San Judas Tadeo, siervo de Jesucristo

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Busto barroco alemán del Santo apóstol.

Busto barroco alemán del Santo apóstol.

Aunque son varias las opiniones de los Santos Padres y de los evangelistas sobre la piadosa prosa del apóstol San Judas Tadeo, todos comparten la opinión de que históricamente, él es descendiente del linaje real de David y por lo tanto, como tal, es consaguíneo de Jesucristo. En efecto, el padre de San Judas, llamado Cleofás, era hermano de San José, esposo de la Santísima Virgen; la madre, llamada María de Cleofás, era prima de la mismísima Virgen María, luego San Judas Tadeo era primo carnal de Jesús.

San Judas fue uno de los doce apóstoles y es enumerado, según San Mateo, en el décimo puesto de la jerarquía apostólica y, según San Lucas, en el undécimo puesto. El campo de acción de San Judas fue amplísimo; primero evangelizó Judea, después Mesopotamia y finalmente, Persia llevando a esos lugares la luz de la verdad, transmitiendo la palabra del Señor y obrando, en su nombre, los milagros más significados. El número de sus discípulos aumentaba de día en día, atraía hacia sí a muchísimos cristianos, nombraba diáconos, ordenaba a sacerdotes y obispos y fundaba iglesias cristianas en todas las tierras por las que pasaba.

Vuelto de Persia, se reunió con el apóstol San Simón y junto a él tuvo que combatir firmemente contra las herejías de Zaroes y de Arfexat, sacerdotes idólatras, que habían transtornado la conciencia de aquel pueblo, preparándole para revelarse contra la palabra y las obras de los dos santos apóstoles. San Judas sabía que su misión terrena llegaba a su fín y que el martirio, para gloria de Dios, era inminente.

Estando juntos en Suamyr, en Persia, los dos apóstoles buscaron alojamiento junto a un discípulo llamado Semme; la mañana siguiente a su llegada, los sacerdotes idólatras de aquella ciudad, seguidos de una gran multitud de gentes incitadas por las presiones de Zaroes y Arfexat, rodearon la casa de Semme reclamando a voz en grito la entrega de los dos apóstoles: “Entréganos, Semme, inmediatamente a los enemigos de nuestros dioses o quemarenos la casa”. Estas palabras amenazantes no admitieron réplica: San Judas y San Simón se entregaron, víctimas por su fe, a las manos de aquellos enloquecidos que les obligaron inútilmente a adorar a los ídolos. Apaleados hasta la muerte, encontraron fuerzas para mirarse a los ojos y San Judas, vuelto hacia su compañero de martirio, le dijo: “Hermano, veo al Señor Nuestro Jesucristo, que nos llama hacía sí”.

Milagros de los Santos Simón y Judas. Iluminación de un manuscrito de la Leyenda Áurea, Jean le Tavernier (s.XV).

Milagros de los Santos Simón y Judas. Iluminación de un manuscrito de la Leyenda Áurea, Jean le Tavernier (s.XV).

Aquella turba de idólatras, ignorante de estos celestiales coloquios, empujadas por un furor insano, se abalanzó con mayor furia sobre los cuerpos sanguinolentos de los dos santos apóstoles, destrozándolos: la corona del martirio brillaba sobre sus gloriosas cabezas. Mientras sus almas volaban hacia la Patria eterna y eran puestas a la derecha del Padre por Aquel que había dado su vida en holocausto, el cielo de Suamyr, teatro de aquel bárbaro martirio, fue rasgado por terribles rayos, el templo idólatra se derrumbó y los dos sacerdotes Zaroes y Arfexat fueron fulminados por la justicia divina. Se estima que el martirio ocurrió en el año 70 de la era cristiana, o sea, treinta y seis años después de la Ascensión de Jesucristo a los cielos.

Los cuerpos de los dos santos apóstoles fueron custodiados en Babilonia, en un suntuoso templo hecho construir en tres años por un rey cristiano, llegando a ser su sepulcro inmediatamente glorioso por la frecuencia de los milagros obrados por los dos santos. Desde Babilonia las reliquias fueron llevadas a Roma y puestas en la Basílica Vaticana a los pies de un altar dedicado a los dos santos apóstoles mártires. En la Basílica de San Pedro del Vaticano, las reliquias de Simón el Cananeo y Judas Tadeo son veneradas desde el 27 de octubre del año 1605 en el altar central del transepto izquierdo o tribuna de los Santos Apóstoles Simón y Judas, que en el año 1963 fue dedicado a San José, patrono de la Iglesia Universal. Los restos estuvieron previamente puestos en un altar dedicado a ellos en la antigua basílica, que fue transformado en capilla por el Papa Pablo III. El cráneo de San Simón se encuentra en el Museo de la catedral de Pienza.

La Iglesia griega lo venera el día 19 de julio con gran solemnidad. Es importante el culto que le tributan los armenios que fijan la fecha de la memoria del santo el día 16 de febrero o los coptos, que lo fijan el 2 de julio. San Judas Tadeo, junto con Santa Rita de Cascia, son invocados como protectores de los casos imposibles. En la Iglesia latina la fiesta de los dos santos apóstoles se celebra el día 28 de octubre.

El Santo mostrando la imagen de Cristo. Estampa devocional.

El Santo mostrando la imagen de Cristo. Estampa devocional.

