Contestando a algunas breves preguntas (XXXV)

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Diácono cantando en Pregón Pascual ante el Cirio Pascual.

Diácono cantando en Pregón Pascual ante el Cirio Pascual.

Pregunta: Mi pregunta es muy simple. Qué se debe hacer con los restos del cirio pascual (acaso se debe echar al tacho) o ¿puede ser conservado en un lugar especial ya que es un signo visible que ha sido consagrado? Muchas gracias

Respuesta: A mi no me suena que haya ninguna norma eclesial al respecto. Yo he visto de todo: acumularlos en el trastero de la parroquia, reutilizarlo si no se ha consumido mucho, donarlo a alguna comunidad religiosa monástica (ten en cuenta que en ellas no suele usarse en bautizos, confirmaciones o funerales, como si ocurre en las parroquias, con lo que se apañan con un cirio más pequeño) y otras cosas por el estilo, como por ejemplo, volverlos a fundir. Sin embargo, creo que dado lo que significa, hay que tratar con respeto el cirio sobrante.

En Roma, con los restos del cirio principal de la Basílica de San Pedro, hace años se hacían unos medallones muy elaborados y cotizados que el propio Papa bendecía. Se ofrecían como regalos de Estado, a visitas importantes, etc. Es posible que exista el ritual de la bendición de estos medallones, pero yo no lo conozco.

Pregunta: Mi pregunta es la siguiente: si me podían sugerir información sobre el beato Diego de Cervantes, mercedario. Ya que no tengo ningún santo con mi nombre, me conformaré con quién tenga mi apellido. Muchas gracias.

Respuesta: Lo he buscado en toda la bibliografía que tengo y no he encontrado nada de nada. Incluso he llamado personalmente a los mercedarios de Barcelona y de Madrid y ellos tampoco saben nada. De todos modos, en una página italiana se dice esto: “No se sabe en qué época en concreto vivió aunque se dice que estuvo en tierras africanas donde consiguió la libertad de más de cuatrocientos prisioneros. No se sabe la fecha de su muerte y antes era recordado el día 20 de octubre”. Actualmente la Orden no lo conmemora porque no está oficialmente beatificado.

Estampa del Beato Diego de Cervantes, perteneciente a la serie del ilustrador Alberto Boccali ("Bertino").

Estampa del Beato Diego de Cervantes, perteneciente a la serie del ilustrador Alberto Boccali (“Bertino”).

Pregunta: ¿Es verdad que Herodes está canonizado? He oído hablar de San Herodes y me he quedado perplejo. Gracias.

Respuesta: ¡Cómo para no quedarse!, ja,ja. Ni el Herodes de los Santos Inocentes de Belén ni el Herodes que decapitó al Bautista están canonizados. Como dicen en mi pueblo: “tú has oído campanas, pero no sabes donde”.

Me explico: Habrás oído hablar de los 72 discípulos de Cristo y en la larga lista de ellos existe un Herodes que pertenecía a este grupo y a quién los griegos conocen como San Herodes el apóstol. Se dice que después de la Ascensión del Señor, se dedicó a difundir el evangelio asociado a los apóstoles, especialmente, a Pedro y que después del martirio del apóstol Andrés, fue elegido obispo de Patras. Desde su nueva responsabilidad, mostró toda una serie de cualidades: caridad, prudencia, fogosidad en la predicación del evangelio, etc., pero fue apresado por unos judíos y por unos paganos, quienes lo golpearon salvajemente y apedrearon hasta la muerte. Con el martirio selló su fe en Jesús. San Herodes (o Herodión), se conmemora el día 10 de noviembre.

El cardenal Baronio lo identifica con el personaje saludado por San Pablo en la Epístola a los Romanos: “Saluda a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso, los cuales están en el Señor” (Romanos, 16, 11), diciendo que como era pariente de San Pablo, por lógica, era oriundo de Tarso y que fue San Pablo quién lo ordenó de sacerdote y posteriormente, de obispo.

Icono ortodoxo griego de San Herodes o Herodión, apóstol mártir.

Icono ortodoxo griego de San Herodes o Herodión, apóstol mártir.

Pregunta: Soy peruano. ¿Me podríais facilitar alguna información sobre Fray Diego Ruiz Ortiz? Muchísimas gracias.

Respuesta: Pues aunque sea brevemente, algo podemos decirte. Este fraile agustino nació en Getafe (Madrid) en el mes de julio del año 1532 y con apenas dieciséis años de edad llegó a Perú instalándose en una casa que actualmente está ocupada por un convento. En el Capítulo del 1563 lo destinaron a Yanacache, cerca de La Paz. Aprendió el quechua y el aymara y marchó como misionero a Puná, aunque después lo destinaron a Capiñora.

Llevaba una vida de oración y penitencia, era muy austero y muy caritativo por lo que fácilmente, se ganó la confianza de los indios. Pero un día se le ocurrió predicar contra el adulterio que cometía el cacique inca Tito Cusi, el cual se había separado de su esposa Evangelina y se había unido a Angelina Polanquilaco. Y esta fue su perdición, pues un día, el inca lo invitó a un banquete y él no se presentó porque sabía que la comilona terminaría en borrachera, como realmente ocurrió. Él reprendió a Tito Cusi y su concubina ordenó a los capitanes de su ejército y al secretario Pando que matasen a Fray Diego.

Cuando fueron a buscarlo lo encontraron rezando, pero ellos, en vez de respetar su intimidad, comenzaron a insultarlo y a golpearlo, lo sacaron al campo, lo desnudaron, le ataron las manos a la espalda y lo dejaron a la intemperie para que se muriese de frío. Como no murió, le ataron los brazos hasta el punto de descoyuntarle los huesos, le partieron varias costillas y ya de noche, echaron agua en las cuerdas para que se ajustasen y así, fueran más dolorosas las ataduras.

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En esto, murió el Inca y le pidieron a Fray Diego que lo resucitase. El fraile solicitó que le dejasen celebrar la Santa Misa por esta intención y entonces lo desataron aunque como consecuencia del martirio sufrido, él no podía mover los brazos ya que estaban descoyuntados. A golpes se los pusieron en su sitio y él celebró la Misa. Pero como cuando acabó la Misa el muerto no había resucitado, de nuevo lo ataron a una cruz y lo azotaron. Posteriormente lo abofetearon, le partieron la barbilla y lo llevaron a rastras hasta Mancaray, donde el inca Túpac Amaru se estaba coronando. Lo llevaron al lugar donde ajusticiaban a los malhechores, le clavaron espinas en las uñas de las manos y de los pies y con un machete le golpearon la cabeza matándolo.

