Iglesia de Santa Maria della Scala

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Vista de la fachada del templo romano.

Iglesia de Santa Maria della Scala
Piazza della Scala, 23
Roma

La fundación de la iglesia de Santa Maria della Scala fue el resultado de una serie de episodios que caracterizaron a esta zona del Trastévere en el siglo XVI. Cuenta la tradición que, en el mismo lugar donde ahora se levanta el edificio, había, junto a la escalera de entrada a una casa, un retrato de la Virgen al que se le atribuyeron un impresionante número de milagros. El fenómeno tomó tales proporciones que el Papa Clemente VIII prácticamente se vio forzado a construir una iglesia en el lugar, que era el destino de numerosos peregrinos que buscaban una curación milagrosa.

La primera construcción de la iglesia y del convento anexo a ella es de aquella época de los milagros, o sea, del 1593 y fue diseñada por Francesco Capriani da Volterra a instancia de los Carmelitas Descalzos (que aun siguen allí), pero que a causa de una serie de reveses, entre los que hay que incluir la muerte del propio Capriani, los trabajos no terminaron hasta el año 1610 por parte de Girolamo Rainaldi. La fachada se completó en el año 1624 y en ella hay dos plantas: la inferior está dividida por pilastras con capiteles corintios y presenta en el portal, en el centro de un nicho, la estatuta de la Virgen con el Niño, que es obra de Francesco Cusart en el 1633. La planta superior está conectada a la inferior mediante volutas laterales, completada por pares de pilastras, una ventana con balaustrada y un tímpano triangular.

Naturalmente, la escalera hoy ya no existe y la imagen milagrosa es ahora conservada y venerada en la capilla de la “Madonna della Scala”, en la cual está también situado el monumento fúnebre del cardenal Próspero Santacroce, que fue el primero en introducir el tabaco en Roma, o como se llamaba entonces: la hierba Santacroce.

Vista del interior del templo, nave central.

El interior es de una sola nave con capillas laterales que guardan numerosas obras de arte, como la célebre pintura de la Decapitación de San Juan Bautista, de Gerit Van Honthorst, un nombre que por ser un poco difícil de pronunciar, es más conocido como Gherardo delle Notti. En el presbiterio se encuentra un precioso ciborrio, en forma de un pequeño templete de planta central con columnas de alabastro siciliano y la cúpula hecha de bronce. El altar mayor es obra de Carlo Rainaldi, mientras que en el centro existe una Virgen con el Niño del siglo XVII, obra del Cavalier d’Arpino.

Preciosa es la capilla de Santa Teresa de Ávila, diseñada por Pannini, que custodia un relicario con el pie derecho de la santa. La reliquia es un regalo de los Carmelitas Descalzos españoles y fue entregada el día 10 de mayo del año 1617 dentro de un precioso relicario de plata. El relicario actual es de bronce dorado. Recordemos que Santa Teresa fue beatificada en el 1614 y canonizada en el 1622.

En el interior de la iglesia se encuentran los cuerpos santos de cuatro mártires de las catacumbas romanas: San Fortunato, San Honorato, San Plácido y San Justino.

Vista del altar-relicario con el pie derecho de Santa Teresa de Ávila. Capilla de la Santa en la iglesia de Santa Maria della Scala, Roma (Italia).

El convento anexo es en parte atribuido a Matteo de Città di Castello y en parte, a Ottavio Mascherino. En la segunda planta se encuentra la “speziaria”, que es la farmacia más antigua de Roma y que nos ha llegado íntegra hasta nuestros días. Originariamente, se formó para cubrir las necesidades de los frailes carmelitas, los cuales cultivaban en el huerto del convento las plantas medicinales que estimaban convenientes para su salud; pero a finales del siglo XVII, fue abierta a todos los romanos y fue tan famosa que a ella acudían los príncipes, los cardenales e incluso los médicos de los Papas.

En el atrio y sobre la puerta de entrada están ahora los retratos de Fray Basilio de la Concepción, farmacético del siglo XVIII, que adquirió fama al inventar algunos medicamentos famosos, como la llamada agua contra la peste y el agua contra la histeria. Los azulejos de colores, las ollas, balanzas, alambiques de destilación y los morteros, son originales, mientras que son del siglo XVIII, las estanterías, vitrinas y el mostrador. Entre los recuerdos más singulares está el vaso de la Theriaca, que fue un medicamento inventado por Andrómaco, que era el médico de Nerón y que estaba compuesto por cincuenta y siete sustancias diferentes, incluyendo carne de víbora macho, que era considerada como un antídoto infalible contra los venenos. Además existe un rarísimo herbario (Tratado de los sencillos), que es atribuido al propio Fray Basilio. En las puertas de los armarios son mencionadas algunas visitas famosas, como la de Vittorio Emanuele I, ocurrida el 27 de octubre del 1802.

Imagen yacente de Santa Teresa de Lisieux. Iglesia de Santa Maria della Scala, Roma (Italia).

La iglesia y el convento fueron utilizados durante la República Romana del 1849, como hospital: allí murió Luciano Manara y el oscuro secuaz de Garibaldi, Andrea Aguyar.

Felice Stasio

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