Judas Tadeo, apóstol de la Síndone
Una tela, el Mandylion (pañuelo) sobre la cual está impresa la imagen del rostro de Jesús. Un viaje desde un camino incierto, copias reproducidas en monedas y en iconos. Una historia que se entrelaza con aquella de la Síndone. Existen documentos que indican que fue el apóstol San Judas Tadeo el que llevó a Edessa (la actual Urfa en Turquia), la imagen que conserva la “fisonomía de la forma humana de Jesús”. Existen testimonios que permiten identificar el propio Mandylion con la tela que se guarda en la catedral de Turín. Emanuela Marinelli, profesora, sindonóloga desde el año 1977 con muchísimos años de cursos formativos, con muchos libros y estudios sobre sus espaldas, vuelve sobre este viaje y esta historia acompañándola con la proyección de numerosas diapositivas.

Estamos en la parroquia de San Giuda Taddeo ai Cessati Spiriti, en el barrio Appio-Latino de Roma, cuatro dias antes de la fiesta patronal que como he dicho se celebra el 28 de octubre. Sin ningún aire de sensacionalismo, impulsado por el párroco don Attilio Nostro, pero con la intención de poner en valor la devoción al santo que nos invita a contemplar el rostro de Cristo. El que propone es Jesús, a través de la memoria de su gloriosa resurrección. Es en este contexto en el que en la parroquia recien inaugurada, es colocada junto al altar de la iglesia, una escultura que representa a Judas Tadeo, con un rostro radiante, con un trapo entre sus manos que lleva impreso el rostro de Jesús. Dice Marinelli: “Él no pide veneración para sí mismo, sino para Cristo”. Judas, llamado Tadeo – o sea “de pecho amplio”, “magnánimo” -, que era el hermano de Santiago (apóstol como él, hijo de Alfeo y de María de Cleofá), evangelizador de Persia y de otras regiones de Oriente, patrono de las causas imposibles, por la oración escuchada de manera milagrosa incluso cuando la demanda de toda espectativa humana parece no tener esperanza, es invocado ahora, por Emanuela Marinelli, también como santo patrono de los sindonólogos, los estudiosos de la Síndone, porque él contribuyó a salvar la Síndone.

Según las informaciones aportadas por los autores siríacos, la actividad apostólica de Judas Tadeo llegó a Edesa. Él llevó allí el Mandylion como lo atestigua en el siglo VIII Jorge el Monje: “Está en la ciudad la imagen de Cristo no hecha por mano humana alguna, que obra extraordinarias maravillas. El mismo Señor, después de haber impreso en un “soudarion” el aspecto de su forma, envió la imagen que conserva la fisonomía de su forma humana por intermedio de Tadeo apóstol a Abgar, toparca de la ciudad de los edesenios y lo curó de su enfermedad”. De este mismo periodo existe otro documento del secretario del Patriarca Tarasio, que cuenta la llegada de Tadeo a Edesa y la veneración de los habitantes de la ciudad a la “fisonomía del Señor no hecha por mano de hombre alguno”. Lo que parece, un pequeño pañuelo, Emanuela Marinelli revela que se trata de “una tela doblada, replegada”. Y hace hincapié en la identidad del rostro de la Síndone y las copias del Mandylion, por ejemplo, aquellos de los iconos realizados a partir del siglo VI: hay más de cien puntos de congruencia, es decir, la superposición de las dos figuras.

Tabla del Santo en la Piccola Casa, Roma (Italia).

Tabla del Santo en la Piccola Casa, Roma (Italia).

Carta Católica de San Judas
(atribuida a San Judas Tadeo)

Introducción a la lectura
Esta epístola es un texto muy singular e interesante, ya sea por el carácter duro y amenazante que revela a un autor profundamente celoso de la Palabra de Dios y de las enseñanzas cristianas. Se evidencia una clara preocupación: defender los fundamentos de la fe, denunciar los errores y a los partidarios de tendencias desviadas. El contexto histórico es el de finales del siglo I, en los últimos años de la era apostólica.

El autor se presenta como Judas, hermano de Santiago, la persona más influyente de la comunidad de Jerusalén y parece ser un personaje que, después de la muerte de su hermano Santiago en el año 62, había tenido un rol importante en aquella comunidad. Se trata, por lo tanto, de un hombre muy bien informado sobre la literatura hebrea y sobre los acontecimientos de su tiempo. El modo expecialmente fuerte en el que se expresa no debe sorprender si se piensa que responde a un estilo muy decidido, bastante frecuente en la literatura religiosa de su tiempo.

Contenido de la Carta
La epístola se inicia con la presentación y el saludo del autor (vv. 1-2), que presenta un inicial intento remoto y una razón urgente para ponerse en contacto con los destinatarios, a los que conoce bien y con los que conecta lo suficiente como para llamarlos “queridísimos” (3).

Entrando en el cuerpo de la carta, el autor se expresa inmediatamente en términos de abierta denuncia contra los perturbadores de la verdadera fe y de las enseñanzas ortodoxas (4). En su condena expresa más de una vez la historia de la salvación a aquellos que niegan o corrompen la revelación del Señor (5) y les advierte para que reflexionen y rectifiquen. Sigue una pesada evalución (8) de los que perturban a la comunidad creyente, frente a las amenazas (11) a los culpables y hace referencia a los castigos ejemplares que encontramos en el Antiguo Testamento (14). La conclusión se caracteriza por una celosa preocupación pastoral (17).

Detalle de una imagen del Santo venerada en Racconigi, Italia.

Detalle de una imagen del Santo venerada en Racconigi, Italia.

