Breves cuestiones sobre iconografía de algunas Santas mártires

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de Santa Catalina, mártir de Alejandría, que adorna la fachada del Sagrario Metropolitano, México D.F. (México).

Imagen de Santa Catalina, mártir de Alejandría, que adorna la fachada del Sagrario Metropolitano, México D.F. (México).

Santa Catalina mártir
Pregunta: ¿Alguien me podría decir qué escena representa esto? México

Respuesta: Esta escultura representa a Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir, conmemorada el 25 de noviembre. Reproduce la iconografía más usual de la Santa:

La rueda de cuchillas: con la que tradicionalmente se dice fue torturada. Aquí apenas se ve, y no lleva cuchillas, pero asoma por la parte inferior de su vestido, en su lado derecho.

La espada: atributo general del martirio, después del tormento, fue decapitada.

La cabeza cortada: es la del César Maximino, que emitió su sentencia de muerte. Representa el triunfo de la mártir sobre el tirano pagano. Naturalmente, ella no volvió de entre los muertos para matarlo, es una alegoría. Y tradicionalmente se le representa como un turco, pero debido a la ignorancia de la época respecto al aspecto de un César romano.

La palma: símbolo de la victoria del martirio. Es curioso cómo la está sujetando por la parte superior y no por la inferior, que es más habitual.

La escultura se halla en la fachada del Sagrario Metropolitano de la Ciudad de México. Gracias amigo, por compartirla con nosotros.

Santas con rueda
Pregunta: ¿Y cómo se puede distinguir a cada una de ellas, si tienen los mismos atributos? México.

Respuesta: Hola, me preguntas por las santas que aparecen con una rueda de cuchillas, un instrumento de tortura conocido ya en la Antigüedad. La más conocida es Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre) y es por eso que la gente tiende a identificarlas a todas con ella. La mayoría de veces acertarán, pero como en todas las cosas, hay excepciones.

Escultura en bronce de Santa Eufemia, mártir de Calcedonia, que motivó la pregunta. Rovinj, Croacia.

Escultura en bronce de Santa Eufemia, mártir de Calcedonia, que motivó la pregunta. Rovinj, Croacia.

Otra santa que aparece con la rueda de cuchillas es Santa Eufemia de Calcedonia (16 de septiembre) porque también fue torturada en una de ellas, según la legendaria passio. Para distinguir una de otra simplemente tienes que tener en cuenta los otros atributos: Eufemia suele llevar un par de leones, o uno solo, con ella, porque fue arrojada a las bestias, cosa que no le sucedió a Catalina –que sepamos, claro-. En el caso concreto que nos ocupaba, es decir, la imagen que preside la panorámica de la ciudad de Rovinj (Croacia) es cierto que aquí no lleva leones, por lo que tendrías que saber que Rovinj es uno de los dos lugares donde más reliquias de la Santa hay, y es patrona de la ciudad. Sabiendo eso da lo mismo que lleve leones o no: es Santa Eufemia. Además, en Rovinj es más frecuente que aparezca llevando una pequeña maqueta de la ciudad, símbolo de su patronazgo sobre ella, lo que también contribuye a distinguirla.

Aún hay otra –que yo conozca- que lleva la rueda de cuchillas: Santa Augusta de Serravalle (22 de agosto), ésta mucho menos conocida. Es una mártir de la zona de Treviso a quien su padre también mandó torturar en una rueda. Se distingue de las otras dos porque suele llevar a su lado una pequeña hoguera –fue colgada de un árbol bajo las llamas- y unas tenazas –su padre también mandó arrancarle los dientes-. Aquí también hay que tener en cuenta de dónde proceden las imágenes porque es más frecuente que una santa local aparezca más representada en cierto ámbito que otras santas más famosas con la misma iconografía. Es decir, que es más probable que una santa con rueda en Treviso o Vittorio Véneto sea Augusta a cualquiera de las otras dos. Es pura lógica.

Desde mi propia experiencia, para trabajar con la iconografía lo más útil es acostumbrarse a observar las imágenes de los santos e ir reteniendo los atributos y sus variaciones en la memoria. He leído libros de iconografía que se las daban de expertos pero que al basarse únicamente en “lo más general”, no profundizaban en las variantes y en las excepciones, y se quedaban a medio camino, identificando mal no pocos santos. Al final lo único que vale es observar mucho y no leer tanto lo que otros digan, y si se lee no quedarse con lo primero que se lea, sino profundizar, contrastar y hacer crítica. Porque efectivamente no todas las Santas con una rueda de cuchillas tienen que ser Santa Catalina.

