El indio Gabriel García: Misionero del Sagrado Corazón

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Ángel Gabriel García, única foto conocida.

El periodo de la persecución religiosa en México como ya se explicó en el artículo de “La Cristiada: los Soldados de Jesucristo Rey”, duró de 1926-1929, pero en lugares como el estado de Tabasco esta persecución religiosa se extendió varios años más debido al gobierno anticlerical del cacique y dictador Tomás Garrido Canabal, quien aun estando como gobernador Ausencio C. Cruz, el señor Garrido era quien daba las órdenes. El martirio del indio Gabriel se da durante este periodo en el que gobernaba Ausencio C. Cruz pero bajo las ordenes de don Tomás Garrido.
Gabriel Ángel García Morales, nacido en el pueblo de San Carlos (actual Villa Benito Juárez), Macuspana, Tabasco el 18 de marzo de 1906. Nunca asistió a la escuela puesto que debía dedicarse a cuidar los animales de su padre Genaro García, aprende a leer gracias a sus hermanos quienes le enseñan debido a suplicas del niño; entre los libros con los que aprende y los cuales se volverán sus libros de cabecera y que le acompañaran hasta su último día se encontraban: el Catecismo del padre Ripalda, La preparación para la muerte de San Alfonso María, La imitación de la Santísima Virgen, la Meditación de la Pasión de fray Luis de Granada y una vida de San Ignacio de Loyola, todas estas obras de la pequeña biblioteca particular de su padre, que como se puede ver, también era un hombre de fe.

Desde la temprana edad de quince años Gabriel reúne a sus amigos para leer estrofas de los libros que arriba se mencionaron para tratar explicárselos, pero es a la edad de veinte año cuando viaja a la capital del estado, la ciudad de Villahermosa donde conoce a una señora de nombre Leonarda Sastre que era la presidente del Apostolado de la Oración, quien lo introduce en esta maravillosa obra de propagar la devoción al Sagrado Corazón y los instruye para llevar esta devoción a su lugar de origen. A los dieciséis comenzó a hacer ayunos y abstinencia.

Improvisando un oratorio al Sagrado Corazón con un crucifijo y dos cuadros uno de la Virgen de Guadalupe y otro del Corazón de Jesús, cerca de su casa comenzó a reunir a diversas personas que cada viernes primero de mes llegaban para pasar toda la noche en oración al Sagrado Corazón: a esto le llamaban “horas santas” y lo hacían en forma de compensar el que no podían recibir la comunión ni escuchar misa debido primero a la escases de sacerdotes y luego a la expulsión de los mismos del Estado. En estas “horas santas” Gabriel dirigía el rezo del santo rosario y las lecturas piadosas que ya se mencionaran las que el mismo Gabriel explicaba.

Facsímil de la firma de Gabriel García en el diario de su vida.

Todas estas obras de Gabriel no eran bien vistas por todos, puesto que un hombre de nombre Magdaleno Sánchez, no soportaba la obra de Gabriel y siempre le ofendía y cuando se embriagaba lo iba a buscar a su casa para obligarlo a pelear con él. Gabriel hacia caso omiso de todas las amenazas e insultos que este hombre le hacía, además que ir ante la autoridad era inútil pues la misma policía le tenía miedo a este hombre y no eran capaces de detenerle.

Hacia 1928 Magdaleno Sánchez fue nombrado agente municipal en el pueblo de San Carlos y esto propicio que muchos amigos y familiares de Gabriel le pidieran que dejara de difundir la obra del Apostolado de la Oración pues su vida podría correr peligro si continuaba con esto, a lo que Gabriel serenamente les contestaba: “Yo creo que no es peligro amar a Dios; porque el que tiene Dios todo lo tiene, el que tiene a Dios todo posee, el que tiene a Dios nada teme ya; así es que hermanos, primero es obedecer a Dios antes que a los hombres, hagamos primeramente nuestras cosas en honra y gloria de Dios, y él peleará por nosotros”.

Y casi de manera profética varias veces les contestaba a sus familiares cuando intentaban persuadirlo:“Yo desde que conozco el verdadero camino, renuncio a todo lo que es falso y temporal y no me hará retroceder nada ni aun el mismo martirio y desde ahora mis pies están pendientes encima del sepulcro para cuando el Señor lo mande, que será muy pronto y mi cabeza inclinada y firme para recibir gustoso la voluntad de Dios…”

Con todo esto Gabriel logro que sus familiares se agregaran al Apostolado, pero sus esfuerzos eran mal vistos por Magdaleno Sánchez quien le informaba al presidente municipal de Macuspana de las reuniones que Gabriel hacia en San Carlos, por lo cual este le ordenó a Magdaleno que viera la forma de apresarlo. Un día Magdaleno Sánchez movido por el alcohol el primer viernes de febrero, buscó a Gabriel en casa de un conocido comenzó a insultarle y le tomó a la fuerza obligándole a pelear con él, por lo que Gabriel no pudiendo hacer nada en contra tuvo que aceptar. Para la sorpresa del agente municipal Gabriel logro ganarle, y yéndose del lugar insultándole Magdaleno logró lo que buscaba, un motivo para apresarle, por lo que se le notificó a Gabriel que se presentara al día siguiente ante el presidente municipal y por más que el pueblo trató de intervenir por Gabriel explicando que había procedido en defensa propia el presidente municipal encarceló a Gabriel por haber golpeado al agente municipal.

