Santos y ratones

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Ilustración contemporánea de Santa Gertrudis de Nivelles.

Ilustración contemporánea de Santa Gertrudis de Nivelles.

El ratón
Los roedores, orden de los mamíferos de tamaño pequeño o medio, caracterizado por un solo par de grandes incisivos con extremo de cincel, utilizados para roer materiales vegetales. Los roedores son el grupo de mamíferos más numeroso, tanto en término de individuos como en variedades; de hecho, incluye cerca de 2000 especies en 400 géneros recogidos y divididos en tres grandes grupos. Los roedores se llaman así debido a su hábito frecuente de roer. De hecho, sus incisivos (un par en ambos arcos dentales) son ipsodontes (sin raíz y en crecimiento continuo). Los roedores las liman y acortan royendo materiales duros.

Los ratones se dividen comúnmente en tres categorías: topillos o ratones de tierra, ratones de hogar y ratas o ratones de alcantarillado. El ratón común (Mus musculus) es un pequeño roedor de la familia Muridae del género Mus (de los cuales hay unas cuarenta especies). Puede encontrarse el ratón común en casi todos los países del mundo. Si está domesticado, puede vivir en casa. Vive entre uno y tres años. Es pernicioso para la agricultura y generalizado en Italia, el ratón de campo, que es de tamaño más grande que el ratón de casa, y tiene un manto de color rojo oscuro. Esta raza en particular se alimenta cavando una complicada maraña de túneles subterráneos, erosionando las raíces de plantas de árboles pequeños y grandes.

Los Santos y el ratón
La Biblia hace mención de algunos pequeños roedores, especialmente el ratón, que califica de animal impuro: «Entre los animales que se arrastran por el suelo quedan impuros: el topo, el ratón, cualquier tipo de reptiles, musarañas, lagartijas, el geco, el lagarto, y el camaleón» (Lev 11,29-30).

Grabado de San Martín de Porres.

Grabado de San Martín de Porres.

Otra referencia al ratón en la Sagrada Escritura es la relación entre los ratones y las enfermedades; así como se puede intuir en el primer libro de Samuel: «El arca del Señor permaneció en la tierra de los filisteos siete meses. Y los filisteos, llamando a los sacerdotes y adivinos, dijeron: «¿Qué haremos con el arca del Señor? Cuéntanos cómo la hemos de enviar a casa». Ellos dijeron: «Si tenéis la intención de enviar el arca del Dios de Israel, no la enviéis vacía, sino pagadle un homenaje para reparar la falta. Entonces os ayudará a sanar y será bien conocido, ya que no ha retirado su mano de vosotros». Le preguntaron: «¿Qué tenemos que reparar?». Ellos dijeron: «De acuerdo con el número de los príncipes de los filisteos, cinco tumores de oro y cinco ratones de oro, porque son el azote de todos vosotros y vuestros príncipes. Haced, pues, figuras de vuestros tumores y figuras de vuestros ratones que infestan la tierra, y dar gloria al Dios de Israel. Tal vez pueda hacer más ligera su mano sobre vosotros, sobre vuestro dios y vuestro territorio». (1 Sam 6, 1-5).

En la hagiografía, el ratón se convierte en parte de la iconografía de los Santos, como un elemento que se refiere un episodio hagiográfico en la vida del Santo representado. Antes de entrar en ejemplos individuales, esbozar la interesante cuestión espiritual que une la forma del pensamiento y de los animales. En la tradición monástica, el pensamiento tiene forma animal. En particular, en la vida del abad Antonio los malos pensamientos se comparan con moscas que intentan penetrar la mente, o ratones que infestan la casa. Pero ahora entramos en el núcleo de la cuestión. Hay algunos Santos que se representan con el ratón, ¿por qué? La pequeña criatura alude a un episodio de la vida del Santo junto al que está.

Santa Gertrudis de Nivelles, 17 de marzo. Martirologio Romano: En Nivelles, en Brabante, en la actual Bélgica, Santa Gertrudis, abadesa, que nació de una familia noble, tomó el velo sagrado de las vírgenes del obispo Amando y gobernó con sabiduría el monasterio construido por su madre, era asidua en la lectura de las Escrituras y se consumía en la práctica austera de vigilias y ayunos. La Santa se representa con ratones que andan sobre su ropa, por el hecho de que la santa abadesa de Nivelles se invoca contra la invasión de los ratones.

Anuncio de la muerte a Santa Fina. Fresco de Domenico Ghirlandaio, Capilla de la Santa en la colegiata San Gimignano, Italia.

Anuncio de la muerte a Santa Fina. Fresco de Domenico Ghirlandaio, Capilla de la Santa la colegiata de San Gimignano, Italia.

San Martín de Porres, religioso dominico, 3 de noviembre. Martirologio: San Martín de Porres, religioso de la Orden de Predicadores: hijo de un español y una mujer negra, desde la infancia, incluso entre las dificultades derivadas de su condición de hijo ilegítimo y mestizo, aprendió la profesión de la medicina, que más tarde se convirtió en religiosa, que practicaba con dedicación en Lima, en Perú, y entre los pobres, dedicado al ayuno, la penitencia y la oración, llevó una vida de sencillez y humildad, irradiando amor. El Santo humilde y sencillo de Perú es representado con los ratones, ya que se dice que tenía la capacidad de eliminar la infestación llamándolos hacia sí mismo.

San Nicasio, obispo de Reims, 14 de diciembre. Martirologio Romano: En Reims, en la Galia belga, en la Francia de hoy, la pasión de San Nicasio, obispo, quien junto con su hermana Eutropia, virgen consagrada a Cristo, el diácono Florencio y Jucundo, fue muerto durante una incursión de algunos paganos en la puerta principal de la basílica que él fundó. Como la Santa de Nivelles, se representa con los ratones, ya que se invoca contra la invasión de los ratones.

San Ulrico (Ulderico) de Augusta o Augsburgo (Alemania), obispo, 4 de julio. Martirologio Romano: En Augsburgo, en Baviera, Alemania, San Ulderico, obispo, que se distingue por el admirable espíritu de penitencia, generosidad y supervisión, murió nonagenario después de cincuenta años de episcopado. Como la Santa de Nivelles, se representa con los ratones, ya que se invoca contra la invasión de los ratones.

Ilustración contemporánea de San Cadoc, abad de LLandcarfan.

Ilustración contemporánea de San Cadoc, abad de LLandcarfan.

