Santa María Faustina Kowalska, virgen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía real de la Santa, que le fue realizada en 1938.

Pregunta: Hola, he investigado la vida de Santa Faustina Kowalska, y su doctrina espiritual es impresionante, pero me gustaría saber dónde esta enterrada. Pensé que obviamente estaría en el santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, pero solo he visto por fotografías que hay una reliquia expuesta, mas no he visto nada acerca de algún relicario, imagen yacente o cofre que contengan todos sus huesos o restos mortales. Es que ni siquiera sé si esta incorrupta o no, en la web no he encontrado demasiado. Agradecería cualquier información, gracias.

Respuesta: Ya te contestamos en su momento a esto que nos preguntas y que, por supuesto, va incluido en este artículo que hemos querido escribir sobre Santa María Faustina y que publicamos hoy.
Su nombre de pila era Elena Kowalska y nació el 25 de agosto del año 1905, siendo el tercer hijo de los diez que tuvieron el matrimonio formado por Estanislao Kowalski y Mariana Babel, que eran agricultores de Glogowiec. Fue bautizada dos días después de nacer en la iglesia de Swinice Warckie.

Ya desde niña manifestaba que quería ser monja y, con nueve años de edad, hizo la primera comunión en la misma iglesia donde había sido bautizada. Cuando completó sus estudios primarios tuvo que renunciar a seguir estudiando para ayudar a sus hermanos más pequeños.

Con dieciséis años de edad trabajó como sirvienta en casa de Casimiro y Leocadia Bryszewskich en Aleksandrów, cuidando a su hijo. Al poco tiempo, en 1922 fue a Lódz, donde vivió con un primo de su padre y trabajando como empleada doméstica de los Terciarios Franciscanos. Posteriormente marchó a Warszawa con la intención de entrar en un convento, pero por falta de una dote, fue rechazada, lo que le obligó a seguir trabajando como sirvienta en distintas casas hasta el año 1925 para conseguir dicho dinero.

En 1924 fue con su hermana Josefina a una fiesta en Lódz y allí tuvo una visión que la marcó para toda la vida. Mientras ella bailaba, vio que Jesús estaba a su lado, lleno de llagas; y que le dijo: “¿Cuánto tiempo seguirás ignorándome y cuándo vendrás conmigo?”. Se quedó pasmada, se fue de la fiesta y entrando en la catedral, pidió perdón y preguntó ante el sagrario qué tenía que hacer. Una voz interior le dijo que fuera a Warszawa, porque allí entraría en un convento y ella, sin el consentimiento de sus padres, allí se fue; aunque se detuvo en Ostrówek, donde estuvo trabajando en casa de unos amigos del padre James Dabrowski, que era párroco en la capital polaca.

La Santa (en el centro) fotografiada junto a su familia, año 1935.

Nuevamente le negaron la entrada en un convento, porque era pobre y no tenía “lo que las monjas le exigían como dote”; pero se encontró con la Madre Micaela Moraczewska, que le dijo que podría entrar en las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia, si previamente pagaba “aunque fuera una pequeña dote”; y como ella tenía algún dinero ahorrado cuidando a los niños Lipszyc, con eso le fue suficiente.

El día 1 de agosto de 1925 entró en el monasterio y comenzó el postulantado trabajando de cocinera, portera, jardinera; y como la Madre Barkiewez estaba gravemente enferma, se dedicó a cuidarla permaneciendo en su celda siempre que se lo permitían los otros deberes del convento. Durante el postulantado tuvo momentos en los que estuvo a punto de abandonar, pero nuevamente una voz interior le decía que no lo hiciera. El 23 de enero de 1926 la enviaron al noviciado de Lagiewniki, en los suburbios de Warszawa y allí, el 30 de abril tomó los hábitos cambiando su nombre por el de María Faustina del Santísimo Sacramento. El noviciado duró dos años haciendo los votos simples de pobreza, castidad y obediencia el 30 de abril de 1928. A la ceremonia de la profesión religiosa asistieron sus padres.

En el mes de junio del año siguiente estuvo en Vilnius (Lituania); volviendo después otra vez a la capital polaca y posteriormente a Plock, en cuyo monasterio estuvo dos años. El 1 de mayo de 1933 hizo los votos perpetuos en Kraków, presidiendo la ceremonia el obispo Stanislaw Rospond. Inmediatamente volvió a Vilnius y allí estuvo hasta el 21 de marzo de 1936; trabajando principalmente en el jardín del monasterio, que dejaría para estar unas pocas semanas en Derda y finalmente en Kraków, donde llegó el 11 de mayo de 1936 y donde permaneció hasta su muerte.

Imagen original del Cristo de la Divina Misericordia, pintado según instrucciones de la Santa por Eugeniusz Kazimirowski (1934).

A instancias del Beato Miguel Sopocko, a quien conoció en junio de 1933, Sor María Faustina comenzó a escribir un diario en el que redactaba detalladamente lo que le pasaba cada día y sus experiencias: sus sufrimientos (físicos y espirituales), sus adversidades, sus visiones (de Cristo, María, cielo, infierno y purgatorio), sus revelaciones y oraciones, cómo difundir el culto a la Divina Misericordia, sus promesas, sus ruegos. Ya el 22 de febrero del 1931, mientras estaba sola en su celda, había tenido la primera revelación de la Divina Misericordia; ella lo escribió en su diario, diciendo que Jesús le había pedido que pintara una imagen suya y ante esta petición, ella solicitó la ayuda del pintor Eugenio Kazimiroski, que fue pintando lo que ella le iba diciendo. Esta imagen de Cristo fue expuesta en abril de 1935 durante tres días en Ostra Brama y es la primera que se hizo de esta advocación.

