Algunos temas sobre reliquias (III)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Reliquia de San Fermín en Pamplona, España.

Reliquia de San Fermín en Pamplona, España.

Reliquias de San Fermín

Pregunta: En el artículo publicado en el blog el pasado día 23 de agosto sobre San Fermín, dijiste textualmente: “Son muy complejos y no están del todo claros los eventos relacionados con sus reliquias. En el siglo VII se ignoraba donde estaba el sepulcro del santo, pero una visión milagrosa que tuvo el obispo San Salvio las localizó”. Posteriormente mencionas que en Pamplona hay algunas, ¿podrías añadir algunos datos sobre estas reliquias pamplonicas?

Respuesta: Pues vamos a ello: Como dije en el artículo, los restos de San Fermín, una vez descubiertos, fueron llevados a Amiens y en el lugar de la tumba del santo en Abdalène (Abladene), se levantó una iglesia y se encontró una lápida con la inscripción “Firminus M.”. Hasta ahí, lo dicho, pero como la ciudad de Pamplona reivindicaba ser su localidad de origen era normal que quisiera tener reliquias del santo y la primera que obtuvo fue facilitada por el obispo Teobaldo de Heilly de Amiens, quién en el año 1186 dio a la ciudad Navarra una pequeña porción del cráneo del santo que hoy se conserva en la catedral pamplonica dentro de un busto realizado en el año 1527. Más tarde, en tiempos de Carlos II de Evreux se entregó otra reliquia del cráneo que también se guarda en la catedral dentro de una especie de copón del siglo XVI.

Copon relicario de san Fermín en la catedral de Pamplona, España.

Copon relicario de san Fermín en la catedral de Pamplona, España.

Ese mismo siglo, desde Amiens llegaron a Pamplona otras tres reliquias de San Fermín. Una la consiguió en el 1569 el embajador de Felipe II en Paris quién se la facilitó a su prima Beatriz de Beaumont, quién la colocó en el pecho de la imagen del santo que sale procesionalmente el día 7 de julio, aunque unos años más tarde fue sustituida por otra que consiguió don Martín Azpilicueta y finalmente, en el 1638, por otra conseguida por don Martín de Olagüe quién fue protector de la catedral de Amiens.

La cosa no quedó aquí, porque en el 1941 se recibió desde Amiens otra reliquia, concretamente un fémur, regalo de monseñor Lucien Martín obispo de Amiens a la ciudad de Pamplona, quién hoy la guarda en una arqueta relicario en la catedral.

Reliquias de San Marcos

Pregunta: Como San Marcos es el fundador de la Iglesia Copta, sabemos que el Beato Papa Pablo VI restituyó al Patriarca San Cirilo VI parte de las reliquias que estaban en Venecia y que San Cirilo las puso en la catedral patriarcal de El Cairo. Pero si San Marcos evangelizó Egipto y murió en Alejandría, ¿cómo llegaron sus reliquias a Venecia?

Respuesta: Este tema, aunque fuera de manera somera, se trató en el artículo que publicamos en este blog el día 25 de abril del año 2011. Por eso, en primer lugar te recomiendo que releas ese artículo, pero aún así vamos a tocar este tema con más detalle, aunque de antemano te digo que inevitablemente, se mezcla historia y leyenda. Como dijimos entonces, después de varias vicisitudes ocurridas con anterioridad, en el año 828 el cuerpo de San Marcos estaba en Alejandría y con el pretexto de “evitar la profanación por parte de los árabes”, dos mercaderes venecianos lo robaron y se lo llevaron a su tierra. ¿Para evitar la profanación o por cuestiones políticas? Pues veamos.

Sarcófago del Santo en la Basílica de San Marcos de Venecia (Italia).

Sarcófago del Santo en la Basílica de San Marcos de Venecia (Italia).

En ese siglo IX, desde el punto de vista eclesiástico, Venecia estaba sujeta al exarcado de Rávena, pero quería ejercer el poder político en el norte de Italia y estaba en discordia con el Patriarcado de Aquileya reclamando para si dicho Patriarcado ya que teniendo el poder eclesiástico obtendría el poder político. Uno de los argumentos de peso de Aquileya para ejercer el Patriarcado era que poseía las reliquias de San Hermágoras y de hecho, el Sínodo celebrado en Mantova le dio la razón. ¿Y qué pensaron en Venecia? Si Aquileya tiene a San Hermágoras a nosotros nos corresponde tener a San Marcos; pero ¿por qué esa reliquia tenía que ser suya? Pues sigamos viendo.