Estampa devocional norteamericana de Santa Águeda, que propició la consulta.

Santa Águeda
Pregunta: ¿Alguien sabe qué Santa podría ser ésta? Alemania

Respuesta: Es Santa Águeda o Ágata, virgen y mártir en Catania (Sicilia) conmemorada el 5 de febrero. Ésta es una estampa muy difundida en ámbito norteamericano pero apenas conocida aquí en Europa. No incluye los atributos iconográficos habituales de esta mártir, y por eso no es tan fácil reconocerla.

Pero puede dilucidarse su identidad por:
1.- El apretado vendaje que cubre su zona pectoral, aludiendo al daño recibido en los senos, uno de los cuales le fue torturado y arrancado; de ahí su patronazgo sobre los males mamarios.

2.- Al fondo, el monte Etna, volcán siempre activo cerca de Catania, patria natal de Santa Águeda. La tradición dice que un año después de su muerte el volcán entró en violenta erupción y la colada de lava amenazaba la ciudad. Los habitantes, temiendo un desastre, corrieron al sepulcro de la mártir, arrancaron su velo –que aún cubría su lápida- y lo tendieron frente al río de lava, que inmediatamente se detuvo y no fluyó más. Dícese que entonces el velo se volvió rojo como la grana y sigue así en la actualidad (en Alí Superiore, Sicilia, se venera este velo tenido como auténtico). Desde entonces ella es la patrona contra erupciones y otros desastres del fuego, de ahí la presencia del volcán.

3.- Al fondo, se ve una tumba hipogeo que alude a la sepultura de la mártir, enterrada en un principio a las afueras de la ciudad y desde muy temprano centro de peregrinaciones y veneración de la comunidad cristiana.

4.- La propia hoja de palmera, que naturalmente, alude al martirio cristiano.

Esta estampa siempre me pareció curiosa y en muchas partes la hacen pasar por otra mártir aprovechando que muchos desconocen esta iconografía. Espero sinceramente que este artículo ayude a clarificar el tema y que nadie pueda ser engañado respecto a quién representa esta estampa.

Busto de Santa no identificado, obra del escultor murciano Francisco Salzillo. La garganta seccionada es un indicador de martirio.

Busto de Santa no identificado, obra del escultor murciano Francisco Salzillo. La garganta seccionada es un indicador de martirio. Fuente: www.salzillo.com

Atributos de los mártires antiguos
Pregunta: Lo que te quería preguntar, es que si podias haceme el favor publicar en el blog, o mandarme un correito, con los atributos básicos de los mártires romanos y su significado. si se te atraviesan algunos que no sean tan básicos me sirven también. DE ANTEMANO, MUCHAS GRACIAS. Colombia

Respuesta: De nada. Pues tras haber aclarado que con “mártires romanos” te refieres a mártires de la Antigüedad en general, aquí viene una lista muy sencilla y básica:

La corona: Es bastante anterior a la palma. Aparece ya en los primeros mosaicos paleocristianos de San Apolinar de Rávena. Es símbolo de victoria y triunfo, ya que era una condecoración y emblema sagrado ya en la religión pagana, que fue adoptado por la cristiana.

La palma: Es el atributo que más ha prevalecido. Su origen se encuentra en las famosas carreras de carros que tenían lugar en los circos. Al equipo vencedor se le entregaba una hoja de palma como símbolo del triunfo. Este símbolo también fue adaptado por el cristianismo para simbolizar la victoria del mártir sobre el Mal.

Vestimenta: Generalmente, la vestimenta con que representan a los mártires de esta época es un prototipo –a veces fantástico- de las vestiduras de la élite romana, aunque muy pocas veces estas representaciones tienen auténtico rigor histórico. Por ejemplo, cualquier santa mártir aparecerá vestida como una matrona romana, aunque no lo fuera y tuviera un status que no le permitiera para nada lucir estas vestiduras (esclava, extranjera, pobre). Los varones en cambio rara vez aparecen con el equivalente masculino (vestiduras de senador o de magistrado) sino que es muy frecuente que aparezcan como soldados, por el tema del “miles Christi” o guerrero de Dios, es decir, de luchador por la fe, aunque realmente también se da el caso de que la armadura casi nunca tenga parecido con las auténticas piezas llevadas por un legionario.