Santa Fina, virgen de San Gimignano, 12 de marzo. Martirologio Romano: En la ciudad de San Gimignano, en la Toscana, la santísima virgen Fina, que desde una edad temprana, con invencible paciencia, soportó una larga y grave enfermedad, confiando sólo en Dios. La Santa de la Toscana es representada en el momento de su muerte con un ratón escondido debajo de la cama. Ghirlandaio representó, pues -en el pequeño ratón debajo de la mesa y no en su cuerpo- el martirio de la Santa: ser pasto de ratas y gusanos.

San Cadoc, abad de Llandcarfan, 21 de septiembre. Martirologio Romano: En el monasterio de Llandcarfan, en Gales del Sur, San Cadoc, abad, en cuyo nombre se fundaron muchos monasterios en Cornualles y Bretaña. El santo abad de Gales es retratado con un tierno ratoncito, porque se dice que, durante una hambruna, viendo a un roedor que llevaba en la boca una semilla de trigo, descubrió un granero subterráneo que alimentó a los pobres durante la propia carestía.

Santa Bárbara de Nicomedia, virgen y mártir, 4 de diciembre. Martirologio Romano: En Nicomedia, conmemoración de Santa Bárbara, que fue, según la tradición, virgen y mártir. La Santa nunca se representa con un ratón, salvo en una estatua de madera ubicada en la hermosa iglesia parroquial dedicada a ella en Davoli, en el lado jónico de Calabria. Este detalle iconográfico particular, localizado sobre la ventana de la torre, dio origen a la tradición local de que, durante su encarcelamiento en la torre, la Santa fue asistida por un ratón, que, unido a un lagarto – también representado en la torre – socorrió a la virgen Bárbara trayéndole pan y agua.

San Pedro del monasterio de Solovetsky, mártir en el siglo XX. Se le representa con una rata y una serpiente, tal vez con significado simbólico.

Damiano Grenci

Bibliografía y fuentes:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II appendice – Ed. Città Nuova
* Barbagallo Sandro – Gli animali nell’arte religiosa. La basilica di San Pietro in Vaticano – LEV, 2010
* Barcaro & Brunetti – Animali e Santi – Editrice Veneta, 2004
* Bormolini Gudalberto – I santi e gli animali. L’Eden ritrovato – Libreria Editrice Fiorentina, 2014
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Casagrande Domenico – Santi e animali – Ed. Figlie della Chiesa, 1947
* Ed. Il Seminatore – I Santi e gli animali – 2012
* Furia Paolo – Dizionario iconografico dei santi – Editrice Ares, 2002
* Grenci Damiano Marco – Archivio privato iconografico e agiografico: 1977 – 2014
* Rossetti Felice – Un’amicizia coi baffi – Porziuncola, 2011
* sito web di wikipedia.org
* Maspero Francesco – Bestiario antico – Piemme Editore, 1997.

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Contestando a algunas breves preguntas (XX)

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Lienzo retrato de San Francisco de Montmorency-Laval.

Lienzo retrato de San Francisco de Montmorency-Laval.

Pregunta: Me gustaría saber qué es un anatema. Muchísimas gracias.

Respuesta: Anatema es la máxima sanción que puede tomar la Iglesia contra un miembro de la misma. Es incluso peor que la excomunión. Ser anatematizado significa ser separado al completo, ser expulsado de la Iglesia. Con la excomunión, un cristiano es separado de la comunión eclesial, pero sigue siendo miembro de la Iglesia y si se arrepiente de lo hecho, vuelve al seno eclesial. El anatema es literalmente expulsado y esto normalmente se hace cuando dicha persona es contumaz en una herejía o en un cisma. La anatematización es el último recurso y siempre es precedida de numerosos intentos para hacer razonar a quien está en un error de fe.

Pregunta: Sé que el Papa Francisco ha canonizado a varios beatos utilizando la llamada “canonización equipolente”. Otros muchos Papas también lo han hecho. ¿Me podrían explicar en qué consiste este tipo de canonización? Muchas gracias.

Respuesta: En la Iglesia Católica, el único que tiene potestad para canonizar es el Papa como Sumo Pontífice, quién antes escucha la opinión de la asamblea de cardenales mediante la celebración de un Consistorio. Esto es lo habitual; pero el Papa también puede canonizar a un beato, sin utilizar este medio, mediante lo que tu has denominado “canonización equipolente”, utilizada por la Iglesia en numerosas ocasiones. Por este medio, el Papa Francisco ha canonizado a los beatos Ángela de Foligno (el 9 de octubre del 2013), Pedro Favro (el 17 de diciembre del 2013) y José de Anchieta, María de la Encarnación Guyart y Francisco de Montmorency-Laval (el 3 de abril de este año). Cinco en total. También exoneró del preceptivo milagro a San Juan XXIII, aunque su canonización se realizó de la forma habitual.

Ilustración contemporánea de San José de Anchieta.

Ilustración contemporánea de San José de Anchieta.

Mediante este método, el Papa exonera al beato de la “realización oficial” de un milagro, pero poniendo como requisitos que dicho beato reciba culto desde muy antiguo (culto inmemorial), que exista fama de que de forma no interrumpida ha realizado diferentes prodigios y que existan testimonios fiables de historiadores dignos de todo crédito acerca de las virtudes o el martirio del mencionado beato. Todos estos requisitos se han cumplido en estos cinco casos y en otros casos anteriores. El Papa, mediante este método, canoniza extendiendo el culto al nuevo santo a toda la Iglesia Universal, aunque no exista ninguna sentencia formal definitiva, aunque no se haya concluido el proceso jurídico ordinario, ni se hayan realizado las ceremonias habituales de toda canonización. Este nuevo santo lo es a todos los efectos igual a los canonizados mediante el proceso habitual.

Los dos Papas anteriores también utilizaron este método de canonización (Santa Inés de Bohemia y Santa Hildegarda de Bingen) y por enumerar sólo a los canonizados en el siglo XX mediante este método, recordemos a San Efrén el Sirio (en 1920), San Alberto Magno (en 1931), Santa Margarita de Hungría (en 1943), San Gregorio Barbarigo (en 1960), San Juan de Ávila (en 1970), Santos Nicolás Tavelic y compañeros mártires (en 1970) y a los santos Marcos de Krizevci, Esteban Pongracz y Melchor Grodziecki (en 1995).

Sobre este tema podríamos hablar mucho más, pero al tratarse de contestar brevemente a la pregunta que tú haces, con esto creo que es suficiente.