Sabemos que San Marcos era discípulo de San Pedro, que estuvo con él en Roma donde escribió el evangelio que prácticamente le iba contando, le iba dictando su maestro. Hasta ahí: verdad, pero dice la leyenda que San Pedro lo envió para que evangelizara el norte de Italia, que en Aquileya convirtió a Hermágoras, quién llegaría a ser el primer obispo de aquella ciudad. Posteriormente se embarcó y una tormenta sobre el Mar Adriático hizo que diera con sus huesos en los territorios donde posteriormente se levantó Venecia. Allí se le apareció un ángel quién le dijo: “La paz sea contigo mi evangelista; aquí descansará tu cuerpo”. De esta frase proceden las palabras que se leen en el libro que sostiene entre sus patas el león del escudo de Venecia: “Pax tibi Marce evangelista meus”. Así que si un ángel dijo que allí tenía que descansar, pues allí tenía que estar y como el maestro es superior al discípulo, Marcos era superior a Hermágoras y consecuentemente, el Patriarcado le correspondía a los venecianos y no a Aquileya.

San Cirilo VI, Patriarca Copto lleva las reliquias de San Marcos regaladas por Pablo VI.

San Cirilo VI, Patriarca Copto lleva las reliquias de San Marcos regaladas por Pablo VI.

Pero es que en aquella época el cuerpo de San Marcos no estaba en Venecia, ya que el evangelista se había marchado a evangelizar el norte de África, fue el primer obispo de Alejandría, en aquellas tierras había sido martirizado y allí estaba sepultado. Así que ¿cómo conseguir su cuerpo para darle validez a sus argumentos? Pues muy sencillo: robándolo, sobre todo cuando ese robo – según la interpretación que hicieron del legendario ángel -, estaba bendecido desde el cielo. Así que basándose en esta “legitimidad” planearon robar las reliquias del santo evangelista para sepultarlo en Venecia. Y, según nos lo cuenta la “Traslatio Sancti Marci”, sabemos como lo hicieron: en Alejandría había dos mercaderes venecianos (Bueno de Malamocco y Rústico de Torcello) quienes con el pretexto de que las reliquias corrían cierto peligro, quisieron ponerlas “a buen recaudo”. En este trajín, hubo cierta complicidad con los guardianes que custodiaban el cuerpo del santo, a los que sobornaron y durante la noche sustituyeron el cuerpo del santo por el cuerpo de una Santa Claudia. Sin embargo no fueron lo suficientemente precavidos porque los alejandrinos sospecharon algo raro y fueron a ver el sepulcro. Al encontrarse el cuerpo de Santa Claudia, confundieron uno con otro y no se percataron del cambiazo. Los mercaderes escondieron el cuerpo de San Marcos bajo unos trozos de carne de cerdo y cuando iban a marcharse, los musulmanes los registraron, pero al ver la carne de cerdo desistieron del registro.

El cuerpo fue embarcado, trasladado a Venecia y allí recibido con todos los honores. Se inició la construcción de la Basílica de San Marcos, que fue consagrada en el año 1094 y bajo el altar mayor se pusieron las reliquias del evangelista. Venecia tenía ya argumentos para arrebatarle la soberanía eclesiástica a Aquileya y reclamar para sí el honor del Patriarcado. Si la primacía de Roma se sustentaba en que había sido evangelizada por los apóstoles Pedro y Pablo los cuales estaban allí sepultados, ¿por qué ella iba a ser menos, si ni siquiera reclamaba el Patriarcado de Occidente sino solo el Patriarcado del norte de Italia? Habían conseguido su objetivo: consiguió su independencia eclesiástica, su autonomía y pudo convertirse en una gran república, respetada por todas las ciudades del norte del Mar Adriático e independiente de Bizancio. Aun hoy en día conservan ese título patriarcal, por lo que su arzobispo es además, patriarca.

Las reliquias de San Marcos bajan del avión en El Cairo.

Las reliquias de San Marcos bajan del avión en El Cairo.

Esto pasó en el siglo IX, pero la historia nos dice que los venecianos le cogieron “el gustillo” al robo de reliquias, sobre todo esquilmando los tesoros de infinidad de monasterios e iglesias bizantinas a partir de los siglos XI y XII. De esto ya hemos hablado en más de una ocasión.

preguntasantoral_anticopia_articulo20150910

La Iglesia Ortodoxa Copta siempre reclamó lo que legítimamente era suyo y el beato Papa Pablo VI atendió – al menos en parte -, esta petición restituyéndole parte de las reliquias del fundador de la iglesia alejandrina cuando el 25 de junio del año 1968 (17 de Baounah del año 1684 según el calendario copto), fue inaugurada la actual catedral patriarcal de El Cairo. Allí fueron colocadas dentro de un altar construido a tal efecto, allí permanecen y allí son veneradas por la Iglesia Copta.

Aunque sea muy brevemente digamos algo acerca de cómo se realizó esta devolución: El Patriarca San Cirilo VI (el 116 sucesor de San Marcos en la Sede Alejandrina y que como ya sabemos también ostenta el título de Papa) había enviado una delegación oficial a Roma para recibir las reliquias. Esta delegación papal estaba compuesta por diez obispos y metropolitas ortodoxos, de los cuales siete eran coptos y tres eran etíopes, acompañados por algunos líderes religiosos laicos. La delegación alejandrina recibió las reliquias de San Marcos el sábado 22 de junio de 1968 (tres días antes de la consagración de la catedral cairota) de manos del beato Papa Pablo VI. Después de once siglos, parte de los restos del santo volvían a la tierra de donde jamás debían haber salido. Este fue uno de los actos eclesiales más importantes para la Iglesia Ortodoxa Copta de todo el siglo XX. O sea, ahora el cuerpo de San Marcos está repartido entre Venecia y El Cairo.