Icono ortodoxo ruso de Santa Taciana, mártir romana, que combina el atributo de martirio propio de la iconografía  ortodoxa (cruz) con el de la católica (palma).

Icono ortodoxo ruso de Santa Taciana, mártir romana, que combina el atributo de martirio propio de la iconografía ortodoxa (cruz) con el de la católica (palma).

A partir de cierta época según estilos, se simplifica el tema vistiéndolos simplemente con una túnica bastante atemporal y de los colores más inverosímiles. Se dan también errores de vestidura como representar a varones con túnicas femeninas (es decir, largas hasta los pies) o a las mujeres enseñando los tobillos (lo cual hubiera sido considerado indecente en la época). También confunden constantemente el calzado, poniendo a veces a las mujeres botas militares y a los varones sandalias de señora. Pero no me enrollo con esto…

La cruz: En la iconografía ortodoxa, los mártires se distinguen por estar portando en su mano una cruz, símbolo de su sacrificio en unión con el sacrificio de Cristo. Es su principal diferencia con la palma, más habitual en la iconografía católica. Lo que no significa que una excluya a la otra: recientemente los iconos ortodoxos han empezado a incluir palmas con las cruces y bueno, hemos visto muchos mártires representados con cruces pequeñas también en el catolicismo…

Heridas: Los cortes en el cuello, los golpes en la frente, y heridas o efusión de sangre en general indican el martirio, y lo indican de forma genérica. A veces coincide con el martirio del santo o santa en cuestión (el clavo hendido en la frente de Santa Engracia) pero otras veces no tiene por qué.

Lámpara encendida: más propia de las vírgenes, porque se las asimila a las diez vírgenes prudentes de las que habla la parábola. Las vírgenes mártires suelen aparecer con ellas, y también tenemos esta representación desde muy antiguo, en los mosaicos paleocristianos.

Instrumentos de martirio: aparatos de tortura y armas de todo tipo. Algunos son muy específicos (cruces, potros, ecúleos) y otros son genéricos: una espada o un hacha. Indican muerte violenta.

Celda, grilletes, cadenas: para los que padecen encierro.

Se podría decir mucho más, pero ya he desarrollado muchos otros atributos en la sección de Martyrium. Te recomiendo que le eches un vistazo. Creo que he cumplido con lo básico, pero si algo se me ha pasado, acepta mis disculpas. Un saludo.

Vista de la imagen de Santa Marina virgen que se venera en la ciudad italiana de Miggiano, que motivó la pregunta, y que es un buen ejemplo de sincretismo entre tradición católica y ortodoxa, pues lleva el dragón de una y la maza de la otra.

Vista de la imagen de Santa Marina virgen que se venera en la ciudad italiana de Miggiano, que motivó la pregunta, y que es un buen ejemplo de sincretismo entre tradición católica y ortodoxa, pues lleva el dragón de una y la maza de la otra.

Santa Marina-Margarita y el dragón
Pregunta: Ya que eres experta en mártires, ¿me podrias explicar el porqué del animal que porta Santa Marina en los pies? Aquí sale un dragón pero en otras imágenes he visto otros… ¿o quizás es la misma que Santa Margarita? España

Respuesta: Vayamos por partes, porque es un tema complicado. En primer lugar, Santa Marina y Santa Margarita son la misma Santa. Su culto nació en Oriente y ya era venerada por los primeros cristianos con el nombre de Marina, que es posible que sea el auténtico, pero no hay modo de saberlo. De hecho, hasta hoy día los ortodoxos la siguen venerando como la Gran Mártir Marina de Antioquía. Sin embargo, cuando su culto fue exportado a Occidente, su nombre fue cambiado por el de Margarita. De modo que es la misma Santa, sólo que católicos y ortodoxos la llamamos de modo distinto. Yo soy partidaria de llamarla Marina por ser ése el primer nombre que tuvo, pero realmente no tiene mayor importancia.

