Sobre sepulcros y reliquias de Santas: dos consultas

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Detalle del sepulcro de Santa Cristina en su basílica de Bolsena, Italia. La imagen yacente es obra de Benedetto Buglioni.

Detalle del sepulcro de Santa Cristina en su basílica de Bolsena, Italia. La imagen yacente es obra de Benedetto Buglioni.

Pregunta: No sé si te he comentado alguna vez que una de mis pasiones dentro de todo el tema de santos es saber donde se hayan sus cuerpos o restos. Seguro que podras ayudarme a saber en qué iglesia, basilica, convento etc y ciudad se hayan los cuerpos(o los restos más importantes o cuasi completos) de estas santas: Cristina, Inés, Cecilia, Quiteria, Lucía, Engracia (¿en qué iglesia de Zaragoza?), Eugenia (la que va acompañada de San Proto y San Jacinto), Bárbara, Dorotea (he leído sobre ella que media Europa afirma poseer sus reliquias). España

Respuesta: Me alegro de que me hagas esta pregunta, porque la mayoría de veces son datos que se ignoran y por ignorarse se pone hasta en duda la existencia de estas Santas, cuyas reliquias, por cierto, están todas autentificadas, sin posibilidad de discusión. Hasta hace relativamente poco yo no había trabajado mucho el tema, centrándome más en las vidas y certezas históricas de su existencia, pero gracias a la ayuda de Antonio Barrero he podido aprender casi todo lo que sé del tema -y lo que me queda por aprender-. Sintetizando lo máximo que puedo, aquí tienes las ubicaciones básicas:

Santa Cristina, virgen y mártir (24 de julio): La niña mártir de Bolsena está enterrada, valga la redundancia, en Bolsena (Italia). Concretamente en la Basílica de Santa Cristina, que fue construida sobre el lóculo original donde fue depositado y venerado su cuerpo después del martirio. En cierto momento su cuerpo fue desenterrado y llevado a Palermo. Luego fue devuelta, pero algunos restos se quedaron allí, en una esplendorosa tumba en el Duomo de Palermo.

Detalle del cráneo de Santa Inés. La inscripción del relicario dice: AGNE SANCTISSIMA (Santísima Inés). Iglesia de Sant'Agnese In Agone, Roma (Italia).

Detalle del cráneo de Santa Inés. La inscripción del relicario dice: AGNE SANCTISSIMA (Santísima Inés). Iglesia de Sant’Agnese In Agone, Roma (Italia).

Santa Inés, virgen y mártir de Roma (21 enero): Estuvo, tras su martirio, enterrada en la catacumba de la Via Nomentana en Roma, que tomaría su nombre. Actualmente su cuerpo está, junto con el de Santa Emerenciana, en la iglesia de Sant’Agnese Fuori le Mure. El cráneo, separado del cuerpo, se venera en la iglesia de Sant’Agnese In Agone. Por tanto, la mayor parte del cuerpo sigue en Roma. Sin embargo pequeños fragmentos de reliquias se han enviado a muchas zonas de Europa.

Santa Cecilia, virgen y mártir romana (22 de noviembre): Su cuerpo, luego de ser extraído de las catacumbas, ha reposado en la cripta de la iglesia de Santa Cecilia In Trastevere, en Roma. Son dos urnas de mármol donde están Cecilia, Valeriano y Tiburcio. No se puede acceder a ellas, están detrás de una celosía de mármol, pero un con reclinatorio frente al cual se puede rezar. La gente suele creer que el sepulcro está bajo la imagen yacente que esculpió Stefano Maderno para el altar, pero no es verdad.

Santa Quiteria, virgen y mártir (22 de mayo): Su cuerpo reposa en un hermoso sarcófago en su iglesia de Aire sur l’Adour, Landes (Francia).

Santa Lucía, virgen y mártir de Siracusa (13 de diciembre): Su cuerpo está actualmente en la iglesia de los Santos Jeremías y Lucía en Venecia (Italia). El rostro de la Santa fue recubierto con una máscara de plata ante las quejas de cierto santo varón que decía que era desagradable mirar el cadáver directamente. Un brazo, el izquierdo, fue sin embargo arrancado del cuerpo y actualmente se venera en el santuario de la isla de Ortigia, en Siracusa. También se veneran allí el vestido, el velo y las sandalias de la mártir, pero cuya autenticidad queda a la sombra de la duda. Como en las otras, existen muchas otras reliquias diseminadas por ahí, éstas son las principales.

Vista superior del cuerpo de Santa Lucía. Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

Vista superior del cuerpo de Santa Lucía. Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. Venecia (Italia)

Santa Engracia, virgen y mártir hispana (16 de abril): Ella, sus esclavos y las Santas Masas –también llamados los Innumerables Mártires de Zaragoza- están en la cripta de la iglesia de Santa Engracia en Zaragoza (España). Ella y los dieciocho en una urna bajo el altar, los demás, en un pozo en el suelo.

Santa Eugenia, virgen y mártir romana (25 de diciembre): Está junto con su madre Claudia, también mártir, y otros doce compañeros, en un altar de la Basílica de los Doce Apóstoles en Roma.

Santa Bárbara, virgen y mártir de Nicomedia (4 de diciembre): Al ser trofeo disputado entre católicos y ortodoxos y botín de saqueo durante las Cruzadas, su cuerpo está un poco más fragmentado. Hay una gran parte en Burano (Venecia, Italia), otra en la catedral ortodoxa de Kiev (Ucrania), y en la llamada Cripta de Santa Bárbara en Rieti (Italia). Hice hace algún tiempo un artículo con una reseña más extensa sobre las localizaciones de las reliquias, para hacerse una idea de lo “desmembrada” que está. Es la consulta que he publicado más abajo.