Gloria de Todos los Santos. Predela de la Pala de Fiésole, obra de Fra Angelico.

Gloria de Todos los Santos. Predela de la Pala de Fiésole, obra de Fra Angelico.

Pregunta: Hola, ¿es verdad que existen más de diez mil santos en la Iglesia Católica? Creo que existe una lista de ellos: el Acta Sanctorum. ¿Esto es real? Saludos desde Argentina.

Respuesta: Estimado amigo, no existe una lista completa de los santos venerados por la Iglesia Católica y ella misma lo reconoce cuando en el listado de cada día del año añade la coletilla de: “y en otros muchos lugares, otros muchos santos mártires, confesores y santas vírgenes”. No existe un listado completo ni puede haberlo. Pero además, yo quisiera hacerte una consideración: cuando la Iglesia nos presenta a un santo como modelo de vida, nos está garantizando que él goza de la presencia de Dios. ¿Cuántos cientos de miles de millones de seres humanos están ya ante la divina presencia? Pues todos ellos son santos, aunque no se les haya reconocido a nivel individual. Es por esto por lo que el día 1 de noviembre de todos los años celebramos la Fiesta de Todos los Santos.

Pregunta: ¿Los cristianos de Hungría son mayoritariamente católicos? Muchas gracias.

Respuesta: Comprenderás que nosotros no llevamos un recuento de los cristianos húngaros, pero por el número de diócesis existentes parece que sí.

Catedral de Esztergom, Hungría.

Catedral de Esztergom, Hungría.

Las diócesis de la Iglesia Católica son:
Arzobispado de Eger.
Diócesis sufragáneas: Debrecen-Nyiregyhára y Vác
Arzobispado de Esztergom-Budapest.
Diócesis sufragáneas: Gyór, Hajdúdorog (para los católicos de rito bizantino) y Székesfehévár.
Arzobispado de Kalocsa-Kecskemét.
Diócesis sufragáneas: Pécs y Szeged-Csanád.
Arzobispado de Veszprém.
Diócesis sufragáneas: Kaposváy y Szombathely.
Exarcado apostólico de rito bizantino de Miskolc.
Ordinario militar.

Las diócesis de las Iglesias Ortodoxas son:
Diócesis de Szentendre (dependiente del Patriarcado Ortodoxo Serbio).
Diócesis de Gyula (dependiente del Patriarcado Ortodoxo Rumano).
Como puede deducirse, mayoritariamente es católica (rito latino y rito bizantino). Las dos diócesis ortodoxas pertenecen a Patriarcados vecinos.

El dios egipcio Horus combatiendo a su tío Set en forma de cocodrilo. Museo Nacional del Louvre, París (Francia).

El dios egipcio Horus combatiendo a su tío Set en forma de cocodrilo. Museo Nacional del Louvre, París (Francia).

Pregunta: Casi siempre que vemos una imagen de San Jorge, el santo aparece matando a un dragón, cosa que sabemos que es un mito, pero he oído decir que este mito tiene unas ciertas connotaciones egipcias. ¿Qué quiere decirse con eso?

Respuesta: Los temas iconográficos no son mi fuerte, pero yo también he leído algo sobre este tema. En la leyenda del mito de Osiris se dice que este dios fue traicionado por su hermano Set, que sentía envidia al ver que todos los honores se los llevaba Osiris. La vengar su muerte, su hijo Horus luchó contra su tío Set en el desierto de Ker-Aha, muy cercano al Cairo. La escena de esta lucha aparece en todos los templos dedicados a Horus, en el que se le representa con la cabeza de un halcón arponeando a un cocodrilo que representa a su tío Set. Para los egipcios esta escena representaba la lucha entre el bien y el mal; y esta lucha es la que la iconografía cristiana ha pretendido representar con el combate entre San Jorge y el dragón.

Hay algunas representaciones que dan la impresión de que existe una cierta conexión entre ambos mitos, ya que en algunas imágenes, San Jorge aparece luchando contra un cocodrilo en vez de un dragón y para más INRI, en el Museo parisino de El Louvre se conserva una representación de San Jorge en la que el santo tiene el rostro de un halcón. No puede dudarse de que hay algunas similitudes entre estas representaciones.

Pero no olvidemos otros detalles que pudieran apoyar esta hipótesis del parecido entre estos dos mitos. Se dice que San Jorge luchó con el dragón en una ciudad de Libia. Libia geográficamente está junto a Egipto y bien pudo llegar a ella la tradición egipcia del dios Horus. Además se dice que San Jorge hirió primero al dragón y luego lo encadenó; casualmente, en la leyenda de Horus también se dice que este hirió a su tío y después lo encadenó. Extraño es, ¿verdad?

Pues para más INRI aun, un eminente egiptólogo, el profesor Hans Goedicke defiende que el nombre de Jorge-George deriva de la palabra Horus, ya que en egipcio, el nombre de este dios es Hor y se pronuncia “Jor”. Para mí lo que está claro es que esta leyenda es sólo eso: leyenda, mito, cuento chino. No es un hecho histórico.

Sepulcro del Beato Lesmes en la catedral de Burgos, España.

Sepulcro del Beato Lesmes en la catedral de Burgos, España.

Pregunta Muy buenas. Mi abuela, cada vez que tenía problemas de riñones invocaba a San Lesmes el limosnero. Siempre creí que era San Lesmes, el patrono de Burgos, pero resulta que no. Según ella está enterrado en la catedral de Burgos. ¿Sabéis algo de este santo?

Respuesta: Te estás refiriendo al Beato Lesmes (Adelelmo), que es el que está enterrado en la catedral burgalesa. Fue un sacerdote, amigo y limosnero de San Julián obispo de Cuenca, que oficialmente, no está ni siquiera beatificado y que no debe confundirse con el otro San Lesmes, que fue un monje de origen francés y que también está sepultado en Burgos, aunque no en la catedral.

Se dice que nació en Burgos y que cuando San Julián de Cuenca empezó a predicar lo acompañaba, siendo su único sirviente y limosnero. Se afirma que fue sacerdote, aunque eso no se puede probar y que se dedicaba a repartir las limosnas entre los necesitados de la diócesis que regía San Julián. También hacía cestos y con el dinero que conseguía al venderlos, compraba comida para los pobres. Era tanto el trabajo que realizaba cargando el trigo que compraba y repartía que terminó con problemas en la columna vertebral, los riñones y con una enfermedad crónica en el vientre. Cuando murió San Julián, volvió a Burgos y allí siguió realizando la misma tarea de ayuda a los pobres. Se dice que murió en el año 1218 y, efectivamente, está sepultado en la catedral de Burgos.