Dicho esto, centrémonos en el dragón. El dragón es un animal mítico que en la cultura cristiana simboliza el pecado, o más a menudo Satanás. Las representaciones más antiguas de la mártir (en iconos coptos y bizantinos) la representan agarrando al demonio y propinándole golpes de maza en la cabeza, lo cual probablemente sería una alusión a cómo ella, con su martirio, venció el pecado. Esta iconografía la comparte enteramente con otra mártir, Santa Juliana de Nicomedia. Pero cuando su culto se trasladó a Occidente, el diablo fue sustituido por un dragón y apareció una alusión en su legendaria passio, según la cual el diablo en forma de este fabuloso reptil la habría atacado y ella le habría rechazado con la señal de la cruz (¡este pasaje no aparece en el relato ortodoxo!). En realidad, dragón o diablillo no importa demasiado, son formas diferentes de representar a Satanás.

Con el tiempo y debido a los estudios hagiográficos de los bolandistas, empezaron a conocerse las diferentes tradiciones de culto a esta Santa y empezó a mezclarse la iconografía. Es por eso que Marina-Margarita a veces aparece portando una maza en contexto católico, cuando en origen era algo propio de la iconografía ortodoxa, o sometiendo a un diablillo en lugar de un dragón, con lo que resulta fácil confundirla con Juliana de Nicomedia. Y no es el único problema que ha planteado esta Santa, sino que, debido a la gran extensión de su culto por toda Europa, se la ha confundido con otras mártires de similar nombre, a saber, Santa Marina virgen (Marino, el monje) y Santa Marina de Orense, quien al no tener iconografía propia, copió la de la mártir de Antioquía, aumentando la confusión. Pero eso ya merecería un artículo aparte.

Santa Eulalia torturada en el ecúleo. Detalle del relieve de su sarcófago. Cripta de la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona (España).

Santa Eulalia torturada en el ecúleo. Detalle del relieve de su sarcófago. Cripta de la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona (España).

Santa Eulalia y el ecúleo
Pregunta: Explícame si después de la tortura en el ecúleo Santa Eulalia fue crucificada. Verdad que la posición de su cuerpo es casi la misma en los dos casos. Brasil

Respuesta: No parece claro, por lo que se deduce del texto literal de su passio, si después del tormento en el ecúleo fue crucificada. Lo que se da a entender es que la niña fue extendida en este caballete en forma de X para ser azotada, desgarrada y quemada; y que, habiendo muerto en el tormento, su cuerpo fue dejado allí a la vista de todos como escarmiento público, porque había osado injuriar al pretor. La iconografía, desde luego, rarísima vez presenta a Santa Eulalia crucificada, y cuando lo hace, se trata de obras por parte de autores extranjeros que hicieron una interpretación muy diferente del texto, según la cual, tras el tormento, la habrían crucificado a la vista del pueblo. Yo, por mi parte, creo que tendemos a confundir el ecúleo con la cruz, apareciendo ese extraño elemento llamado “cruz en aspa” o “cruz de San Andrés”, que, personalmente, creo que no existe, sino que sería el propio ecúleo. Es decir, que San Andrés sería atormentado en este dispositivo y moriría en él. Ciertamente es extraño que una cruz en aspa se sostenga de pie, porque no hay modo de hincarla bien en el suelo, en cambio, el ecúleo tenía todo un armazón de soporte. Yo prefiero acogerme a la interpretación “purista” del texto: Eulalia murió en el ecúleo, y si la dejaron allí colgando o la clavaron en una cruz para mostrar el cadáver, ya no lo sé; aunque me parece absurdo tomarse semejante trabajo (es decir, crucificar) con un cuerpo que ya está muerto. Era mucho lo que se desperdiciaba, madera, clavos, y trabajo de clavar y desclavar, todo en vano. La cruz no aparece en ninguna representación hispana de Santa Eulalia, como digo, el instrumento que siempre, siempre lleva con ella, es el ecúleo. Y dado que ya se ha averiguado, gracias a recientes excavaciones arqueológicas en Israel, cómo era una verdadera crucifixión, parece que la cruz en aspa es sólo una malinterpretación del propio ecúleo, que, según el P. Rivadeneira, también tendría funciones de potro, al poder ser los cuatro brazos del mismo extensibles mecánicamente.

Otra cosa curiosa que destaco, y no tiene que ver directamente con la pregunta, es que el tema del ecúleo es una interesante distinción entre Santa Eulalia de Barcelona y Santa Eulalia de Mérida, cuyo desdoblamiento no es un asunto resuelto todavía: en la passio de la niña mártir de Mérida, el ecúleo no es mencionado en ningún momento, ni tampoco ninguna crucifixión.