Sepulcro de San Marcos en la Catedral Patriarcal de El Cairo, Egipto.

Sepulcro de San Marcos en la Catedral Patriarcal de El Cairo, Egipto.

También fueron devueltas parte de las reliquias del patriarca Alejandrino San Atanasio que, ¡oh casualidad! estaban también en Venecia, pero este relato lo dejaremos para otro momento.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Marcos, evangelista mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

El Santo redactando el Evangelio. Trabajo de Joëlle Guenoun inspirado en las iluminaciones de los evangeliarios tardoantiguos.

Según los Hechos de los Apóstoles (12, 11-17) cuando Pedro fue liberado milagrosamente de la cárcel en Jerusalén, fue a casa de María, la madre de Juan apellidado Marcos, donde numerosos fieles estaban en oración. La madre de Marcos, que quizás fuese viuda pues no se habla de su esposo, había puesto su casa a disposición de la iglesia primitiva. Algunos estudiosos, basándose en testimonios antiguos, dicen que quizás esta casa era el Cenáculo, donde Jesús celebró la Última Cena y donde el día de Pentecostés, el Espíritu Santo había descendido sobre Maria y los apóstoles.

Quizás también a la familia de Marcos pertenecía Getsemaní, al pie del Monte de los Olivos, donde Jesús se acercaba a orar siempre que iba a Jerusalén. Muchos autores dicen que Marcos era el joven que cubierto con una sábana seguía a Jesús cuando lo prendieron. “Le echaron mano, pero él, soltando la sábana, se escapó desnudo”. (Marcos.14, 51 y siguientes). Probablemente después de Pentecostés, la casa de la madre de Marcos se convirtió en la residencia habitual de Pedro. De hecho, Marcos es uno de los primeros en ser bautizado por Pedro. San Pedro, en su primera carta (5, 13) lo llama “su hijo”.

Cuando en el año 44 Pablo y Bernabé vinieron a Jerusalén desde Antioquia trayendo limosnas, se hospedaron naturalmente en casa de Marcos. Según escribe San Pablo a los Colosenses, Marcos era primo de Bernabé. Los dos apóstoles, cuando se fueron, se llevaron a Marcos como ayudante en la evangelización. Cuando marcharon a Chipre, lo llevaban y siguiendo su viaje apostólico, al llegar a Perge de Panfilia, Marcos los dejó y volvió a Jerusalén. Todo esto es relatado por San Lucas en los Hechos de los Apóstoles.

Al inicio del segundo viaje apostólico de San Pablo, Bernabé se va con Marcos a Chipre y Pablo, junto con Silas, marcha a Siria y a Cilicia. Los Hechos, unas veces lo llaman Juan y otras, Juan apellidado Marcos, y aunque los hagiógrafos Baronio, Tillemont y Cotelier distinguen a dos personas: Marcos evangelista discípulo de Pedro y Juan discípulo de Pablo, la mayor parte de los autores y exégetas, desde la antigüedad, ven en estos textos a una sola persona. Era costumbre entre los judíos el juntar, unir al nombre hebreo otro griego o latino: Saulo-Pablo,  Natanael-Bartolomé, etc.

El león de San Marcos. Evangeliario de Averbode, siglo XIII.

El nombre bíblico de Juan impuesto en el momento de la circuncisión era el usado cuando estaba entre los judíos, mientras que fuera de Palestina, cuando estaba en contacto con los gentiles, prevalecía el sobrenombre romano de Marcos.

En el año 61 Marcos está de nuevo con San Pablo y probablemente estuvo presente en el martirio de Pablo. Cuando San Pedro escribe su primera carta posiblemente en Roma alrededor del año 60 y saluda a los cristianos del Ponto, Cilicia, Capadocia y Bitinia, con él está Marcos.

De este saludo podemos deducir que San Marcos era conocido por los cristianos de diversos territorios. Sin embargo, no se pueden establecer con precisión los viajes de Marcos desde el año 50, cuando termina su segunda misión con Bernabé en Chipre, hasta el año 60. No existen datos precisos sobre los sucesivos eventos. La tradición eclesiástica confirma que el apostolado de Marcos estuvo estrechamente relacionado con el apostolado de Pedro.

Aunque una tradición sin fundamento histórico alguno dice que Marcos era uno de los setenta y dos discípulos, lo que quiere decir que conoció a Cristo, esto es negado por San Jerónimo, Papías y Eusebio de Alejandría. Sin embargo, el monje Alejandro dice que Marcos pudiera ser el hombre con el cántaro que llevó a Pedro y a Juan al Cenáculo, la casa de Maria su madre (Marcos 14, 13). Si este joven o el joven de la sábana de Getsemaní era Marcos, estos serían los dos contactos ocasionales de Marcos con Jesús. Pero repito que esto es solo tradición.