Santa Dorotea, virgen y mártir de Capadocia (6 de febrero): El cuerpo está bajo el altar de la iglesia de Santa Dorotea en el Transtíber (Roma). Dentro de una muñeca, por cierto, bastante decepcionante para tratarse de una santa tan famosa. Es verdad, como dices, que también hay muchas otras reliquias de ella por Europa, pero aquí está la mayor parte del cuerpo.

Meldelen

Santa Bárbara: estatus y reliquias
(Esta consulta se desarrolló como un diálogo, de modo que así lo reproduzco).

Detalle de la figura que contiene las presuntas reliquias de Santa Bárbara en Burano, Venecia.

Detalle de la figura que contiene las presuntas reliquias de Santa Bárbara en Burano, Venecia.

Comentario: Santa Bárbara siempre ha sido mi preferida de toda la corte celestial. Ella me cuida mucho y me ha hecho muchos milagros, entonces por eso le digo mi Santa Patrona. Aunque mitológica y como la quieran llamar los modernistas, ¡es mi Santa! 🙂 Estados Unidos

Respuesta: Santa Bárbara, virgen y mártir de Nicomedia en Asia Menor, conmemorada el 4 de diciembre, no es en absoluto una santa mitológica. Es una santa real, cuya existencia histórica está fuera de toda duda, después de que la Sociedad de los Bolandistas, los más prestigiosos investigadores en hagiografía, determinaran la veracidad de su existencia a través de la antigüedad de su culto y de sus reliquias. A pesar de ello fue retirada del calendario oficial romano en 1960 junto con una serie de santos considerados de dudosa existencia histórica. Es evidente que se han cometido errores en esta gestión, en principio bienintencionada, porque hemos visto rectificaciones de la misma, como el caso de Santa Catalina mártir, retirada en 1960 y devuelta al calendario en 2005.

Comentario: Ignoraba yo toda aquella información…aun así siempre la he querido muchísimo y me da mucho gusto el saber que existan datos historicos sobre ella. Lo unico que he leido de ella es el relato que se encuentra en el libro de santos de Jacopo de Voragine. Por cierto nunca la he creído mitológica en realidad, eso lo dije con tono de burla/sarcasmo/coraje en referencia a que los modernistas quieran descanonizar o llamar mitológicos a todos los santos que puedan, sobre todo cualquier santo cuya historia sea un poco dificil de creer. Ya lograron destruir la Santa Misa.

Respuesta: Los datos históricos fehacientes sobre Santa Bárbara se encuentran en la Bibliotheca Sanctorum, obra fundamental de los Bolandistas, que por desgracia se trata de una publicación extensa y carísima, de modo que sólo unos pocos privilegiados tienen acceso a ella (ya quisiera yo ser una de ellos…). En cuanto a la Leyenda Áurea de Jacopo Della Voragine, que citas, es una obra amena y entretenida para conocer leyendas de santos, pero en modo alguno es una fuente histórica: únicamente es respetable en cuanto a antigüedad y por el rico bagaje cultural que compiló Della Voragine, pero no debe tomarse en serio más allá de esto.

Relicario del cráneo de Santa Bárbara en Montecatini Alto, Italia.

Relicario del cráneo de Santa Bárbara en Montecatini Alto, Italia.

Por otra parte, no sé muy bien a quién te refieres con “modernistas”, quizás hagas referencia a las nuevas corrientes surgidas tras el Concilio Vaticano II. La retirada de los santos de dudosa existencia histórica, como digo, fue bienintencionada, pero equivocada e injusta respecto a algunos santos, como por ejemplo, Santa Catalina mártir, Santa Apolonia, y desde luego, Santa Bárbara. Ninguna de las tres es “de dudosa existencia histórica”. Quien pasa el filtro de los Bolandistas, supera la última de las barreras. Con esto no digo que sean infalibles: sólo digo que no hay quien investigue más y mejor que ellos.

Por otra parte, ningún santo se descanoniza, el culto puede seguir en ámbito local o privado. Y respecto a lo de destruir la Santa Misa, creo que más podrían contribuir otros en eso que yo, que no le veo nada malo a la misa de ahora.

Comentario: Por cierto ¿en dónde se veneran las reliquias de mi Santita?

Respuesta: Aquí he tenido que recurrir a la cortesía de mi buen amigo Antonio Barrero, experto en reliquias de santos. Él es quien me ha facilitado la lista de los lugares donde se veneran reliquias de Santa Bárbara:

Burano (Venezia): parte del cuerpo.
Rieti (Italia): sarcófago con reliquias
Mantova (Italia): presunto cráneo
Montecatini (Italia): “parte del cráneo”
Piacenza (Italia): “reliquias”
Sevilla (España): “parte del cráneo”
Pamplona (España): “reliquias”
Paternò (Catania): reliquias
Kiev (Ucrania): parte del cuerpo
Old Cairo (Egipto): reliquias
Ravello (Salerno): reliquias (creo que del cráneo)
Roma (Italia): “parte del cráneo”
Braine le Comte (Bélgica): reliquias.
Lviv (Ucrania): reliquias.
Mechelen (Bélgica): reliquias
Dignano (Croacia): pie incorrupto

Con todo, Antonio me advierte que todas no son auténticas, sino que pasa lo que a otros santos: si se juntaran sus reliquias, aparecerían varios cuerpos y varias cabezas. Las más verosímiles son las de Burano, Rieti, Dignano y de Kiev.