Icono ortodoxo ruso de Santa Anastasia, mártir de Sirmio, con la botella que le da el atributo de "Pharmakolytria" (liberadora de venenos).

Icono ortodoxo ruso de Santa Anastasia, mártir de Sirmio, con la botella que le da el atributo de “Pharmakolytria” (liberadora de venenos).

Santa Anastasia “Pharmakolytria”
Pregunta: ¿Cuál es la conexión entre Santa Anastasia y la botella que lleva? ¿La forzaron a tragar un líquido ardiente? Alemania

Respuesta: La iconografía de Santa Anastasia de Sirmio, mártir (25 de diciembre) portando una botellita es exclusiva del mundo ortodoxo, donde se cuenta entre sus principales santos con el título de Gran Mártir, y que celebran el día 22 de diciembre. La razón de la botella es que ella es conocida por los ortodoxos como la “Pharmakolytria”, y se había dicho que en griego viene a significar “la que dispensa pociones”, en el sentido de medicinas. La tradición dice que ella puso su patrimonio al servicio de los cristianos encarcelados y acudía en persona a llevarles alimentos, bebidas y medicinas para socorrerlos. De este modo, la botella contiene medicina o bebida.

Yo había creído esta versión pero no es auténtica, se ha traducido mal la palabra. En realidad, aunque sí acudía a prisión a llevarles víveres, lo que lleva en la botella es un antídoto o calmante de estómago, porque con él salvaría la vida de aquellos que habían sido obligados a ingerir veneno o alguna sustancia dañina como castigo. De este modo, Pharmakolytria significa “la que libera de los venenos” –y ello es irrefutable, porque pharmakon es “veneno” en griego-.

Las actividades caritativas de Anastasia para con los presos cristianos le costaron la vida. La delataron los guardias de la prisión que la veían entrar en ella cada día, por lo que fue juzgada, encerrada largo tiempo en prisión, y finalmente desterrada a una isla junto con algunos cristianos condenados, donde la quemaron viva. Sus reliquias se conservan en su iglesia de Roma.

Santa Inés y el cordero
Hace tiempo, publiqué en cierto grupo de Flickr un breve articulillo hablando sobre el atributo más común para identificar a Santa Inés, virgen y mártir de Roma (21 de enero), que es un cordero. Esperaba que suscitara cierto interés y que diera pie a hablar de más atributos de animales en los Santos, pero la verdad es que hace ya unos seis meses de ello y no ha recibido atención alguna. De ahí que se me haya ocurrido colocarlo en el blog, aumentado y corregido, donde al menos sí espero que sea leído.

Tabla gótica de Santa Inés, mártir romana, procedente de la Cartuja de Portacoeli. Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

Tabla gótica de Santa Inés, mártir romana, procedente de la Cartuja de Portacoeli. Museo de Bellas Artes Pío V, Valencia (España).

Se ha hablado en diversos santorales y páginas web acerca de qué significa el cordero, y por qué Santa Inés lo lleva. Hay muchas versiones y teorías, algunas realmente disparatadas, de las cuales aquí vienen algunas:
– Inés tenía un corderito como mascota (es verdad, esto estaba en cierto libro infantil que no citaré).
– Inés era tan pura y casta que el animal con que se identifica es el cordero.
– Inés era tan inocente como un cordero.
– Inés murió degollada, por lo que su atributo debe ser un animal que ritualmente muere degollado, es decir, el cordero.
– Inés, como virgen cristiana, era esposa de Cristo, Cordero de Dios, con lo cual ella es la “Cordera de Dios”, y por eso lleva un cordero, que representa a Cristo (sí, esto también lo he visto por ahí).
– Cuando Inés fue arrojada a la hoguera, tiraron a un cordero con ella (lo siento, no puedo evitar reírme: algunos interpretan demasiado literalmente los cuadros de martirios en el arte sacro).
– Cuando Inés subió al cielo glorificada, Cristo le regaló un cordero (para que se entretuviera, la pobrecita).
– Cuando Inés se apareció a sus padres después de muerta, llevaba un cordero en brazos.