Grabado del martirio de Fray Diego Ruiz Ortiz, empalado y alanceado.

Grabado del martirio de Fray Diego Ruiz Ortiz, empalado y alanceado.

Ya muerto, pisotearon el cadáver, le cortaron la cabeza y lo pusieron encima de una roca enorme para que las fieras se lo comieran. Rociaron su cuerpo con salitre y chicha. Era el año 1571, por lo que el padre Diego tenía treinta y nueve años de edad. Cuando la región fue conquistada y se fundó la Nueva Vilcabamba, en el lugar de la ejecución construyeron una iglesia donde enterraron sus restos. Allí estuvo hasta el año 1595, año en el que lo trasladaron a Cusco. El 28 de agosto del 1598 fue solemnemente sepultado junto al altar mayor del convento y allí fue venerado hasta el 1826, año en el que se le perdieron la pista a las reliquias. En el siglo XVII se inició el proceso de canonización, pero este cayó en el olvido; se ha reiniciado en el año 1991. Existe un grabado, que es el que publicamos en el blog, en el que el mártir aparece empalado, pero yo, buscando y rebuscando información, no he encontrado nada que explique esta forma de martirio.

Pregunta: Hola, he viajado hasta Braga (Portugal) tratando de localizar reliquias de San Vicente mártir. Concretamente, mi interés se centra en su brazo derecho. Sabemos que el brazo izquierdo, incorrupto permanece en la Catedral de Valencia (varias fuentes confirman la autenticidad de este dato). Sin embargo, con su brazo derecho existen diferentes versiones contradictorias entre sí. Varias son las fuentes (entre ellas la Wikipedia) que señalan que el derecho se encuentra en la Catedral de Braga. Pero esta tarde he preguntado allí y me han comentado que no tienen conocimiento de que la reliquia del brazo derecho del santo mártir se pueda encontrar en la catedral de esta ciudad portuguesa. Agradecería si pueden darme alguna información al respecto. Gracias de antemano y enhorabuena por su labor.

Respuesta: En principio te digo que, con un permiso especial del obispado, yo he estado fotografiando todos los relicarios de la catedral de Braga y allí no lo he visto, aunque si te digo que si vives en Braga o puedes ir allí de nuevo, no dejes de visitar la iglesia de San Vicente, pues te sorprenderás por sus magníficos murales hagiográficos vicentinos en cerámica. Se que esto no tiene nada que ver con la reliquia, pero supongo que tienes especial interés por este santo y por eso te lo comento.

Mano derecha incorrupta de San Vicente mártir. Catedral de Lisboa, Portugal.

Mano derecha incorrupta de San Vicente mártir. Catedral de Lisboa, Portugal.

También estuve en la catedral de Lisboa, que es la que conserva la mayor parte de los huesos del santo mártir, pero estos se quemaron a consecuencia de un incendio y todos los huesos quemados que pudieron recuperarse están dentro de una arqueta relicario. En otra arqueta, de la que incluyo una foto, está una mano incorrupta, luego si en Valencia está la izquierda, esta debe ser la derecha, lo que puede indicar que el resto de los huesos del brazo derecho estén en la otra arqueta mencionada anteriormente. Espero haberte complacido.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beata Margarita María López de Maturana, fundadora

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Fotografía de la Beata tomada en 1926, después de la imposición del crucifijo de misionera.

Fotografía de la Beata tomada en 1926, después de la imposición del crucifijo de misionera.

“Hay momentos en la vida de trascendencia importantísima,
y es cuando Dios nos enseña un camino a seguir
y luego deja a nuestra voluntad la correspondencia”
(Beata Margarita María López de Maturana)

Infancia
El día 25 de Julio de 1884, nacían en Bilbao (España), en el seno de una familia numerosa y acomodada, dos niñas gemelas: Pilar (nombre de pila de la Beata Margarita) y Leonor. Ambas hermanas permanecieron íntimamente ligadas, espiritual y afectivamente, durante toda su vida. Sus padres, don Vicente Lopéz de Maturana y doña Juana Ortiz de Zárate, transmitieron a todas sus hijas una esmerada y rica educación en valores. Desde muy pequeñas, las niñas gemelas destacaban por su piedad y docilidad. Así transcurrieron sus vidas hasta la edad de la adolescencia.

Por su belleza física, era normal que muchos chicos se interesasen por ella, cosa que no gustaba mucho a sus padres, que no veían bien su amistad con un joven marinero. Por lo que decidieron ingresarla como alumna interna en el colegio de la Madres Mercedarias de Bérriz (Vizcaya). En este colegio, cuando contaba con 16 años, se sintió muy querida y útil para todas sus compañeras. Según comentaba años después la Beata Margarita, fue entre estos muros donde empezó a barruntar su deseo de ser religiosa mercedaria.

Vocación
Meditada en profundidad esta decisión de hacerse religiosa, y muy atraída por el carisma de la Orden de la Merced, Pilar, con 19 años de edad, entra en el convento de clausura de la Vera Cruz, en Bérriz. Era el día 10 de agosto de 1903, y pocas semanas antes, su hermana gemela Leonor ingresó en el noviciado de la HH. Carmelitas de la Caridad de Vitoria. Transcurridos unos meses, la joven Pilar tomó su hábito de novicia y cambió su nombre de pila por el de Margarita María. A partir de entonces fue conocida con este nombre entre todas sus hermanas y alumnas. En 1904, un año después de su toma de hábito, pronunció sus votos solemnes y comenzó a desempeñar trabajos en el colegio de la Orden, como el de profesora, tutora y hasta directora del mismo.

Muchas eran las Hermanas Mercedarias que apreciaban a la Hna Margarita María, también eran bastantes las que coincidían en resaltar dos de sus grandes virtudes, la oración y la caridad, aparte de su gran amor por el carisma mercedario de la redención de los cautivos. Tenía gran celo por abarcar el mundo llevando la íntima unión con Dios, con la que ella era inmensamente feliz día tras día en el convento. En una ocasión llegó a pronunciar estas palabras, refiriéndose a esto: “Yo no deseo más que darle a conocer a Dios lo que me ha encomendado; que es el mundo entero”.

Fotografía de la Beata con sus hermanas Leonor y Lola.

Fotografía de la Beata con sus hermanas Leonor y Lola.

