Vosotros sois la luz del mundo (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santos Lucía y Geminiano, mártires romanos. Iglesia de Santa Lucia alla Tinta, Roma (Italia).

El anterior artículo se publicó el día 6 de este mes.

Santa Lucía, viuda de Roma
Viuda y mártir

Lucía era una noble viuda romana de setenta y cinco años de edad y Geminiano era un neófito. Lucía fue sometida a torturas por su propio hijo y escapando milagrosamente de la muerte, se marchó de la ciudad junto con su compañero de fe, el noble Geminiano. Caminando hacia el Sur llegaron a Sicilia prodigándose en la divulgación del Evangelio de Cristo; después de una breve peregrinación a Taormina, en la costa jónica de Sicilia, se establecieron en las cercanías de la fortaleza greco-romana de Mende, situado entre los pliegues de la meseta Hyblean en el territorio de la antigua Akrai.
Descubiertos por las autoridades fueron martirizados junto con sus adeptos en los alrededores del año 300 en tiempos de Diocleciano: numerosos fieles, bajo la dirección de la noble dama siciliana Máxima, construyeron allí un antiguo santuario rupestre en su memoria y en él pusieron los restos de los mártires.

Su culto estuvo presente en Santa Lucía de Mendola, cerca de Palazzolo Acreide (Siracusa) permaneciendo aun las huellas de algunas iglesias rupestres. Sus “Actas” no fueron consideradas históricamente fiables, por lo cual sólo permanece un cierto culto local, habiendo sido eliminada del Martirologio Romano.

Santa Lucía De Monte
Virgen ermitaña – 19 de septiembre

Era la hipotética hija de un rey escocés, que vivió en Francia cerca de las riberas del Mosa en Sampigy. Construyó en los alrededores una iglesia en honor de la Virgen y de los Santos Pedro y Pablo, en la cual fue ella misma sepultada y donde es venerada particularmente solicitándoles el don de los hijos, ser padres.

Santa Lucía, mártir de las catacumbas venerada en La Valletta, Malta.

Santa Lucía, mártir romana
Es un “cuerpo santo” venerado en la iglesia de Santo Domingo en La Valletta (Malta).

Como ya sabemos, con el término “cuerpo santo” se identifican a aquellas reliquias óseas provenientes de las catacumbas romanas y que fueron trasladadas a la Ciudad de Roma y a todo el Orbe, en un período de tiempo comprendido entre finales del siglo XVI y la segunda mitad del siglo XIX.
¿Por qué decimos “cuerpo santo” y no decimos “santo cuerpo”? La diferente posición del atributo (santo) respecto al objeto (cuerpo) determina una diferencia sustancial: podemos definir con certeza la identidad del subjeto. El “cuerpo santo” es un objeto en cuanto tal, el cuerpo de un difunto de las catacumbas, que solo en un momento posterior tiene un valor sagrado.

Pero ¿cómo reconocer un “cuerpo santo” en las catacumbas? ¿Todas las sepulturas eran de mártires? Este es un gran debate que nos lleva a otros estudios, pero aqui solo queremos referirnos a Marcantonio Boldetti (famoso custodio o tutor pontificio encargado de la extracción de los cuerpos de las catacumbas), el cual dió por certeros los restos descubiertos atribuyéndolos a un mártir de los tres primeros siglos.
La simbologia que definía la sepultura de un mártir eran: la palma, el XP, la escritura B.M. (Beato Mártir) y posteriormente, en su interior un recipiente con “la sangre”.

A menudo, la lápida del lóculo hacia referencia al nombre del “mártir”, pero en caso contrario, después de la extracción se le atribuía un nombre y los criterios para renombrar a estos “cuerpos santos” era muy variados (por ejemplo, el nombre del obispo diocesano o del pontífice del momento, o el nombre del titular de la iglesia que acogiera el cuerpo, o el de la catacumba de la cual había sido extraido, etc.).
Lo que importa actualmente es el significado simbólico del “cuerpo santo”: un cristiano de la Iglesia primitiva (a menudo de la ciudad o de aquellas otras que estaban en comunión con la Santa Sede), un verdadero testimonio del Evangelio que llegó hasta la entrega de la propia vida con el martirio.

Beata Ana Lucía Asinari
Monja cisterciense, † Asti, 1655

Ana Lucía era una “noble doncella” de la familia Asinari de Asti. Entró en el monasterio cisterciense local de Santa Ana. Se distinguió por su paciencia en soportar una dolorosísima enfermedad durante cuarenta y cinco años, la cual le obligaba a permanecer en la cama. Soportó todo con gran heroismo y serenidad, sin que jamás saliera de su boca el lamento más mínimo. Existen testimonios de varias apariciones de nuestro Señor Jesucristo que la confortaba.
Murió en el año 1655 e inmediatamente el pueblo la aclamó como beata. Así fue tenida también por sus hermanas de convento, por los historiadores y pintores locales que la representaron en varios cuadros. Hasta el año 1801 se podía contemplar el crucifijo de su celda, el cual se decía que le había hablado en diversas ocasiones.