Otra tradición antigua dice que era de origen levítico. El autor de los “Philosophumena” le llama “el del dedo cortado”. Según esta tradición, Marcos al pasarse al cristianismo se habría cortado el dedo para renunciar a los actos realizados como sacerdote levítico (!!). También una tradición antiquísima dice que San Marcos es el fundador de la Iglesia de Alejandría (los patriarcas coptos se hacen llamar sucesores de San Marcos). Esto es confirmado por numerosos testimonios de origen relativamente recientes. Desde el año 200 hasta el siglo IV esta tradición es confirmada, pero es difícil fijar la fecha en la que San Marcos funda esta iglesia. Eusebio lo pone en los primeros años del emperador Claudio (42-43), pero en aquel tiempo Marcos estaba con Pablo y Bernabé. El mismo Eusebio afirma que en el octavo año de Nerón (año 62), Aniano sucede a Marcos en la sede alejandrina, por lo que San Jerónimo deduce que San Marcos murió ese año, el año 62.

Reliquias del Santo. Catedral patriarcal copta de El Cairo (Egipto).

Sin embargo, muchos autores piensan que Marcos habría abandonado Alejandría para irse a Roma. El tema no está definitivamente zanjado porque sobre esto nada escriben ni Orígenes ni Clemente Alejandrino. Se dice que sufrió martirio en Alejandría por parte de los paganos y que fue sepultado en una aldea cercana a la ciudad. Esto por ejemplo lo afirma San Simeón Metafraste y el monje Alejandro. En el “Chronicon paschale” se dice que fue martirizado en tiempos de Trajano y aunque ni San Eusebio ni San Jerónimo dicen nada, esto es tradición en la iglesia griega y en la iglesia copta.  El concilio de Roma en tiempos del Papa Gelasio asegura este martirio y Paladio, en su “Historia Lausiaca” dice que mucha gente venía desde lejos a rogar sobre la tumba del mártir.

En los Hechos de San Marcos (libro apócrifo) publicado por los bolandistas, el 25 de abril se narra las particularidades del martirio de Marcos, muerto en la aldea de Bucoli, lugar lleno de rocas y precipicios cerca de Alejandría. En el año 828 unos mercaderes venecianos se llevaron las reliquias de San Marcos desde Alejandría hasta Venecia y desde entonces es el patrón de esta ciudad italiana.

Pero hay que decir algunas cosas sobre San Marcos como evangelista. San Eusebio, San Ireneo, San Clemente de Alejandría, San Jerónimo y otros muchos autores antiguos atribuyen a San Marcos el segundo Evangelio, como eco fiel de la catequesis de San Pedro a los cristianos de Roma. Fue colaborador de Pedro en la predicación del evangelio y fue el intérprete y el portavoz autorizado del mismo San Pedro. Los dieciséis capítulos de su evangelio ofrecen un esquema simple: la predicación del Bautista y el ministerio de Jesús en Galilea ocupan los capítulos del 1 al 9; la marcha hacia Jerusalén e ingreso solemne en la ciudad, del 10 al 13 y la pasión, muerte y resurrección de Jesús, del 14 al 16.

Lo escribió antes del año 62. Ya en ese año estaba escrito el Evangelio de San Lucas, mientras que San Mateo lo había escrito mucho antes, alrededor del año 40. Los autores reconocen en Marcos un narrador popular por excelencia. ¿Qué propósito  tenía Marcos al escribirlo? Ninguno desde el punto de vista personal. Marcos escribe el Evangelio según se lo oyó a San Pedro, por lo que el propósito original no era de Marcos, era de Pedro. Este impartía sus enseñanzas conforme eran útiles a quienes las oían y no como una historia propiamente dicha de los dichos y hechos de Cristo. Marcos se limitó a escribir las narraciones de Pedro, no elaboró el material adaptándolo a su esquema personal.

San Cirilo VI llevando las reliquias del Santo.

Así se comprende lo que dice Papías: Marcos no escribió con orden, no compuso su escrito con un orden lógico como hace Mateo y no se preocupó del orden cronológico como hace Lucas. Dice Wellhausen que Marcos es simple e inmediato, escribe con la rudeza del arte popular, con un toque pictórico, o como dice Huby, con su singular frescura y su viva originalidad. Marcos escribe para que lo entienda la gente del pueblo. Conserva de la profesión de pescador de Pedro, su particular aptitud para observar los detalles plásticos de una escena, como por ejemplo: “toda la ciudad se agolpó a la puerta” (Marcos 1, 33) ó “Jesús estaba durmiendo sobre el cabezal en la popa” (Marcos  4, 38).

Contando la historia de Cristo, los cristianos la vivían de nuevo: oían hablar del Señor, lo veían moverse y haciendo cosas. Bajo la influencia de esta realidad vivida y vista, Pedro reproducía sin esfuerzo alguno el desarrollo histórico del ministerio de Jesús. Marcos, simplemente lo escribía. Por eso se comprende fácilmente la fascinación producida por el Evangelio de San Marcos en críticos y exégetas modernos.