Detalle del pie incorrupto de Santa Bárbara en Dignano (Croacia).

Detalle del pie incorrupto de Santa Bárbara en Dignano (Croacia).

Comentario: (viendo la fotografía del pie, que también es cortesía de Antonio Barrero) WOW, que reliquia, válgame. ¡El pie sagrado de mi santita! La verdád no pense que existieran ya reliquias suyas. Gracias. Ademas gracias por cualquiera información al respeto, te agradezco muchísimo que me ayudes a saber mas de mi santita querida.

Respuesta: De nada, es un placer ayudar. Para eso estamos aquí.

Meldelen

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Breves cuestiones sobre iconografía de algunas Santas mártires

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Imagen de Santa Catalina, mártir de Alejandría, que adorna la fachada del Sagrario Metropolitano, México D.F. (México).

Imagen de Santa Catalina, mártir de Alejandría, que adorna la fachada del Sagrario Metropolitano, México D.F. (México).

Santa Catalina mártir
Pregunta: ¿Alguien me podría decir qué escena representa esto? México

Respuesta: Esta escultura representa a Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, conmemorada el 25 de noviembre. Reproduce la iconografía más usual de la Santa:

La rueda de cuchillas: con la que tradicionalmente se dice fue torturada. Aquí apenas se ve, y no lleva cuchillas, pero asoma por la parte inferior de su vestido, en su lado derecho.

La espada: atributo general del martirio, después del tormento, fue decapitada.

La cabeza cortada: es la del César Maximino, que emitió su sentencia de muerte. Representa el triunfo de la mártir sobre el tirano pagano. Naturalmente, ella no volvió de entre los muertos para matarlo, es una alegoría. Y tradicionalmente se le representa como un turco, pero debido a la ignorancia de la época respecto al aspecto de un César romano.

La palma: símbolo de la victoria del martirio. Es curioso cómo la está sujetando por la parte superior y no por la inferior, que es más habitual.

La escultura se halla en la fachada del Sagrario Metropolitano de la Ciudad de México. Gracias amigo, por compartirla con nosotros.

Santas con rueda
Pregunta: ¿Y cómo se puede distinguir a cada una de ellas, si tienen los mismos atributos? México.

Respuesta: Hola, me preguntas por las santas que aparecen con una rueda de cuchillas, un instrumento de tortura conocido ya en la Antigüedad. La más conocida es Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre) y es por eso que la gente tiende a identificarlas a todas con ella. La mayoría de veces acertarán, pero como en todas las cosas, hay excepciones.

Escultura en bronce de Santa Eufemia, mártir de Calcedonia, que motivó la pregunta. Rovinj, Croacia.

Escultura en bronce de Santa Eufemia, mártir de Calcedonia, que motivó la pregunta. Rovinj, Croacia.

Otra santa que aparece con la rueda de cuchillas es Santa Eufemia de Calcedonia (16 de septiembre) porque también fue torturada en una de ellas, según la legendaria passio. Para distinguir una de otra simplemente tienes que tener en cuenta los otros atributos: Eufemia suele llevar un par de leones, o uno solo, con ella, porque fue arrojada a las bestias, cosa que no le sucedió a Catalina –que sepamos, claro-. En el caso concreto que nos ocupaba, es decir, la imagen que preside la panorámica de la ciudad de Rovinj (Croacia) es cierto que aquí no lleva leones, por lo que tendrías que saber que Rovinj es uno de los dos lugares donde más reliquias de la Santa hay, y es patrona de la ciudad. Sabiendo eso da lo mismo que lleve leones o no: es Santa Eufemia. Además, en Rovinj es más frecuente que aparezca llevando una pequeña maqueta de la ciudad, símbolo de su patronazgo sobre ella, lo que también contribuye a distinguirla.

Aún hay otra –que yo conozca- que lleva la rueda de cuchillas: Santa Augusta de Serravalle (22 de agosto), ésta mucho menos conocida. Es una mártir de la zona de Treviso a quien su padre también mandó torturar en una rueda. Se distingue de las otras dos porque suele llevar a su lado una pequeña hoguera –fue colgada de un árbol bajo las llamas- y unas tenazas –su padre también mandó arrancarle los dientes-. Aquí también hay que tener en cuenta de dónde proceden las imágenes porque es más frecuente que una santa local aparezca más representada en cierto ámbito que otras santas más famosas con la misma iconografía. Es decir, que es más probable que una santa con rueda en Treviso o Vittorio Véneto sea Augusta a cualquiera de las otras dos. Es pura lógica.

Desde mi propia experiencia, para trabajar con la iconografía lo más útil es acostumbrarse a observar las imágenes de los santos e ir reteniendo los atributos y sus variaciones en la memoria. He leído libros de iconografía que se las daban de expertos pero que al basarse únicamente en “lo más general”, no profundizaban en las variantes y en las excepciones, y se quedaban a medio camino, identificando mal no pocos santos. Al final lo único que vale es observar mucho y no leer tanto lo que otros digan, y si se lee no quedarse con lo primero que se lea, sino profundizar, contrastar y hacer crítica. Porque efectivamente no todas las Santas con una rueda de cuchillas tienen que ser Santa Catalina.

Estampa devocional norteamericana de Santa Águeda, que propició la consulta.