Estampa devocional a partir de un lienzo de la Beata Lucía de Verona.

Beata Lucía de Verona
Terciaria servita – 21 de marzo

En la antiquísima Fraternidad de la Tercera Orden de los Siervos de María en Verona, se inscribió muy joven una muchacha que había nacido en esa misma ciudad alrededor del año 1514; su nombre era Lucía. Aun siendo muy joven demostraba tener una gran caridad y una fe coherente. Revestida con el hábito de Terciaria vivía en su casa como si estuviese viviendo en un monasterio, consagrando a Dios su virginidad aun en medio del mundo.
Era profundamente devota de la Pasión de Nuestro Señor y de la Virgen mostrando siempre una especial atención ante todos aquellos que sufrían. Murió en el año 1574 y desde el primer momento, sus devotos sintieron la experiencia de su potente intercesión contra las enfermedades contagiosas.

Beata Lucía de Valcaldara de Norcia
Religiosa clarisa

La beata nació en el año 1370. Con sólo quince años de edad se consagró al Señor y fundó en Norcia, en la casa paterna, un primeo núcleo de vírgenes consagradas, que en el año 1386, formaron el Monasterio de San Jerónimo. En el año 1390 fundó un segundo monasterio, que poco después, en el 1407 se unificaron como monasterio de Santa Clara adoptando la regla de las clarisas. (Este monasterio, después del año 1703, se llamó Santa María de la Paz). Lucía murió en Norcia el día 12 de enero del año 1430.

Beata Lucía La Casta
Virgen de la Orden dominica, que para escapar de la atracción de un hombre joven, mortificó sus hermosos ojos.

Venerable Lucía Mangano
Laica de la diócesis de Catania
Perteneciente al Instituto secular de la Compañía de Santa Úrsula. Nació el día 8 de abril del año 1896 en Trecastagni (Catania). Muerta en olor de santidad, el día 10 de novembre de 1946 en San Giovanni La Punta (Catania). El decreto de la heroicidad de sus virtudes es de fecha 2 de julio del año 1994.

Venerable Lucía Burlini
Laica de la diócesis de Montefiascone (VT). Nacida el día 24 de mayo del año 1710 en Piansano (VT). Murió con fama de santidad el día 1 de mayo del año 1789 en su pueblo natal. El decreto de la heroicidad de sus virtudes es del 23 de octubre de 1987.

Grabado de la Sierva de Dios Catalina Lucía Bocchino.

Sierva de Dios Catalina Lucía Bocchino
Esposa y terciaria franciscana.
Torino, 9 de enero de 1737 – 10 de mayo de 1768
En la iglesia de Santo Tomás en Torino, que durante cierto tiempo fue la iglesia de un convento franciscano del mismo nombre, la sierva de Dios Catalina Lucía Bocchino ha encontrado su reposo en espera de la resurrección de los muertos. Ella nació en Torino el día 9 de enero de 1737 y enseguida fue bautizada. Era la primogénita de seis hermanos que murieron todos durante la infancia; ella también quedó pronto huérfana de padres porque ambos murieron en el año 1748.

Con cerca de once años de edad, Catalina se marchó con unos tíos paternos. A los dieciseis años, los tíos le propusieron en matrimonio con Ignacio Domenico Rajna, con el cual tuvo dos hijas: Margarita y María Teresa, pero este fue su único consuelo en un matrimonio que se mostró fallido desde el primer momento, aunque ella fue fiel hasta la muerte de su marido Ignacio, que con solo veintiocho años de edad murió de forma violenta el día 9 de septiembre del año 1759.
La joven viuda de veintidos años, se arremangó la camisa y abrió una pequeña mercería en un semisótano. La pequeña tienda pronto se convirtió en una especie de sucursal de las “Conferencias de San Vicente de Paul”.
Catalina Lucía empezó a frecuentar la iglesia franciscana de Santo Tomás, donde encontró ayuda espiritual en el padre Pier Vittorio Doglio, haciéndose Terciaria Franciscana y renunciando a casarse nuevamente.
Su paz duró muy poco, porque entre los años 1765 y 1766 murieron sus dos hijas. Destruida por el dolor, puso todo su empeño a disposición de las obras de caridad, sosteniéndose en la fuerza que recibía de la Eucarístía a la cual adoraba en el tabernáculo de la iglesia de Santo Tomás.
Murió el día 10 de mayo de 1768, con solo treinta y un años de edad. La fama de su santidad no se perdió con su muerte, como lo atestigua una gran lápida puesta sobre su sepulcro en el año 1911.