La Iglesia latina venera a San Marcos como mártir el día 25 de abril. También ese día lo celebra la Iglesia griega, que sin embargo también celebra el 27 de septiembre la fiesta de otro Juan apellidado Marcos. Historiadores recientes han pretendido presentar a San Marcos como el fundador de la iglesia de Aquileya, pero es muy probable que esta opinión haya surgido para explicar el origen del patriarcado de aquella ciudad.

El cuerpo del evangelista, sustraído por los cristianos cuando iba a ser quemado, fue sepultado en Bucoli, cerca de Alejandría y en su sepulcro fue erigida una iglesia. En las Actas del martirio de San Pedro Alejandrino, en el año 311, tenemos la noticia más antigua sobre el sepulcro de San Marcos. También Paladio en el año 419 en su “Historia Lausiaca” recuerda las peregrinaciones a su tumba, como ya dije antes.

Sepulcro del Santo bajo el altar mayor. Basílica de San Marcos de Venecia (Italia).

En el siglo V, el santo es ya pintado en una capilla subterránea al SW de Alejandría junto con Cristo y San Pedro. En los siglos IV y V ya se veneraba a San Marcos en el santuario palestino de El-Dinwezi el día 15 de agosto y en Constantinopla, en la majestuosa basílica erigida por Teodosio el Grande. A mediados del siglo V es abandonada la basílica de Bucoli porque el pueblo se trasladó a otra zona al NW de Alejandría y allí fueron llevados los restos del evangelista y puestos en una iglesia nueva.

En el año 565 el santuario de Bucoli fue devuelto al culto, pero la iglesia fue incendiada por los árabes en el año 644 y reconstruida por los patriarcas de Alejandría Agatón y Juan de Samanud. A ella, en el año 828 arribaron los mercaderes venecianos Bueno de Malamoco y Rústico de Torcello, que se llevaron a Venecia los restos del evangelista “para evitar la profanación por parte de los árabes”. Solo el cráneo permaneció allí y más tarde fue llevado a El Cairo. Sin embargo, en el año 1419 el senado de Venecia mantenía que el cráneo estaba allí en su ciudad.

El único escrito histórico que permite considerar que el cuerpo estaba en Venecia es el aportado por el testamento de Justiniano Particiaco, en el año 829 que habla de la erección de una basílica en su honor. Sin embargo, Pablo el diácono dice que en Aquileia se le daba culto en el año 783. De éste pasó la noticia a los himnos escritos por San Paulino de Aquileia, a los diplomas imperiales de 792 y del 803, a los legajos del patriarca Fortunato del 821 y al Concilio de Mantova del 827.

Para explicar el culto dado a San Marcos en Aquileia, existen varias hipótesis: Paschini dice que San Marcos estuvo en vida en dicha ciudad, mientras que  Menis dice que entre Aquileia y Alejandría existían relaciones comerciales que serían las causantes del traslado del culto de una ciudad a la otra.

Relicario con la rótula del Santo. Cropani, Catanzaro (Italia).

Relicario con la rótula del Santo. Cropani, Catanzaro (Italia).

En el escrito del año 829 (testamento de Justiniano Particiaco del que hablé antes), se narra la traslación del cuerpo de Alejandría a Venecia, pero no se dice en qué año se hizo. Sin embargo se admite que la translación se hizo el año anterior. Si como dice el Martirologio de Beda,  Marcos había sido martirizado y muerto en Alejandría, pero que sin embargo su cuerpo estaba en Venecia, era necesario admitir que desde una ciudad había sido llevado a la otra.

Sorprende sin embargo el silencio que sobre este hecho y este culto existe en los documentos venecianos durante casi dos siglos. El nombre de San Marcos se silencia absolutamente. Es necesario llegar al incendio del año 976 para encontrar alguna referencia a su basílica, a las peregrinaciones y a los restos del santo. Destruida en parte la basílica como consecuencia de este incendio, se reconstruyó entre los años 1063 y 1094 y ya desde entonces se establece como festivo el día 25 de abril.

San Lorenzo Justiniano, patriarca de Venecia (1433-1456) deseó realizar un reconocimiento del cuerpo de San Marcos, pero no lo pudo hacer. En Venecia, sin embargo, nadie tenía dudas de la presencia de las reliquias. En tiempos más recientes si se han hecho tres reconocimientos, el último de los cuales lo hizo el Papa San Juan XXIII en 1957 cuando era Patriarca de Venecia.

Detalle del Santo evangelista en un fresco de la catedral de Tolentino (Italia).

Detalle del Santo evangelista en un fresco de la catedral de Tolentino (Italia).

Reliquias de San Marcos existen también en Reichenen (Francia), Corbie (Francia), Soissons (Francia), Cropani (Italia), etc. El Papa Beato Pablo VI restituyó parte de las reliquias de San Marcos al Patriarca Copto Ortodoxo San Cirilo VI, que las puso en la Catedral Patriarcal en El Cairo (Egipto).

