Santos mártires de Akhmim

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Detalle de dos urnas con las momias de dos mártires. Monasterio de los Mártires, Akhmim (Egipto).

Detalle de dos urnas con las momias de dos mártires. Monasterio de los Mártires, Akhmim (Egipto).

Hoy quiero escribir unas letras sobre un numerosísimo grupo de cristianos martirizados en tiempos de Diocleciano y Maximiano, cuyos restos fueron descubiertos en el año 1990, y que se han distribuido por medio mundo sirviendo para el actual renacimiento de la Iglesia Ortodoxa Copta.

Akhmim fue una de las ciudades más antiguas del Alto Egipto, fundada por Kush, hermano de Misraim e hijo de Cam, conocida en tiempos de los faraones como Khentnim y que estaba situada a las orillas del Nilo, a cuatro millas al noroeste de Sohag. Era famosa por sus juegos en honor de Perseo y lugar de negocio entre las tribus nómadas del desierto. Es mencionada por Herodoto y Estrabón y reconocida por sus tejidos de lino y el trabajo de sus canteros, siendo una de las principales fuentes de los hermosos tejidos que desde Egipto llegaban a Roma.

Cuando la predicación del evangelio llegó a Egipto, los cristianos la llamaron Khmin y fue un lugar donde floreció la nueva religión llegando incluso a tener obispo propio a principios del siglo IV y varios monasterios construidos en sus cercanías. La tradición dice que la localidad fue visitada por la Sagrada Familia cuando huyó a Egipto y que incluso, la Virgen María se le apareció al apóstol Tomás, cuando éste regresó de la India.

Detalle de una de las urnas. Monasterio de los Mártires, Akhmim (Egipto).

Detalle de una de las urnas. Monasterio de los Mártires, Akhmim (Egipto).

En tiempos de Diocleciano y Maximiano los cristianos del Alto Egipto fueron perseguidos por el gobernador Ariano, siendo especialmente cruel la persecución tanto en Akhmin (Panópolis para los griegos) como en Qaw al-Kebir (Antaioupolis), en la primera de las cuales, según el sinaxario copto de Tubeh – conservado en el Vaticano -, el 29 de Kihak del año 303, mientras celebraban la Navidad, fueron masacrados más de ocho mil cristianos habitantes de la ciudad, que se negaron a ofrecer sacrificios a los dioses romanos. La mayoría de estos mártires permanecieron durante siglos en el anonimato, aunque algunos si fueron inmediatamente reconocidos, como los santos Dióscoro y Asclepio, que junto con cuarenta soldados de la guarnición del gobernador, capitaneados por Filemón y Acurio, fueron torturados y decapitados por orden de Ariano. Son también famosos los Santos Ananías y Cuzio, que son conmemorados el 16 de Kihak (25 de diciembre).

Pero los cristianos de esas tierras egipcias no sólo fueron martirizados en tiempos de Diocleciano; por poner algún ejemplo, mencionemos a los monjes de la Tebaida, Mercurio y Efrén, que lo fueron en tiempos del emperador Constancio; y a Menas, el ermitaño, que fue martirizado por los árabes en el siglo VII.

Vista de una urna con diversas cabezas momificadas. Monasterio de los mártires, Akhmim (Egipto).

Vista de una urna con diversas cabezas momificadas. Monasterio de los mártires, Akhmim (Egipto).

En aquellas tierras de mártires siguió floreciendo la Iglesia. Lo decía Tertuliano: “Sanguis martyrum est semen christianorum”. San Pacomio, en el año 346, llegó a establecer allí un monasterio. Cuando Julián el Apóstata (361-363) comenzó a perseguir de nuevo a los cristianos, el patriarca Atanasio de Alejandría se refugió en Akhmim, donde fue recibido con júbilo. Muerto el emperador, volvió a su sede alejandrina. El obispo Serapión llegó a ocupar su sede en tiempos del patriarca Teófilo (402-412) y el obispo Sabino de Akhmim fue uno de los acompañantes de San Cirilo de Alejandría en el Concilio Ecuménico de Éfeso, celebrado en el 431. San Shenuda el archimandrita, que también asistió al Concilio de Éfeso donde se destacó por sus discrepancias con Nestorio, tuvo una relación muy estrecha con los obispos de la ciudad. Akhmin es en la actualidad, un gran centro de espiritualidad copta, existiendo en sus cercanías hasta ocho monasterios: el de los mártires, el de la Santísima Virgen, el de San Miguel, el de Santo Tomás, el de San Pacomio, el de San Jorge, el de San Bisada y el de las Siete Montañas.