Fotografía de la Sierva de Dios María Lucía Plautilla Cavallo.

Sierva de Dios María Lucía Plautilla Cavallo
Hermana orionina
Centallo (Cuneo), 18 de noviembre de 1913 – Genova, 5 de octubre de 1947.

Lucía Cavallo nació el día 18 de noviembre de 1913 en la aldea rural Roata Chiusani del municipio de Centallo (provincia de Cuneo); sus padres eran unos pobres ciudadanos que criaron a sus seis hijos con muchísimo sacrificio. A la muerte de su madre, Lucía tenía doce años de edad y tuvo que quedarse sola en la casa con sus hermanos pequeños y así, los años de su primera juventud transcurrieron con sus obligaciones familiares y aunque intimamente su deseo era consagrarse totalmente al Señor, las evidentes dificultades familiares no lo consentían. Con solo veinte años de edad, el 3 de noviembre de 1933 Lucía fue aceptada en la Casa Madre de las “Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad” en Tortona, fundada por San Luís Orione (1872-1940).

Toda su vida transcurrió en el Instituto Paverano, donde estaban hospitalizadas unas quinientas enfermas físicas y mentales y un grupo de huérfanas. Tenía solo treinta y dos años de edad cuando le fue diagnosticada una poliartritis reumatica, pero sin embargo, independientemente del tratamiento que recibía sus condiciones generales se fueron deteriorando quedando especialmente afectado su corazón, que siguió debilitándose mostrando signos alarmantes. Su vida transcurría alternando crisis y debilitamiento, pero cada vez a peor y entonces no existían los trasplantes de corazón. El 14 de agosto de 1947 recibió la Unción de los enfermos y el 15 de agosto emitió la profesión perpetua en su Congregación.

Murió el día 5 de octubre de 1947 en la Casa de la Congregación en Genova,
no solo dejando rota su joven vida de treinta y cuatro años de edad, sino la conciencia de una vida heróica impregnada de la espiritualidad que don Orione había transmitido a su Congregación como forma de santificarse.
El proceso para su beatificación se inició el día 2 de octubre del año 1986 y prosigue rápido en la competente Congregación Vaticana.

Sierva de Dios Lucía Pisapia Apicella
Esposa y terciaria franciscana.
Seglar de la archidiócesis de Amalfi-Cava de’ Tirreni. Nacida en día 18 de noviembre de 1887 en Cava de’ Tirreni (Salerno). Muerta en olor de santidad el día 23 de julio de 1982 en la misma localidad.

Sierva de Dios Lucía dos Santos, vidente de Fátima.

Sierva de Dios Sor Lucía Dos Santos
(Sor María Lucía del Corazón Inmaculado)
Vidente de Fátima y carmelita descalza.
Aljustrel (Fatima, Portugal), 22 de marzo de 1907 – Coimbra, sábado 13 de febrero del 2005.
La causa de beatificación y canonización se ha introducido con decreto de dispensa pontificia el día 13 de febrero del 2008.

Sierva de Dios Lucía Eleonora Schiavinato
Fundadora del Instituto secular de las voluntarias de la caridad. Nacida el día 31 de octubre del año 1900 en Musile di Piave (Verona) y muerta en Verona, en olor de santidad, el día 17 de noviembre de 1976. La causa de beatificación y canonización recibió el nihil obstat con fecha 3 de febrero del año 1999.

Sierva de Dios Lucía Noiret (Giorgina)
Fundadora de las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de San José. Nació el día 27 de enero de 1832 en Chambéry, Savoia (Francia). Murió en olor de santidad el día 17 de marzo de 1899 en Imola (Bologna). La causa de beatificación y canonización ha recibido el nihil obstat el día 28 de abril del año 2000.

Sierva de Dios Margarita Lucía Szewczyk
Religiosa, Cofundadora de las Hermanas Seráficas. Nacida en el año 1828 en Volyns’ka oblast’ (a.k.a. Volhynia o Wołyń), antes Polonia y ahora Ucraina. Murió con fama de santidad el día 5 de junio del 1905 en Nieszawa, Pomorskie (Polonia). La causa de beatificación y canonización recibió el nihil obstat con fecha de 25 de agosto del 1993.

Damiano Grenci

Fuentes y Bibliografia:

* AA. VV., Enciclopedia dei Santi “Bibliotheca Sanctorum”, 17 voll., Città Nuova, 1990
* C.E.I., Martirologio Romano, Libreria Editrice Vaticana, 2007, pp. 1142
* Grenci Damiano Marco, archivio privato iconografico e agiografico, 1977 – 2012
* Sito web ancelledellacarita.it
* Sito web beatavergine.e-cremona.it
* Sito web newsaints.faithweb.com
* Sito web santibeati.it
* Sito web vatican.va

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