Una leyenda extraña: San Guniforte, el perro santo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Ilustración del "Santo" por el artista Kent Roberts, año 2005.

Pregunta: ¿Es verdad que en la iglesia católica se ha venerado a un perro como si fuera un santo: San Guniforte?

Respuesta: El perro es uno de los animales más fieles al hombre y desde mi punto de vista merece todo nuestro cariño, pero de ahí a considerar santo a un perro y darle culto, va un largo trecho. Esta es una de las muchas leyendas de la Edad Media y a este perro se le llegó a dar culto porque recibió un injusto castigo por parte de su amo, cuando precisamente el animal le había salvado la vida a su hijo. Se dice que San Guineforte era un perro que vivió en el siglo XIII y que era un perro guardián de un castillo donde habitaba un noble con su hijo; concretamente en Chatillon-sur-Chalaronne, cercano a Lyon.

Un día el señor del castillo salió de cacería y cuando volvió no encontraba a su hijo y vió que el perro tenía la boca llena de sangre. Llamó numerosas veces al niño pero como este no aparecía se creyó que el perro lo había matado y él, ni corto ni perezoso, con su espada mató al perro. Pero poco después de matar al perro escuchó llorar al niño y junto al niño había una serpiente muerta, que había sido matada por el perro, y por eso este tenía la boca llena de sangre.

Enseguida comprendió que era el perro el que había salvado al niño pero que, sin embargo, él había matado al perro. Arrepentido por lo que había hecho, enterró honrosamente al perro y la noticia se corrió por toda la comarca, convirtiéndose la tumba del perro en meta de peregrinaciones. Se llegó a decir que el perro hacía milagros y la gente del pueblo lo consideró como un perro santo protector de los niños.

La vida de este “santo animal” fue redactada por Bernard Cornwell en su libro “Arqueros del Rey”, aunque en este relato se dice que de quién había salvado el perro al niño era de un lobo y no de una serpiente. La Inquisición consideró que este culto era herético y por eso, exhumó el cadáver del perro y lo quemó, aunque esto no impidió que a este animal, sin el consentimiento de las autoridades eclesiásticas locales, se le siguiera dando culto hasta bien entrado el siglo XX, en que fue oficialmente prohibido por Roma. Era invocado por el pueblo para que protegiera a las casas y a los niños.

Historia del perro "santo". Grabado del siglo XV.

Comprendo que este ha sido un artículo un “tanto anormal”, pero cómo se nos había hecho la pregunta y esta es curiosa, hemos querido publicar en el blog la respuesta que le dimos al preguntante.

Antonio Barrero

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