Apela a la comunidad para que se mantenga fiel a las enseñanzas apostólicas dando algunas pautas útiles para este caso. En este sentido, se indica una espiritualidad que se basa en la auténtica fe, en la oración al Espíritu Santo (20), cuidando mantenerse en el amor de Dios con una actitud humilde de espera en la misericordia del Señor (21).

Las últimas palabras insisten en una verdadera y real táctica de comportamiento para la mejor recuperación de la situación anterior y prevenir los riesgos: primero convencer a los vacilantes, arrebatar a cuantos más posibles del error, compasión y preocupación por los irrecuperables y finalmente, prevenir un riesgo de contagio (23). La epístola concluye con una solemne doxología de alabanza a Dios, glorioso, potente y eterno (24). La confianza en Él garantiza vivir en la esperanza y conseguir la salvación.

Texto de la Epístola
Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, saluda a aquellos que son llamados y amados por Dios Padre y protegidos en Jesucristo. A vosotros, la misericordia, la paz y el amor en abundancia.

Queridos míos, yo tenía un gran deseo de escribiros acerca de nuestra común salvación, pero me he visto obligado a hacerlo con el fin de exhortaros a combatir por la fe, que de una vez para siempre ha sido transmitida a los santos. Porque se han infiltrado entre vosotros ciertos hombres, cuya condenación estaba preanunciada desde hace mucho tiempo. Son impíos que hacen de la gracia de Dios un pretexto para su libertinaje y reniegan de nuestro único Dueño y Señor, Jesucristo.

Quiero recordar, aunque vosotros ya lo habeis aprendido de una vez por todas, que el Señor, después de haber salvado al pueblo sacándolo de Egipto, hizo morir enseguida a los incrédulos y que a los ángeles que no supieron conservar su preeminencia y abandonaron su propia morada, el Señor los tiene encadenados eternamente en las tinieblas para el juicio del gran Día.

San Judas Tadeo. Lienzo de Georges de La Tour (1615-1620). Museo Toulouse, Albi (Francia)

San Judas Tadeo. Lienzo de Georges de La Tour (1615-1620). Museo Toulouse, Albi (Francia)

También Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas que se prostituyeron de un modo semejante a ellos, dejándose arrastrar por relaciones contrarias a la naturaleza, han quedado como ejemplo, sometidas a la pena de un fuego eterno. Lo mismo pasa con estos impíos: en su delirio profanan la carne, desprecian la autoridad e injurian a la majestad.

Ahora bien, el mismo arcángel Miguel cuando se enfrentaba con el demonio disputando con él respecto del cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir contra él ningún juicio injurioso, sino que dijo solamente: “Que el Señor te reprima”. Estos impíos, en cambio, hablan injuriosamente de lo que ignoran; y lo que conocen por instinto natural, como animales irracionales, sólo sirve para su ruina.

¡Ay de ellos!, porque siguieron el camino de Caín; por amor al dinero cayeron en el extravío de Balaam y perecieron en la rebelión de Coré. Ellos manchan las comidas fraternales porque se dejan llevar de la glotonería sin ninguna vergüenza y solo tratan de satisfacerse a si mismos. Son nubes sin agua llevadas por el viento, árboles otoñales sin frutos doblemente muertos y arrancados de raiz; olas bravías del mar, que arrojan la espuma de sus propias deshonras, estrellas errantes a las que está reservada para siempre la densidad de las tinieblas.

A ellos se refería Enoc, el séptimo patriarca después de Adán, cuando profetizó: “Ya viene el Señor con sus millares de ángeles para juzgar a todos y condenar a los impíos por las maldades que cometieron y a los pecadores, por las palabras insolentes que profirieron contra él”. Todos estos son murmuradores y descontentos que viven conforme al capricho de sus pasiones: su boca está llena de petulancia y adulan a los demás por interés.

Pero en cuanto a vosotros, queridos míos, acordáos de lo que predijeron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Ellos les decían: “En los últimos tiempos habrá gente que se burlará de todo y vivirá de acuerdo con sus pasiones impías”. Estos son los que provocan divisiones, hombres sensuales que no poseen el Espíritu. Pero vosotros, queridos míos, edificáos a vosotros mismos sobre el fundamento de la fe santísima, orando en el Espíritu Santo. Mantenéos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la vida eterna. Tratad de convencer a los que tienen dudas y salvadlos liberándolos del fuego. En cuanto a los demás, tened piedad de ellos, pero con cuidado, aborreciendo hasta la túnica contaminada por su cuerpo.

Sepulcro de los Santos Simón y Judas Tadeo. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Sepulcro de los Santos Simón y Judas Tadeo. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

A Aquel que puede preservaros de toda caida y haceros comparecer sin mancha y con alegría en la presencia de su gloria, al único Dios que es nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea la gloria, el honor, la fuerza y el poder, desde antes de todos los tiempos, ahora y para siempre. Amén.

Damiano Grenci

Bibliografia y sitios
* atorinoinfo.it
* compagniadeicavalieridisangiudataddeo.it
* Enciclopedia dei Santi, Città Nuova
* Kuhn, Die Polnische Kunst von 1800 bis zur Gegenwart, Berlino 1930, pp. 67, 129;
* L. Llewellyn, Folk Art in Poland, in Magazine of Art, XLII (1949), pp. 27-29; Kaftal, coll. 965-68;
* M. Walicki, Malarstwo Polskre XV weekn, Varsavia 1938, tav. 47; Braun, coll. 389-91;
* saintjude.biz
* sangiudataddeo.net
* santiebeati.it
* Vincenzo Mercante, La leggenda del principe triste e il santo dei casi disperati. San Giuda Taddeo, Ed. Il Segno
* web.tiscali.it/ghirardacci1/quaderni/giuda/giuda.html
* xoomer.alice.it/santi_santini/Home.html

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Santos Simón Zelotes y Judas Tadeo, apóstoles mártires

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Miniatura de los Santos en un breviario romano del siglo XV.