Santa Águeda
Pregunta: ¿Alguien sabe qué Santa podría ser ésta? Alemania

Respuesta: Es Santa Águeda o Ágata, virgen y mártir en Catania (Sicilia) conmemorada el 5 de febrero. Ésta es una estampa muy difundida en ámbito norteamericano pero apenas conocida aquí en Europa. No incluye los atributos iconográficos habituales de esta mártir, y por eso no es tan fácil reconocerla.

Pero puede dilucidarse su identidad por:
1.- El apretado vendaje que cubre su zona pectoral, aludiendo al daño recibido en los senos, uno de los cuales le fue torturado y arrancado; de ahí su patronazgo sobre los males mamarios.

2.- Al fondo, el monte Etna, volcán siempre activo cerca de Catania, patria natal de Santa Águeda. La tradición dice que un año después de su muerte el volcán entró en violenta erupción y la colada de lava amenazaba la ciudad. Los habitantes, temiendo un desastre, corrieron al sepulcro de la mártir, arrancaron su velo –que aún cubría su lápida- y lo tendieron frente al río de lava, que inmediatamente se detuvo y no fluyó más. Dícese que entonces el velo se volvió rojo como la grana y sigue así en la actualidad (en Alí Superiore, Sicilia, se venera este velo tenido como auténtico). Desde entonces ella es la patrona contra erupciones y otros desastres del fuego, de ahí la presencia del volcán.

3.- Al fondo, se ve una tumba hipogeo que alude a la sepultura de la mártir, enterrada en un principio a las afueras de la ciudad y desde muy temprano centro de peregrinaciones y veneración de la comunidad cristiana.

4.- La propia hoja de palmera, que naturalmente, alude al martirio cristiano.

Esta estampa siempre me pareció curiosa y en muchas partes la hacen pasar por otra mártir aprovechando que muchos desconocen esta iconografía. Espero sinceramente que este artículo ayude a clarificar el tema y que nadie pueda ser engañado respecto a quién representa esta estampa.

Busto de Santa no identificado, obra del escultor murciano Francisco Salzillo. La garganta seccionada es un indicador de martirio.

Busto de Santa no identificado, obra del escultor murciano Francisco Salzillo. La garganta seccionada es un indicador de martirio. Fuente: www.salzillo.com

Atributos de los mártires antiguos
Pregunta: Lo que te quería preguntar, es que si podias haceme el favor publicar en el blog, o mandarme un correito, con los atributos básicos de los mártires romanos y su significado. si se te atraviesan algunos que no sean tan básicos me sirven también. DE ANTEMANO, MUCHAS GRACIAS. Colombia

Respuesta: De nada. Pues tras haber aclarado que con “mártires romanos” te refieres a mártires de la Antigüedad en general, aquí viene una lista muy sencilla y básica:

La corona: Es bastante anterior a la palma. Aparece ya en los primeros mosaicos paleocristianos de San Apolinar de Rávena. Es símbolo de victoria y triunfo, ya que era una condecoración y emblema sagrado ya en la religión pagana, que fue adoptado por la cristiana.

La palma: Es el atributo que más ha prevalecido. Su origen se encuentra en las famosas carreras de carros que tenían lugar en los circos. Al equipo vencedor se le entregaba una hoja de palma como símbolo del triunfo. Este símbolo también fue adaptado por el cristianismo para simbolizar la victoria del mártir sobre el Mal.

Vestimenta: Generalmente, la vestimenta con que representan a los mártires de esta época es un prototipo –a veces fantástico- de las vestiduras de la élite romana, aunque muy pocas veces estas representaciones tienen auténtico rigor histórico. Por ejemplo, cualquier santa mártir aparecerá vestida como una matrona romana, aunque no lo fuera y tuviera un status que no le permitiera para nada lucir estas vestiduras (esclava, extranjera, pobre). Los varones en cambio rara vez aparecen con el equivalente masculino (vestiduras de senador o de magistrado) sino que es muy frecuente que aparezcan como soldados, por el tema del “miles Christi” o guerrero de Dios, es decir, de luchador por la fe, aunque realmente también se da el caso de que la armadura casi nunca tenga parecido con las auténticas piezas llevadas por un legionario.

Icono ortodoxo ruso de Santa Taciana, mártir romana, que combina el atributo de martirio propio de la iconografía  ortodoxa (cruz) con el de la católica (palma).

Icono ortodoxo ruso de Santa Taciana, mártir romana, que combina el atributo de martirio propio de la iconografía ortodoxa (cruz) con el de la católica (palma).

A partir de cierta época según estilos, se simplifica el tema vistiéndolos simplemente con una túnica bastante atemporal y de los colores más inverosímiles. Se dan también errores de vestidura como representar a varones con túnicas femeninas (es decir, largas hasta los pies) o a las mujeres enseñando los tobillos (lo cual hubiera sido considerado indecente en la época). También confunden constantemente el calzado, poniendo a veces a las mujeres botas militares y a los varones sandalias de señora. Pero no me enrollo con esto…

La cruz: En la iconografía ortodoxa, los mártires se distinguen por estar portando en su mano una cruz, símbolo de su sacrificio en unión con el sacrificio de Cristo. Es su principal diferencia con la palma, más habitual en la iconografía católica. Lo que no significa que una excluya a la otra: recientemente los iconos ortodoxos han empezado a incluir palmas con las cruces y bueno, hemos visto muchos mártires representados con cruces pequeñas también en el catolicismo…

Heridas: Los cortes en el cuello, los golpes en la frente, y heridas o efusión de sangre en general indican el martirio, y lo indican de forma genérica. A veces coincide con el martirio del santo o santa en cuestión (el clavo hendido en la frente de Santa Engracia) pero otras veces no tiene por qué.