Precisamente por esto de su enfermedad es por lo que es invocado por quienes padecen de problemas óseos, lumbalgias y problemas renales. La gente, buscando remedio a su enfermedad, iba para refregar la espalda por su sepulcro y como esto ocasionaba problemas de paso en la catedral, su sepulcro fue trasladado a la capilla de San Juan de Sahagún. En el sepulcro se dice: “Aquí yace el beato Lesmes, hijo de Burgos y abogado del dolor de riñones”. Como te he dicho más arriba ni está beatificado ni canonizado, pero popularmente se le conoce tanto como beato Lesmes como San Lesmes.

Antonio Barrero

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Los iconos de la Virgen María en las Iglesias Ortodoxas

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Icono ortodoxo griego de la Virgen, recubierto de plata, venerado en la skete de Prodromos, Monte Athos (Grecia).

Icono ortodoxo griego de la Virgen, recubierto de plata, venerado en la skete de Prodromos, Monte Athos (Grecia).

El icono de la Virgen María está presente en la mayor parte de los hogares de los creyentes ortodoxos. No es sólo un símbolo de la maternidad y del amor maternal, sino también una ventana abierta a la misma Madre de Dios. El icono se coloca normalmente en la pared oriental de las habitaciones, a veces junto a una lámpara de aceite que arde especialmente en domingo y durante las grandes fiestas y en viernes, el día en que el Señor Jesucristo murió en la cruz.

El arte ortodoxo tiene mucho que ver con la pintura y no tanto con la escultura. Las estatuas son desconocidas en las iglesias de Grecia, muy raras en las de Rumanía y más habituales en Rusia, pero generalmente son una rareza, porque la teología mística del Este ve la iconografía desde la perspectiva del misterio del Reino de los Cielos, y las estatuas tienden a ser vistas como algo “demasiado material”.

En este contexto, los iconos que representan a la Madre de Dios son, como los demás iconos, una combinación de realidad y simbolismo. En general, Nuestra Señora siempre aparece representada con la cabeza cubierta por un velo que cae sobre sus hombros, según la tradición judía de su época. El color habitual del velo o cubrecabeza es rojo, y simboliza tanto el sufrimiento por su Hijo como su santidad. Bajo este velo, normalmente se ve un segundo velo azul, que simboliza la humanidad de la Virgen. A veces los colores se invierten, y vemos el azul en la tela exterior.

Otra particularidad de todos los iconos bizantinos de la Virgen son las tres estrellas pintadas en el velo: una en la frente y las otras dos en cada hombro de la Virgen María. Simbolizan su virginidad antes, durante y después de la Natividad. Otros teólogos interpretan las tres estrellas como el símbolo de la Santístima Trinidad, y en este contexto se explica el por qué la tercera estrella está cubierta, porque el Niño que ella lleva es Jesucristo, la segunda persona de la Trinidad.

Icono ortodoxo griego de San Lucas pintando a la Panagia Hodigitria.

Icono ortodoxo griego de San Lucas pintando a la Panagia Hodigitria.

Casi todos los iconos representan a la Santa Virgen con su Niño pequeño -aunque hay algunos tipos donde aparece sola- y el afecto entre la Madre y el Hijo es obvio. Tradicionalmente, el primer icono de la Virgen fue pintado por San Lucas Evangelista. También se cree comúnmente que el icono Hodigitria es el “modelo” que Lucas pintó, y su simbolismo lo explicaremos a continuación.

Hay cinco principales tipos de icono de la Theotokos en la iconografía ortodoxa, pero también existen otros tipos en un apartado menor:

– El icono de la Virgen “Hodigitria/Hodegetria” (Ὁδηγήτρια), literalmente, “La que muestra el Camino”, y, como se ha dicho, es tradicionalmente vinculado a San Lucas. Este tipo de icono es el más difundido de todos los de la Virgen. Ella sostiene al Salvador como un bebé y lo mira como guía hacia Dios y la salvación. Hay que remarcar que ella lleva al Niño en su brazo izquierdo, mientras que lo muestra con su mano derecha, siendo ésta la razón de por qué es conocida como la que muestra el Camino (Cristo es el Camino). El Niño tiene una cara madura (quizás también una ancha frente), un signo de que Él es la Sabiduría, y lleva un rollo, a veces plegado y otras extendido (que es el Evangelio). El icono original atribuido a San Lucas está hoy día perdido (fue custodiado por el monasterio de la Panagia Hodegetria en Constantinopla hasta la Cuarta Cruzada en 1204), aunque existen algunos iconos que se cree que son este original, en Italia o Rusia. Este tipo de icono está difundo tanto en las iglesias ortodoxas como en las católicas.

– El icono de la Virgen Eleousa (Ἐλεούσα). Desde la Hodegetria se desarrolló posteriormente la Panagia Eleousa (Virgen de la Tierna Misericordia). María todavía señala a Cristo, pero él está acariciando su mejilla, que ella inclina ligeramente hacia él. Al menos un brazo de Jesús aparece rodeando su cuello y hombro. La Madre de Dios, en este icono, simboliza a la Iglesia. La plenitud del amor entre Dios y los humanos se consigue pues sólo a través de un cercano amigo de la Iglesia, en este caso, la Madre de Dios. Los iconos rusos de la Theotokos de Vladimir y la Theotokos de Pochayiv son ejemplos bien conocidos de este tipo de icono.

Icono ortodoxo griego de la Virgen Pantanassa (variante una Panachranta).

Icono ortodoxo griego de la Virgen Pantanassa (variante una Panachranta).

Una subvariante de este tipo es el icono de la Theotokos Pelagonitissa (o “la Virgen con el Niño que juega”), donde la Virgen sujeta a Jesús en un movimiento abrupto, su cabeza hacia atrás y agarrándose a ella. El nombre del icono procede de la ciudad de Pelagonia (hoy día Bitola, en Macedonia) donde el icono apareció por primera vez, en los siglos XII-XIII. El icono de la Virgen Glikofilusa es otro ejemplo.