Transcurridos unos tranquilos y fructuosos años, en el año 1919, el convento de la Vera Cruz de Bérriz recibió la visita de dos misioneros; uno era José Vidaurrázaga (SJ) que emprendía la misión de Wuhu, en China, y otro era Juan Vicente Zengotita-Bengoa (carmelita), destinado a misionar en India. Estas inesperadas visitas y las ilusionadas palabras con las que compartían su vocación a la misión, y su petición de apoyo a las colegialas y religiosas mediante la oración, fueron: “La semilla de la vocación misionera que Dios dejó caer en nuestros corazones, llamándonos a una empresa en la que nunca hasta entonces habíamos pensado”, como comentó la Madre Margarita María.

Fundación
En este convento mercedario, y más aún, en el corazón de la Beata Margarita María, se estaban forjando unos deseos misioneros que poco a poco fueron tomando forma. Eran los años del despertar misionero en toda España. En el colegio anexo al convento se inició en el año 1920 una asociación: “Juventud Mercedaria Misionera de Bérriz”, y a través de ella formó en espíritu misionero a varias generaciones de jóvenes que, como religiosas o como esposas, supieron vivir el ideal misionero allí donde Dios las iba llamando. Este proyecto y espíritu misionero que inculcaba la Beata Madre fue transformando la comunidad de clausura papal en una atentica “legión” de misioneras.

Todo este movimiento misional no podía quedar encerrado en el interior de un monasterio de clausura. La respuesta a los signos de los tiempos pedía algo más. Por esta razón la Beata Margarita María solicitó en septiembre de 1924 autorización a sus superiores mercedarios y a Roma la aprobación para dejar la clausura papal y marchar a las misiones, rompiendo de esta manera una clausura de siglos. Finalmente, el 23 de enero de 1926, dos años después, vino desde Roma el beneplácito del Papa Pío XI, la aprobación de un instituto misionero experimental, encomendadas al vicariato apostólico de Wuhu.

Fotografía de la Beata en la misión de Saipán, Islas Marianas.

Fotografía de la Beata en la misión de Saipán, Islas Marianas.

El Espíritu Santo inspiraba con fuerza y las monjas, impulsadas por él y por la Madre Margarita María, abrieron las rejas del convento y se dispersaron en el lejano Oriente. El 5 de noviembre de este mismo año, un preparado grupo de Hermanas partió para Wuhu (China) en la que fue la primera partida, de esta manera se había iniciado el “éxodo misionero” de aquellas mujeres contemplativas, con el único deseo de contar a sus hermanos y hermanas que Dios los amaba, que no quería que siguieran siendo esclavos, que los quería libres y felices. Su vocación mercedaria, liberadora, luchadora incansable ante cualquier esclavitud, estaba a punto de abrir un camino nuevo en el mundo. El 4 de marzo de 1928 salió otro grupo hacia las islas de Oceanía (Saipán y Ponapé) y Japón. Eran fundaciones vinculadas a la casa madre y en las que el fuego misionero iba creciendo más y más, con el contacto, preocupación y ayuda a aquellas primeras misioneras.

La entregada y fructificadora labor que hacían las hermanas misioneras en estos países asiáticos muy pronto adquirió muy buena fama en toda Europa. La Madre Margarita María, por tanto, fue nombrada superiora del convento el 16 de abril de 1927. En estos años acompañó personalmente, en 1928, a la tercera expedición, para ver de cerca las misiones y hacerse cargo de las exigencias apostólicas de la nueva vida misionera, con la mirada puesta en la definitiva transformación del convento en instituto misionero. En este viaje misionero pudo visitar a sus misioneras en Wuhu, en Saipán, dejando dos nuevas fundaciones en Tokio (Japón) y otra en Ponapé. Volvió a Europa pasando por Estados Unidos. En menos de cuatro años había creado cuatro centros de misión: en Wuhu (China), con colegio, dispensario y formación de vírgenes indígenas; en Tokio (Japón), colegio de segunda enseñanza; en Saipán (Marianas), escuela, catequesis y cooperación parroquial; en Ponapé (Carolinas), con internado indígena, catequesis, cooperación parroquial y dispensario. Todas estas vivencias las recogió en un libro que hoy en día se puede leer: Viaje misionero alrededor del mundo, en el que combinaba sus andanzas misioneras con descripciones de los lugares por los que pasó: ciudades, paisajes, gentes, costumbres…

La Beata con su hermana Lola y otras misioneras.

La Beata con su hermana Lola y otras misioneras.

En definitiva, la madre fundadora emprendió una vida envuelta, desde el comienzo, por múltiples dificultades: problemas económicos, duros trabajos, el desconcierto de vivir una nueva realidad tan distinta a la de clausura. Ella misma contaba como su llegada a China estuvo marcada por una guerra civil, la persecución a los extranjeros e incluso la cárcel. Pocos años más tarde daría comienzo la Segunda Guerra Mundial, especialmente virulenta en el Pacífico, que supuso en varias ocasiones la destrucción de la obra puesta en pie con tanto esfuerzo.

Aprobación del Instituto Misionero
Tal transformación tuvo lugar el 17 de mayo de 1930: la Sagrada Congregación para los religiosos aprueba hacer de la casa Mercedaria de Bérriz un Instituto misionero, por petición de las 94 monjas, petición sellada con un sí unánime en votación secreta, como lo pedía Roma. También las reglas quedaron definitivamente aprobadas, con la novedad de un cuarto voto: aparte de los votos de pobreza, obediencia y castidad, la orden de las Mercedarias Misioneras de Bérriz añadieron un cuarto voto específico que habla muy a las claras de su total entrega: “Permanecer en la misión por el bien de las personas a las que servimos. Cuando haya peligro, dar la vida si necesario fuera”.

El 30 de julio de 1931 la Madre Margarita María fue elegida Superiora General de las Mercedarias Misioneras de Bérriz por unanimidad, de esta forma empieza su nuevo trabajo, duro e intenso, de organización y orientación. Éste fue el gran anhelo de la Beata Margarita María: la formación del Instituto de Mercedarias Misioneras de Bérriz, que pudiera llevar la buena nueva de la redención y liberación hasta el fin del mundo, viviendo el cuarto voto redentor de permanecer en la misión cuando hubiere peligro de perder la vida. Y a este Instituto dejó en herencia una rica espiritualidad, que alcanzó su cumbre en los últimos años de su vida, en una experiencia contemplativa y gozosa de Cristo redentor.

La Beata, ya anciana, fotografiada con las niñas de una misión.

La Beata, ya anciana, fotografiada con las niñas de una misión.

“El conocimiento de Jesucristo me absorbe y llena de gozo. Todo parece que contribuye, de un tiempo a esta parte, a esclarecer el misterio de la redención con todas sus derivaciones para mi alma y la Iglesia. Y es un gozo nuevo, cumplido, profundo, que me hace sentirme como radicada en una verdad profunda que da estabilidad a todo mi ser… Todo tiende alegremente a afirmarse en Dios Padre amorosísimo, que por su voluntad libérrima nos envía a su Hijo a redimirnos y a hacernos, por él, hijos suyos adoptivos…” (Palabras de la Beata, 1933).

