una gruta en las afueras de la ciudad a fin de evitar ser ejecutados. Allí, milagrosamente, se durmieron y se despertaron como si fuera el día siguiente, en tiempos de Teodosio II con el único fin de dar testimonio de la resurrección de los muertos. Entonces, murieron de verdad y fueron sepultados en la misma gruta donde habían estado dormidos más de doscientos años. Sus nombres eran: Maximiano, Malco, Marciano, Dionisio, Juan, Serapión y Constantino.

Esta leyenda aparece ya en el año 449, en tiempos de Esteban obispo de Éfeso y, aunque escrita en griego, pronto se tradujo a otras lenguas y se difundió rápidamente por toda la cristiandad. De esta primera “passio” griega salieron más de diez versiones: copta, siríaca, árabe, etiópica, armena… la primera de las cuales parece ser una copia de una homilía de Jacob de Sarug del año 519. Otras se atribuyen a Zacarias Rector (año 550), Juan de Efeso (año 585), el pseudo Dionisio de Tell Mahrè (año 840), el patriarca Focio de Constantinopla (año 880), a Miguel patriarca sirio de Antioquia (1181), etc. Mahoma ya conocía la leyenda y la introduce en el Corán, en la sura 18 y aun los tártaros del Asia Central, también la conocían.

La primera traducción al latín es de San Gregorio obispo de Tours en el siglo VI, el cual solo hace un resumen de la misma en su libro “De gloria martyrum” capítulo 94. Este texto de San Gregorio termina de la siguiente manera: “Passio eorum quam, Siro quodam interpretante, in latinum transtulimus”. Obviamente, de esta frase de San Gregorio se deduce que el escribe en latín lo que antes ha leído. Pero vale la pena recordar que en aquella época, Siro era cualquier lengua de oriente, no por fuerza tenía que ser el siríaco; podría ser muy fácilmente el griego o cualquier otra lengua. Esta versión de San Gregorio de Tours, durante la Edad Media, sufrió numerosas modificaciones, fue transcrita en numerosos códices y lo hacen numerosos autores, como por ejemplo, Pablo el Diácono, Eduardo el Confesor,  Rainiero de San Lorenzo de Lieja,  Jacobo de Vorágine,  Pedro de Natalibus, Rafael de Volterra y otros.

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Martirio de los Siete Durmientes. Miniatura del Maître François (ca.1463) para el Speculum Historiae de Vincent de Beauvais. Biblioteca Nacional de París (Francia).

Y de esta forma, esta leyenda llega a la literatura inglesa, a la irlandesa, a la germana, a la francesa y a la española, en forma de un drama teatral del siglo XVII.

Esta leyenda induce incluso a ser  representada de manera folklórica, la primera parte de la cual trata de la resurrección de los muertos, ya que ella misma usa la palabra “sueño” como si fuese “muerte” y “despertar” como si fuera “resurrección”. Incluso, en alguna versión se pone en duda el número de cuantos fueron y así Mahoma llega a decir: “que solo Alá sabe cuantos fueron”.

También se tergiversaron el nombre del emperador porque mientras en unas versiones se habla de Decio, en otras se habla de Daciano e incluso el número de años que estuvieron durmiendo: unos dicen ciento cuarenta y cuatro años y otros dicen trescientos setenta y dos años. Incluso el perro del que se habla les acompañó en el sueño, nos lleva al folklore  En fin, con este tema podríamos seguir y seguir y seguir…

Demos ahora algunas pinceladas sobre el culto recibido por estos Siete Santos Durmientes de Efeso. La primera disputa aparece al determinar donde se inició su culto, si en Efeso o en Arabissos. Las excavaciones arqueológicas recientes se inclinan por la primera de ellas, pero durante muchos siglos esta disputa ha estado planteada.

En el año 1937 unos arqueólogos austriacos publicaron el resultado de sus excavaciones. Se trata de un cementerio subterráneo sobre el cual se construyó a finales del siglo IV un complejo arquitectónico comparable a determinadas basílicas romanas construidas sobre las tumbas de mártires. En estos restos destacan tres grafitos griegos relativos a estos Siete Santos, dos invocaciones escritas a estos Siete Jóvenes y una oración dirigida al Señor de los Siete Muchachos. Estos datos fueron publicados por los bolandistas en el año 1963, en el tomo LXXI del Analecta.

Esta gruta-tumba fue visitada por el monje Teodosio en el año 530, por San Willibaldo de Eichstätt en el siglo VIII, por San Magdalveo obispo de Verdún en el mismo siglo, etc. Cuando Efeso fue conquistada por los turcos, cambió su nombre por el de Ayasolük en recuerdo de San Juan Evangelista a quienes los griegos llaman “άγιος θεολόγος”, llamando al monte en el que estaba excavada la gruta-tumba “Panajir Dagh”.

Pero existe otro santuario de la misma época en Arabissos, en la Capadocia, al que se refiere Mahoma cuando habla de una peregrinación al lugar de los Siete Santos y también en este lugar, excavaciones recientes han descubierto iglesias rupestres con pinturas representando a los mismos Siete Santos. Otros lugares de culto estuvieron en Paphos (Chipre), Marmoutier (Francia) donde curiosamente “se veneran a siete santos ermitaños primos de San Martín de Tours y otros muchos lugares de Francia, Alemania e Italia.

Gruta de Ionie, en la actual Turquía.

¿Y las reliquias? Hay poquísimas, pero curiosamente las hay en Guadix (Granada). El Sinaxario de Constantinopla los conmemora el día  22 de octubre y el Menologio de Basilio II, dos días más tarde, el 24 de octubre. En Oriente, según la Iglesia y según el Rito, son conmemorados en días muy diversos. ¿Y en Occidente? Pues ocurre lo mismo: diversos días según el lugar, pero el Martirologio Romano hace mención de ellos el día 27 de julio.

¡Y que decir desde el punto de vista histórico!  Que es verdad que han existido y existen estas leyendas, que son leyendas literarias, que a veces son auténticos mitos y que es verdad que ha habido una devoción popular hacia ellos. Resumiendo: históricamente han existido esas leyendas, pero de eso a que ellos realmente hayan existido (!!!). Cada cual saque sus conclusiones.

Antonio Barrero

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