– El icono de la Graciosa Virgen o Panahranta (de πανάχραντος, “inmaculada”). En este tipo de icono, la Virgen María se sienta en un trono real con el Niño Jesús en su regazo, y ambos están mirando hacia delante. El trono simboliza la gloria real, siendo ella perfecta entre todos los humanos nacidos en la tierra. De acuerdo con las enseñanzas del cuarto Concilio Ecuménico, la Virgen María vela sobre los destinos del mundo junto a Cristo. Variantes de este icono son la Pantanassa -aquí el Niño no está mirando directamente, sino que se gira hacia su Madre- y la Theotokos de Kazan, en la cual Cristo está de pie sobre la Virgen.

– El icono de la Theotokos Agiosortissa (Αγιοσορτισσα), “la intercesora”. En esta representación, la Virgen María está sola y, vista de perfil, tiene las manos alzadas en oración. Está mirando hacia la izquierda, normalmente a un icono de Jesucristo que está aparte. A veces lleva un pergamino. El triple icono que representa a Jesús en el centro con la Virgen María y San Juan Bautista con sus manos hacia Jesús es conocido como “Deisis” (oración). Una variante de éste es el icono de la Virgen “el Refugio” (Παναγία η Καταφυγή), en el cual su brazo permanece bajo su velo.

– El icono de la Madre Orante u Oranta (Οραντα), o “la Santístima” (Panagia o Παναγια). La Virgen María se muestra de frente al observador con sus brazos alzados en la posición de orante, en oración. A veces Cristo Niño es mostrado dentro de un círculo en su seno -esta representación es conocida como “Platytera” (Πλατυτέρα, que significa literalmente más ancha o más espaciosa, o la Señora del Signo), siendo Cristo el signo de salvación.

Icono ortodoxo ruso de la Virgen de la Zarza Ardiente.

Icono ortodoxo ruso de la Virgen de la Zarza Ardiente.

Con estos tipos no termina la iconografía relativa a la Virgen María. Otros subtipos son también muy importantes para la piedad de los creyentes ortodoxos. Podemos mencionar:

– La Madre de Dios “Galaktotrophousa” (Παναγια Γαλακτοτροφουσα), “la que alimenta con leche”, una rara representación de la Virgen amamantando a su Hijo.

– La Virgen de la Zarza Ardiente, alusión a la visión de Moisés en el Sinaí, que es entendida como una profecía de la virginidad de la Theotokos.

– La Virgen con la Siete Espadas, alusión a la profecía de Simeón “y a ti misma una espada te atravesará el alma, para que los pensamientos de muchos corazones sean revelados” (Lc 2, 35).

– La Madre Doliente, que representa a la Virgen en ropas negras, durante el funeral de su Hijo, que también aparece en segundo plano, siendo crucificado. Este tipo está especialmente presente en Rumanía, como influencia de la Piedad católica (es la Piedad ortodoxa).

– La Protección (o el Velo) de la Theotokos (Σκέπη, Sképē or Покровъ, Pokrov), que representa a la Virgen que acoge bajo su velo a los devotos, estando este icono asociado con un milagro ocurrido en Constantinopla en el siglo IX; salvada de una invasión eslava. El día de su celebración es el 1 de octubre.

Otros iconos que representan a la Virgen están asociados a momentos diferentes de su vida: la Anunciación, la Presentación en el Templo, la Natividad, la Ascensión de Cristo, Pentecostés, la Dormición de la Virgen. No se refieren sólo a ella o no la presentan en primer plano, pero es importante que también sean mencionados.

Icono ortodoxo griego de la Virgen Katafgi ("el Refugio"), donde aparece orando con el brazo cubierto por su velo.

Icono ortodoxo griego de la Virgen Katafgi («el Refugio»), donde aparece orando con el brazo cubierto por su velo.

Algunas veces los iconos de la Virgen son objeto de una especial devoción por parte de los creyentes. Algunos iconos son considerados como protectores contra distintas enfermedades. La Agiosortissa es especialmente invocada en casos de cáncer. De otros iconos en lugares específicos se cree que ayudan a las madres a tener hijos (como la Panagia Tsampika en la isla de Rodas, Grecia) o ayudan contra enemigos visibles e invisibles (como la Panagia Portaitissa, “de las Puertas”, en el Monasterio Iveron del Monte Athos), etc.

Otra forma de venerar el icono de la Theotokos es vestirlo en plata y oro (por ejemplo, la Theotokos de la Sketa Prodromos en Athos, que encabeza este artículo) y colgar de él objetos devocionales, a menudo asociados a enfermedades u órganos curados. Este fenómeno comenzó con un icono específico, la llamada Triherousa (la de Tres Manos), por una mano de plata votiva adherida a un icono (como es el caso del icono de la Triherousa en Hilandar, Monte Athos).

La veneración de los iconos de la Virgen tiene una función especial en el mundo eslavo. El calendario de la Iglesia Rusa está muy desarrollado en conmemorar diferentes iconos de la Theotokos, que se veneran en un día concreto. Llega a mencionar en torno a 260 iconos de la Virgen María, asociados con milagros y celebrados litúrgicamente. El Menaion de Sergio de Radonezh presenta en torno a 700 iconos de la Theotokos.

Troparion de la Theotokos de Prodromos (celebrada el 12 de julio)
Madre de Dios, siempre Virgen, veneramos tu santo y divino icono con fe y lo besamos con agradecimiento. Porque a través de él, tú das a los fieles verdadera curación de sus almas y cuerpos. Por eso, te decimos: gloria a tu virginidad, gloria a tu misericordia. ¡Gloria a tus cuidados, a ti, que eres bendita!

Mitrut Popoiu

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Los Santos que navegaron sobre su manto (III)

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Retrato post-mortem del Venerable que reproduce fidedignamente su rostro.

Retrato post-mortem del Venerable que reproduce fidedignamente su rostro.

Venerable padre Gesualdo Melacrinò de Reggio Calabria (1725 – 1803)
Gesualdo nació en Reggio Calabria, el 18 de octubre de 1725, hijo de Francisco Melacrino y Saveria Melissari, de estatus social discreto. Fue bautizado dos días más tarde con el nombre de José. A los 15 años, después de una infancia singularmente serena y educado en la inocencia y la piedad en su hogar, Jose entró en el noviciado de los capuchinos de Fiumara di Muro, vistiendo el hábito y tomando el nuevo nombre de Gesualdo de Reggio, el día 5 de noviembre de 1740 y profesando sus votos el día 5 de noviembre de 1741.