Muerte y proceso de canonización
Pocos años más tarde de verse aprobado el nuevo instituto misionero, la Beata Margarita María tuvo que dejar sus visitas y fundaciones misionales debido a una enfermedad muy grave en el estómago. A tan sólo dos días de cumplir 50 años, el 23 de julio de 1934, a las 12:15 a.m.; moría santamente en Donostia-San Sebastián, Bérriz (Vizcaya), rodeada de todas sus hijas espirituales. Pasó a gozar del Dios que “amaba maternalmente”, al que tanto había amado en la oración y en la entrega a los de cerca y a los de lejos. Sus últimas palabras para sus hermanas ya misioneras fueron: “Yo las ayudaré desde el cielo: sí”.

Por todos fueron reconocidas su hondura espiritual, cimentada en la oración, su amor a Cristo, a María y a la Iglesia; su audacia, ternura, bondad, visión de futuro y capacidad para leer la diversidad de realidades. En 1943 se inició el proceso para su beatificación, aprobándose sus virtudes heroicas poco tiempo después por San Juan Pablo II. Fue declarada Venerable en 1987. El proceso culminó el 22 de octubre de 2006, cuando Margarita María López de Maturana fue solemnemente beatificada en la catedral de Santiago de Bilbao, en una multitudinaria celebración que fue presidida por el cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la congregación de la causa de los Santos.

Tumba de la Beata. Capilla en la iglesia de Bérriz, España.

Tumba de la Beata. Capilla en la iglesia de Bérriz, España.

En la actualidad, la tumba con los restos mortales de la Beata se puede visitar en una moderna y bonita capilla, anexa a la nave central de la iglesia de Bérriz. También en la actualidad, la hermana carnal de la Beata Margarita María; Leonor López de Maturana, Carmelita de la Caridad, misionera que murió en Argentina, tiene su causa de beatificación abierta en este país, ya muy avanzada.

David Garrido

Bibliografía:
Margarita Maturana, el porqué de una transformación, Mercedarias Misioneras de Bérriz, Madrid 2006.

Enlaces consultados (23/07/2014):
– www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=636
– www.es-es.facebook.com/margaritamaturana
– www.mmb-esp.net/
– www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20061022_maturana_sp.html

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Santos de la Casa Saboya (II)

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Lienzo de la Beata Luisa de Saboya contemplando a la Virgen María.

Lienzo de la Beata Luisa de Saboya contemplando a la Virgen María.

Beata Luisa de Saboya, princesa de Chalons
Ilustre princesa de la Casa de Saboya, Luisa nació probablemente en Bourg-en-Bresse el 28 de julio de 1462, siendo la quinta de los nueve hijos del Beato Amadeo IX de Saboya y de Yolanda de Francia, hermana del rey Luis XI.

Después de algunos años de matrimonio, se quedó viuda siendo jovencísima y abrazó la regla de Santa Clara según el espíritu de Santa Coleta. Pasó sus años en el monasterio como un brillante modelo de las virtudes religiosas. En el último período de su vida, Luisa sufrió diversas enfermedades; murió susurrando el nombre de la Virgen María, el 24 de julio de 1503. El rey Carlos Alberto obtuvo en 1839 la confirmación del culto por el papa Gregorio XVI, que fijaba la memoria litúrgica de la Beata el 24 de julio. Su nombre consta en el Martirologio Romano.

Beato Bonifacio de Saboya, arzobispo de Canterbury
Undécimo hijo del conde Tomás I de Saboya y de Margarita de Ginebra, Bonifacio nació en 1207 en el castillo de Sainte-Héléne-du-Lac en Saboya. Fue monje cartujo y arzobispo de Canterbury.

Murió el 4 de julio de 1270, en su castillo natal de Sainte-Hélène en Saboya. Fue sepultado en la abadía cisterciense de Hautecombe, en el lago de Bourget, donde todavía reposa. El Papa Gregorio XVI, el 1 de septiembre de 1838, aprobó su culto para la Orden de la Cartuja y para la diócesis de Chambéry. Su nombre consta en el Martirologio Romano.

Beato Amadeo IX de Saboya, duque
Nacido en Thonon el 1 de febrero de 1435, hijo de Ana de Lusignano y de Luis, duque de Saboya, hijo del antipapa Félix V (Amadeo VIII de Saboya), en 1452 Amadeo se casó con Yolanda de Valois, hija de Carlos VII de Francia, como estaba acordado desde su nacimiento, para fortalecer la amistad entre los dos países. Fue duque de Saboya.

Sepulcro del Beato Amadeo IX de Saboya. Catedral de San Eusebio, Vercelli (Italia).

Sepulcro del Beato Amadeo IX de Saboya. Catedral de San Eusebio, Vercelli (Italia).

Murió el 30 de marzo de 1472 en Vercelli, sus últimas palabras fueron: “Sed justos, amad a los pobres y el Señor dará paz a vuestras tierras”, nobilísimo testamento espiritual de un óptimo príncipe. Fue inhumado en la iglesia de San Eusebio en Vercelli, bajo los escalones del altar mayor.

Pronto, la piedad popular lo proclamó Santo, y ante la perspectiva de la extensión de su culto, el 11 de julio el obispo de Turín, Claude de Seyseel, ordenó la exhumación del cuerpo e inició el proceso de canonización, que se prolongó mucho, hasta el 3 de marzo de 1677, cuando Inocencio XI confirmó el culto de Amadeo, fijando su fiesta el 30 de marzo. San Francisco de Sales, con gran celo, recogió las pruebas de santidad de Amadeo y San Roberto Belarmino lo propuso como ejemplo a los soberanos. Su nombre consta en el Martirologio Romano.

Beata María Cristina de Saboya, reina de las Dos Sicilias
Cagliari, 14 de noviembre de 1812 – Nápoles, 31 de enero de 1836

María Cristina de Saboya, hija del rey Víctor Emmanuel I y de María Teresa de Habsburgo, recibió de sus piadosos progenitores una sólida fe cristiana. En 1832 se casó con Fernando II, rey de las Dos Sicilias, y en el doble papel de esposa y de reina fue modelo brillante de toda virtud. Verdadera madre de los pobres, supo hacerse cargo de los sufrimientos de su pueblo, por cuya promoción ideó muchas obras sociales.

Lienzo neoclásico de la Beata María Cristina de Saboya, reina de las Dos Sicilias.