Todas estas cosas –y algunas más- se han dicho acerca de por qué Santa Inés lleva un cordero. La verdad es que la mayoría no merecen mucha atención, más allá de la anécdota. En realidad, el hecho de que Santa Inés lleve un cordero, se podría resumir simplemente en esto:

Desconocemos el auténtico nombre de esta niña mártir de los primeros siglos del cristianismo, aun cuando legendariamente se nos ha transmitido que nació en la gran gens romana Clodia (en cuyo caso, su nombre propio podría haber sido Clodia, ya que era costumbre poner a las mujeres de una gens el patronímico familliar, pero en este caso particular es indemostrable). No conociendo su nombre verdadero, empezó a atribuírsele el de Agnus, que en latín significa cordero, hasta modificarse y feminizarse en Agnes, esto es, Inés. ¿Por qué? Probabemente como alegoría propia de una víctima degollada. Las primeras representaciones de esta mártir no la distinguen de las otras. A partir del siglo X empieza a aparecer con el cordero en brazos, ¿por qué? Pues para indicar su nombre a las masas de cristianos analfabetos que no podían leer su nombre (SANCTA AGNES), pero que sí veía el cordero, y recordando que es Agnus, la identificaban enseguida como Agnes, Inés. Con el tiempo, hasta el letrero dejó de aparecer, y se quedó únicamente el cordero.

A partir de ahí, las piadosas y bellas alegorías de la cordera degollada, la inocente víctima inmolada y demás símiles que se pueden hacer con el cordero, son posteriores a la generalización de la representación de esta Santa con el cordero, que tienen sin duda origen en la primera elección del nombre. Y aún posteriores a esto son esos detalles legendarios de la larga cabellera dorada, el ángel que la defendía en el burdel, la hoguera que no la consumía, etc. Incluso se ha llegado a obviar la auténtica edad de la mártir (13 años) haciéndola pasar por una joven muchacha o, incluso, por una mujer adulta, en la mayoría de sus representaciones artísticas.

Meldelen

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Marina (Margarita) de Antioquía: la que venció al dragón

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Vidriera de la Santa en la iglesia parroquial de Saint Vérand de Lyon (Francia). Obra de Lucien Bégule.

Hoy aún se mantiene la memoria de una antigua mártir que tuvo gran veneración en toda la cristiandad; no sólo en la Europa católica sino también en las Iglesias Orientales. Sin embargo, con el paso del tiempo, su culto fue decayendo hasta ser muy minoritario en la actualidad por lo que respecta a la cristiandad católica, mientras que, como suele ocurrir, nunca ha decaído en la ortodoxa, que la sigue venerando enormemente y la tiene entre sus Grandes Mártires.

¿Cómo ha podido decaer tanto el conocimiento y veneración a una Santa que en sus tiempos fue de las principales? La razón es que, como ocurre con muchos de sus coetáneos, ha sido considerada legendaria y retirada del calendario oficial romano debido a la reforma de los años 60, quedando autorizado tan sólo su culto local. Lo que nos lleva de nuevo a la pregunta del millón: pero, ¿es realmente Marina-Margarita de Antioquía una santa inexistente, fruto de una fábula, como se asume actualmente, o pudo haber existido? Vamos a verlo.

En cuanto al nombre, es importante tener claro, en primer lugar, que esta mártir responde tanto al nombre de Marina como de Margarita. Los ortodoxos la conocen más por el primer nombre y los católicos por el segundo, pero se trata de la misma persona. El primero, Marina, fue el más antiguo que se le atribuyó, por lo que es lógico considerarlo el “original”, y será el que usaré para referirme a ella. La passio griega de la Santa, atribuida a un tal Timoteo y publicada por Metodio de Constantinopla, la llama así, Marina. Pero cuando esta passio se traduce al latín, y se hace en época bien temprana, inexplicablemente se cambia su nombre por el de Margarita, que significa “perla”. Sirva esto para ver que ambos nombres son los de esta única Santa, que no debe ser confundida con otras Santas católicas y ortodoxas que llevarán luego este nombre, tanto uno como el otro, ya que ella fue la primera.

¿Qué nos cuenta la passio sobre esta mártir? Era oriunda de Antioquía de Pisidia, en Asia Menor, y fue hija de un sacerdote pagano llamado Onésimo. Su madre murió al traerla al mundo y entonces él la puso al cargo de una nodriza que, secretamente, profesaba la fe cristiana, por lo que además de su leche, ella le transmitió su fe. Cuando la muchacha alcanzó los quince años, descubrió el padre que era cristiana y, enfurecido, la arrojó a la calle. Viéndose abandonada y sin recursos, se marchó a vivir con su nodriza y se ganaba la vida sacando a pastar su rebaño de ovejas.