Realizó entonces los estudios humanísticos y filosóficos, entre otras cosas, mediante la adquisición de un dominio de las lenguas clásicas y modernas, como el latín y el griego, hebreo y arameo, francés y español. Durante once años enseñó al clero de su provincia, escribiendo él mismo, junto con muchas otras, obras apologéticas y doctrinales, nuevos manuales de texto que se ocupaban de los peligrosos movimientos teológicos y filosóficos de la época: la Ilustración, el racionalismo y el febronianismo, a la cabeza de las cuales estaban las insidias y la virulencia de los masones.

Por la defensa de la verdad y de la Iglesia llevó más de 50 años de lucha vigorosa y franca, pero sin embargo, en la medida de lo posible, siempre fue respetuoso con las personas, con el fin de conquistar más con el amor apostólico que con otros razonamientos. Al mismo tiempo, respondía a las continuas solicitudes de los obispos que lo llamaban para la predicación y para las misiones en sus diócesis.

Nombrado, por la confianza de sus hermanos, a las responsabilidades de guardián, visitador, definidor y maestro provincial, dio lo mejor de su espíritu seráfico, pero también de su actividad epistolar y doctrinal, para la renovación de su familia religiosa, y durante dos décadas, atendió la formación de «conventos de retiro», que diseñó y apoyó, donde los frailes que querían, podían vivir en todo su rigor de capuchinos, la tradición franciscana.

Vista de algunas pertenencias del Venerable.

Vista de algunas pertenencias del Venerable.

Debido a los acontecimientos políticos que sacudieron la región de Calabria a finales del siglo XVIII, los religiosos fueron suprimidos en el 1784 y expulsados. El padre Gesualdo, que quería retirarse a la provincia de Messina, fue retenido por el Arzobispo de Reggio porque lo consideraba necesario para su diócesis a causa de los desastres de los terribles terremotos de 1783-1784.

Permaneció entonces en la ciudad, pero teniendo como alojamiento una cabaña de madera, propiedad del canónigo Don Candiloro; allí vivió durante más de 10 años en la pobreza más absoluta, el verdadero espíritu del franciscano capuchino, fiel a sus costumbres religiosas y haciendo un gran bien espiritual y material, especialmente a los pobres y a los enfermos, en sus casas o en los hospitales y en las cárceles. Además, todas las noches hasta bien tarde, lo hacía en su propia cabaña. Mientras tanto enseñaba a los clérigos del seminario archidiocesano.

Mientras tanto, en el 1792, el padre Gesualdo fue preconizado como obispo de Martirano, por Pío VI y el rey Fernando IV, pero él renunció con tenaz humildad. La restauración de la Provincia Capuchina de Reggio en el año 1800 permitió el regreso del Siervo de Dios a la comunidad del convento del Santuario de Nuestra Señora de la Consolación. En 1801 se plegó ante la obediencia para aceptar el cargo de Ministro Provincial, para el que fue nombrado por unanimidad por sus hermanos. El padre Gesualdo no descuidó este ministerio sagrado, utilizó su ciencia para que fuese más rentable, siendo siempre y en todas las ocasiones, un excepcional hombre de Dios y de la Iglesia, piadoso, humilde religioso intacto y puro, franciscano auténtico en todas partes y con todos y en todas las ocasiones.

Vista de los dos bastones empleados en vida por el Venerable.

Vista de los dos bastones empleados en vida por el Venerable.

Su gran fe fue reconocida por el visible fervor de sus largas meditaciones y oraciones, la celebración de la Santa Misa, en su predicación, en su incansable defensa de la ortodoxia de la fe. A todo ello se añadió un amor ardiente al Señor, su abandono total a la voluntad de Dios, el exacto cumplimiento de todas sus obligaciones, la dedicación absoluta al ministerio de la predicación y la confesión para llevar almas al amor de Dios, las ásperas penitencias en reparación por las ofensas cometidas contra el Señor; todo esto demostraba que Dios estaba en la sima de todos sus pensamientos. De ahí, su amor heroico al prójimo; él era un verdadero siervo de todos a todas horas y en todas sus necesidades.

Predicaba asiduamente, oía confesiones hasta altas horas de la noche, visitaba a los enfermos en sus hogares y en el hospital, y a los presos. Todo lo que recibía lo daba a los pobres, para quienes siempre llevaba una mochila en la espalda recogiendo limosnas de casa en casa. Dió grandes pruebas de fortaleza en su ministerio, no sólo soportando penalidades y privaciones de todo tipo, sino también enfrentándose a la hostilidad y a las amenazas de los masones, que estaban entonces en Calabria y en otras partes no haciendo nada para disimular su anticlericalismo. Tenía una templanza extraordinaria, comía poco y sólo una vez al día, dormía en el suelo, y se azotaba hasta sangrar. La observancia de los votos, sobre todo los de la altísima pobreza, fue su modelo sublime, más con muchísimo celo con sus hermanos.

Fue un apóstol infatigable en Calabria y en la vecina Sicilia. Fue un taumaturgo: atravesó secos ríos, con su manto y con su compañero, por dos veces atravesó el estrecho de Mesina, curó numerosos enfermos tanto en vida como después de su muerte.

Con respecto al cruce del Estrecho, se cuenta: teniendo que predicar la Cuaresma en Messina, se fue junto con Fray Mansuato a una playa cercana a Catona, para embarcarse. Pero el mar estaba muy bravo y los barqueros no estaban dispuestos a llevarlos a bordo para acompañarlos hasta el otro lado. Entonces, como no tenía sentido enojarse, le dijo a Fray Mansueto: «Agárrate a mi túnica», y levantándolo ligeramente por la parte anterior, comenzó a cruzar el mar, que a su paso se volvía tranquilo como el aceite, mientras que alrededor, las olas seguían persiguiendo a unos y a otros, mostrando su brutal y espumosa fuerza.

Así es como nos cuenta este emocionante evento el canónigo de Santa María de la Católica de Reggio Calabria, Don Consulado Laganà: «Hace unos años un paisano nuestro llamado José Lipari que aunque viejo, todavía está vivo, me dijo que fue su padre Fabrizio quién le había contado que un día, estando el siervo de Dios con todo afán para ir a Messina a predicar la palabra divina, no pudiendo entrar en el barco, porque ante el viento tormentoso ningún marinero tuvo el coraje de echarse al mar, él desplegó su manto sobre las aguas y dijo a Fray Mansueto (su acostumbrado compañero), que le siguiera y ambos se echaron al mar y, en poco tiempo, llegaron a la orilla opuesta. Eso fue algo maravilloso para los habitantes de Messina, porque no veían ningún barco del que hubieran desembarcados; incluso los religiosos de aquel convento, que no los conocían, al verlos llegar se sorprendieron, ya que estando el mar tan tormentoso, no sabían cómo habían podido llegar hasta allí». (Summarium 128-129).