Lienzo neoclásico de la Beata María Cristina de Saboya, reina de las Dos Sicilias.

Murió todavía joven, después de haber dado a luz a su primogénito, Francisco, en medio del unánime llanto de la familia real y del pueblo napolitano. Fue enterrada en la basílica de Santa Clara de Nápoles. El 6 de mayo de 1937 el papa Pío XI declaró heroicas sus virtudes. Ha sido beatificada el 25 de enero de 2014. Su memoria litúrgica es el 31 de enero.

Beato Humberto III de Saboya, conde
Avigliana, Turín 1136 – Chambéry, Saboya, 4 de marzo de 1188

Concedió derechos y dones a los monasterios y tuvo un papel decisivo en la organización de la abadía de Altacomba. Se dice que hubiese preferido ser monje a ser rey. Tuvo cuatro esposas: Faida de Tolosa, fallecida en 1154, Gertrudis de Flandes (matrimonio anulado), Clemencia de Zharingen, fallecida en 1162 y Beatriz de Macon. A la muerte de su tercera esposa se retiró a Hautecombe, pero cambió de idea y de su cuarta esposa obtuvo finalmente un heredero varón.

Se alió con el partido güelfo del papa Alejandro III contra los gibelinos del emperador Federico Barbarroja. La consecuencia de esto fue la invasión de sus Estados hasta dos veces: en 1174 Susa fue arrasada a hierro y fuego y en 1187, Enrique VI lo expulsó del Imperio y le quitó la mayor parte de sus dominios, quedándole sólo los valles de Susa y de Aosta.

Murió en Chambéry en 1189. Fue el primer príncipe enterrado en Hautecombe. El difunto conde recibió pronto una gran veneración, respaldada por no pocos milagros, hasta que en 1838 el rey Carlos Alberto de Cerdeña consiguió del papa Gregorio XVI la aprobación oficial del título de Beato para él.

Grabado romántico del Beato Humberto III de Saboya, conde.

Grabado romántico del Beato Humberto III de Saboya, conde.

En Italia, el Beato Humberto III es recordado hasta hoy particularmente cerca de Racconigi, donde en el Real Santuario de la Virgen de Gracia se guarda un cuadro del Beato, donado por la reina Elena y restaurado por el rey Humberto II. También es venerado en Aosta, donde aparece representado en la fachada de su catedral, y en el castillo de Sarre, también en el valle de Aosta.

Beato Gualberto de Saboya, dominico (s.XIII)
De este fraile dominico saboyano, llamado también Talberto, Calberto o Alberto, tenemos pocas noticias, contenidas en las Vitae Fratrum de fray Geraldo de Frachet, la única fuente antigua fiable. Según este escrito, nació probablemente a finales del siglo XII o inicios del XIII; era estudiante en Bolonia en tiempos de la muerte de Santo Domingo (1221) y fue testigo de la curación de un endemoniado acaecida en el sepulcro del Santo el mismo día de su sepultura.

“Así pues -escribe fray Geraldo- habiendo predicado durante más de veinte años en las montañas de Saboya y habiendo llegado a una aldea llamada Acquabella, en la cual había cantado su primera misa y obtenido muchos frutos predicando, sintiéndose enfermo, dijo: “Permitidme que diga misa, porque yo celebré la primera misa en esta villa y creo que ahora celebraré la última”. En la cual, celebrada devotamente, se hizo administrar la extremaunción y edificó con su devoción a los asistentes, después de esto, se durmió en el Señor. Y se hizo un gran concurso de gente en su sepulcro, y se dice que muchos fueron liberados de grandes males, y la iglesia de canónigos regulares en la cual fue enterrado, en aquel mismo lugar, se vio enriquecida con muchas vocaciones”.

No conocemos ni el día ni el año de la muerte del Beato. Piò, siguiendo probablemente a Alberti, dice que “santamente expiró en torno al año 1264”. Sin embargo, es más probable que muriese antes de 1260, pues éste es el año en que se redactaron definitivamente las Vitae. En 1872, a instancia de la diócesis de San Giovanni de Moriana, se abrieron los procesos del culto ab immemorabili.

Beato Lucio de Saboya, mártir mercedario
+ Constantinopla, 5 de mayo de 1470

Descendiente de la noble familia de los Saboya, el Beato Lucio recibió el hábito de la Orden Mercedaria en el convento de Carcasona, en Francia. Enviado a redimir esclavos en África, fue sorprendido en el mar por corsarios que lo llevaron a Túnez, donde le infligieron todo tipo de horribles torturas.

Llevado después a Egipto, durante 16 años soportó una cruel prisión y fue afligido con muchos tormentos, ninguno de los cuales le hicieron renegar de la fe en Cristo Jesús. Indignados por su constancia, por orden del sultán Bajazet II, fue decapitado en la ciudad de Consantinopla el 5 de mayo de 1470. La Orden lo festeja el 5 de mayo.

Lienzo de la Beata Margarita de Saboya, religiosa dominica.

Lienzo de la Beata Margarita de Saboya, religiosa dominica.

Beata Margarita de Saboya, dominica
Pinerolo, Turín, 1390 – Alba, Cuneo, 23 de noviembre de 1464

La Beata Margarita de Saboya es conocida con el apelativo de “la Grande”. Nacida en 1390 en Pinerolo, se quedó pronto sin padres y pasó, junto con su hermana Matilde, a estar bajo la tutela de su tío Luis, el cual, a falta de herederos, sucedía al difunto príncipe Amadeo.