Un día que guiaba las ovejas por el campo, pasó el séquito del prefecto Olibrio, destinado a Antioquía, y al verla la encontró hermosa y mandó que se la trajeran, y le preguntó si era libre o esclava. Si era libre, podía ajustar un acuerdo de concubinato con ella, y si era esclava, podía comprarla a su amo. Al saber que era libre le propuso lo primero, pero al negarse ella rotundamente a pesar de su pobreza, acabó surgiendo que era cristiana y que no le estaba permitido aceptar transacciones vergonzosas, por lo que mandó inmediatamente arrestarla y llevársela consigo, para someterla a un proceso. Eran los tiempos de Maximino y Diocleciano (s.IV) por lo que le estaba permitido procesar a una cristiana, aunque fuese por su propio interés.

Martirio de la Santa. Óleo de Giuseppe Ghezzi (1655-1721). Iglesia de los Santos Margarita y Emidio, Roma (Italia).

A pesar de amenazas, lisonjas, promesas y maltratos, Marina no aceptó ser la concubina de Olibrio, por lo que éste tomó pretexto de su religión cristiana para vengarse a su gusto. Fue sometida a terribles torturas y humillaciones: la desnudaron y exhibieron desnuda en público para avergonzarla, fue entregada a los soldados que se la llevaron a una celda oscura y allí hicieron lo que quisieron con ella, la apalearon hasta romperle huesos, la desgarraron con peines y tridentes de hierro, haciéndola sangrar a borbotones. El espectáculo era tan horrible que la gente gritaba conmovida. Olibrio, quien también estaba impresionado por la fortaleza de Marina, que prefería aquello a ser su amante, mandó llevarla a la celda y dejarla allí sin atención ni comida.

Aquella noche, la malherida Marina fue tentada por el diablo, que se le apareció para atacarla. En la versión oriental de la leyenda, éste se le aparece como un diablillo negro al que ella somete a golpes de maza; en la leyenda occidental, aparece bajo la forma de un dragón que la engulle, pero ella, trazando la señal de la cruz sobre él, logra que la escupa y se erige triunfante sobre el monstruo, que desaparece. De este detalle curioso del dragón que la engulle y luego la vomita viene el considerarla patrona de las parturientas, pues las mujeres que iban a dar a luz, en el momento que sentían los dolores del parto, la invocaban para que las ayudara a parir rápidamente; pues una de las causas más frecuentes de muerte de madre y feto en el parto, era que éste se quedaba atascado dentro del útero y no podía salir.

En fin, que habiendo vencido Marina al demonio, fue llevada de nuevo ante Olibrio, que nuevamente le propuso salvarse si renegaba de su fe, y viendo que de nuevo se mantenía firme, la entregó de nuevo al tormento: colgada de un palo, fue rociada con aceite hirviendo y quemada con antorchas; y luego introducida rápidamente en un balde de agua helada, para atormentarla con el contraste de temperatura. La gente seguía dando gritos de horror e indignación por la crueldad que estaban mostrando hacia ella, pero Marina, tranquilamente, tomó el agua en sus manos y se bautizó a sí misma, dando gracias al pretor por haberle dado la oportunidad de luchar por su fe. Olibrio, viendo que no estaba consiguiendo nada, mandó sacarla fuera de la ciudad y decapitarla.

Aunque la passio se atribuye a un tal Teótimo que dice ser testigo ocular del martirio de la Santa, lo cierto es que el relato sí es legendario, especialmente el detalle del diablo-dragón y los discursos. Por lo tanto, y como suele ocurrir, el relato no tiene credibilidad histórica. Basándose en eso, la Santa ha ido perdiendo culto en Occidente y hoy día ni siquiera tiene presencia en el calendario. Pero lo cierto es que, por sorprendente que parezca, sí es una santa histórica, real, que existió, y ello se demuestra por la antigüedad de su culto, aunque su passio no nos sirva para autentificarla. La passio no menciona el día de su muerte, sin embargo, todos los sinaxarios orientales la recuerdan el día 17 de julio, salvo el de Ter-Israel, que lo hace el día 18. En Occidente, en cambio, se la conmemora el 20 de julio, o sea hoy, desde su primera mención en el Martirologio de Rábano-Mauro. Baronio la introdujo con breve referencia en el Romano.