El pueblo quería pagar la multa para que Gabriel quedara libre, pero Gabriel se negó diciendo que era injusto que él saliera libre siendo que de lo que se le acusaba era cierto y él debía pagar por esto y no permitir que se cumpliera una injusticia quedando el libre. En la cárcel Gabriel se dedicaba a diario al rezo del rosario y la lectura de “El devoto del purgatorio”; en la cárcel era insultado e intimidado por sus celadores y por el mismo presidente municipal, pero veintidós días después se consigue su libertad.
Varias veces a Gabriel se le ofrecieron puestos en el gobierno a cambio de dejar de expandir el apostolado de la oración, en una de esas ocasiones fue llevado a Villahermosa en barco, amarrado como si de un peligroso malhechor se tratara.

Grupo de personas reuniendo imágenes para ser incineradas en alguna feria agrícola en el estado de Tabasco.

En agosto de 1929 se anuncio que en el pueblo de San Carlos se llevaría a cabo la “Feria de la Yuca”. Esta era un tipo de feria agrícola y ganadera que se realizaban en todos los pueblos para dar un apoyo a las actividades que se realizaban en cada municipio, en aquella época ayudaron mucho a la economía del Estado de Tabasco, pero del mismo modo afectaron a la religiosidad del pueblo puesto que se buscaba realizarlas en los mismos días que el pueblo festejaba al Santo patrón[1] para que no se celebrase y al contrario se asistiera a las verbenas publicas donde se hacía mofa de Cristo, los santos y los sacerdotes, concluyendo con la quema de la imagen precisamente del santo patrón a quien se festejaba en aquel lugar por considerar que era un “fetiche” que mantenía a las personas en el oscurantismo. Esta feria se decidió se llevaría a cabo del 27 de agosto al 5 de septiembre siendo que la fiesta de San Carlos Borromeo la celebran en aquel lugar el día 1 de septiembre.

Al llegar el 27 de agosto todos los pobladores que pertenecían al Apostolado de la Oración se reunieron en la capilla del Sagrado Corazón junto a Gabriel para firmar una protesta en contra de la realización de la “feria de la yuca”, esta petición fue llevada a la presidencia municipal pero se hizo caso omiso, y Gabriel junto con la feligresía se reunieron a hacer oración en la ermita. A las 11 del día se les avisó que un grupo de militares se dirigían al lugar, a lo que Gabriel le pidió a todos que se reunieran en la capilla a hacer oración con él entre los que había hombres, mujeres y niños. Tiempo después unos hombres se ofrecieron para hablar con los militares mientras Gabriel se retiraba a orar. Cuando el grupo que se acercaba se quedó a algunos metros de la ermita y comenzaron a disparar hacia la capilla y sobre la casa en la que vivía Gabriel, un grupo de hombres salió a la defensa de los que estaban en la capilla al grito de “Viva nuestra madre Santísima de Guadalupe”, armados con solo machetes, pero no resistieron mucho al embate militar que tenía refuerzos en camino y que continuaron disparando contra los edificios y después les prendieron fuego. Hubo por parte de los católicos un número de 17 muertos todos ellos hombres, por suerte las mujeres y los niños habían logrado escapar de la capilla antes de que esta fuera incendiada y entre 10 y 12 heridos entre ellos si algunos niños. Gabriel sin enterarse por completo de estos hechos continuaba en oración y después de esto escapó al vecino Estado de Chiapas con intención de dirigirse a la ciudad de México para hablar con el arzobispo Pascual Díaz quien anteriormente había sido obispo de Tabasco, quien no le recibió.

El Gobierno ordenó la persecución de Gabriel y su familia y las personas que habían sobrevivido a la matanza fueron obligados a trabajar sin salario en la construcción de una carretera. El día 30 de septiembre Gabriel García fue aprehendido por los esbirros del gobierno en el Estado de Chiapas, en una ranchería de nombre “La Argentina” donde le fue dada muerte a machetazos y sus restos arrojados al río. Se dice que el padre Macario Fernández Aguado quien fue el único sacerdote que se quedó en la entidad durante la persecución vio pasar en una improvisada barca los restos de Gabriel por el río y desde lo lejos le dio la absolución; al día siguiente su hermano recoge la tierra ensangrentada y le da sepultura.

De este modo concluye la vida de este misionero y mártir del Sagrado Corazón. Hasta hace pocos años no tenia iniciada ninguna causa hasta que el obispo Benjamín Castillo XII obispo de Tabasco llevó su documentación a la Santa Sede pero hasta hoy no ha existido ninguna declaratoria oficial de la Santa Sede aunque ya muchos le dicen “Siervo de Dios”. Para infortunio en el pasado mes de mayo del presente año, el vocero de la diócesis en una entrevista al respecto a un periódico local dijo que la causa de Gabriel quedara ahí, puesto que no hay nadie en la diócesis que esté interesado en seguir la causa y en invertir su dinero y tiempo en ella. Es una lástima a mi parecer que un ejemplo tan grande como el de Gabriel quede así en el olvido poco a poco, lo que queda de consuelo es el saber que Dios ya le dio su premio, su corona de mártir y de santidad desde aquel 30 de septiembre en que dio su sangre por la fe, así como su querido pueblo de San Carlos donde nadie duda que él es un santo.

André Efrén


[1] Caso semejante fue el de la Exposición agrícola y ganadera que se realizaba en la capital de estado de Tabasco durante el mes de abril en los días de Semana Santa para que la gente no los guardara y al contrario asistieran a ver las burlas que se hacían de Cristo y los sacerdotes, esta feria actualmente se continua celebrando pero ya muy diferente puesto que se han cambiado las fechas y su fin es económico y turístico muy diferente a la de intolerancia religiosa de sus inicios.

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