Para resolver las largas discordias entre Piemonte y Monferrato, el tío la destinó a ser esposa del marqués de Monferrato. Pero ella consintió, gracias a las palabras de Vicente Ferrei, verse ya en el claustro. A la muerte de su marido se retiró al palacio de Alba, donde, con la aprobación del Papa Eugenio IV, en 1441, fundó el monasterio de Santa María Magdalena. Habiendo vestido el hábito de la Tercera Orden Dominica, posteriormente abrazó la regla más austera de las monjas de la Orden. Murió en 1464. Su nombre consta en el Martirologio Romano.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
1. Amoretti, Guido, Il ducato di Savoia dal 1559 al 1713, D. Piazza Editore, Torino 1984.
2. Andrà G. C., Storia del Piemonte, Torino 1791
3. Artieri Giovanni – Umberto II e la crisi della monarchia, “Le scie”, Arnoldo Mondadori
4. Bertoldi, I Savoia, Milano, 1983
5. Bertolotti D., Storia della Real Casa, Torino, 1930
6. Bettazzi, Enrico, Bragagnolo, Giovanni, Dalle origini ad Emanuele Filiberto, in Torino nella Storia del Piemonte e d’Italia, UTET, Torino 1915.
7. Bettazzi, Enrico, Bragagnolo, Giovanni, Da Emanuele Filiberto ai giorni nostri, in Torino nella Storia del Piemonte e d’Italia, UTET, Torino 1919.
8. Bondioli Osio Mario – La giovinezza di Vittorio Emanuele III, Simonelli editore, Milano
9. Brofferio L., Storia del Piemonte, Torino, 1850
10. Carbonelli G., Come vivevano i primi conti di Savoia. Casale, 1931.
11. Carutti, Domenico, Storia del regno di Vittorio Amedeo II, Le monnier, Firenze 1863.
12. Castronovo Valerio, Il Piemonte, Torino, 1977 (Otros títulos: Torino sabauda, Torino, 1990 Storia illustrata di Torino Torino, 1992 e Torino, Bari, 1987
13. Chavoutier – L’Histoire en Savoie Montélian. 1998.
14. Cibrario Luigi, Storia della monarchia di Savoia. 3 vol. Torino, 1844
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28. Giaccaria, Angelo, Sebastiani, Maria Letizia (a cura di), Armi e monogrammi dei Savoia: mostra di legature dal XV al XVIII secolo, Ministero per i Beni Culturali e Ambientali, Roma 1992.
29. Giaccaria, Angelo, Sebastiani, Maria Letizia (a cura di), Armi e monogrammi dei Savoia: mostra di legature dal XV al XVIII secolo, Ministero per i Beni Culturali e Ambientali, Roma 1992.
30. Grenci Damiano Marco – archivio agiografico e iconografico, 1977 – 2014
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37. Manzoni, Epopea di Savoia. Milano, 1932.
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45. Pauletti, Giovanni Andrea, Storia di Torino e del Ducato di Savoia, TECA, Torino 1994.
46. Peyrot, Ada, Viale, Vittorio, Immagini di Torino nei secoli, Tipografia Torinese Editrice, Torino 1969.
47. Pingone, Emanuele Filiberto, Augusta Taurinorum, apud haeredes Nicolai Bevilaquae, Torino 1577.
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49. Richelmy, Cinque re (storia segreta dei Savoia) Roma 1952Valerio
50. Ricotti E. – Storia della monarchia piemontese, Firenze, 1861.
51. Spinosa Antonio, Vittorio Emanuele III, Mondadori.
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– it.geocities.com/mp_gigi/index.htm
– www.astralis.it/savoia.htm
– www.cartantica.it/pages/collaborazionisavoia.asp
– www.cronologia.it/storia/biografie/reitalia.htm
– www.gdonotizie.com/
– www.guardiedonore.it/
– www.il-regno.it/DEFAULT.HTM
– www.romacivica.net/anpiroma/DOSSIER/protagonistia.htm
– www.santiebeati.it

Mi agradecimiento particular a Fabio y a Patrizia de Cartantica.it.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santos de la Casa Saboya (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Beatos de la Casa Saboya: Humberto, Luisa, Bonifacio, Margarita y Amadeo.

Beatos de la Casa Saboya: Humberto, Luisa, Bonifacio, Margarita y Amadeo.

Los orígenes
La tradición remonta la dinastía al señor de Moriana (Maurienne), Humberto (o Huberto), el de las blancas manos, que vivió realmente con vastas posesiones y una numerosa prole. Entre los probables ancestros de Humberto están Amadeo, que vivió en 977-980, quizá su padre; Humberto, que vivió en 943-980, quizá su abuelo; y otro Amadeo, recordado en una carta de 926. Sus posesiones pasaron a los primeros condes de Saboya.

Nacido en 980, se casó con Ancilla, o Ancilia, o Auxilia, hija del rector de la abadía de Saint-Maurice d’Agaune, donde se consagraba a los reyes de Borgoña. Tuvieron cuatro hijos: Amadeo, su primer sucesor; Aimón, que tomó el orden eclesiástico y obtuvo el episcopado de Sión en Vallese y murió en el 54 o 55; Burcardo, obispo de Lyon que murió en el 68; y Odón, heredero de Amadeo y tercer sucesor. Siendo éste el origen, no quiero relatar la historia de la familia Saboya, sino leer en su historia la santidad evangélica que en ella oculta y desconocida. Así pues, dejemos los esquemas genealógicos y la historia terrena de la familia e iniciemos nuestro camino por la santidad de Saboya.

“No me juzgo a mí mismo, porque no tengo conciencia de haber hecho nada malo, pero no por ello estoy justificado. Mi juez es el Señor. Avanzo lleno de esperanza al umbral de Tu Divino Santuario, cuya fúlgida luz ilumina el camino limitado de mis pasos mortales. A tu llamada, Señor, acudo tranquilo”. (Testamento de Humberto I).

Santos, Beatos, Venerable, Siervos de Dios y con “fama de santidad” en la Casa Saboya
Esta investigación nace en 2005, siendo éste el año de la beatificación de la Venerable María Cristina de Saboya-Borbón, habiendo sido retrasada y purificada de aquellos nombres que no gozaban ni gozan de una verdadera fama de santidad.

Santa Ana Paleologina (Juana de Saboya), emperatriz bizantina (Iglesia Ortodoxa). Saboya, 1306 – Tesalónica, 1365
Juana de Saboya, conocida como emperatriz bizantina con el nombre de Ana Paleologina, hija del conde Amadeo V y de María de Brabante, enviada a los 18 años a la corte de Constantinopla, en 1325 se convirtió en la esposa del basileus Andrónico III Paleólogo, sellando así la alianza entre Bizancio y las potencias gibelinas de la Italia septentrional. Debido a ello tuvo que convertirse a la fe ortodoxa, cambiando su nombre de Juana a Ana.

Inscripción de Santa Ana Paleologina en la puerta del mismo nombre (1355), Tesalónica (Grecia).

Inscripción de Santa Ana Paleologina en la puerta del mismo nombre (1355), Tesalónica (Grecia).

Vivió con su marido durante unos dieciséis años, dándole seis hijos y demostrándose digna de su lealtad. Cuando Andrónico murió el 15 de junio de 1341, ella asumió la regencia en nombre del heredero, Juan V, embarcándose hasta 1347 en una extenuante lucha contra Juan Cantacuceno para consentir la sucesión del hijo. En este año, ambas partes llegaron a un acuerdo que contemplaba el gobierno conjunto de Juan VI Cantacuceno y de Juan V Paleólogo, apartando a Ana del poder.

