Festividad de la Teofanía

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Bautismo de Cristo. Iluminación de Menologio de Basilio II (s. X). Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma (Italia).

Bautismo de Cristo. Iluminación de Menologio de Basilio II (s. X). Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma (Italia).

Hoy, día 6 de enero, la Iglesia Latina celebra la Epifanía de Jesús o la llamada festividad de los Reyes Magos. De estos temas hemos escrito ya en años anteriores y por eso, hoy queremos hacerlo sobre una de las grandes fiestas de las Iglesias Ortodoxas, o sea, la festividad de la Teofanía, que es la fiesta en la que se revela a los hombres la Santísima Trinidad en el momento del Bautismo de Cristo, como nos lo narran los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas.

La palabra Teofanía deriva del griego θεοφάνεια y significa “aparición de Dios”. Si leemos el texto de cualquiera de los tres evangelistas, veremos como se revelan en ese momento las Tres Divinas Personas: “Todo el pueblo se hacía bautizar y también fue bautizado Jesús. Y mientras estaba orando, se abrió el cielo y el Espíritu Santo descendió sobre Él en forma corporal, como una paloma. Entonces se oyó una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección” (Lucas, 3, 21-22). Este mismo episodio es narrado por Mateo (3, 13-17) y por Marcos (1, 9-11). El Hijo está presente, de pie en el río Jordán, el Espíritu aparece en forma de paloma y del Padre se escucha su voz.

Con este motivo, las Iglesias Ortodoxas celebran la “Gran bendición del Agua”, utilizándose la misma para bendecir a los fieles y a sus casas. La ocasión es también aprovechada para organizar grandes fiestas al aire libre, alrededor del mar, ríos y lagos, muchos de los cuales, en esta época del año, se encuentran helados. Tanto la festividad de la Epifanía occidental como de la Teofanía oriental (a veces también llamada Epifanía), lo que conmemora es la manifestación de Dios a los hombres. En estas fechas navideñas hemos conmemorado muchos acontecimientos históricos: la Natividad, la Circuncisión, la Adoración de los Magos y el Bautismo de Cristo y aún nos queda la conmemoración del 2 de febrero: la Presentación en el Templo, pero es en el momento del Bautismo cuando realmente Dios se manifiesta en su Trinidad.

Celebración de la Teofanía en Georgia.

Celebración de la Teofanía en Georgia.

Pero centrémonos ya en esta fiesta y cómo se celebra. Para ello he utilizado una información que me ha sido facilitada por un sacerdote ortodoxo, español pero perteneciente a la Iglesia Serbia y que ya ha sido comentarista en más de un artículo.

La Gran Bendición de las Aguas se celebra dos veces en esta festividad: después de la Liturgia de la víspera (es decir el 5 de enero) y después de la Liturgia de la fiesta misma (el 6 de enero) Se comienza con los himnos (idiomelos) de la fiesta y la incensación de la pila de agua colocada en el centro de la iglesia, que está rodeada de cirios encendidos y de flores. A veces se celebra la bendición de las aguas cerca de un lago o de un río.

Terminada la Divina Liturgia, todos los concelebrantes se trasladan al lugar donde se celebrará la bendición, mientras el coro canta: “La voz del Señor sobre las aguas clama, diciendo: Venid todos y recibid al Espíritu de sabiduría, al Espíritu de inteligencia, al Espíritu del temor de Dios, del Cristo que se ha manifestado”, “Hoy es santificada la naturaleza de las aguas y el Jordán es partido, deteniendo las corrientes de sus aguas al ver lavarse en ellas al Dueño de todo”, Cristo Rey, has venido al río como hombre, y en tu bondad te apresuras a recibir el bautismo propio de un siervo de manos del Precursor, por causa de nuestros pecados, Amante de los hombres” y “Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén. A la voz del que clamaba en el desierto, ‘Preparad el camino del Señor,’ has acudido, Señor, tomando la forma de siervo, y tú que no conoces pecado pides ser bautizado. Viéndote las aguas temieron; el Precursor temblando exclamó: ¿Cómo podrá el candil iluminar la Luz? ¿Cómo podrá tocar el siervo al Dueño? Salvador, que quitas los pecados del mundo, santifícame a mí junto con las aguas”. Luego se leen tres lecturas de las profecías de Isaías (35, 1-10), (55, 1-13) y (12, 3-6).

Celebración de la Teofanía en la isla Sviyazhsk en Tatarstan.

Celebración de la Teofanía en la isla Sviyazhsk en Tatarstan.