Lámpara encendida: más propia de las vírgenes, porque se las asimila a las diez vírgenes prudentes de las que habla la parábola. Las vírgenes mártires suelen aparecer con ellas, y también tenemos esta representación desde muy antiguo, en los mosaicos paleocristianos.

Instrumentos de martirio: aparatos de tortura y armas de todo tipo. Algunos son muy específicos (cruces, potros, ecúleos) y otros son genéricos: una espada o un hacha. Indican muerte violenta.

Celda, grilletes, cadenas: para los que padecen encierro.

Se podría decir mucho más, pero ya he desarrollado muchos otros atributos en la sección de Martyrium. Te recomiendo que le eches un vistazo. Creo que he cumplido con lo básico, pero si algo se me ha pasado, acepta mis disculpas. Un saludo.

Vista de la imagen de Santa Marina virgen que se venera en la ciudad italiana de Miggiano, que motivó la pregunta, y que es un buen ejemplo de sincretismo entre tradición católica y ortodoxa, pues lleva el dragón de una y la maza de la otra.

Vista de la imagen de Santa Marina virgen que se venera en la ciudad italiana de Miggiano, que motivó la pregunta, y que es un buen ejemplo de sincretismo entre tradición católica y ortodoxa, pues lleva el dragón de una y la maza de la otra.

Santa Marina-Margarita y el dragón
Pregunta: Ya que eres experta en mártires, ¿me podrias explicar el porqué del animal que porta Santa Marina en los pies? Aquí sale un dragón pero en otras imágenes he visto otros… ¿o quizás es la misma que Santa Margarita? España

Respuesta: Vayamos por partes, porque es un tema complicado. En primer lugar, Santa Marina y Santa Margarita son la misma Santa. Su culto nació en Oriente y ya era venerada por los primeros cristianos con el nombre de Marina, que es posible que sea el auténtico, pero no hay modo de saberlo. De hecho, hasta hoy día los ortodoxos la siguen venerando como la Gran Mártir Marina de Antioquía. Sin embargo, cuando su culto fue exportado a Occidente, su nombre fue cambiado por el de Margarita. De modo que es la misma Santa, sólo que católicos y ortodoxos la llamamos de modo distinto. Yo soy partidaria de llamarla Marina por ser ése el primer nombre que tuvo, pero realmente no tiene mayor importancia.

Dicho esto, centrémonos en el dragón. El dragón es un animal mítico que en la cultura cristiana simboliza el pecado, o más a menudo Satanás. Las representaciones más antiguas de la mártir (en iconos coptos y bizantinos) la representan agarrando al demonio y propinándole golpes de maza en la cabeza, lo cual probablemente sería una alusión a cómo ella, con su martirio, venció el pecado. Esta iconografía la comparte enteramente con otra mártir, Santa Juliana de Nicomedia. Pero cuando su culto se trasladó a Occidente, el diablo fue sustituido por un dragón y apareció una alusión en su legendaria passio, según la cual el diablo en forma de este fabuloso reptil la habría atacado y ella le habría rechazado con la señal de la cruz (¡este pasaje no aparece en el relato ortodoxo!). En realidad, dragón o diablillo no importa demasiado, son formas diferentes de representar a Satanás.

Con el tiempo y debido a los estudios hagiográficos de los bolandistas, empezaron a conocerse las diferentes tradiciones de culto a esta Santa y empezó a mezclarse la iconografía. Es por eso que Marina-Margarita a veces aparece portando una maza en contexto católico, cuando en origen era algo propio de la iconografía ortodoxa, o sometiendo a un diablillo en lugar de un dragón, con lo que resulta fácil confundirla con Juliana de Nicomedia. Y no es el único problema que ha planteado esta Santa, sino que, debido a la gran extensión de su culto por toda Europa, se la ha confundido con otras mártires de similar nombre, a saber, Santa Marina virgen (Marino, el monje) y Santa Marina de Orense, quien al no tener iconografía propia, copió la de la mártir de Antioquía, aumentando la confusión. Pero eso ya merecería un artículo aparte.

Santa Eulalia torturada en el ecúleo. Detalle del relieve de su sarcófago. Cripta de la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona (España).

Santa Eulalia torturada en el ecúleo. Detalle del relieve de su sarcófago. Cripta de la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona (España).

Santa Eulalia y el ecúleo
Pregunta: Explícame si después de la tortura en el ecúleo Santa Eulalia fue crucificada. Verdad que la posición de su cuerpo es casi la misma en los dos casos. Brasil