Es el santo patrono de la Iglesia Copta, de la Ortodoxa y de la Católica. Los patriarcas ortodoxos coptos  se consideran sucesores de San Marcos. Es santo patrono de los notarios, los escribientes, los vidrieros, los ópticos, los cordeleros y cesteros y en Francia lo invocan contra la sarna.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Marcos, un hebreo discípulo de Cristo

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del Santo evangelista en un fresco de la catedral de Tolentino (Italia).

Desde el punto de vista etimológico, el nombre de Marcos significa “sagrado para el dios Marte”, que es el dios de la primavera y de la guerra. Quién lleva ese nombre tiene que luchar por la Verdad y la Verdad es ser militante como les dice San Pablo a los Filipenses:
“Por lo demás, hermanos míos, gozaos en el Señor. Para mí no es molestia el escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro.  Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo.  Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne. Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la Iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como perdidas por amor a Cristo. Y ciertamente, aún estimo todas las cosas como perdidas por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo; la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a Él en su muerte, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús” (Filipenses, 3, 1-12).

Pero para ser una persona que siempre renace, siempre hay que animarse, revivir, después de una caída en tu vida; hay que animarse a la recuperación después de cada “invierno” de la vida. Finalmente, como su santo patrono, hay que tratar de ser “útiles para el Reino de Dios”: como San Marcos, aprender en la escuela del Evangelio a seguir fielmente a Cristo, el Señor. ¡Buen camino!

El nombre de Marcos en las lenguas europeas
Markos (En griego antiguo), Marcus (en latín), Mark (en inglés y alemán), Marc (en francés), Marcos (en español) y Marco (en italiano). Deriva del nombre latino Martcus o Marticos y de él pasó a Marcos que significa “sagrado, dedicado al dios Marte”, que como dije es el dios de la primavera y de la guerra.

Santos Sóstenes mártir (izqda.) Juan Bautista (centro) y Marcos Evangelista (dcha.). Casulla de la Primam Messa (1998).

San Marcos, evangelista mártir y obispo de Alejandría en Egipto
San Marcos vivió en el siglo I. Era hebreo e hijo de una mujer de la que habla San Pedro: “Fue a la casa de María, madre de Juan, llamado también Marcos, donde estaba un gran número de personas reunidas en oración” (Hechos, 12, 12), en Jerusalén y que era una seguidora de Jesús. Quizás fue el joven que estaba en Getsemaní cuando Jesús fue apresado.

Fue compañero de misión de Bernabé y Pablo: “Bernabé y Pablo, después de haber cumplido con su misión, volvieron a Jerusalén llevando consigo a Juan, el llamado Marcos” (Hechos 12, 25). Se convirtió en un seguidor del apóstol Pedro, lo siguió a Roma y por él, se enteró de lo que Jesús había dicho y hecho. En Roma escribió su evangelio, que es el segundo evangelio canónico. Posteriormente, marchó a Alejandría donde fundó la primera comunidad cristiana. Fue martirizado por los paganos, que posteriormente quisieron quemar su cuerpo, pero una violenta tormenta apagó el fuego y el cuerpo se mantuvo intacto.

En el año 829, algunos comerciantes llevaron sus reliquias a Venecia, conservándose en la Basílica veneciana de San Marcos. La República de Venecia lo nombró su patrón y su festividad se celebra el día 25 de abril. Es el santo patrono de la diócesis de San Marco Argentano-Scalea, de Venecia, de la Abadía del Santísimo Salvador (Siena), Boretto (Regio Emilia), Borghetto d’Arroscia (Imperia), Buscoldo (Mantova), Buttigliera Alta (Torino),  Caerano San Marco (Treviso), Cellino San Marco (Brescia), Crespano del Grappa (Treviso), Fagarè Della Battaglia (Treviso), Latina, Mantello (Sondrio), Pordenone, San Marco d’Alunzio (Messina),  San Marco in Lamis (Foggia) y Torricella (Taranto).

San Marcos y sus reliquias en Calabria
San Marcos es el símbolo de Venecia, pero no todo el mundo sabe que sus reliquias llegaron a la ciudad gracias a los calabreses; concretamente, gracias a los habitantes de Cropani.

La tradición hagiográfica local afirma, como también lo hace el Padre Fiore en su obra: “Della Calabria illustrata”, que en el año 831 algunos comerciantes venecianos robaron en Alejandría de Egipto el cuerpo del evangelista, pero que durante el camino de regreso a Venecia,  la nave en la que iban se encontró en medio de una furiosa tormenta que los llevó al Golfo de Squillace y naufragaron en Cropani. Los habitantes del pueblo dieron la bienvenida a los náufragos y les dieron de comer e hicieron todo lo posible para que pudiesen reanudar su viaje.

Relicario con la rótula del Santo. Cropani, Catanzaro (Italia).

Los venecianos, en señal de gratitud por las atenciones recibidas, decidieron dejar en Cropani una pequeña reliquia; la rótula de la rodilla derecha del evangelista. La reliquia, venerada hasta el día de hoy, se encuentra en una urna en la capilla de Santa Rita en la Colegiata de la Asunción de la ciudad.