Según el obispo Abuna Ghobrial al-Antuni, del monasterio de los mártires, en la necrópolis existente al este de Akhmim, mientras se preparaba un olivar cercano al monasterio en el mes de marzo del año 1990, fueron descubiertos un gran número de cuerpos momificados con signos de haber sufrido una muerte violenta. Fueron desenterrados, analizados, datados y reconocidos como reliquias de los mártires de Akhmím y después del proceso de limpieza de los mismos (lo que los coptos denominan “canonización de las reliquias”), se enviaron al arzobispado de la ciudad y desde allí se distribuyeron por todo el mundo copto.

Detalle del rostro momificado de una mujer. Monasterio de los mártires, Akhmim (Egipto).

Detalle del rostro momificado de una mujer. Monasterio de los mártires, Akhmim (Egipto).

Esta necrópolis ya había empezado a ser excavada en el año 1714 por el arqueólogo Paul Lucas, continuando Richard Pococke (1740), W.G. Browne (1797), M. Saint-Genis (1798), etc. Durante estas excavaciones fueron descubiertas cerca de ocho mil momias que fueron vendidas para ser utilizadas como combustible en el incipiente ferrocarril egipcio y para la industria papelera estadounidense. Entre los años 1884-1888 la necrópolis fue prácticamente desvalijada, saqueada. Muy probablemente, muchísimas de esas momias profanadas, si no todas, eran reliquias de los mártires del año 303.

El monasterio de los mártires, donde fueron descubiertas las reliquias, está situado sobre una elevación en el borde del desierto al este de al-Hawawish, a unos seis kilómetros al nordeste de Akhmím. Junto a él están los monasterios de la Santísima Virgen y de San Miguel. Es un monasterio amurallado al que se entra por una puerta situada en la zona occidental. Un pasadizo conduce desde el patio exterior hasta la iglesia, que se extiende hasta la parte oriental de la muralla exterior. La iglesia está cubierta por ocho cúpulas: tres sobre la nave y cinco sobre los cuatro altares y el baptisterio. El segundo altar de la parte norte es el dedicado a los mártires; sus paredes están decoradas con pinturas de cruces coptas.

Un fiel besa las reliquias de un bebé, colocado junto a su madre. Monasterio de los Mártires, Akhmim (Egipto).

Un fiel besa las reliquias de un bebé, colocado junto a su madre. Monasterio de los Mártires, Akhmim (Egipto).

Las edificaciones actuales del monasterio datan de finales del siglo XVIII y en él, fue descubierto en el año 1904 la copia en papiro más antigua del Libro de los Proverbios. Como hemos dicho, este monasterio está construido dentro de una gran necrópolis, que como también hemos dicho, ha sido saqueada y profanada. Aunque obviamente la necrópolis pertenece a distintas épocas, la abundancia de tejidos coptos de principios del siglo IV, los signos de muerte violenta y la datación de las momias, amén de los abundantes testimonios escritos durante muchos siglos, son los que han llevado a que la Iglesia Ortodoxa Copta, los identifique como los mártires de Akhmim en tiempos de Diocleciano.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– MEINARDUS, O., “El enigma de las momias coptas de Naqlûn”, El Cairo, 1994.
– VIAUD, G., “Les pèlerinages coptes en Egypte”, Cairo, 1979
– KUHLMANN (prefacio de Anba Mattaus), “Los mártires de Akhmin”, Beni Suez, 1990.

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