Respuesta: No parece claro, por lo que se deduce del texto literal de su passio, si después del tormento en el ecúleo fue crucificada. Lo que se da a entender es que la niña fue extendida en este caballete en forma de X para ser azotada, desgarrada y quemada; y que, habiendo muerto en el tormento, su cuerpo fue dejado allí a la vista de todos como escarmiento público, porque había osado injuriar al pretor. La iconografía, desde luego, rarísima vez presenta a Santa Eulalia crucificada, y cuando lo hace, se trata de obras por parte de autores extranjeros que hicieron una interpretación muy diferente del texto, según la cual, tras el tormento, la habrían crucificado a la vista del pueblo. Yo, por mi parte, creo que tendemos a confundir el ecúleo con la cruz, apareciendo ese extraño elemento llamado “cruz en aspa” o “cruz de San Andrés”, que, personalmente, creo que no existe, sino que sería el propio ecúleo. Es decir, que San Andrés sería atormentado en este dispositivo y moriría en él. Ciertamente es extraño que una cruz en aspa se sostenga de pie, porque no hay modo de hincarla bien en el suelo, en cambio, el ecúleo tenía todo un armazón de soporte. Yo prefiero acogerme a la interpretación “purista” del texto: Eulalia murió en el ecúleo, y si la dejaron allí colgando o la clavaron en una cruz para mostrar el cadáver, ya no lo sé; aunque me parece absurdo tomarse semejante trabajo (es decir, crucificar) con un cuerpo que ya está muerto. Era mucho lo que se desperdiciaba, madera, clavos, y trabajo de clavar y desclavar, todo en vano. La cruz no aparece en ninguna representación hispana de Santa Eulalia, como digo, el instrumento que siempre, siempre lleva con ella, es el ecúleo. Y dado que ya se ha averiguado, gracias a recientes excavaciones arqueológicas en Israel, cómo era una verdadera crucifixión, parece que la cruz en aspa es sólo una malinterpretación del propio ecúleo, que, según el P. Rivadeneira, también tendría funciones de potro, al poder ser los cuatro brazos del mismo extensibles mecánicamente.

Otra cosa curiosa que destaco, y no tiene que ver directamente con la pregunta, es que el tema del ecúleo es una interesante distinción entre Santa Eulalia de Barcelona y Santa Eulalia de Mérida, cuyo desdoblamiento no es un asunto resuelto todavía: en la passio de la niña mártir de Mérida, el ecúleo no es mencionado en ningún momento, ni tampoco ninguna crucifixión.

Icono ortodoxo ruso de Santa Anastasia, mártir de Sirmio, con la botella que le da el atributo de "Pharmakolytria" (liberadora de venenos).

Icono ortodoxo ruso de Santa Anastasia, mártir de Sirmio, con la botella que le da el atributo de “Pharmakolytria” (liberadora de venenos).

Santa Anastasia “Pharmakolytria”
Pregunta: ¿Cuál es la conexión entre Santa Anastasia y la botella que lleva? ¿La forzaron a tragar un líquido ardiente? Alemania

Respuesta: La iconografía de Santa Anastasia de Sirmio, mártir (25 de diciembre) portando una botellita es exclusiva del mundo ortodoxo, donde se cuenta entre sus principales santos con el título de Gran Mártir, y que celebran el día 22 de diciembre. La razón de la botella es que ella es conocida por los ortodoxos como la “Pharmakolytria”, y se había dicho que en griego viene a significar “la que dispensa pociones”, en el sentido de medicinas. La tradición dice que ella puso su patrimonio al servicio de los cristianos encarcelados y acudía en persona a llevarles alimentos, bebidas y medicinas para socorrerlos. De este modo, la botella contiene medicina o bebida.

Yo había creído esta versión pero no es auténtica, se ha traducido mal la palabra. En realidad, aunque sí acudía a prisión a llevarles víveres, lo que lleva en la botella es un antídoto o calmante de estómago, porque con él salvaría la vida de aquellos que habían sido obligados a ingerir veneno o alguna sustancia dañina como castigo. De este modo, Pharmakolytria significa “la que libera de los venenos” –y ello es irrefutable, porque pharmakon es “veneno” en griego-.

Las actividades caritativas de Anastasia para con los presos cristianos le costaron la vida. La delataron los guardias de la prisión que la veían entrar en ella cada día, por lo que fue juzgada, encerrada largo tiempo en prisión, y finalmente desterrada a una isla junto con algunos cristianos condenados, donde la quemaron viva. Sus reliquias se conservan en su iglesia de Roma.

Santa Inés y el cordero
Hace tiempo, publiqué en cierto grupo de Flickr un breve articulillo hablando sobre el atributo más común para identificar a Santa Inés, virgen y mártir de Roma (21 de enero), que es un cordero. Esperaba que suscitara cierto interés y que diera pie a hablar de más atributos de animales en los Santos, pero la verdad es que hace ya unos seis meses de ello y no ha recibido atención alguna. De ahí que se me haya ocurrido colocarlo en el blog, aumentado y corregido, donde al menos sí espero que sea leído.

Tabla gótica de Santa Inés, mártir romana, procedente de la Cartuja de Portacoeli. Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

Tabla gótica de Santa Inés, mártir romana, procedente de la Cartuja de Portacoeli. Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

Se ha hablado en diversos santorales y páginas web acerca de qué significa el cordero, y por qué Santa Inés lo lleva. Hay muchas versiones y teorías, algunas realmente disparatadas, de las cuales aquí vienen algunas:
– Inés tenía un corderito como mascota (es verdad, esto estaba en cierto libro infantil que no citaré).
– Inés era tan pura y casta que el animal con que se identifica es el cordero.
– Inés era tan inocente como un cordero.
– Inés murió degollada, por lo que su atributo debe ser un animal que ritualmente muere degollado, es decir, el cordero.
– Inés, como virgen cristiana, era esposa de Cristo, Cordero de Dios, con lo cual ella es la “Cordera de Dios”, y por eso lleva un cordero, que representa a Cristo (sí, esto también lo he visto por ahí).
– Cuando Inés fue arrojada a la hoguera, tiraron a un cordero con ella (lo siento, no puedo evitar reírme: algunos interpretan demasiado literalmente los cuadros de martirios en el arte sacro).
– Cuando Inés subió al cielo glorificada, Cristo le regaló un cordero (para que se entretuviera, la pobrecita).
– Cuando Inés se apareció a sus padres después de muerta, llevaba un cordero en brazos.