San Simón, apóstol:
En la lista de los doce apóstoles es nominado en el undécimo puesto, llamándolo Simón el Cananeo (Mateo, 10, 4; Marcos, 3, 18). San Lucas, sin embargo lo pone en el décimo puesto y lo llama Simón Zelotes (Lucas, 6, 15 y Hechos, 1, 13). El significado de este doble apelativo es el mismo: “ardiente de celo” por la ley y por la práctica del culto (Gálatas, 1, 14), lo que el profetas Elías llamaba “ardiente de celo por Iahweh” (Primero Reyes, 19, 10). Muchos lo confunden con un primo del Señor llamado también Simeón (o Simón), hermano de Santiago el Menor, al que sucedió como obispo de Jerusalén desde el año 62 al 106, fecha de su martirio en tiempos del emperador Trajano. Los bizantinos y los coptos lo identifican con Natanael de Caná, entendiendo así erróneamente el apelativo de cananeo o con el director de la mesa en las bodas de Caná (Juan, 2, 8 y siguientes). Los bizantinos dicen que predicó en África y en Gran Bretaña, pero esto carece de cualquier valor histórico. Los latinos y los armenios dicen que predicó y murió martirizado en Armenia. Fortunato, obispo de Poitiers dice que los apóstoles Simón y Judas fueron sepultados en Persia, donde según la historia apócrifa de los apóstoles, habrían sido martirizados, concretamente en Suanir. Esta información aparece en el Martirologio Jeronimiano que conmemora a los dos apóstoles el 28 de octubre y el 29 de junio. Las tradiciones conservadas en el Breviario Romano lo hacen predicar en Egipto y con San Judas, en Mesopotamia, donde sufrirían el martirio. Los bolandistas, admitiendo la predicación del apóstol en Persia y en Egipto, considera como legendaria la predicación en otros lugares de África y sobre todo en Gran Bretaña.

En el siglo IX, el monje Epifanio afirmaba que en Bósforo había reliquias de San Simón y que una tumba del santo existía en Nicopsis, en el Cáucaso occidental y que allí, desde el siglo VI, había una iglesia a él dedicada por parte de los griegos. Esta tumba de Nicopsis es también recordada en la “Vita” georgiana de San Gregorio el Agiorita. Según el “Liber pontificalis”, en la antigua basílica de San Pedro en Roma existía una capilla dedicada a los dos apóstoles, capilla en la que era guardado el Santísimo Sacramento y la iglesia de San Saturnino de Toulouse presume también de poseer reliquias de ambos. Beda, en el 735, Adón en el 860 y Usuardo en el 875, así como el Martirologio Romano, fijaron su festividad el día 28 de octubre; esta fecha es confirmada por los sacramentarios gregoriano y gelasiano.

Milagros de los Santos. Iluminación de un manuscrito de la Leyenda Áurea, Jean le Tavernier (s.XV).

Normalmente se le representa junto con los demás apóstoles: representaciones del Cenáculo y de Pentecostés, en la Dormición de la Virgen, en los grandes mosaicos bizantinos que coronan al Cristo Pantocrator, etc. Pero particularmente, se le representa junto a San Judas Tadeo, junto al cual sufriría el martirio en su defensa de la fe en contra del culto a los ídolos. Por influencia de la “Leyenda Áurea”, en Occidente, su martirio es representado de forma diferente a como lo hacen las Actas apócrifas de los Apóstoles, pues es representado serrado en dos como el profeta Isaías, y se le pone como atributo una sierra. Su culto está muy difundido en todo el mundo cristiano, pero de manera especial en la región de Venecia y en Dalmacia. Pinturas, esculturas, vidrieras y otras formas artísticas se conservan en Venecia, Merlevenez, Guérande, Fidenza, Roma, Chartres, Reims, Colonia, Zadar, Blutenburg, Brera, Vich, etc.

San Judas Tadeo, apóstol:
San Judas Tadeo es uno de los doce apóstoles de Cristo y así aparece mencionado en los Evangelios canónicos y en los Hechos de los Apóstoles: Mateo, 10, 3; Marcos, 3, 18; Lucas, 6, 16 y Hechos, 1, 13. Desde el punto de vista etimológico, Tadeo significa “magnánimo, valiente”, aunque también se puede considerar una deformación Judas, Teuda, Tadeo.Y todos sabemos que Judas significa “alabanzas sean dadas a Dios”. En algunos códices de la antigua versión latina de la Biblia, se le denominaba Judas Zelotas y es un apóstol distinto al célebre Judas Iscariote, el que traicionó a Jesús.

No se sabe en qué momento empezó a formar parte del grupo de los doce y hay quienes afirman que San Judas Tadeo y Santiago Alfeo, ambos apóstoles, eran hermanos de sangre. El evangelista Juan lo menciona en la última cena (Juan, 14, 22). Después de Pentecostés asistió al primer Concilio de Jerusalén y desde el punto de vista histórico, no se sabe nada más de él.

Relicario de San Simón apóstol en la iglesia de Podeanu, Bucarest (Rumanía).