Brazo de la Santa venerado en el monasterio Vatopedi, monte Athos (Grecia).

En cuanto a las reliquias, el Sinaxario de la Iglesia Copta dice que el cuerpo de la Santa estuvo originalmente en la iglesia homónima de Constantinopla, hasta que los cruzados toman la ciudad y así, en el año 908 algunas reliquias fueron traídas desde Oriente hasta la iglesia de San Pietro della Valle junto a la orilla del lago de Bolsena y desde allí, en el año 1145 fueron transferidas a la catedral de Montefiascone. En el año 1213 el dux Pietro Sian se llevó gran parte a Venecia. Una de las manos de la Santa ha quedado en el monasterio Vatopedi, del Monte Athos, en Grecia. Por lo tanto, aunque la historia que conocemos de ella no sea válida, la Santa es real, por la antigüedad de su culto y por la ininterrumpida veneración de sus reliquias.

La Santa tuvo muchísimo culto en la Edad Media, difundido por la Leyenda Áurea, y fue siempre invocada en los partos –hasta tal punto de que en muchos lechos de matrimonio, que eran también lechos de parto, aparecía su imagen tallada, como se observa en la magistral obra de Van Eyck El matrimonio Arnolfini– siendo considerada, además, una de los Catorce Santos Auxiliadores. En Italia siempre ha tenido gran veneración y muchas princesas y reinas de las dinastías europeas, especialmente a partir de la época barroca, han llevado su nombre (Margarita). Es a partir de su descrédito en los siglos XIX-XX, a causa de la leyenda del dragón, cuando su culto empieza a desaparecer.

No así en Oriente, donde siempre se la ha tenido por Gran Mártir y sigue siendo venerada muy especialmente, por ejemplo, en la isla de Andros. Recientemente –año 2006- se ha documentado un gran milagro atribuido a esta Santa, que se apareció en el quirófano donde operaban a un niño de gravedad, por el cual habían implorado sus padres, y fueron varias personas que la vieron e incluso hablaron con ella, creyendo que era una doctora más, la cual se había identificado diciendo: “Soy Marina de Andros”, haciendo referencia a esta isla donde tiene un importante monasterio. No me extiendo más, sin embargo, recordemos también que Santa Juana de Arco declaró en sus procesos que una de las tres voces que oía y Santos a los que veía, era ella.

Iconografía oriental: la Santa golpea al diablo con un mazo o martillo. Icono ortodoxo griego.

En la iconografía occidental aparece pisando a un dragón, al que ahuyenta con una cruz, mientras que en la oriental aparece sujetando a un diablillo por los cuernos y lo machaca con un mazo. A veces estas iconografías se confunden y aparece con un mazo y pisando un dragón, como ocurre en algunos pueblos italianos (Ruggiero, Miggiano) donde además, para más inri, se la confunde con la Marina virgen, que recordábamos hace poco, ocurriendo que se venera en realidad a la virgen, pero se le pone la iconografía de la mártir.

También en Galicia, especialmente en Orense, se venera a una Santa Marina, virgen y mártir, que toma los atributos y la iconografía de la mártir de Antioquía, y está considerada una mártir local, hermana de Quiteria, Librada y demás. Sin embargo los bolandistas consideran que esto es un desdoblamiento y se trata realmente de la mártir de Antioquía, no de una inexistente mártir hispana. Por último, decir que la passio de la Santa ha sido literalmente copiada en el caso de otra mártir, Regina de Alesia, hasta tal punto que se las puede llegar a confundir.

En resumen: Santa verídica, auténtica, con culto antiquísimo y reliquias veneradas, pero que tiene una passio absolutamente legendaria y que no nos dice nada de su auténtica vida y martirio; y que a causa de eso ha sido “descartada” del calendario oficial hasta tal punto que muchos hoy en día creen, erróneamente, que es una Santa que jamás existió.

Dejo una película copta dedicada a la Santa. Es una pequeña producción sin grandes pretensiones ni efectos especiales, pero el esfuerzo de los actores y de la rudimentaria ambientación es notable. Además, es útil para hacer un recorrido sobre la passio de la Santa y al final del vídeo, se incluye una interesante explicación e imágenes de la reliquia de la Santa que se venera en Egipto: su mano incorrupta. La película está en árabe como es habitual en las películas coptas, pero pueden seguirse los subtítulos en inglés:

Meldelen

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