Todas estas cosas –y algunas más- se han dicho acerca de por qué Santa Inés lleva un cordero. La verdad es que la mayoría no merecen mucha atención, más allá de la anécdota. En realidad, el hecho de que Santa Inés lleve un cordero, se podría resumir simplemente en esto:

Desconocemos el auténtico nombre de esta niña mártir de los primeros siglos del cristianismo, aun cuando legendariamente se nos ha transmitido que nació en la gran gens romana Clodia (en cuyo caso, su nombre propio podría haber sido Clodia, ya que era costumbre poner a las mujeres de una gens el patronímico familliar, pero en este caso particular es indemostrable). No conociendo su nombre verdadero, empezó a atribuírsele el de Agnus, que en latín significa cordero, hasta modificarse y feminizarse en Agnes, esto es, Inés. ¿Por qué? Probabemente como alegoría propia de una víctima degollada. Las primeras representaciones de esta mártir no la distinguen de las otras. A partir del siglo X empieza a aparecer con el cordero en brazos, ¿por qué? Pues para indicar su nombre a las masas de cristianos analfabetos que no podían leer su nombre (SANCTA AGNES), pero que sí veía el cordero, y recordando que es Agnus, la identificaban enseguida como Agnes, Inés. Con el tiempo, hasta el letrero dejó de aparecer, y se quedó únicamente el cordero.

A partir de ahí, las piadosas y bellas alegorías de la cordera degollada, la inocente víctima inmolada y demás símiles que se pueden hacer con el cordero, son posteriores a la generalización de la representación de esta Santa con el cordero, que tienen sin duda origen en la primera elección del nombre. Y aún posteriores a esto son esos detalles legendarios de la larga cabellera dorada, el ángel que la defendía en el burdel, la hoguera que no la consumía, etc. Incluso se ha llegado a obviar la auténtica edad de la mártir (13 años) haciéndola pasar por una joven muchacha o, incluso, por una mujer adulta, en la mayoría de sus representaciones artísticas.

Meldelen

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Santa Inés: historia y leyenda de una niña mártir

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Óleo de la Santa obra de Andrea del Sarto (1530). Catedral de Pisa (Italia).

Hoy, día 21 de enero, gran parte de la cristiandad celebra la memoria de una niña romana que sufrió martirio entre los siglos III-IV de nuestra era, y de la que nada sabemos aparte de este único dato, pero que ha bastado para convertirla en una de las principales mártires de la Antigüedad y una de las Santas más veneradas de todos los tiempos.

Su existencia histórica y la autenticidad de su martirio están fuera de toda discusión, a pesar de que desconozcamos los detalles del mismo. San Dámaso, en el siglo IV, compone un himno en su honor y éste es el primer dato que de ella tenemos, pero cabe resaltar que él no la conoció más que por una tradición local que ya circulaba entonces. Es decir, que probablemente ya no tenía referencias concretas y hubo de desarrollarlas, aunque nadie cuestiona su criterio; como tampoco el de San Ambrosio, que en su libro “De Virginibus” (377) la compara con la heroína griega Leena –una concubina que fue torturada brutalmente para que delatara a un amante acusado, y prefirió seccionarse ella misma su propia lengua a dentelladas, escupiéndola luego a sus verdugos, antes que  traicionarle-. Haciendo referencia al nombre de Inés (“Agnes”, en latín, que remite a “agnus”, “cordero”; y por extensión significa “pureza e inocencia”) dice que él mismo es ya todo un elogio (“nomen virginis titulus et pudoris”) y afirma que con sólo doce años de edad habría sufrido martirio por la pureza y la fe: “In una hostia duplex martyrium pudoris et religiones”. En efecto, parece que Inés, debido a su corta edad, no podía ser presentada a juicio y sin embargo enfrentó un proceso y una condena a muerte con un coraje que Ambrosio exalta convencido. En su escrito “De officiis ministrorum” este autor vuelve a hablar de Inés resaltando que corrió peligro no sólo su vida, sino también su virtud (virginidad) y castidad. También escribe una carta a su amigo Simplicio en que la compara con Tecla y Pelagia, otras dos mártires destacadas por la defensa de su virginidad.

Otro autor que habla de ella es el poeta Aurelio Prudencio, que le dedica el himno 14 de su Peristephanon, haciendo referencia a los textos de Dámaso y Ambrosio y recogiendo una leyenda popular de entonces: Inés, a pesar de no ser más que una niña, es interrogada por un juez que alterna halagos con amenazas y finalmente la condena a exponerla desnuda en público. Un joven que se deleitó en mirarla lascivamente, fue repentinamente castigado con la muerte, por lo que ella, apiadada, le resucitó. Finalmente murió decapitada. Otros autores también la alaban como ejemplo de mártir purísima: San Jerónimo, Nicetas de Remesiana, San Máximo de Turín, San Agustín de Hipona y San Gregorio Magno.

La Santa socorrida por un ángel. Óleo de Alessandro Turchi "l'Orbetto" (ca. 1620). County Museum of Art, Los Ángeles, California (EEUU).

La Santa socorrida por un ángel. Óleo de Alessandro Turchi “l’Orbetto” (ca. 1620). County Museum of Art, Los Ángeles, California (EEUU).