Observando su emblema en el portal de la iglesia de Santa Lucia, en Cropani, aparecen otros símbolos de la ciudad: las tres flores estilizadas y el león de San Marcos que demuestra el vínculo ancestral entre San Marcos y ellos. Ahora la reliquia se encuentra en el Museo de Arte Sacro en la Piazza Duomo Cropani (CZ) (Tel. 0961/965029 – 347/4805684, Padre Francisco Critelli).

El nombre de Marcos en el Martirologio Ecuménico
Las iglesias Católica y Ortodoxa veneran a algunos santos con este nombre:

  1. MARCOS ANACORETA, monje del grupo de Amba Pablo IV?  África, monacato oriental. Santo.
  2. MARCOS ANTONIO BARBARIGO, obispo y cardenal fundador, XVII-XVIII, Italia, Clero secular, Siervo de Dios.
  3. MARCOS BARKWORTH, sacerdote mártir, XVI, Inglaterra, Benedictino, Beato.
  4. MARCOS CALDEIRA, religioso mártir, XVI, Brasil, Jesuita, Beato
  5. MARCOS CAVALIERE, confesor, ?, España, laico Mercedario, Beato
  6. MARCOS CAVANIS, sacerdote fundador, ?, Italia, Clero secular, Venerable.
  7. MARCOS CHONG UIBAE, catequista mártir, XIX, Corea, laico, Santo
  8. MARCOS CRIADO, religioso mártir, XVI, España, Trinitario, Beato
  9. MARCOS CUNI, seminarista mártir, XX, Albania, Siervo de Dios.
  10. MARCOS DE AFRICA, mártir con Faustino y compañeros ?, África, laico, Santo
Sarcófago del Santo en la Basílica de San Marcos de Venecia (Italia).
  1. MARCOS DE AFRICA, mártir con Rufino y compañeros,  ?, África, Santo.
  2. MARCOS DE EGIPTO, mártir con Marciana,  ?, Egipto, laico, Santo.
  3. MARCOS DE EGIPTO, monje, IV, Egipto, monacato oriental, Santo
  4. MARCOS DE  AVIANO, sacerdote, XVII, Italia, Franciscano Capuchino, Beato
  5. MARCOS DE OSTOS, arzobispo, ?, Italia, Mercedario, Venerable
  6. MARCOS DE’ MARCONI DA MANTOVA, religioso, XV, Italia, Dominico, Beato
  7. MARCOS DEL MONTE QOLZUM, monje, ?, Egipto, monacato oriental, Santo
  8. MARCOS DE LAS LAURAS DE LAS GRUTAS DE PSKOV, monje, XIV-XV, Iglesia Rusa, monacato oriental, Santo
  9. MARCOS DE ANTIOQUIA DE PISIDIA, mártir con Alfio y compañeros (ver Marcos de Caliti
  10. MARCOS DE ANTIOQUIA DE PISIDIA, mártir con Esteban, III?, Medio Oriente, laico, Santo.
San Cirilo VI, Patriarca Copto lleva las reliquias de San Marcos regaladas por el Beato Pablo VI.
  1. MARCOS DE AQUILEYA, mártir ?, Italia, laico?, Santo?
  2. MARCOS DE ARETUSA, obispo, IV, Siria, Clero secular, Santo
  3. MARCOS DE ATENAS, eremita en monte Tarmaqa, ?, Grecia, monacato oriental, Santo
  4. MARCOS DE ATINA, obispo mártir I, Italia, Clero secular, Santo (ver: Marcos de Troia)
  5. MARCOS DE BELAVIN, monje fundador, XVII, Iglesia Rusa, monacato oriental, Santo
  6. MARCOS DE CAGLIARI, arzobispo, IV, Italia, Clero secular, Santo
  7. MARCOS DE CALITI, mártir  con Alfio y compañeros, III, Turquía, pastor, Santo
  8. MARCOS DE CHIO, neomártir, XIX, Iglesia Bizantina, laico, Santo
  9. MARCOS DE CRETA, neomártir, XVII, Iglesia Bizantina, laico, Santo
  10. MARCOS DE JERUSALEN; obispo mártir?, II, Medio Oriente, Clero secular, Santo.
  1. MARCOS DE LENTINI, monje, III, Italia, Basiliano, Beato
  2. MARCOS DE LUCERA, obispo (ver: Marcos de Troia)
  3. MARCOS DE MESIA, mártir con Mociano, ?, Este Europa, laico, Santo
  4. MARCOS DE MONTEGALLO, esposo y religioso, XV, Italia, Franciscano, Beato
  5. MARCOS DE MONTEVERGINE, abad?, ?, Italia, Benedictino?, Santo?
  6. MARCOS DE NICEA, mártir con Teuseta y compañeros ?, Medio Oriente, laico, Santo
  7. MARCOS DE ROMA, mártir con Marceliano, III?, Italia, laico, Santo
  8. MARCOS DE ROMA, mártir con Teodosio y compañeros, ?, Italia, laico, Santo
  9. MARCOS DE ROMA, mártir con Timoteo, II, Italia, laico, Santo