La tradición oriental dice que predicó en Palestina y en las regiones vecinas, pero tradiciones más tardías lo hacen predicador en Arabia, Mesopotamia, Armenia e incluso en Persia, junto con el apóstol Simón Zelotes. Los textos sirios más antiguos lo presentan como mártir en Arado (Beirut) mientras que otros textos dicen que murió pacíficamente en Odessa, cerca de Abgar. Si esto fuese cierto, sería el segundo apóstol que no murió mártir, pero pocos son los hagiógrafos que mantienen esta tesis.

La tradición mantenida en occidente, es que junto con San Simón Zelotes, predicó en Persia donde ambos sufrieron el martirio en la ciudad de Suanir, existiendo un texto latino del siglo VI escrito por un tal Abdías que llega a decir que San Simón murió aserrado por medio y San Judas, degollado con un hacha. En occidente ambos son celebrados el día 28 de octubre, aunque en muchas iglesias se le conmemora los días 28 de todos los meses del año. Los griegos lo conmemoran el día 19 de junio, los armenios el 16 de febrero y los coptos el 2 de julio. Se dice que San Judas Tadeo es el patrón de los imposibles. Esto es así porque Santa Brígida de Suecia escribe que un día se le apareció Jesús y le dijo: “Cuando quieras algo pídelo a Judas Tadeo”. A raíz de eso no sólo se le venera en las iglesias sino que también han aparecido numerosas novenas supersticiosas que, en el fondo, lo que han perseguido es simplemente un interés económico.

Iconográficamente se le representa siempre como un hombre maduro, barbudo y hasta viejo, con un hacha (haciendo mención al martirio y con un libro (mención de la Epístola). Sólo existe una pintura que lo representa como imberbe y casi adolescente: se encuentra en el Vaticano y es de un autor anónimo del siglo XV.

Pero, ¿qué decir de la Epístola o Carta Apostólica de Judas? ¿Es de él? Esta es una epístola canónica, que forma parte del Nuevo Testamento y que fue escrita en griego entre los años 62-65, antes de la caída de Jerusalén. La escribe un tal Judas que se llama hermano de Santiago (recordar que Lucas en 6-16, lo denomina Judas de Santiago), pero no todos los exégetas lo identifican con este apóstol.

Antiguo sepulcro de los Santos (s.IV) en la iglesia de San Giovanni in Valle, Verone (Italia).

Sea o no sea suya, los rasgos principales que caracterizan a esta Epístola son la denuncia de las herejías de los primeros tiempos, pone a sus destinatarios en guardia contra las falsas doctrinas, condena la lujuria y la adulación interesada, anima a estar firmes en la fe, anuncia que surgirán falsos profetas y maestros, alienta el amor a Dios y al prójimo, exhorta a la paciencia y concluye la carta con una oración.

Las reliquias de los dos santos, en los siglos III y IV se encontraban en Verona, pero actualmente están en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Reliquias pequeñas de ambos existen en otros países como España, Italia, Francia, Rumania y Alemania. En cuanto a su culto hay que decir que ha sido venerado siempre, desde el siglo I.

Antonio Barrero

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Todos los Santos delincuentes, rogad por nosotros

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De izqda. a dcha: San Dimas (cuadro de altar barroco), San Judas Tadeo (estampa devocional) y San Moisés de África (icono ortodoxo).

Un caso particular y que merece especial atención es el de la devoción popular a algunos santos por los delincuentes y también a ciertas devociones populares, algunas aceptadas por la Iglesia y otras no y hasta rechazadas totalmente por la clerecía, entre éstas están los cambios de patronazgos de algunos santos y la adopción de otros muchas veces sólo por su popularidad, me enfocaré especialmente al caso de México, puesto que la persona que me extendió la duda sobre este tema pertenece a este país, y especialmente al caso de San Judas Tadeo al cual se han comenzando a encontrar sus imágenes en las residencias de los delincuentes, lo que ha propiciado el que se le cree una mala fama al santo y ser conocido como un santo de los ladrones o una devoción de gente relacionada con el crimen, pero no me quedare sólo en el caso de San Judas, también sobre algunas devociones más, como ya mencioné, que se han destacado por ser adoptadas entre la devoción de los criminales.

San Dimas (24 de marzo) Conocido como “el buen ladrón” que murió junto a Cristo en la cruz y al que le prometió que estaría junto a Él en el Paraíso, es considerado el patrón de los delincuentes arrepentidos, aunque muchos de los aun pertenecientes a la vida delictiva le consideran simplemente como el patrón de la delincuencia y le piden su intercesión para ayudarles en su “trabajo” muy a pesar de que la Iglesia pueda estar en contra de esto, por otra parte también se le considera abogado para recuperar cosas robadas o extraviadas de lo cual el esoterismo ha hecho uso y lo envuelve en ritualismos donde usando velas negras, chile en polvo (ají picante) y rezando la oración al Santo el supuesto ladrón deberá enfermarse gravemente hasta que no devuelva lo robado, la oración en uno de sus párrafos dice de esta forma:

“¡Oh Glorioso San Dimas! Te suplico que intercedas por mí a Dios, nuestro Señor, que humille el corazón de la persona a quién me haya robado, que devuelva sin que nadie se dé cuenta ¡Oh Dimas Santo como tú fuiste ladrón bueno y justo, pues te pido que hagas aparecer lo que se me ha extraviado lo más pronto!”.