¿Cómo fue el martirio de Santa Inés? Ya he dicho que nos es desconocido salvo si damos crédito a lo que dicen Dámaso y Ambrosio, quienes se contradicen entre sí: el primero afirma que murió quemada en la hoguera; el segundo, al igual que Prudencio, afirma que fue decapitada. Sin embargo todos coinciden en decir que era una niña, no una mujer todavía, y añade Ambrosio que a pesar de su poca edad, que la preservaba  de testificar, fue llevada a juicio.

Hasta aquí los datos más tempranos y más fiables de la Santa, que, como indico, se basan en tradiciones y leyendas populares contemporáneas a estos autores, aunque la autoridad de Dámaso y Ambrosio no las cuestiona nadie. Sin embargo existen dos passio sobre ella (una griega breve y una latina que amplía la primera) que juega con los datos dados por estos autores, pero mezclándolos y dando como resultado un relato muy fantasioso y poco creíble. Veamos una síntesis del mismo.

Martirio de la Santa. Óleo de Giulio Cesare Procaccini (ca. 1590-1625). Newhouse Galleries, Nueva Jersey (EEUU).

Inés, hija de una familia patricia del siglo III, consagra su virginidad a Dios y ve estallar la persecución con sólo doce años de edad. Denunciada ante el prefecto de Roma, ella permanece fiel a su fe y a su voto virginal entre lisonjas y amenazas. Es condenada a ser exhibida desnuda ante la multitud en el circo Agonal –actual plaza de Navona, en Roma- para su humillación pública (versiones posteriores, malinterpretando este dato, la sitúan en un prostíbulo). Cuando un joven intenta violarla, cae muerto al suelo y ella, compadecida, lo hace resucitar con sus oraciones. Echada al fuego, las llamas de apagan sin dañarla y finalmente muere degollada, como un cordero, de ahí su nombre –el auténtico es desconocido- y su posterior representación llevando un corderito con ella. Esta passio, como digo, está poblada de elementos fantasiosos y rebuscados –el crecimiento antinatural de su cabellera para tapar su desnudez, el ángel que se aparece para taparla con ropa, los grandilocuentes discursos e interrogatorios, que si un joven patricio se había enamorado de ella- por lo que resulta mejor ceñirse a los escuetos datos de los primeros autores.

Sea como fuere, la mártir fue enterrada en las catacumbas de la Via Nomentana –que tomaron su nombre- y allí la princesa Constantina, hija del emperador Constantino, mandó erigir una basílica en su honor al verse curada de una enfermedad tras acudir a la Santa.  Es allí donde todos los años, el día de hoy se bendicen dos corderitos y se regalan al Papa para que éste haga tejer con su lana los palios de los arzobispos y patriarcas.

El año del martirio también es desconocido, pero se lo ha ubicado entre el 259 y el 251, coincidiendo con la persecución de Decio, en tiempos del prefecto Sinfronio, que aparece mencionado en la passio. Pero otros la colocan en tiempos de Diocleciano: año 304.

Detalle del cráneo de la Santa. La inscripción del relicario dice: AGNE SANCTISSIMA (Santísima Inés). Iglesia de Sant'Agnese In Agone, Roma (Italia).

Hablemos de sus reliquias. Extraída de su nicho original, en el siglo IX se la veneraba en una arca puesta en la parte alta de la cripta bajo la basílica de la Via Nomentana. Es en esta época cuando la cabeza es separada del cuerpo y enviada al Sancta Sanctorum del Palacio Pontificio. Actualmente está en la Basílica de Sant’Agnese In Agone (en la plaza Navona, donde estuvo el circo Agonal) donde podemos venerarla en su preciosa urna y, siendo visible al fiel, podemos constatar su tamaño reducido y por tanto, la niñez de la mártir se confirma con sólo verla.  Es también en esta época cuando probablemente se junta su cuerpo con el de su supuesta hermana, Santa Emerenciana, y el 21 de enero de 1621, ambas son depositadas en una urna de plata bajo el altar de la basílica de la Nomentana (Sant’Agnese Fuori le Mura) donde actualmente siguen. Hay que decir, por otra parte, que el cráneo de Santa Inés fue examinado en 1903 por Lepponi y éste concluyó que, en efecto, pertenece a una niña que murió entre los once y los trece años de edad.

Como seguramente ya sabéis, por su corta edad y su virginidad se ha convertido en patrona de doncellas y niñas, y se la representa portando un cordero, alusión al nombre con que la conocemos, de pie sobre una hoguera, degollada, con una espada o siendo asistida por un ángel mientras es atacada por un joven. Una larguísima cabellera, la mayoría de veces rubia, es también un atributo frecuente en ella. Todo detalles sacados de la passio.

Sepulcro de las Santas Inés y Emerenciana. Basílica de Sant'Agnese Fuori le Mura, Roma (Italia).

Podría seguir hablando de más datos sobre bibliografía y arqueología vinculadas a la Santa, pero temo extenderme demasiado y cansar a mis lectores, por lo que resumo las cuestiones fundamentales que he ido exponiendo: Santa Inés es una mártir real, que era todavía niña en el momento de su muerte y que recibió muy pronto culto, acaso por el impacto que debió causar el martirio de una criatura de tan corta edad. Sin embargo, no conocemos los detalles de su vida y martirio, ya que la passio es simplemente un relato devoto, y sólo nos podemos ceñir a alguna vaga afirmación de los primeros autores sobre su pureza y valentía, que adolecen de cierto estereotipamiento. No sabemos tampoco cómo se llamaba. Pero hoy nadie duda ya de que existió y de que su martirio es real; y de que las reliquias son auténticas.

Meldelen

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