Beato Isidoro Bakanja, catequista congoleño mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotomontaje coloreado basado en una fotografía original del Beato.

Pregunta: Sé que hace unos años fue beatificado un catequista africano, pero no conozco ni su nombre, ni su vida y como yo también soy catequista en mi parroquia, pues siento cierto interés en este tema. Os agradecería me ayudarais, si podéis. Muchas gracias y sabed que nos estáis haciendo un inmenso favor con vuestro maravilloso blog. Todos los días lo visito. Una catequista de Salamanca.

Respuesta: Efectivamente, llevas razón ya que te refieres al Beato congoleño Isidoro Bakanja. No se sabe mucho acerca de él, pero lo que conocemos, te lo decimos.
Nació de padres paganos en Ikengo entre los años 1880 y 1890, estableciéndose en los primeros años del siglo XX en Coquilharville, la actual Mbandaka, donde trabajó como ayudante o peón de albañil en una empresa belga instalada en lo que entonces era el Congo Belga. Allí conoció la religión católica recibiendo el bautismo el día 6 de mayo, con algo más de veinte años y cambiando su nombre a Isidoro. Cuando se le acabó el contrato de trabajo se trasladó a su pueblo, Ikengo, y de allí pasó a Busina, quedándose en casa de su primo Camilo, que también trabajaba para los belgas. Allí fue contratado como sirviente en casa de uno de los directores de la empresa, que se lo llevó consigo a Ikiki en el año 1909.

En Ikiki lo pasó realmente mal, pues era el único cristiano negro y no tardó con encontrarse con la hostilidad de un ambiente agnóstico entre los belgas y pagano entre los congoleños. El jefe de la empresa, Van Canter, se jactaba públicamente de su odio hacia los católicos, ya que acusaba a la jerarquía católica de que los nativos no temiesen la autoridad de los europeos. El propio Isidoro fue víctima de tanto odio anticristiano, pues al saber Van Canter que Isidoro era católico practicante y que llevaba al cuello el escapulario de la Virgen del Carmen, la tomó contra él. Isidoro se negó a quitarse el escapulario como le exigía el empresario, por lo que fue torturado salvajemente hasta dejar su cuerpo completamente ensangrentado y amarrado con cadenas sus pies.

Cambiado el director de la empresa, el nuevo jefe se apiadó de él, lo curó y se lo llevó consigo a Busira, donde Isidoro vivió unos seis meses con los insufribles dolores causados por el martirio al que había sido sometido por su anterior jefe y así, con resignación cristiana y perdonando a su verdugo murió el día 15 de agosto del año 1909. Tendría unos veintitrés o veinticuatro años de edad. Un tribunal belga condenó al que causó tales crueldades a Isidoro.

Como era evidente que la muerte de Isidoro fue debido a su profesión de fe, la autoridad eclesiástica del Congo recogió todos los testimonios necesarios e inició el proceso de beatificación, que fue admitido por la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos en día 11 de junio de 1977. Isidoro Bajanka fue beatificado por el papa San Juan Pablo II el día 24 de abril del año 1994. Era así el segundo beato zaireño (congoleño), mártir de la fe, como lo había sido la primera beata, Anuarita Nengapeta. Su fiesta es el día 15 de agosto, pero como mañana trataremos sobre la Asunción de la Santísima Virgen, escribimos hoy sobre él.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es