Hay que resaltar que no es el único santo al que el pueblo le cambia el patronazgo, famoso es el caso de Santa María Magdalena patrona de las prostitutas arrepentidas y que es venerada como su patrona por muchas mujeres de la vida galante sin arrepentir, siendo que estos patronazgos aunque lejos de ser aprobados por la Iglesia la gente se los da pues sienten así la  protección en su vida o en su labor aunque esta no este del todo acorde a la moral.

San Moisés de África (el Negro o el Etíope, 28 de agosto) Otro famoso Santo de la cristiandad que habría que resaltar en estos casos de delincuencia es el de San Moisés, patrón del continente africano quien según se cuenta durante su juventud se dedico al bandolerismo, salteador de caminos y asesino, hasta que se convirtió aunque no está a un muy clara la forma de su conversión y se hizo monje. Tiempo después con arduo trabajo y mortificación logró domar sus instintos violentos y se ordeno sacerdote, al ser atacado en una ocasión su monasterio, ordeno a los monjes que se fueran sin pelear y les dijo, “yo me quedo pues no quiero contradecir al Señor cuando dijo, el que hierro mata a hierro muere”, San Moisés se quedo con otros siete monjes de los cuales sólo uno sobrevivió, murió a la edad de setenta y cinco años.

El tercer caso que mencionare será el de San Judas Tadeo que es sobre el cual me hicieron la pregunta en específico, primero veremos una breve reseña de su vida.

Imagen popular contemporánea de San Judas Tadeo.

San Judas Tadeo (28 de octubre) Uno de los doce apóstoles del Señor, al parecer primo de Jesús y autor de uno de los libros del Nuevo Testamento. Después de la resurrección predico juntó a San Simón en Persia donde debido a las conversiones que obtuvieron murieron mártires, Judas decapitado por el hacha y Simón aserrado en dos mitades. A San Judas se le considera patrón de las causas difíciles y desesperadas, de los estudiantes y algunos del trabajo. Este último patronazgo es el que nos conlleva especialmente a la delincuencia, pues como bien se puede distinguir en la vida y leyenda de San Judas Tadeo no se menciona nada que tenga que ver con el mundo delictivo.

El que San Judas Tadeo se le considere particularmente en México como patrón para conseguir trabajo ha hecho que muchos delincuentes se encomienden a él, puesto que para muchas de las personas que se dedican a esto, ese es un trabajo, sumado además a la creciente devoción al Santo, que empezó a principios del siglo XX con la llegada de los misioneros claretianos al templo de San Hipólito, hasta donde el día de hoy se sigue venerando cada 28 de mes al apóstol, esta misma devoción ha hecho denigrar mucho la imagen del Santo, al grado que muchos piensan que los que le son devotos son gente del bajo mundo o que es una devoción solo de delincuentes cuando es todo lo contrario; la creciente devoción en la población al santo ha hecho que también los delincuentes se encomienden a él, eso no quiere decir en ningún modo que San Judas Tadeo, San Dimas o San Moisés, aboguen por los ladrones o que den su patrocinio ante tales actos delictivos que como bien sabemos están en contra de los mandamientos especialmente el de “no robarás” , y al ser los santos los más grandes seguidores de las leyes de Dios de ninguna forma estaría su patrocinio de por medio en un acto delictivo, es la gente las que inmiscuyen a los santos en sus actos y los que les damos esos matices, por eso algunos como San Dimas terminan en la brujería haciendo “que los ladrones se enfermen” para que devuelvan lo robado, o que San Judas Tadeo se encuentre en las residencias de muchos narcotraficantes, debido a esta situación también cabe hablar en este tema sobre las devociones que no son aceptadas por la Iglesia y que la mayoría de ellas por no decir que todas son consideradas heréticas y que van en contra de la doctrina de la Iglesia, y la mayoría de ellas reciben un culto que ha ido aumentando los últimos años, por personas que se dedican al narcotráfico, secuestros y actos delictivos de todo tipo, me enfocaré en cuatro especialmente que son los que más relevancia han tenido los últimos años en México.

Imagen popular de la Santa Muerte.

La Santa Muerte (o San la Muerte): La devoción a la Santa Muerte (o San la Muerte en Argentina) en el caso de México se remonta hasta la época prehispánica con el culto a Mictlantecuhtli (Señor de la región de los muertos) entre los aztecas y a Yum Kimil (Ah Puch) entre los mayas y a Tezcatlipoca (Señor de la Noche y de los brujos), en la época virreinal existió un culto a la muerte que después fue tratado de ser eliminado por la Iglesia pero no se logró por completo caso especial es el de San Pascualito rey en Chiapas; pero el mayor auge hacia la figura de la Santa Muerte como se conoce al día de hoy en la figura de un esqueleto vestido de negro con una guadaña en la mano, una balanza y el mundo es de finales del siglo XIX de una influencia griega y romana y sobre todo medieval a lo que a la representación de la muerte se refiere, principalmente en el estado de Veracruz, famoso por el pueblo llamado Catemaco, mejor conocido como “la ciudad de los brujos” donde un hechicero practicante de la magia negra luego de tener ciertos sueños con la muerte en el techo de su local apareció una imagen de la muerte, de inmediato acudió a la iglesia a buscar un sacerdote para que se la bendijera, pero lógicamente este se negaría ya que la aparición de este ser descarnado se debía a que en ese sitio se practicaba la magia negra. Tiempo después la imagen comenzaba a desvanecerse y el hechicero tuvo nuevamente sueños donde la muerte le pedía que hiciera una imagen suya y que le prendiera velas rojas símbolo del amor, necesario para que pudiera quitar el dolor a la muerte de los hombres. El culto a este ser descarnado es uno de los más populares entre los delincuentes pues se considera que es una entidad que “domina” la luz y la oscuridad y que a diferencia de los santos si te ayuda a hacer el mal, además algunas la consideran como “esposa de Dios” y que existe desde el principio de los tiempos como este y que por lo tanto es omnipotente y que Cristo intercede por nosotros ante ella, en una de sus oraciones más famosas dice de esta forma “Jesucristo vencedor, que en la cruz fuiste vencido”. Le visten de diferentes colores, según el color será la petición que le hagas, el negro es el que se usa para hacer el mal y el rojo para el amor. La Iglesia Católica mexicana tradicionalista, mejor conocidos como Tridentinos y que no tiene nada que ver con la Iglesia Lefebrista, son los principales difusores del culto, haciéndole misas y dedicándole iglesias como si de un santo se tratara. Se debe recordar que Cristo venció a la muerte con su resurrección y que esta es un castigo que Dios le dio al hombre por su desobediencia.