Pero esto no significó que la emperatriz abandonara el escenario político. Colocada al frente de la ciudad de Tesalónica, en 1352 todavía trabajaba por el éxito de su hijo hasta la retirada del rival en 1354. Su gobierno de la capital macedonia, que acababa de salir de graves revueltas en el período zelota (1342-1350) le granjearon la admiración de los bizantinos.

Nacida latina, emperatriz de los griegos, adaptando sus propias convicciones a la razón de Estado, la Augusta había llegado a apreciar la espiritualidad bizantina, favoreciendo la doctrina de San Gregorio Palamas. Consciente de sus deberes imperiales, abrazó totalmente la fe de sus súbditos, muriendo en hábito monacal cerca de Tesalónica, como está escrito: “(…) nuestra despoina, llamada hermana Anastasia en el hábito divino y angélico, que con obras y palabras, con toda el alma y durante toda la vida, ha luchado por la afirmación de las enseñanzas de los apóstoles y de los Padres de la Iglesia, y por la eliminación de la herejía perversa e impía de Barlaam, Akindynos y sus adeptos. A ella eterna memoria”. Así dice el Synodikon de la ortodoxia, acogiendo el nombre de Ana entre las santas emperatrices, con la mención de sus méritos especialmentes en defensa de la recta fe. Santa Ana Paleologina y San Andrónico III son ambos venerados como Santos todavía hoy en el monasterio de la Transfiguración que ellos fundaron. Su fiesta es el 6 de agosto.

San Carmelo de Saboya (Jerónimo Carmelo de Saboya), obispo mercedario. + Barcelona, España, 28 de mayo de 1558
Jerónimo Carmelo de Saboya, llamado San Carmelo aunque en la Orden de la Merced es considerado Venerable, era de origen piemontés, perteneciente a la familia de los duques de Saboya. Habiendo dejado los estudios para dedicarse a la vida militar, después de un sueño decidió hacerse religioso mercedario e hizo los votos en Barcelona el 25 de marzo de 1542.

Lienzo barroco de San Carmelo de Saboya, obra del pintor español Francisco de Zurbarán.

Lienzo barroco de San Carmelo de Saboya, obra del pintor español Francisco de Zurbarán.

En su juventud sufrió muchas tentaciones por parte del demonio, posteriormente se dedicó al estudio de la teología. Fue gran devoto de la Virgen, con la cual dialogaba a menudo, y la consideraba su “Esposa Mística”, defendía enérgicamente el dogma de la Inmaculada Concepción y a ella dedicó un libro, titulado “De Conceptiones”, en el cual se lee el versículo “Tota pulchra es, amica mea, et macula non est in te”. Cuando estaba redactando esto, se le apareció la Virgen rodeada de serafines. Esta visión aumentó su amor hacia Ella, diciendo que había sido testimonio ocular de este dogma.

Se afirma que San Carmelo fue obispo de Teruel (España), cuando en realidad esta diócesis todavía no se había fundado en su época, pero fue muy popular entre la gente por sus muchos milagros realizados. Murió en Barcelona el 28 de mayo de 1558. La Orden lo conmemora el 2 de marzo.

Damiano Grenci

Bibliografía y sitios:
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29. Giaccaria, Angelo, Sebastiani, Maria Letizia (a cura di), Armi e monogrammi dei Savoia: mostra di legature dal XV al XVIII secolo, Ministero per i Beni Culturali e Ambientali, Roma 1992.
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45. Pauletti, Giovanni Andrea, Storia di Torino e del Ducato di Savoia, TECA, Torino 1994.
46. Peyrot, Ada, Viale, Vittorio, Immagini di Torino nei secoli, Tipografia Torinese Editrice, Torino 1969.
47. Pingone, Emanuele Filiberto, Augusta Taurinorum, apud haeredes Nicolai Bevilaquae, Torino 1577.
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51. Spinosa Antonio, Vittorio Emanuele III, Mondadori.
52. Symcox, Geoffrey, Vittorio Amedeo II: l’assolutismo sabaudo: 1675 – 1730, SEI, Torino 1985.
53. Tabacco, Lo stato sabaudo nel sacro Romano Impero. Torino, 1928.
54. Taveau J.M., La Maison de Savoie. Montfleury. 1979.
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– www.santiebeati.it

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Beata Mariana de Jesús, mercedaria y copatrona de Madrid

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo de la Beata, obra del pintor valenciano José Camarón Boronat.

Lienzo de la Beata, obra del pintor valenciano José Camarón Boronat.

El pasado 17 de abril, la Orden de la Merced y la ciudad de Madrid celebraban la fiesta de la Beata Mariana de Jesús. Cinco días después de conmemorarse la santidad de esta ilustre madrileña, presentamos a continuación algunos de los rasgos que la llevaron a ser conocida como “el tesoro de la ciudad”. María Ana Navarro de Guevara y Romero nació en la ciudad de Madrid el día 21 de enero de 1565. Venía de un ilustre e importante linaje madrileño: su padre, don Luis Navarro Ladrón de Guevara, servía en la Corte Real de S.M. el rey Felipe III. Desde muy pequeña sentía interés por las cosas sagradas. Cuenta la leyenda que, cuando asistía con sus padres a misa, quedaba con la mirada fija en la Hostia consagrada y el cáliz bendito, cosa muy poco dada en niños pequeños. A los pocos años, no llegando a la adolescencia, recibió la primera comunión. Cuentan los que la veían comulgar que, después de hacerlo, parecía transformase en un ángel que gozaba de Dios.

La felicidad de su infancia pronto se vio truncada por la muerte de su querida madre, que murió cuando ella tenía 9 años. Poco después, su padre se volvió a casar y esta vez la Beata Mariana no vio en su madrasta a otra madre, sino a una mujer cruel que no le hacía la vida agradable en ningún aspecto. Mientras tanto, ella se hacía cargo de sus 5 hermanos menores. Muy atraída por la vida religiosa, a los 22 años de edad tenía deseos de entrar en un convento. Para ello, la joven Beata hizo voto perpetuo de virginidad: esto provocó el descontento y la no aprobación de su padre, quien la tenía comprometida con un joven de familia acomodada. Para que este pretendiente la rechazara, inclusó llego a cortarse su hermoso pelo y desfigurarse el rostro (este suceso no se sabe si realmente ocurrió con exactitud, aún así, algunas pinturas la reflejan con el rostro desfigurado). Por este suceso, su padre y madrastra enfurecidos la emprendieron a golpes e injurias con la Beata Mariana, de tal manera que parecían unos verdugos.

A partir de entonces fue atormentada, tentada y perseguida con penosísimas imaginaciones que le sobrevenían continuamente. Le duraron 11 años, años que también estuvo al estricto servicio de su padre y madrastra.