A continuación, se canta un proquimeno y se lee el texto de la Primera Carta a los Corintios, 10, 1-4, después el aleluya y a continuación el Evangelio (Marcos, 1, 9-11). Después vienen unas letanías cantadas o rezadas por el diácono mientras el sacerdote recita en voz baja la siguiente oración: “Señor Jesucristo, Hijo unigénito que permaneces en el seno del Padre, Dios verdadero, Fuente de vida e inmortalidad, Luz de Luz, que viniste al mundo a iluminarlo, ilumina nuestras mentes con tu Espíritu Santo, y recíbenos al ofrecerte gloria y gratitud por todas tus grandes obras maravillosas, que son por siglos de siglos, y por tu salvadora dispensación en estos últimos días, en la que te has revestido de nuestra naturaleza pobre y débil, condescendiendo hasta tomar la forma de siervo, Tú que eres Rey de todo, y te dignaste ser bautizado en el Jordán por la mano de un siervo, para que, habiendo santificado la naturaleza del agua, Tú que eres impecable, nos indicarás un nuevo nacimiento por el agua y el Espíritu, y nos restaurarás a nuestra prístina libertad. Celebrando la memoria de este misterio divino, te suplicamos, Señor que amas a los hombres, que nos rocíes, a tus siervos indignos, de acuerdo con tu promesa divina, del agua purificadora, el don de tu entrañable misericordia; y que te agraden las súplicas de nosotros pecadores sobre esta agua en tu bondad, y que por ella sea concedida tu bendición a nosotros y a todo tu pueblo fiel, para la gloria de tu santo y adorable nombre. Porque a ti pertenecen toda gloria, honor y adoración, con tu Padre que es sin origen, y con tu santísimo Espíritu bueno y vivificador, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”

Al terminar el diácono las letanías, el sacerdote dice en voz alta por tres veces: “Grande eres, Señor, y maravillosas tus obras, y ninguna palabra es suficiente para cantar tus maravillas” y continúa con una oración en la que hace referencia a la creación de todo lo visible y lo invisible y a la actuación de Cristo en su venida a la tierra. A continuación, hace la señal de la cruz tres veces sobre el agua diciendo cada vez: “Por tanto, Rey que amas a los hombres, estás presente ahora, por el descenso de tu Espíritu Santo y santifica esta agua” y continúa recitando otra oración, haciendo referencia al agua y a su relación con la historia de la salvación. Asimismo, solicita las bendiciones de Dios para todo el pueblo fiel y para la jerarquía de la Iglesia. Finalmente, el pueblo contesta con un Amén.

Celebración de la Teofanía en Kuskovo, Rusia.

Celebración de la Teofanía en Kuskovo, Rusia.

El sacerdote da la paz y el pueblo le contesta, recita una oración y luego bendice el agua trazando la señal de la cruz con la propia cruz que el sacerdote lleva en sus manos, la cual sumerge en el agua y la levanta; y mientras la mantiene levantada con las dos manos, canta el troparion: “En el Jordán, al ser bautizado, Señor, se manifestó la adoración de la Trinidad; pues la voz del Padre dio testimonio de ti, nombrándote su Hijo amado. Y el Espíritu, en forma de paloma, confirmó la verdad de su palabra. Cristo Dios nuestro, que te manifestaste e iluminaste el mundo, gloria a ti”. El coro lo repite. El sacerdote realiza esta última ceremonia dos veces más, cantando el troparion y el coro lo repite de nuevo. A continuación, echa un poco de agua en un aguamanil y se pone de cara a occidente; y teniendo la cruz en la mano izquierda y el asperges en la derecha, todos se acercan, besan la cruz y el sacerdote los bendice, rociándolos con el agua bendita.

Al final se canta un himno de alabanza y se dice tres veces: “Bendito sea el nombre del Señor desde ahora y para siempre” y se canta o reza el salmo 33. Finalmente, el sacerdote despide al pueblo diciéndole: “El que en el Jordán se dignó ser bautizado por Juan por nuestra salvación, Cristo, verdadero Dios nuestro, por la intercesión de su inmaculada Madre, y de todos los Santos, tenga piedad de nosotros y nos salve, porque es bueno y ama a los hombres”.

Celebración de la Teofanía en Hong Kong.

Celebración de la Teofanía en Hong Kong.

Algunas iglesias ortodoxas consideran a este rito como un sacramento, pero otras no. Es tradicional que el sacerdote visite las casas de los fieles para rociarlas con esta agua bendecida en este servicio de la Teofanía y que el pueblo continúa con la fiesta, existiendo diversas tradiciones según el país en el que se celebre esta conmemoración.

Antonio Barrero

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