Busto de Jesús Malverde en su capilla en Culiacán, Sinaloa (México).

Jesús Malverde (Patrón de los narcotraficantes) El llamado “santo” patrón del narcotráfico, hasta el día de hoy no existe ni un documento que avale la existencia de este personaje, el cual según narra la leyenda nació en Culiacán, Sinaloa, en el Norte de México en 1870 y que según se cuenta se trato de un bandolero bueno que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, fue muy perseguido al grado de robar en la casa del gobernador del Estado; cuando ya estaba a punto de morir dice una de las leyendas que le pidió a uno de sus compadres que lo entregara con las autoridades y que la recompensa la repartiera entre los pobres, otra leyenda dice que al contrario su compadre lo traiciono para quedarse con el dinero, el bandolero Malverde es colgado y fue prohibido el que fuera enterrado, el primer milagro que se cuenta sucedió a un arriero el que según en unos casos dice que perdió una mula en otros una vaca y al ser su único sustento le pidió al ánima del hombre que estaba colgado que si lo ayudaba a encontrarlo el cubriría su cuerpo con piedras, y en el momento apareció el anime y entonces el hombre en agradecimiento cubrió su cuerpo, lo que propicio que empezara la fama al ánima de Malverde: posteriormente se construyó una capilla cercano a  donde se piensa fue colgado Malverde (cabe decir que tampoco existen los restos de este hombre) y donde se le venera hasta hoy. Los narcotraficantes le han adoptado como su patrón por asimilarse ellos al igual como Malverde como bandidos que a través de su oficio ayudan a la pobre gente de sus pueblos, cosas como esta han propiciado que muchos digan que el portar el escapulario de Malverde te protegen de las balas en las redadas de la policía, en la mayoría de los decomisos de droga que la policía hace entre los grupos de grandes narcotraficantes siempre por lo general se encuentra un altar dedicado a Malverde o a la Santa Muerte, hay que decir además que la imagen que se usa para representarlo no existía anteriormente y fue sacada de la unión del cantante Pedro Infante y de otros personajes, no habiendo nada que avale con certeza que esa imagen fuera Malverde.

Maximon (Judas Iscariote o el falso San Simón) venerado en Santiago Atitlán, Guatemala, su culto se ha difundido en gran parte del territorio mexicano, es un culto a dioses antiguos en la imagen de un hombre vestido de negro, al cual para que la iglesia por un tiempo lo permitiera decían era San Simón y de ese nombre le llaman hasta hoy y le celebran el 28 de octubre, aunque en verdad la mayoría lo asimila como Judas Iscariote, una de sus oraciones más populares dice de esta forma “ Y por aquel que vendiste por treinta monedas de plata…” con esto creo que más claro no puede estar. En el caso de este culto también los que se dedican a oficios no muy sanos le tienen por patrón, siendo que al igual que la Santa Muerte se piensa que el sirve para hacer el bien y el mal y que por lo tanto puede abogar por la delincuencia.

Retrato de Francisco (Pancho) Villa en su caballo Siete Leguas.

Pancho Villa (Francisco Villa, Doroteo Arango) Doroteo Arango, que era el verdadero nombre de Francisco Villa, es uno de los héroes de la revolución mexicana que lucho en las filas maderistas para derrocar la dictadura en 1910 en el norte de México, fue famoso por ser un bandolero y mujeriego, lo que ha movido a gente que desde su muerto le empezó un culto, especialmente le piden que los ayude en el bandolerismo así a como él lo fue, o para conseguir muchas mujeres o dinero, este tipo de culto se ah difundido sobre todo debido al espiritismo ya que muchas personas dedicadas a este oficio dicen ser usados por el espíritu de dicho héroe revolucionario.

Bibliografía:
– Genis, José, Jesús Malverde patrono de narcotraficantes y desamparados, en Crónicas y leyendas mexicanas, tomo X, México, enero, 2006, pp. 68-80.
– Genis, José, El culto al ánima de Jesús Malverde, en Crónicas y leyendas mexicanas, tomo XII, México, Agosto, 2006.
– Gómez, Marco Antonio, Delgado, José Arturo, Ritos y mitos de la muerte en México y otras culturas, Editorial Tomo, México, segunda edición, 2002.
– Niño, Eleazar Franco, El más grande error religioso de nuestro tiempo en México: el “culto” a la “Santa” Muerte, Arquidiócesis de Puebla, México, s/e, 2006.
– Olmos, José Gil, Los brujos del poder el ocultismo en la política mexicana, Debolsillo, México, quinta reimpresión, 2009.
– Sellner, Albert Christian, Calendario Perpetuo de los Santos, Hermes, México, primera edición, 1995.
– Saucedo Zarco, Carmen, Historias de Santos mexicanos, Planeta, México, primera edición, 2002.
– Zarazúa Campa, Jorge Luis, La Santa Muerte el mal de ojo y otras supersticiones, Apóstoles de la Palabra, México, s/e, 2006.