  10. MARCOS DE SAROV, monje, XVIII, Iglesia Rusa, monacato oriental, Santo.
Reliquias del santo en la catedral Patriarcal Copto Ortodoxa en el Cairo (Egipto).
  1. MARCOS DE SORRENTO(?), mártir con Quinto y compañeros ?. Italia?, laico?, Santo
  2. MARCOS DE TREVERES (?), mártir con Robustiano, ?, Alemania, laico, Santo
  3. MARCOS DE TRIESTE, diacono mártir con Primo y compañeros, II, Italia, Clero secular, Santo (memoria 10 de mayo)
  4. MARCOS DE TROIA, obispo, ?, Italia, Clero secular, Santo
  5. MARCOS DOMINGO GIANNECCHINI, religioso, m. 1762, Italia, Franciscano, Venerable.
  6. MARCOS DOMINGO GIANNECCHINI, sacerdote, Italia, Franciscano conventual, XVIII, Siervo de Dios.
  7. MARCOS DURANDO, sacerdote fundador, XIX, Italia, Vicenciano, Beato
  8. MARCOS EREMITA  o EL ASCETA, abad, V, Turquía, monacato oriental, Santo
  9. MARCOS EUGENICO DE EFESO, metropolita di Éfeso, XV, Iglesia Bizantina, monacato oriental, Santo
  10. MARCOS EVANGELISTA, obispo mártir, I, Medio Oriente, Clero secular, Santo
  11. MARCOS FANTUZZI DE BOLOGNA, sacerdote, XV, Italia, Franciscano, Beato
  12. MARCOS JUAN DI BIBLOS, obispo, II, Medio Oriente, Clero secular, Santo
  13. MARCOS GJANI, sacerdote mártir, XX, Albania, Siervo de Dios.
  14. MARCOS II, patriarca de Alejandría, IX, Iglesia Copta, monacato oriental, Santo
  15. MARCOS III, patriarca di Alejandría, XII, Iglesia Copta, monacato oriental, Santo
  16. MARCOS EL LOCO, monje, VI, Iglesia Copta, monacato oriental, Santo
  17. MARCOS EL FOSOR DE LAS GRUTAS DE KIEV, monje, XI-XII, Iglesia Rusa, monacato oriental, Santo
  18. MARCOS EN ASIA, mártir con Sotérico y Valentina, ?, Medio Oriente, laico, Santo
  19. MARCOS JI TIANXIANG, mártir, XX, China, laico, Santo
  20. MARCOS KRIZEVCANIN (CRISINO), sacerdote mártir, XVII, Eslovaquia, Clero secular, Santo
  21. MARCOS EL ANTONIANO, XIV, Iglesia Copta, monacato oriental, Santo
  22. MARCOS LUDOVICO ROYER, mártir, XVIII, Francia, Clero secular, Beato
  23. MARCOS MAFFEI DI MARCINISE, sacerdote, XVII, Italia, Dominico, Siervo de Dios
  24. MARCOS MATTIA, religioso, XIII, España, Mercedario, Santo
  25. MARCOS MORELLI; sacerdote y fundador, XIX, Italia, Clero secular, Siervo de Dios
  26. MARCOS EL HUNGARO DE CONEGLIANO, religioso, XII-XIII, Italia, Franciscano, Beato
  27. MARCOS PAPA, pontífice mártir, IV, Italia, Clero secular, Santo
  28. MARCOS PASSIONEI (Benedicto de Urbino), religioso, m. 1625, Italia, Franciscano, Beato
  29. MARCOS SCALABRINI DE MODENA, religioso, XV, Italia, Dominico, Beato
  30. MARCOS TAKENOSHIMA SHINYEMON, mártir, XVI?, Japón, laico Terciario dominico, Beato
  31. MARCOS VILAR ESTEVE, sacerdote mártir, XX, España, Clero secular, Siervo de Dios.
  32. MARCOS XINEIEMON, mártir, XVII, Japón, laico  terciario dominico, Beato
  33. MARCOS ZELCO DI VISIGNANO, sacerdote mártir, XX, Italia, Clero secular, testimonio
  34. MARCOS, mártir con Morciano, ?, Medio Oriente, laico, Santo
  35. MARCOS, monje, ?, Iglesia Etiópica, monacato oriental, Santo
  36. MARCOLINO AMANNI DA FORLì, religioso, XIV, Italia, dominico, Beato
  37. MARTINO MARCO DI MONTE MASSACCIO llamado EL SOLITARIO, eremita, VI, Italia, Benedictino, Santo (venerado en Carinola)
  38. MatIAS MarcoS, religioso mártir, XIII, España, Mercedario, santo.

Oración Colecta de la Misa de San Marcos Evangelista:
Oh Dios, que has glorificado a tu evangelista Marcos con el dono de la predicación apostólica, haz que conforme al Evangelio, aprendamos también nosotros a seguir fielmente a Cristo Señor. Tu que eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Damiano Grenci

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es