En este mismo diario escribió las oraciones de la “Coronilla de la Divina Misericordia”, redactadas por el mismo Cristo entre los días 13 y 14 de 1935 y que le aconsejó que la rezase cada vez que entrase en una iglesia. También escribió que Cristo le había manifestado que quería que su fiesta se celebrarse el primer domingo de Pascua y cómo tenía que fomentarse el “Movimiento Apostólico de la Divina Misericordia”, de naturaleza seglar; y también que recibió el mandato divino de que se fundara una nueva congregación, la “Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso”, cosa que hizo su director espiritual el Beato Miguel Sopocko. Ella, el 8 de enero de 1936, tuvo una audiencia con el obispo de Vilnius, Monseñor Romualdo Jalbrzykowski y en ella le contó ese mandato divino; fue el obispo el que le dijo que derivara al beato Sopocko la fundación de ese Instituto y que ella permaneciera en la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Digamos también que escribió numerosas cartas, de las cuales se conservan cuarenta y cinco y que han sido publicadas en un libro llamado “Cartas de Santa Faustina”.

Antes hemos dicho que Santa Faustina gozó de visiones, de revelaciones, pero también tuvo el don de la bilocación, leía los pensamientos, profetizó acontecimientos e incluso se dice que llevaba unos estigmas ocultos. Pero todos estos carismas no siempre le daban satisfacciones espirituales; también tuvo malas experiencias. En los últimos años de su breve vida aumentaron los sufrimientos interiores, sus angustías y momentos de aridez espiritual y las dolencias corporales. Ella padecía tuberculosis y problemas instestinales, por lo que en septiembre de 1936 tuvo que ser internada en el hospital de Pradnik. El 14 de abril de 1937 se recuperó milagrosamente y aunque seguía en tratamiento, pudo ocuparse de la portería y del jardín del convento, pero en abril de 1938 tuvo que ser internada nuevamente en el hospital.

Vista de la ventana de la celda donde murió la Santa, con la placa conmemorativa.

Murió el día 5 de octubre de 1938, a las once menos cuarto de la noche, con sólo treinta y tres años de edad y trece de vida religiosa. Hasta el último momento mantuvo la conciencia y a su lado estaban sus compañeras Amelia Socha y Eufemia Traczyńska. Su funeral se celebró dos días más tarde, festividad de Nuestra Señora del Rosario, y estuvo presidido por los sacerdotes jesuitas Wladyslaw Wojton y Tadeusz Chabrowski. No estuvo ningún familiar porque ella expresamente dijo que no quería que su familia realizara esos gastos de viaje. Fue sepultada en el cementerio de la comunidad de Lagiewniki. El 25 de noviembre de 1966 sus restos fueron exhumados y trasladados a la capilla del convento y desde entonces su tumba se convirtió en uno de los lugares más visitados de la archidiócesis de Kraków. Actualmente se encuentran dentro de una urna en un altar bajo una imagen de la Divina Misericordia pintada por Adolfo Hyla.

En el mes de marzo del año 1959 la Santa Sede prohibió publicar el diario de Santa Faustina e incluso la difusión del culto a la Divina Misericordia tal y cual ella lo concebía, pero a pesar de esto, seis años más tarde comenzó en Kraków el proceso para su beatificación. Esa prohibición vaticana fue retirada en el año 1978 y su diario fue publicado por primera vez en el año 1981, estando actualmente editado en numerosas lenguas. Se dice que en él se inspiró el papa San Juan Pablo II cuando escribió su encíclica “Dives in Misericordia”.

El cardenal primado de Polonia, en el año 1947, ordenó recopilar toda la información existente sobre Santa Faustina y posteriormente, todos sus recuerdos familiares. Como he dicho antes, el 21 de octubre de 1965 se inició el proceso diocesano en Krakow, completándose dos años más tarde cuando era cardenal de Kraków Karol Wojtyla (futuro Juan Pablo II). El 31 de enero de 1968 pasó a Roma. El 7 de marzo 1992, Juan Pablo II emitió un decreto sobre las virtudes heroicas de María Faustina Kowalska nombrándola Venerable y el 21 de diciembre de 1992, firmó el decreto reconociendo el milagro previo a la beatificación – curación de la señora Maureen Digan, residente en Massachusetts y enferma de un linfedema -, que se llevó a cabo el 18 de abril de 1993. El milagro reconocido para la canonización consistió en la curación del padre Pytel, sacerdote polaco que tenía una enfermedad congénita en el ventrículo izquierdo de su corazón; esa canonización se realizó el 30 de abril del año 2000. Su festividad es celebrada el 5 de octubre, día de su muerte.

Vista de la urna que contiene los restos de la Santa, bajo la pintura del Cristo de la Divina Misericordia, obra de Adolfo Hyla, que ha sido mucho más difundida que la primera versión.

Hace dos años, con ocasión del II Congreso Mundial de la Divina Misericordia, le fue entregada una carta al Papa Benedicto XVI, solicitándole la apertura de un dossier que estudiase la posibilidad de proclamar a Santa María Faustina Kowalska como Doctora de la Iglesia.

Su vida ha sido llevada al cine: en 1994, Jerzy Lukaszewicz realizó el largometraje “Faustina”, basándose principalmente en sus escritos. Mieczyslaw Grąbk realizó en el año 2005 la película “El Profeta de la Misericordia” y alguna otra película más. Sobre ella se han escrito numerosos libros y trimestralmente se edita una revista denominada “Mensaje de la Misericordia”.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es