El Venerable cruza el estrecho de Mesina sobre su manto.

El Venerable cruza el estrecho de Mesina sobre su manto.

El padre Gesualdo, lleno de méritos, golpeado por una grave enfermedad, murió santamente el día 28 de enero del año 1803, con 78 años de edad y 63 de vida religiosa. Su Causa de canonización fue abierta en el año 1855 y el 2 de abril del 1982, el padre Gesualdo fue declarado Venerable.

Conclusión
Jesús, después de la multiplicación de los panes y de los peces, “hizo que sus discípulos subieran a una barca y lo precedieran al otro lado hasta que se hubiese dispersado aquella multitud. Despidió a las gentes y subió al monte a orar en solitario. Cuando llegó la noche, aun estaba allí solo. Mientras tanto, el barco estaba ya a muchas millas de tierra, golpeado por las olas ya que el viento soplaba en contra. Al llegar la noche, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el mar. Al verlo caminar sobre el mar, los discípulos se asustaron y dijeron: “¡Es un fantasma”! y gritaron de miedo. Pero en seguida, Jesús les habló diciendo: “Tranquilos, soy yo, no tengais miedo”. Pedro le respondió: “Señor, si eres tu hazme llegar a ti sobre las aguas” y él le dijo: “¡Ven!”. Pedro, bajó de la barca y comenzó a caminar sobre las aguas hacia donde estaba Jesús, pero viendo que el viento soplaba fuertemente, tuvo miedo, comenzó a hundirse y gritó: “¡Señor, sálvame!”. Enseguida, Jesús lo cogió por la mano y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?”. Apenas subieron a la barca, el viento cesó. Los que estaban sobre la barca se postraron delante de él diciendo: “¡Verdaderamente, tu eres el Hijo de Dios!”

El mar, en la simbología bíblica, es el mundo en todos sus aspectos: así, el Santo es el hombre de Dios, que ahora está con el alma totalmente dedicada sólo a la alegría de Cristo, «vuela» sobre el mismo mundo, sin sufrir daños. El Santo camina sobre el mar, aun para su propia gloria, pero el milagro sucede como cumplimiento de la voluntad de Dios o para apoyar la obra de evangelización y de caridad. Por lo tanto, el manto no sólo manifiesta la defensa ante la lluvia, la tormenta del viaje natural, sino que se convierte en una señal de nuestra propia santificación: una vida que pasa «sobre» el mundo y que manifiesta el poder de Dios en el camino emprendido: «la plenitud de la vida cristiana y la perfección de la caridad»(LG 40)

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II apendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Cantù Ignazio – Guida pei monti della Brianza e per le terre circonvicine (1837)
* Grenci Damiano Marco – Archivo iconográfico y hagiográfico privado: 1977 – 2013
* Grenci Damiano Marco – Quaderno 138, I Santi di Canzo – Ed. D. M. G., 2012
* Malvicini Fulvio A. in www.templarisanbernardo.org
* Pettinei Guido, I Santi canonizzati del giorno, vol. 1, ed. Segno, Udine, 1991
* «Santi, santità e santini di Calabria», Cosenza, Progetto 2000, 2011
* sito web eremosantalberto.it
* sito web madonnadellaconsolazione.com
* sito web treccani.it
* sito web web.tiscali.it/gesualdodareggiocal/
* Tam Giovanni – Santi e Beati in Valtellina. Biografías populares. Memorias históricas. Tradiciones – Scuola Tip. Casa Divina Provvidenza, Como 1923
* Tradigo Alfredo – Iconos y santos de Oriente – Electa 2004

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Los Santos que navegaron sobre su manto (II)

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Grabado contemporáneo de San Raimundo de Peñafort cruzando el mar sobre su manto.

Grabado contemporáneo de San Raimundo de Peñafort cruzando el mar sobre su manto.

San Raimundo de Peñafort (1175–1275)
Martirologio Romano, 7 de enero: San Raimundo de Peñafort, sacerdote de la Orden de Predicadores: insigne conocedor del derecho canónico, escribió recta y fructuosamente sobre el sacramento de la penitencia y, elegido maestro general, preparó una nueva redacción de las Constituciones de la Orden; en vejez avanzada, en Barcelona, España, se durmió piadosamente en el Señor.

En su biografía se relata el milagro de la travesía sobre su manto. Raimundo, celoso predicador, trabajó por la supresión de las herejías en España y en Cataluña, con la asistencia de Jaime I, que a menudo recurrió a su ministerio y a su consejo. Un día, quiso que el Santo lo acompañara a la isla de Mallorca, donde los judíos, expulsados ​​de la península, estaban refugiados. Tratándose de la salvación de las almas, Raimundo no supo decir que no, pero tan pronto como se dio cuenta de la treta del rey, con audacia, propuso dar la vuelta, decidiendo retornar a Barcelona, pensando tener cierta complicidad por su estancia en la corte. Pero Jaime I había prohibido a todas las naves que lo llevaran a bordo, por lo que él puso su manto en el mar, subió, y en seis horas realizó las ciento sesenta millas que lo separaban de su convento, en el que entró, cerrando las puertas.

Beato Conrado Confalonieri de Noto (1290-1351)
Martirologio Romano, 19 de febrero: En Noto de Sicilia, el beato Conrado Confalonieri de Piacenza, eremita de la Tercera Orden de San Francisco que, dejando de lado las diversiones mundanas, practicó durante cerca de cuarenta años un estricto modo de vida, con oración continua y asidua penitencia.

En un manuscrito maltés de finales del siglo XVII, un sacerdote jesuita aportó una bella y estimulante información hagiográfica; esta también fue narrada en el año 1657 en las «Animadversione in Vitam Divi Conradi», texto incluido en el libro de Gaetani, que fue publicado en Palermo, en su «Vitae Sanctorum Siculorum».

Aparte de narrar la permanencia en Malta de San Conrado, narra también cómo el Santo, después de haber tenido algunas discusiones con los toscos habitantes de Casal Mosta en Malta, dejó aquel lugar. San Conrado se alejó de Malta viajando por el mar sobre su capa de peregrino y penitente y así llegó a Sicilia.

Pintura contemporánea de San Miro, eremita de Canzo, navegando sobre su manto en el lago.

Pintura contemporánea de San Miro, eremita de Canzo, navegando sobre su manto en el lago.