Consulta en Internet
http://www.oremosjuntos.com, consultado el 25 de octubre de 2010

http://www.santiagoatitlan.com, consultado el 30 de octubre de 2010

André Efrén

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Judas Tadeo, patrón de los imposibles

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Judas Tadeo. Lienzo de Georges de La Tour (1615-1620). Museo Toulouse, Albi (Francia)

Éste es un santo muy popular. Raro es el pueblo que no tiene en su iglesia una imagen de este santo al que se le invoca cuando algo parece imposible de alcanzar. San Judas Tadeo es uno de los doce apóstoles de Cristo y así aparece mencionado en los Evangelios canónicos y en los Hechos de los Apóstoles: Mateo,10-3;  Marcos 3-18;  Lucas 6-16 y Hechos 1-13.

Desde el punto de vista etimológico, Tadeo significa “magnánimo, valiente”, aunque también se puede considerar una deformación Judas a Teuda a Tadeo. Y todos sabemos que Judas significa “alabanzas sean dadas a Dios”.

En algunos códices de la antigua versión latina de la Biblia, se le denominaba Judas Zelotas y es un apóstol distinto al célebre Judas Iscariote, el que traicionó a Jesús. No se sabe en qué momento empezó a formar parte del grupo de los doce y hay quienes afirman que San Judas Tadeo y Santiago Alfeo, ambos apóstoles, eran hermanos de sangre. El evangelista Juan lo menciona en la última cena (Jn, 14-22). Después de Pentecostés asistió al primer Concilio de Jerusalén  y desde el punto de vista histórico, no se sabe nada más de él.

La tradición oriental dice que predicó en Palestina y en las regiones vecinas, pero tradiciones más tardías lo hacen predicador en Arabia, Mesopotamia, Armenia e incluso en Persia, junto con el apóstol Simón Zelotes. Los textos sirios más antiguos lo presentan como mártir en Arado (Beirut) mientras que otros textos dicen que murió pacíficamente en Odessa, cerca de Abgar. Si esto fuese cierto, sería el segundo apóstol que no murió mártir, pero pocos son los hagiógrafos que mantienen esta tesis.

La tradición mantenida en occidente, es que junto con San Simón Zelotes, predicó en Persia donde ambos sufrieron el martirio en la ciudad de Suanis, existiendo un texto latino del siglo VI escrito por un tal Abdías que llega a decir que San Simón murió aserrado por medio y San Judas, degollado con un hacha. En occidente ambos son celebrados el día 28 de octubre, aunque en muchas iglesias se le conmemora los días 28 de todos los meses del año. Los griegos lo conmemoran el día 19 de junio, los armenios el 16 de febrero y los coptos el 2 de julio.

Sus reliquias, en los siglos III y IV se encontraban en Verona, pero actualmente están en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, junto con las del otro apóstol, Simón Zelotes. Reliquias pequeñas existen en otros países como España, Italia, Francia y Alemania. En cuanto a su culto hay que decir que ha sido venerado siempre, desde el siglo I. En el año 1059, el emperador Enrique III le dedicó una Colegiata en Goslar.

Pero, ¿por qué dijimos al principio que era un santo muy popular, era el patrón de los imposibles? Porque Santa Brígida de Suecia escribe que un día apareciéndosele Jesús, le dijo: “cuando quieras algo pídelo a través de Judas Tadeo”. A raíz de eso no solo se le venera en las iglesias sino que también han aparecido numerosas novenas supersticiosas que, en el fondo, lo que han perseguido es simplemente un interés económico. Añadir también que desde el siglo XVIII, Tadeusz es un nombre muy común en Austria y Polonia.

Iconográficamente se le representa siempre como un hombre maduro, barbudo y hasta viejo, con un hacha (haciendo mención al martirio) y con un libro (mención de la Epístola). Sólo existe una pintura que lo representa como imberbe y casi adolescente: se encuentra en el Vaticano y es de un autor anónimo del siglo XV.

Sepulcro de los Santos Simón y Judas Tadeo. Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma (Italia).

Pero, ¿qué decir de la Epístola o Carta Apostólica de Judas? ¿Es de él? Ésta es una epístola canónica, que forma parte del Nuevo Testamento y que fue escrita en griego entre los años 62-65, antes de la caída de Jerusalén. La escribe un tal Judas que se llama hermano de Santiago (recordad que Lucas en 6-16, lo denomina Judas de Santiago), pero no todos los exégetas lo identifican con este apóstol. Sea o no sea suya, los rasgos principales que caracterizan a esta Epístola son la denuncia de las herejías de los primeros tiempos, pone a sus destinatarios en guardia contra las falsas doctrinas, condena la lujuria y la adulación interesada, anima a estar firmes en la fe, anuncia que surgirán falsos profetas y maestros, alienta el amor a Dios y al prójimo, exhorta a la paciencia y concluye la carta con una oración.

Antonio Barrero

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