Escultura de la Beata en su capilla de la catedral de la Almudena, Madrid (España). Fotografía: David Garrido.

Escultura de la Beata en su capilla de la catedral de la Almudena, Madrid (España). Fotografía: David Garrido.

Vocación
En el año 1598, finalmente dejó la casa de sus padres. Desde este momento emprendió su camino de vocación religiosa con la desinteresada ayuda del Venerable Fray Juan Bautista (fundador de los Mercedarios Descalzos), quien fuera su confesor y director espiritual hasta sus últimos días. Junto a la ermita de Santa Bárbara que existía en la capital (muy próxima al convento de los Mercedarios Descalzos), la Beata Mariana de Jesús estableció una paupérrima celda donde se dedicó por varios años a la oración y a la penitencia (penitencias muy duras, como abrazar con todas sus fuerzas una corona de espinas), así como a ayudar a los pobres, niños y cautivos de la ciudad. Se cree que permaneció aquí, en este anexo del convento, porque no fue admitida en la Orden hasta que no se curó de sus problemas de salud. En 1613 fue recibida en la tercera Orden de la Merced, el hábito de terciaria lo recibió de manos del Maestro General de la Orden, Fray Felipe Guimerán. Al año siguiente recibió la profesión.

Fama de mística
Como ya hemos dicho anteriormente, la Beata Mariana de Jesús a menudo sufría diversas tentaciones que la atormentaban. Supo convivir con ellas, esquivándolas hasta que desaparecieron. Pero pasados unos años, habiendo ya ingresado en la Tercera Orden Mercedaria, le sobrevinieron unos éxtasis y visiones que pronto corrieron por todo Madrid, dando a la Beata fama de mística. Estos hecho produjeron en ella una extraña mezcla de dolor y placer, ya que rechazaba todo halago o protagonismo. Alertadas las autoridades eclesiásticas y superiores mercedarios, ordenaron a la Beata escribir todo lo que le sucediera referente a estos sucesos que ella vivía en primera persona.

Hoy en día, nos han llegado diversos testimonios de sus visiones místicas, como por ejemplo que el mismo Jesucristo, al cumplir 33 años la Beata, la coronó con una corona de espinas, o cómo platicaba con la Virgen María los grandes misterios de nuestra fe cristiana. Pero sin duda el más conocido es el que presenciaron sus hermanas en la fe: cuentan que, estando la Beata Mariana de Jesús en estado de éxtasis, el Señor Jesucristo la invitó a probar los dolores de su martirio; ella gustosamente aceptó y de esta manera pudo sentir en su propio cuerpo los dolores de la crucifixión. Cuando esto ocurrió, ella estaba extendida en la cama y sus compañeras pudieron ver cómo estiraba las extremidades y se ponían totalmente rígidas, no perdiendo la rigidez hasta que salió del estado de éxtasis. Por todo esto y por su inmensa caridad con todos los madrileños más desfavorecidos, se ganó los sobrenombres de “Tesoro de la ciudad”, “Estrella de Madrid” o “Beata del pueblo”; además de esto, también contó con la simpatía de personas muy destacadas, como la reina Margarita de Austria.

Vista de la mascarilla de cera que se extrajo del rostro de la Beata tras su muerte.

Vista de la mascarilla de cera que se extrajo del rostro de la Beata tras su muerte.

Muerte y proceso de canonización
El día 17 de abril de 1624, a la edad de 59 años, Mariana de Jesús moría santamente en el convento mercedario de Santa Bárbara, a consecuencia de una grave enfermedad pulmonar. Su venerable cadáver fue velado y expuesto al público durante dos días; y después de que casi todo Madrid se despidiese de ella, fue enterrada en el convento donde vivió. En el mismo año de su muerte, fueron muchas las personas que pedían su beatificación, entre todas ellas destacó S.M el rey Felipe IV, que fue devoto suyo.

Tres años después de su muerte, el día 31 de agosto de 1627, se procedió a abrir su tumba para examinar el estado del cuerpo de la Beata Mariana de Jesús. Ante el asombro de todos los presentes, incluso de los Doctores de la Casa Real, el cuerpo de la Beata estaba intacto, flexible, con la piel sonrojada y exhalando un agradable aroma que impregnó la estancia en la que se encontraban. Cabe resaltar que el rostro estaba desfigurado, a causa de unas máscaras mortuorias de cera que el artista Vicente Carducci tomó cuando estaba recién fallecida: éstas lesionaron el rostro del cadáver. Las mascarillas sirvieron de modelo para algunas esculturas que hoy en día podemos encontrarnos en Valladolid y Madrid.

En el año 1783, concretamente el 18 de enero, fue declarada Beata en la Basílica de San Pedro por el Papa Pío VI. Tales fueron los ruegos del pueblo madrileño al Ayuntamiento de la ciudad, que finalmente fue declarada co-patrona de la ciudad, compartiendo patronazgo con San Isidro Labrador.

Los restos mortales de la Beata Mariana de Jesús se volvieron a examinar casi un siglo después, en 1731, así como en los años 1964 y 1965. También en estas tres ocasiones se encontró el cuerpo en iguales condiciones que en la primera ocasión. La urna-relicario donde hoy en día reposan los restos en el Monasterio de la MM. Mercedarias de Don Juan de Alarcón, fue regalada por la Casa de Medina Sidonia. El día 17 de abril de cada año, con ocasión de la celebración de su fiesta, es expuesto el cuerpo incorrupto a la veneración de todos los fieles. Aún hoy en pleno siglo XXI sigue emanando un buen olor y también exuda una especie de aceite que impregna los distintos objetos y estampas que se ponen en contacto con su cuerpo.

Altar-sepulcro de la Beata. Monasterio de Mercedarias, Madrid (España).

Altar-sepulcro de la Beata. Monasterio de Mercedarias, Madrid (España).

El proceso de canonización está abierto, la fase diocesana se clausuró hace un año y el expediente fue enviado a Roma a la Congregación de la Causa de los Santos, donde se está estudiando un posible milagro obtenido por su intercesión: la curación de un tumor pulmonar con metástasis de una niña de 5 años, que se curó hace 14 años.

David Garrido

Enlaces consultados (17/04/2014):
http://www.abc.es/local-madrid/20130417/abci-cuerpo-incorrupto-beata-mariana-201304171435.html
http://esmadridnomadriz.blogspot.com.es/2008_02_01_archive.html
http://www.madridiario.es/noticia/230438
www.viendomadrid.com
http://es.wikipedia.org/wiki/Mariana_de_Jes%C3%BAs_(beata)

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