San Miro de Canzo (1306 ca. –1381)
San Miro nació en Canzo en el 1253 (algunos dicen que en el 1306 o 1336?) siendo, Erasmo Paredi y Drusilla (o Drusina), los padres piadosos que tuvieron el don de un hijo en su vejez, al que llamaron «Miro», tal vez para expresar la maravilla de aquel gran regalo. San Miro primero quedó huérfano de madre y luego de padre, distribuyendo todo lo que poseía entre los pobres y comenzando a llevar una vida eremítica bajo la dirección de un maestro, primero en Canzo y luego en Sorico, en la diócesis y provincia de Como, en la Rivera del Lario. Algunos eruditos creen que perteneció a la Tercera Orden Franciscana, pero otros niegan esta pertenencia.

San Miro, con treinta y dos años, después de la muerte de su maestro y guiado el mismo por un sueño, inició un largo peregrinaje por todos los lugares santos, retornando después a su lugar de origen, donde se retiró como ermitaño en el lugar donde hoy se asienta el eremo a él dedicado, en el valle del torrente Ravella. Allí vivió en continuo ayuno y oración. Para consolarlo y sostenerlo en su vocación, se le apareció la Madre de Dios. Su lecho era la desnuda tierra, comía los frutos que daba el bosque y bebía en una fuente que surgió de las rocas gracias a sus oraciones.

Se dice que antes de partir a Canzo Sorico, donde murió, tuvo un discurso de despedida a sus compatriotas; así es como nos contó Tam: «Esto es lo que vuestro Miro empezó aquí hace años, peregrinó a los lugares santos, y al retorno no fue reconocido por vosotros. Ahora, ya que debe abandonaros para siempre, pido al Señor que, en reconocimiento de lo bueno que hemos hecho a los pobres, traiga un poco de gracia. Decid qué gracia queréis». Sin embargo dice Tam que oyó la voz de una niña que gritaba entre la multitud «¡Agua, agua! .. Y el agua se obtendrá, dijo Miro”. Este episodio hizo que se eligiera a San Miro como santo a quien invocar para obtener el agua o como protector en relación con los desastres producidos por el agua. Incluso hoy en día Cazzago Brabbia (VA) lo invocan contra la sequía.

Así que San Miro, viendo que le venía la muerte, desde Canzo marchó a Onno y posteriormente, a Mandello cruzando el lago y usando su capa como barca. Finalmente llegó a Sorico donde murió, con cuarenta y cinco años en el 1308 (o 1381?) – el 11 de mayo, según algunos – siendo enterrado en la iglesia de San Miguel (ahora llamada San Miro), situada en una colina cercana.

La primera “Vita» en italiano parece ser la traducción de un texto latino anterior que se ha perdido. En el santuario de San Miro al Monte – en Canzo – la vida del santo ermitaño está completamente ilustrada en los frescos que lo decoran. El santo es a menudo representado con un traje gris como un ermitaño o peregrino.

El 10 de septiembre del 1452 se hizo el reconocimiento de las reliquias, posteriormente realizado también en el 1837 y en el 1932. La fiesta liturgica se celebraba o ahora se celebra, el segundo viernes de mayo, mientras que el padre Tatti, de la Congregación de los Padres Somascos, en su “Martyrologium Novocomiensis” lo colocó el 10 de mayo; es recordado también el 21 de mayo, probable fecha de uno de los reconocimientos.

Junto a Sorico (santuario de San Miro) está la parrocchia de Canzo donde se guardan sus santas reliquias. San Miro, a pesar de que históricamente existió y aunque tiene un culto secular, no está inscrito en el Martirologio Romano: ¿es un olvido?

San Francisco de Paula, acompañado de dos discípulos, navega sobre su manto hacia Milazzo.

San Francisco de Paula, acompañado de dos discípulos, navega sobre su manto hacia Milazzo.

San Francisco de Paula (1416 – 1507)
Martirologio Romano, 2 de abril: San Francisco de Paula, eremita: fundó en Calabria la Orden de los Minimos, ordenando a sus discípulos vivir de las limosnas, sin poseer nada como propio y sin tocar el dinero, comiendo siempre como se come en Cuaresma. Llamado a Francia por el rey Luís XI, le llegó la hora de su muerte, muriendo en Plessy, cerca de Tours, célebre por su austeridad de vida.

Muchos son los milagros atriuidos al santo de Paula, pero el más conocido es el atravesar el mar que separa Calabria de Sicilia, usando su manto como barca y su bastón como vela. Este hecho es narrado por diversos escritores. San Francisco de encontraba en Catona (RC) junto con sus compañeros, con la intención de llegar a Sicilia. Pidió al propietario de una embarcación, que estaba para hacerse a la mar hacia Mesina, que lo ayudara pero como respuesta recibió que sin dinero, no se embarcaba nadie. Francisco, ante el estupor de todos, se quitó el manto, lo extendió sobre el mar y sobre él, navegó hasta Sicilia. En ese momento, el chico de la nave, aun más asombrado, embarcó a todos los compañeros de Francisco, siguiéndolo inútilmente. Francisco llegó el primero a las cercanías de Messina, aunque según otras fuentes, se dice que desembarcó en Milazzo.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
* AA. VV. – Biblioteca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi) – Voll. 1-12 e I-II apendice – Ed. Città Nuova
* C.E.I. – Martirologio Romano – Libreria Editrice Vaticana – 2007 – pp. 1142
* Cantù Ignazio – Guida pei monti della Brianza e per le terre circonvicine (1837)
* Grenci Damiano Marco – Archivo iconográfico y hagiográfico privado: 1977 – 2013
* Grenci Damiano Marco – Quaderno 138, I Santi di Canzo – Ed. D. M. G., 2012
* Malvicini Fulvio A. in www.templarisanbernardo.org
* Pettinei Guido, I Santi canonizzati del giorno, vol. 1, ed. Segno, Udine, 1991
* «Santi, santità e santini di Calabria», Cosenza, Progetto 2000, 2011
* sito web eremosantalberto.it
* sito web madonnadellaconsolazione.com
* sito web treccani.it
* sito web web.tiscali.it/gesualdodareggiocal/
* Tam Giovanni – Santi e Beati in Valtellina. Biografías populares. Memorias históricas. Tradiciones – Scuola Tip. Casa Divina Provvidenza, Como 1923
* Tradigo Alfredo – Iconos y santos de Oriente – Electa 2004

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es